Eres el Peregrino Número

sábado, 12 de noviembre de 2016

DE VIVEDA CAMINO DE CAMPLENGO: RUTA A SANTILLANA DEL MAR (CANTABRIA)

Camino de Camplengo
Viveda, subida a Camplengo
En Viveda, una vez dejado atrás el puente sobre el río Saja en Barreda (Torrelavega), hemos entrado en el municipio de Santillana del Mar por su vertiente más industrial y pronto, saliendo de la rotonda por la CA-132, nos desviaremos luego de unos metros de esta carretera a la izquierda para tomar la CA-340 en dirección a Camplengo, siguiendo el camino tradicional que desde la antigua barquería aquí existente se dirige a la capital municipal


En este margen predominan las viviendas unifamiliares con parcela


Al lado de una torre eléctrica y en la subida hacia un edificio de pisos de viviendas obreras hallamos un poste con cona concha xacobea...


Y una flecha amarilla que nos indica la dirección a seguir


Estamos en la Fuente de los Peregrinos...


Y desde la fuente, paso a paso, iremos saliendo de Viveda


Pronto quedan atrás también las urbanizaciones y las chimeneas de la fábrica química de Solvay, la Fábrica de Torrelavega


Al sur se extiende un amplo valle, viendo en primer término Queveda, otra alternativa en el camino a Santillana, llamada Quepeta en el año 1006 y Quebeta en el siglo XII, cuando se cita en un documento que se había unido a otros pueblos para construir la iglesia de Santo Domingo, acogiendo a los peregrinos que venían de Suances tras cruzar la Ría de San Martín en lancha, desaparecida barquería. Actualmente en Queveda, a unos 750 metros del Camino, está el albergue Arco Iris.


Queveda y sus barrios


Se distingue bien el campanario de la iglesia


Nosotros nos acercamos al barrio de Peredo


A la derecha, una vieja capilla y al lado casa de labranza en La Joyona


Al oeste el monte Vispieres con sus 229 metros de altitud, sobre el barrio de Las Quintas. En la cima hubo un castillo medieval del que se conservan porciones. Formidable atalaya sobre el territorio del Saja-Besaya citado en el 998 en el "Cartulario de Santillana", y bajo dominio realengo, como toda Santillana en el XIV, hasta que en el año 1371 el Trastámara Enrique II, en pago a las fidelidades en sus luchas por la corona castelllana, lo cedió a Juan Téllez, hijo del Infante don Tello, de quien lo heredarná su hija Doña Aldonza Téllez y su marido Garci Fernández Manrique, primer Conde de Castañeda.


La Cruz y La Fuente, Queveda


 Entramos en Peredo


Hay alojamientos de turismo rural y casas de labranza


Hermosas casas de corredor...



Luego, la extensa campiña en La Pradera



Hitos del Camino...


Camino de Camplengo, Camino de Santillana del Mar, altos de El Pumar y Monterrey


Casas diseminadas acá y allá


Camplengo, ya a la vista, al oeste.


Otras de las poblaciones citadas en el siglo XII en el cartulario de Santillana y pertenecientes a este municipio.


Destacan en las distancia sus clónicas urbanizaciones de vivienda unifamiliar


El Camino viene subiendo


Paisaje agrario e industrial. Por ahí abajo discurre el arroyo Maricacho


Ahí reconocemos una antigua edificación de piedra


Se trata de la capilla del Camplengo, bajo la advocación de San Cipriano y que festeja también a San Cornelio


Señales de la capilla en la pared del santuario que mira al Camino


Se trata de un edificio del siglo XVII


Aunque construido sobre otro más antiguo, del siglo X


Senda peatonal


Señalización caminera


Cuando ya divisamos al occidente la villa de Santillana, capital municipal, encontramos este oratorio de ánimas


Pequeño altar en una encrucijada


Con una cruz de madera guardada por una reja


Y algunas imágenes


Seguimos las flechas, acercándonos a Casa Milagros, alojamientos y quesería


A Casa Milagros, a la izquierda la posada, a la derecha la quesería


Y su ganadería...


Santillana en la lejanía...


Santillana del Mar. Se adivinan en el centro de la foto las torres de su Colegiata de Santa Juliana, parcialmente ocultas por un alto árbol. También vemos el camino que sale de la población hacia el camping


Atrás quedaron ganadería y quesería


Encaminémonos ya a Santillana del Mar y su hermoso caserío, villa monumental y magnífico conjunto histórico-artístico, inolvidable estancia y visita en el Camino del Norte, llegando ya a La Colegiata