Eres el Peregrino Número

viernes, 11 de mayo de 2018

LA CRUZ DE LA SALVE (RODIEZMO, LEÓN): RUTA ALTERNATIVA AL VALLE DE LA TERCIA. (ANEXO AL CAMINO DE SAN SALVADOR - 8)

La Cruz de la Salve. Cerca de Rodiezmo, bajo El Barrancón y en ruta a Poladura de la Tercia 
Bifurcación en el Valle del Barranquillo
En nuestra ruta al Valle de la Tercia, bajando de Las Forcadas de San Antón, procedentes de Buiza y La Pola de Gordón, hallamos, ya en el valle del Barranquillo, esta caseta, donde las flechas amarillas nos indican dejar esta pista para subir hacia la izquierda, por los altos de El Barrancón. Otra alternativa, si no deseamos subir por esos roquedos, es seguir la pista, a la derecha de la caseta, por el fondo del valle. Puede ser una buena alternativa tanto para las biciletas y los caballos como para quienes hagan el camino andando y se topen con lluvia, niebla o nieve. No veremos el valle desde las alturas pero a cambio pasaremos por un precioso desfiladero


Un bordón y una frase en la caseta, pintados con la misma pintura que las flechas, nos desean Buen Camino, la frase jacobea por excelencia


Y así bajamos suavemente con el río a nuestra derecha y el pinar


El río Barranquillo


Y a la izquierda las peñas de El Barrancón, por donde va subiendo, paralelo a este, el otro camino


Enfrente el monte El Violar. A su derecha es La Lámpara (1.662 m) y a su izquierda el Pico la Palecha 1.626 m)


Ahora empezamos a ver a la izquierda la gran peña caliza de La Carba


A la izquierda baja el Camino


Al pie de El Violar, cuya ladera tenemos a la derecha


Y de frente La Carba


El Camino ya casi va llaneando


Abrevadero para el ganado


Y ahí tenemos La Carba y a su derecha La Carba Verde, llamada así por la vegetación que crece en su verdosa cima


El río sigue a nuestra izquierda


Lo vemos ahora en esta campera


Otro abrevadero


Nos acercamos al desfiladero


A nuestra izquierda la falda de El Barrancón


Otra caseta del suministro de agua


El río canalizado entre la pared natural de la roca y la pista encementada que aprovecha este antiguo lecho fluvial


Unas chapas para el paso de vehículos todoterreno y tractores


Volvemos a la pista de zahorra. Aquí el paso se abre un poco


Pero enseguida se vuelve a estrecharr


Viendo al fondo las cumbres de la Cordillera Cantábrica, el Cordal asturleonés


Seguimos en la garganta del Barranquillo


Otro tramo hormigonado y el río canalizado


Un pequeño pero muy hermoso desfiladero


Salimos de la estrechura


Peñas arriba sigue el camino oficial


Paso entre las rocas


Desde aquí empezamos a ver La Cruz de la Salve


Está allí, ante las formidables alturas de la cordillera


Un lugar donde los peregrinos de antaño rezaban una salve al ver tan grandiosa muralla de cumbres que, muchas veces cubiertas de nieves y nieblas, les iba a tocar pronto atravesar


A la izquierda vemos Peñalaza, grandioso murallón calizo, a la derecha los 2.182 metros de Brañacaballo o El Cueto Mirallo, gran guardián de estas cumbres y valles cuya cima, junto con la de todo el cordal contiguo, seguro que suscitó tanto miedo como admiración, incitando al sobrecogimiento y por lo tanto a la oración de los romeros, como toda la gran pared vertical que ante sus ojos se extendía abarcando todo el campo visual


Sin duda, irían enterándose de los pasos existentes para franquear semejante paredón natural


Allí, en aquel recodo, donde el Camino sube un poco, al pie de la cruz, escudriñarían con su mirada, ansiosos, por donde habrían de acometer tal proeza montañera


Correrían con inquietud por esta agradable campiña


Con ganas manifiestas de otear el amurallado horizonte


Brañacaballo les impondría su respeto


Pero la Cruz de la Salve sería la señal de que van por buen camino, duro pero transitable, y que no les faltarían atenciones y lugares de acogida en tan dura prueba como se les presenta


Así suben hacia los peñascos al pie de El Barrancón


Como un pétreo telón que les oculta la magnificencia de la alta montaña que ya vislumbran en lontañanza


Suben esta pequeña cuesta


Y con ilusión llegan al pie de La Cruz de la Salve, a punto ya de admirar tan gran portento natural en el paso a Asturias


La Cruz de la Salve, alivio de tantos romeros y sufridos viajeros, pastores y arrieros a lo largo del tiempo


Entre Peñalaza y Brañacaballo ya adivinarían un paso natural


Bordeando la peña donde se asienta la cruz verían el camino hacia Rodiezmo, una de las vías para seguir la ruta a Asturias. Con el tiempo sería la más empleada, hacia Villamanín y Busdongo, pues por ambas poblaciones se trazaría la carretera a Castilla, la actual N-630. Para nosotros esa vía tendría el grave inconveniente de ser toda por carretera general, con sus arcenes, tráfico y túneles, por lo que lo mejor será acometer el camino antiguo y original, más directo, a Poladura de la Tercia, más al oeste


Seguimos las flechas sin apartar la vista de la inmensidad de Brañacaballo. A su derecha están el Alto del Sesteo (2.045 m), La Foya (2.017 m), y La Pizarra (1.981 m). A sus pies, pero también encima del valle, si nos fijamos distinguimos  Sierras Blancas y Sierra Negra, con el Pico Estadillo (1.663 m) y La Cruz (1.692 m)


Pasada La Cruz de la Salve, en Las Coladillas, está la bifurcación: a la derecha a Rodiezmo, a la izquierda a Poladura de la Tercia


Solo en caso de necesidad o apuro se recomendaría ir a Rodiezmo y Villamanín, por ejemplo nieves y muy mal tiempo. Lo óptimo es ir a la izquierda, a Poladura de la Tercia


Subimos un poco


Y llegamos a otro cruce, yendo a la izquierda


Pasando sobre esta tubería sumidero de aguas


Subimos una cuesta, suave pero larga


Ante el Alto del Venero (1.412 m), el Pico el Rubio (1.764 m) y el Pico de Canga (1.784 m) sigue el Camino


Los pastos esperan en primavera por la llegada de los ganados trashumantes desde Extremadura, o los estabulados en las cercanías, esperando por el final de la invernada


Coronamos la primera cuesta, con El Barrancón a nuestra izquierda, por donde baja el otro camino


Y caminamos un trecho bastante llano


Por esa campera al pie de El Viso ha bajado por la izquierda, a unirse con esta, la senda que viene de El Barrancón


Es el lugar de La Pría


Otro gran pastizal


Peñalaza, a su izquierda sube de Poladura de la Tercia el camino que seguiremos, hacia Arbás del Puerto para pasar a Asturias por Payares/Pajares


Las cimas se ven cubiertas de nubes, imaginémonos la impresión para los peregrinos de la antigüedad


Y este es el Valle de la Tercia, de origen glaciar, con Brañacaballo en medio, a la derecha de Peñalaza y a la izquierda de la Sierra de Currillos


La Sierra de Currillos, con Peña Llacio (1.582 m), Peña del Águila (1.898 m), Peña la Hora (1.877 m), La Peña los Bueyes (1.942 m) y el Pico la Carba (1.922 m). Abajo, Rodiezmo, que fue capital del municipio hasta pasada la guerra civil, luego compartida con Villamanín hasta 1970, cuando pasó a esta población


Carba (1.922 m). Abajo, Rodiezmo, que fue capital del viejo concejo de La Tercia, que junto con el de concejo de Arbas y el coto de Busdongo constituirían ayuntamiento en el siglo XIX, del que siguió siendo capital, esta vez de municipio, hasta pasada la guerra civil, luego compartida con Villamanín hasta 1970, cuando pasó a esta población El ilustrado asturiano Gaspar Melchor de Jovellanos, que tantas veces transitó estos puertos, escribió así del lugar en su Diario el 5 de septiembre de 1790:

"Salimos de Villamanín; vega agradable a la izquierda; en ella el lugar de Ruidiezmo, cabeza de concejo de La Tercia, realengo, patria de los Freyres Rodríguez de Robles. Más cerca Ventosilla, también a la izquierda del camino, y luego en él Villanueva, anejo de Ventosilla. Tierra firme y llana, a orilla del río Busdongo; montañas de tierra y peña a la derecha. Algo retirado Camplongo, lugar ruín y humilde; a las dos leguas, Busdongo, menos malo, pero mucho. Empieza la subida a Pajares, que ni es agria ni larga; tiene sus rellanos; media legua a la Perruca; poco antes Arbas, a dos tiros de fusil, compuesto todo ese camino por los canónigos (de la Colegiata de Arbas). Empieza la bajada, reparada desde el 82, pero sin más utilidad que estar algo más franca. No están tomadas las aguas en cantarillas; por esto y por no estar corriente la limahoya de las laderas, se vienen sobre el camino, le roban, y saliendo por él, le destruyen. Es preciso franquearla hasta 40 pies, coronarla de petriles, tirarla más suavemente, multiplicar las cantarillas, hacer algunos paredones, buenas limahoyas, árboles fuera de ella, escarpes, zanjas, recodos, piso igual y firme. De Villamanín a Busdongo, dos leguas; a la Perruca, media; a Pajares (el pueblo), media, llegamos a dormir: buena mañana, tarde clara y algo fría hasta Arbas; niebla fría hasta cerca de Pajares. Posada del Gallo, mala casa, buena gente; cuarto alto con tres camas, poco aseado. Hecho el camino, se podría sustentar una buena posada. ¡Qué delicioso país al continuar la bajada que sigue hasta Campomanes!..."


Ahora es aquí donde se unen este camino de la Cruz de la Salve con el de El Barrancón que sale al camino desde el prado de la izquierda


Rumbo a Poladura de la Tercia