Eres el Peregrino Número

miércoles, 7 de febrero de 2018

DE GALIZANO A VILLAVERDE DE PONTONES: EL GRAN RODEO DE LA BAHÍA DE SANTANDER (1)


Galizano, donde se unen y separan los caminos
En Galizano, municipio de Ribamontán al Mar, se unen  los caminos oficiales que, llegados desde Bareyo, uno cercano a la costa por Ajo y otro un poco al interior por Güemes, configuran el trazado del Camino Norte de Santiago en esta zona de la comarca cántabra de Trasmiera. No obstante en Galizano, emprendiendo ruta a Santander, se abre un abanico de posibilidades: un trayecto se pega a la costa por la playa de Langre en dirección a Loredo y Somo, donde tras recorrer su extensa playa podremos cruzar la Bahía de Santander en lancha como hacían muchos peregrinos de antaño o, como hacían otros para evitar pasaje y singladura (entonces peligrosa por lo modesto de las viejas barcazas), rodear la bahía hacia Pedreña, Elechas y Gajano para pasar la Ría de Cubas en Pontejos y seguir por la ribera izquierda hacia la capital cántabra. Otra opción es salir a la carretera CA-141 todo recto hasta el cruce de Rumor y luego, en la rotonda, seguir directo hasta Somo o ir a la derecha por el santuario de Nuestra Señora de Latas, donde se encomendaban muchos peregrinos antes de navegar por el estuario, y luego cruzar en la lancha pedreñera de Somo o continuar por tierra enlazando con el itinerario anterior

Cruce en la carretera CA-141: de frente a Somo, a la derecha a Villaverde de Pontones
Pero si escogemos la segunda opción existe una tercera: apenas salidos del centro de Galizano y en esa carretera CA-141 nos encontraremos con un cartel que nos indica la posibilidad de desviarnos a la izquierda por la carretera que se dirige al Campo de Fútbol de Galizano en el barrio de Baceñuela. Se trata de la ruta a Villaverde de Pontones, un itinerario que era posiblemente el que empleaban los peregrinos de antaño que evitaban no solo el paso de la bahía sino también de sus rías y marismas, pues entre Somo y Pedreña por ejemplo, y en Pontejos para pasar a El Astillero y Guarnizo, no había tampoco puentes, que es por donde pasa ahora el camino si no queremos cruzar en lancha por Somo, siguiendo en buena parte una senda ribereña muy hermosa pero cuyo trazado seguiría también terrenos afectados antiguamente por las crecidas, pleamares y marismas, por lo que este de Villaverde de Pontones, aunque más largo, tiene visos de ser más histórico


Como hemos dicho este trayecto a Villaverde de Pontones es sensiblemente más largo pero en buena medida se aparta de zonas turísticas y residenciales, atravesando tierras de campiña y praderías ganaderas hacia Solares, localidad famosa por el agua mineral. Luego por el embalse de Heras se dirige por las laderas de Peña Cabarga al sur de la bahía bien a bajar a El Astillero y dirigirse al albergue de Nuestra Señora de Muslera o bien seguir hacia Liaño y de allí a Revilla, Herrera y Muriedas saliendo a Santander por Peñacastillo, enlazando con la otra ruta que bordea la bahía desde Somo. Realmente, todo hay que decirlo, las variantes del Camino Norte, si bien abundantes, en Cantabria conforman toda una amplia red de rutas oficiales, alternativas etc. con diferentes alternativas y opciones que en ocasiones tal vez lleven a confusión en ocasiones


También es necesario decir que esta ruta por Villaverde de Pontones parece haber caído quizás en un cierto olvido en favor de las otras dos y está, en el momento de escribir estas líneas, parcamente señalizada. Algunos postes indicadores en determinados puntos han caído y no se han repuesto y en buena parte hemos de guiarnos por flechas amarillas que también parece que en algunos casos han desaparecido. Aún así hemos querido dedicarle unas entradas de blog a esta ruta pues además de su interés y belleza aparece en algunas guías pese a que no sabemos si ha sido desoficializada en favor de las que se dirigen a Somo desde Galizano por costa y por carretera. Así, cuando estamos a 6 kilómetros de Villaverde de Pontones dejamos la carretera CA-141 a la izquierda y tomamos este ramal junto a los aparcamientos de un restaurante


Aquí se separan los caminos: como hemos dicho vamos a la izquierda, ante los campos de la Fuente Imán


Caminamos ahora en dirección sur viendo a lo lejos en Pico de Funegra (188 m.) y el Alto de las Pozas (191 m.), así como más cerca las casas de Somavilla, barrio al oeste de Carriazo, capital del municipio


Aparcamiento y campo de fútbol


Andamos junto a sus muros


Barandilla de madera


En el muro, pintados, balones sobre fondo verde, alegoría del estadio y su césped


Explanada ante la entrada y cruce de caminos


Vamos a la derecha en Entremieses


Tomando esta recta


A la derecha la carretera, por donde va el otro camino y a lo lejos Langre, por donde va un tercero, los dos a Somo


Cabo de Galizano, que cierra la Playa de Langre, por cuyo camino sigue la ruta a Langre y Loredo


Langre...


Curva a la izquierda


Arrabales de Carriazo. A lo lejos, por aquellas colinas, viene a Galizano el camino que viene de Bareyo y Güemes


Subimos poco a poco


Praderías extensas y abiertas


Mies de Ribamontán


El Juncal


Casas campesinas


Arbolado


Y llegados aquí iremos a la izquierda


En La Garmilla


Carriazo y los altos de Las Pozas, Catalana y Cabezón, bajada del camino de Güemes a Galizano


Atrás ha quedado Galizano


El campo de fútbol, junto al que acabamos de pasar y, a lo lejos, La Canal, sobre la Playa de Galizano, por donde pasa el camino que sigue la senda costera a Langre, Loredo y Somo


Por allí baja del Alto de las Minas el camino que desde Bareyo viene a Galizano por Ajo. Tal y como hemos dicho, toda una red de caminos xacobeos


La Portilla; seguiremos de frente


Subiendo un poco más


Pasando bajo estos árboles


Lagunas en Carriazo. En la distancia San Andrés, entrada al sur de Galizano del camino que baja viniendo de Gargollo en Güemes


Cruce y a la derecha


Mucha atención a estas flechas amarillas


Pasamos detrás de este caserío campesino


Y subimos a su derecha


Viendo la fachada principal


Y el cobertizo situado enfrente


Dirigiéndonos a Somovilla


Cruce y a la derecha


Somavilla


Campos de El Bravo y La Garma, con las colinas de Rubayo y Elechas a lo lejos y más allá la ciudad de Santander, capital cántabra


Santander, zona de El Hotel Real y Grupo Canalejas. A la derecha algo de El Srdinero. Abajo apenas se ven las playas de Los Peligros y La Magdalena, en la bahía


Bifrucación y a la izquierda en Somavilla


En otra ligera subida


Murete de piedra


Curva a la izquierda


Sigamos la flecha


A la izquierda


Perro guardián y arquitectura trasmerana


Somovilla y altos de Llarana y El Costabal


Ante el Pico Funergra


Todo recto


Junto a esta casa


Palacio rural a nuestra izquierda


Vemos su portalada de arco de medio punto


Y aquí salimos a la carretera CA-146


Cruzamos al otro lado, con atención pues hay tráfico veloz, y continuamos de frente arriba


A 4,5 kilómetros de Villaverde de Pontones


Seguimos en Somavilla, Carriazo



Otro poco de cuesta


Al suroeste Peña Cabarga con el Pico Llen (570 m.). Luego de pasar Solares caminaremos a sus pies


Campiña de Somavilla


Cruce de Carriazo: primer a la derecha


Y acto seguido de nuevo a la derecha


Por aquí


Flecha en la corteza de un árbol


Mies de Somovilla


Grandes prados de pasto y siega al acabarse la subida


Mies de Somovilla y Castanedo


Castanedo y a lo lejos Rubayo y tras las colinas Santander


Castanedo, luego Loredo y boca de la Bahía de Santander ante La Magdalena y El Sardinero


Península de La Magdalena con su palacio que fue residencia de la familia real española, sitio donde hubo fortificaciones y baterías más anteriormente y lugar de muy antiguos asentamientos humanos. A la derecha las playas de El Sardinero


Loredo y más a lo lejos los acantilados de Cabo Menor y Cabo Mayor, con su faro


Iniciamos una pequeña bajada


Siempre a la vista de Castanedo, Loredo y Santander


Vamos hacia este grupo de casas en Somavilla


Alto seto


Atención a la casa de la izquierda


Está hecha uniendo dos silos


Pasamos enfrente de ella


Llegamos a una encrucijada


Un cruce y un stop


Cruzamos al otro lado


Y cruzamos de frente, cuesta abajo, dejando a la derecha la bolera


Y bajamos de frente, dejando a la derecha una bolera


Llegando a este pequeño valle


Es zona de criaderos de caballos


Que pastan en la campiña


Y se asoman al cierre de la finca cuando pasamos a su lado


Bajamos hacia el arroyo de La Obregona, bajo el cueto de Arenilla


Llegamos a la ribera


Y vemos el arroyo, en esta idílica orilla, bajo un sauce llorón


Y en la bifurcación hemos de ir a la izquierda


Pasando sobre el arroyuelo y subiendo por esta ladera


Así dejamos Somavilla


Se acaba la cuesta


Otro caballo parece darnos la bienvenida


Y llegamos a las praderías de Vista Alegre, en Castanedo. A lo lejos los montes de El Espinal y El Tirado


Prados de siega


Llegamos a una bifurcación


Dejamos esta casa a nuestra derecha


Y a la derecha vamos aquí nosotros


Estaquera y cierre de fincas


La Sierra de Cabarga ante nosotros


El Pico Llen siempre en lontananza


Contemplamos la línea de cumbres según caminamos


Mucho más a lo lejos tal vez reconozcamos la Sierra del Escudo, el Escudo de Cabuérniga, otra referencia visual que nos acompañará en las siguientes etapas por Cantabria


Cantabria Infinita...


Excelencias de un paisaje mágico


A la derecha el barrio de La Iglesia, también en Castanedo, cuyo origen podría ser un antiguo monasterio dedicado, según algunas fuentes, a atender a los peregrinos jacobitas


Sucesora de la vieja abadía sería la iglesia de San Salvador, construida sobre un templo anterior, tal vez del siglo XV o antes, del que se conservan algunos capiteles. A lo lejos vemos los edificios de Santander


Al al exterior presenta contrafuertes en la cabecera, capillas anexas, sacristía y torre del campanario


Campos de Manzanares y valle del arroyo Castanedo. A lo lejos las casas de Barrendón, a donde nos dirigimos


Cruce y de frente


Extensísimos campos abiertos


Empezamos a bajar


Vemos las intalaciones de la famosa Yeguada de Castanedo, símbolo del mundo de la hípica, entrenamiento y aprendizaje de caballos y jinetes, proyecto fundado por la vasca Mirian Uriarte


Edificios de la yeguada...


Clase de equitación


Caballerías a la sombra


Vamos terminando este cuarto y suave descenso


En el cruce enfrente de la yeguada seguiremos de frente


Otro corto y liviano descenso


Viendo a la derecha las instalaciones de la equitación


Pasando el Camino sobre el arroyo de Castanedo, al pie de la frondosa cagiga


Y caminamos al lado de la finca de la yeguada


Seguimos recto


¿El caballo blanco de Santiago?


Avazamos por este pequeño valle


Al lado de un arroyuelo


Cruce a la derecha


Y en el cruce a la derecha hacia arriba, pasando sobre el arroyo


Tomamos la cuesta


Y los caballos de la yeguada se acercan a vernos pasar


Abrevadero subiendo a Barrendón


Olor a hierba recién segada


En Barrendón se acaba la subida al llegar a las primeras casas


Y continuamos de frente


Dirigiéndonos a aquel cruce ante los campos de Villosero, donde iremos a la izquierda


No sin antes admirar todo el paisaje que se ofrece ante nosotros


Pero sin dejar de ver las referencias visuales que tenemos a la derecha, en el barrio de La Iglesia, donde está la Finca de Maza


Viendo la fachada sur de la iglesia de San Salvador


A lo lejos los altos de Langre, por donde va la senda costera señalizada como ruta xacobea que va de Galizano a Somo


Más a lo lejos divisamos la iglesia de Nuestra Señora de Latas, el Cabo Mayor y su faro, que están más allá de la entrada de la Bahía de Santander


Por Nuestra Señora de Latas pasa el otro de los caminos señalizados, el que sigue por la carretera hacia el cruce de Rumor. En esa iglesia, de gran veneración mariana, los romeros se acogían a su protección si decidían cruzar la bahía en las antaño frágiles embarcaciones que surcaban sus aguas


El santuario es de base constructiva gótica aunque las grandes reformas y ampliaciones de los siglos XVII y XVIII le confieren su aspecto actual, pero las primeras referencias de un templo en el lugar son mucha más antiguas, del siglo VIII, cuando aquí hubo un monasterio. Luego en el siglo XV una fuente sagrada y milagrosa incentivó el culto mariano preexistente, tal vez cristianizando creencias anteriores y ancestrales a divinidades femeninas de las aguas. Sea como fuese lo cierto es que la iglesia es de las de mayor devoción de Trasmiera, a ella se encomendaban marineros y peregrinos antes de surcar en aquellas antaño endebles embarcaciones la bahía de Santander, especialmente peligrosa en los bajos de Los Quebrantos, topónimo que sin duda hace referencia a las desgracias allí acontecidas en la antigüedad a causa de las rocas que allí afloran del agua


Ante Cabo Mayor vemos el faro de la Isla de Mouro, originariamente Mogro (en medio de la foto), sito en la boca de la bahía santanderina, y a lo lejos a su izquierda el gran faro de Cabo Mayor, sobre los acantilados


A lo lejos Suesa: lo vemos al ir a la izquierda en el cruce


Suesa con Santander al fondo, los edificios de la parte alta de la población, pues los de la orilla están tapados por la lejana colina


En Suesa, con Santander al fondo, destaca la iglesia de Santa Eulalia, construida en el siglo XVI y cuyo campanario domina el inmediato horizonte. Formó parte de La Honor de Puerto, esto es, dependiente de Santa María de Puerto, en Santoña


Cuenta con dos capillas añadidas en el siglo XVII, una dedicada a la Cofradía de Nuestra Señora del Rosario y otra a la Cofradía de la Vera Cruz. Trabajó en ellas Francisco de la Huerta Agüero. Al fondo las casas de El Hoyo y aún más allá, ya al otro lado de la bahía, los edificios de la urbe


Allí están el Grupo Canalejas, el Grupo Benidorm y a su izquierda el Hotel Real


También el Hotel Real, ideado por Alfonso XIII para alojar a su séquito durante sus estancias veraniegas en Santander. Bajo sus auspicios se empezó a construir en 1916 y se inauguró en 1917. Diez años antes la familia real ya venía a tomar los baños de ola y se asentarían en el cercano Palacio de la Magdalena


Seguimos así por esta gran llanura de Barrendón


Con el Monte del Haro al fondo y a la derecha Fuentimonti


Vemos una flecha en esta columna


Ella nos indica la ruta


Por este florido camino


Casa a la izquierda


Vemos su fachada principal



Flores y arboleda

Y de nuevo la abierta campiña


Saliendo de Barrendón, con el monte de El Tirado a la izquierda


Vista hacia atrás, Vista Alegre


Vista adelante. El Tirado


Encrucijada y a la derecha


Hacia aquella casa campesina


Vaquerías de carne


Y de leche


Caminamos al lado del seto


Y dejamos la casa a nuestra derecha, con su establo al fondo


Subida...


Cruce y de frente


Monte del Haro


Más hierba recién segada


Perro casero...


El Tirado


Estamos al sur del municipio de Ribamontán al Mar


Aquí nos cruzamos con la carretera CA-431


La cruzamos y seguimos adelante de frente al otro lado


Y aquí dejamos el municipio de Ribamontán al Mar para entrar en el de Ribamontán al Monte por el barrio de Las Carreras, perteneciente a la población de Pontones


En esta llanada se forman grandes charcos, verdaderas lagunas, cuando llueve intensamente


Perro guardián


Nave ganadera: seguimos de frente pero no sin antes conocer un elemento muy importante aquí a nuestra derecha


Al fondo, en aquellos campos más allá de la casa, veremos una capilla


Es la capilla del Carmen, en la frontera de los municipios de Ribamontán al Mar y Ribamontán al Monte, que fue parte del antiguo hospital de peregrinos de San Lázaro de Teas, cuyas primeras noticias son del año 1644 según un documento muy posterior, el Apeo de Bienes de 1781 que habla de la obra pía fundada por D. Gonzalo de Orna,  en los que se reseña que se alojaban peregrinos durante cuatro días máximo a no ser que estén imposibilitados y necesiten socorro, tal y como nos dicen Ana Rubio Celemín y Jesús Ruiz Cobo en Los antiguos hospitales de Cantabria. Por aquel entonces ya el hospital, de fundación y antigüedad desconocidas, se encontraba en lamentable estado... "por no tener puertas y hallarse desplomadas muchas de sus paredes principales sin el reparo de bentanas para el abrigo de los enfermos"



Por este Apeo de Bienes sabemos también que hubo otra obra pía fundada en 1670 por D. Félix de Vereterra, quien dispuso en su testamento que se sufragase una misa dominical en la iglesia del hospital para que "los pobres, mancos y tullidos de él pudiense oir misa". Parece que se trataba en principio de un lugar de recogimiento de leprosos o malatos que ya a finales del siglo XVII pasó a ser albergue y hospicio. En 1691 eran sus patronos el alcalde mayor de la Junta de Ribamontán y los procuradores generales de la misma, llegando en aquel tiempo incluso a alojarse a una madre con su hijo con caracter definitivo, y conservándose hasta 1742 en su archivo los papeles de esta Junta, cuando se decidió que estuviesen aquí solo los del hospital, por lo que habrán de devolvérsele al administrador las llaves del mismo, todo ello tras diversos avatares administrativos y situaciones que pasamos a relatar


Ya las visitas del Arzobispado a Cantabria entre 1706 y 1710 ponen de relieve "enredos administrativos". En 1725 sabemos por la Real Cédula de Felipe V que el hospital es de Patronato Real y será el monarca quien nombre administrador y mayordomo del mismo, fundando una capellanía con una pensión de 428 ducados de vellón cada dos años sobre los frutos y rentas de la Diócesis de Burgos, dejando así la Junta de administrar el hospital, del que era en 1738 capellán Santiago Gómez Rebollar, que es nombrado mayordomo o administrador por otra Real Cédula en 1740, habiendo dar cuentas al Consejo bianualmente. Una Real Cédula más, de 1741 y del mismo rey,  dice que ya no hay en él "pobres enfermos lacerados para los que fue fundado" y dos años después otro documento real habla de unas obras en las que faltaba acabar una cocina o cuarto para "vagos y peregrinos". Se hace asimismo administrador del mismo a Joseph del Campo por fallecimiento del anterior, autorizándose a "recibir marido y mujer para el cuidado limpieza, y asistencia de la casa y sus pobres", encomendándose raciones decentes para ellos y el trato a los niños expósitos o abandonados de bebés, una desgraciada costumbre bastante común entonces, que pueden estar en el hospital algún tiempo antes de llevarlos a algún orfanato de la época, las casas de expósitos. En otro orden de cosas la fundación creada por Berterra y Orna pasa a ser administrada por el administrador y el capellán tras una malversación de sus fondos por los procuradores generales de la Junta de Ribamontán, allá por el citado año de 1742, todo ello tras la visita del Alcalde Mayor de la Abadía de Santander dos años antes, siendo condenados a reintegrarlo a la Obra Pía, si bien no hay constancia que fuese devuelto importe alguno


La Cámara Real ordena en 1745 la venta de diversas posesiones e insta a los procuradores a que paguen deudas pendientes por la fundación de misas, diciéndose también que han podido abonarse "los géneros comestibles y gastos del hospital, así como un aumento del gasto generado por la larga enfermedad y posterior funeral del donado Francisco de Estradas" y el estado ruinoso de su paredón occidental. En 1750 el Arzobispado de Burgos rebaja la pensión que paga al hospital y este tiene también censos sin cobrar


En 1753 en el Catastro de Ensenada notifica sus bienes, "en el barrio de Las Carreras, una casa destinada para el recoximiento de los pobres transeuntes, la que tiene de alto veinte pies, de ancho ochenta y quarenta y cinco de fondo, con su corral, confronta por cierzo y abrego tierra propia". Viven entonces en él dos pobres asistentes y muchos mendicantes, así como un inquilino que cultiva parte de sus heredades y viñas sin pagar renta, y el mismo capellán-administrador. Disponía entonces el hospital de sus huertas y terrenos, casa, ermita, pajar, dos bueyes, cinco novillos, dos colmenas, un día de derecho a usar el molino de Las Rabias y censos en Pontones, Isla y Castillo


En 1766 le es concedido el permiso al administrador, a causa de su edad, alguien que desempeñe sus funciones durante enfermedades y ausencias, si bien residiendo en el mismo hospital y sin más asignación que la ya otorgada al titular. A lo largo de la segunda mitad del siglo XVIII se sucenden una serie de irregularidades con las cuentas, unas veces por pérdidas burocráticas y otras por no poder presentarlas, y en 1781 se hace el mencionado Apeo de Bienes con objeto de que "no se obscurezcan sus Rentas y haciendas".  Entre el prolijo y detallado inventario se hallan dos breves apostólicos de 1763 del Papa Clemente XIII y otro de 1777 de Pio VI sobre sus pensiones


La última noticia que tenemos del hospital es del año 1790, dentro del informe del Alcalde Mayor de Santander hecho para apoyar la construcción de un nuevo hospital allí, el de San Rafael, proyecto del Obispo Menéndez de Luarca, en detrimento de este y otros que languidecían, afirmando que este de Teas es "inutil a causa de estar en una Aldea desierta y separada del Camino, no hallarse provisto de Medicos, Zirujanos, Botica, Sirvientes y demas preciso para la asistencia de enfermos y estar enteramente abandonado y sin govierno... motibos por que apenas se ve enfermo alguno en el". Las fundaciones hospitalarias de tiempos pasados, donde se daba hospedaje y acogida además de cuidados, iban cayendo en decadencia hasta desaparecer en favor del concepto actual de hospitales a manera de sanatorios. Es muy fácil que como consecuencia del Real Decreto de 1798 de confiscación de los bienes de estas fundaciones, con los cambios sociales, políticos y sanitarios de la Ilustración, el hospital quedase suprimido, quedando sus edificios en ruinas y demolidos definitivamente a mediados del siglo XX, exceptuando la ermita que fue restaurada por el vecindario, celebrándose romerías. En todos estos campos, ahora pastizal, estaban sus huertas y viñas, encontrándose por todo el entorno trozos de cerámica procedentes posiblemente de cercano alfar que había en Galizano


En nuestros días queda pues únicamente del antiguo hospital su santuario, ermita de Tes, Teas o El Carmen, cuya fábrica actual responde a la rehabilitación hecha de la misma en 1765 según las condiciones de obra del maestro de cantería Bernardo del Campo, vecino de Pontones y cuyos trabajos estuvieron a cargo de Lorenzo Cubría de la Hoz, José de la Puente Haza y Manuel Cubría Arche, vecinos de la Junta de Ribamontán. Este templo, de gran veneración y romería en los dos municipios, Ribamontán al Monte y Ribamontán al Mar, formaba parte de un conjunto de construcciones anexas rodeadas de un alto muro, pues además de esta capilla estaba, anexa a su ábside, la casa del hospital, la del aparcero, la del cura, la cuadra y el pajar. Había además una fuente a unos 30 metros que suministraba agua. Actualmente vemos un bosque al suroeste, de robles y castaños, El Plantanillo


El templo de Nuestra Señora del Carmen de Tes o Teas es pequeño y rectangular, de buena fachada de sillería y falso dintel enmarcado por orejeras y molduras, rematado en frontón curvo partido. La espadaña del campanario es un elemento construido muy recientemente


Arriba está el escudo real y, bajo él una hornacina con la imagen del santo


San Lázaro, el patrón de los leprosos


Antes se conservó en el interior de la iglesia. La imagen tenía entonces la cabeza y dos perros


El interior está dividido en tres tramos, con bóvedas de crucería estrellada. A la derecha o muro de la epístola una tabla del siglo XVII representa a la Virgen del Carmen, San José y Santa Rosa. A la izquierda hay un edículo o templete con la Virgen del Camen y al fondo un buen retablo churrigueresco


Esta es la imagen de la Virgen del Carmen al lado izquierdo o del evangelio



Y al fondo vamos ahora a ver el retablo


Sobre él, la bóveda de esta cabecera presenta sus claves unidas en un círculo central


Es el retablo de entre los años 1710 y 1720 con las imágenes de la Virgen del Carmen en el medio, San Lázaro en el lado del evangelio y San Antonio en el de la epístola


La advocación a la Virgen del Monte Carmelo alcanzó gran devoción por todo el orbe católico en aquellas fechas


Otra hornacina alberga la imagen de Cristo crucificado


Y esta es una foto del templo antes de su restauración


Volvemos al exterior y damos una vuelta alrededor de la ermita


La pequeña sacristia


Grandes contrafuertes


La cabecera


El muro norte, allí vemos una puerta de arco de medio punto, tapiada


Sin duda comunicaba con las dependencias del extinguido hospital


Y así, conociendo este lugar de tanta relevancia y relación con las peregrinaciones regresamos al Camino


Y así, desde la nave ganadera continuamos adelante


A lo lejos las casas de Pialas y el Campo de las Brujas


Ganado en el pasto


Caminamos rumbo sur


Junto a la verja y el portón de Villa El Pilar



Bordeamos los muros de la finca


El Plantanillo y Monte de Cubas


Ya se adivina en la lejanía el gran valle del río Pontones, afluente del Miera, que desemboca en la Ría de Cubas, una de las que conforman la Bahía de Santander


Y al sur las altas montañas


Grandes paredones de piedra con aún las nieves del invierno


Sucesión de valles, colinas y alta montaña


La majestuoso serenidad de las cumbres


Altos picachos de la cordillera


El Camino y el paisaje


Podemos fijarnos ahora, un poco a la izquierda de la foto, en otro enclave lleno de historia


Allí, en la ladera de Calero Marinero y monte de La Loma veremos el Convento del Santo Desierto de San José de Rigada, advocación que hace referencia a lo apartado del lugar, cenobio de anacoretas


Está en Hoz de Anero, y fue fundado en 1719 para los Carmelitas Descalzos, que en un principio estuvieron en Ajo, donde se establecieron por primera vez en Cantabria en 1588. Allí hicieron vida monacal hasta la Desamortización del siglo XIX


En 1905 los Carmelitas Descalzos regresan a este su antiguo convento, cuyas trazas parecen más las de un palacio que las de un monasterio, pues no en vano son dos casonas unidas por un cuerpo central que es la capilla


Ciertamente fue concebido inicialmente como un palacio, construido a finales del siglo XVII por los hermanos Pedro Alonso y Juan Cagigal Salinas, militares del lugar, siendo Juan padre de Francisco Antonio Cagigal de la Vega, que sería Capitán General de la Isla de Cuba y Virrey de México, siendo propiamente dos palacios con dos torres de tres alturas y un cuerpo principal, hecho capilla en 1694 al ser así fundada por testamento de Pedro Alonso Cagigal, fallecido en México, primero dedicada a la Virgen del Rosario y luego a San José. El palacio occidental fue acabado en 1754 de la mano del arquitecto trasmerano Andrés Julián de Mazarrasa. En 1977, tras años de ruina, fue declarado monumento y posteriormente restaurado


Praderías de Cubas


El Pico Llen en lontananza


Referencia geográfica para todos estos trayectos en torno a la Bahía de Santander


El Plantanillo a nuestra derecha


Nos acercamos a Los Campos


Grandes fincas ganaderas


Ante las montañas...


Los Campos, al sur de Las Carreras


     Cruce y de frente


Placa de madera con el nombre del lugar


Y pasamos a otro de los lugares de Cubas, Horna


Tierra ganadera por excelencia


Praderías de intenso verdor


Vaca y ternero


Se acercan a vernos pasar


Primera bienvenida en Horna


Monte de Cubas


Más yeguadas


Atrás ha quedado El Plantanillo


Adelante Horna


Más allá de aquellas casas, otra referencia para el peregrino


La formidable cordillera del Escudo de Cabuérniga, de la que tanto hablaremos cuando recorramos el occidente cántabro


Cruce y a la derecha


Viejos muros de piedra caídos por el paso del tiempo


Vemos el paisaje de Ribamontán al Monte, antigua Junta de Ribamontán, una de las que formaban la histórica Merindad de Trasmiera, el gran territorio más allá de la Bahía de Santander y hasta el Asón (Bahía de Santoña) repoblado en tiempos de Alfonso I El Católico


Su capital, Hoz de Anero, fue capital anteriormente de la merindad, donde se celebraban las juntas


Y ya vemos abajo Villaverde de Pontones, en el valle del río Pontones, topónimo que hacer referencia a antiguos puentes sobre el río


Núcleo de población de importancia, se encuentra cerca de la unión de los ríos Pontones y Aguanaz


Hay edificios de pisos y es enclave palacial, pues allí está el dieciochesco Palacio de los Mazarrasa


A la izquierda Pontones, y más arriba el monasterio del Santo Desierto de San José de la Rigada


Con sus edificios y dependencias


Charca y robledad


Vamos hacia el centro de Horna


Finca del antiguo Palacio de Horna


Y al lado de los muros del Palacio de Horna llegamos a la capilla de San Pedro, construida en 1846


Es de planta rectangular, hecha de mampostería con sillares en las esquinas


Tiene espadaña y un pequeño pórtico


Buen lugar para resguardarse unos instantes del sol o de la lluvia la lluvia


Sobre la puerta una inscripción


COLENDORUM MEMORIAE PARENTUM/ IN AETERNUM PIETATIS SIGNUM/ PETRUS BERNARDINUS ALASTRA/ SANTANDERIENSIS PARROCHUS/ HANC DICAVIT CAPELLAM/ ANN DENL MDCCCXLVI



Enfrente la bolera


Campo de la ermita y bolera


Con bancos y asientos de piedra


Caseta de aperos para el mantenimiento de bolera, capilla y entorno


Retornamos al Camino, que pasa junto a los muros del Palacio de Horna, del cardenal Luis de la Lastra y Cuesta, aquí nacido en 1803


Dejamos atrás el santuario


Y seguimos hacia el cruce del fondo en La Herrería


Bajando a la derecha


Por la carretera CA-432


A poco más de dos kilómetros de Villaverde de Pontones


Quintas y casas labriegas


Curva a la izquierda


Valle del río Cubas, uno de los que conforman una de las rías de la Bahía de Santander


Sigue la bajada


A lo lejos el Monte de Vizmay


Y aquello es El Bosque, municipio de Entrambasaguas. Por allí seguirá el camino a Solares, municipio de Medio Cudeyo


Allí está la iglesia de San Juan Degollado, del siglo XV pero con cuerpo de la nave y torre contratadas en 1624 al maestro Bartolomé de Villaelriego, siendo la crucería labrada por Agustín del Hoyo


Camino del bsoque


Bosque autóctono


Se suaviza la cuesta


Frondosidad en la enrramada


Tramo recto


Prado, casa y jardines


Gran paisaje


Damos vista a Cubas, con la casona y capilla de Ceballos abajo


Casona del siglo XVII con la capilla de la Concepción


Buena vista del fondo del valle


Aquí abajo el río Cubas se une al río Pontones para luego ir al Miera y formar la Ría de Cubas


El Miera por su parte hace de límite entre las antiguas Asturias de Santillana y la Merindad de Trasmiera (tras el Miera). Más allá Agüero y a lo lejos la Sierra de Peña Cabarga


Puente sobre el río Pontones, cerca de su confluencia con el Miera. Más allá es La Barca, topónimo que hace referencia a algún antiguo paso en lancha. Después La Rotiza. A la derecha vemos la iglesia de San Juan de Agüero, en el municipio de Marina de Cudeyo


Se trata de una iglesia del siglo XIV, de una sola nave, a la que en el siglo XVII se le añaden capillas y sacristía


Allí tenía su sepulcro en madera Pedro González de Agüero, señor de Trasmiera, dueño del cercano Castillo de Agüero, actualmente en el Museo Diocesano de Santillana del Mar


Sigue el descenso


El Bosque con la iglesia de San Juan a lo lejos


Fincas y parcelas


Bajamos....


Mucha atención después de esta casa


Tomamos el camino de la izquierda


Que baja a la vega del río Pontones


Muy cerca ya de Villaverde de Pontones


Más bajada


Hojarasca


Se acaba el bajar...


Ya en la ribera


Cruce y de frente


Hacia el río


Llegamos al puente, donde un gran bloque impide el paso de vehículos


Puente del río Pontones


El río baja crecido y bravío


Viejas barandillas


Aquí hay una presa, tal vez de algún antiguo molino


Gran espectáculo natural


Al otro lado empezamos a subir junto a esta casa


Más hojas caídas


De nuevo las praderías


Cruce y de frente


Barrio de La Llama


Un cobertizo


Trecho llano y recto


Salimos a la carretera


Y la cruzamos al otro lado


Atrás La Llama


Adelante el cruce al otro lado


Y la subida al cementerio


Ya en Villaverde de Pontones


Luego del camposanto, en un cruce, se acaba la cuesta y seguimos todo recto hacia el pueblo


Viendo sobre Villaverde de Pontones la Torre de Rigada


Barrio de Bolado


Urbanizaciones


Acera


Cruce


Y a la derecha


Vamos a otro cruce


Ahora a la izquierda


Y nuevamente a la izquierda, en el barrio de Cordero


Más colonias de urbanizaciones de viviendas unifamiliares


Un poco de bajada en el barrio de La Trapa


Atención con este cartel


Es un mapa de situación de este camino que rodea toda la bahía


Ruta de Villaverde de Pontones a Solares y Heras. Mucho cuidado pues tal vez hallaremos problemas con la señalización en sitios concretos


Este es el camino al pui de Peña Cabarga. ATENCIÓN pues desde Heras hay un ramal opcional señalizado que baja al albergue de Nuestra Señora de Muslera (Guarnizo) que aquí no aparece


Sí aparece la doble opción desde Liaño para ir al albergue en Guarnizo (Astillero) o continuar de frente si deseamos apurar la etapa hasta Santander, uniéndose ambos ramales en Guarnizo


Y esta es la ruta a Peñacastillo, entrada a Santander y enlace con otros dos caminos: el que viene de la ciudad empleado por los peregrinos que han cruzado la ría en lancha o el que bordea la bahía más cercano a la costa, por el casco urbano de Astillero, Maliaño y Muriedas


Y de nuevo máxima atención, pues tras el poste telefónico vamos a desviarnos a la derecha


Camino de la iglesia


Tomando esta senda


Iglesia parroquial de Santo Tomás de Villaverde de Pontones, construida a mediados del siglo XVI


En esta bifurcación lo más rápido es ir a la derecha pero nosotros vamos a ir a la izquierda para ver toda la iglesia


Arriba el escudo de la estirpe de una de sus capillas


Se trata de la capilla funeraria de los Arco-Agüero, ejemplo del clasicismo y construida entre 1670 y 1690


Tal y como puede verse el santuario pasó por estas y otras reformas y ampliaciones


Arriba la espadaña


Es del siglo XVII


Y al lado este torreón circular


Damos la vuelta así alrededor del edificio


Y pasamos junto a la sacristía


Y el pórtico o cabildo, con estas columnas metálicas, forjadas


Sencilla portada de arco de medio punto


Bancos de piedra


Seguimos ruta


Saliendo a la carretera


Y vamos hacia el puente sobre el río Aguanaz, siguiendo la carretera CA-445


Atrás queda ya la iglesia


Los dos puentes, a la derecha el de la carretera


Y a la izquierda el del ferrocarril


El río Aguanaz, que viene de Hoznayo, tierra de antiguos e históricos balnearios


Pasamos al otro lado


Mucho cuidado con esa flecha amarila que parece indicarnos ir a la izquierda hacia las vías: hemos de seguir carretera adelante todo de frente


En dirección al paso a nivel: en esta bifurcación el ramal de la izquierda (el de la derecha se dirige a la estación


Atención a la barrera y al paso del tren


Cruzamos al otro lado, en el barrio El Resbalón


Siguiendo esta fila de casas


La antigua estación, a lo lejos


Y llegamos a la antigua Tasca El Vasco


Aún se conserva el llamativo cartel del chorizo al estilo infierno


Justo pasamos la cerrada tasca nos desviamos a la izquierda


Siguiendo por aquí


Es la carretera de Villaverde de Pontones a Hoznayo, la CA-930


Atentos a esta flecha amarilla


Detrás de la tasca pasamos junto a la carbonería


Y salimos ya de Villaverde de Pontones


Por aquí


Y siguiendo esta fila de árboles y el largo muro de una finca


En la ribera del río Aguanaz


Caminando junto a la misma orilla, exuberante vegetación de ribera


A lo  lejos praderías


Este es el camino que va al que fue el balneario de la Fuente del Francés y Aguas de Hoznayo. Su origen está en un abad francés que llegó a Cantabria escapando de la Revolución y asentándose en Término. Un día en uno de sus paseos descubrió un manantial de agua con la que se lavó sus doloridos ojos pues tenía problemas de visión, notando un alivio inmediato, por lo que cotinuó haciéndolo un tiempo hasta que se curó, experimentando luego también sus virtudes para con otros males de estómago, intestinos y vejiga


Años más tarde, en 1870, Genaro Cagigal abriría un primer balneario con cuatro manantiales y alguna fonda y hotel. Tras unos años de prosperidad el negocio decayó si bien empezó a embotellarse el agua para ser vendida en farmacias por el doctor morales, logrando el Agua de Hoznayo gran aceptación y popularidad, si bien también sufrió decadencia, cerrándose sus instalaciones en 1980. Este camino trae muchos recuerdos a quienes vivieron aquel periodo


Y ahora vamos nosotros por este bello, histórico y emotivo camino a la Fuente del Francés, si bien no llegaremos allá, pues habremos de desviarnos antes


Y así dejamos el municipio de Ribamontán al Monte y entramos en el de Entrambasaguas


A nuestra izquierda el Aguanaz


Una casa solitaria


Bosque y río


Sensación de mágica naturaleza


El río a nuestros pies


Filas de árboles


Camperas


Un paraje excepcional


Hilera que jalona el recorrido


Preciosa ribera del Aguanaz


Curva a la derecha


Muchísima atención ahora, pues hay que desviarse


Por un sendero, sin señalizar, que sale a la derecha


Los vecinos nos han dicho que hubo un poste señalizador que desapareció hace tiempo


Por aquí empezamos a subir


Ganando altura


Y saliendo del bosque


El Camino es hierba


Caminando prácticamente campo a través, en ruta a El Bosque y Solares