Eres el Peregrino Número

viernes, 3 de enero de 2014

CAMPO DA MATANZA (BALEIRA, LUGO) HISTORIA Y DRAMA BÉLICO EN EL CAMINO PRIMITIVO

Camino del Monte da Matanza.
Viniendo de A Fonsagrada, ya en el concello de Baleira y dejando atrás A Fontaneira, el Camino, siguiendo el trayecto a la ciudad de Lugo, se interna por campos y pinares, saliendo luego unos metros a la carretera LU-530  para pronto dejarla en una pista terrera a la derecha que nos devuelve a la "paz del sendero", sin tráfico y asfalto. Un periplo que pasa por el Alto do Traveiro, O Bardullo, Os Carreiriños... cuetos de matorrales y monte bajo, aunque al fondo se divisan pastos en las proximidades de O Cádavo, capital de este concello de Baleira.


Al oeste Serra do Puñago y Serra do Pozo. Por entre ellas pasa el Alto da Bacariza, Baqueriza o Vacariza, ruta a Catroverde y Lugo.


La carretera abajo



Estamos en una pista de tierra, polvo y piedras el Campo da Matanza, un paraje un tanto inhóspito y ventoso, donde la tradición quiso ver el lugar de una legendaria batalla en la que las tropas de Alfonso II El Casto derrotaron a los musulmanes allá por el año 813, coincidiendo con la época del descubrimiento del Arca Marmórica  del  Apóstol Santiago


Y subimos el Alto do Traveiro.


Coronamos este alto admirando tan excelso paisaje.


Allí adelante, la Serra do Candín, hacia donde sube la pista, recta. Más allá la Serra da Vacariza, viendo a la derecha el alto del mismo nombre, paso al concello de Castroverde. Estamos en una pista de tierra, polvo y piedras el Campo da Matanza, un paraje un tanto inhóspito y ventoso, donde la tradición quiso ver el lugar de una legendaria batalla en la que las tropas de Alfonso II El Casto derrotaron a los musulmanes allá por el año 813, coincidiendo con la época del descubrimiento del Arca Marmórica  del  Apóstol Santiago


Aquí abajo. As Fontiñas. Y A Volta do Curro. Independientemente del imaginativo acervo popular, todas las leyendas tienen un trasfondo real, pues lo cierto es que aparecieron por todo este territorio restos materiales de un importante enfrentamiento, espadas, armaduras y sepulturas.


Aún el lugar parece conservar un aspecto un tanto lúgubre, desolado, que nuestra mente mágica quiere defininir, mismamente incluso, como inquietante.


Páramo solitario, el peregrino sensible no dejará de pensar que no en vano fue escenario de una carnicería. La leyenda quiso que en este enclave, parroquia de Esperela, se erigiese un desaparecido santuario en el sitio en el que la sangre cayó fluyendo cuesta abajo.


Subimos a lo alto de la Serra do Candín y empezamos a ver, abajo, los tejados de O Cádavo.


Bajada a O Cádavo.


Allí, cuando lleguemos a esta villa, podremos ver el escudo de Baleira en la antigua Casa do Concello de O Cádavo, por donde pronto pasaremos, inmortalizando la batalla en sus imágenes de guerreros moros y cristianos, unos peleando a caballo y otros tirados en el suelo. No en vano esta batalla es la primera referencia documental escrita referida a estos términos de Baleira.