Eres el Peregrino Número

lunes, 3 de agosto de 2015

A FONSAGRADA: UNA FUENTE SAGRADA (Y MUCHO MÁS) EN LA PUERTA DE GALICIA

A Fonsagrada y el Camino
Capilla de Paradanova, puerta de A Fonsagrada
El Camino Primitivo, que como todos los que iban de este a oeste y recorrían peregrinos francos y centroeuropeos, fue llamado también francés y Camín Real de Galicia, ha entrado en tierras gallegas por el Alto do Acevo en dirección a Cabreira y Fonfría para luego dirigirse a Barbeitos, Silvela y Paradanova, puerta de A Fonsagrada, capital del concello

Cruce en Paradanova de los dos caminos: el de la derecha está señalizado con cruces amarillas en el suelo, el de la izquierda tiene un mojón jacobeo con concha indicando la dirección a seguir
En Paradanova, pasada su histórica capilla, ante una casa, el viajero, arriero y peregrino optaba por seguir el antaño camino más transitado hasta A Proba de Burón, antigua cabeza de un concello extensísimo que abarcaba hasta Negueira de Muñiz, capitalidad perdida en el siglo XIX, o continuar por el ramal que sube hacia A Fonsagrada que empezó siendo secundario pero el cual, al atajar un buen tramo y de paso ir ya ganando altura para afrontar la subida a la Serra do Hospital, terminó siendo el preferido con el paso del tiempo, pese a que se cubría de nieve una parte importante del invierno. Esta razón y la existencia de una fuente que da nombre a A Fonsagrada, indispensable para viajeros, arrieros, peregrinos y pastores trashumantes, la Fons Sacrata, hicieron que el tránsito de personas, ganados y mercaderías fuese prefiriendo esta opción. Desde Paradanova dos son las posibilidades señalizadas para ir hacia la población de A Fonsagrada: el tramo original subía por el Camín da Granxa directamente hasta la Fonte Sagra, la iglesia y A Praza. Actualmente se emplea una variante, la de la izquierda de la fotografía, que tras un buen trecho llano sube luego hacia el centro urbano. A la derecha de esa misma casa, y coincidente un tramo con el viejo camino a A Proba de Burón, la otra opción es cruzar la carretera LU-701 y entrar en A Fonsagrada, tras subir por el Monte Marmoirel, recorriendo los barrios nuevos de la zona de Os Chaos. Es casi todo subida pero más suave que la primer alternativa. De las dos hablamos a continiación.

SUBIDA A A FONSAGRADA POR EL CAMÍN DA GRANXA:
 
El camino de la izquierda y A Fonsagrada al fondo

A la izquierda de la casa del cruce se realiza como hemos dicho una variante del histórico Camín de Granxa, que sigue llano por el valle a la izquierda de la carretera, pasa una fuente restaurada y poco después realiza una dura subida hacia el centro de la villa, aunque bastante antes de la iglesia, que era el itinerario original, llegando a la Avenida de Asturias, Avenida de Galicia y dirigiéndose de ahí a la iglesia y A Fonte Sagrada. Tomamos para seguirlo como primera referencia el mojón xacobeo junto al cartel indicador de Fornos de Cal y el Aula Verde.


La senda atraviesa los campos y, durante un buen trecho es totalmente llana. Nos agrada por una parte pero sabaemos que todo ese remonte nos espera la final. Se subirá justo hasta los edificios del centro de la fotografía, a la derecha del edificio rojo en concreto. Por su parte a la izquierda está A Copa da Augua, el depósito del agua que sumnistra a la población que, al estar tan alta (979 metros en su cota cimera), recurre a este sistema
Encontramos en el Camino una fuente restaurada, A Fonte de Paradanova.

Aunque la gente recoge agua suele ser para cocinar, precaución siempre con el agua de las fuentes.


Es el valle que forma un pequeño arroyo, el río Aríme, oculto entre praderías y vegetacón.


Antes de A Granxa un mojón nos desvía a la derecha.


Aquí empezamos ascender.


El Camino se asilvestra, Aquí se hace patente el dicho que dice que "A Fonsagrada nunca baixan os lobos... porque teñen que subir"


Y vaya que si tienen que subir.


Honda caja caminera.


Como contraprestación al duro esfuerzo el entorno es bello y absolutamente montaraz.


El Camino, literalmente esculpido en la roca.


Bosque y sombra.


Altura y sol, ya quedan pocos metros...


Abajo a Granxa a la izquierda y a la derecha Os Fornos da Cal, bajo el extremo sur de la Serra de Follabal, el Monte Llencias. El Camino original en origen subiría por allí a la iglesia (abajo a la derecha de la foto), pero aún no habría empezado la cuesta.


Espectacular subida la que hemos dejado atrás. Abajo a la derecha seguimos viendo A Granxa. Arriba A Serra de Follabal y el Alto de Paradanova. En la distancia muy al este el Monte da Curiscada, por donde se entra en Galicia. Al otro lado es Asturias, por donde vinimos hacia el Alto do Acevo y hasta aquí...


Último repecho y por fin se termina la cuesta. La pista vuelve a ser ancha cuando salimos a la Avenida de Asturias. Podemos seguir por ella entre los edificios de la izquierda hacia la iglesia o bien cruzar de frente por la rúa Penelas a la rúa de Burón y enlazar allí a la altura de O Cruceiro con el otro camino, el que viene de Os Chaos, al norte de la villa fonsagradina. Ambas rutas confluirían no obstante en la Praza de España, campo de la iglesia parroquial de Santa María.


Desde la Avenida de Asturias gozamos de un perfecto mirador natural sobre el valle en el que se asienta Paradanova. Vemos toda la bajada al pueblo y parte del Camín da Granxa.


Paradanova y la carretera LU-701, por donde va unos metros el otro Camino. En la casa del medio del pueblo, la que de piedra que tiene una caseta de ladrillo rojo adosado, es donde se han bifurcado ambos.


El Camino llegaría así por la Avenida de Galicia hasta la Praza de España y la iglesia parroquial de Santa María, ante una fila de edificios de luminosas galerías.


Y A Fonte Sagrada, origen de A Fonsagrada y su topónimo.


Fuente de 1882 con dos imágenes marianas que sustituye a una más antigua.


Y enfrente de la fuente este es el tramo original e histórico que llegaba hasta aquí por el Camín da Granxa. Ahora apenas nadie lo emplea, a no ser algún peregrino investigador con riesgo de perderse un poco, pues no está señalizado ni aparece en las guías. Aquí hubo hospital de peregrinos hasta mediados del siglo XVIII.


Por detrás va el Camino, A Rúa Maior, donde está el Albergue Cantábrico.


La capilla del Rosario (s.XVIII) es lo que queda del antiguo templo barroco. Vamos ahora a comentar el trayecto hasta aquí por el camino que sube el Monte de Marmoirel.


SUBIDA A A FONSAGRADA POR EL MONTE MARMORIEL:

Paradanova en invierno
Volvemos pues a Paradanova para tomar en este caso el ramal de la derecha, que un poco más adelante cruza la carretera LU-701 y sube por una pista de tierra también a la derecha. Es realmente en este tramo la ruta secular para ir hacia A Proba de Burón


Así Paradanova queda atrás


Y aquí, con A Fonsagrada al fondo, cruzamos con precacución a la derecha, por donde sube aquella pista


En un primer tramo con enlosado


Luego tierra y piedra

Tras cruzar la carretera desde Paradanova el otro camino también tiene una importante pendiente, no tan pronunciada pero sí más larga
Esta ruta es sin duda la más utilizada por la mayoría de los peregrinos, también una prueba importante antes de poder entrar definitivamente en la cabeza del concello. Esta pista terrera que se nos antoja larga y empinada, pues ya a las puertas de un "final de etapa" parace que la meta se muestra cicatera en concedernos la placidez de vernos ya en lo alto del monte, paseando por las calles de A Fonsagrada, en busca de nuestra tan soñada ración de pulpo, riqueza culinaria que como un imán atrae a numerosos viajeros a sus tascas y restaurantes, sobre todo en fines de semana. De ello y de otras cosas hablaremos a continuación



Lo más empinado del ascenso acaba aquí, en este cruce con una carretera local asfaltada y junto a las naves de una empresa maderera. ATENCIÓN: a la derecha hay un mojón caminero: ESE ES EL CAMINO ANTIGUO A APROBA DE BURÓN, SI DESEAMOS IR A FONSAGRADA HEMOS DE SEGUIR LA CARRETERA (A LA IZQUIERDA)


Nos parece que era necesario poner algún cartel de advertencia de esta circunstancia. Nosotros, ahora en este caso seguiríamos hacia el fondo por la carretera asfaltada, subiendo aún un poco más


Una vez arriba, en Os Chaos, vemos al sur una imagen de A Fonsagrada en lo alto, en concreto los eidficios que por el otro lado miran a la Avenida de Galicia, en el Campo da Feira.


Un poco a la izquierda, bajo A Copa da Augua vemos los edificios del centro, que también miran a la Avenida de Galicia, en su comienzo, cerca de la iglesia.

Paisajes desde Os Chaos
Al norte, desde Os Chaos, vemos el profundo valle del río da Proba, bajada a A Proba de Burón, antigua capital de un extenso concello, suprimido en las reformas administrativas decimonónicas, A Terra de Burón, que abarcaba los actuales de A Fonsagrada y Negueira, cuestión que aún sus ahora escasos habitantes consideran una afrenta histórica.


Ese Camino, apenas señalizado aunque aparece en algunas guías, puede hacerse empezando a bajar justo en el cruce que hay al llegar a lo alto de esta subida y desde A Proba de Burón (en otros mapas A Póboa) con su castillo de altamira y sus antiguos hospitales de peregrinos, sube hacia A Bastida y Xestosos para empalmar con este en el antiguo Real Hospital de Peregrinos de Santiago de Montouto, sito en lo alto de la Serra do Hospital, al oeste del concello de A Fonsagrada. Si visitamos el Museo Comarcal da Fonsagrada podemos estudiarlo en el panel allí existente que muestra ambos itinerarios.


Atardecer desde Os Chaos. Pocos peregrinos emplean ahora el antiguo trayecto hacia A Proba de Burón, pues no hay alojamientos a no ser que opten por los apartamentos rurales de la Casa da Bastida, sita en ese pueblo. Tampoco la señalización es óptima y el avituallamiento habría de hacerse en A Fonsagrada. Los siguientes albergues y pensiones no llegarían hasta el final de una siguiente etapa en O Cádavo (Baleira).

El Camino desde Os Chaos hacia el centro de A Fonsagrada. Por fin nos aproximamos, terminado el ascenso, llaneando ya por calle asfaltada y pasando junto a los primeros edificios, hacia el centro histórico, pasando primeramente cerca del instituto, el pabellón de deportes, la escuela-hogar, el colegio, el centro de salud, la casa de cultura y el salón de actos, toda la zona de expansión urbana, donde hallaremos, cerca, alguna de las primeras pulperías, restaurantes y albergues privados y pensiones.


Os Chaos un lugar donde si tenemos oportunidad no dejemos de ir a ver los maravillosos e inolvidables atardeceres que desde aquí se admiran y contemplan...
 

Espectaculos del sol, allí a donde se pone va el Camino...

Últimamente se había señalizado como opción tanto la entrada por la rúa de Burón como por la de Marmoiral. La villa se nos presenta alargada y lineal sobre las laderas que descienden desde aquí hacia sus vertientes oeste y este, a las que se asoman edificios con sus ventanas y balcones.


A Fonsagrada con su "copa del agua", el depósito que se ve a muchísimos kilómetros a la redonda y que es una buena referencia para situarla en la lejanía. Estamos en la rúa de Burón, también con algún bar y hotel.

Al occidente, A Serra do Hospital, donde se ubica el antiguo Hospital de Peregrinos de Santiago de Montouto, a donde subiremos en futura etapa.

Aquí abajo es la aldea de Carracedo, también sobre el valle del río da Proba. Arriba Xestoso. Por aquellas lomas sube a la Serra do Hospital el camino que sale de A Proba de Burón


El caminante quiere adivinar en la extensa campiña hacia el occidente esas antiguas rutas buronesas, entre verdes campos y bosques, pero lo que sí observa con total nitidez en el horizonte es la Serra do Hospital y Xestoso, donde los parques eólicos han conquistado el inmaculado paisaje de las montañas lucenses.

Cruceiro de A Fonsagrada
La rúa de Burón, recta y llana, nos dirige, entre filas de casas, hacia los primeros bares y pensiones, para seguidamente llegar al centro histórico, inconfundible con sus viviendas típicas de balcones-galería con ventanales de cristal y montantes de madera, al igual que el cruceiro de piedra que parece darnos la bienvenida.


 O Cruceiro da Fonsagrada.


Y el Juzgado, Aquí puede confluir con este la opción alternativa que sube desde el Camín da Granxa si se cruza la Avenida de Asturias y se sigue por la rúa Penelas jasta aquí.


Vemos las primeras raciones de pulpo y demás exquisiteces de la tierra a través de las ventanas, las terrazas y las puertas entreabiertas de las cocinas de las tascas.Excelencias gastronómicas de las que daremos oportuna cuenta, regadas con bon viño Ribeiro o el útimamente triunfante vino del vecino concello de Negueira, tras descansar de la jornada viajera.

 Seguimos caminando por las aceras de la rúa de Burón.


Antigua Casa do Concello
Pasamos la antigua Casa do Concello, del año 1926.


Y salimos a la iglesia, que se abre a una plaza, encrucijada donde confluyen calles y avenidas, alguna muy transitadacon sus bares, cafés, hostales, restaurantes, pensiones, fondas y comercios, cruce de las Avenidas de Asturias y Galicia con la rúa de Burón y la Praza de España y Rúa Mayor. Al fondo de la calle de la derecha, la rúa de San Roque, está la Casa Pasarín, donde en este momento se está construyendo el nuevo albergue público de peregrinos.


Existe en A Fonsagrada una parte nueva, con algunos edificios de arquitectura funcional, pero también estas importantes plazas y avenidas con preciosas filas de viviendas de largas galerías acristaladas en su planta alta, muy alegres y luminosas, de entre los siglos XIX y XX, las cuales constituyen una imagen inolvidable de nuestro paso por el centro histórico.


Podemos comprar algo en las tiendas o pasar por el mercado que se celebra los sábados primeros y terceros de cada mes.



La iglesia es en origen de estilo barroco muy reformado con amplio cabildo en su pared norte, la que mira hacia A Praza.


Destacan su portada principal y la altísima torre-campanario.
Imagen de Santa María
Está bajo la advocación de Santa María y presenta sobre la puerta principal una imagen de la Virgen con el Niño esculpida en piedra. Se celebran misas del peregrino.


En su despacho parroquial se sellan las credenciales y se ofrece información del Camino y la comarca.

A Fonsagrada debe su nombre y origen a una fuente mítica y legendaria, además de muy venerada: la Fonte Sagrada, fuente de piedra situada exactamente al pie de la iglesia parroquial de Santa María, a escasos metros de su ábside, de la cual ya hablábamos algo al llegar aquí el ramal que viene del Camín da Granxa.


Fuente sacra y milagrosa cuya ubicación y advocación, con dos santas rezando labradas en ella, percibe la reminiscencia animista del culto al agua y a seres femeninos de la naturaleza, en ella simbolizados y cristianizados.


Quiso la leyenda que de esta fuente manase leche en vez de agua para dar sustento a una viuda y sus tres hijos, única familia que ayudó a un peregrino.


Quiso la leyenda que de esta fuente manase leche en vez de agua para dar sustento a una viuda y sus tres hijos, única familia que ayudó a un peregrino. Fuente vinculada al Camino jacobeo pero también sin duda a creencias precristianas de veneración a las aguas, origen de vida. Se identifica la fuente con una mansio romana, la de Fontem Albei, parada oficial en la calzada de Lucus Asturum (Llugo de Llanera, ciudad de los astures luggoni  a Lucus Augusti, antigua capital del Convento Lucense de Gallaecia desde tiempos pretéritos.


Otra historia cuenta que antiguamente esta fuente no existía, ya que la poca vecindad de antaño había de dirigirse montaña abajo hasta el río. Un buen día una familia del lugar acogió a una mujer magullada, cansada y hambrienta, logrando así, con este acto y por premio sobrenatural, que naciese esta fuente sacra que nunca dejaría de echar agua, trayendo prosperidad a la población, tanto porque ya no habrían de ir más al distante río, como por sus propiedades curativas.


Las tradiciones legendarias tienen un trasfondo real: sin duda esta fuente favoreció el establecimiento de un poblado por el que muchos viajeros comenzaron a desviarse, atajando, pese al desnivel de la cuesta inicial, triunfando el desvío de A Fonsagrada sobre el camino de A Proba de Burón.


Por ello, el manantial, donde paraban a beber los peregrinos (y todos los viajeros de antaño) y el ramal que hacia él subía, constituyeron el origen y eje sobre los que se configuró esta hermosa villa.


Enfrente, al otro lado de la rúa da Fonte, sube entre las huertas el camino otiginal que prácticamente ya no se emplea. Justo aquí delante quiere la tradición ver el solar del antiguo hospital de peregrinos aquí existente hasta la centuria dieciochesca.


Asomándonos a él volvemos a ver Paradanova, a la izquierda de la foto.

El Camino original a la fuente y la iglesia
Hacer el Camino en invierno es bastante aventurado, son tramos de puertos fríos y muy habitualmente nevados. Aún así hay peregrinos intrépidos que pasan por aquí incluso en febrero, coincidiendo con la concurridísima Feira do Butelo, dedicada la botillo y demás productos del cerdo, instalada en el parque Gil Portela, delante del museo, pero a la que también vienen artesanos, queseros, reposteros, bodegueros... con notable animación y trasiego de gentes.


Hacer el Camino en invierno es bastante aventurado, son tramos de puertos fríos y muy habitualmente nevados. Aún así hay peregrinos intrépidos que pasan por aquí incluso en febrero, coincidiendo con la concurridísima Feira do Butelo, dedicada al botillo y demás productos del cerdo, instalada en el parque Gil Portela, delante del Museo Comarcal da Fonsagrada, pero a la que también vienen artesanos, queseros, reposteros, bodegueros... con notable animación y trasiego de gentes.

Grandes butelos...


Y demás productos del cerdo...


Butelo.


Ricas viandas.


No apto para veganos y... cuidado con el colesterol.


Pero vaya rico todo.


Más butelo.


Más chorizos...


Paraíso gastronómico.


Feira do Butelo.


Exposición de productos de Porco Landrán, especie autóctona.


Animada feria.


Gran exposición.


Todo a la venta.


Hasta colgando del techo...


Por esa época se celebra el Antroido o Carnaval, de gran tradición festiva en A Fonsagrada.


Muel y queso.


Rosquillas y magdalenas.


Queixo gallego.


A comprar y a vender...


Frutas, frutos, confituras y licores...


Y buen pan gallego...


Más son los peregrinos que pasan en septiembre, mes de ferias ganaderas, de las más importantes de Lugo, o en agosto, donde tal vez lleguemos los días que se organiza la dedicada a los emigrante o el afamado Mercado Medieval.

Museo Comarcal da Fonsagrada

Mención aparte merece su Museo Comarcal, fundado en 1984 de la mano de un grupo de vecinos entusiastas, con sus piezas etnográficas que van desde las fraguas o forxas de ferreiro a las lareiras, junto con apartados dedicados a oficios tradicionales, la escuela de antaño, la emigración, arquitectura popular, arte contemporáno, o arqueología, buenas muestras de la etapa megalítica y castreña, así como maquetas de túmulos, viviendas tradicionales y muchísimas cosas más. Obligado visitarlo.


Utensilios de la casa.


Lareira.


Forxa de ferreiro.


Para el vino y el aguardiente y el orujo.



Arte contemporáneo.


Soldado en sal...


Futbolista en su altar.


Retablo barroco.


 Zoqueiros.


Os Carpinteiros.


Tras el Museo Etnográfico de Grandas de Salime, este Museo Comarcal da Fonsagrada es otro gran regalo del Camino.





Cestos de diversos usos y estilos.


Telares...


Os Zapateiros...


Más enseres y oficios tradicionales.



Os Trobos.


Visitas.


Miniaturas.


Tronzadoras...




A Escola.


Con los pupitres.


Los libros antiguos.



Carros do país...




El violín de Florencio da Fontaneira, O Cego dos Vilares, gran músico del que hablaremos en otra futura etapa.


Tobas e xipros.


Flauta de boca, trompa o birimbao.


Florencio dos Vilares O Cego da Fontaneira y Herminio da Fonfría (de este hablamos cuando pa´sabamos por ese pueblo)  con sus instrumentos.

Lana...


Lino...


De cuando la ropa, como el pan, se hacía en casa.


Telar.


Cardadoras.

Maqueta de una mámoa o túmulo megalítico, enterramientos de 4.000-5.000 años de antigüedad existentes por doquier en Galicia, Asturias y muchos otros lugares. Abundan en muchos parajes del Camino, señal de su antigüedad como paso natural desde la más remota alborada de la Humanidad.


Ruedas y muelas de molino.


Pîedra de moles y maqueta de molino.


Más muelas...


El grano.


Fabricación de tejado vegetal.


Arquitectura popular.


Salas expositivas.


Para salir de A Fonsagrada rumbo a O Padrón muchos siguen la Avenida de Galicia pero el Camino oficial sigue, tras A Fonte Sagrada al del templo parroquial, por una parte más antigua, de románticas callejuelas o rúas.


A Rúa Maior, por donde discurre el Camino,  también con hileras de viviendas añejas pegadas una a continuación de otra a cada lado de la calzada, muchas de piedra, algunas con balcones de madera asomados a la vía, otras de fachadas pintadas, normalmente de blanco o colores claros y en las que antaño estuvieron, en la planta baja, los establos, las bodegas, henares, almacenes, y hasta las tascas y los tránsitos comerciales y artesanales de la primitiva población.


Al principio la rúa es estrecha.


Sube un poco, adoquinada.


Al lado, en la calle San Roque, vemos casas blasonadas. Casa Tibidabo


Y es que aquí se unen las rúas Maior y de San Roque, que vienen subiendo.


Casi al lado de la iglesia tenemos otro inmueble de gran interés


Aquí será la sede del nuevo albergue de peregrinos de la Xunta. Una casa blasonada de noble historia pues de aquí, pues sus linajes, el de los Pasarín y el de los Peñamaría procedentes de Mazaeda, aldea cercana, fueron los promotores de A Fonsagrada como capital del concello.


Una leyenda dice que uno de sus miembros logró salvar el cáliz de una capilla incendiada y que en gratitud se les permitió ostentar uno cincelado en su escudo de armas. En el siglo XIX la hija del propietario, Jesusa Pasarín se casó con el médico republicano Armando Peñamaría, muy popular en A Fonsagrada.


Ambas familias, junto con el apoyo de más personas consiguieron hacer de A Fonsagrada centro de un nuevo concello (el más grande de Galicia) y comarca, pese a la oposición de los de A Pobra. Llegó incluso a hacerse famosa una leyenda incluso sobre la intercesión de la Virgen de A Fonte Sagrada


Blasón familiar


 Bajorrelieve en la fachada


Subimos pues por A rúa Maior y sus casas, algunas restauradas.


Subimos un poco.

Viviendas entre lo urbano y lo rural.

Emblemáticas viviendas del centro histórico que acompañan nuestros andares hacia la salida de la localidad, tras dejar A Casa do Mesón a la izquierda y subir por A Rúa Maior.


 Pasamos casi al pie de la Copa da Augua.



Aquí la rúa Maior baja a la Avenida de Galicia.

Y cruzamos la carretera en O Atallo, nada más pasar la gasolinera, donde está el bar de este nombre.
Área Recreativa
Luego empalmamos unos metros nuevamente con la carretera pero, a corta distancia nos desviamos a la derecha, a través de un camino rural, el Camiño do Calvario, directamente a la aldea de Padrón, casas de pueblo, fincas y prados, todo ello alrededor de la iglesia parroquial de San Xoan, no muy lejos del albergue público de peregrinos sito en este lugar...


Y tomamos el camino a la aldea de O Padrón, casas de pueblo, fincas y prados, todo ello alrededor de la iglesia parroquial de San Xoán, no muy lejos del albergue público de peregrinos sito en este lugar...
Iglesia de O Padrón
Albergue de peregrinos de O Padrón