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sábado, 24 de mayo de 2014

SAMBLISMO Y EL ANTIGUO COTO DE LAS MORTERAS DE VILLARMILDE (TINEO/TINÉU, ASTURIAS) LA BATALLA DE LA CARLISTADA, LOS TETRASQUELES EL ESTILO ALLANDE, LA CASA DE LA INQUISICIÓN Y EL PALACIO DE LA MORTERA

En el cruce de La Solana señalando la ruta hacia Pola de Allande/La Puela por Samblismo

En un claro entre las arboledas y bosques cercanos al pueblo tinetense de Samblismo, en la parroquia tinetense de Borres o Bourres y cerca del solar del desaparecido hospital de peregrinos donado en 883 por Alfonso III El Magno a la Iglesia de Santiago, se encuentra el soleado lugar de La Solana, de ahí su nombre, donde, en medio de los prados, el Camino de Santiago se bifurca: se frente se sigue a Samblismo o San Brismo para luego, por La Mortera, Colinas, Porciles y Chavadoira, bajar a La Puela/Pola de Allande, por Ferróy, bajo La Sierra de Fonfaraón


A la derecha, mientras, se va al Picu'l Cuernu y luego, llegando a la capilla de San Pascual de la Mortera, se emprende la subida a dicha Sierra de Fonfaraón siguiendo la famosa Ruta de los Hospitales, así llamada por la serie de antiguos hospitales de peregrinos, de los que algunos conservan piedras o ruinas, que jalonaban ese recorrido hacia La Marta y El Palo, importante puerto de montaña en el que se reunirán ambas rutas


Nosotros en este caso vamos a escoger el camino que sigue de frente, hacia Samblismo, tomando la ruta que va a la capital allandesa, siguiendo luego por el valle del río Nisón para subir El Palo por La Reigada. Es una ruta más larga pero que pasa por varios núcleos poblados, cercana en todo momento a las carreteras y donde existen albergues, bares y, en la villa de La Puela/Pola de Allande, hotel, pensión, tiendas y comercios y otros servicios. Suele pernoctarse en alguna de sus localidades dividiéndola en dos jornadas


Aquí, se ha colocado un artístico banco con varios símbolos y personajes tallados en madera y pintados en el que, orientado al sol de la mañana, podremos descansar al lado del mojón y del mapa que indican ambas rutas de esta bifurcación


El mojón, con sus respectivas conchas y flechas indicadoras


Y el panel con el mapa de ambas rutas


Realmente, la que aparece entera es la del Camino de los Hospitales, mientras que de la que vamos a tomar nosotros solamente hasta la capital allandesa, donde habremos de encontrar el siguiente panel


Sobre el banco y su historia deseamos compartir del blog del escritor y peregrino Víctor Guerra esta noticia que comparte en su blog Gente del bordón. La vereda de los heterodoxos haciendo el Camino Primitivo...
"... marca la divisoria entre los caminos que van hacia Pola de Allande o hacia Hospitales, y cuyo cruce no sé quién adornó con un banco en el cual situó al complaciente Yoda (Star Wars) donde se talló la frase “Despierta, querido mío, sé amable con tu corazón dormido, tómalo, córtalo en los vastos campos de luz y respira”. 
Sorprendido por este banco en tal significativo punto donde nos encontramos con una pareja de peregrinos franceses sumergidos en la contemplación, abducidos por sus móviles, pues para ellos fuimos poco menos que invisibles, y el Yoda y el banco no era nada que un sitio donde sentarse, para mí, como digo, fue toda una novedad, y queriendo saber sobre su historia al final terminé derivado a  al hospitalero de Pola de Allande: Stef que gerencia el albergue Polagrino que me contó que el famoso banco «fue puesto ahí por memoria a Chris Scott, un estadounidense que vivió la aventura de los caminos, alternando hacer caminos, ida y vuelta, y que fue cerrando su periplo siendo hospitalero en diferentes albergues. Una persona muy interesante, se podría decir que extravagante en cierto sentido, pero cuando menos inspirador y original. 
Estaba en mi casa cuando recibí para Polagrino un donativo lo que sucedió durante el verano de 2020, y detrás estaba su mano, luego se fue, aunque regresó no tardando mucho, pues su idea era quedarse para el invierno en mi casa (Polagrino), mientras ya volvía a mi Holanda natal para realizar algunas gestiones y descansar. Pero en algún momento, en diciembre de 2020 decidió volver a su tierra, en Oregón (EEUU.) Sé que trabajó allí en un albergue, pero en ese entretiempo tuvo un ataque cerebral que le quitó la vida. Su amiga Jill Stewart, a quien conocía hace ya muchos años, esta pensó que realizar un proyecto que recordara su vida sería interesante, y que mejor sitio que ese punto donde lo colocamos el famoso banco, por el cual me preguntas, Jill recaudó el dinero y busco un artista para tallar ese original banco, el cual lo instalamos en el 2024.»


Empezamos pues aquí este camino 'de abajo' dirigiéndonos hacia el hermoso bosquete que tenemos a continuación, a escasos metros del pueblo de Samblismo


Es un bello tramo a la sombra del arbolado que se agradece bien en verano, que es cuando está tomada esta foto, bien pasado mediodía y tras la prolongada cuesta, no muy pendiente salvo repechos concretos, que hemos subido desde Borres/Bourres hasta aquí


Compartimos ahora esta foto del mismo lugar al sol de la tarde y en primavera temprana, donde se ve mejor que hay una bifurcación, en la que hay que ir a la derecha


El mojón indicador se ve bien, incluso en la umbría; estemos atentos no obstante pues ambos senderos se perciben bien trillados


La senda hace un poco de curva a la derecha en este lugar, llaneando


Y luego baja suavemente y recta, flanqueada por sendas filas de árboles, hermosos y altos castaños


Es un hermoso suelo de tierra, agradable de caminar al ser más blando que los abundantes tramos de asfalto y hormigón existentes en tantos lugares. Cierto es que cuando llueve se forman algo de barro y charcos, pero sin hundirnos demasiado al pisar, salvo que nos caigan o hayan caído lluvias torrenciales


Se notan bien las rodadas de algún pequeño tractor Pascualín de trabajo en las fincas. En los sitios más sombriegos algo de barro permanece incluso en la sequía veraniega, pero no tengamos demasiado miedo a ensuciarnos un poco las botas, que para eso están


Una muria de piedras sueltas, formando un murete, separa el Camino de la finca a nuestra izquierda


Finca que llega a la carretera AS-219, donde está la casería de Casa Campa, con su vivienda y naves de ganado, la primera casa de Samblismo que vemos en este periplo


Cuesta abajo es el valle del río La Mortera, afluente del Villaverde, situado al otro lado de las praderías de la colina de Las Campas y Monte Grande, estribaciones orientales de La Sierra Calcabo. Más allá es el cueto de La Cerrá (677 m) y, a su izquierda, el Alto la Cierva (689 m)


"Monte con la cima a 689 m de altitud que se alza entre Sobrado y Sangoñedo, separando las cuencas de los ríos Villaverde y de Porciles, del concejo de Tineo", leemos en la Enciclopedia del paisaje de Asturias. Está repoblado con pinares, especie introducida a partir de 1946


Se vislumbra más allá de los pinos la profunda 'sima' hacia las profundidades del valle del Narcea, cerrado al sur por las lomas del Picu'l Mouru (930 m), pero lo que más destaca en lontananza, sobre todo si la vemos al sol de la tarde, es La Pena la Fana (1.426 m), en La Sierra la Cabra, reconocible por su larga hendidura, una fana o argayu, corrimiento y desprendimiento de tierras y rocas en su abrupta ladera, la llamada Fana Xinestaza o Genestaza


A diferencia de otras formaciones similares, esta no es producto de la ruina montium o procedimiento extractivo aurífero romano sino una formación natural aunque, como suele suceder, siempre hay una leyenda, en este caso que la hizo el propio diablo arrastrando a su madre por los pelos, un dantesco panorama muy alejado de la realidad, por supuesto, ya discernida por el ingeniero de minas Guillermo Schulz cuando la visitó a mediados del siglo XIX, escribiendo así de ella en su Atlas geológico y topográfico de Asturias publicado en 1858, en el que se dice que "dan a esta clase de accidentes en las montañas de cuarcita, el nombre genérico de fana, especialmente cuando el revenimiento es muy grande", añadiendo esta explicación descriptiva:
"... a tres leguas al sur de la villa de Tineo, cuyo primer desgaje ocurrió a fines del siglo pasado y habiéndose agrandado sucesivamente en los tempporales de lluvia, es hoy la mayor y más asombrosa de Asturias, y concluirá en los siglos venideros con cortar hondamente en dos la elevada sierra de la Cabra, en cuya ladera occidental se halla este hundimiento, y ha cortado ya más de la mitad del espesor o anco de dicha sierra, tiñendo de blanco con sus arenas en tiempo de lluvia el agua del río Genesztaza que corre por su pie."

Justo a su izquierda es Penamanteiga, cuyo nombre, 'traducido' en Peña Manteca en algunos mapas, se vincula a sus pastos, que daban al ganado una leche manteigosa, es decir, mantecosa, según le contaron al profesor y filólogo Xulio Concepción Suárez los lugareños de la zona, y como tal lo publicó en su Diccionario toponímico de la montaña asturiana 


Su cota cimera es El Picu l'Hurru o L'Urru (1.527 m), de la raíz prerromana ur, 'lugar elevado', teniendo a la derecha Los Calastros del Pousadorio (1.419 m) y a la izquierda El Picu la Vallinona (1.414 m), Pena Furada (1.474 m), L'Altu del Pozu (1.479 m) y El Picu la Riegla (1.401 m). Fuera de la sierra y un poco más bajo es el Alto de Reigada (961 m)


Continuamos bajando apaciblemente por este hermoso sendero, que al llegar el otoño se cubre de hojas, aunque siempre hay algo de hojarasca en las veredas


Independientemente de que ya existiese anteriormente como opción para evitar pasar por todas las alturas de la sierra en invierno, esta vía empezaría sin duda a ser más usada a partir de la fundación de La Puela entre 1.262-68 por iniciativa del obispo Don Pedro, dentro del afán repoblador-urbano de los reyes y magnates del momento, otorgándoles "facer pobla pa facer servicio al rey y cumplir con don Gutierre Suárez" (Adelantado o representante del monarca en este territorio)


Habremos en esta opción de caminar un día más, pero este trayecto pasa por más zonas pobladas, no solo por estos pueblos, sino por la villa de La Puela/Pola de Allande, con sus albergues, servicios, asistencia, hospederías, bares y casas de comidas, centro de salud, etc. y es absolutamente recomendable para todos los que no deseen aventurase por las soledades, bellas pero solitarias, de la legendaria Sierra de Fonfaraón que da paso de las tierras tinetenses a las allandesas por el occidente astur


Otra foto de la senda al sol de la tarde, esta con las veredas desbrozadas y el prado segado. Tanto por cuestiones climáticas como físicas es la opción acertada si no estamos en condiciones, o no deseamos, subir a la montaña. No faltarán tampoco subidas y bajadas, suaves pero continuas, así como paisajes de una belleza sin parangón, al igual que establecimientos que son todo un símbolo emblema del Camino de Santiago en Asturias. Una excusa para volver al Camino Primitivo es hacer una vez una de las dos rutas y, la siguiente, la otra


Según bajamos volvemos a mirar hacia Casa Campa, el Alto la Cierva y las hermosas serranías del alto Narcea, algunas cercanas ya a los puertos de la Cordillera


La actual carretera AS-219 Luarca-Pola de Allande se abrió hacia 1880 y supuso el abandono de los viejos caminos 'reales' empleados por innumerables viajeros, entre ellos muchos peregrinos, a lo largo de la historia. Además de este por el que vamos nosotros existieron otros dos muy importantes itinerarios hacia Allande (y para los romeros jacobitas hasta Santiago), que iban un poco más al sur. El historiador tinetense Rafael Lorenzo los denomina el Camino de Mirallo, que discurre más allá del Alto de la Cierva; y la Senda Rierana de La Barca, en torno al Narcea y sus montes y valles aledaños


Ambos no son en la actualidad rutas jacobitas oficiales y carecen pues de dicha categoría y señalización, pero tuvieron sus propios hospitales de acogida de peregrinos, pues constituían además un notable atajo respecto al paso, estipulado en 1222 como obligatorio para los peregrinos a Santiago, por el monarca Alfonso IX, fundador ocho años atrás de la Puebla de Tinegio, por esta su pola y por el monasterio de Santa María la Real de Oubona. De ambas, así como de esta, La Ruta Interior del Camino de Santiago, y del Desvío hacia Bárcena y la costa, escribe Rafael Lorenzo en su libro Tineo en la senda Compostelana


La 'blanca' o casi, inmensa brecha de La Fana Xinestaza sigue asombrándonos pese a su lejanía. Y es que su roca de cuarcita "es tan resquebrajada y deleznable que no puede sostenerse en las rápidas laderas de su respectiva montaña y donde, ayudada su poca coherencia por una resudación especial del terreno, se ha desgajado parte de la montaña y sigue agrandándose paulatinamente el revenimiento desde el pie hasta la cumbre de la sierra, presentando semejante ruina un aspecto en alto grado imponente, máxime cuando el observador la ve desde algún cerro enfrente y del lado del sol por entre las ráfagas de nubes o niebla", sigue diciendo Schulz


El Tesu Faidiel es la prolongación alomada hacia el norte del Alto la Cierva. A la izquierda reconocemos las suaves colinas de La Sierra Sebrán, pero lo que más sigue destacando en la picuda crestería de Penamanteiga


Mucho más atrás va quedando La Sierra Bixega en Miranda (Belmonte), parcialmente tapada desde aquí por La Sierra Cortina. Todos esos cumbrales fueron nuestras referencias visuales desde que ganamos la meseta de La Espina en por Porciles (de Salas) y Bodenaya, y seguirán siéndolo durante un buen trecho más cada vez que miremos atrás, al este


Más cercana a nosotros se perfila la colina de La Sierra Calcabo por la parte de La Cueva del Agua, El Monte Samblismo y nacimiento del Regueiru las Cavadas, que da sus aguas al Regueiru la Mortera, que discurre por estas boscosas honduras al pie de la carretera


Un poco más allá, entre los troncos, empezamos a ver la casa del Abergue Samblismo, que en el momento de escribir estas líneas figuraba como cerrado temporalmente tras el fallecimiento de su dueño y hospitalero, Javier Yela, Javi, quien llegó a ser toda una institución en la ruta desde que se estableció en él en 2018


A partir de aquí la vegetación del sotobosque tiende a desaparecer al acercarnos a la casa


Y es que estamos en un pastizal: los pastores eléctricos revelan siempre los usos ganaderos de un lugar


Y llegamos a la finca del albergue, tal y como la encontramos en el verano de 2025, cuando aún vivía Javi pero este estaba oficialmente cerrado


Llana y rodeada de árboles, constituye un rincón extraordinariamente bello. Un poco más abajo pasa la carretera, a la que nos estamos acercando para cruzarla prontamente


Y aquí está el albergue propiamente dicho, en una antigua casa de labranza restaurada y reformada. Se trataba de un albergue de acogida en el que paraban tanto peregrinos que al día siguiente subían a Hospitales como los que continuaban "por Pola", La Puela/Pola de Allande


Fijémonos en los artísticos marcos de las ventanas, los pasamanos y otros detalles, todo ello trabajado en madera


El tendal, bajo el hórreo y, a la derecha, se señalizó un sendero que permitía a los peregrinos subir a enlazar con la Ruta de los Hospitales sin necesidad de volver atrás a la bifurcación de La Solana


Detalle del hórreo: los pegollos son de madera y las pegolleras son piedras similares a los cantos rodados


La escalera o subidoria y la puerta del hórreo


Antiguo pozo del agua y lavadero, al lado del atajo


Un detalle del lavadero...


Javi el hospitalero al poco de inaugurar el albergue, cuando aún no se habían acometido las mayores reformas


El albergue en sus primeros tiempos


El albergue en el verano de 2025, tal y como estaba poco antes del fallecimiento de Javi


A partir de aquí, el Camino estará hormigonado para facilitar el acceso de vehículos a las casas, y así seguirá hasta bien después de cruzada la carretera, al llegar a las últimas casas del pueblo


Casa y albergue forman un ángulo que, con el hórreo, componen una bella antoxana


El anagrama del albergue, basado en un conjunto de hexapétalas, bastante similar a los hórreos que vimos en Puerma (Les Regueres), con la concha jacobea en medio


El hórreo, en cuya bodega-almacén se habilitó otra de las estancias del albergue


El Camino sigue, ahora hormigonado como hemos dicho, en suave bajada, entre la casa y la espesura que crece, frondosa, a la derecha


Otro llamativo elemento decorativo a este lado de la pared del refugio


Aquí el arbolado forma un bellísimo arco vegetal...


Las siempre fácilmente reconocibles hojas de los castaños, que extendidas sobre el Camino parecen querer acariciarnos la cabeza


Llegamos a las siguientes casas de Samblismo, "emplazado a 700 m de altitud, y a 16,5 de Tineo. La fiesta de San Verísimo que antes le era propia, se celebra en Vega de Rey", informa el Diccionario geográfico de Asturias. Ciudades, Villas y Pueblos


El culto a San Veríssimo, Sanctus Verissimun, uno de los mártires de Lisboa, junto con Máxima y Julia, se extendió a Oporto y Braga, pasando a Galicia como San Breixo y a Asturias como San Blismo o San Brismo


Sería de suponer que hubo de existir una capilla u oratorio a él dedicados, cuyo culto llegaría muy posiblemente a través de estos caminos que fueron los principales entre Asturias y Galicia por el interior hasta avanzado el siglo XIX con las primeras carreteras...


Una de ellas, la AS-219 que volvemos a ver desde el Camino, con otro sector de La Sierra Calcabo al otro lado del valle del río La Mortera, con su cota más alta en El Chanel.lín o Chanechín (789 m)


Abajo, otra de las casas de la carretera. Observemos los altos pinares del valle, densamente arbolado en contraste con las praderías de Las Campas y La Cueva del Agua


Es la zona de El Rebollar y La Viera, con La Cerrá y el Alto la Cierva al sur y, entre ambos, el collado de El Barreiro


Y, por supuesto, La Sierra la Cabra y La Fana Xinestaza dominando la escena


Un poco a la izquierda son los campos de Villerino del Monte (Vil.leirín), otro de los pueblos de la parroquia de Borres/Bourres. "En sus proximidades existen varios restos de antiguas explotaciones mineras", nos dicen en el Diccionario geográfico de Asturias 


Suponemos se refieren a la de la antigua minería del oro astur, muy posiblemente originaria del Neolítico y que se prolongó durante la época castreña posterior y gran parte de la romanización, hasta el siglo III, cuando los cambios económicos en el imperio romano dejaron de hacerla rentable


La minería del oro volvió a Asturias con el yacimiento de la mina de El Valle-Boinás, en La Sierra Bixega, cuyas estribaciones seguimos viendo desde aquí, siendo su cota máxima Las Cobertorias (1.112 m), cuyo topónimo está vinculado a las necrópolis megalíticas allí existentes, de 3.000 a 4.000 años aproximadamente de antigüedad, cuando ya de dominaba el arte de la metalurgia del oro y otros metales


Más cerca y a la izquierda es La Sierra Cortina (811 m), seguida de Las Pinanquinas (858 m)y El Picu Puliares (933 m), por donde bajábamos a La Venta Piedratecha desde el Alto de Guardia (879 m), en La Sierra de Tineo o Grullomayor


Y aquí cerca tenemos de nuevo la ganadería de Casa Campa, la casa nº1 de Samblismo. En lontananza aún se divisan Campiello, Villaluz y otros pueblos del Camino que hemos dejado hace tiempo atrás...


Hórreos y paneras gustan de ponerse sobre casas, cuadras, bodegas, cocheras, almacenes y cobertizos, como vemos en esta quintana


A la entrada de la misma hay un gran rellano para aparcar la maquinaria; sigue el camino en bajada hacia la siguiente casa, presto ya a salir a la carretera


La casa tiene su entrada por el Camino, junto con la de la cuadra anexa, y por la otra parte llega sobre la carretera. Es otra de esas grandes casas bloque, esta de tres plantas, tan abundantes en el occidente astur


En la pared, casi en le misma esquina, pintada, una flecha amarilla


El hórreo, elevado sobre dos muros en vez de pegollos y con su corredor cerrado por faldón y mandil. Vemos la casa es la nº 3, siendo la que antes vimos abajo la nº 2


La casa y la cuadra o cobertizo


Ya vemos el cruce del Camino con la carretera unos pocos metros más allá


Otro pozo de agua, este de paredes de ladrillo y tejado de pizarra


Más arcos vegetales, formados por las ramas que se cruzan. Detrás de ellas, en la carretera, una fila de casas


Dejamos a la derecha otro camino y seguimos de frente, bajando a la AS-219


Aquí, una señal advierte a los automovilistas del cruce de peregrinos en este tramo de calzada


Un viejo hórreo, cerrado con faldones de tablas de madera, a nuestra izquierda, llamará nuestra atención


Y un poco más adelante y con muy buen criterio, se pintó hace años un paso de peatones, bien señalizado. Por aquí cruzaremos nosotros, viendo Casa Nalo unos metros más allá y, a lo lejos, el pueblo de Colinas d'Arriba, bajo La Sierra de Fonfaraón, por donde pasaremos después de La Mortera. Allí esta el albergue Los Hospitales. Desde ahí puede subirse también a dicha ruta o continuar hacia Allande por Porciles


Cruzamos pues el paso de cebra y seguidamente continuamos la bajada por pista de hormigón


Observemos la profusión de señales en este lugar para evitar que los peregrinos sigan de frente por la AS-219, sin demasiado tráfico pero que sí puede ser veloz, pues fue ensanchada y mejorada ampliamente hace ya unos años


Casa Alicia a nuestra izquierda, y otra más abajo


El Camino hace un poco de curva al llegar a estos árboles y continúa su bajada


Enlazamos con el camino de las casas y seguimos de frente


Un poco más allá empieza un tramo llano


Son evidentes los trabajos de desmonte efectuados para ampliar la anchura de la carretera y permitir un mejor paso de vehículos


Bifurcación y a la derecha, siempre recto y en llano


Y llegamos a la quintana de Casa Nalo, que antes veíamos desde la carretera


Aquí, una alta y grande panera se alza sobre las paredes que cierran la corrada de la casa, donde está además el portón de entrada


Corredor cerrado por mandiles; observemos los dos picos sobre el tejado de la casa, que es un magnífico caserón


El Camino sigue todo llano, dando vista al extremo occidental de La Sierra Calcabo, que cierra por el sur el valle del río La Mortera, hacia cuya cabecera nos dirigimos


"Es una corta formación orográfica que se eleva, fundamentalmente, entre los ríos de la Mortera y Villaverde, siendo sus alturas más significativas los 1.066 m en la loma de Tableiros y los784 m en el paraje de El Chamecín", dicen de ella en la Enciclopedia del paisaje de Asturias


Soberbias paredes de piedra cierran como una muralla la quintana de Casa Nalo


Y esta es la parte posterior de la vivienda más antigua, con pared de piedra y ladrillo y cuatro ventanas, dos en cada planta. Pegada a ella otra casa más, esta con tres pequeños ventanucos en la planta superior nada más


Y, seguidamente, otra panera. Observemos la casa de la izquierda, con cubierta de pizarra a cuatro aguas con cumbreras de teja. Un detalle es la antigua cisterna que aprovechaba el agua de lluvia antes de que se dispusiera de agua corriente en cada vivienda


En la panera, detalle de los pegollos y las pegolleras, similares a los del hórreo del albergue


A lo lejos, El Picu Caborno (1.107 m), es una estupenda referencia visual pues entre él y El Picón, a su derecha, sube la Ruta de los Hospitales y "se alza integrado en la sierra de Fonfaraón, cerca de la aldea de La Mortera de Villarmilde (Tineo), alcanzando su cima los 974 m. Por su ladera meridional discurre la vieja senda del camino jacobeo que conduce a los parajes de los Hospitales y de Valparaíso donde había sendos refugios y hospitales de peregrinos", tal y como nos informa la Enciclopedia del paisaje de Asturias


A su izquierda asoma El Picu Tableiros (1.077 m). Entre ambos, por el collado de La Portiel.la, sigue la Ruta de los Hospitales. Pero miremos también más, cerca, enfrente justo de nosotros, porque en esta bifurcación vamos a bajar a la izquierda


Nos lo dicen bien claro esta concha y esta flecha en el poste telefónico. Un poco más abajo tenemos Casa Tina, la última de Samblismo en el Camino de Santiago


En esta foto a primeras horas de la tarde el sol resalta el verdor de los prados mientras a lo lejos se perfilan más altura de La Sierra de Fonfaraón como, a la izquierda del Picu Tableiros y más alejado, El Picu l'Águila (1.138 m), en la frontera con el concejo de Allande como, a su izquierda La Pena Formiguera o Formigueiru (1.029 m)


Esos montes van a tener un especial significado para nuestro periplo hacia Allande pues pasaremos por sus faldas inferiores, al pie de sus alturas, en dirección a La Campa Chavadoira, sita al pie de La Pena'l Formigueiru y que aún no vemos desde aquí


Una foto del Camino al sol tempranero de la mañana, para que nos demos cuenta del cambio del color según la luz; bien es verdad que tomada escasos días más tarde, el prado de la derecha está más agostado en pleno verano


Es posible que El Pico Caborno deba su nombre a un parentesco etimológico con la palabra caborniu, 'tronco hueco', del latín cavurnam, variante posiblemente de cavernam 'caverna', como dice el filólogo Xosé Lluis García Arias en Toponimia Asturiana. El porqué de los nombres de nuestros pueblos, acaso referida a la gran hendidura de su falda E. Sin embargo, y en palabras del mismo erudito, es fácil también que "estemos ante un compuesto cuyo primer elemento sería el adjetivo latino CAVUS, A, UM ‘hueco’, (...) y el segundo el céltico *BORNA ‘agujero en el tronco de un árbol


También aquí se aprecian las labores de ensanche de la calzada para que los vehículos lleguen a Casa Tina y a las fincas de La Viera y otras del valle, que se extienden a lo largo del trayecto a La Mortera, el siguiente pueblo de la ruta, que empezaremos a ver un poco más allá


El Rebol.lar a nuestra izquierda, aunque ahora se ven más pinos que rebol.los (especie de roble)


Llegando a Casa Tina, también con su hórreo en la corrada, el Camino hace un poco de curva a la izquierda, pasando bajo unos árboles


El descenso aquí va a ir suavizándose; fijémonos que allá al fondo hay un mojón, al pie de un poste de la luz


También en el muro de la casa, al lado de la entrada, hay pintada una flecha amarilla


Y al lado, pegada, una concha de azulejo


Y, al llegar al mojón, donde se acaba la bajada, al menos lo mayor y de momento, se termina también la pista hormigonada


Se ha colocado hace ya unos cuantos años un banco de madera pues es un lugar perfecto para hacer una parada y contemplar el paisaje del valle de La Mortera hacia las estribaciones de Fonfaraón


Verdaderamente el Camino baja un poco más pasado este rellano, pero ya prontamente serpentea por aquellas arboledas en dirección a La Mortera, a solamente unos 800 metros de aquí escasamente, pero que seguimos sin ver, oculta tras la colina de la derecha


El mismo lugar, a principios de primavera y pasando del mediodía con la la luz del sol iluminando mejor los contornos de la sierra, por cuyas laderas inferiores continuaremos camino, bordeándolas por las cabeceras de los valles de los ríos La Mortera, Villaverde y Porciles, que nacen en estas sus estribaciones orientales


Fonfaraón se despereza, en esta otra foto, de las brumas de la mañana, pero se aprecia bien de nuevo el pueblo de Colinas, bajo la cresta de Los Llanos del Picu Caborno, a su derecha. Más a la izquierda del Picu Tableiros, justo encima de Colinas en la foto, El Picu la Cabanona (1.021 m), guarda la cabecera del río Villaverde por el sur


Una delicia de paisaje que admiramos según empezamos a bajar un poco más, ya por senda de tierra y piedra, saliendo de Samblismo


Bordear las sinuosas laderas de dichas sierras conlleva bajar a los valles cerca de cada uno de los nacimientos de los respectivos ríos, lo que hará del trayecto un "rompepiernas", como lo califica el escritor y peregrino Antón Pombo en su Guía del Camino de Santiago. Camino Norte, con tramos "duros, atravesados por impetuosos regatos" que cruzaremos sobre pasarelas de madera (antes sobre piedras y barro)


No obstante, como tantas veces decimos y repetimos, en la dureza del Camino Primitivo es donde radica toda su belleza. Eso sí, la Ruta de los Hospitales dice "no es aconsejable para peregrinos poco montañeros, pues atraviesa zonas altas, ventosas y despobladas". Si bien con buen tiempo puede ser una delicia, salvo en jornadas de extremado calor, pues apenas hay sombras, siempre hay que ir bien de tiempo y fuerzas, además de bien avituallado, sobre todo de agua, además de algo de comer


Y es que, tras el cierre del bar de Llago, bastante después de bajado El Palo y su reunión de ambas rutas, aguarda otro largo trecho hasta encontrar los primeros bares, pensiones y albergues hasta Berducedo, cerca ya de la frontera del concejo de Allande con el concejo de Grandas de Salime. En cambio, si vamos por este 'camino de abajo', encontraremos, de mano, Colinas, con bar y albergue y, posteriormente, Porciles. Aparte por supuesto de, seguidamente, La Puela/Pola de Allande, con comercios, servicios, albergues varios y pensiones, aparte de, entre su apreciada hostelería, alguno de los templos gastronómicos de Asturias


Más arriba de Colinas, el mencionado Picu la Cabanona es llamado así, dicen, por una antigua cabaña que se divisaba en la distancia. Más en la lejanía El Picu l'Aguila forma parte de una larguísima loma descendente que baja hacia Chavadoira desde el Alto del Hospital, oculto aquí por El Picu Tableiros


El tramo hasta La Mortera es bastante llevadero y cómodo de caminar, entre prados y pequeñas arboledas, no siendo plenamente llano pero puede decirse que, mayormente sí, una buena 'tregua' antes de acometer los subeybajas siguientes


Otra buena noticia es que el trayecto de esta y las etapas inmediatamente posteriores vamos a tener relativamente pocos tramos de asfalto, predominando las pistas de tierra, o de zahorra, con algunos trechos empedrados incluso. Aparte del paso por las poblaciones no hay más tramos de carretera, sobre todo en Porciles, al llegar a La Campa Chavadoira, al atravesar el casco urbano de la capital allandesa hacia El Mazu y, luego ya, las cercanías de Berducedo y, posteriormente, las de A Mesa, ya en Grandas de Salime


A este trayecto entre las villas capitales tinetense y allandesa, con casi 27 kilómetros de distancia y que suele dividirse en dos por su dureza, Antón Pombo lo titula en su libro "Por las alturas ganaderas" y es que, efectivamente, es un paisaje natural plenamente humanizado con grandes praderías de pasto y siega, donde elementos como los fardos cilíndricos empacados en plástico blanco, negro y verde, o a veces 'sin envolver', es uno de sus detalles más comunes


Pasamos un pequeño robledas, apenas unas matas de robles extendidas linealmente a lo largo del Camino, que aquí hace una curva siguiendo la forma de la ladera


Se hacen bien presentes una vez más antiguas labores de ensancha de la calzada. Un canalillo, a manera de acequia de tierra, recorre la cuneta derecha captando las aguas sobrantes de las lluvias para que estas no pasen a la pista


Luego, salimos a estos hermosos campos pendientes que caen hacia el valle. La carretera AS-219 pasa un poco más arriba


Y es que otra de las ventajas de esta ruta es la de su proximidad a la carretera, esencial si surge algún imprevisto o necesitásemos ayuda, llamar a un taxi, etc. Los enclaves poblados están asimismo siempre muy cercanos, sobre todo en relación al periplo por el Camino de Hospitales


Antes de la Guerra Civil había grandes extensiones de cultivos cerealísticos para consumo humano, pues el pan se hacía en casa tras moler el grano en los molinos de los ríos. Actualmente únicamente se planta maíz, pero como planta forrajera, como la plantación que vemos enfrente, detrás de los árboles, que se extiende en una parcela entre el Camino y la carretera


La especialización del campo tinetense, y asturiano en general, en la ganadería, de vacuno principalmente, par suministro de leche a las empresas lácteas que satisfacen la demanda de los grandes núcleos urbanos, hizo que casi todo el terreno cultivable y salvo excepciones, se emplease para hierbas y forrajes, campos 'de diente y guadaña' como se decía antiguamente


Las plantaciones de pinares, más que las de ocalitos, suponen otro de los grandes cultivos, este forestal, para suministro de la industria maderera y, sobre todo, papelera de las fábricas de celulosa


Si bien hay buenos rebaños de vacas autóctonas, la frisona, gran productora de leche, fue introduciéndose y adaptándose con éxito en toda Asturias y gran parte de España. Es habitual verlas sin cuernos, esto es, 'mochas', pues se les quitan para facilitar su manejo y evitar daños a los ganaderos


Al llegar a otra mata de arbolado el Camino hace otra curva cerrada a la izquierda en la que vemos este cierre de troncos a manera de barandilla


Y una pared de piedra entre zarzas y helechos, con su pared en parte cubierta de musgo, delata un sumidero de aguas sobrantes


El Camino serpentea entre altos setos naturales y matorral. En la pared de tierra vertical crecen matas de helechos y otras plantas silvestres con profusión, cubriéndola por entero


Curva ahora a la derecha bajo un bello castaño. Los cierres de estacas de los que penden alambres revelan también los usos ganaderos de las fincas aledañas


Y ahí tenemos otra espléndida vista del Chanel.lín, Chanechín o Chanecín, diminutivo de chano, 'llano', como lo es buena parte de la campa cimera de La Sierra Calcabo, cuya raíz etimológica es, creemos el kal preindoeuropeo, relacionado con 'piedra' y, por ende, con 'altura' o 'monte' como kar. El cabo, por su parte, es palabra que señala la situación de objetos en el lugar más distante respecto a un observador, siendo su raíz latina caput, 'cabeza, extremo'


Arriba a nuestra derecha tenemos el maizal al que antes hemos aludido. Unos metros más adelante la pista, resultado del ensanche de la primitiva senda, hace una curva a la derecha


Y tomamos ahora esta recta que nos llevará, directa a La Mortera. Por aquí estamos pasando de la parroquia de Borres/Bourres a la de Santiago Cerredo (Santiáu), ambas tinetenses


Por eso existía aquel antiguo lema turístico que decía "Asturias, tras cada curva un paisaje". Cada vez más atrás y más lejos van quedando el Alto la Cierva, Penamanteiga y La Sierra Bixega


Y cada vez más cerca tenemos nuestras inmediatas referencias visuales y geográficas, las cumbres de La Sierra de Fonfaraón, que ocupan, junto con la de Calcabo, todo el campo de visión que tenemos frente a nosotros mirando al oeste


En días muy claros y con prismáticos es posible ver a los peregrinos de la Ruta de los Hospitales subir por las laderas de El Picón y El Picu Caborno hacia el collado de La Portiel.la junto al Pico Tableiros


Un poco más abajo es El Cuetu: allí, por su ladera, sale del bosque de la derecha y en recta la carretera AS-219 en dirección a Colinas como, de la misma manera, lo hace el Camino, que acaba de salir de La Mortera, alguna de cuyas casas empezamos a ver (abajo a la derecha de la foto)


Avanza bastante llanos entre prados pero pronto habrá de acometer la subida, por otro hermoso bosque, a Colinas. Arriba, El Picu Tableiros debe su nombre al latín tabulam, 'tabla, plancha' que, en relación con liso, se da en llamar a las paredes verticales de las montañas, como pueden ser algunas de las de su cima. Tras llegar al alto de La Portiel.la, la Ruta de los Hospitales pasa detrás de él en dirección a La Parediel.la, solar del primero de los hospitales de peregrinos que hubo en esas alturas


El Picu Tableiros es considerado en la Enciclopedia del paisaje de Asturias como parte de La Sierra Calcabo pero que está realmente en pleno macizo de la de Fonfaraón. El mapa del Instituto Geográfico Nacional le da además una altura de 1.077 metros en vez de los 1.066 de dicha enciclopedia. El camino que de Colinas sube a la Ruta de los Hospitales enlaza con ella muy cerca de él, antes del collado de su derecha


Aquí abajo, el valle del río La Mortera parece menos boscoso, nos parece reconocer la vega y su arbolado ribereño en la zona de Las Rozas, donde El Regueiru Rioscuro, que nace a la izquierda de El Cuetu, al pie de Colinas, le da sus aguas


Ya empezamos a ver un poco más de las casas de La Mortera, la parte baja del pueblo en concreto, por donde va el Camino, un poco más abajo de la carretera, recordamos...


Por supuesto, no siempre tenemos la ocasión de ver La Sierra de Fonfaraón, pues no pocas veces oculta sus cimas entre las nubes. Las nieblas no son buenas para hacer dicha ruta pues, aunque en gran parte se sigue por una pista bien marcada, no en todos los tramos es así, por lo que existe riesgo de pérdida y, además, se carece del gran campo visual arriba existente, que abarca en varios puntos desde el Mar Cantábrico al norte a los puertos de la Cordillera al sur


Poco antes de llegar a las primeras casas nos encontramos con otro banco para descansar y contemplar el paisaje. La Mortera es un topónimo que se repite también con cierta abundancia en Asturias. García Arias explica que debe su nombre a antiguos terrenos comunales, desdeñando otras explicaciones etimológicas:
"En toponimia la palabra morteiru puede referirse a antiguos enterramientos o a necrópolis tumulares como parece que ocurre en términos de Bual (...) 
Algunos creen que mortera guardaría relación con la terminología de las aguas estancadas. Nosotros, que estudiamos con detenimiento la toponimia tebergana, pudimos comprobar sobre el terreno que en ocasiones la denominación mortera nada tenía que ver con las aguas estancadas o muertas ya que muchas veces se trataba de terrenos soleados y secos. 
A nuestro modo de ver estos topónimos deben explicarse por la palabra toda vía en uso, mortera, con que se alude al terreno de pasto, propiedad comunal, que queda acotado durante determinados períodos del año y al que sólo se puede acceder para disfrute colectivo, previo acuerdo tomado en xunta de vecinos que es quien fija el día de la derrota o de la irrupción de ganados en la morteraLa derrota se explica desde DERRUPTAM, participio del compuesto dirumpere ‘romper’ y bien merece el nombre porque en realidad se quebraba el cierre que impedía el acceso al pasto. 
Según esto creo que habría que pen sar en la imagen que a nuestros paisanos ofrecieron unos terrenos que no podían aprovecharse durante una época del año. En realidad muy bien pudieron haberlos denominado (PASCUA) MORTUARIA (EM) ‘pastos muertos’ > mortera porque se trataba de verdaderos pastos muertos o sin aprovechamiento durante un largo período de tiempo. El hecho de que hoy en algunos concejos no se recuerden estos usos tradicionales no quiere decir que no hayan tenido vigencia en épocas antiguas cuando se formaron los topó nimos. No parece aconsejable partir de términos en relación con morari como se propone..."

Ancestrales lugares de pasto pues, que ya debieron serlo en el lejano Neolítico, cuando se dominaron las artes de la ganadería como de las de la agricultura y los metales, como revelan las numerosas necrópolis megalíticas halladas en todos estos parajes, antecedente más remoto de poblamiento más o menos estable (aunque es muy posible que hubiera trashumancia), tras el final de las culturas de los cazadores-recolectores, eminentemente nómadas


Esplendorosa vista del Camino en la ladera de El Cuetu. Allí justo en la esquina de una parcela plantada de maizal la senda se bifurca y sube entre los prados para ganar la carretera en dirección a Colinas de Riba, donde está el albergue y cuyas casas vemos al pie del Picu Tableiros y La Cabanona. Más a la izquierda y fuera del Camino, aunque próxima a él, vemos Colinas de Baxo, con El Picu l'Aguila en la distancia


Las Rozas, por su parte, ha de tener que ver con rozar, 'ganar terreno al bosque o al monte bajo', de ahí que también tenga el nombre presencia numerosa en la toponimia, por eso damos de nuevo la palabra a García Arias:
"Un terreno poblado de maleza y convertido en finca aprovechable se designa en asturiano, entre otras, con la expresión roza, pala bra que pertenece a una amplia familia de gran vitalidad en nuestra lengua, como rozar ‘cortar la maleza de los setos, de las fincas’, rozu o rozadura ‘maleza rozada’, rozón ‘guadaña corta y fuerte empleada para rozar’, etc. 
Desde muy antiguo se documenta en los cartularios la palabra roza que, al igual que hoy, designaba un terreno que se limpia para el cultivo y se sigue llamando del mismo modo aún después de cultivado (...). Así se explican la serie de topónimos que algunos entienden, creo que erradamente, desde el lat. *RODIARE (DCELC s.v. rozar; 67 n. 5.782; 35, 518; REW 7.453, 63 p. 55). A nuestro modo de ver parece más acertado explicar ast. rozar desde el lat. *RUPTIARE (REW), formado desde RUPTUS, A, UM, participio de rumpere ‘romper’. Todavía el verbo romper o arromper en la actualidad mantiene la acepción de ‘roturar un terreno por primera vez’. Nuestros topónimos forman una larga lista..."

En cuanto a Colinas, no parece haber mayor misterio, al estar situado en la falda de una colina que separa el pequeño valle del Regueiru Rioscuro y, con él de La Mortera, con el del río Villaverde, a la cual se suceden otras que comunican Fonfaraón y Calcabo. García Arias, al explicar su etimología desde el latín collinam, nos da la noticia que de que en el año 912 aparece mencionada en un documento la Ecclesiam Sancti Romani de Collinas, correspondiente a este enclave tinetense en el que, en el que, en principio, no se conserva santuario alguno


Si bien el documento forma parte de las interpolaciones redactadas dos siglos después en realidad para el Liber Testamentorum de la catedral ovetense por el obispo Pelayo, revelaría la existencia en el siglo XII de una parroquia en este enclave ahora perteneciente a la de Sangoñedo o Sanguñéu 


Y es que hay que tener en cuenta que aquí existieron dos de los cotos señoriales, que aplicaban gobierno, justicia y administración propios y que nos se incorporaron al concejo hasta las reformas políticas del siglo XIX, uno era el coto de Sangoñedo, de dos leguas y cuarto de perímetro, y otro este, el antiguamente llamado coto de Las Morteras de Villarmilde, mucho más extenso, de seis leguas de perímetro


El coto de Las Morteras de Villarmilde, era uno de los más extensos del actual concejo pues "contenía una docena de lugares, entre pueblos y brañas y poseía una herrería", nos dice el Gran Atlas del Principado de Asturias, añadiendo que "pertenecía a la Casa de Tineo, siendo el mayor hacendado doña María Francisca del Carmen Maldonado y Tineo. El de Sangoñedo era de los Menéndez de Luarca, dice el Diccionario geográfico de Asturias, mientras que el atlas dice que su "señor y mayor hacendado era don Carlos del Riego Llamas y Valdés". Colinas sin embargo figuraba dentro del primero, cuya capital se hallaba aquí, en la antigua villa de Villarmilde, según explica la Wikipedia:
"El antiguo pueblo de Villarmilde era la capital del coto jurisdiccional de las Morteras, que comprendía los lugares de Villarmilde, Colinas de Arriba y AbajoPorcilesLavadoriaRío-CastielloLa FanosaCerredo y brañas del concellín, Curriellos y Besapié y que pertenecía a la familia de los Quiñones, de la que pasó a la Casa de Tineo, de esta a la Casa de Maldonado y finalmente a la Casa de Campomanes."

Volviendo a La Mortera y al Diccionario geográfico de Asturias este glosa así su historia en relación con aquel extinguido coto se nombraba en plural, Las Morteras:
"Con el nombre de Las Morteras de Villarmilde formó coto señorial (que pertenecía a la casa y mayorazgo de la casa de Tineo, que elegía y nombraba juez y escribano y percibía cada año y de cada vecino, una marrana, o en su lugar veintidós reales de vellón"

En el siglo XIX se describe al incorporado coto como sito "a diez leguas de Oviedo y a dos y media desde Tineo, siendo su terreno montuoso y quebrado, pero fértil, abundante en caza y pesca, y con clima templado y sano". Rafael Lorenzo nos aporta más interesantes datos:
"El extenso Coto de LAS MORTERAS era regentado desde la entonces Villa de Villarmilde y desde la casona palaciega que todavía hoy, aunque en estado muy ruinoso, puede contemplarse en la parte baja del pueblo.

Fue propiedad de la casa de Tineo por compra hecha en el año 1510 por D. Juan García de Tineo, a Melendo del Coto.

En el siglo XVIII era propietaria Dñª Francisca de Maldonado y Tineo..."

No sabemos si el que se llamase en plural Las Morteras se debiera a la existencia de dos núcleos o partes, uno este, que se dirige al antiguo palacio de la casa de Tineo, en la ruta a Allande, y otro más arriba de la carretera, donde estaba la antigua iglesia parroquial, y actual capilla, de San Pascual Bailón, donde los peregrinos de la Ruta de los Hospitales comienzan a subir por El Revichar (enfrente del Camino) a El Picón y El Picu Caborno


En la carretera, la segunda casa a la izquierda y a cierta distancia, era el popular establecimiento de Casa Boto, chigre-tienda de los que con este nombre se conocieron en estos pueblos, todos de miembros de la misma familia


En la actualidad está cerrado y era un verdadero museo etnográfico pues estaba casi idénticamente a los tiempos de antaño, siendo muchos los peregrinos que subían un momento a tomar algo


Durante unos cuantos años más siguió otra casa boto dando servicio a vecinos, visitantes y peregrinos, otra muy famosa Casa Boto, la del popular José Manuel Boto en Porciles, pueblo en el que sigue abierto el Bar San Roque, en el alto de ese nombre, aunque aún a cierta distancia de aquí para quien vaya caminando, pues antes pasaremos por Colinas


Frente a la primera casa hay una encrucijada con el camino que sube a la derecha a la carretera. Dado que Casa Boto lleva años cerrado, seguiremos de frente


Y así es como nos lo indica el mojón sito al pie del seto. Aquí el Camino está asfaltado y empieza a bajar ligeramente


Nada más entrar en La Mortera se ven naves de ganado, cuadras, cobertizos, silos y ruido de motores y maquinaria agropecuaria. Siguen siendo estos pueblos en el que las labores del sector primario, si bien muy transformadas y adaptadas a los nuevos tiempos, prevalecen sobre los usos residenciales de los más cercanos a la costa y a las ciudades del centro de Asturias...


La Sierra de Fonfaraón no tiene que ver con ningún faraón en el sentido egiptólogo del término, sino con farón, 'faro grande', grandes hogueras señalizadoras prendidas en las noches oscuras en torno a los antiguos hospitales de peregrinos, al menos en el que lleva su nombre, Hospital de Fonfaraón, para guiar a los arrieros, peregrinos, pastores y demás viajeros en lo más inhóspito de esas montañas. Y es que allí además se encuentra la fuente así denominada, Fonfaraón, fuente del faraón o farón. Cierto es que en su momento también se pensó en farallón, referido a algunos roquedos verticales o casi, existentes en esas cresterías y peñascales


Enseres, aperos, maquinaria, agrícola por doquier a la puerta de las naves y de las cuadras. El Camino se hace calle y llanea atravesando este pueblo que fue escenario de una de las batallas que se libraron en Asturias durante la carlistada, en concreto la última o tercera Guerra Carlista. En 1874 un grupo de carlistas del occidente asturiano, integrado en la partida de Castañeira, se enfrentó a los voluntarios gubernamentales de la villa de Tineo/Tinéu y del pueblo de Francos dirigidos por el capitán retirado Santos Peláez, quienes los pusieron en fuga, haciéndoles numerosos prisioneros


La calle, también ensanchada, hace ahora un poco de curva a la izquierda al pasar junto a esta casa cuya vereda al pie de sus muros es un bello vergel ajardinado. Arriba vemos a la derecha algunas de las casas de la carretera, el cueto de El Revichar (823 m), por cuya ladera suben los peregrinos de la Ruta de los Hospitales desde la ermita de San Pascual


En la casa, un enorme y hermoso portalón cobija esta magnífica entrada, también bellamente engalanada con flores


Seguidamente pasamos bajo la panera, que se alza sobre este muro y cobija un portón. Fijémonos en su corredor, de arquerías de medio punto sobre columnillas de madera que nos recuerda un poco a los claustros románicos


"La sierra de Fonfaraón, que introduce sus brazos desde Allande entre el río allandés La Pola y el tinetense Bárcena, con los trucheros ríos Villaverde, Fontalba y Gera tallando barrancos, coloca su alto y largo cuerpo vertical sobre el camino", explica Luis Antonio Alías, gran historiador, en su libro El Camino de Santiago en Asturias. Itinerarios, acerca de la hermosa montaña bajo la que unos peregrinos caminan mientras otros optan por subir a sus hospitalarias cresterías


Una muria de piedra cierra una huerta en este cruce, dando vista a un hermoso paisaje hacia el valle y Colinas, otro de los posibles lugares donde pernoctar para, al día siguiente, hacer por ejemplo una etapa corta hasta La Puela/Pola de Allande y disfrutar de la capital allandesa, que bien lo merece, o alargar la jornada hasta Penaseita, donde está el albergue de la antigua escuela, junto a la popular Casa Viñas, y acometer otra jornada la subida a El Palo 


También, como hemos dicho, puede subirse a Hospitales, enlazando con esa ruta por una pista que sube por la falda del Picu Caborno arriba. Desde aquí vemos de nuevo un tramo del Camino de Santiago que, sobre el boscoso valle en el que el Rioscuro da sus aguas al río La Mortera, asciende a Colinas entre las praderías


Más allá asoma un poco el Alto de San Roque y El Picu'l Formigueiru o Formiguera, topónimo que puede tener que ver con su forma de 'hormiguero', es decir, "una voz aplicada en forma figurada a un 'montón uniforme' de cualquier cosa", como argumenta el profesor Xulio Concepción Suárez en su Diccionario toponímico de la montaña asturiana, no descartando tampoco otras posibilidades etimológicas, como la raíz prerromana form "con el sentido de 'canalizo, fuente templada'", pues en la zona además se ven restos de los canales o antiguas de las minas de oro de la sierra


En el cruce seguiremos a la derecha detrás de aquel peregrino, a la vez que contemplamos este gran caserón, que ha sido restaurado dejando gran parte de sus paredes a piedra vista, cuyo color de arenisca se torna anaranjado al sol de la mañana


El cuerpo central, en cambio, más alto y como una torre, tiene carga y está pintado, llamándonos la atención estas inscripciones que no sabemos si son meramente decorativas o forman alguna frase escrita en un alfabeto para nosotros desconocido


Al pasar, no dejemos de fijarnos en la pared de la izquierda, la que mira al este, al sol mañanero...


Aquí está el gallinero y, en medio, una chapa recortada con la figura de un gallo


Y, en la pared, unas tablas de madera talladas con dibujos geométricos


Tienen toda la pinta de venir de un hórreo o panera, pues siguen el patrón del estilo decorativo Allande, así explicado en el muy recomendable blog Asturgeografic:
"Este estilo decorativo se extiende por los concejos de Tineo, Allande y Cangas de Narcea, así como otros limítrofes, vinculado a la construcción de paneras de grandes dimensiones a partir del siglo XVIII. 
Los motivos tallados se desarrollan en base a un gran círculo en el que se inscriben diferentes figuras geométricas: rosetas hexapétalas, tetrasqueles, radiales, caras, relojes, etc., utilizando para ello, básicamente, la escuadra y el compás. Los maestros carpinteros tallaban la figura en bisel, siendo frecuente que también figurara la fecha de construcción y el nombre del artesano."

Dentro de ese estilo hay más motivos tallados en la panera que tenemos un poco más adelante, en la siguiente bifurcación


El Camino sigue a la izquierda, pero hemos de decir que, si deseásemos cambiar de ruta y seguir por Hospitales podríamos subir a la derecha, cruzar la carretera y subir a la ermita de San Pascual, enlazando allí con dicho camino


Observemos este portón, guardado bajo hermoso tejadillo a dos aguas. En esta zona alterna la teja con la pizarra en las cubiertas de las construcciones


Las filigranas talladas en la panera las vemos en las corondias o colondras, las tablas que forman su pared


Se trata de dos tetrasqueles, motivo ancestral que en origen era mágico o de buen augurio, amuleto de buena suerte que salvaguardaba lo que se guardaba en el interior, fundamentalmente el grano, garantía de supervivencia para una familia campesina de aquel entonces, ya que la panera era granero y despensa


Básicamente es un símbolo solar del sol en rotación que en diferentes contextos puede tener distintos significados. Con el paso del tiempo pasó a ser un elemento decorativo más, tal que aquí, en los respiraderos de la panera, detalle artístico que daba prestigio a la casería y a sus dueños, pues significaba que había medios y recursos para el arte en un elemento funcional. En la web del Ayuntamiento de Allande, sección de Cultura, hallamos esta descripción del estilo:
"Los hórreos y paneras son elementos propios del medio rural asturiano. Las paneras fueron sustituyendo a los hórreos a mitad del siglo XVIII, a medida que se difunde el cultivo del maíz y se necesitan corredores más largos para secarlo. 
En el concejo existe un estilo propio, el estilo Allande que se extiende hasta zonas limítrofes de Tineo y Cangas del Narcea, siendo frecuente que aparezca la fecha de realización y autor. El estilo de decoración, que se desarrolla desde la segunda mitad del s. XVIII hasta principios del s. XX, consiste básicamente en la presencia de motivos aislados tallados en las colondras que flanquean la puerta del granero y en las fachadas laterales. Son siempre circulares tallados a bisel y desarrollan tetrasqueles, rosetas, formas radiales o incluso antropomórficas. El estilo alcanza su perfección a principios del s. XIX de la mano del artesano vasco Gabriel Yriarte, con la talla de los entrelazos y los dobles radiales curvos." 

En Asturias fotos del paraíso, el investigador Paulino García Suárez nos informa que este estilo "se extendió a partir de mediaos del siglo XVIII, por los concejos de Allande, Cangas del Narcea, Ibias y Tineo. Posteriormente construcciones mas aisladas llegaron a Salas, Belmonte o Grao". En Aproximación a los estilos decorativos de los hórreos y paneras asturianos, artículo publicado en la revista Ástura. Nuevos cartafueyos d'Asturies nº 4 (1985) por el etnógrafo Juaco López Álvarez, este nos aporta más valiosa información, de la que compartimos lo siguiente, pues está relacionado con este motivo y con los que vimos en las tablas del gallinero:
"En el occidente asturiano, en el territorio que la documentación medieval diferencia como la Asturias de Tineo, no se conservan hórreos de tan grande antigüedad como los de Villaviciosa, y los que por sus piezas parecen mas antiguos, nunca tienen talla alguna, ni más afán decorativo que el conseguido por sus armónicas proporciones. Esta situación, tan contraria a la de una gran porción del centro de la región, se rompe a mediados del siglo XVIII cuando los maestros carpinteros de la zona comienzan a decorar las primeras paneras que levantan. El estilo decorativo iniciado en este momento, que llamamos Allande, durará hasta los inicios del presente siglo.

Ahora bien, como sucedía en los casos anteriores en esta amplia área no se da el fenómeno con igual intensidad, ni sigue en todas partes los mismos derroteros. Por lo que llegamos a conocer. el estilo se desarrolla con carácter exclusivo y con mayor número de formas en los tres grandes concejos del occidente: Cangas del Narcea, Allande y Tineo. Hacia el Este pierde intensidad, encontrándose en Salas. Miranda y Grao, pasando a través de este último al concejo de Oviedo, donde unas pocas muestras de este estilo conviven con las de los otros dos ya conocidos. Se va diluyendo el estilo Allande en dirección a la marina. donde no se conoce; también se hace raro en la zona de alta montaña, en la que la panera escasea y el hórreo es casi único. Al contrario, en el extremo S.O. del núcleo principal, decoraciones del estilo aparecen hasta más allá del rio Navia, aunque con características propias, como son una ornamentación reducida a tetrasqueles y rosetas hexapétalas. 

El estilo Allande se caracteriza por la utilización de motivos circulares geométricos. de amplia tradición popular, que se disponen por la corondia o pared de la panera de manera aislada, sin ofrecer conjuntos decorativos como sucede en los estilos anteriores. y sí buscando, como es natural, un sitio de gran visibilidad para plasmar las tallas. 

El concejo que mejor conocemos es Allande y la información que este ofrece es sin duda muy relevante y aplicable a todo el foco del estilo. Este concejo es un buen ejemplo de la realidad de estas decoraciones, no sólo por la riqueza de motivos tallados, sino también porque en él se distinguen áreas con características diferentes. en función de variaciones culturales y económicas. Esta diversidad condiciona y caracteriza el tema que tratamos, pues los artesanos trabajaban en los valles donde se desenvuelve su vida y las características de aquellos influirán en el y marcarán su obra. La misma aparición de la panera se produce antes en los lugares más ricos, y ello provoca que los motivos tallados, dependientes a su vez de las paneras, tengan fechas más o menos tempranas según las áreas geográficas del concejo. La falta de uniformidad de estas zonas. aunque no sean muy extensas, es un hecho que debemos de tener presente al tratar de comprender muchos aspectos de la cultura rural asturiana, dada la compleja orografía del país.

En Cangas, Allande y Tineo el número de paneras es muy superior al de hórreos. Aquellas fueron levantadas en su gran mayoría en el siglo XIX y difieren tanto por su tamaño, más reducido, como por diversos detalles técnicos, de las de Carreño, que son también de esta época. 

Cuando en estos tres concejos las case rías más fuertes comienzan a mediados del siglo XVIII a construir paneras, ésta hubo de:: ser vista con mayor aprecio y consideración que el modesto hórreo. Como consecuencia de ello surge inmediatamente un interés por adornar esa nueva construcción; y esta ornamentación aparecerá de la manera que un carpintero de la zona sabe y puede, es decir, aplicando los motivos geométricos que hasta esa fecha se venían tallando en el mobiliario de las casonas rurales del occidente, en mesas, camas, vasares y, en especial, arcas y arcones.

Ahora bien, es difícil saber si este embellecimiento de las paneras se reduce tan sólo a un interés estético o de prestigio, o si detrás de este indudable interés se encuentra algún significado protector. Y es difícil porque sabemos que algunos de los diseños utilizados tuvieron fuerte carga simbólica en épocas anteriores; y aunque a fines del siglo XV III esa carga se halla debilitada tal vez todavía para sus hacedores y destinatarios representaban algo más que simples formas decorativas.

DISPOSICION DE LAS DECORACIONES 

La finalidad decorativa de las tallas hace que se dispongan de la manera más visible desde el exterior; por ello se sitúan sobre los costados de la pared que asoman al camino o a la casa, escogiendo los lados desprovistos de obstáculos visuales. Un lugar preferido por los maestros, para que las tallas sean apreciadas en todo su valor, es el frente donde se abre la puerta de acceso, que siempre es una. Esta fachada mira a la casa y suele estar orientada al Norte, pues la opuesta se destina a corredor y se busca que sea soleada. Las disposiciones habituales son: dos motivos flanqueando el hueco de entrada y sobre todo una talla en el centro de los costados de la panera. 

En una misma panera suelen tallarse varios diseños, siendo el numero más frecuente 2, 1 y 3 respectivamente. Hay casos más raros de 4, 5 e incluso 6 tallas. 

Por diversas causas, la disposición y el estado de muchos de estos diseños se han alterado considerablemente con el tiempo. Existen dibujos ocultos por un corredor añadido con posterioridad a la construcción de la panera; otros ocupan hueco de entrada y sobre todo una talla en el centro de los costados de la panera; otros ocupan sitios inverosímiles, en razón a los frecuentes traslados de los edificios, por venta, dote o herencia; y algunos se han roto con la intención de abrir vanos que aumenten la ventilación. Detrás de todo este menosprecio está un cambio de gusto en el campesinado, que deja de valorar estas decoraciones ante los embates de un nuevo lenguaje formal que llega con el final de la centuria pasada. Muchos de los actuales amos de las caserías nunca había reparado en la presencia de estas tallas en sus paneras, paneras a cuya sombra y amparo transcurrió toda su vida.

REPERTORIO DE MOTIVOS 

Los diseños se tallan mediante la técnica a bisel en un primer momento. A partir de mediados del siglo XIX se aprecia un paulatino empobrecimiento de esta técnica, pasando a predominar dibujos lineales trabajados con sencillos surcos de gubia curva o de esquina. En pocos casos, sólo tetrasqueles, se rebaja el fondo hasta lograr una superficie rehundida sobre la que destaca el motivo. 

El acabado de las tallas suele ser de calidad, dependiendo, por supuesto, de la habilidad y maestría de cada entallador. En general puede hablarse de un mayor descuido en los motivos recientes, que no sólo simplifican sus formas, sino que se limitan a ser dibujos levemente incisos y que más tarde, a comienzos del siglo XX, serán tan sólo pintados. 

Sin contar con el "grupo de diversos" que agruparía las excepciones, en el estilo decorativo Allande los diseños recogidos hasta la fecha forman seis grupos perfectamente diferenciados y característicos. 

Grupo a .- Tetrasqueles y comas. 

El tetrasquel está formado por cuatro comas unidas en sus extremos agudos. Resulta de dividir cuatro radios del circulo para tomar en ellos los centros de otros círculos menores. En la bibliografía se le denomina de muy diversas maneras: cruz esvástica circular, cruz ovifila, lauburu, esvástica vasca, cruz de cuatro vírgulas, etc. 

Según la dirección de las comas, el tetrasquel puede ser destrorso o sinestrorso. Muchas veces no están bien construidos y los brazos no siguen una misma dirección. El tetrasquel es, junto a la roseta hexapétala, el motivo más extendido y abundante de todo el occidente asturiano.

Grupo b.-Rosetas. 

También son dibujos geométricos realizados a compás, que presentan cuatro, seis u ocho pétalos. La más común y extendida es la hexapétala, trazada a partir de un hexágono que se obtiene por medio del radio del círculo . Este diseño, de muy larga historia, ha sido calificado por Violant i Simorra como "el motivo popular por excelencia de casi toda Europa" . Su tratamiento es muy dispar; en el siglo XVIII aparecen bellas formas, con talla a bisel y juegos de luz y sombra; al contrario. el siglo XX trae sencillas representaciones incisas o pintadas. 

Grupo c.-Entrelazos.

Este dibujo tiene como base el diseño de la roseta, distinguiéndose dos variantes. La primera aparece en el siglo XVII I, y posee un trazado sencillo que consiste en seis semicírculos entrelazados que determinan seis ovas. Este diseño a su vez tiene dos distintos tratamientos, uno simple que es obra de un maestro que trabaja entre la villa de La Pala de Allande y el concejo de Tineo, y otro más complejo, enriquecido por talla a bisel, con los semicírculos ensanchados y formados por líneas concéntricas, que apare· ce entre los concejos de Allande y Cangas del Narcea, y es obra de Gabriel de Yriarte, maestro procedente del País Vasco afincado en Iboyo (A llande) a fines del siglo XVIII, y de sus sucesores en el taller.

Esta misma forma de Yriarle la adopta el taller de los Pieiga en el Valledor (Allande) que la talla, más simplificada, tanto en este valle, como en los concejos de Ibias y Negueira (Lugo) durante toda la segunda mitad del siglo XIX . La segunda variante es la formada por entrelazos con un número superior a seis semicírculos. Son pocos los ejemplares que conocemos y deben de responder a creaciones espontáneas. El caso del llamado "Maestro de las Caras", que trabaja entre los concejos de Allande, Cangas y Tineo, parece confirmarlo así..."

Una concha y una flecha en el muro de ladrillo al pie de la panera nos confirman que ahora hay que bajar por aquí, con El Cuetu y El Picu Carondio en lontananza
.

Pasamos junto a esta 'piscina' y avanzamos hacia más caserías. Esta primera tiene cubierta de pizarra con cumbreras de teja


Prados abajo, en el camino del río, un antiguo lavadero y fuente, a la que se iba cuando aún no había agua corriente en las casas


Bifurcación y a la izquierda, seguimos bajando


Ahí en la muria tenemos la flecha indicadora



La calle serpentea ligeramente mientras continúa la bajada. A la derecha hay huertas y frutales


La huerta en invierno, con los árboles desnudos y una buena plantación de berzas


De frente a nosotros el monte de El Cuetu, estribaciones de Fonfaraón. "Alineación montañosa de unos 8 km de longitud que se extiende con dirección ESE-ONO, haciendo de divisoria entre los concejos de Tineo (parroquias de Cerredo y Porciles), al norte, y Allande (parroquia de La Pola), al sur", explica la Enciclopedia del paisaje de Asturias. "De formas redondeadas, está cubierta de praderías y monte bajo", añade


"Por su cima discurría el camino de Santiago, que luego giraba hacia el suroeste para abordar la sierra de El Palo", dice también refiriéndose al Camino de los Hospitales. Mientras, en la Gran Enciclopedia Asturiana, leemos así:
"Ofrece la particularidad de que la línea cimera central es limitoria de los concejos de Tineo y Allande, la punta NE. se enclava en Tineo y la SO. en Allande. Su extensión se acerca a los 1 km. en forma de gran "N", siendo una de las vértebras de la gran serranías que desde la cordillera, se dirige a la costa por el occidente asturiano. Por el NE se eleva sobre el pueblo de La Mortera, donde se conserva la ermita de San Pascual. Este primer trazo de la sierra está repoblado de pinares y comprende las cumbres de Cahorno, Tableiros, El Viso y Hospital, sobre el áspero barranco de Bárcena."

Esta pequeña bajada acaba al pie de la panera de Casa Bobes. A partir del siglo XIX, con la extensión del uso de los corredores, muchas tallas de las corondias quedaron tapadas, por lo que dejaron de apreciarse al construir nuevos hórreos y paneras en favor de los detalles arquitectónicos, algo que ya venía incluso de antes, según nos explica Juaco López:
"En el último tercio del siglo XIX, los diseños geométricos comienzan su declive, se empobrece su técnica de ejecución y sus formas se simplifican; en los inicios del XX, entre los maestros que se aferran al estilo se hallan unos pocos que aún tallan, pero la mayoría optan por pintar unos pobres diseños sobre las paredes y el corredor. 

Ahora bien, junto a la decadencia finisecular del estilo Allande, surge una concepción nueva de la decoración de las paneras, aplicada no sobre las paredes por medio de motivos geométricos, sino tratando de realzar el corredor, las puertas, los aleros, mediante una ornamentación arquitecturista.

Para comprender las causas de esta transformación hemos de remontarnos a los comienzos del estilo, al siglo XVIII. Como se sabe, los dibujos geométricos no apa recen tallados en los hórreos más antiguos, sino que surgen "repentinamente" sobre las paneras con formas y técnicas depuradas, sin balbuceos previos, el primer motivo, y el más utilizado en ese momento, es la roseta hexapétala, que también lo es en todo el arte asturiano de la talla en madera . Parece, pues, evidente que tales diseños se trasladan a los graneros a partir del mobiliario. Pero este trasunto no supuso una consecuente modificación de sus tamaños, lo que hace que los motivos sean desde su comienzo reducidos en proporción al espacio a decorar. (...)

A la crisis intrínseca de las tallas, pequeñas y ya amenazadas de muerte, vino a sumarse la aparición del corredor en las paneras; en un primer momento se cuelga sólo en la parte posterior del granero, pero a fines del siglo XIX comienza a rodearlo por completo; de esta manera la pared deja de ser visible con facilidad desde el exterior y a veces se oculta por completo. Las tallas, hechas para ser vistas, pierden razón de ser. 

Las nuevas paneras que surgen de esta retahíla de desdichas para el estilo Allande son, en la actualidad, las más apreciadas por los vecinos de la zona, que admiran más los balaustres torneados, los pasamanos recortados, las guardamalletas caladas, etc., que las viejas tallas de la corondia. Debe verse en este cambio de gusto, en esta moda, no sólo la perdida del sentido de las ornamentaciones tradicionales, sino también la influencia sobre la mente del campesino de las viviendas permanentes o de veraneo, de comienzos de siglo: palacetes profusamente decorados con maderas recortadas, balconcillos y galerías con graciosos balaustres, guardamalletas de encaje, etc. En fin, es la penetración en el mundo rural de elementos urbanos y modernos. 

La transmisión de estas influencias ha de buscarse en los maestros carpinteros que se trasladan a aprender en talleres dedicados a la carpintería y ebanistería fina, localizados en las villas (Cangas, Tineo); e incluso sabemos que algunos de los últimos maestros completaron su aprendizaje en núcleos urbanos mayores, como Oviedo."

Llega ahora un trecho llano y recto casi saliendo ya del pueblo. Fijémonos en el canalillo de aguas sobrantes al pie de la pared en chaflán de la derecha


A la izquierda, un manzano y una higuera; a la izquierda se baja al lavadero y al río, el Camino sigue de frente


Caserón con buena corrada cerrada con murete, en la que antaño había huertas


En la muria, concha jacobea con flecha que nos indica seguir de frente, donde vemos un gran tendejón para guardar materiales, vehículos y maquinaria. Más arriba está el barrio o lugar de El Fontanar


A partir del cruce con el camino a la fuente y lavadero, que dejamos a la izquierda, empezaremos a subir al lado de este hermoso caserón del estilo casa-bloque tan característico en el occidente asturiano. Se ha dado en llamar la Casa de la Inquisición, de la que "parece ser que las fuentes vecinales la hacen morada de los prelados que dictaban sentencias a herejes y velaban por el buen hacer religioso de la zona", cuenta Rafael Lorenzo en Tineo en la senda compostelana


El portón con tejadillo, cubriéndose de vegetación, como todo este lienzo del muro. También la Gran Enciclopedia Asturiana dice que "Se encuentra en la aldea una casa llamada "La Inquisición" porque sirvió de albergue a esta institución. Se cree que por aquí pasaba el Camino de Santiago"


Es muy posible que esta leyenda tenga que ver con un posible lugar relacionado con la administración y gobierno del antiguo coto de Las Morteras de Villarmilde y acaso de control de paso por este viejo camino. Si bien la presencia real de la Inquisición en Asturias fue muy débil en relación con zonas vecinas, en la memoria popular ha servido para atribuirle su presencia en lugares en los que se habría impartido justicia, pues entraba dentro de las funciones de los señores del coto que, como hemos dicho, nombraban juez y escribano


Casa con llamativo tejado a dos picos y panera con buen faldón de tablas en el costado


La cara que mira al Camino, al descubierto, presenta una interesante estructura que sostiene el saliente alerón del tejado


Detalle de los pegollos, cortos y hechos de piedra y argamasa


Mirando atrás, soberbio aspecto de la pared de piedra de esta cara de la casona o Casa de la Inquisición, así como de su rehabilitado tejado


Pasada la panera, con faldón también en su otro costado, admiramos este hermoso teixo


Otro detalle de los pegollos


Acabando la subida llegamos a esta bifurcación, en la que iremos a la izquierda, en dirección a Traspalaciu, la última casa de La Mortera en el Camino, algo alejada de las demás


Traspalaciu es 'detrás del palacio', y es que aquí, en este campo llano y divisando todo el pueblo, cubierto de vegetación, por lo que es fácil que nos pase absolutamente desapercibido, se halla el Palacio de la Mortera, que fue el centro neurálgico del antiguo coto de Las Morteras de Villarmilde, de la casa de Tineo. A pesar de estar totalmente tapado se adivina su estructura de torre central, posiblemente del siglo XV o XVI, a la que se le añadieron posteriormente dos torres laterales en el siglo XVIII. Wikipedia nos ofrece esta descripción de su oculta estructura:
"El edificio, hoy en ruinas, data del siglo XV fue levantado o remodelado por la Casa de Tineo, aunque más tarde paso a los Maldonado cuyo blasón se puede observar hoy en la capilla del pueblo, vinculada al palacio. El palacio está estructurado en una torre principal, que parece ser del siglo XV o XVI por sus pequeños vanos y arco dovelado, posee planta cuadrada y se encuentra en la esquina norte. En la fachada principal, orientada al sur se encuentran dos torreones de planta también cuadrada, con ventana de medio punto con venera en el piso inferior y un pequeño ventanuco con marcos de cantería en el superior. Estos dos cuerpos se encontraban anteriormente unidos por un corredor de dos pisos en madera. El piso inferior se abre al corredor a través de una portada de medio punto con amplio dovelaje y el superior con ventanas de las mismas características".
Como hemos reseñado anteriormente, la torre originaria había pasado a los Tineo por compra efectuada en 1510 por Juan García de Tineo a Melendo del Coto, según noticia que nos da Rafael Lorenzo en su obra Tineo en la senda compostelana, de 1993


Por entonces, estaba en marcha el famoso Xacobeo'93, que supuso el 'pistoletazo de salida' para la gran promoción de las rutas jacobeas, por lo que este historiador escribe con entusiasmo que el palacio "será remodelado probablemente para convertirlo en albergue de peregrinos, por lo que el lector de estas páginas, si sigue esta RUTA, podrá pernoctar y reconfortarse en el caserón de los Tineo y Maldonado, resguardado por los muros en los que se regían los destinos de uno de los Cotos señoriales de mayor extensión de Asturias y que hizo las veces de Casa Consistorial para dictaminar sus leyes y administraciones". Sin embargo nada se ha hecho al respecto

Foto: Rafael Lorenzo, Tineo en la senda compostelana

Es más, ha ido muy a peor, así estaba al menos en 1993, según apreciamos en esta foto de dicho libro, cuando escribe también que "en la actualidad pertenece a Dñª Aurelia Boto, familia de este lugar de La Mortra que estima la necesidad de que las instituciones públicas pongan sus ojos en esta edificicación para que la restauren y la rescaten de su ruindad", un deseo incumplido. Rafael Lorenzo nos proporciona esta descripción:
"La construcción que hoy se aprecia podría pertenecer a una gran reforma del siglo XVIII sobre la primitiva fábrica del XVI, apreciable en su ala Norte. La entrada con arcada que da acceso a una de las torres, unidas por un amplio corredor sobre el zaguán que servía de caballerizas y cuadras. En el interior se distribuyen múltiples habitaciones, la cocina con "llariega", bodegas, "cámara de tortura", etc."

El Palacio de la Mortera está estructurado en base a una torre principal, el elemento más antiguo, de planta cuadrada, en la esquina norte. Sus formas y añadidos aún se intuyen, como la estructura, tan usual en numerosos palacios asturianos, de dos torres, de planta también cuadrada y con un cuerpo central intermedio. La torre antigua está más atrás, al norte, la cual se aprecia mejor en la foto anterior. 


En 1992 Rafael Lorenzo publicaba El Camino de Santiago en Asturias. Itinerarios, por lo que también conoció la casa palacio de Las Morteras, como la llama, 'al descubierto', ofreciéndonos esta descripción de la misma:
"Gran casona que fue centro del gobierno y administración del coto de Las Morteras. Se compone de una torre de planta cuadrada, probablemente construida en el siglo XV -pequeños vanos y dovelado arco de entrada-, que tiene perpendicularmente adosados dos edificios de muy diferente forma y destino: uno alargado para usos agrícola y otro, residencial, cuya fachada -doble galería de madera sostenida por tres pies derechos entre dos cuerpos salientes, a modo de torres, con saeteras abocinadas- tiene, en el muro tras las galerías, una portada de medio punto y grandes dovelas. Las cultas formas renacentistas y las tradicionales formas populares, consiguen un nuevo maridaje armonioso.

La capilla, cubierta por bóveda de arista y con el escudo de los Maldonado en la clave, cierra el arco de cantería de la portada con balaustres de madera y prolonga, formando pórtico, las paredes laterales."

Sobre la capilla de arriba, la de San Pascual, no llegamos a verla desde aquí, aunque sí algunas casas de la parte alta y cercanas a ella. Por aquellos árboles de arriba pasan los peregrinos del Camino de los Hospitales


Como hemos dicho, y como nos señala el mojón en esta bifurcación iremos a la izquierda hacia Traspalaciu, con El Cuetu asomando su cima sobre los bosques que hay más atrás de la casa de La Ranina


El valle del Rioscuro se abre al de La Mortera, recordamos, a ser un afluente de este, que fluye entre la fronda ribereña que vemos aquí abajo, a la izquierda


Un bello Camino, muy llano, con la larga cuesta llamada Cuestal.longa enfrente, ladera occidental de El Cuetu y el collado de Colinas ya como próximo objetivo


Colinas de Baxu, en la zona más llana, un canto que da a dos valles, allí abajo el del Regueiru Rioscuro y, al otro lado, el valle del río Villaverde. La casa que vemos en medio, entre unos árboles, es la de la antigua escuela, del año 1965. Apenas una década después quedó en desuso con la concentración escolar


En esta ladera predominan las praderías de forrajeras, entre las que incluimos, además de la hierba, el maíz, pues se planta con este fin, el de forraje para el ganado, ya no como antes, para moler el grano y hacer el pan de borona. Abajo se unen los ríos, en Las Rozas y, en la ladera de enfrente, de La Sierra Calcabo, prevalece el bosque, muy tupido



Mirando atrás, tenemos una buena vista de La Mortera, sobre todo de las casas bajo la carretera, que vienen a constituir una calle a lo largo del Camino. Arriba en la AS-219 destaca el gran edificio de Casa Boto


Las tareas de ensanche caminero han dejado esta pared vertical a la derecha, cortando la ladera limpiamente. Una cuneta al pie canaliza el agua sobrante hacia los sumideros que van al prado


Casa de Traspalaciu, La Ranina, con su hórreo de mandiles sobre bodega, sin pegollos. El espacio inferior se empleaba como almacén de aperos principalmente, pero podía ser cuadra o tener otras utilidades


Aquí se hizo una pequeña explanada de hormigón para aprovechar el espacio delante de la puerta del hórreo



Pasamos junto a la casa, al hacerlo miremos a la pared que da al Camino


En una laja de pizarra aparece el nombre de la casa, La Ranina, que es el número 35 de las de La Mortera


Tras dejar la casa, el suelo pierde el asfalto y se convierte en pista de zahorra. A partir de ahora empieza a bajar y hará una gran curva para salvar el perfil de la falda de El Cuetu, bajo la que discurre el río La Mortera, dejando este profundo surco


El mojón, confirmando como siempre que vamos en la dirección correcta


Ante nosotros, un hermoso bosque se extiende desde el río y el Camino hasta la carretera y aún más arriba, por la cuesta de Cuestal.longa (cuestatsonga, 'cuesta larga') hacia el paraje de Los Romeiros, cerca del nacimiento del río y del paso de los peregrinos del Camino de Hospitales



Postes y alambradas separan la pista de las fincas colindantes, muy abruptas y pendientes


No solamente hay ganado vacuno, también lo hay caballar. Los componentes de esta yeguada se acercan a vernos pasar


Un poco más arriba, los guardarraíles revelan por donde va la carretera. Fijémonos en el intenso color amarillo del toxo o cotolla, 'tojo' (Ulex europaeus Ulex Cantabricus), Más alto un gran peñasco, a manera de farallón. Luego sigue el bosque, en parte autóctono y en parte con repoblaciones de pinos, por El Revichar arriba 


Un potro, casi recién nacido, descansa al lado de su madre junto a la alambrada, asistiendo al animado espectáculo del paso de peregrinos


Una entrañable escena maternal en el Camino de Santiago


Acabamos la bajada y empieza una curva. A la derecha se la instalado hace tiempo un pequeño refugio de madera con tejadillo a dos aguas


Un buen lugar para hacer un alto si así lo estimamos necesario, pues permite además sentarse cómodamente a cubierto. A la derecha, el río La Mortera se introduce por una tubería bajo el Camino


Sus aguas, sonoras, bajan con cierta fuerza siempre, entre prados y peñas


Estos ríos son cortos pero descienden abruptamente formando continuos saltos de agua. En la época de lluvias y deshielos pueden llegar a formar un verdadero torrente.El río La Mortera nace en la ladera del Picu Caborno, en concreto al pie del paraje de Los Romeiros antes mencionado, topónimo que puede referirse al secular paso de romeros por el Camino de Hospitales como a la planta del romero


El río La Mortera pasa, como hemos dicho, bajo el Camino y sigue su curso cuesta abajo entre exuberante vegetación. Los siguientes, su afluente el Rioscuro y luego el Villaverde y el Porciles, lo haremos sobre sus respectivas pasarelas


El itinerario es sumamente bello, no solo por esta vertiente entre las sierras de Fonfaraón y Calcabo sino hasta la capital allandesa y El Palo, donde se reúne con el Camino de Hospitales. Siempre decimos que quien opte por una ruta ha de volver al Primitivo para hacer la otra


Tras la bajada y posterior curva cerrada llega ahora un tramo bastante recto ladera arriba y en subida, viendo de frente los bosques de Calcabo


Prontamente la cuesta se torna  más liviana y llega otro tramo bastante llano


El río La Mortera se oculta entre la intrincada fronda ribereña. Poco más arriba vemos el Camino por el que hemos venido con La Ranina atrás y una buena vista del pueblo con su entrada por la pista que viene de Samblismo


Desde un poco más arriba tendremos una panorámica más completa que vamos a recomendar


La senda, ancha y preparada para el paso de tractores y camiones de ganado, sube un poco más haciendo curva a la derecha


Un muro de contención hecho con piedras evita que el terreno, cuando reblandece con las lluvias, argaye con corrimiento de tierras sobre el Camino. Un pastor eléctrico evita que el ganado se acerque demasiado al borde


Ganamos altura paso a paso: el mirador al que nos referimos está justo al pie del árbol que hay prado arriba a la izquierda


Aquí, la entrada a una finca y otro tramo de murete


Más arriba una cabaña y aquí, en el Camino, una fuente, también con murete de piedra


Mana el agua de un cañu, pero conserva su antigua canaleta o pingón, de piedra


Y en esta bifurcación, en la que seguiremos a la derecha, como manda el mojón, tenemos el mirador


Y además, uno de esos bancos de madera, que jalonan este recorrido entre Samblismo y La Mortera


Y aquí tenemos la vista hacia La Mortera que bien merece verse y fotografiarse


La capital del histórico y antiguo coto de Las Morteras de Villarmilde, tal vez la muy antigua posesión de un Mildus en época romana o alto medieval, que tenía una villae o explotación agrícola y, con ella un villar, palabra que etimológicamente explica García Arias como procedente del latín villarem: "con que se aludía a un conjunto de dependencias de una VILLA o establecimiento para la explotación agrícola, debió de aludir también a diferentes dependencias rurales dependientes de una villa o similares a ella y, a su vez, también origen de un nuevo pueblo."


A la derecha, las casas por las que hemos entrado en La Mortera llegando por el camino de Samblismo, fácil de reconocer a la derecha por una fila de poste de cierre de fincas. Poco más arriba pasa la carretera


Y en la carretera, más a la izquierda, el gran edificio de Casa Boto. Justo debajo pasa el Camino de Santiago, donde está la panera de los tetrasqueles 'estilo Allande'. Más abajo aún es el ramal que baja a la fuente-lavadero y de ella al río


Nosotros seguimos por abajo más a la izquierda, hacia la Casa de la Inquisición, que apenas se ve (en medio de la foto)


Y luego, tras El Palaciu o Palacio de la Mortera que desde aquí parece un bosquete (en medio de la foto), pasamos a Traspalaciu, a la izquierda, saliendo del pueblo. Por la línea de casas de arriba va la Ruta de los Hospitales hacia la capilla de San Pascual, que se encuentra al otro lado de la casona de la parte superior izquierda


En esta foto más primaveral, con los árboles no tan crecidos de ramas y hojas tal vez se vea todo un poco mejor


Aquí tenemos un esquema orientativo del paso de nuestro camino (en azul y por abajo), del Camino de Hospitales (en rojo y por arriba) y de la situación del Palacio de La Mortera, de la capilla de San Pascual y de Casa Boto


Como hemos dicho, en la bifurcación que tenemos enfrente iremos a la derecha, subiendo un poco más



Junto al mojón, y a la entrada de esta finca, podemos mirar de nuevo atrás


Arriba del todo asoma, más atrás y más allá de las casas de la cima de la colina, la amesetada cima del Picu'l Cuernu, por cuya ladera meridional viene de la bifurcación de La Solana la Ruta de los Hospitales. Más a la derecha son los pinares de El Faxeo, en la loma de La Espina, encima de Samblismo


'La Mortera, dos caminos y una carretera', puede ser el resumen viario del paso de la ruta jacobita astur-galaica del interior en este bello enclave tinetense bien orientado al sur y protegido de los vientos del norte por esta ladera, al menos las casas dispuestas en ella, que son la mayoría de las del pueblo


La cuesta se aligera bastante, y parece que tiende a llanear, viendo al sur los prados y algunas casas de Colinas de Baxu


El camino de abajo, en suave subida se dirige hacia allí, pero resulta que nosotros vamos a Colinas d'Arriba, por lo que habremos de tomar el camino de la derecha, acometiendo una subida más 'enérgica', si bien tampoco demasiado larga, que nos llevará a este siguiente pueblo de la ruta jacobea asturiana del Camino Primitivo


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