Eres el Peregrino Número

domingo, 10 de enero de 2016

DUMBRÍA: EL MÍTICO COMBATE ENTRE CÉLTIGO Y NOERIO EN EL CAMINO DE MUXÍA

Iglesia de Santa Baia y Casa Rectoral. Dumbría
Cruce de Hospital: a la izquierda a Fisterra a la derecha a Muxía
Los peregrinos que, desde el cruce de Hospital se dirigen a Muxía, encaminan primeramente sus pasos hacia Dumbría, capital del concello del mismo nombre, y que estamos atravesando tras dejar atrás Ponte Olveira, Olveiroa y O Logoso, hallan, en el camino a esta villa, un primer tramo de carretera, desde el que ya se divisa el mar...


No habrá que andar mucho hasta encontrarnos un sendero señalizado a la izquierda, que baja entre toxos y pinares...


Y llegamos a A Ponte de Vao Salgueiro...


Rego de Vao Salgueiro...


Tierra de túmulos y dólmenes, mámoas, enterramientos megalíticos, de milenios de antigüedad, que jalonan el Camino.



Una pontella en el Rego do Valbacabana...


Hermosísimo camino a la sombra de la arboleda...



Aquí cruzamos la carretera...


E iniciamos una bajada, viendo al fondo el mar e intuyendo su horizonte en días de niebla o nublado...


Nos andentramos en el boscaje, siempre atendiendo a las señales del Camino...


Fragas o bosquetes autóctonos de carballos y castiñeiros y plantaciones de eucaliptos...


Poco más abajo volvemos a salir a la carretera...



Pero pronto pasamos a otra bellísima senda...


Curvas en buen descenso...


El Camino baja encajado hacia la aldea de As Carizas...


La senda viene bajando y sale a los luminosos campos del valle en As Carizas...


Hórreos de As Carizas.


Casas de labor...


Valle del Rego do Valbacana y del Rego do Cheo...


Tomamos el Camino hacia la villa de Dumbría, capital del concello, mientras dejamos atrás As Carizas...



 As Carizas, aldea que pertenece al concello y parroquia de Dumbría.



As Carizas, paisajes de verdes campiñas rodeadas de colinas, cuando de arbolado autóctono o fragas, cuando de plantaciones de eucaliptos...


As Carizas va quedando atrás, componiendo una hermnosa estampa, al pie de los montes por los que hemos bajado desde Hospital.


El Camino, ancho y hermoso, es como dijimos llano, al igual que la pradería del valle que estamos recorriendo.


La senda, agradable de caminar, aparece jalonada por algunas casas aisladas antes de entrar en Dumbría-capital.


Muretes de piedra gallega delimitan fincas y Camino. Casa da Cancela.


Luego carballo, castiñeiros y demás especies arbóreas forman un verdadero túnel y paseo vegetal.


El investigador y escritor Antón Pombo nos dice que el recorrido histórico a Muxía salía de Negreira por el norte del valle de Val de Barcala, por Brandomil, Baíñas, Berdoias y Quintáns, pero al hacerse el gran embalse del Encoro da Fervenza este itinerario ha quedado "interrumpido" por lo que se ha señalizado como alternativa este trayecto.


Un espacio más humanizado y ajardinado nos señala que nos acercamos a zona poblada.



Luego, la imagen caricaturizada de un peregrino nos indica nuestra llegada al albergue de peregrinos, al lado del polideportivo.

Albergue de peregrinos y polideportivo de Dumbría.


Albergue de peregrinos.


Albergue de peregrinos, entre el polideportivo y las primeras casas de la villa de Dumbría.


Dumbría, espacio de fincas y parcelas en la capital de un concello que no por serlo ha perdido su encanto rural. Lugar de A Grixa...




Delante de esta hilera de casas hallamos un cruceiro.


Y ante el cruceiro la iglesia parroquial de Santa Baia de Dumbría.


Junto al Camino, aquí acera, un gran hórreo de piedra, esencia de la arquitectura popular gallega de esta comarca.


El hórreo con la iglesia y su campo.



Camino de la iglesia y la casa rectoral.


La traza actual de la iglesia de Santa Baia (Santa Eulalia) es fruto de la construcción de los siglos XVII y XVIII, para la que se aprovecharon, no obstante, elementos románicos, arte medieval de un santuario anterior más antiguo.


Imágenes de santos a los lados de la portada, muy gastadas por el paso del tiempo.



Encantador trabajo de cincel y hermosa sillería.


Portada y sobre ella la imagen de Santa Eulalia o Santa Baia.


Acceso al interior.


Admirando los retablos barrocos del altar y capillas laterales, bellamente restaurados.





De vuelta al exterior rodeamos la iglesia para percatarnos de su planta basilical en forma de cruz, con el ábside de cabecera cuadrada y sus capillas laterales.


Regresamos al campo de la iglesia.


Y retomamos el Camino, junto al hórreo.



Caminamos por las aceras de la avenida principal que atraviesa Dumbría.


Como capital del concello dispone de diversos servicios, así como de tiendas y hostelería, pudiendo comer o tomarnos algo en sus bares, sitos en el mismo Camino.



La sed hace que bebamos para apagarla...


Y continuamos ruta.


Pronto llegamos a la Casa do Concello.



Monumento homenaje en esta plaza dedicada a la historia de Dumbría y sus valedores...


Se ve en el topónimo Dumbría reminiscencias celtas y no en vano aquí quiso encontrar el historiador Benito Vicetto el lugar en el que se libró la mítica batalla entre los clanes galaicos de Céltigo y Noerio, batalla de la que escribió en su Historia de Galicia publicada en 1865. Luego el poeta Eduardo Pondal, autor de Os Pinos, himno de Galicia, le dedicaría estos versos, reflejados ahora en este monumento ante la Casa do Concello.

Intrépidos galegos,
que desde antigos días
sobre a frente levades
a estrela vespertina,
se queredes ser fortes
nas épicas porfías,
lembrádevos do rudo
combate de Dumbría.
Aos vosos nobres fillos,
relembre noite e días
os feitos denodados
da vosa xente antiga ;
recordade decote
os seus feitos i ousadías,
recordade o famoso
combate de Dumbría.


 Intrépidos gallegos,
que desde antiguos días
sobre la frente lleváis
la estrella vespertina,
si queréis ser fuertes
en las épicas batallas,
acordaos del rudo
combate de Dumbría.
A vuestros nobles hijos,
recordad noche y día
los hechos gloriosos
de vuestros antepasados ;
recordad otra vez
sus hechos y osadías,
recordad el famoso
combate de Dumbría.


En esta hermosa plaza del monumento proseguimos ruta.


Pasamos junto a más hórreos de piedra.


A nuestras espaldas ha quedado la Casda do Concello.


La acera es el Camino, al pie de más y más pétreos graneros...






Hitos del Camino.


Barrio Novo, saliendo de Dumbría.


Salienbdo de la población bajamos ahora al puente del río Fragoso. Vao de Liñares...


Río Fragoso, de fraga, bosque autóctono.



Aquí hemos de cruzar la carretera AC-52 en un lugar muy muy peligroso para el que se requiere máxima atención.


Nos aguarda ahora un trecho dejando atrás las zonas pobladas y adentrándonos en parajes boscosos.


En la lejanía, el Monte da Pedreda...



Vamos paso a paso entrando en el concello de Muxía, rumbo primeramente a Trasufre.