Eres el Peregrino Número

viernes, 11 de diciembre de 2015

EIDO DOURADO: ARTE EN LA VARIANTE MARÍTIMA DEL CAMINO NORTE (BARREIROS, LUGO, GALICIA)


El peregrino que, viniendo de la playa de Augas Santas o As Catedrais, entra en el concello de Barreiros, al oeste del de Ribadeo, en la Mariña lucense, pasa frente a la playa de Arealonga, atravesando la parroquia de Reinante para llegar a la de San Miguel por el pueblo de Sindín. Aquí, tras A Punta do Castro, llegamos a esta casa...


Se trata del espacio artístico Eido Dourado, abierto al público y donde se dan cita amigos y visitantes, artistas y personas con variadas sensibilidades en este preciso lugar de color, luz y armonía, hecho realidad por el prestigioso artista Celso Dourado.


Para empezar, el Xardín Zen recibe a todos los que pasan a este encantador lugar... aquí se reseña la fiolosofía de esta hermosa arcadia de arte, cultura y sensibilidad.



Celso Dourado nos recibe y acompaña por distintos lugares del jardín...



Celso perdió ambas manos en un accidente de la infancia. Ello sin duda le motivó a superponerse potenciando una  impresionante vitalidad artística, estudiando en Madrid, Lugo y A Coruña.


En 1985, tras un viaje, conoce el afán de numerosos artistas por disponer de un lugar o espacio vital en el que exponer su obra de manera permanente rodeándose de motivos inspiradores y haciendo de él un enclave para convivencias, encuentros, y compartir impresiones y experiencias dentro de un entorno propio y a ello proclive.


Este es el origen del Eido Dourado de Celso y abierto a quienes deseen pasar unos instantes absolutamente mágicos de vivencias artísticas e impresiones enriquecedoras.


Con Celso en el Jardín Zen.



Hay un delicioso recorrido a lo largo del jardín, antes de entrar en la casa...



Jardín para sentir, no solo para ver... que también es importante, y mucho.







Madera, piedra, tierra, árbol, verde...





Accediendo a la casa, construida de nobles piedras, accedemos a la exposición permanente del artista...


También aquí la filosofía del lugar ideado por el artista plasma que no es esto un museo sino otra cosa muy diferente...



Rincones acogedores...


Los cuadros...



Las manos... OMNIPRESENTES. Conociendo su biografía es absolutamente destacable el papel de las manos en la obra de Celso. Todo lo hizo sin ellas... pero transmite la idea de las mismas


Celso nos acompaña con sus anécdotas y comentarios, dejando al visitante un andar y un pensar y tribular absolutamente libres...


Cuartos, habitaciones, pasillos y estancias con la obra de Celso, siempre en un espacio gratamente cálido para nuestras inquietudes...








Nos despedimos de Celso hasta la próxuima vez que vengamos, una estancia inolvidable en el Eido Dourado antes de proseguir nuestras andanzas por las playas del concello de Barreiros, empezando por la de A Pasada.