Eres el Peregrino Número

martes, 16 de julio de 2013

A SERRA DO CAREÓN "LA DORSAL GALLEGA": PASO A LA TERRA DE MELIDE


Melide desde la Serra do Careón
Saliendo de Hospital das Seixas
Al norte del concello de Palas de Rei, en el pueblo de Hospital das Seixas,  comienza el "último escalón" que nos aguarda por subir para coronar la cima de la famosa Serra do Careón, que separa las provincias de Lugo y A Coruña. En este pueblo existió un hospital de peregrinos al cargo de la Encomienda de Portomarín de los Caballeros Hospitalarios de san Juan de Jerusalén u Orden de Malta, para asistencia de los romeros a Santiago que se disponían a subir al puerto. Hoy en día existen iniciativas particulares que han recuperado el espíritu hospitalario que la historia hizo calar en estos lugares...


Las cumbres han sido holladas por un gran parque eólico, tal y como está sucediendo en muchas cordilleras últimamente.


La carretera sube hacia lo alto de la sierra y de la frontera provincial, dejando atrás Hospital das Seixas.


Al este nos despedimos del concello de Palas de Rei, de la parroquia de Merlán y de la Comarca da Ulloa, por donde vinieron nuestros pasos en las jornadas anteriores.


 Adelante: el alto ya se presenta próximo...


La Serra do Careón forma parte de lo que en términos técnicos se denomina la  "dorsal gallega", conjunto de serranías que, como las de los Montes Corno do Boi, la Serra da Cova da Serpe, el Cordal de Montouto, la Serra da Loba o la sierra do Farelo, constituyen una verdadera espina dorsal montañosa que atraviesa Galicia de norte a sur por su mitad, desde la costa a la frontera portuguesa.


La vegetación es de toxox y brezales, espinos y algunos arbustos aunque desde la cima y parte de la vertiente oeste se han plantado pinares.


Allá atrás reconocemos los Penedos de Casacamiño y el Penedo do Hospital, al pie de cuyos picudos roquedos se pasa, ladera de montaña arriba, para venir a Hospital das Seixas y al paso de la Serra do Careón...


Ingentes manchas boscosas en las colinas de Merlán y en las montañas de Vilar de Donas, tierra de templarios


Llegamos arriba: a la izquierda está la pista que sube al parque eólico


Pero nosotros seguimos de frente: este es el paso de Lugo a A Coruña, de la Comarca da Ulloa a la Terra de Melide, del concello de Palas de Rei al concello de Toques y de la parroquia de Merlán a la de Vilouriz.


Las cimas de las sierras fueron desde la noche de los tiempos frontera natural. ya las mámoas o enterramientos megalíticos, dólmenes y túmulos, menhires y otras señales líticas parecen señalar esta condición, reflejada incluso en documentos medievales que, muchos milenios después, plasmaban en escritura lo que ya era una realidad desde la misma alborada de la Humanidad.


Las cimas de las sierras fueron desde la noche de los tiempos frontera natural. Ya las mámoas o enterramientos megalíticos, dólmenes y túmulos, menhires y otras señales líticas parecen señalar esta condición, reflejada incluso en documentos medievales que, muchos milenios después, plasmaban en escritura lo que ya era una realidad desde la misma alborada de la Humanidad.


Milenarias civilizaciones pastoriles del Neolítico y hacedores de estos sarcófagos de tierra y piedra de la civilización megalítica, adoraban en estas alturas las fuerzas de la naturaleza y apacentaban sus rebaños, cuando abajo el valle era aún en su mayor parte una selva...


Los derechos de pasto eran derechos de paso y por eso aquí arriba, donde vivían y morían, se dividían el territorio para sus usos ganaderos, agrícolas y recolectores.


 "Los pasos de los pastos" por la montañas y los valles y llanuras fueron el gérmen de los primeros caminos, hechos ya por las manadas de herbívoros a los que seguían los carnívoros desde el origen de los tiempos y que luego trillaron también, siguiendo a todo, los primeros humanos. Estos pasos y estos caminos luego se reglamentaron, se empedraron, se señalizaron, se asaltaron o se protegieron. Venían gentes en son de paz o de guerra, amigos o invasores, arrieros, viajeros, trotamundos y... peregrinos. Es la historia y es la prehistoria del Camino de Santiago y de todos los caminos del mundo.


Así bajando poco a poco y dejando atrás los pinos el paisaje de abre por la ladera oeste de la Serra do Careón, teniendo hacia el oeste una  buenísima vista del valle del Rego dos Lagares, en el concello de Toques.


Pero sin duda, lo que acaparará nuestra atención en estos nuestros primeros pasos por términos de la provincia de A Coruña es, al fondo, aquella larga línea de edificios a la que nos estamos acercando: Melide, cabeza de esta comarca gallega a la que estamos entrando, conformada por varios concellos: Melide, Santiso, Sobrado y Toques


 Parece que está cerca pero aún nos aguardan unos 11 kilómetros de caminata antes de llegar allá, pasando antes por varios pueblos, los primeros Vilouriz y Vilamor, en este concello de Toques



En Melide se unen Camino Primitivo y Camino Francés. Históricamente todos los caminos por donde venían peregrinos francos, denominación que abarcaba a todos los europeos occidentales-continentales en general eran llamados Camino Francés, Camino Francisco, etc. solo la moderna nomenclatura técnico-administrativa dio en llamar francés a uno solo, cometiendo un grave error histórico, pues solo hay que atender a la documentación y a la toponimia, además de una injusticia, supliendo con neologismos más o menos exitosos la denominación oficial de las demás rutas.



Esto lo vemos mirando al oeste pero, si por otro lado miramos al norte hemos de saber que, a unos 15 kilómetros de aquí, pasa precisamente el llamado Camino Norte, más allá de aquellas montañas, en la Serra da Cova da Serpe (también en la dorsal gallega) rumbo a Sobrado dos Monxes, con el que coincidiremos más allá aún de Melide, en Arzúa.


Y es que, como es natural, según nos aproximamos a Santiago (a unas tres jornadas de aquí sin apurar mucho) los diferentes caminos tienden a confluir


Más al oeste nuestra ilusión o nuestra emoción quieren reconocer muy en la distancia la citada villa de Arzúa, adivinando casi más que viendo unos edificios en un alto, muy muy en lontananza. La vista llega antes que los pies y ya suspira por Santiago...


Mientras nosotros vamos con paso firme en dirección a Melide, en liviano descenso asfaltado...


Sobre la urbe, cada vez más cerca, asoma la torre de su iglesia, antiguo convento franciscano que tuvo a su lado hospital de peregrinos.


La villa, de su núcleo central, se fue extendiendo linealmente a lo largo de los caminos que aquí se unen. Luego, principalmente, de la carretera N-547, la "carretera de Santiago".


En medio vemos bien por donde va el Camino, aunque no tardaremos en dejar de pisar asfalto.


Ahora a nuestra izquierda tenemos otra vista de la línea de eólicos que se extienden por lo alto de la Serra do Careón hacia el sur.


Abajo hay una casa, Arnade, que pertenece a esta parroquia de Viluoriz, concello de Toques y Terra de Melide, otro paraíso de las queserías, de la carne y, por supuesto, del pulpo, como no habremos de tardar en conocer.


 El Camino sigue unos metros por asfalto


Pero pronto tomaremos a la izquierda el camino que nos llevará a Vilouriz, cabeza de esta parroquia...