Eres el Peregrino Número

miércoles, 16 de diciembre de 2015

LA RÍA DE FOZ Y EL PASO DEL RÍO MASMA (LUGO, GALICIA). VARIANTE MARÍTIMA


El peregrino que, recorriendo la costa del concello de Barreiros rebasa A Punta de San Bartolo, hallará a lo lejos la inconfundible silueta de los edificios de Foz, antigua población sucesora de los milenarios castros de los galaicos ártabros que dominaban este litoral.


El paseo marítimo forma aquí el Camino, dando vista, un poco al sur de A Punta de Prados, a la Praia do Altar y luego Foz, asentada ante su ría y el Mar Cantábrico...


Puerto natural desde la noche de los tiempos. En la Edad Media fue la salida al mar del poderoso enclave de San Martiño de Mondoñedo, capital episcopal de la comarca, centro de poder político y religioso durante algunos de los siglos más determinantes de la historia de Galicia y Europa.


Foz llegó a ser puerto ballenero hasta la casi extinción de los cétaceos de aguas cantábricas en el siglo XVIII, fundamento de una gran industria pesquera amparada ya como población cabeza de alfoz por los Reyes Católicos. Ni que decir tiene que sus astilleros fueron de los más renombrados de Galicia en aquellas centurias. Hoy aquella tradición marinera, aunque se mantiene, ha decaído notablemente. El sector servicios y el turismo han ganado pujanza en las últimas décadas.


Ante la Ría de Foz y la Praia do Altar hay una isla: Pedra Rubia. Al fondo es la Punta do Cabo, Praia da Rapadoira y las rocas de Os Castelos, Os Cairos, Carrao... al interior las montañas de Pico da Lebre y A Cruz da Lobeira. Por su parte la Praia do Altar (a la izquierda de la foto), hace referencia a un promontorio rocoso en el se dice se realizaban ofrendas a las divinidades precristianas.


Hablando de ballenas, al llegar al Restaurante Moby Dick, cambiamos el rumbo.


De ir en dirección oeste, tomamos dirección sur por la Urbanización Angueira.



Pronto salimos al agro rural en San Bartolo, admirando la Ría de Foz, con la Punta da Anguieira, Punta das Malates o la Punta Tupide, en el extremo del muelle.


Foz, la ría, sus barrios y entorno: Fondós, Mansín, Vilaxuane...


En medio de estas casas tomamos nueva dirección en el cruce de caminos. Señalizado en nuestro caso con algunas indicaciones pintadas con las letras VM (Variante Marítima).




Enormes cabazos o cabozos jalonan el recorrido.


Cabazos, hórreos característicos de la comarca de A Mariña lucense.



Camino de casas, cabazos y flores...



Así vamos llegando a Viladaide...





Labregos...


En otro cruce: un cruceiro.


Este nos indica el Camino a seguir, desviándonos a la derecha una vez pasado Viladaide y antes de Cascabeiro.


Señales de confirmación de la Variante Marítima del Camino Norte de Santiago.


Las señales de la Ruta do Cantábrico han de servirnos de orientación pero no siempre, pues ellas nos dirigen a Foz y nosotros vamos realmente en dirección de unos kilómetros más al sur, hacia San Martiño de Mondoñedo.


Foz desde el Camino. A la izquierda Punta da Granda, Punta da Arnela y Os Fondós.




Nos adentramos en parajes boscosos.


Castiñeiros...


Castañas en otoño...



Tomamos como referencia A Lagoa dos Patos en este cruce de caminos.





El asfalto da paso ahora a un sendero entre helechos y eucaliptos.



También hay pinos, castaños y otras especies arbóreas.



Setas...


Vallado en A Lagoa dos Patos.


Indicativos de flora y fauna de la laguna.


A Lagoa dos Patos...


Aquí seguirmeos de frente hasta la carretera N-634.


Cruzada la carretera hallaremos algunos establecimientos de hostelería.


Por el polígono industrial aquí existente tomamos la dirección de A Espiñeira, en un tramo de carretera antigua.


A Espiñeira.


Hitos kilométricos


Al fondo, nos acercamos al viejo puente sobre el río Masma, entrada en el concello de Foz, donde el río se ensancha para hacerse ría.





A la derecha el puente nuevo y actual paso de la carretera general.


El puente viejo data de mediados del siglo XIX, cuando esta parroquia a la que accedemos, Vilaronte, era aún concello independiente y de gran pujanza.


Era el 24 de enero de 1841 cuando el diputado Sr. Peña propuso la construcción de este puente al Gobernador Civil (entonces llamado Jefe Político), Don José Becerra. La idea era sustituir a la barca que hasta entonces cruzaba la ría transportando viajeros y mercancías.



Las obras se aprobaron y se iniciaron en el mes de julio siguiente, con un presupuesto de 30.000 reales para el que se propuso la necesidad de cobrar un portazgo o peaje con la intención de sufragar estos trabajos.


Las casas del otro lado del puente.


Sigue el Camino a lo largo de estas casas.


Aquí encontramos unos interesantes textos sobre la historia del puente.





Contemplamos los tres grandes arcos de A Ponte da Espiñeira.





Y la ría... por aquí nos dirigimos al siguiente pueblo de la parroquia de Vilaronte: Mixamor.