Eres el Peregrino Número

martes, 1 de mayo de 2018

CARBAJAL DE LA LEGUA, VILLALBURA Y CABANILLAS: SIGUIENDO EL BERNESGA. LEÓN, CAMINO DE SAN SALVADOR (2)

Entrando en Carbajal de la Legua. A lo lejos urbanización Monte León
Saliendo del municipio de León siguiendo el Camino de San Salvador, en este tramo coincidente con la carretera LE-5504, nos dirigimos hacia el norte, paralelos al río Bernesga, y entramos en Carbajal de la Legua, pueblo del municipio de Sariegos al que debe su nombre a los robledales (carbajales) y estar situado a una legua de distancia de León, poco menos de 5 kilómetros


Dada su proximidad al casco urbano de la ciudad de León han proliferado las urbanizaciones de chalets y las nuevas colonias de viviendas en los terrenos antaño de labrantío situados al sur de la población, extendidas a lo largo de la carretera. Hay varios establecimientos hosteleros. Si no nos hemos avituallado en León hagamoslo ahora pues más allá de Carbajal de la Legua nos espera un buen trayecto por bosques o pequeños núcleos de población sin tienda ni bar


Este tramo está pues urbanizado con aceras, farolas, paradas de autobús, etc.


Es un entorno eminentemente residencial


Nos vamos así acercando al centro de la población


El hábitat se torna más concentrado


Hay filas de casas, de traza entre lo urbano y lo rural


Sigue habiendo aceras


Históricamente Carbajal de la Legua formó parte de la Hermandad de Bernesga de Arriba, que venía a comprender los actuales ayuntamientos de Cuadros y Sariegos, nacida para que las pequeñas aldeas se defendiesen de los poderosos cabildos urbanos. La hermandad festejaba a Santiago Escabechero y fue suprimida durante las reformas político-administrativas de 1837, al crearse los actuales municipios


Algunas casas tienen un pequeño terreno o parcela


Avanzamos entre ellas


Todo recto por la Avenida de León


Grandes portones, casas de piedra y ladrillo...


El origen poblacional de Carbajal de la Legua puede situarse en las repoblaciones del territorio hechas durante la fase inicial de la llamada Reconquista. En ese aspecto es importante saber la existencia de un monasterio fundado en el año 966 en León y dedicado a San Pelayo, iniciativa de Sancho I, el cual se trasladó en el año 1148 a este lugar por iniciativa de Doña Sancha, hermana de Alfonso VII El Emperador, quien también fundaría el Hospital de San Marcos, donde se inicia este Camino de San Salvador. Este monasterio pasaría a llamarse de Santa María de Carbajal y las monjas benedictinas que lo habitaron las carbajalas. Luego, cuando en el año 1600 el convento volvió a la ciudad de León, siguieron siendo conocidas de esta manera, disponiendo en nuestros días de un famoso albergue de peregrinos


Sariegos perteneció al municipio de Cuadros pero, al crearse en 1955 el de Sariegos se integró en este


Casas y establos de adobe, construcción característica de buena parte de las tierras leonesas


Este es ahora el entorno, más rural, del núcleo original de Carbajal de la Legua


Terrazas y bares


Muros de piedra y más adobe


Atención ahora a la izquierda


Aquí está el bar Central, sede de la Asociación Camino de Santiago Ruta de San Salvador. Si hemos salido de León sin la credencial de este Camino podemos conseguirla aquí, además por supuesto de ser sellada. Con ella nos darán la salvadorana al llegar a la Catedral de San Salvador de Oviedo/Uviéu, meta caminera de esta ruta, desde la que se podrá continuar hacia Santiago por el Camino Primitivo o por el Camino Norte


Anagrama de la asociación


Seguimos ruta


Más casas de adobe


Herradura clavada en el marco de una puerta. Aquí antaño se amarraban las caballerías


Seguimos por las aceras


Nos acercamos a un cruce


Mucha atención


El Camino seguirà recto de frente


Esta es la señalización


Es la Era de la Fragua


El pueblo es largo, extendido linealmente por esta larga avenida


Casa de ladrillo


Asoma más allá de este muro a nuestra derecha la espadaña del campanario de la iglesia parroquial de San Martín, en cuyo retablo trabajó en 1548 el escultor francés Juan de Angers en colaboración con el entallador Remesal


Hay en su pico un nido de cigüeñas


La Solana


Las aceras se estrechan aquí un poco


Luego hay otro cruce, en el que seguiremos de frente también


Aquí está la señalética oportuna


Es la Avenida de San Antonio


Vivienda de adobe y espacio con bancos, para sentarse


Por aquí vamos nosotros


Allí al fondo son las últimas casas


Pasamos la parada de autobuses


Cruzamos el Camino Ballina por este paso de cebra


Subimos una pequeña cuesta


Y nos encontramos con la escultura Homenaje a los Peregrinos del Camino de San Salvador, obra de Carlos Cuenllas


Representa una igleisa, con sus vidrieras, todo de cristal y metal


Placa de su inauguración en Junio de 2014


Firma del autor


Desde el monumento sigue un poco más de cuesta


Pasamos las bodegas de Carbajal de la Legua, esta la primera


Y la segunda. Las bodegas son un emblema de la arquitectura popular leonesa que está desapareciendo, antes había aquí muchas más. Se trata de verdaderos subterráneos en los que fermenta el mosto en óptimas condiciones, con escasa luz y temperatura constante


En la buena ruta a San Salvador salimos del pueblo, ante los montes de El Pical y Valdecuenda


El Camino pierde el asfalto


Montes de El Pical


Valle de Carbajal, bosques ribereños del río Bernesga


Al fondo las altas montañas de la cordillera


Valle de Carbajal y arriba en lo alto la urbanización de Monte León


Monte Hoja y señalización de la Ruta de la Plata, con la que en buena parte coincidimos


Pasamos junto a una explotación agropecuaria en  un poco de subida


Con vaquería


Seguimos al lado de la nave ganadera


En este rellano se forman charcos


Y en esta bifurcación iremos a la derecha


Veamos las señales, coincidentes, del Camino de San Salvador y de la Ruta de la Plata


Subimos un poco más por estos cuetos


Rebaño de cabras ante la cuenca del Bernesga


Abajo los bosques que nos ocultan el Bernesga, Las Suertes, Los Tomillares y Las Pizuelas. Más allá de la arboleda del valle, Lorenzana, en el municipio de Cuadros, y Pobladura del Bernesga y Sariegos del Bernesga, municipìo de Sariegos, en la comarca de la Tierra de León


Estas poblaciones, dejando aparte asentamientos de época prerromana y romana, pasos naturales entre los ástures cismontanos y trasmontanos (antes y tras la cordillera), tienen sus orígenes en la repoblación del territorio durante la alta Edad Media. Luego, al asentarse León como capital, formaron parte de su jurisdicción hasta la época de Felipe IV, quien vende estas tierras al magnate don Álvaro de Quiñones, primer marqués de Lorenzana en 1642. En el siglo XIX estos cotos señoriales son abolidos, integrándose en el municipio de Cuadros


El Diccionario de Madoz registra en 1850 que está situada Lorenzana  "entre las cuestas de Camposagrado y la ribera del Bernesga", siendo su clima "frío en invierno y abrasador en verano" donde abunda el arbolado "silvestre y frutal", produciéndose "mal trigo", centeno, cebada, garbanzos y otros; lino, hortalizas, frutas, patatas, pastos, con ganaderías de vacas, cabras, caballos y pavos, incluyendo también la caza de "codornices, perdices y alguna liebre", al igual que la pesca de "truchas, barbos y anguilas"


Sube el Camino monte arriba. Su antecesor sería la calzada romana entre el campamento legionario que daría origen a Legio (León) y Lucus Asturum, actual Llugo de Llanera, en la Asturias Trasmontana. Seguiría el trazado de sendas naturales antiquísimas, un poco por encima de la extensa ribera del río Bernesga, peligrosamente inundable en las crecidas. Ambas poblaciones fueron establecimientos de administración y vigilancia del territorio astur tras los 10 años de la guerra de conquista emprendida por el emperador Augusto (29-19 a. C.)


Dando siempre al oeste vista al valle


Y en medio de todo, Campo y Santibáñez, Ayuntamiento de Cuadros, al noroeste, mencionado por primera vez en el año 992, cuando el Abad Miguel dona una viña en Sanct Iohannis


A lo lejos las impresionantes alturas de la cordillera, como el Pico de Santiago (1.796 m.), la Peña la Rueda (1.768 m.), la Peña El Palo (1.688 m.), o La Peña los Machaos (1.806 m.). Abajo Cuadros, capital municipal


La pista por la que vamos sigue en ascenso


Colinas que cierran el valle del Bernesga por el este, por aquí va este secular Camino de San Salvador


Siempre por la ancha pista principal


Sendas solitarias, solo los perros que cuidan los rebaños se acercan a saludarnos


Encina...


Se suaviza la cuesta


Pero pronto empieza otra


Vista atrás, al sur


Las urbanizaciones de Carbajal de la Legua y a lo lejos los edificios de la ciudad de León, con los pisos de La Pinilla en la orilla del Bernesga


Pista de zahorra en ascenso


Camperas y arbustos


Bifurcación


Vamos a la izquierda


Atentos a la señalización


Ahora bajamos


Viendo Campo y Santibáñez y Cuadros


Campo y Santibáñez, rodeado por los campos de Las Janas, Matapalacio, Los Pontones, La Ceposa t Vilforcos. Más allá es Barrera Cimera, El Cepo, Vallín del Gato y Las Campanas. A la derecha La Ceposa lo separa de Cuadros


En medio está la iglesia de estilo neoclásico de San Juan Degollado, donde existió, allá por 1550, una hospedería para huérfanos. Su artesonado de madera es de 1746. Conserva un retablo del desaparecido monasterio de San Juan de las Arenas, que estuvo en la divisoria con Espinosa y Ferrar de Bernesga. Su cofradía de los Santos Mártires fue fundada en 1770


Entre Lorenzana y Campo y Santibáñez vemos el Ferrocarril León-Gijón, que se inauguró en 1884, no sin pocas vicisitudes, pues existió un primer proyecto, de la compañía británica Asturian Mining Company, asentada en Mieres (Asturias), que fue desestimado por las dificultades orográficas. Era su idea sacar su producción de hierro al mercado interior y en diciembre de 1844 se resolvió una concesión a su favor para hacer "un camino de hierro de Avilés a León", que sería por 80 años y con 2 millones de libras como capital fundacional, llamándose Compañía del Real Camino de Hierro del Norte de España. Pero el plan fracasó a causa de la fianza exigida por el gobierno español y por las grandes dificultades geográficas de la cordillera que se encontraron los enviados de la empresa desde el Reino Unido, tal y como escribe Richard Ford en 1846 en Cosas de España... "al descubrir que el país que ellos creían llano como el mapa de Arrowsmith, en el proyecto presentaba obstáculos tan insignificantes para la vía férrea, como varias leguas de cordilleras cuyas cumbres alcanzaban de 6.000 a 9.000 pies de altura y estaban cubiertas de nieve durante unos cuantos meses al año. Esto fue un desengaño completo". Y es que Asturias, pese a ser una de las pioneras en las comunicaciones ferroviarias españolas con el famoso Ferrocarril de Langreo, hubo de esperar varias décadas a tener comunicación ferroviaria con León y aún más con Madrid. Es en 1858, cuando el entonces director general de Obras Públicas, José Francisco Uría, que era asturiano, anuncia la creación de una sociedad para explotar una línea de ferrocarril entre Gijón/Xixón y León, la cual sería un ramal dentro del proyecto de la nueva Red del Noroeste. Para ello, ambos ayuntamientos junto con el de Oviedo/Uviéu aportaron cada uno dos millones de reales, cantidad muy insuficiente para una obra presupuestada en 170 millones, siendo entonces cuando el Estado accede a financiar algo más de la mitad de toda la inversión a condición que la sociedad del ferrocarril le cediese su explotación a los 99 años. Es así cuando empiezan los trabajos técnicos con los ingenieros Aldana y Calleja. En 1862 queda desierta una primera subasta para afrontar el proyecto, se dice que tras una maniobra especulativa para abaratar totalmente los costes presentándose aposta un plan demasiado peligroso, de curvas muy pronunciadas y fuertes desniveles, pidiendo otras empresas condiciones inasumibles. Dos años más tarde la subasta se adjudica por fin a Juan Manuel Manzanedo, hombre de negocios que no emprende las obras sino que cobra una comisión por esta operación y entrega la concesión al banquero José Ruiz de Quedevo, tras los que se suceden operaciones financieras que enriquecen a diversos grupos económicos pero sin avanzarse nada. Habrá de esperarse a la Compañía del Noroeste, luego integrada en Caminos de Hierro del Norte, para que se haga cargo de todo y que comiencen los trabajos de construcción en la parte leonesa, primero este tramo de León a La Robla, luego a La Pola de Gordón y en 1867 a Busdongo


La tarea fue más despacio en la vertiente asturiana, pues entre Gijón/Xixón y Oviedo/Uviéu se inauguró en 1872 y dos años más tarde a La Pola/Pola de Lena. Enlazar ambos recorridos fue lo peor, pues la compañía quiso simplificarla con un arriesgado tren-cremallera, proyecto contestado con una gran manifestación que llenó las calles ovetense en marzo de 1881. Esto y las alegaciones técnicas hicieron que triunfase la idea original. Hubo trágicos accidentes en las obras, que no culminaron en el Puertu Payares (Pajares) hasta 1884, con Alfonso XII y la familia rel en la ceremonia de inauguración, viaje inaugural con vagones tirados por la locomotora Pelayo, simbolizando una especie de "Reconquista de la tecnología y el progreso", llegando a escribirse coplas y versos alusivos al acontecimiento...

"Porque es tanta la violencia/ que lleva el ferrocarril/ que en veinte horas te plantas/ desde Gijón a Madrid" 

Veinte horas hoy en día nos parecen una barbaridad pero tengamos en cuenta que en aquel tiempo la alternativa era la diligencia, con 70 horas de cansadísimo viaje. En 1941 la Compañía de los Caminos de Hierro del Norte de España fue nacionalizada e integrada en la naciente Red Nacional de los Ferrocarriles Españoles (RENFE). Luego el 1 de enero del año 2005 y como consecuencia de las normas de la Unión Europea, el Estado hubo de acabar con el monopolio legal de RENFE creando la Entidad Pública Empresarial Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF), encargada ahora de su explotación


Al lado de la vía vemos la chimenea de La Tejera, en Campo, lo que queda de la antigua fábrica de tejas y ladrillos allí existente antaño y de donde salieron muchos de los que se emplearon para construir los túneles de Payares/Pajares


Bajamos junto a esta caseta de aguas


Luego, subida. El recorrido, aparentemente fácil sobre el mapa, empieza a parecerse a una montaña rusa


A la izquierda, entre el arbolado, podemos ver el río Bernesga en Prados Campos


Bajada a la izquierda


Señal del Camino de San Salvador


Encinares, característica fundamental de este largo tramo de trayecto


Los Mimbrales


La pista es ancha y está bien trillada, no tiene pérdida


Encinares y robledales o carbajales


Extraordinaria belleza del bosque autóctono


Montes de La Encinal y La Griega


La Griega no hace referencia a Grecia sino al celta briga, monte o fortaleza, no en vano en las inmediaciones ha sido localizado un foso prerromano tal vez relacionado con las guerras contra Roma, pues entre la meseta y la cordillera se libraron las batallas más decisivas


Estamos además en el valle de Valcastro o Valdecastro, valle del castro, recinto fortificado. En la zona se fundó el monasterio de Santo Tirso, allá por el año 1060


Y este es el Arroyo de Valcastro. Allí está parte del foso astur de defensa que hace de divisoria municipal con el Ayuntamiento de Cuadros


Unas piedras han sido colocadas para sortearlo en las crecidas


Subimos así por Valcastro


La Encinal. Tal vez siga la silla que alguien ha puesto para descanso de peregrinos


Y una imagen en una encina


La Sagrada Familia


Paraje más umbrío


Flechas amarillas


En medio del bosque


Mágica sensación


Todo recto de frente en este cruce que da nombre al Alto de la Cruz, la encrucijada del camino del Valle Carbajal a Villalbura, a donde vamos nosotros, y el de Cuadros a Riosequino


Gran charco. Algunos peregrinos lo evitan por el sendero de la derecha


Entramos así en el municipio de Cuadros, viendo a nuestra izquierda las vegas del Bernesga: La Cepa, Matapalacio, Las Llanas, La Bubiella, La Renda, Vega Bajera... allí estuvo la Presa del Infantado, para regadío de los cultivos, así como varios molinos y un pisón. Más allá Campo y Santibáñez (Campu y Santibañe en leonés), donde cuenta la tradición que la población más antigua estaba en Campo, pero fue trasladándose a partir de una peste en 1597 a Santibáñez, buscando escapar de la enfermedad en un lugar más saludable


Ladera arriba es La Llamarga, El Torganal, Las Conejeras, La Picona, Las Lombas, Las Bouzas y la factoría de Zerep Carbónicas. El nombre del pueblo representa a dos barrios que son dos localidades, pues se dice que Campo eran tierras de pasto y labor repobladas en tiempos de los reyes asturianos, mientras que Santibáñez aparece reflejado en el siglo X como Sanct Ionnes vera Vernisgam, "San Juan de la vera del Bernesga" literalmente, y San Juan Degollado es la advocación de su iglesia, llamada en el medievo Sanct Yannes del Campo. Al afianzarse la ciudad de León como capital del reino del mismo nombre, sucesor directo del de Asturias, estos pueblos del Bernesga cayeron dentro de su jurisdicción directa, yendo el vecindario cada miércoles a su mercado para vender los productos del campo. Antes aún estos parajes estuvieron poblados por los ástures y se han hallado, ya de época romana, fragmentos de tégula


La iglesia está en un alto en las afueras, en el camino de la Hoja de Camposagrado, de alguna manera vinculada con el desaparecido monasterio de San Juan de las Arenas y con el de las monjas de Carbajal de la Legua, quienes proponían párroco, sabiéndose que hubo, documentalmente desde el siglo XVI, una Casa del Hospital al lado del templo, para pobres y peregrinos, así como desde 1559 la ya citada hospedería de huérfanos de la parroquia y desde 1770 la cofradía de los Santos Mártires, existente en nuestros días. La cubierta de tablas es de 1746 y su retablo mayor, procedente del extinguido monasterio, presenta unas tablas con la vida de San Juan y su degollamiento por Herodes. Su aspecto actual es neoclásico, con una espadaña herreriana y, a su lado, una pequeña torre por donde se sube a las campanas a través de una escalera de caracol. Se antes hubo en el lugar una ermita cuyo ermitaño vivía en una casita que aún se conserva al lado


Justo más abajo está la Casa del Mayoral, donde hubo una venta para pastores trashumantes y sus rebaños, además de parada de postas. La llegada del ferrocarril en 1862 y la estación en 1868 supusieron un gran beneficio para el pueblo que, cuando llegó el éxodo rural y el abandono del campo, no padeció tanto el despoblamiento como otros, dada su cercanía y buena comunicación con la urbe leonesa


Otra pequeña subida


Otra corta bajada


Otro repecho en el Alto de la Cruz


La desafiante cordillera, sus nevados riscos impondrían sin duda a los peregrinos de antaño. Nieves que permanecen en sus cumbres bastante tiempo después de pasado oficialmente el invierno. Allí se frenó, nada menos que 10 años, a las legiones romanas de Augusto


Abajo Vega Bajera, Los Pontones, los Rejones y Los Llamargos


Y allí, Cuadros, un lugar muy mencionado en la Edad Media pues ya en el año 842 el rey Alfonso II El Casto delimitó las diócesis de León y Oviedo, en concreto en el llamado Árbol de Cuadros. Se sabe por un documento del año 906 que aquí estuvo el monasterio de San Martín del Camino, mencionado como "villam que uocatur Sancti Martino de Quadros", una advocación muy relacionada con las peregrinaciones jacobeas, como lo es La Magdalena, advocación de su ermita


Cuadros puede como topónimo referirse a parcelas de poblamiento y/o cultivo, como las "cuadriellas" medievales, si bien hay quien dice que podría relacionarse con cuadras ganaderas en esta tierra que fue la verdadera despensa de León. Fue la sede de la Hermandad del Bernesga de Arriba, dependiente del alfoz administrativo leonés hasta que en el siglo XIX se constituyó en Ayuntamiento reinando Isabel II. Además de agricultura y ganadería, caza y pesca, en aquella centuria se mencionan las plantaciones de lino, un cultivo imprescindible en esos tiempos en los que la ropa, como el pan, se hacía en casa


La iglesia de San Cipriano de Cuadros también dispone de una torre junto a la espadaña para subir a tocar las campanas por una escalera de caracol. Se presume un origen románico si bien totalmente reformado a lo largo del tiempo. Una donación de ella por parte del rey Ordoño II a la catedral de León es su referencia más antigua. Presenta tres naves y en el interior hay un retablo barroco procedente de Otero de las Dueñas


Admirando los pueblos del Bernesga, el Camino serpentea en el encinar


Curva a la izquierda con bajada


Y posterior subida


La "montaña rusa"


En el alto hay un cruce en el que iremos a la izquierda


Vista del valle por la zona de Los Pontones. Allí estaba la Presa de Cuadros, una acequia de cinco leguas y media que llevaba el agua de Bernesga a Vega de Infanzones


Allí abajo estuvo el Molino Mestralla, uno de los que antaño aprovechaban las aguas del Bernesga para el noble trabajo de la molienda. Al fondo vemos subir el Camino, montaña arriba


Va acabando la bajada


A nuestra izquierda está la Fuente de Villalbura


Villalbura, popularmente Villargura, unas ruinas y un buzón de peregrinos, con papel para escritos y firmas, mapas y material sanitario es todo lo que queda de un antiguo pueblo del que se cuenta pudo ser sucesor del castro astur de La Griega y que, antes del siglo X, tenía una iglesia bajo la advocación de Santa Eufemia. La primera mención escrita es del año 1001 y se mencionan a las viñas que existieron hasta principios del siglo XX en estos lugares

"Cristus In nomine Domini nostri, Patri, el Filio et Espirito Sancto. Glorioso Sancto Martino et Sancto Sebastiano (...) offero ad ipsos sanctos que superius resonar pro anima mea Sesgudo, de patre meo Froilaz et de abio meo Sesgudo et abia mea Saracina (...) colegio monacorum creditate in terridoiro Uernisca in logo predicto in Quadros, (...) uninias in Uilla Albura (...)"



Tradicionalmente, dentro de las poblaciones de la Hermandad de Bernesga de Arriba, se mencionaban conjuntamente Sancipriano de Cuadros y Vira (Villalbura). En el año 1258 se menciona el lugar en un documento que dice...

"Cristus in Dei nomine, amen. Yo don Esteuan, con mía muyer, María Abril, e yo Martín López con mía muyer María Yuanes (...) que habemos en Uila Aluura, logar pernompnado a la Ualina, e ya así determinada: de la I parte, tierra de (...); de la III parte tierra de Domingo Marciel con sus heredes; de la IIII parte, ela deuesa (...) He otorgamos (...) dicha tierra quanto a uos Plogier a uida e a morte

 Se por auentura dalguno de nuestra parte ho de extraña ho nos meismos (...) sea malditu e excummungado e con ludas in inferno dampnado, e quanto, e quanto demandar en otro atal lugar dubladu lo dé e (...) sempre sea firme

Facta carta era MCCXCVI annos XX días andados del mes de Marzo

Regnando el re don Alfonso de Castiela. Don Martín Fernández obispo in León. Don Gonzaluo Morán merino mior del re e teniante León (...) Domingo Seco merino enna Lamiela de la uoz de Santa María de Regla"


En el año 1397 se recoge la donación de Alfonso Fernández, clérigo y rector de Campo de Valdebernesga, a la Compañía de Bachilleres de tres prados y una tierra en Vega de Villalbura, Bildeo, Padrunos y Escobar


Fue Villalbura terreno propiedad del Monasterio de Las Carbajalas de León hasta la Desamortización del siglo XIX, siendo entonces cuando se recoge esta información en la "Intendencia de León y Villalbura

"Villalbura, convento de las carbajalas. 1839. Término del lugar de Villalbura anejo del lugar de Cuadros

6 tierras que lleva en arriendo Manuel Cañón (no sabe firmar)

 situadas. Tras de la Cruz, la Peralina, Centenales, Camino Forero, La Campoaza, el Manadero

a nuestro corto leal saber y entender, todas reunidas pueden valer cuatro heminas de pan mediao"



Aquí estuvieron, hasta el siglo XX, las casas de Licinia, Sandalio, la Tía Tomasa, la Tía Asunción y la de los Torremocha. Los descendientes de los antiguos vecinos viven varios en los pueblos de la otra orilla del Bernesga


Bajamos a un riachuelo


Es el arroyo de Villalbura, donde hay una bifurcación


Subimos a la derecha


Allí abajo estuvieron las vegas de Villalbura, desaparecidas con el cambio del cauce del Bernesga. Antaño se sabe que el río formaba islas y meandros, ingeniándose los vecinos varios artilugios para pasar hacia Cuadros, que se ve en la distancia). Uno eran los zancos, para lo que se requería mucha habilidad y aún así podía tirarte y arrastrarte la corriente. Otro eran los coladeros, pero había que saltar de piedra en piedra pudiendo caer al agua, y otro una especie de telesilla por el que se cruzaba encima del agua a fuerza de brazo, ideado por el Tío Clemente y el Tío Agustín, si bien dio también lugar a algunos accidentes. Una fórmula más era a rebranca, que es como decir a la espalda. Una persona fuerte transportaba así a otra de orilla a orilla pero también podía resbalar y caer al agua los dos


Subimos hacia la derecha


Por esta pronunciada cuesta


Llegando al lugar donde estuvo el cementerio de Villabura


Numerosos descendientes de los vecinos y vecinas de antaño suben cada cierto tiempo en peregrinación a este emotivo paraje


Justo antes de llegar a aquel alto


Donde una cruz, mirando hacia Cuadros, señala el lugar del camposanto


Un enclave especial, lleno de sentimiento


Y seguimos subiendo


Por esta pedregosa senda


Hacia ese pequeño encinar


El premio a tanto esfuerzo es la gran vista del valle del Bernesga, que tanto extasió al asturiano Gaspar Melchor de Jovellanos en sus andanzas por estas tierras, escribiendo en 1791...

"Día 26. Salida de León a las ocho y media de la mañana en el coche de San Marcos, con Peñalva y su hijo. Camino todo guijoso, de muy fácil y barata compostura. La antigua barraca, caída; otra nueva más adelante. Hasta la Hoja, mucha sementera de centeno; al lado izquierdo bellísimo valle del Bernesga, a derecha el del Torio, puede sospecharse por la llanura, el guijo, y las caídas de las vegas, que fueron en lo antiguo un solo río, y al cabo, se partieron; véase por sus orígenes"


Gaspar Melchor de Jovellanos, el ilustrado, será un constante compañero en este Camino de San Salvador. Sus anotaciones y vivencias son buena fuente de datos e historia de esta histórica ruta y sus gentes y lugares


Al llegar al encinar hay una bifurcación: es indistinto ir a la derecha o a la izquierda, pues ambos senderos salen a la misma pista que sigue en dirección norte


En Las Tienas


Aquí La Vallina y valle del arroyo Villalbura


Más subida aún


Tal y como hemos dicho lo que aparenta una etapa fácil es una prueba física para nuestras piernas


A nuestra izquierda Cuadros y Campo y Santibáñez


Fértiles vegas y la extensa meseta


Cuadros y sus barrios: La Cuesta, La Reguera el Valle y La Ermita. Ante ellos las vegas de Cañamalín, Las Rozas, Los Llamargos, Las Rozas y El Pisón


La Vega y El Coto


Subiendo por La Vallina arriba


Praderías y majadas de verano


Cierre para el ganado suelto


Podemos pasar pero dejándolo otra vez cerrado, no es para que no pasen las gentes, es para que el ganado no pase de un terreno a otro y se extravíe


Atravesamos un pequeño bosquete


Y volvemos a subir


Aquí en este cruce iremos a la izquierda


Iniciando  la cuesta abajo en La Cotadica. Fijémonos en las flechas del suelo


Y en la señalización oficial


De nuevo en el bosque


Buen y gran "tobogán"


Un poco de rampa arriba


Al coronarla bifurcación y a la izquierda, bajando otra vez


Y así vamos perdiendo altura rápidamente


Otra bifurcación y a la izquierda también


Marcas amarillas en la corteza de los árboles


La Vallina del Manzanal


Valle Fondo


La Vega de Cuadros


Monte El Cañico


En Valle Fondo nos desviamos a la izquierda, bien por este sendero o por el siguiente, viendo al fondo La Cotada


Asi está señalizado


Y por aquí vamos bajando, viendo al fondo la pista que bordea el cueto, a donde vamos a salir


Ambos senderos forman una "X". El caso es continuar hacia la pista de la ladera


Subiendo un poco


Y al llegar a ella seguir a la izquierda


En un ligero descenso ahora


Abajo El Soto, topónimo de bosques de ribera


Estamos en El Travesal


Estamos en San Pelayo, zona de descanso, también con buzón y fuente. El lugar está relacionado con el desaparecido monasterio de San Pelayo, que existió en las inmediaciones. Hemos de tener en cuenta que en tiempos pretéritos monasterio no hacía alusión necesariamente a un gran cenobio, a veces unas cabañas o chozas eremíticas con un par de monjes o poco más, o incluso una familia acogida a alguna orden o voto religioso podían ser llamadas así


Existe una importante tradición hospitalaria en estos enclaves. Los buzones sirven para dejar constancia de nuestra llegada y en caso de necesidad poder localizarnos, si bien el Camino, bien señalizado, no debería ofrecer inconveniente


Se cuenta que en este paraje descansó Bermudo II con sus tropas durante sus continuas campañas


Sobre una mesa con bancos otra imagen piadosa


De la Sagrada Familia


La Moral


Cuadros


Allí abajo está el Molino Rozas, así como la antigua Presa de los Molinos, que se empleaba para regadío de día y donde se producía electricidad de noche, por lo que también se la llamaba Presa de la Luz o de Las Escabichas


El Camino en llano


Vemos unas casas: Cabanillas, en la Edad Media Cabaniellas, es decir, pequeñas cabañas. En las inmediaciones existió otra aldea, La Llamilla, desaparecida con las riadas del Bernesga, al decir de la tradición. Por aquí pasarían Alfonso VI y Rodrigo Díaz de Vivar para abrir el Arca Santa de las Reliquias en la capital astur en el invierno del año 1075


Es una aldea totalmente vinculada con los peregrinos del Salvador pues existe en él una cofradía para atenderlos fundada en el año 1444 y que tuvo hospital de peregrinos, del que el actual Albergue de Cabanillas es digno sucesor


Antes de bajar, hemos de subir


A la izquierda La Llanada del Obispo, por donde pasaremos


Existe una muy antigua referencia a Cabanillas, si bien en un libro apócrifo gótico, supuestamente del año 359, reinando el vándalo Guntamundo (que realmente nació casi un sglo despues), donde se lee

"... et cum illos parroquianos totos de Cabanellas y pertensiit Vernisgam..."

(...y con los parroquianos de Cabanillas, atravesando el Bernesga...)

Independientemente de la realidad del libro se percibe que estos parajes camineros eran de suma importancia desde tiempos muy remotos


El Camino aún dará unas vueltas y revueltas, siguiendo la sinuosidad de estas laderas, antes de bajar a Cabanillas


Encontrar las señales, aunque abundan, es siempre una alegría, pues nos da confianza en ir por el itinerario correcto


El Carcabón y Las Cabreras


Aquí hay un cruce y empezamos a bajar a la izquierda


Entre los arbustos


Camino de San Salvador


Bajada directa


Pasamos una cabaña


Y seguimos descendiendo


De nuevo en el valle


Pastos caballares


Una imagen idílica


Un lugar de ensueño


Emotiva estampa


Aún bajamos un poco más, si bien más suavemente


Con el pueblo más cerca, ante el bosque de ribera y con las montañas siempre al fondo


Curva a la derecha


Bajo El Carcabón


Ya caminamos en llano


Enlazamos con otra pista


Y seguimos viendo, aparte de las señales del Camino del Salvador, las de la Ruta de la Plata


La Llanada del Obispo, topónimo que revela la antigua dependencia del territorio con el obispado leonés


En el Diccionario de Madoz de 1850 se presenta a Cabanillas un tanto amenazado por las crecidas del Bernesga, donde se producen "grano, legumbres, lino, cáñamo, pastos y ganado, así como alguna caza y pesca"


Cruce y de frente


Hacia las primeras casas, en la Calle Real, continuidad de este Camino, el Camino Real, del reino, esto es, camino público empleado por reyes, viajeros, arrieros, pastores, guerreros y peregrinos a lo largo de la historia


Frente a las casas las tierras de labor


Placa de la Calle Real


En 1858, cuando Isabel II visitó Asturias, también pasó por aquí, entregando una donación de 500 reales a la vecindad para que arreglasen el camino y se mostrasen jubilosos a su paso


Pastos a la derecha


Y huertas


Fila de casas


Concha xacobea


Frutales en flor


Por la Calle Real


Cruce y de frente


Buena arquitectura trasdicional. Destacan estos elegantes corredores, así como las fachadas de piedra


Ribera del Bernesga


Todo recto hacia la casa del fondo


Iglesia de San Salvador a nuestra derecha, tras las casas, asomando solo la espadaña del campanario, construida entre los siglos XVII y XVIII y al lado de la que está el albergue de peregrinos


La advocación a San Salvador delata su vinculación con el Camino y la Catedral de Oviedo/Uviéu


A la derecha está la ermita del Bendito Cristo de Cabanillas o Santo Cristo de la Vera Cruz, sede de la cofradía de este nombre, fundada en 1444 y cuyos estatutos estipulan ayuda a los peregrinos, dándoles hospitalidad, así como a los necesitados y a las familas de los cofrades fallecidos. Hubo pues hospital de peregrinos, en el sentido antiguo de hospedaje, más que en el actual del término como centro sanitario y sus preceptos podrían resumirse en esta frase:

"Puesto que vamos a ser juzgados, más nos vale hacer obras pías con el fin de poder exponerlas en nuestro favor cuando seamos llamados por el Juez Supremo"


La fábrica actual de la capilla es relativamente reciente pero anteriormente hubo un santuario del siglo XV hecho a su vez hecho sobre otro románico, que podría estar sobre un eremitorio caminero aún anterior. Una primera gran reforma fue acometida en 1910 si bien se acabaron los fondos, siendo la obra rematada en fases décadas después


Se conserva en el interior una imagen de San Pelayo que se dice era la del desaparecido monasterio que existió en las cercanías de Cabanillas, pues como la imagen de Santa Polonia (Apolonia) fueron traídas de La Llamilla. La parroquial como hemos dicho venera a San Salvador, celebrándose por todo alto la Cruz de Mayo, antes el día 3 de ese mes ahora el segundo domingo, con procesión del ramo entre la iglesia y la capilla y reparto del vino y el escabeche, relacionado con la tradición hospitalaria jacobea del enclave


Nos acercamos a un cruce


Aquí a la derecha, donde hay una fuente del siglo XVIII restaurada se va al Albergue de Cabanillas, a la izquierda sigue el Camino


Fuente y mojón caminero


Señalización al albergue


Nos hospedemos o no en este albergue saldremos por aquí de Cabanillas


Con frases que nos desean Buen Camino en esta fachada de piedra


Pasamos el puente sobre el arroyo de Cabanillas, afluente del Bernesga y acto seguido tomamos el camino de la derecha


El que va pegado a la misma orilla


Con la torre de la luz a un lado. A lo lejos montes de Solana del Valle, El Pisón y Alto de Cabanillas


Y cabañas de ladrillo al otro


Seguimos todo recto


Cruce y de frente, a la izquierda


Pasando unas ruinas


Y admirando las vegas del Bernesga, cuando recordamos la Epístola a Batilo del ilustrado asturiano Gaspar Melchor de Jovellanos, quien tanto recorrió estos caminos y del que tanto habremos de hablar, pues dejó siempre plasmadas sus impresiones...

"Verdes campos, florida y ancha vega,
donde Bernesga próvido reparte
su onda cristalina, alegres prados,
antiguos y altos chopos que su orilla
bordáis en torno, ¡ah, cuánto gozo, cuánto
a vuestra vista siente el alma mía"


Delicioso caminar por los campos leoneses


En ruta a La Seca y Cascantes, camino de La Robla