Eres el Peregrino Número

miércoles, 15 de julio de 2015

"EL OJO DE DIOS" MIRA AL CAMINO: VILLAPEDRE (NAVIA, ASTURIAS)

Villapedre
En nuestros primerísimos kilómetros por el concejo de Navia dejamos atrás la aldea de El Bao con el recuerdo de la antigua malatería u hospital de leprosos de Barayo y, tras subir desde Casa Carmina, caminamos un tramo relativamente llano por el sendero de las praderas que dan vista a Villapedre, a donde llegaremos por el barrio de Villainclán, alternando lo rural y lo residencial en este hábitat concentrado al lado de la ruta.


En torno a Villapedre se extienden prados de siega y campos de cultivo. A lo lejos pinares y eucaliptales señalan la proximidad a playas y acantilados.


En verano grandes maizales se desparraman por los campos con su verde intenso.


Y el amarillo de los girasoles destaca aún más sobre este verdor...



Así pasamos junto a las primeras casas en Villainclán.


Al sur El Pico Caborno.


Grandes casas-bloque características de la arquitectura rural y popular de esta zona.


Pasamos al lado de ellas.


Atravesamos el barrio de Villainclán.


Casas con su parcela y terreno anexo.


Pizarra en los tejados.


Casa y cabazo.


Pasemos junto al cabazo. Obsérvese la concha xacobea en la tapia, a la derecha de la foto.


Panera y murias de fincas.




Una hermosa quinta.


En la columna de la verja otra concha.


En este cruce seguimos adelante.


Panera.


Hórreo.


Allá junto a la carretera un bloque de viviendas en hilera.


Tras ella asoman las torres de una quinta: Villa Mercedes.


Paisaje de Villapedre.


Barandilla hasta aquellas casas.


Sigue el Camino, bastante llano y asfaltado.


Factoría de muebles en la carretera.


Más allá, en la carretera N-634, veremos mejor la quinta indiana de Villa Mercedes,construida en 1930 y tenida por obra del arquitecto Francisco Casariego para el indiano Manuel López Pérez Don Lolo quien hizo fortuna en Puerto Rico a donde había ido primeramente un tío suyo, estableciéndose luego por su cuenta en Tampico (México). A su regreso a Asturias se casó con una sobrina con la que tuvo dos hijos y volvió a América. Enviudó y volvió con sus hijos a Villapedre y aquí volvió a casarse, esta vez con la hermana pequeña de su primera mujer, Mercedes, en 1920, de ahí el nombre de la casa.


Fue Don Lolo alcalde de Navia en la República y esto le costaría la vida al estallar la guerra civil quedando la quinta requisada para albergar el Hospicio de Oviedo, afectado por la contienda, pasando a partir de entonces a ser conocida como La Residencia. Fue devuelta a la familia a los cinco años y más tarde vendida.


En el Camino quintas y quintanas se esparcen acá y allá, siendo una de ellas, Villa Auristela, actualmente hotel. Fue construida en 1910 por el indiano emigrante a México Jesús G. Villamil, quien se la encargó al maestro de obras Ramón Méndez en honor a su segunda esposa Auristela Lanza Martínez, quien luego se casaría con Joaquín Camposorio, razón por la cual sus iniciales figuran en la puerta que mira a la carretera. Se hizo muy cerca de la casa natal de Jesús G. Villamil, el fundador.


Casas y jardines.


Nos acercamos a la carretera.


Un hórreo "grande".


Un hórreo "pequeño", miniatura en el jardín.


Pasamos junto a más casas.


Nos acercamos a la N-634.


Bajamos ligeramente entre casas junto al cementerio, donde destaca su gran panteón, pasando inmediatamente al otro lado de la N-634 donde podemos parar en uno de los dos establecimientos allí existentes, El Salón y la Cafetería Villapedre.


El Salón.


El Café Villapedre.


Aquí cruzamos la carretera.


Peregina leyendo el menú.


Dentro del Café, nuestros amigos.


Siguendo camino reconocemos la iglesia.


Muy poco después nos desviamos a la derecha en dirección a la iglesia, templo blasonado con escudos de antiguos linajes y bajo la advocación a Santiago, en el que se halla la imagen del Apóstol que perteneció al Hospital de Peregrinos de Luarca/L.luarca.


Está en un hermoso campo con algunos árboles y llama la atención, además de por su torre-campanario, por la representación en la fachada del Ojo de Dios y una inscripción: Domus mea Domus Orationis est. Mi Casa es Casa de Oración. San Lucas-XIX-46. Pronto los veremos


Otra hermosa miniatura de un hórreo.


El Camino llega al campo de la iglesia.


Blasón de las antiguas estirpes que aquí tuvieron asiento.


Fachada principal, mirando al Camino, ahí vemos el Ojo de Dios y la inscripción del Evangelio.


Allí el "Ojo de Dios" mira al Camino.

  
Domus mea Domus Orationis est. Mi Casa es Casa de Oración. San Lucas-XIX-46.


El Camino según se ve "bajo el Ojo de Dios".


Contemplamos este hermoso santuario al pasar ante él haciendo el Camino.


Camino que pasa ahora bajo las vías del tren para dirigirnos a las casas de La Llaniella.


La Llaniella y el ferrocarril


El Camino...



La Casa Rectoral.


Por allí a la derecha sigue la ruta.


Casas de La Llaniella.


Campos llanísimos, de ahí el topónimo La Llaniella.


El Camino sigue entre más casas y hórreos.



Hórreos del Camino.



Hitos xacobeos.



Vetustas casas de piedra, de siglos de antigüedad.


Hórreo centenario.



Quintas y fincas.


Maizales y más maizales.


Pastos...


Bucólicos paisajes.



Lleganos a un pequeño parque y cruce de caminos: hemos llegado al barrio La Pena.


Colorista y colorada portilla.


Quintas de La Pena.


Casas de labranza.


Paso a paso vamos saliendo de Villapedre.


La senda deja atrás Villapedre y sus barrios y se hace de tierra y hierba, viendo ya de frente el pueblo de Piñera o Piñeira, hacia el que nos dirigimos, no sin antes descender a las bellísimas vegas del río Frexulfe...