Eres el Peregrino Número

domingo, 3 de abril de 2016

LA VENTA SANTIUSTE: ENTRANDO EN EL CONCEJO DE LLANES (ASTURIAS)


La Venta Santiuste, histórica posada caminera
Subida a La Venta Santiuste
Subiendo desde El Puente'l Campu sobre El Ríu Cabra, el Camino entra en el conceyu de Llanes viniendo de Colombres y La Franca, en Ribadedeva. Luego de una buena cuesta nos adentramos en un paraje frondoso llegando a Santiuste...


Aquí es donde veremos entre los arbustos del Camino el palacio de los Rubín de Celís, en medio de los prados y al pie del monte de Covarríos.


El palacio fue cuna de linajudas estirpes. Al fondo al este vemos Colombres.


Covarríos y El Covaréu, picudo monte que vemos desde el Camino


Ahora, cuando termina la cuesta y más arriba del palacio, llegamos a La Venta Santiuste.


La Venta Santiuste es hoy un arruinado edificio empleado como establo pero fue antaño parada y fonda de peregrinos, pastores, viajeros y arrieros de la antigua ruta costanera...


El ilustrado asturiano Gaspar Melchor de Jovellanos desayunó aquí durante su viaje por las Asturias de Santillana en el año 1791.


Una antigua columna rememora épocas de antiguo esplendor.


La vieja venta y posada caminera y antiguos establos y caballerizas


El Camino deja atrás La Venta...


Seguimos ruta


Unos metros de firme llano...


 El Camino entre setos silvestres



Desde el Camino vemos el mar, y aquí cerca el trazado ferroviario. Es esta zona de calas innacesibles y bufones, oquedades formadas por la erosión marina en la roca caliza y por las que sale agua con gran chorro de fuerte presión a varios metros de altura y sonoro estruendo en días de temporal, un espectáculo asombroso de fuerza y sonido que se da en otros lugares de la costa de Llanes, por lo que también son llamados bramadorios (de bramar).





Este es el Camino, abajo hay una senda paralela y a su derecha pasa la carretera nacional


Vemos un mojón xacobeo, podemos dirigirnos a él por este atajo y bajar desde aquí a la N-634.


 De momento seguimos de frente y dejamos el atajo a nuestra derecha.


Poco después llegaremos a un cruce de caminos: si vamos a la derecha, tal y como indica el mojón, iremos hacia el mojón que acabamos de ver e iremos a la carretera nacional


Si seguimos de frente, a la izquierda y al fondo, saldremos también a la carretera N-634 pero unos metros más adelante.


Durante unos metros iremos en paralelo a la carretera.


Y aquí saldríamos a ella, tomando este paso a la derecha y andando por el arcén. EL CAMINO OFICIAL sigue por el arcén un par de kilómetros, hasta el pueblo de Buelna, parroquia de Pendueles.


Pero unas indicaciones pintadas en el arcén nos llamarán la atención.


Las vemos desde el Camino al pasar a la carretera.


Han sido estas indicaciones, de flechas amarillas, parcialmente tachadas: por la carretera nacional andaremos, como hemos dicho, dos kilómetros por el arcén, e iremos directamente a Buelna. Se trata de un recorrido directo pero por asfalto y a veces algo de tráfico, sobre todo en verano. No obstante muy menguado desde la inauguración de la Autovía del Cantábrico. De frente, si cruzamos, iremos a Buelna por las praderías de la costa.


Aquí hemos de decidirnos, pues el camino antiguo y original fue en su momento aprovechado para el trazado de la carretera. Es la alternativa más corta y directa para ir a Buelna. La senda costera no es camino oficial, realmente ni siquiera camino, solo como mucho un paso de pescadores y ganados, pues en estos campos de litoral se aprovechan los pastos hasta el mismo borde del acantilado. Está señalizada con flechas amarillas y es un kilómetro más larga pero nos permite disfrutar enormemente del paisaje visitando de paso algunos monumentos naturales como los bufones o bramadorios de Santiuste y Buelna, grandes oquedades formadas por la erosión marina en la roca madre kárstica y por donde salen grandes y sonoros chorros de agua a presión cuando hay mar agitada. También veremos la playa de Cobijeru, playa que es como un lago de agua salada, comunicada subterráneamente con el mar y diga de conocer. No obstante, dado lo deficiente de la señalización y su sinuoso trazado se recomienda que, si estamos cansados, tenemos cierta necesidad de llegar pronto al albergue u hospedaje, o por nuestras circunstancias queremos estar cerca de zonas más pobladas, sigamos el camino oficial por la carretera.


Bien entonces por la Ruta de los Bufones o bien por la carretera llegaremos al pueblo de Buelna, donde hay albergue privado de peregrinos: Santa Marina, advocación del santuario del lugar.