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jueves, 24 de noviembre de 2016

COMILLAS, HISTORIA VIVA DEL CAMINO EN CANTABRIA: DEL PUENTE DEL PORTILLO A LA UNIVERSIDAD PONTIFICIA EN LA QUE FUE CAPITAL DE ESPAÑA POR UN DÍA

Comillas desde el Camino cerca de El Portillo (Ruiloba)
Espléndida, se nos ofrece Comillas con su hermosa playa desde el camino que viene de Concha, aún en el municipio de Ruiloba. Realmente lo que vemos es solo una parte de la población, la del paseo marítimo, pues no en vano, al ponerse de moda el veraneo entre las clases pudientes allá por el siglo XIX, la costa cantábrica fue uno de los lugares prferidos y pioneros para ello. Así hasta la casa real española, con Alfonso XII y con Alfonso XIII, que tuvo palacio en Santander (La Magdalena), acudían con frecuencia a estos enclaves que empezaban a vislumbrar una nueva industria, la del turismo, lo que favoreció la construcción de quintas y mansiones para toda la pléyade de séquitos y autoridades que les acompañaban y visitaban, o bien que, independientemente de todo ello, acudiesen llamados por la tremenda publicidad que ello suponía para estas poblaciones. Luego, al ir extendiéndose los avances sociales, las vacaciones y su disfrute fueron ampliándose a más sectores sociales y se edificaron y pusieron en valor costas y arenales, construyéndose, a veces en demasía, nuevas urbanizaciones y servicios, tanto para ellos como para las crecientes poblaciones


Pero la historia de Comillas es muchísimo más antigua, el propio nombre parece venir de la palabra céltica kamb con el significado de curvo, la cual iría evolucionando fonéticamente con el diminutivo Kombillas referido al valle rodeado de colinas en el que se asienta, pues sería latinizado en Cumbellas (de cumba, valle pequeño) y de allí ya en la Edad Media se registraría Cumiyas, paso al actual Comillas. De aquellos lejanos tiempos sería el castro cántabro de la Peña del Castillo, a tres kilómetros de la actual villa pero que pudo ser su precedente poblacional urbano, si bien este litoral, rico en cavidades kársticas, favoreció el emplazamiento de comunidades humanas desde la más lejana prehistoria. Mismamente aquí en el paso de Ruiloba a Comillas, en El Portillo, se han localizado concheros neolíticos en las Cuevas de la Vega, lo que demuestra una ancestral actividad pesquera en el lugar, puerto natural en el que los castros dejarían paso a villas romanas cuyos cimientos ha aparecido en el subsuelo de algunos lugares de la actual población


En esta zona además, se extraían metales desde antes de la romanización, explotaciones mineras que, en el caso de la blenda y la calamina, siguieron extrayéndose en la Mina de La Vega hasta los años 30 del siglo XX y cuya salida al exterior se efectuaba desde tiempos seculares a través de este puerto pesquero que tuvo entonces también actividad comercial con la minería


La villa como tal se consolidó en la Edad Media y aparece citada en el año 1088 con el privilegio de escoger a su señor, si bien entre los miembros del poderoso linaje de la Casa de la Vega, quienes en el siglo XIV construirían un baluarte, El Torreón, disputando a San Vicente de la Barquera el predominio marítimo en este sector costero. Esta situación cambiaría cuando en el siglo XV Juan II de Castilla instituye el marquesado de Santillana en la figura de Íñigo López de Mendoza, quien ejercería un dominio más enérgico sobre la histórica tierra de las Asturias de Santillana. El poder señorial iría tocando a su fin con la creación de la Provincia de los Nueve Valles, integrada entonces Comillas en el del Alfoz de Lloredo


Destacan sobre el caserío de Comillas unas ruinas, se trata de la antigua iglesia parroquial, al lado de la que sigue estando el cementerio. Era una iglesia gótica del siglo XV erigida sobre un santuario más antiguo y que ejemplifica las luchas vecinales contra los linajes aristocráticos. Corría el año 1617 cuando se produce en una misa un grave percance entre la vecindad que acudía al templo y el administrador del Duque del Infantado. La razón fue la cesión de unos asientos reservados a los feudatarios o colonos de estas tierras, lo cuales, hartos ya de tantos abusos, discuten con el administrador, el duque y el párroco. El incidente fue tan grave que acabó en abierta rebeldía al abandonar los feligreses de Comillas el templo y acordar no volver a entrar jamás en él. Todo acabó en un pleito entre las partes en el que el clero se sintió tan agraviado que excomulgó a los habitantes, una pena terrible dada la idiosincrasia religiosa y social de la época. Un año después y por intercesión del regidor de la villa se consiguió el perdón previa penitencia pública y en procesión dominical de los hidalgos y pecheros de la población. Las misas  se celebraron en la ermita de San Juan hasta construirse una nueva parroquial veinticinco años después. Por su parte la iglesia vieja fue abandonándose excepto el cementerio, hasta que en 1893 el Marqués de Comillas Lluis Domènech i Montaner encarga una reforma de este camposanto consolidando e integrando las ruinas del templo


Sí ganaron los de Comillas un importante pleito en aquellos tiempos convulsos tiempos, y muy importante, tanto que mientras duró los marineros se vieron obligados a utilizar el vecino Puerto Calderón en Oreña, fuera de la pretendida jurisdicción de San Vicente de la Barquera sobre este tramo de la costa cantábrica. Corría el siglo XV cuando los de San Vicente, amparados en su fuero de 1210, litigaron para defender su monopolio para pescar y comerciar en este litoral occidental cántabro (dos leguas al este y al oeste de San Vicente de la Barquera). El fallo otorgado por los Reyes Católicos en el año 1500 dio en cambio razón a los de Comillas, quienes pudieron reactivar la actividad portuaria, lo que dio gran beneficio a la población y sus gentes.


De todas maneras, el puerto como tal no existía, las embarcaciones, pinazas de vela y remo con tres palos, varaban en la playa. El actual muelle no empezó a construirse hasta 1603, cuando Comillas era considerada la capital ballenera de las villas del Cantábrico (pese a ser en contraste el más pequeño puerto ballenero de todas ellas), llegando a empadronarse aquí balleneros vascos durante la temporada invernal para tener derecho a participar en la caza de estos cetáceos, una faena para la que se precisaba de un importante trabajo comunitario, desde los atalayeros que oteaban el horizonte y que avisaban, con fogatas o cuernos, desde promontorios como estos de El Portillo, si avistaban ballenas o cachalotes, hasta los remeros y arponeros que, con riesgo y pericia acosaban al animal hasta desangrarlo. Luego este se despiezaba en La Piedra de la Ballena, roca que afloraba en el arenal, para posteriormente extraer aceite y saín en los cocederos de la Casa de la Ballena, sita donde ahora está el cuartel de la Guardia Civil, enfrente de esta concha. Se dividían las partes de la ballena en porciones para la marinería, incluyendo los mayores que no salían a faenar, vuidas y huérfanos, así como para atalayeros, Iglesia y consistorio. El peligro no venía solo por el animal y sus movimientos tendendes a arrastar las lanchas al fondo sino del mismo mar, cuando las galernas, como la de 1676, sorprenden a los pescadores en el mar. La tradición piadosa quiere que fuese el párroco quien, rezando al Cristo del Amparo, consiguió la divina intercesión que evitó el drama. La labor ballenera llevó a la práctica extinción de esta especie del Mar Cantábrico, por lo que esta terminó en 1720, cuatro años después de darse por terminadas las obras del muelle, aunque los balleneros de Comillas siguieron sus singladuras en otros mares, como la costa atlántica de Canarias, muchas décadas después. A partir de entonces la flota se especializa en la pesca de la sardina y otros peces y mariscos


Llegados a la carretera en El Portillo, un paseo peatonal, al otro lado, nos permitirá seguir contemplando el barrio del Muelle en la lejanía. Estos trabajos marinos irían poco a poco dando paso a otra incipiente industria como hemos dicho, la del turismo


A partir de 1850 se pone en boga, recomendado por médicos y doctores, el "baño de ola", por lo que los antaño casi desiertos arenales empezaron a ser frecuentados por la alta sociedad, la única que podía permitirse entonces aquellos lujos. Es entonces cuando Antonio López del Piélago y López de Lamadrid, primer marqués de Comillas, enriquecido por sus empresas comerciales de ultramar, invita en 1881 a su pueblo a su amigo personal, el rey Alfonso XII,quien le había concedido el título. La visita real constituía para Comillas una impagable promoción en aquel momento, tanto fue así que fue Comillas la primer población española en tener luz eléctrica en sus calles, pues se instaló para engalanar el acontecimiento, alimentada por una máquina de vapor traída de Barcelona y llegando incluso a celebrarse Consejo de Ministros en la Casa de Ocejo, donde estaba alojado el monarca con su mujer María Cristina, sus hermanas y su hija, asistiendo el presidente del Consejo, Sagasta y los generales Pavía y Martínez Campos. Entre otras novedades se presenta en el puerto el primer buque español con casco de acero y se constata la presencia del joven y desconocido Gaudí, con un quiosco-fumador por él diseñado, ya que la residencia real había sido reformada interiormente por decoradores y artesanos catalanes, a los que se tenía por los más familiarizados con las novedades y gustos de la época. Las visitas y estancias reales seguirían con el monarca y su familia, continuando con su sucesor Alfonso XIII, quien se desplazaba desde su palacio santanderino de La Magdalena


El puerto de pescadores empezará a ser conocido internacionalmente y ello conllevará un importante aumento de población, sobre todo estacional, atraída por las quintas burguesas que ponían de moda el veraneo pero también por no pocas iniciativas culturales, como la Universidad Pontificia de Comillas. Así hasta el innovador Modernismo tuvo aquí un verdadero laboratorio artístico y arquitectónico


Aquí se unen camino y carretera




Y es ahora cuando, pasando El Puente del Portillo, bajo La Coteruca, desmbocadura del río Gandaria, dejamos el municipio de Ruiloba para entrar en el de Comillas


A nuestros pies, la desembocadura y el acantilado


A no ser que deseemos visitar primeramente el puerto y la playa, el Camino como tal, siguiendo su trazado histórico sube ahora en este cruce a la izquierda, directo al casco viejo de Comillas


Encontramos aceras junto a las primeras casas


Y un hermoso paseo


Atrás quedan el camping y los estacionamientos, viendo muy al fondo los acantilados de La Punta del Miradoiro


Aquí mismo ya reconocemos algunas de las quintas de recreo que comenzaron a dar renombre a Comillas como villa de veraneo, destacando los citados detalles modernistas que las catacterizan. Esta es la Casa de Moro, donde destaca la puerta de este nombre, ondulada construida en el año 1900 y obra de Gaudí, llamada también Puerta de los Pájaros por tener un agujero en el muro, como para las aves, al lado de lo que es propiamente la puerta.


Otras siguen los gustos más tradicionales, con galerías y balcones


Y también las nuevas urbanizaciones


Edificios de pisos señalan la entrada en lo que es propiamente el casco urbano del centro de Comillas


Las fondas, las tascas y la arquitectura popular destacan ya en el casco histórico


Por aquí va el Camino. A la derecha, el desvío albergue de peregrinos en el barrio de La Peña, sito en la antigua cárcel de Comillas


Si no vamos al albergue seguimos por la calle  Antonio López adelante, pasando bajo esta grandiosa balconada


Avanzamos calle adelante


Entrando en el casco histórico de Comillas


Elegante quinta...


Luminosas galerías...


Y ahora pasamos al pie de El Espolón, actual centro cultural, construido a finales del siglo XVIII a instancias del Arzobispo de Lima y nacido en Comillas Juan Domingo González de la Reguera para ser Cátedra de Gramática Latina, y como tal queda reflejado en la Real Provisión del rey Carlos IV en 1789. Fue su arquitecto Cosme Antonio Bustamante. Años después, eb 1802 será sede del Real Seminario Cántabro. El conjunto fue rehabilitado en 2009 por Peridis.


Blasón e inscripciones


Turismo cultural, formación, talleres, exposiciones, biblioteca y telecentro son algunos de los servicios que ofrece el Centro Cultural El Espolón


Y aquí dejamos atrás estos primeros edificios


Contiuando ruta


Así será como lleguemos a un lugar de notable importancia, el Corro de San Pedro. El topónimo corro hace referencia al lugar de encuentro vecinal, entre casas, a manera de pequeña plaza, donde se jugaba a los bolos o se bailaban las danzas populares, Actualmente hay hostelería y terrazas en este coro con varias muestras de arquitectura cántabra


Viniendo por la calle Antonio López tenemos El Parador, actualmente Hotel San Pedro, donde hay una capilla dedicada a este santo, centro de una gran fiesta popular el 29 de junio, cuando los picayos, los célebres danzarines tradicionales del occidente de Cantabria llevan en procesión la imagen de San Pedro a la iglesia parroquial, al son de castañuelas y panderetas. Devoción muy arraigada de antiguo entre los pescadores pues encomendaban a San Pedro la costera del bonito


El Parador y ahora Hotel San Pedro se inaugura en 1946 sobre la que fue Casa de los Balbas. El 28 de junio, víspera de San Pedro, se prende una hoguera en este corro y al día siguiente picayos y picayas traen la imagen del santo desde la iglesia parroquial de San Cristóbal, que prontamente veremos pues junto a ella pasa el Camino, con música de castañuelas y panderetas en la Danza de San Pedrucu que ha sido declarada Bien de Interés Cultural


Las picayas visten de pescadora con falda azul marino, delantal de cuadros azules y blancos y camisa blanca. Los picayos usan el típico traje cántabro de fajín azul o rojo y camisa y pantalones blancos. En el Cristo van vestidos de igual manera ya que las dos son fiestas marineras. La danza simula hombres y mujeres cortejando mientras suben la cuesta de la plaza. Al final de la danza las picayas dan un beso a los picayos


Ahí sobresale, en El Parador, bajo yelmo de hidalguía, el blasón de la villa de Comillas, que representa, como los de otras villas cantábricas, la entrada de las naves de la flota castellana por el río Guadalquivir hasta la Torre del Oro de Sevilla, rememorando su participación en la conquista de la ciudad en 1248


En torno a este corro hemos de encontrar más edificios notables


Entre ellos la Casa de Cueto, del siglo XVIII


Más abajo llegamos a este cruce


A la derecha iríamos al albergue de peregrinos.


Y a la izquierda sigue el Camino, rumbo a la iglesia y al Ayuntamiento Viejo... y al nuevo


Los vemos allí al fondo: iglesia de San Cristóbal y el ayuntamiento antiguo, en la Plaza de la Constitución


La iglesia de San Cristóbal se empezó a construir en el año 1640, tras el grave altercado entre los vecinos, el párroco, y los señores del lugar que supuso el abandono de la iglesia antigua y la excomunión durante un año de la vecindad, levantada no sin antes público acto de arrepentimiento.


Fueron estos vecinos quienes la construyeron y costearon, reservando un día a la semana para los trabajos, que no finalizaron hasta mediados del siglo XVIII. La iglesia no se consagró hasta 1831. Es de estilo barroco montañes y sigue el patrón de algunos templos contemporáneos a este en la vecina comarca de Trasmiera, al este de Cantabria, siendo el primer santuario de este estilo construido en el occidente cántabro


El Ayuntamiento Viejo, porticado, se hizo hacia 1780 allí donde estaban antes la ermita de S. Juan y antiguo Hospital de Peregrinos. La obra de cantería estuvo a cargo de Simón Fernández de Castro y en la fachada que mira a la calle vemos los cinco escudos de armas de otros tantos arzobispos que hicieron que Comillas tomas el apelativo de la "Villa de los Arzobispos". Una pequeña campana llamaba a concejo en días de mercado


Diego Ybañez de Lamadrid y Bustamante, Obispo de Ceuta


Saturnino Fernández de Castro (1827-1886) Obispo de León y Arzobispo de Burgos y Juan Antonio González de la Reguera (1720-1805) Obispo de Peru (quien mandó hacer El Espolón)


Rafael de la Vara (1754-¿) Obispo de Guatemala


Bernardo Martínez de la Rabia (1759-1826) Obispo de Sonora, México


Y algunos blasones, como el escudo de armas de la villa de Comillas, al que ya nos hemos referido


Otro blasón presenta la corona real y los símbolos del Reino
 

En torno a la Plaza de la Constitución tenemos una buena muestra de la mejor arquitectura popular montañesa





Entramos ahora a la iglesia por la portada norte, flanqueada por pilastras toscanas en un frontón partido sobre el que hay una estatua de San Cristóbal, patrón del santuario, obra del escultor Jesús Otero. Como en el caso del Ayuntamiento Viejo dos escudos representan a Comillas y a Castilla
 

La iconografía de San Cristóbal, normalmente representado llevando a un niño a hombros para pasar el río, quien según la tradición cristiana resultaría ser Cristo.


Según entramos por esta fachada norte vemos arriba el órgano, fabuloso, consturido por el organista Roqués y restuarida. Al fondo está la portada sur


 En el interior vemos que se trata de una iglesia de tres naves y planta de salón, esto es, las tres naves de la misma altura. La influencia de gótico se ve claramente en los nervios de las bóvedas, consideradas de las mejores de Cantabria. Cuatro pilares toscanos sostienen estas bóvedas. Los retablos barrocos que tenía fueron destruidosen la guerra civil. Acabando el siglo XIX Antonio López y López, marqués de Comillas, pagó diversas reformas y reparaciones, abiréndose entonces dos óculos en el coro para iluminar mejor el interior. El arquitecto Juan Martorello intervino colocando barandilla en el coro, vidrieras y púlpito


El ángel nos guía...


Gran benefactor de la iglesia fue el Arzobispo de Lima Juan Domingo González de la Reguera, que impulsó la construcción de la sacristía y del enlosado, mientras el Marqués de Comillas donó el órgano Roqués, la pila bautismal, las rejas del presbiterio, las esculturas de las portadas y las vidrieras desaparecidas en la contienda. En los años 70 del siglo XX muros y bóvedas fueron picados para eliminar el revoco y dejar las nervaduras y columnas a la vista. La reformas litúrgicas hicieron transformase un tanto la primitiva disposición interior del edificio barroco


Se venera a diversos santos y vírgenes, principalmente al Cristo del Amparo, patrono de los pescadores



En este lateral derecha accedemos a la capilla del Sagrario


El Cristo del Amparo es el 16 de julio y su festividad rememora la salvación de los marineros un día similar de 1676 cuando, al decir de la tradición, una letanía del párroco al Santo Cristo del Amparo salvó a los pescadores de Comillas cuando una galerna los sorprendió en el mar, por lo que desde entonces es patrón y fiesta mayor de Comillas. Se lleva al Cristo del Amparo en procesión nocturna con velas desde la iglesia a la lonja de pescado, en el puerto, al son de las panderetas y castañuelas picayos y picayas. Luego el día 15 hay procesión marinera con el Cristo en lancha, subiendo de regreso a la iglesia. En ambas procesiones, de ida y vuelta, se pasa por el cementerio (solar de la iglesia vieja) y los picayos y picayas cantan a los difuntos. De noche son los fuegos artificiales y la quema de la Cruz roja


Y el día 16 de julio, fiesta grande, hay misa cantada con el Himno del Santo Cristo del Amparo escrito por el poeta Jesús Cancio...

"Santo Cristo de nuestros mayores, de Comillas orgullo y blasón, con que fe con que fe te invocamos en las horas de inmensa aflicción, con que fe con que fe te invocamos en las horas de inmensa aflicción. Si el azote de fiera galerna, nuestras lanchas sorprende en el mar, con que fe con que fe Santo Cristo acudimos al pie de tu altar. Cuando avanza veloz el nublado, cuando sopla una racha de hielo, cuando el rayo y el trueno parecen confundir a la Tierra y al Cielo, cuando el sol palidece y se esconde, cuando todo en el mar luto es, no hay más sol para el pobre marino que una vela encendida a tus pies. Salve, salve, Santísimo Cristo cuyo amparo es un himno de amor cuyo nombre pregona Comillas como el timbre de gloria mejor. Quien padece en remotos lugares la añoranza del suelo natal tiene en ti su más vivo consuelo tiene en ti esperanza eternal. Luz del cielo en tu dulce mirada y en tus labios caídos y yertos, late el beso de amor con que tristes para siempre, para siempre, nos dejan los muertos. Santo Cristo de nuestros mayores de Comillas orgullo y blasón, con que fe con que fe te invocamos en las horas de inmensa aflicción, con que fe con que fe te invocamos en las horas de inmensa aflicción"


Como datocurioso podríamos decir que la iglesia fue escenario de cine, pues aquí comienza la película Primos, filmada en Comillas, dirigida por Daniel Sánchez Arévalo


La Santa Cruz y San Sebastián


El altar y la nervadura de inspiración gótica


Naves y capillas


 La Virgen del Carmen, también patrona de los pescadores


Majestuoso templo de San Cristóbal de Comillas...


Nueva vista de las naves


A lo largo de nuestra visita al templo iremos viendo paneles explicativos de la historia de Comillas y de la iglesia


Los desaparecidos retablos...


La iglesia vieja y las reformas de su camposanto




Foto del solar del camposanto y de la iglesia vieja


Foto que hallamos acompañando a estos textos del Ángel Exterminador o Ángel Guardián, escultura modernista de 1895, artista Josep Llimona, instalada en el camposanto durante las reformas allí efectuadas en aquel tiempo. Si el peregrino dispone de tiempo, máxime si se aloja en Comillas, no deje de visitar el lugar, así como el puerto y otros monumentos y lugares de Comillas que no están justamente al pie del Camino. Merece la pena


El órgano...


Ángeles y santas...


 Regresamos precisamente al órgano.


 Y salimos al Corro Campíos por la portada sur


Esta es la portada sur vista dede el exterior, muy parecida a la portada norte pero sin la estatua de San Cristóbal. Sobre ella hay un reloj de sol y una inscripción del año 1792


Este es el Corro Campíos, barrio del casco histórico de Comillas, corro en el que también se jugaba a los bolos (hasta Alfonso XIII echó unas bolas en 1881) y que es el campo de las romerías del Cristo del Amparo. Desde aquí admiramos la grandiosa torre del campanario, de 30 metros de altura, que no es la original, sino una reconstrucción de la dinamitada en la guerra civil, de similares características pero más baja


El corro se cierra con edificios urbanos clásicos, de buenas galerías no pocos de ellos, alegre plaza donde abren sus puertas y extienden sus terrazas varios negocios hosteleros




Desde el Corro Campíos y la torre de la iglesia regresamos al Ayuntamiento Viejo, cuya fachada sur, blasonada, vemos a la izquierda


Y a la izquierda de esta fachada sigue el Camino calle adelante


De nuevo el blasón de Comillas, la nave rompiendo las cadenas que guardan la entrada fluvial de Sevilla, con la Torre del Oro, por el Guadalquivir. Testimonio de la participación de la marinería y flota de Comillas en aquella contienda


Y... hablando de contiendas. Un antiguo cañón sirve actualmente de bolaño en este lugar para cerrar el paso de vehículos


Por ahí va el Camino, entre la iglesia y el Ayuntamiento Viejo


Los corredores, los cortafuegos, la arquitectura cántabra que encandila y embelesa al sensible peregrino amante de las cosas auténticas de los lugares por donde pasa


Y así iremos saliendo a una plaza, la Plaza de los Tres Caños, llamada así por una monumental fuente


La Fuente de los Tres Caños, fuente farola homenaje de Comillas a Joaquín del Piélago, quien financió la traída de aguas a la villa, se inauguró en el año 1899 siendo el arquitecto Lluich Doménech i Montaner


Fuente de estilo Modernista. Sobre la cruz está la luz. Un ser fantástico la recorre enrroscándose en ella


Destacan los ángeles



Caras...




Inscripción latina en honor a Comillas y sus gentes


Los ángeles...


Actitud orante


Ornamentación vegetal en los caños



Otra de las inscripciones latinas de la fuente, esta en homenaje a Joaquín del Piélago, hijo de Antonio López y López, primer Marqués de Comillas


Por eso la Plaza de los Tres Caños es denominada oficialmente Plaza de Joaquín del Piélago


La fuente-farola...


Más allá de la fuente que da nombre a la plaza nos llama la atención el Ayuntamiento Nuevo, el actual Ayuntamiento de Comillas el cual fue en principio un colegio gratuito de párvulos regido por las Hijas de la Caridad mandado construir por la benefactora Doña Manuela del Piélago y Sánchez Movellan, mando construir este edificio para destinarlo a escuelas gratuitas de párvulos (primero para niñas y a posteriori también para niños). Si nos fijamos veremos en esta esquina la imagen de María con el Niño Jesús, tal vez del mismo escultor, José Llimona, autor de la fuente de esta hermosa plaza de Comillas


Mirando a la plaza está la fachada norte


A su izquierda la fachada este, la principal. El edificio fue en principio un colegio gratuito de párvulos regido por las Hijas de la Caridad mandado construir por la benefactora Doña Manuela del Piélago y Sánchez Movellan, mando construir este edificio para destinarlo a escuelas gratuitas de párvulos (primero para niñas y a posteriori también para niños). Si nos fijamos veremos en esta esquina la imagen de María con el Niño Jesús, tal vez del mismo escultor, José Llimona, autor de la fuente de esta hermosa plaza de Comillas


Al fondo, sigue el Camino


Tiendas y comercios en casas tradicionales de gran hermosura


Mirando a la plaza está La Torre de la Vega, de grandísima importancia para el devenir histórico de Comillas. Fue construida por uno de los señores de la tierra, Garcilaso I de Comillas como protección del puerto que entonces era la ensenada natural de la misma playa. Esta torre sería más tarde aprovechada por sus sucesores, los marqueses de Santillana, para ejercer su señorío sobre el puerto y acabar con el monopolio pesquero y comercial de San Vicente de la Barquera


Pasamos bajo la esbelta torre cuadrada...


Y bajo los floridos corredores de las casas...



 Y venimos hacia la esquina de la calle


En ese cruce hallamos otro edificio de sumo interés


Es la Casa Ocejo, Casa de Antonio López, Marques de Comillas, quien quiso costruirla a mediados del siglo XIX para su madre. Esta es la fachada principal, la única de piedra de sillería con ventanas ojivales que recuerdan el estilo neogótico que pronto imperaría en aquella época. La idea era pasar los meses de verano en compañía de la familia


En ella están las señales del Camino


Desde la Casa de Ocejo llegamos a este cruce


Y aquí tomaremos la calle Marqués de Comillas, a la izquierda, si quisiésemos salir ya de la población. No obstante, si nos alojamos en el albergue o en alguna otra posada y fonda, sería altamente recomendable dedicar unas horas a visitar esta monumental villa cántabra, declarada conjunto histórico en 1985. Inexcusable en este caso acercarse al puerto y la playa


Veremos entonces las otras fachadas de la montañesa Casa de Ocejo, con balcones y ventanas de pétreos dinteles y abajo enrejadas en piedra.


Cuando en 1881 el Rey Alfonso XII confirma su estancia en la villa es cuando el Marques de Comillas llama a numerosos artesanos y arquitectos catalanes para embellecerla, siendo entonces cuando un aún desconocido Gaudí interviene en el diseño de la chimenea, el salón y un quiosco-fumadorde Ocejo, para que pudiesen fumar las mujeres en el jardín, entonces mal visto socialmente que lo hiciesen en público. Se sabe que la Marquesa de Comillas era una gran aficionada a los puros habanos desde su estancia en Cuba. Aquí fue donde se celebró presidido por el rey el Consejo de Ministros en el cual, para poder realizarlo, hubo de nombrarse a Comillas capital de España... aunque solo por ese día. Entre los acuerdos de aquel 5 de setiempre de 1881 destaca el decreto de autorización por el que Antonio López sería nombrado adminitrador-gerente de la Sociedad Naviera Trasatlántica, encargada del correo con las colonias americanas


 La tapia de la calle es parte de la quinta original, de 1850


Aquí está la entrada a otro conjunto excepcional cuya visita queremos recomendar: El Capricho de Gaudí y el Palacio de Sobrellano


El Capricho es el nombre popular, debido a su original belleza, de Villa Quijano, quinta que recibe este nombre en honor a su propietario, Máximo Díaz de Quijano, indiano con fortuna hecha en Cuba y cuñado del también indiano, el Marqués de Comillas Antonio López y López, quien a su vez era suegro del empresario catalán y mecenas de Gaudí, Eusebi Güell. Gaudí ya había ejercido de ayudante del también arquitecto catalán Juan Martorell en el cercano Palacio de Sobrellano del marqués.


Este contacto y lo excelente de su obra hizo que Gaudí fuese contratado para este proyecto, construido entre los años 1883 y 1885, dirigido por Cristóbal Cascante, compañero de carrera de Gaudí, quien se basó en una maqueta. Una de las obras de su etapa orientalista, inspiradas en el arte de la India, Persia, Japón, o el arte islámico hispano mudejar y nazarí, con abundancia de azulejo cerámico, arcos mitrales y remates en templete y cúpula. Un sobrino y heredero del marqués, Santiago López y Díaz de Quijano , hizo algunas reformas en 1914


Abandonado tras la guerra civil, en 1977 su última propietaria, Pilar Güell Martos, la vendió para restaurante del empresario Antonio Díaz, quien hizo restaurar el edificio, comprado luego por un grupo japonés. El negocio cerró por la crisis y en el año 2010 se transformó en museo


Por la calle del Marqués de Comillas el Camino discurre entre espléndidas quintas...


Mansión a mano izquierda


Quinta de galería a la derecha...


Calle del Marqués de Comillas, salida de la población


Largo corredor


Seguimos avanzando


Más detallas modernistas basados en el artemozárabe y mudéjar. Resalta la influencia de los grandes arquitectos catalanes



Chalets...





Parque infantil


Y aquí a la izquierda vemos la entrada al  Palacio de Sobrellano, sito en el barrio de este nombre, encargo del Marqués de Comillas, el tan mencionado Antonio López y López al arquitecto catalán Joan Martorell, edificio en estilo neogótico cuyas obras comenzaron en 1881 y culminaron en 1888, ya fallecido el marqués


Estaba planeado como palacio de verano para las familias del marqués y de la casa real


Su estilo neogótico bebe además de diversas fuentes, el gótico civil inglés, los palacios venecianos y el arte mozárabe



En su ornamentación interior se emplearon materiales nobles como el roble, el ébano y el nogal de las puertas. Hay también una chimenea que fue diseñada por Cristóbal Cascante. Aunque lo más lujosos es el salón central o del trono con paredes decoradas a base de  pan de oro, vidrieras coloristas diseñadas por Eudall Ramon Amigó y pinturas murales de Eduardo Llorens y Mas Deu


 En el exterior la fachada principal es la más profusamente trabajada


Cenadores y jardines...


 Al lado del palacio está la capilla-panteón, realmente el primer edificio que se construyó del conjunto palacial, que en un principio se había planificarlo hacerlo en la zona del cementerio de Comillas, pero el fallecimiento den 1876 del primogénito del marqués y muy seguidamente el de su hermana María Luisa hizo cambiar de idea al Marqués de Comillas y mandase que fuese construida aquí, donde luego estaría el palacio


No se sabe exacatamente si las obras empezaron a finales de 1880 o a principios de 1881. Se trata de una pequeña catedral de una sola nave con cabecera poligonal y girola, siguiendo el estilo gótico centroeuropeo


En la girola está el mausoleo con monumentos funerarios familiares, obra de Jan Martorell, Agapito Vallmitjana, Josep Llimona y Barbany


El altar fue diseñado por  Martorell, el diseño de los bancos reclinatorios por Antonio Gaudí y las vidrieras son de Eudald Ramon Amigó. Además de panteón en la capilla se realizan oficios religiosos


El palacio es museo, propiedad del Gobierno de Cantabria


Maravillas del modernismo catalán en tierras cántabras...






El enclave debió de estar poblado desde muy antiguo, pues han sido localizadas en su subsuelo cavidades y galerías artificiales, así como restos de un asentamiento del tiempo de los romanos


Hermosísimo paseo...


Señalización en el suelo


A la derecha, los edificios de las viviendas de la calle. Hay comercios y hostelería


Subimos poco a poco


Quintas y palmeras


A la izquierda Sobrellano, escenario además de varias películas del cine español: La residencia (1969), Vera, un cuento cruel (1973), Sexykiller (2008, La herencia Valdemar (2009) Fuga de cerebros 2 (2011) y Altamira (2016) 


 A la derecha, más bloques de viviendas


Y sobre ellas, en La Cotera los edificios de la Universidad Pontificia de Comillas, como tantas cosas, obra patrocinada por el primer Marqués de Comillas Antonio López y López, a instancias del sacerdote jesuita Tomás Gómez´y continuada por el hijo del marqués y segundo Marqués de Comillas Claudio López Bru y nacida como Seminario de San Antonio de Padua de Comillas en 1890 y erigida por el Breve Apostólico "Sempiternam Dominici Gregis" del Papa León XIII


Se sabe que ya desde 1881 tenía el marqués en mente un centro educativo para la villa, decidiéndose por un seminario al cargo de la Compñía de Jesús para formar como sacerdotes a hijos de familias humildes, aportando para ello dos millones de pesetas, siendo su primer proyecto encargado al jesuita ingeniero de Caminos Miguel Alcolado, poniéndose la primer piedra el 20 de mayo de 1883


Muere Antonio López y López un año después y su hijo Claudio López Bru encarga rematar el proyecto a su arquitecto Joan Martorell, quien también había planificado el Palacio de Sobrellano con su capilla-panteón.


Así, siguiendo el esquema de su antecesor, realiza en planta rectangular un edificio en tres alturas con dos patios interiores y un cuerpo central más alto, donde se sitúan la iglesia y la planta principal. Las fachadas son de ladrillo y mampostería, encargando rematar los trabajos decorativos de la obra al también catalán Lluis Domènech i Montaner tras el fallecimiento en 1889 del director de los trabajos, el arquitecto Cristóbal Cascante.


Solicita a su vez Domènech los servicios de buenos artistas, como Eusebio Arnau, encargado de la Puerta de las Virtudes, hecha en bronce fundido en el taller de Masriera y Campins de Barcelona y que hará de entrada al vestíbulo. Al mismo autor se le atribuyen diversas esculturas del santuario. Otras colaboraciones se atribuyen a Juan Soler y los hermanos Juyol, los mosaicos son de Mario Maragliano, los murales de Eduardo Llorens, la decoración de las capillas es de José María Tamburini y Joan Llimona






El Seminario Mayor, inaugurado en 1892, fue prontamente famoso por su calidad académica que dio grandes vocaciones en España, Hispanoamérica y Filipinas



Y así será por lo que el 19 de marzo de 1904 el Papa San Pio X concederá al Seminario Pontificio de Comillas la facultad de otorgar grados académicos en Filosofía, Teología y Derecho Canónico, convirtiéndolo en Universidad Pontificia por el Decreto "Praeclaris honoris argumentas"


Así al Seminario Mayor se le irían uniendo nuevos edificios para nuevas materias y especialidades: Seminario Menor (1912), Colegio Máximo (1944) y el Colegio Hispanoamericano (1946)


 En 1969 se traslada a Madrid la Universidad Pontificia Comillas por carta refrendada al Gran Canciller por el Papa Pablo VI, abriéndose a la enseñanza de seglares


Actualmente el enorme complejo de edificios es propiedad del Gobierno de Cantabria que, tras convenio con Caja Cantabria, planea nuevos usos culturales a estos grandiosos inmuebles


Por abajo pasa el Camino...


Podemos ir por el hermoso paseo...




O por la acera...


Así, la villa de Comillas va quedando atrás...


Tomamos el Paseo de Solatorre



Y desde esta rotonda del Doctor Santiago García Castellón nos dirigimos a la Ría de La Rabia por Rubárcena