Eres el Peregrino Número

martes, 2 de febrero de 2016

CAMINO DE GOIRIZ POR LAS LLANURAS DE A TERRA CHÁ (VILALBA, LUGO, GALICIA)


Luego de cruzar el río Batán por el viejo puente de A Pontevella,el paisaje de la lucense Terra Chá se torna aún más llano, abriéndose a una extensa planicie verde de grandes fincas que alternan con masas de arbolado.


Un poco más al sur está la quintana de A Cruz.


Pasamos junto a estas casas de labranza y ganaderas.


Predomina, reiteramos, el terreno llano en parajes poco poblados, discurriendo la ruta en ancha pista de tierra pisada, con bosquetes autóctonos o fragas y algunas fincas...



Casa campera arriba.


Castiñeiros o castaños...


Algunas casas diseminadas en lontananza...


Cruce de caminos en Muíños y más bosque, luego fincas y algún caserío.


Algunas plantaciones de eucaliptos...


Buena sombra del arbolado autóctono y caminero...


Pista ancha y llana.


Algo se ve allí adelante...


Cruzamos una carretera local en la zona de Acibeiro  y la ancha pista terrosa que es aquí el Camino vuelve a adentrarnos en la espesura, cruzando un regato, el Rego dos Muiños, por un pasal de piedra en uno de esos rincones idílicos que tanto abundan en la ruta.


Mágico paraje...


En el pasal...


Senda terrera.


El Camino sigue adelante, rumbo a Vilalba, la capital del concello.


Hitos xacobeos.


Por la zona de A Mámoa, Ver y O Fontao, casas aisladas entre buenas fincas orientan nuestros pasos.


Paisaje de prados cerrados por alambre.


Mojones xacobeos jalonan el recorrido.


Otro bello lugar, este entre campos y pinares.


Buen Camino.



Casas labregas.


La senda sigue siendo llana y ancha.


En largos tramos la ruta está delimitada de los terrenos colindantes por grandes lajas de piedra, llamadas chantas, en las que crece el musgo. Por eso fueron renombrados de siempre los famosos chanteiros de la parroquia con piedra sacada de las mismas canteras de Goiriz.


Camino del bosque...


Vista atrás.


Vista adelante...


La espesura...


Casas diseminadas, hábitat disperso.


Cruce de caminos y señalización...


Huertas de berzas...


Otra casa...


Por Couzas y Outeiro hay un cruceiro de piedra...


Señal del Camino...


Cristo crucificado y la Dolorosa.


Iconografía característica en los cruceiros.


Praderías muy llanas, fragas y a lo lejos las lejanas colinas...


No estamos demasiado lejos de la N-634.


No todo es llano en A Terra Chá...


Pero por donde vamos nosotros sí...


Casas, prados, hórreos...


Casa y hórreo a nuestra izquierda.


Chantas, arbolado y naturaleza rural... seguimos de frente.



De vez en cuando los árboles dejan ver el bosque...



Esplendor en el agro chairego...


Evocadores paisajes y pasajes campestres...


Al fondo, los parques eólicos.


Los nuevos molinos de viento promovidos por los grandes gigantes de la energía.


Otra casa solitaria en un claro del bosque.


Otro pasal también de piedra, losas a manera de pequeño puente sobre el Rego das Touzas.



Largo es el Camino a Vilalba.



Más chantas o lajas de piedra hincadas...



Zarzales y zarzamoras...


Zarzas y chantas...


Nos pasan unos ciclistas...


¡Buen Camino bicigrinos!



La paz del sendero. En caso de no hallar señalización en algún cruce optemos por el camino que se nota más pisado y trillado.


No hay mayor pérdida.


Los mojones de la concha confirman nuestro itinerario.


Hermoso paseo de chantas hasta Goiriz...


Sublime preciosidad del paisaje rural.


A poco más de 127 kilómetros de Santiago de Compostela, según reza el mojón.


Más chantas...


Bosque encantado...


Yedra en los troncos.


En la enrramada.


Rosa del Camino.


Las primeras casas de Goiriz.


En ruta...


Un cruceiro en una casa...



Goiriz, las casas de la carretera.


No queda mucho para el Campo do Cristo, entrada del centro Goiriz, cabeza de esta parroquia a seis kilómetros de la villa de Vilalba.


Pista entre chantas.


Hacia el centro del pueblo de Goiriz, antesala de Vilalba.


Pasamos junto a este núcleo de casas.



Ya nos acercamos por aquí al Campo do Cristo.