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lunes, 17 de agosto de 2015

NOSA SEÑORA DA BARCA EN MUXÍA: RITUALES ANCESTRALES EN LA ATALAYA DE LOS OCÉANOS Y DE LA HISTORIA


Nosa Señora da Barca, Muxía, al sol del atardecer
La peregraciones a Muxía tienen su momento álgido al llegar al ansiado templo de Nosa Señora da Barca, al que llegamos, por el Camino que viene de Dumbría, luego de atravesar el centro de Muxía desde el paseo marítimo y la Rúa Real y visitar la iglesia de Santa María. El santuario de Nosa Señora da Barca en Muxía es un templo de estilo popular marinero edificado en el año 1719 sobre otro más antiguo el cual sería a la vez una reconstrucción o refundación de edificios anteriores


Su porte se vio magníficamente realzado al añadírsele en el año 1958 las dos torres que hoy en día tanto le caracterizan y le hacen destacar.


La espadaña, también barroca, antaño existente en su lugar, fue instalada al lado del santuario, tal y como la vemos ahora. Es del año 1834.


Por su parte la casa rectoral es algo anterior, de 1829.


Nosa Señora da Barca de Muxía se hizo realidad con las donaciones de Xoan de Rivadeneira, conde de Frigiliana, las cuales continuaron con su hija Tereixa de Taboada y su yerno el conde de Maceda


Existen testimonios de una capilla anterior desde el año 1544 aunque las evidencias de culto cristiano se retrotraen a la alta Edad Media, sin duda superpuestas a creencias más antiguas cristianizadas. En la zona hay localizados castros galaicos y construcciones tanto romanas como suevo-visigóticas


La leyenda habla de la llegada aquí de la Virgen María surcando el océano en una lancha de piedra, con timón, velas y demás componentes también de piedra que se apareció en el lugar para consolar y animar al Apóstol Santiago cuando este se desesperaba ante lo baldío de sus esfuerzos evangelizadores en estas tierras entonces paganas


Independientemente de la realidad histórica del suceso este incide en la cristianización de estos lugares según tradición fomentada por los monjes del cercano monasterio de San Xiao de Moraime, quienes marcaron aquí su impronta, pues hasta el mismo nombre de Muxía se relaciona con los monxes que aquí tuvieron puerto marítimo y fundaron este templo mariano. El origen del monasterio se enmarca en el siglo VI por lo que estaríamos hablando prácticamente de los albores de la cristianización efectiva de Galicia.


Además de la relación con la barca de piedra en la que también volvería a Galicia el cuerpo del Apóstol, se perciben tradiciones de míticas navegaciones evangelizadoras transmitidas en los más dispares rincones del Viejo Mundo


Así, la legendaria barca en la que vino la Virgen y que dio nombre al lugar, está presente en Muxía y los roquedos de la Punta da Barca que miran al Océano Atlántico y ría de Camariñas en este evocador paraje de la Costa da Morte


Estas piedras de la barca, como tantas de otros muchos lugares, revelan ser pervivencia de religiones ancestrales


De esta manera la oscilante Pedra de Abalar sería la misma barca, una piedra en la que, al moverse según donde se ejerciese presión, guardaría el testimonio de aquellas creencias, piedra que quiere recuperarse, como el mismo santuario, de continuos azotes del temporal.

Sonido de la Pedra de Abalar transmitido en 1978 por Radio Nacional de España 

Transmite un sonido especial al moverse y a veces lo hace, sin saberse el motivo, ella misma, sin que ninguna persona ejerza peresión física sobre ella. Las gentes de Muxía dicen que en el pasado lo hizo no pocas veces, bien como aviso de naufragios, bien para espantar ladrones y malhechores, según los dichos opulares. El sonido fue grabado en 1978 por un equipo de Radio Nacional de España


Pescadores y  marineros de todos los tiempos y de todos los países se han encomendando a esta Virgen y su poder para salir indemnes de tempestades y calamidades oceánicas. Escritores y poetas han glosado santuario, población y mágico enclave.


Por su parte la Pedra dos Cadrís sería la vela de la barca y, además de símbolo de fertilidad. Estaría relacionada con las curaciones de caderas y riñones enfermos o doloridos, pasando bajo ella como es preceptivo, indispensable para los aquejados de dolencias reumáticas. Pasar bajo ella es asimismo metáfora de renacimiento vital


La Pedra do Timón sería el timón  de la barca y la Pedra dos Namorados, esta no directamente relacionada con la barca de la Virgen y con forma de asiento, sería la correspondiente para jurarse amor eterno


El cercano Monte do Corpiño  que domina Muxía debe su topónimo al hallazgo de un pequeño cuerpo momificado que se relaciona directamente con todos estos cultos antiquísimos.


Los fundadores del actual templo barroco yacen sepultados en el interior, el cual hubo de reconstuirse entero, como todo el santuario, después del trágico temporal e incendio que padeció en las navidades del año 2013, reconstrucción realizada no sin polémica


Se sabe de cinco retablos barrocos que aquí existieron originariamente. De ellos el que llegó a nuestros días fue el que donó el arzobispo de Santiago Don Antonio Monroy y que se encuentra no aquí sino en la cercana iglesia parroquial de Muxía. El retablo mayor fue obra del maestro Miguel de Romay, contratado con las obras del santuario en 1717.


Otros dos retablos barrocos son los de San Xoan y San Miguel, antes de Santiago Apóstol, situados en la nave uno frente al otro. Este es San Miguel


Y San Xoan


Más altares tienen también retablos e imaginería, la Saleta y la Concepción, ambos de 1872, y el del Cristo y la Virgen de los Dolores







El domingo siguiente al 8 de septiembre se celebra la multitudinaria romería de Nosa Señora da Barca, declarada de Interés Turístico Nacional, es entonces cuando se celebra la procesión marinera y fiesta pescadora, con un intenso ritual en el que se hace bailar u oscilar a la Pedra de Abalar, algo que solo logran los inocentes y libres de pecado, según la tradición.




Más arriba, un monolito, A Ferida,  recuerda el desastre del Prestige y su marea negra en noviembre del año 2002


Es obra de Alberto Bañuelos Fournier inaugurada en el año 2003.


A Ferida...


 Y como no, en la Punta da Barca, el faro, puesto en el año 1981 sobre el solar del predecesor, instalado en 1898...


Mirando al Cabo Vilán y Ría de Camariñas...


Otro de esos maravillosos lugares para sentarse a contemplar la mar océana...


Y las puestas de sol, impresionantes momentos, muy emotivos, en la mítica Costa da Morte









Volviendo arriba, hacia A Ferida, continuaremos subiendo hacia lo alto del Monte do Corpiño