Eres el Peregrino Número

lunes, 11 de enero de 2016

MARCO DO COUTO Y BUXANTES: MONUMENTOS DE HISTORIA, PAISAJE Y PIEDRA EN EL CONCELLO DE DUMBRÍA


Buxantes, con la iglesia parroquial de San Pedro
Cruce a la salida de Hospital, bifurcación a Fisterra y Muxíoa.
Una vez llegados al famoso cruce de Hospital, en el concello de Dumbría, los peregrinos que deciden ir a Fisterra dejarán el asfalto para adentrarse en la senda que conforma el antiguo camino, bien señalizado.



Estamos en un tramo bastante llano muy agradable de caminar.


Al norte, en días claros, ya divisamos desde aquí el mar de la Costa da Morte, en concreto las colinas que se avistan en la ruta a Dumbría, capital del concello, y a Muxía.



Camino muy agradable de andar este a lo largo de los Montes de Buxantes, que se aparta de zonas pobladas.


Nos pàsan unos bicigrinos...




No hay eso sí muchos árboles y estamos a expensas del intenso sol cuando este castiga con fuerza...


Sugerentes penedos jalonan el recorrido esparecidos por los campos circundantes. En unos casos parecen ser capricho de la naturaleza y su geología pero en otros no. Al igual que innumnerables parajes estos campos son abundantes en yacimientos megalíticos, necrópolis de túmulos y dólmenes de varios milenios de antigüedad.



Algunos de estos afloramientos rocosos presentan bien visibles los trabajos de los canteros para extraer piedra, desde tiempo inmemorial hasta nuestros días.



Ahora, de los campos abiertos pasamos a los espesos pinares.


Muretes de piedras separan en diversos tramos el bosque de pinos del Camino.


Señalando ruta en este trecho recto y llano.


Una pequeña y corta bajada.


Y así llegamos al solitario cruceiro del Marco do Couto.


Cruce de Caminos...


Numerosas piedras, en ocasiones flores, así como otras ofrendas depositadas por los peregrinos, cubren la base del cruceiro.



Unos metros de enlosado...


Y dejamos atrás el cruceiro del Marco do Couto.



La ruta sigue en otro trayecto recto y prácticamente sin sombra...



Pronto veremos al fondo el pueblo de Buxantes, cabeza de esta parroquia del concello de Dumbría.


Allí destaca la iglesia parroquial de San Pedro, construida a caballo de los siglos XVII y XVIII en piedra granítica, con planta de cruz latina...


Pese a la lejanía tal vez podamos reconocer, sobre la puerta principal, la hornacina con la escultura del patrón: San Pedro.


El Camino y Buxantes.



A lo largo de un buen tramo pueblo e iglesia se presentan a nuestros ojos. La construcción del santuario, en el estilo barroco imperante en aquel entonces, se atribuye al genial maestro que fue Antonio Domingo de Andrade



El pasiaje extasía el corazón del peregrino que se ve cerca de su destino...


Aunque tanto o más que llegar, el Camino es la esencia, pues más que metas, la senda peregrina es como la vida misma, fases y etapas por las que hay que pasar y transcurrir, a poder ser, disfrutando como ahora estamos haciendo nosotros: esfuerzos que hallarán su recompensa.


San Pedro de Buxantes: emblema del Camino que se dirige a Fisterra.



Esplendor en la hierba...


Pronto llegaremos hacia A Fonte Santa y el santuario de Nosa Señora das Neves, a punto para realizar un alto y reposar unos instantes en el área de descanso allí ubicada, visitando naturalmente tan bellos rincones llenos de hermosura, tradición, historia y devoción romera...