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sábado, 28 de marzo de 2015

A PORTA DO CAMIÑO, AS CASAS REAIS Y A CAPELA DAS ÁNIMAS: HOSPITAL PARA LOS POBRES, VIRGEN CAMINERA Y SANTUARIO PARA LAS ALMAS DEL PURGATORIO

Santiago. A Porta do Camiño
El Camino entra en el corazón del casco histórico de Santiago de Compostela, atravesando la ciudad desde San Lázaro a San Pedro y Bonaval, llegando a la que fue A Porta do Camiño, Su nombre se debe a que aquí estuvo una de las puertas de la ciudad amurallada, la del Camino principal, el de Castilla y Francia, y por eso fue también esta la considerada como puerta principal, así como la calle intramuros (rúa das Casas Reais), donde había tiendas (sigue habiendo), mesones y posadas y albergues para peregrinos. La muralla fue desapareciendo paulatinamente, en el siglo XIX, con las necesidades urbanísticas, los nuevos edificios fueron incorporando sus muros a su propia estructura, tirándose algunas porciones para abrir calles. Por ello no es estraño que en excavaciones o en obras aparezcan cimientos, restos y señales de la fortificación. Ya en el siglo XV la muralla resultaba casi inservible ante el cese de las amenazas invasoras, aunque en 1596 se realizó una inspección militar de las mismas durante las guerras con Inglaterra, ya que no era improbable un ataque por mar. Los propios vecinos quisieron reparar algún tramo por su propia mano en siglos posteriores, tal vez para evitar derrumbes, pero incluso en alguna zona llegó a utilizarse como basurero


La muralla, aunque desaparecida, fijó la fisonomía actual de la ciudad y su entramado, siendo totalmente perceptible al observar un plano de su callejero lo que fue la ciudad intramuros. Hubo una primer muralla mandada construir en el año 968 por el obispo Sisenando, al lado de la entonces pequeña iglesia que después sería la catedral, defensa que abarcaba, a demás del santuario del Apóstol, la actual Praza da Quintana y el monasterio de San Paio de Antealtares. Al mismo tiempo existía un dispositivo exterior de foso y empalizada. Entonces las principales amenazas podían ser un desembarco normando en las cercanas rías o una razzia o incursión musulmana, que fue lo que pasó, ciudad, templo y muralla fueron derribadas por la incursión de Almanzor en el 997, que respetó no obstante la tumba del Apóstol


La muralla hubo de ser reconstruida tiempo después por mandato del obispo Cresconio, pues las posibles amenazas de invasión no cesaban. Esta nueva fortaleza era bastante mayor y medía unos dos kilómetros, más o menos como la de Lugo, comprendiendo unas 30 hectáreas en su interior. Es la muralla que llegó al  siglo XIX y que tenía tres puertas principales, esta ya mencionada Porta do Camiño o Francígena (franca, francesa), la Porta Fraxeira, por donde entraba el Camino Portugués y era también comunicación con Fisterra y otros puertos gallegos, y la Porta de Mazarelos, de la que se conserva un arco y, en un edificio anexo, se perciben partes de una de sus torres defensivas. Por aquí entraba el vino de Ribeiro y el de Ulla, así como cereales castellanos


Aquí tomamos la rúa das Casas Reais, en la que se fundó en el año 1400 un hospital dedicado a atender a los pobres, bajo la advocación de San Miguel


En la esquina, información del Camino a Fisterra, la culminación, a la orilla del mar, de la ruta xacobea


Si coincidimos con más peregrinos en estos escasísimos metros que nos quedan hasta la catedral, el sonido de decenas de palos, bastones y cayados, junto con las pisadas resonando en el asfalto, eco ampliado por los muros de piedra de los nobles edificios de cantería, la carga de emotividad es absolutamente impresionante, no pudiendo explicarse solo con palabras, hay que vivirlo y sentirlo


La rúa sube un poco...


Zona de bares y comercios


Viniendo de A Porta do Camiño


Pasaremos entonces a la altura de Santa María do Camiño, donde se unen las rúas Travesera y Oliveira, templo barroco rematado en 1770 en el solar de una obra románica



Tiene un gran óculo en su fachada y un extraoridinario retablo barroco hecho en 1758 por Manuel de Leis


La fachada es barroca y neoclásica, como corresponde a la época


La magna puerta de acceso dispone de cuatro grandes pilastras jónicas que resaltan un magnífico frontón.


Salimos de Santa María do Camiño y venimos siguiendo ruta por esta rúa que tanto y tan bueno nos hace rememorar siempre.


Nos dirigimos unos metros más allá, a la Praza de Salvador Parga


Acercándonos a la plaza pasamos bajo otro monumental santuario


Con gradiosas columnas...


Praza de Salvador Parga, sobre la que se yergue la Capela das Ánimas.

Cuatro grandísimas columnas le confieren un porte mayestático realmente destacado, soberbio e impresionante.


Fue hecha esta capilla entre 1784 y 1788 sufragada por la Cofradía Xeral de Ánimas de Santiago. El arquitecto Ferro Caaveiro hizo los planos y la dirección de los trabajos estuvo a cargo del maestro de obras Juan López Freira. Fue consagrada el 31 de agosto del mencionado año de 1788 bajo la advocación del Santísimo Cristo de la Misericordia


 En aquel tiempo la Cofradía das Ánimas compró una manzana de casas situada enfrente del monumento, demoliéndolas con el objetivo de construir este templo y enviando diversas ideas a la Academia de Bellas Artes de San Fernando. Bajo la supervisión de Ventura Rodríguez resultó escogido el proyecto de Ferro Caaveiro. Un santuario de nave única, tres capillas laterales, sacristía y bóvedas de cañón constituyen la estructura, mientras la monumental fachada presenta cuatro gigantescas columnas jónicas, un frontis con el bajorelieve también policromado de las Ánimas del Purgatorio, un óculo encima y en el tejado triangular dos ángeles adorando a la Cruz


Las ánimas del Purgatorio



Accedemos al interior


Aquí hallamos las veneradas y apreciadas imágenes de la Pasión, Muerte y Resurreción de Cristo que tanto renombre le dan también a este santuario


Sobre el altar una pintura representa a Jesús en Majestad, el Cristo de la Misericordia, advocación del santuario


La advocación al Cristo de la Misericordia está bien patente además de en el altar en los numerosos relieves del Vía Crucis, celebrado los domingos por la tarde en este templo.
 

Se hicieron entre los años 1803-1814 según diseño del arquitecto compostelano Melchor de Prado Mariño en colaboración con algunos miembros de la Cofradía. Son de estuco veneciano y fueron trabajados por su hermano Manuel.


La Flagelación, el Ecce Homo, el Camino al Calvario, el Alzamiento en la Cruz, la Crucifixión, el Descendimiento, la Lamentación, el Santo Entierro y la Resurreción está presentes en esta maravillosa iconografía en la que Manuel de Prado Mariño puso de manifiesto su maestría como escenógrafo.









Saliendo al exterior tenemos otro importante edificio, el del Arquivo Histórico Universitario


En la Praza de Salvador Parga


 Y rúa das Casas Reais


 Fijémonos ahora en las casas de enfrente


Al otro lado de esta plaza, y siguiendo unos metros hacia adelante, ya próximos a la ruela das Ánimas, algunas casas enseñan portadas en picos ornamentales y ojivales. de destacada maestría diechochesca, se trata de la Casa de Bazán y el Pazo de Fondevila, típico palacio del barroco compostelano, con blasón y balconada, proyecto de Clemente Fernández Sarela.


Puerta ojival


Blasón con la media luna rodeada de estrellas y arriba una cruz


Dejamos casa y pazo...



Seguimos ruta


Con el Arquivo Histórico Universitario a nuestra derecha continuamos de frente


Hasta los edificios del fondo


En la ruela das Ánimas


Y ahora, por la ruela das Ánimas iremos saliendo a la Praza de Cervantes


A la izquierda la plaza


Y así llegamos a la Praza de Cervantes y sus soportales

Praza de Cervantes, tal y como la vemos en nuestro camino hacia la catedral

Praza de Cervantes, con su bella fuente de cuatro caños, plaza llamada así desde 1840, cuando fue instalado un busto del escritor en un pedestal sobre esta fontana, pues antes era del Pan o del Campo. Desde aquí a la catedral y Praza do Obradoiro solo quedan... unos pasos..