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sábado, 24 de mayo de 2014

LA MORTERA: DOS CAMINOS Y UNA CARRETERA (TINEO/TINÉU, ASTURIAS). RUTA A LA PUELA/POLA DE ALLANDE Y EL PALO (2)

Llegando a La Mortera.
Viniendo desde Samblismo, los peregrinos que han escogido el Camino que va hacia La Puela/Pola de Allande por los pueblos cercanos a la carretera AS-219 llegan a La Mortera, dando vista al valle del río de igual nombre, el río La Mortera. Más arriba son las estribaciones de La Sierra de Fonfaraón, por donde sube la Ruta de los Hospitales, la cual se ha separado de esta un poco más atrás, en La Solana, Saliendo de Borres o Bourres y poco antes de Samblismo, ascendiendo a esas montañas desde la parte alta de La Mortera, donde está la capilla de San Pascual. Por eso en La Mortera hay dos caminos, el de arriba (a Fonfaraón), el de abajo, este por el que vamos nosotros, y una carretera, paralela a este ramal y a la derecha de la foto.


En este cruce llegamos a las primeras casas de La Mortera. A la derecha se va a la carretera y se llega al bar de Casa Boto. De frente sigue el Camino.


 Otro cruce: aquí vamos a la izquierda.


La flecha nos lo indica.


No obstante, si queremos ir al bar este ramal a nuestra derecha sube a él, es el edificio de la derecha.


Casa Boto en la carretera.


Antigua tienda mixta asturiana, el clásico chigre-tienda, tan abundante antaño en las aldeas.


Tal y como era hace décadas. El mostrador de la tienda.


La barra del chigre o bar.


Salimos de Casa Boto.


 Y volvemos a las casas de abajo, al Camino.


 Gran portalón abierto a la ruta.


A nuestra derecha huertas...


Más casas, esta con fachadas de piedra vista.


Pasamos junto a su portón de acceso y en aquel cruce, donde hay una panera, vamos a la izquierda.


Tetrasqueles en las tablas de la pared de la panera, motivo ancestral que en origen era mágico o de buen augurio, amuleto de buena suerte que salvaguardaba lo que se guardaba en el interior, fundamentalmente el grano, grantía de supervivencia para una familia campesina de aquel entonces.


Básicamente es un símbolo solar del sol en rotación que en diferentes culturas puede tener otros significados. Con el paso del tiempo pasó a ser un elemento decorativo, tal que aquí, en los respiraderos de la panera.


El Camino como hemos dicho continúa a la izquierda.


Más huertas de berzas.


Llegamos a una casería, con silos.


Casa Bobes.


Seálización del Camino y la fuente. Por aquellas casas de arriba va la carretera.


Y aún más allá, montaña arriba, se sube desde la capilla de San Pascual a La Sierra de Fonfaraón por la Ruta de los Hospitales.


Dejamos este primer gran núcleo de casas.


Y seguimos avanzando en ruta a la zona conocida como Traspalaciu.


Aquí el Camino viene subiendo junto a una panera y un teixo o tejo. Véase asomando sobre el tejado de la panera Casa Boto y arriba la parte alta de La Mortera, por donde va la Ruta de los Hospitales.


Pegollos de la panera, hechos de peidra y argamasa.


Allí, si no la han quitado, la yedra nos impedirá ver, a mano derecha en medio de un campo, las paredes que quedaban aún intactas del Palacio la Mortera, que fue propiedad de la Casa de Tineo, por compra hecha en 1510 por Juan García de Tineo a Melendo del Coto. En el siglo XVIII pertenecía a Francisca de Maldonado y Tineo. La mansión, que tuvo grandes reformas en esa centuria, permanece ahora en ruinas pero fue el centro neurálgico del antiguo "Coto de Las Morteras de Villarmilde", que no se integraría plenamente a la administración tinetense hasta el siglo XIX.


En un cruce giramos a la izquierda en dirección a una casería algo más apartada de las demás casas.


Desde aquí vemos el Camino, subiendo al pueblo de Colinas.


Pero antes de subir toca bajar, saliendo del pueblo.


Vamos a bajar hacia esta parte alta del valle del río La Mortera.


La Mortera, abrupta tierra de montaña en la que abundan los caballos, imprescindibles para acceder a todos los más dificultosos pasos y recovecos de cumbres y cordilleras, con sus bosques, tojos y pastizales.


Los caballos se asoman al Camino para vernos pasar.


Escena maternal. Potro nacido hace pocos días.


Oímos el rumor de las aguas.


Es el nacimiento del río La Mortera. Más arriba hay un paraje conocido como Los Romeiros, de indudable vinculación con el paso del peregrino aunque... también podría ser con la planta del romero.


Ahora sí empezamos a subir por Cuesta L.longa y dando vista al sur a La Sierra de Calcabo.


Un buen lugar para detenerse y contemplar esta vista completa de La Mortera.


Aquí vemos la parte de abajo del pueblo, por donde acabamos de pasar. En medio se extienden las casas a lo largo de la carretera, empezando por Casa Boto (derecha de la foto). Arriba, en la parte alta, son las viviendas en torno a la capilla de San Pascual, la cual no llega a verse. Por allí viene de La Solana y sube a Fonfaraón la Ruta de los Hospitales.


Un cruce: atentos a las señales. Subimos a la derecha.


La pista se transforma pronto en senda de hierba mientras reconocemos arriba en una colina las casas de Colinas, valga la redundancia.


Caja del Camino, en subida.


Muria de piedras.


Va acabando lo más duro de la cuesta.


Vamos saliendo a campos más abiertos. Estamos sobre El Regueiru de Riosauro, afluente del río La Mortera.


Campos de La Curtia, antes de Colinas.


Más arbolado.


Rodadas de tractores.


Espléndidas fincas.


Más caballos.


Y llegamos a la carrtetera.


Se ha pintado un paso de peatones dada la afluencia de peregrinos.


Aquí a la derecha nos desviamos por un sendero: ahí está el arroyo.


El Regueiru de Rosauro, que pasamos sobre unas piedras.


Luego nos dirigimos a aquel túnel peatonal bajo la carretera.


Y pasamos al otro lado en este vergel.


Sendero verde entre la arboleda.


Una fuente. Procuremos nunca tomar agua sin garantías sanitarias.


Rodadas de tractores en otra subida.


Llegamos así a Colinas.