Eres el Peregrino Número

martes, 16 de agosto de 2016

CAMINO ANTIGUO HACIA VEGADEO/A VEIGA Y TRABADA (6). ABRES: PASO DE ASTURIAS A GALICIA

Vista de Abres desde el Camino
Los peregrinos que eligen esta variante llegan, viniendo desde Vegadeo/A Veiga por el pueblo de Miou y el Camín Real de Bustelo, al Mesón de Sela de Murias. Poco después, en un importante cruce, tomaremos el camino asfaltado que baja hacia Abres, cabeza de esta parroquia veigueña a la que acabamos de entrar, viendo abajo en el valle del Eo sus diferentes barrios y lugares, así como al otro lado del río la N-640 (a Pontenova y Lugo), con la aldea de Pedrido, ya perteneciente al lucense y  gallego concello de Trabada, que nos aguarda para continuar por él ruta hacia Santiago. Sus campos y colinas plagados de bosques, campos, aldeas, nos hacen ansiar recorrerlos, una sublime vista que abarca de Sante a Trabadela, de A Retorta a Rego Rubio, altos de Pena Vella, Pena do Lobo, O Navallo, Pena Cova, ruta a la capital municipal y, más allá, los cordales por los que se accede a Lourenzá y Mondoñedo, siguientes etapas futuras de nuestra aventura peregrina.


Nos espera ahora una buena bajada al valle del Eo...


Abajo están los barrios centrales de Abres y más allá el concello gallego de Trabada.


El río, Pedrido, en la ribera gallega, y la carretera N-640.


El descenso llegará a las quintanas de Rego do Casal (en ruina) y Grandameá, con su nave ganadera, vivienda, vaquerías y cabazo.


Parte de la bajada se realiza por parajes boscosos.


Al norte está la aldea de Bustelo, bajo O Pico do Caxigo.


Bustelo...


Bajamos por los prados.


Grandameá.


Por allí baja el Camino...


Junto al cabazo...


Buena arquitectura rural...



Guardián de casa y hacienda...


También las vacas se nos quedan mirando al vernos pasar...


Paisajes de Abres, al oeste del concejo asturiano de Vegadeo/A Veiga.


 Camino florido.


Sigue la bajada.


Vamos acercándonos en la larga bajada.


Allí donde Asturias y Galicia se unen en un abrazo...


Fabas...


Tierras de cultivo...


Al galope...


Nuevo amigo en el Camino...


Nos acercamos al barrio de El Pividal...


Fincas y arbolado...


Atención a las señales.


Pasamos frente al Palacio del Pividal, allí tenemos el Palacio de Miranda, de estilo barroco con espléndida torre de almenas puntiagudas.


A la entrada, una Cruz de Santiago.


La finca palaciega se guarda rodeada de altos muros.


También se le llama Palacio del Pividal y fue construido en el siglo XVII (1674) sobre un elemento anterior que sería la actual torre.


Tiene capilla propia dedicada a Nuestra Señora de la O, con una imagen de la Virgen embarazada y el Niño en su interior.


Una bella estampa...


Abres: en medio de la foto vemos la iglesia y a su derecha la antigua casa rectoral.


En algún momento se planteó hacer aquí un albergue de peregrinos. Pese a que es un camino oficial, y de los primeros, nunca ha habido una promoción realmente efectiva del mismo. La falta de alojamientos estilo albergue es una de las asignaturas pendientes de la que cada cierto tiempo se afirma se va a subsanar, cayendo no obstante todo ello prontamente en el olvido.


Pedrido, en Galicia.


Vegas del Eo...


 Más al sur son los barrios de Rúa, Coruxa y Pau da Cruz...



Bajada a la iglesia.



Casas de labraza.


El Camino pasa junto a un teixo...


Cabazos...





 Pastos...


Campo de la iglesia...


Casa Rectoral...


Iglesia parroquial de Santiago Apóstol, templo del siglo XVIII con retablos de aquella centuria.


Fue iglesia de asilo desde 1774 según el Libro de la Cofradía del Sacramento y del Rosario, con bula del año 1794 del Papa Pío VI por la que se concede indulgencia plenaria a los que acudan aquí, tras confesar y comulgar, en la fiesta de Santiago.


Reloj de sol orientado al Camino...


En el año 1604 María Osorio, hija de los señores del naviego Palacio de Anleo, (los Navia-Osorio), dejó sentado testamentariamente que si sus dos hijos varones no tuviesen descendencia legítima se arrendasen sus propiedades y que a los cuatro años con los beneficios se construyese un hospital de peregrinos próximo a este santuario, para uso de cuantos romeros acudiesen y pobres de la parroquia. Para su mantenimiento el dueño del mayorazgo familiar tendría derecho de patronato sobre la iglesia y daría anualmente cien reales de plata a esta fundación asistencial junto con agua, sal, ropa, leña y todo lo que precisase para su labor.


Atrás vemos la bajada por la que hemos venido.


Maizales...


Fuente de 1933 al pie de la iglesia.


Seguimos entre las casas...


Y llegamos al bar de Fina.


El Camino ya es llano: nos aproximamos al Eo.


Hermosa quinta...


Seguimos avanzando.



Galería...


Cabazo...


Pomaradas y maizales en las vegas del río Eo, ante Pedrido.


Obsérvese la concha xacobea en la pared de piedra de la casa a la derecha de la foto.


Arquitectura rural.


 Luego de unos metros, en un cruce, tomamos el ramal de la derecha para ir al puente sobre el río Eo, en una zona de baños y remansos bajo el arbolado de la ribera. No obstante este sería el "Camino Nuevo", el antiguo se dirigía a la izquierda del cruce, hacia el barrio de A Ponte, pues allí estaba A Ponte Vella, que desde pretéritos tiempos, aunque documentada a partir de la baja Edad Media, era el único paso a pie existente en el bajo Eo (hablamos de ella en el anexo al final de este artículo).


Paisajes del Eo, paisajes de ensueño...


Huertas y quintanas...




Vista atrás de Abres...


A un paso del puente...


Fabales y maizales...


Al fondo, aquella casa ya es Galicia.


Y aquellas otras, al fondo, Rabexa, también en Galicia


Rabexa...


El Eo y Pedrido...


A Ponte do Fornacho.


Es en Abres donde el Eo comienza a ser ría, llamada en la comarca Ría de Abres, siendo navegable hasta el Muelle da Choza, donde aportaban mercancías traídas por las mulas de los arrieros o en chalanas, saliendo de allí a diferentes lugares, aprovechando la singladura de O Barco da Ponte, el cual navegó por aquí hasta 1903, cuando se inauguró el ferrocarril minero de Vilaoudriz (concello de A Pontenova), hasta Ribadeo.



Fue en 1892 cuando se hizo el nuevo puente para pasar el río, este de A Ponte do Fornacho, primeramente de madera y rehecho en hormigón en 1928.


Vista al sur: Asturias a la izquierda, Galicia a la derecha.



Al pasar el puente entramos en Galicia por el concello de Trabada. A nuestra derecha está el bar Ponte do Fondrigo, en el pueblo de Pedrido (perteneciente a la parroquia de Ría de Abres) se extiende a lo largo de la carretera N-640.


Seguimos la carretera pero hacia la izquierda, teniendo en cuenta que a partir de aquí las conchas xacobeas estarán dispuestas en sentido inverso a como las vimos en Asturias. Oficialmente son orientativas de donde está el Camino pero no direccionales, aunque este cambio a dado lugar y da a confusiones.


Vamos en dirección sur.


Atrás queda el puente.


 Adelante, las vegas...


Bellezas del Eo.



Así, entre la orilla y el río pasaremos junto a lo que fue una antigua serrería y cruzaremos la nacional para tomar la carreterilla que sube a la capital del municipio, pasando junto a la Casa de Rielo, hasta donde llegaba antiguamente el extinguido Camino que venía de A Ponte Vella. Estamos adentrándonos pues en Galicia camino de Sante, concello de Trabada.



NOTA IMUY MPORTANTE: 

A Ponte
Ya que hablamos de A Ponte Vella vamos a comentar que esta se encontraba en el barrio de A Ponte, justo al sur del cruce que dejamos atrás antes del paso del río de de A Ponte do Fornacho.

Aquí estaba A Ponte Vella
A Ponte Vella era desde pretéritos tiempos, aunque documentada a partir de la baja Edad Media, el único paso a pie existente en el bajo Eo. 
 

Ya acabando el siglo XVII amenazaba ruina y llegaron a apuntalarse sus arcadas con tablones y troncos de madera, pero cien años después todo ello cede y se desmorona, con sus tres pilares donde se embalsaba agua en una presa (As Acías), para alimentar la maquinaria de varios molinos. 


Había una capilla adosada a la Casa do Xanelo con la imagen de O Cristo da Ponte (s. XVII) que hoy en día se conserva en la hornacina situada en la fachada de una vivienda del lugar, símbolo y emblema del Camino. 


Se dice en escrito del siglo XVIII que "era un puente de tiempo antiguo de setenta y nueve varas de largo en el que servía de tránsito del Reyno de Galicia para el Principado de Asturias para los reales de conductos y veredas sin que haia otro tránsito seguro a este efecto, valiéndose de embarcaciones para ello con grandísimo riesgo de los golpes de mar que suben más arriba de donde estaba el referido puente..."