Eres el Peregrino Número

martes, 14 de julio de 2015

ÁLVARO CUNQUEIRO, LENCE SANTAR, LEIRAS PULPEIRO, PASCUAL VEIGA Y OTROS ILUSTRES MINDONIENSES EN LA RUTA A SAN PEDRO DE ALCÁNTARA Y AL ALBERGUE DE PEREGRINOS DE MONDOÑEDO (GALICIA)

Monumento a Ávaro Cunqueiro, Praza da Catedral, Mondoñedo

El Camino Norte que entró en Galicia por Ribadeo, cruzando O Val de Cabarcos en Barreiros y atrevesó Vilanova de Lourenzá, ha entrado en Mondoñedo, hsitórica ciudad que fue capital de una de las antiguas siete provincias gallegas pasa frente a la Catedral de Mondoñedo pero en esta monumental Praza da Catedral, donde el Camino se divide en dos: uno sigue, pasando delante de ella y atravesando la plaza, hacia el Pazo Episcopal y A Fonte Vella. Era el camino oficial y fue así durante décadas, siendo ahora considerado camino complementario pese a ser el más usado y recomendado, dado que, aunque es unos seis kilómetros más largo que el actualmente declarado camino oficial, está mucho más poblado y transitado pues discurre por diversas aldeas y se puede pernoctar en O Bisonte de Maariz, que es una auténtica institución de la ruta xacobea. En esa fuente, que vemos asomar un poco en la calle del fondo, se une a ese el otro camino oficial, el que pasó de Asturias a Galicia por Abres, atravesó el concello de Trabada, también O Val de Lourenzá, y entró en el concello de Mondoñedo por Lindín, llegando a la ciudad por el barrio de Os Muíños


El otro Camino, el oficial, se separa en esta Praza da Catedral del camino complementario que va a A Fonte Vella, siguiendo por aquí, a los pies del monumento y estatua a uno de los grandes hijos de Mondoñedo, el escritor Álvaro Cunqueiro. Luego irá saliendo de Mondoñedo por A Alameda y Os Remedios para recorrer el valle del Rego Cesuras y subir directo en gran pendiente a las montañas que separan A Mariña de A Terra Chá. desde el final del valle, en A Enfesta, hasta que enlaza con el complementario en Gontán, concello de Abadín, donde hay albergue peregrinos, no hallará ni poblaciones, ni casas, ni apenas nadie. Es más corto aunque más solitario y duro


Por aquí puede irse además al Albergue de Peregrinos de Mondoñedo, el público, y visitar otros lugares y monumentos de la ciudad, tal y como vamos a hacer, además por supuesto de la Catedral de la Asunción y su entorno


Aquí mismo por ejemplo rendiremos tributo a un mindoniense universal Álvaro Cunqueiro del que alguno de sus biógrafos hemos oído decir que "de no haber existido Camilo José Cela él habría sido Premio Nobel". Esta estatua fue inaugurada el 17 de mayo de 1991 con motivo del Día das Letras Galegas


Álvaro Cunqueiro nació en Mondoñedo el 22 de diciembre de 1911 muy cerca de aquí, en una casa al lado de A Fonte Vella, siendo su residencia habitual una casa en esta misma Praza da Catedral







Álvaro Cunqueiro es un símbolo de Mondoñedo y de Galicia entera: novelista, poeta, dramaturgo, periodista y gastrónomo, uno de los máximos escritores de Galicia en gallego y en castellano. Estudiante en Lugo en 1921 en el Insituto General Técnico de Lugo, entró allí en contacto con los grandes literatos gallegos Ánxel Fole y Evaristo Correa Calderón. Luego se matriculó después en Filosofía y Letras en la Facultad de la Universidad de Santiago, donde vivió y se relacionó de joven con lo más granado de los ambientes culturales gallegos, se afilió al Partido Galeguista y fue redactor de periódicos y revistas como El Pueblo Gallego. En 1936 es profesor en Ortigueira y estallando la guerra civil se afilia a la Falange, llegando a colaborar con las publicaciones franquistas. Pasada la contienda trabajó en Madrid en el diario ABC hasta que en 1943 rompió con el partido Fe-Jons y le fue retirado el carnet de periodista, acabando bruscamente su colaboración con el régimen de Franco.Volvió a Galicia y gracias al apoyo de su amigo el intelectual y escritor Francisco Fernández del Riego pudo colaborar en los periódicos La Noche, El Progreso, La Voz de Galicia, La Región y El Faro de Vigo donde estaría en plantilla en 1961, llegando a subdirector en 1964 y a director entre 1965 y 1970, siendo sus seudónimos más habituales Patricio Mor, Álvaro Labrada, Manuel Mar




 Fue además de periodista, narrador, novelista, autor teatral y traductor. Sus obras más destacadas en poesía en gallego son Mar ao Norde (1932), Poemas do si e non (1933), Cantiga nova que se chama Riveira (1933), Dona do corpo delgado (1950), A noite vai coma un río (1965), Palabras de víspera (1974) y Herba aquí e acolá (1980). En prosa en gallego están Merlín e familia (1955), Crónicas do Sochantre (1956), Si o vello Sinbad volvese ás illas (1961), en teatro O incerto señor Don Hamlet, Príncipe de Dinamarca (1958), A noite vai coma un río (1960), en relato Escola de Menciñeiros (1960), Xente de aquí e de acolá (1971) y Os outros feirantes (1979). Luego en ensayo tenemos Tesouros novos e vellos (1964) y A cociña galega (1973). En castellano es autor de Elegías y canciones (1940), Balada de las damas del tiempo pasado (1945), Crónica de la derrota de las naciones (1954), Las mocedades de Ulises (1960), Flores del año mil y pico de ave (1968), Un hombre que se parecía a Orestes (1969), Vida y fugas de Fanto Fantini della Gherardesca (1972), El año del cometa con la batalla de los cuatros reyes (1974), Tertulia de boticas prodigiosas y escuela de curanderos (1976), La cocina cristiana de Occidente (1969), Fábulas y leyendas de la mar (1982) y El pasajero en Galicia (1989)



Su obra anterior a la guerra es definida sobre todo como poesía, vanguardista, neotrovadoresca y vanguardista y la posterior de una destacadísima narrrativa y artículos periodísticos, en su tumba mandó se le pusiesen estos epitafios "Eiqui xaz alguén, que coa súa obra, fixo que Galicia durase mil primaveras máis" y "loubado seña Deus que me permitiu facerme home neste grande reino que chamamos Galicia"


 Por su parte a su querida ciudad de Mondoñedo la definió como "rica en pan, aguas y Latín". Pan de sus hornos y obradores, aguas de los ríos y canales que dan fuerza a sus molinos y otros ingenios hidráulicos para el trabajo de panaderos, ferreiros, oleiros, etc. y por supuesto sus preciadas fuentes públicas. El Latín se refiere sin duda al estamento eclesial de ser sede episcopal pero también funcionarial y administrativa en lo que fue, hasta las reformas decimonónicas, una de las siete capitales gallegas de provincia, incluyendo en la materia de latines sus estudiantes, principalmente en su histórico seminario



Así desde la estauta de Álvaro Cunqueiro pasaremos a la antigua Casa do Concello, con una hornacina en la que se expone a San Roque y a su derecha la Oficina de Turismo, cuya puerta vemos al lado del monumento al escritor


Terminó de hacerse en 1569 y fue mejorada poco después, en 1575, siendo reformada en el siglo XVIII en la fachada del balcón de hierro que mira a la catedral. Por allí sigue el Camino oficial, siguiendo la rúa Lence Santar, otro gran escritor y periodista mindioniense, nacido en esta villa el día 16 de julio de 1879, residente en Portomarín y Sarria pero que regresó a Mondoñedo en 1901, siendo nombrado cronista en 1917


Fue Lence Santar uno de los firmantes del manifesto da I Asemblea Nacionalista por la que las históricas Irmandades da Fala, entidad fundamental para la recuperación de la lengua, cultura e identidad gallegas daban un trascendental paso político. En prensa fue director del periódico Mondoñedo pero colaboró en otros, tanto de la misma Galicia como de sus emigrantes en Cuba y Buenos Aires: La Voz de Mondoñedo, Vallibria, El Eco de Vivero, El Compostelano, El Eco de Santiago, El Ideal Gallego, El Regional e El Eco de Galicia. Fue miembro correspondiente de la Real Academia Galega y recibió 1949 la Encomienda de la Orden de Alfonso X el Sabio. Falleció en esta ciudad que le vio nacer el 14 de enero de 1960. Sus obras son una verdadera elegía a Mondoñedo, su historia, gentes, lugares, cultura e idiosincrasia: Mondoñedo (1907), El santuario de los Remedios de Mondoñedo (1909), El seminario de Mondoñedo (1909), El convento de la Concepción de Mondoñedo (1910), El convento de Villanueva de Lorenzana y San Francisco de Vivero (1910), Del obispado de Mondoñedo (1915, tres tomos), El mariscal Pardo de Cela. La Santa Hermandad (1930), Los gremios de Mondoñedo (1953), Poesía galega (1999, libro póstumo), Etnografía mindoniense (2000, recopilación póstuma de artículos en El Compostelano) y Mondoñedo Regreso al Pasado (siete tomos de artículos publicados en varios medios de comunicación)


Un poco más adelante, a la izquierda, vemos la casa donde vivió


Eduardo Lence Santar...


Ahora nos desviamos a la derecha para tomar la rúa Pacheco, dedicada a Pedro Pacheco de Villena, nacido en La Puebla de Montalbán y que llegó a ser Obipo de Mondoñedo entre 1532 y 1537, llegando luego a otros importantes cargos en otras diócesis


Esta típica rúa, estrecha y de suelo enlosado, sube ligeramente


Blasones de las antiguas estirpes...


Casa da Xuventude, antigua sede de la Sociedad de Obreros Católicos, donde ejerció como médico otro ilustre mindoniense: Leiras Pulpeiro, de quien pronto habremos de hablar


Cuesta arriba acercamos al Convento das Concepcionistas, donde viven monjas de clausura dedicadas a bordados y artesanía


Fue construido junto a una de las antiguas puertas de la casi desaparecida muralla y su iglesia abrió al culto en el año 1716


Destaca su impresionante portada


Escudo e imagen de la Virgen con corona y media luna, uno de los símbolos marianos más comentados, presente en el Apocalipsis de San Juan: "Una gran señal aparecio en el cielo,una mujer vestida de sol,con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas. Está en cinta y grita por los dolores de dar a luz" Ella, que va a dar a luz, se enfrenta a un dragón monstruoso "con siete cabezas y diez cuernos" (...) "pero se le dieron a la mujer las dos alas del águila grande para volar hacia el desierto". Ello no es incompatible con que sea un elemento precritiano presente en divinidades femeninas de otras religiones de la antigüedad


Esta es la casa donde nació en 1910 Victoriano López García, ingeniero Ingeniero Industiral y cineasta. Tras sus estudios de carrera en Bilbao, su pasión por el cine hizo de la Escuela de Ingenieros Industriales de Madrid un ejemplo de enseñanza estudio cinematográficos. Desde su jefatura en la Subcomisión Reguladora de Cine y con la ayuda de su tertulia de amigos del madrileño bar La Elipa, de Madrid, funda en 1947 el Instituto de Investigaciones y Experiencias Cinematográficas, llegando a ser primer director, así como de la revista Cine Experimental. Tuvo diversos cargos relacionados con el mundo del cine y su trabajo como maestro e investigador, falleciendo en la capital española en 1995


Una placa nos lo recuerda


Seguimos subiendo paso a paso bajo estas elegantes balconadas


Y galerías


Con más blasones de los linajes de Mondoñedo


Y es ahora cuando llegamos al monumento dedicado a Manuel Leiras Pulpeiro. Era este médico y poeta nacido en Mondoñedo en octubre de 1854, estudiante de Latín y Humanidades en el Seminario de Santa Catalina pasó luego al bachiller en el Instituto de Tapia de Casariego (Asturias)


Era hijo de cirujano y esa tradición familiar le hizo empezar la carreta de Medicina en Santiago de Compostela en 1870 sin por ello dejar de destacar ya como poeta festivo, trasladándose luego a Valladolid y Madrid, donde se licenció en su universidad en 1877. Luego regresaría a su Mondoñedo natal, donde ejerció desde 1878 como médico totalmente comprometido con los más pobres y desfavorecidos, no dejando de criticar las posturas fariseas de las altas jerarquías eclesiásticas que dominaban esta ciudad episcopal, lo que le ocasionó fuertes enemistades, tanto en vida como incluso décadas después de su muerte, pero no entre las clases más populares y las más reformadoras, quienes siempre le reconocieron y honraron su memoria, pese a los vaivenes del tiempo y de los gobernantes. Era Pulpeiro republicano y masón, participó en política con fuertes convicciones progresistas y galleguistas. Sus ideas le llevaron a la presidencia del Comité Republicano Federal de Mondoñedo y Consejo Ejecutivo de la Región Gallega. Pero quizás el escándalo llegó a mayores por su matrimonio laico en 1888, entonces inaudito y más en este lugar, lo cual iría acompañado en su testamento, años después, de la petición de ser enterrado en cementerio civil, todo ello con fuerte oposición de los aún férreos e influyentes estamentos episcopales mindonienses


Literariamente poeta en gallego, publicó a partir de 1884 en el semanario de Ourense O Tío Marcos da Portela y luego en la revista coruñesa Galicia. Fiel recopilador del acervo popular, sus poemas son fundamentalmente de ese caracter, con temática muy variada, si bien el ámbito cultural académico no se consideró merecedor en 1905 del nombramiento como miembro de la Real Academia Gallega, rechazándolo pero donando material literario popular y lingüístico recogido por él


Se trata de un poeta fundamental del Rexurdimiento gallego, recuperación del idioma durante siglos denostado, sus Cantares Gallegos publicados en un solo volumen en 1911 compilan su obra de versos, cuando románticos y amorosos, cuando festivos y costumbristas, cuando patrióticos y cuando anticlericales con sátira, cuando plagado de retranca, metáforas y simbolismo, así como no pocas veces todo ello a la vez. En la obra es además uno de los impulsores de la recuperación histórica del Mariscal Pardo de Cela, noble gallego ejecutado con su hijo en la Praza da Catedral de Mondoñedo por oponerse a Isabel la Católica. En otro estilo sí publicaría en Mondoñedo en 1910, con Pastor Talaridad Pedreiras, una obra relacionada con su profesión, Apuntes para geografía médica del distrito municipal de Mondoñedo. En ese año sería premiada en un certamen poético de Vigo su poema Un Galo


 Fallecido en Mondoñedo el 9 de noviembre de 1912, aparece en su lápida del cementerio civil el epitafio: Amou a verdade e practicou o ben (Amó la verdad y practicó el bien). En 1913 la Sociedad de Hijos de Mondoñedo residentes en Argentina iniciará los trámites para erigirle un mausoleo inaugurado en 1921 con la intervención de destacadas personalidades gallegas. Tras su muerte se recopilaron en una edición llamada  Obras Completas las composiciones que había dejado inéditas, publicada en 1930 por la editorial Nós de A Coruña. En 1970 Xosé Luis Franco Grande editaría un nuevo volumen con el resto de su producción, Obra Completa. Se le dedicó en 1983 el Día das Letras Galegas


Con Leiras Pulpeiro, así como con Álvaro Cunqueiro, existen en Mondoñedo rutas culturales a ellos dedicadas, visitando los lugares en los que nacieron, vivieron y recorrieron, tanto física como literariamente, en la ciudad y concello. Si bien los peregrinos no tienen tiempo para verlo todo y pararse a hacer otros recorridos, si se tiene oportunidad y tiempo lo recomendamos totalmente


En esta rúa encontramos una de las casas donde vivió


Unas placa con uno de sus poemas, dedicado a ella, nos lo recuerda. Su casa natal está también cerca de aquí


Justo detrás del monumento a Leiras Pulpeiro, no en el mismo Camino pero sí a escasos metros, se va al albergue público de peregrinos


Para ello subiríamos aquellas escaleras del fondo que nos llevarían además a otro lugar muy importante de Mondoñedo


El Centro Cultural da Alcántara, que en origen fue un conjunto formado por el Convento de Alcántara, la Iglesia de San Pedro de Alcántara y la Capilla de la Venerable Orden Tercera


Fue en las primeras décadas del siglo XVIII cuando el obispo Muñoz y Salcedo planeó fundar un monasterio de Padres descalzos alcantarinos y lo propone al Cabildo, que tras mostrarse de acuerdo inicia las gestiones pertinentes y en 1727 ya llegan los primeros religiosos buscando lugar para asentarse, terrenos que fueron estos, propiedad del Cabildo catedralicio de Mondoñedo. Hubo incluso un pleito dada la opisición del cercano Convento de Los Picos pero en 1729 y tras llevar el asunto a Roma se sigue con las obras. Roma dio el visto bueno definitivo en 1731. No obstante la vida monacal aquí duró muy poco, desde ese año hasta la Desamortización de Bienes Eclesiásticos de Mendizábal de 1835. Ahora aquí a la derecha está el Albergue de Peregrinos de Mondoñedo.
 

 El albergue.


Y aquí es el Centro Cultural da Alcántara.


A las puertas, busto en bronce dedicado a Pascual Veiga, otro ilustre hijo de esta tierra, nacido en Mondoñedo en 1842 y conocido principalmente por ser el compositor de la música del Himno de Galicia. Su entusiasmo por la música le vino con niño cantor de coro, llegando a componer un septenario dedicado a Nosa Señora dos Dolores, Virgen de gran devoción en su santuario mindoniense. Se presentó a las oposiciones para organista de la Catedral de Mondoñedo y de la Colegiata de Covadonga (Asturias), que no gana por ser demasiado joven, pero sí llegó a ser organista de la Iglesia de Santo Domingo de Betanzos y de la Colegiata de A Coruña. Fue fundador y director de varios orfeones, siendo reiteradamente galardonado por su trabajo y esfuerzo. A la vez compone su Alborada Gallega o Alborada de Veiga, estrenada con gran éxito en Pontevedra 1880, así como una repercusión natable en Galicia y en la emigración, así como en el incipiente movimiento galleguista. Poco después funda El Nuevo Orfeón, luego Orfeón El Eco, que sigue existiendo y, enseguida el Orfeón Coruñes nº 4, y durante la Exposición Universal de París (1889), gana con él la medalla de oro y las Palmas Académicas. En 1896 reside en Madrid y dirige el Orfeón del Centro Gallego y el Orfeón Matritense mientras ejerce como profesor del Conservatorio Nacional.


Otra obra sumamente importante es La escala, pero por lo que se hará totalmente reconocido será, como dijimos por componer la música de Os Pinos el Himno Gallego), nacido de su correspondencia con el autor de la letra Eduardo Pondal, autor de la letra, y el propio Veiga, el cual se estrenará en Cuba el 20 de diciembre de 1907 en el Gran Teatro de La Habana por iniciativa de Xosé Fontela Leal, Pesidente de la Unión Redencionista Gallega e impulsor da Real Academia Galega. El estreno se celebró seis meses despues del fallecimiento en Madrid del propio Pacual Veiga el 12 de julio anterior. Los emigrantes gallegos en Argentina sufragaron su monumento y sepulcro en el cementerio de Mondoñedo con el epitafio Homenage a Pascual Veiga, autor de la Alborada. Su hijo José Adolfo Veiga siguió como su padre la carrera musical de compositor. En el año 2007 un congreso recuperó su figura comenmorando su centenario y en el año 2014 se descubrió este busto en su honor, dándole también su nombre al auditorio. En los años 60 el grupo musical Los Relámpagos versioneó su Alborada Gallega pero es el Himno de Galicia, Os Pinos, la obra de Veiga que lleva indiscutiblemente la fama más absoluta




Que din os rumorosos
na costa verdecente,
ao raio transparente
do prácido luar?

Que din as altas copas
de escuro arume arpado
co seu ben compasado
monótono fungar?

Do teu verdor cinguido
e de benignos astros,
confín dos verdes castros
e valeroso chan,

non des a esquecemento
da inxuria o rudo encono;
esperta do teu sono
Fogar de Breogán.

Os bos e xenerosos
a nosa voz entenden
e con arroubo atenden
o noso rouco son,


mais só os ignorantes
e férridos e duros,
imbéciles e escuros
non nos entenden, non.

Os tempos son chegados
dos bardos das idades
que as vosas vaguedades
cumprido fin terán;

pois, onde quer, xigante
a nosa voz pregoa
a redenzón da boa

Nazón de Breogán


Precisamente el Centro Cultural da Alcántara, en la antigua iglesia conventual está dedicado en la actualidad a mostrar y divulgar la obra de ilustres mindonienses que destacaron en música y en literatura


El propio Pascual Veiga


Álvaro Cunqueiro



Su máquina de escribir


Foto de época


Y aquí tenemos al poeta y peridista Antonio Noriega Varela, nacido en Mondoñedo en 1864 y que comenzó a los 14 años la carrera eclesiática en el seminario de la ciudad, haciéndose célebres sus poesías humorísticas y satíricas en castellano. Dejando los estudios religiosos ejerció de maestro en Foz, conociendo al político y escritor galleguista Antón Villar Ponte, quien le transmitiría sus ideas agraristas anticaciquiles, pasando a colaborar con poesías de caracter cívico en la revista Guau Guau, una actividad que le costaría el traslado a Calvos de Randín en la frontera portuguesa y luego a Trasalba, donde conocería a Otero Pedrayo, de la generación Nós, con quien conocería plenamente la literatura portuguesa que tanto influiría en su obra. En 1904 publicó su primer libro Montañesas, siendo conocido por ello como "O poeta da Montaña" y en 1913 las cantigas populares religiosas A Virxe e a paisanaxe. Es a partir de entonces cuando se percibe un cambio de orientación, pasando de la temática agrarista y costumbrista propia del ruralismo del siglo XIX  a una inspiración más modernista a consecuencia de sus lecturas de poetas portugueses y de Rubén Darío. Así, en la tercera edición de Montañesas cambiaría su título por el de Do ermo. Con 57 años residiría en Abadín, cerca de Mondoñedo, retomando sus contactos de juventud, siendo nombrado en 1927 miembro de la Real Academia Galega y publicando en 1928 Como falan os brañegos, con dichos, frases y adivinizanzas populares. Caída Galicia en manos del bando franquista en los primeros momentos de la guerra civil, Noriega Varela, de fuertes convicciones religiosas, abandonó definitivamente el agrarismo y apoyó a los sublevados, incrementando, dadas las nuevas premisas, su producción en castellano hasta su fallecimiento en 1947



Es un verdadero museo de personas ilustres de Mondoñedo


Además conoceremos la estructura interior de la antigua iglesia conventual de San Pedro da Alcántara


Y descubriremos otras interesantes historias, como la de la prensa en Mondoñedo


El antiguo altar


Vamos a pasar al lado y en el mismo conjunto a la Capilla de la Orden Tercera


Fue construida en 1731 contigua a la iglesia de San Pedro. Estuvo al frente de su construcción Fray Lorenzo de Santa Rosa, que era maestro de obras del Convento de Vallamañán y conserva hoy en día sus usos litúrgicos


El Retablo Mayor es obra de Andrés de Barriera de 1743, barroco gallego


Pintura de la Última Cena


Aquí se guardan los pasos de la Semana Santa mindoniense.


Regresamos, desde el albergue, la capilla y el Centro Cultural da Alcántara a la rúa de Leiras Pulpeiro


Al final casi de la rúa de su nombre, a la izquierda, está otra de las casas en las que vivió Álvaro Cunqueiro



Desde aquí podemos visitar otros monumentos de interés de la ciudad, como son el Hospital de San Pablo y San Lázaro, A Alameda y el santuario de la Virxe dos Remedios. Luego nos decidiríamos para o bien seguir desde allí el actual camino oficial o bien el más recomendado y seguido camino compelementario que desde la Praza da Catedral sale hacia A Fonte Vella para subir a Maariz. Ambos se unirán en Gontán, concello de Abadín, pasando tras las montañas de la comarca de A Mariña a la Terra Chá