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domingo, 10 de mayo de 2020

DEL GÜEYU DEVA A LA OLLA Y EL CURVIELLU: CAMÍN XIXÓN-CUADONGA / GIJÓN-COVADONGA (3)

Mapa del tramo del camín
La Fuente Deva, final de la Senda del Río Peñafrancia. Al fondo está El Güeyu Deva, donde nace el río


Ni que decir tiene que existen múltiples lugares a escoger para iniciar el Camín Xixón-Cuadonga/Gijón-Covadonga y luego, si se desea, seguir el recorrido señalizado y promocionado por la Tertulia El Garrapiellu desde al menos 1991, el más seguido en nuestros días. Realmente, los peregrinos dicen que los caminos siempre empiezan a la puerta de casa, es cierto, si bien, en este caso, existe un lugar especial para "empezar" la también llamada en su tiempo Travesía Andariega a la Santina, y este es Deva, y en concreto El Güeyu Deva o sus inmediaciones, como la gran explanada de la Fuente Deva, con su lavadero, lugar de parada de excursiones y paseos. No es una elección aleatoria, es un verdadero "inicio mítico, histórico, sentimental, espiritual", o como se le quiera decir, y ello por las razones que pasamos a exponer ahora


Para llegar aquí, había antaño varias posibilidades, a veces directamente comenzando nuestra andadura en este mismo lugar, o en el aparcamiento de la iglesia de San Salvador de Deva, que está un poco antes, parada del autobús, taxi, coche, etc. que nos traiga. Otra era la de aventurarse por sendas y carreteras locales de la zona rural gijonesa y, salvo rodeos o despistes, que no pocas veces ocurrían, acercarnos a lugar. Pero ya hace unos cuantos años se ha abierto la famosa Senda del río Peñafrancia, vía senderista y ciclista que, desde La Guía, sale del casco urbano siguiendo en su mayor parte la ribera de este río Peñafrancia, llamado antes Deva, en un bellísimo trayecto de 6 kilómetros principalmente llanos, llenos de naturaleza y apartado casi todo el tiempo de carreteras locales, generales y tráfico, resultando un verdadero prólogo ideal para esta fantástica ruta andayona


La senda acaba pues aquí, en La Fuente Deva, justo antes del nacimiento del río, unos metros más adelante, en El Güeyu Deva (el ojo de Deva), un lugar estupendo para hacer un alto y descansar, si hemos llegado caminando, o para reunirnos y ajustar nuestras mochilas, atar nuestras botas, comernos el bocadillo, o charlar un poco intercambiando, planes, pareceres y consejos si arrancamos justo de aquí


Vamos pues a bajar las escaleras hacia el lavadero, pues además la senda ha acabado, y la carretera se estrecha al pasar el puente sobre el río.

Muy importante: empleemos la barandilla para evitar resbalones en los peldaños de losas de piedra


Aquí está la entrada al lavadero, con sus columnas de ladrillo,


Vemos la profundidad, longitud y dimensiones del lavadero, se dice que fue, y sigue siendo, el más grande del concejo, aunque ya sin uso para hacer la colada


Y llegamos a la célebre fuente de los tres caños. Según nos informaron vecinos que conservan viejos papeles y documentos, la fuente se hizo por cuenta de la petición de un aguador de Ciares que vendía agua por las casas del casco urbano antes que existiese la traída, aguador que se suministraba de las fuentes de Cabueñes, hasta que un día, como consecuencia de algún problema, dejó de ir por allí y pidió permiso al Conde de Deva, dueño de la mayoría de la tierra de la parroquia, para poder sacar agua de aquí, solicitud que le hizo por escrito un párroco


El Conde contesta afirmativamente y hace construir una primera fuente algo más adelante del nacimiento del río para que le sea más fácil sacarla al aguador. De esta manera nace la Fuente'l Güeyu, Fuente Deva o Fuente Peñafrancia, donde después se haría un gran lavadero para la vecindad


Se dice que este lugar que era antaño "el periódico de Deva" porque, además de para venir a por agua y lavar la ropa, era un auténtico lugar de reunión vecinal, donde todo el mundo se enteraba de todo al entrar en conversación, no siendo extraño incluso, que durante los veranos se entablasen grandes discusiones y algaradas entre las lavanderas y los molineros del cercano Molín de Deva, aventándose les tables de llavar contra'l matu, por culpa de la escasez de un agua que todos querían aprovechar. Muchas de estas lavanderas lavaban ropa de la ciudad por encargo, principalmente de hoteles y negocios, así como de alguna casa pudiente, transportando la colada de acá para allá en carros tirados por burros


El agua sale como hemos dicho de tres caños, uno a cada lado de una columna de base triangular con pequeño estanque y desagüe


Hay además una gran explanada enlosada, con césped y bancos de piedra


Aquí también hay un pequeño puente para los paseantes. Al fondo está el de la carretera


 Pasamos por tanto aquí sobre el río por el pequeño puente peatonal, que tiene unas escaleras


Volvemos a mirar hacia el puente de la carretera, detrás de él hay un gran estanque, llamado El Muelle o El Pozón, donde se embalsan las aguas que salen del Güeyu Deva, nacimiento como hemos dicho del río Peñafrancia, antiguamente llamado Deva


Y es que "Deva", topónimo de origen céltico, denomina una diosa de la naturaleza de raíz indoeuropea, la Gran Diosa Madre que da la vida, simbolizada en las aguas y el nacimiento de los ríos, como es del caso del Peñafrancia. Esta Diosa Madre de la Naturaleza (agua es gérmen de vida) quedó cristianizada muchas veces en la advocación a la Virgen María, pues según el cristianismo es también una Gran Madre del género humano


La adoración a Deva es un ejemplo de la veneración y el respeto de las antiguas culturas para con el entorno natural que hace posible la vida y de la que el agua es el principal fundamento. No es de extrañar que un elemento fecundador y femenino como es el agua quedase divinizado por un ser también femenino, Deva, y este fuese con el tiempo transformado o asimilado a nuevo nombre, aunque no de función, cuando una nueva religión se superpone a las anteriores. Es un caso similar al que se da también en Covadonga, pero muchos y numerosos son también los sitios de Europa que conservan el nombre de esta diosa



En Asturias mismo tenemos el río Deva en la frontera con Cantabria (que cruzamos entre Unquera y Bustio por este Camino Norte), La Peña o Isla La Deva casi enfrente de la desembocadura del Nalón, o también El Ríu Deva que nace en el Monte Auseva en Covadonga, pero hay muchos ejemplos más desde Europa hasta la India y, entre ellos, destacamos en Galicia el río Deva en Pontevedra, Deba en el País Vasco que también denomina a un río y a una villa, el Deventer en Holanda, la ciudad de Devon y Devonshire en Inglaterra, las Divonna de Francia, Diviciacos, famoso druida galo; el Dvina, río de Rusia y Letonia, la Diva de los persas y un larguísimo etc que sería harto prolijo enumerar


También este culto a Deva parece estar muy emparentado con las creencias en los seres femeninos del agua y las cuevas que existen en la mitología de todas las culturas y que en Asturias están representados en les xanes, que se aparecen en fuentes, ríos y lagos. Precisamente arriba, en el Monte Deva hay un prado llamado Campuxuanes del que se cuenta que era donde bailaban las xanas algunas noches y alboradas como la de San Xuan


Al otro lado del ponticu, de frente a la finca de Casa Robustiano, salimos al Camín del Valliquín de Baxo, yendo nosotros a la izquierda



Al otro lado del puente tenemos otra fuente


Subiremos pues hacia la carretera


Cuando hace buen tiempo el lugar suele llenarse de gente: ciclistas, andariegos, excursionistas, o grupos de amigos y familias que vienen a pasar el tiempo en este rincón lleno de naturaleza entre álamos, carbayos y lloreos (laureles)...


Caminamos ahora junto al muro de la finca de la Casa Rectoral. El río está ahora a nuestra izquierda


El río Peñafrancia, que  fue llamado en la antigüedad también Deva, topónimo que pasó al de la parroquia, llamando mucho la atención la similitud que guarda con el Deva que nace en Covadonga. Tanto uno como otro nacen en lugares sagrados en los que sin duda hubo alguna veneración antes de la llegada del cristianismo y en los que había devoción a esa "Deva" o Diosa Naturaleza


Existe además una antigua leyenda transmitida antaño de generación en generación por los habitantes de Deva según la cual el día de la legendaria batalla de Covadonga el agua que salía del Güeyu estaba roja de la sangre de los caídos en el combate. Se trata de la repetida tradición de la "comunicación subterránea" de este tipo de lugares sagrados o mágicos, y que en este caso pueden tener una explicación lógica: las aguas que nacen en El Güeyu Deva pasan en su recorrido subterráneo por alguna veta de mineral de hierro



Esto dicen algunos geólogos que puede verse claramente en unas piedras que se encuentran o se encontraban en el mismo nacimiento del río y que están teñidas de herrumbre roja, lo que pudo dar origen a esta tradición popular tan sumamente sugerente


No es extraño que este lugar sea del que parte una importante ruta de peregrinaciones: el Camín Xixón-Cuadonga/ Camino de Gijón a Covadonga, que muchos comienzan ahora en el casco urbano gijonés desde que se abrió la senda del Peñafrancia que ya hemos dejado atrás


Otra muy buena vista de la fuente y el lavadero, con sus nueve columnas


Acabamos la cuesta y salimos a la carretera



Al lado del puente tenemos una vista preciosa de todo el conjunto



El gran lavadero con sus columnas, la fuente, su explanada, el río y el puente peatonal que acabamos de pasar



El Puente la Fuente Deva. El río, salvo en meses de mucha seca, baja un caudal abundante en su nacimiento



El lugar en primavera; esplendor verde


Llegando a la carretera cruzamos y seguimos de frente



Salimos a la carretera Deva pero, antes de seguir camino, vamos a asomarnos al otro lado del puente



Aquí vemos el Muelle Peñafrancia, un gran pozón o estanque en el mismo nacimiento del río, donde antes de la guerra del 36 podían pescarse truchas. La gente se colocaba por aquí a echarles el anzuelo, aunque había quien era capaz de cogerlas con la mano según pasaban por la salida de los canales hechos para su reproducción. De aquella el pozo era un verdadero lago de dos metros de profundo que se limpiaba todos los meses por iniciativa del Conde, quien pagaba a perrona la cesta de hojas sacadas del agua, labor que solían realizar las mujeres y los niños de Deva



En ocasiones El Muelle Deva o El Pozón se llega de vegetación y plantas, siendo este su aspecto. El Güeyu Deva, el nacimiento del río, está al fondo en la espesura, donde salen las aguas


Aguas que brotan bajo una peña que es donde está el güeyu propiamente dicho, y sobre la peña la ermita de la Virgen de Peñafrancia, una misteriosa virgen negra relacionada con La Santina de Covadonga pues celebra también su fiesta el 8 de septiembre. En otoño, cuando caen las hojas, tal vez la podamos ver ya desde aquí, sino podemos acercarnos a ella por la carretera, siguiendo El Camín de Barrea

El santuario es otra posible cristianización de un lugar de ancestral veneración. Esta ermita fue edificada acabando el siglo XVII vinculada a las posesiones de los condes, al ser el panteón familiar de esta estirpe. La tradición popular afirma que la Virgen se apareció en este lugar a un vecino de Deva un día 8 de septiembre, Natividad de Nuestra Señora. La gente empezó a acudir allí para adorar una imagen mariana representativa del acontecimiento hasta que se decidió trasladarla a la cercana iglesia parroquial de San Salvador, pero no pudieron porque la imagen siempre volvía milagrosamente a la peña, encima del Güeyu, tantas veces como la llevaban. A causa de eso tuvieron que hacer la ermita de Peñafrancia. No obstante, la historia nos informa de la construcción de este templo de otra manera...


 En el año 1689 Don Luis Ramírez de Valdés, prior de la Catedral de Oviedo/Uviéu, pide permiso a D. Juan Manuel Ruiz Amaya, arcediano y gobernador del Obispado, para hacer en un prado de su propiedad una capilla dedicada a la Virgen de Peñafrancia, advocación originaria de la sierra del mismo nombre en Salamanca. Dos años después, concedidos los permisos, se acaba la obra y se oficia la primera misa el día 6 de septiembre de 1691

 El santuario sigue la traza de las ermitas de la época, con planta de cruz latina y pequeña cúpula en el medio, pero con un especial esfuerzo de los constructores para asegurarla bien encima de la roca. Tiene tres pisos o niveles: el de arriba o superior, donde están el altar mayor (presbiterio) y el camarín de la Virgen; el del medio o central, con una cúpula bajo la que están las tumbas de los condes, y el de abajo o inferior con los bancos de misa. La entrada se sitúa en la pared que mira hacia el este y debajo el pórtico hay una ventana con una reja que permite la entrada de luz al interior. En la romería de Peñafrancia destacaba por su alegría en la puya'l ramu Jesús El Policía, rifa con panes, patatas, pimientos, llacones, fabes, pitos, coríos... todos los productos del campo, así es que no pocas veces empezaba a la una y media y acababa a las tres, justo para escapar a comer a casa

En el año 1709 un peregrino francés llamado Lorenzo Boyer llegó aquí caminando desde Burdeos, quizás con la idea de seguir hasta Santiago, pero quedó encantado de la belleza de Deva y de la ermita de Peñafrancia, haciendo del lugar su morada y sirviendo de freru (santero asturiano) y ermitaño al cuidado del santuario hasta su fallecimiento en 1740. Su recuerdo seguía estando presente hasta hace algún tiempo entre las leyendas de los vecinos y vecinas de Deva que la transmitían como símbolo de la hermosura de su parroquia


Encantados con estas historias que tanto vinculan Deva con Covadonga, seguimos prontamente ruta siguiendo carretera adelante por L'Arbolón


L'Arbolón se dice debe su nombra a un enorme árbol que había en este cruce, hoy desaparecido: caminamos recto por la acera hacia la marquesina del autobús. Antes hay un gran mapa de la parroquia y un monolito de piedra


Y en el monolito una placa


Primer Premio al pueblu más guapu del concejo, otorgado en1993 a esta parroquia de Deva, con sus barrios y lugares


Seguimos todo recto por la acera, viendo en lo alto la antigua Escuela Deva


Actualmente son viviendas y sede vecinal


Continuamos por la acera


A la derecha la Casa Rectoral y sus huertas...


Atención al cartel a la izquierda


Entramos en el barrio de San Antonio por El Peñéu


Y en lo alto, Casa Luisa


Una flecha en esta bifurcación dice que hemos de cruzar a la izquierda


Es el Camín de Faro: cruzamos hacia él


En lo alto, el Monte Deva, de unos 424 metros de altitud, cima plantada de eucaliptos en lo que fueron muy antiguamente tierras del común y pastos, si bien de unos años acá se han emprendido tareas de repoblación de especies autóctonas, con áreas recreativas, espacios naturales, sendas, observatorio astronómico, además de recuperación de sus totémicos campos de túmulos megalíticos


Al otro lado de la montaña está el valle de Riosecu, por donde se sumen las aguas que van, subterráneas, bajo la montaña, a salir al Güeyu Deva, donde hay una galería explorada por el grupo de espeleo-buceo Ensame Aguarón


A nuestra derecha El Fondón, otro de los barrios de Deva. Allí está Casa Antonio, buena referencia visual


Según las señales es común el paso de tractores y ganado


El camín hace aquí de frontera entre San Antonio y El Fondón


Letrero caminero...


En el lugar de El Peñéu Casa Pergenta y Manolo


Placa de la casa


El camino sube suavemente junto a la Finca Solar


Caminamos junto a la finca de Casa Antonio


Tiempo de siega...



Vemos allá la antigua panera


Pomaradas de manzana de sidra


Manzanas que se asoman al camín


Sigue la cuesta, junto a la pumarada...



A la izquierda los maizales...


Y las huertas...


Vamos hacia otro de los barrios de la parroquia: El Pedroco


Aquí hay un grupo de casas en un cruce


La de la izquierda con balcón y hórreo


La Solariega, Casa les Basetes


Atalaya sobre el camín...



Casa María Engracia, que en realidad son dos, una a cada lado del camino


Tiestos y flores...


El hórreo de La Solariega, tras el seto


Enlaza con el camino La Caleya Chelo Pepón


Llegamos a un tendeyón



Almacén de cosas y aperos...


A la derecha Casa Gildo


Con una rosaleda en el camino...


Abundan los frutales


El Camín de Faro sigue subiendo resposadamente


Más frutales...


Postes telefónicos en las veredas. Hay señales de antiguas canteras, el topónimo Pedroco es por algo...


Seguimos ahora toda la tapia...


Más frutales, arbustos ornamentales y parra


Allí, una bifurcación


A la izquierda tenemos la hermosa fila de casas de la calle sol: pero nosotros vamos a la derecha


Pasamos junto a este cobertizo


Finca El Lloréu


Cruce y de frente todo hacia arriba


Al pie del Monte Deva otra bifurcación, frente Casa Angelín


Giro a la izquierda...


Caminamos por las mismas laderas de la montaña


El camino es sobradamente ancho, estemos atentos al paso de vehículos, principalmente coches y tractores


Continúa, un poco más pronunciado, el largo recuesto...


Limoneros y otros frutales. Esta zona este del concejo, eminentemente rural, es especialmente soleyera y fértil, apta para estos cultivos..


Bifurcación con el Camín de Morán: seguimos de frente por el Camín de Faro


Ahí está La Quintana, Casa Ugenio Segundo


Pasamos frente al gran portón


Y subimos a su derecha


Hay un corto pero fuerte repecho


Vamos ganando altura...


Aquí podemos hacer un alto


Y contemplar la casa y la panera


Con una hermosa corrada entre las dos


Un verdadero balcón sobre la parroquia de Deva,...


Seguimos a la derecha


Pronto y acaba esta primera cuesta


El camino, que pierde el asfalto, se hace menos cuesto...



Línea de postes telefónicos...


Damos vista al valle, atravesado aquí por la Autovía del Cantábrico (A-8), trazada en los años 90


Arriba en lo alto, Cuatro Vientos, ya en La Olla, otro de los barrios de Deva. Por allí va la carretera a El Curviellu, con desvío al Monte Deva, subida también al cementerio y comunicación con el valle de Riosecu


Allí, al lado de dicha carretera, el bar El Pilar


Nosotros subiremos a La Olla, pero no por allí, sino más a la izquierda, por La Cuesta


A nuestra derecha los pastos bajo el Monte Deva


Pacen los rebaños bajo las inmensas plantaciones de ocalitos


Vamos dejando atrás la zona poblada y caminamos entre fincas


Terminamos de subir y vamos a la izquierda


Bajamos un poco, con los altos de La Olla enfrente de nosotros


Plantación de pumares


Ancha pista de zahorra


Ahora entre los setos...


Pasamos junto al portón de una finca cerrada


Vamos en muy suave bajada...


Llega un tramo recto


Tupidas sebes o setos silvestres, los matos, el bocage


Un hermoso abeto sobre el camín


La Olla, viene a ser una prolongación del Monte Deva por la zona suroeste del concejo, cerrándolo por esta parte, paso natural a Villaviciosa. Arriba viene a formar una especie de meseta con suaves colinas y algunas hondonadas en las que se forman lagunas, como pronto veremos cuando subamos allá


Pasamos bajo el emblemático abeto


Vamos a mirar ahora a nuestra izquierda


A la derecha, asomando entre los bosques, vemos la Quinta'l Conde en el centro de su extensa finca, junto a la que pasábamos al hacer la Senda del río Peñafrancia, para venir a Deva. A la derecha la enorme torre de la Universidad Laboral, de la que también hablamos largo y tendido al caminar a su vista por la dicha senda. A la izquierda a lo lejos la ciudad de Gijón/Xixón y más allá, al norte, La Campa Torres


A la derecha de La Laboral asoman algunos "picos" de la Quinta'l Conde, Palacio del Conde de Revillagigedo, picos que se confunden, en la perspectiva de la distancia, con los de la cúpula de la iglesia de La Uni, como también se la llama popularmente, un poco a su izquierda y más a lo lejos


Asoman los edificios de la urbe y algunas instalaciones del Puerto del Musel, como las grandes moles de la malograda regasificadora. Poco más allá la siempre llamativa silueta en forma de sierra del Cabo Torres, con su faro


Preciosas hortensias dan nota de intenso color...


La pista llanea...


Flores rojas...


Frondosos matorrales


Viene otro tramo recto


Pasamos así junto a varias fincas y parcelas


A nuestra izquierda el Camín de Barrea: llegamos a un cruce


Aquí se unen los caminos


A la izquierda la carretera local que sube a La Olla, con su túnel bajo la autovía: nosotros no subimos por ahí, pues da muchas revueltas y es todo asfalto: nosotros iremos a la derecha


Por aquí sigue la pista del Camín de Faro


Empieza a subir cuesta el camino, al principio muy poco a poco


Casi sin darnos cuenta estamos iniciando la ascensión a La Olla


Y seguimos contemplando estas bellísimas arboledas


Sobre nosotros, de nuevo, Cuatro Vientos y El Pilar


Otro gran mirador sobre Deva y gran parte del concejo gijonés


La subida va tornándose un tanto pronunciada paso a paso...


Hoja suelta en las veredas...


Serpentea el Camín de Faro


El firme se torna hormigonado


Oricios de castañas


Aquí acometemos una subida directa


Y llegamos al lugar de Faro, parroquia de Deva, Casa Modesto...


Fijémonos si podemos, en la ventana de abajo, donde estaba la cuadra y se sacaba afuera el cucho o estiércol


Entre las piedras que componen la pared aparece una labrada con forma de rostro humano


A ella le dedicábamos un apartado en el libro El Camino de Gijón a Covadonga

EL ENIGMA DEL CAMINO: LA CABEZA CASTREÑA DE DEVA
   Aquí en Faro, encima del antiguo ventanuco por el que se echaba el cuchu fuera de la cuadra, aparece un rostro misterioso que mira hacia el Camino con gesto inexpresivo, se trata de la enigmática "Cabeza Castreña de Deva", una cabeza totémica labrada en piedra que constituye un precioso elemento arquitectónico del período de la cultura castreña, en los tiempos de los antiguos astures, localizada por el investigador Isidoro Cortina Frade y que según se decía estuvo primeramente en un viejo caserón que desapareció hace muchos. Fue estudiada esta cabeza, entre otros muchos estudiosos, por la arqueóloga Carmen Fernández Ochoa e incluida dentro de los ejemplos hallados en el Noroeste Peninsular, pues existen muchas "cabezas cortadas" cinceladas en la piedra y localizadas en Asturias y Galicia, donde las llaman cabezas de mortos, así como en todo el área noroccidental peninsular y parte del occidente europeo

 Estas cabezas totémicas son muestra de la veneración de las antiguas sociedades célticas haca la cabeza humana, donde estaba para ellos la energía motora del cuerpo, lo que ahora llamamos "alma". Por eso todos los pueblos culturalmente afines pensaban que las cabezas decapitadas eran objeto de algún tipo de sacralización pues en todas las culturas del centro-oeste europeo aparecen  leyendas relacionadas con la decapitación, siendo corrientes las decoraciones  con cabezas hechas en piedra o en metal en el arte de aquellos pueblos. Los antiguos europeos consideraban que las cabezas de los enemigos muertos en combate eran motivo de especial atención. Se imaginaban que era el único modo seguro de que ningún mago, druida o brujo los resucitase para volverles de nuevo contra ellos

 Al principio clavaban las cabezas en palos, picas y postes a la entrada de sus castros y cabañas. Con el paso del tiempo esto fue teniéndose como una costumbre bárbara y se cambiaron por representaciones en piedra o madera. Con la conquista romana, pero sobremanera con el cristianismo, fue desapareciendo también ese carácter "sagrado" de las cabezas-tótem pero siguieron conservándose como un socorrido elemento decorativo por lo menos hasta la Edad Media en el arte señorial, en el religioso, y en el popular. Si no se trata, como alguien también sospechó, de un elemento algo más contemporáneo, esta Cabeza Castreña de Deva es un resto de aquellas viejas creencias europeas entre las que estaban las de los pueblos ástures, cántabros, lusitanos y galaicos de esta parte de la Península"


Un poco más allá, contrasta este hallazgo sublime en la ruta con las cercanas farolas de la cantábrica autovía, pero allá vemos La Cuesta, el repecho final antes de llegar a La Olla, otro de los barrios de Deva, toda una referencia para apurar nuestro tal vez ya un tanto cansino esfuerzo en esta empinada senda


A la sombra de los árboles del camino este se estrecha


El topónimo Faro, aunque a veces se le ha querido buscar relación con alfares, no debe ser así, parece tiene que ver con lo primero que nos suena, faro de señales. Y es que los faros no eran solamente en el mar, también en tierra marcaban, con luces y fogatas, rumbos y caminos. Quién sabe, aunque perdida la memoria popular, tal vez en tiempos inmemoriales aquí existía alguna luminosa seña en estos caminos de leyenda que, aquí y en estas alturas, dominan el mar y dominan la tierra. No en vano Casa Modesto, solitaria en medio del monte, sigue siendo un faro que nos orienta en estas arrimadas cuestas a La Olla


Pasamos junto a la entrada a la quintana


Hórreo y casa de luminosa galería


El duro recuesto no ceso


Un buen remonte, digno de la alta montaña, pero al frescor de la sombra de los árboles



Un verdadero placer para el estimulante esfuerzo caminero


De vez en cuando, en algún rellano, si no necesitamos podemos recuperar resuello


Y luego proseguir con nuestras andanzas montañeras...


Vemos el camín, seguir la sinuosidad de estas laderas de La Olla


No es extraña la prevalencia en el lugar del topónimo La Cuesta


Alambrada con estacas cerrando las cuestudas fincas de Faro


Curva a la izquierda


Praderías al pie de Cuatro Vientos


Otru buen trecho empinado, pero quizás no tanto como el anterior


La Autovía del Cantábrico, que ha transformado buena parte de este entorno, ya a la vista


La Ronda Sur, que bordea Gijón/Xixón por el sur


Hierbas altas y helechos en la verede derecha


El final de la cuesta en La Cuesta, siempre a la vista


Ahí, a la izquierda de la casa, el último tramo antes de "la cima"


Vamos hacia él


La senda parece estrecharse, pero para un caminante hay espacio más que de sobra...


Unos quitamiedos señalan que, aunque no nos percatemos, estamos al borde de un precipìcio


La espesa vegetación nos impide verlo


Todo un largo guardarraíl, como los de carreteras principales


Estamos encima del desmonte sobre la autovía, que tiene aquí su túneles. En la lejanía, más allá de Deva, Santurio


Sin embargo el viejo camino ha prevalecido, básicamente intacto


Y ahora, en este punto, tiende incluso a ensancharse


Curva a la izquierda, viendo ya la cima


Más quitamiedos...


De nuevo la autovía


Grandes escolleras para evitar argayos o desprendimientos


Y zona de vallados


Paisajes de La Cuesta


Deva a nuestros pies, por allí acabamos de pasar


Arfueyu o muérdago en algunas ramas, sobre el camino. Parece un símbolo de buena suerte, dadas las connotaciones mágico-salutíferas de esta planta


Las pomaradas están a la vista


El Monte Deva ahora a nuestra izquierda, por aquella ladera hemos venido subiendo


Postes de la luz


Llegamos a un portón: es la subida que veíamos hace solo un momento desde Faro


El hórreo, allá enfrente en la loma está Campuxuanes, el mágico paraje donde se dice bailaban las xanas en la alborada de San Xuan


La Cuesta, Casa Cián o de Aurelio'l Cubano. A lo lejos, en el monte, asoman otras por las boscosas laderas, como Casa Atienza, en las boscosas faldas de La Traba, estribaciones del Monte Deva


Cierra la finca, también muy pindia, esta alambrada


Ahora, a la izquierda de la foto a lo lejos, Casa'l Fuerte. Abajo a la derecha Foro


Casa Modesto, la de la cabeza castreña de Deva...


Vista atrás, merece la pena


Bar El Pilar y subida al Monte Deva por Cuatro Vientos y el Camín de Riosecu. Más allá estaba el Mesón Cuatro Vientos o Casa Manolo Arquera, en el Camín de Riosecu, la carretera que va al cementerio y sube a Campuxuanes, comunicación directa con las áreas recreativas y el observatorio


Y ahí tenemos el duro trecho final antes de La Olla


Ya se vislumbra la cima. La Olla viene a ser el primer "puerto" de importancia en esta travesía andariega


Otra vista de Faro bajo el Monte Deva


Ya vamos llegando a lo alto


Mientras contemplamos al oeste una buena panorámica del concejo de Gijón/Xixón


Abajo en primer término Deva, los barrios centrales y más poblados de la parroquia: El Pedroco, San Antonio, El Fondón, Serantes... si no fijamos en medio de la foto, un poco abajo, entre los árboles, veremos el edificio de las antiguas escuelas, bajo el que caminábamos saliendo de El Güeyu por L'Arbolón


En segundo término Santurio, la llamada "perla verde de la zona rural gijonesa", parroquia pequeña pero muy rural. En medio el Monte Rato, L'Armería (126 m), de resonancias mitológicas de oro y riquezas, dejadas por "los moros", esto es, los antiguos o paganos. Posiblemente sea una referencia a un recinto castreño no aún muy estudiado, del que se cuentan existen galerías subterráneas a pozos y fuentes de los alrededores, existiendo la copla que dice:

"Desde'l Pozu la Ramona
a la Fuente Villacao
hai más oro y más plata
que'l rei tien sellao"


Termina la subida, hemos llegado a La Olla, otro de los barrios también de esta parroquia de Deva: Salimos al Camín de Barrea, donde iremos a la derecha


Pero antes vamos a asomarnos aquí a admirar de nuevo el paisaje gijonés, que ya va quedando atrás


Abajo el Camín de Faro, por donde hemos subido


Vistas de Deva y Santurio. Más allá los montes de Güerces, La Madera, Ruedes... los cordales costeros que separan la franja litoral de los valles interiores asturianos


La vista llega a los barrios al sur de la ciudad, Montevil, Roces, etc. En medio de la foto una línea blanca es el Polígono Industrial de Poceyo. La vista llega al Monte Areo, larga planicie de 7 kilómetros de largo, que se alza sobre el industrializado valle del Pinzales, en la zona oeste del concejo. Por ahí va, en dirección a Avilés, el Camino Norte de Santiago. Sus campos de túmulos y dólmenes también han dado pábulo a leyendas de tesoros y sus dichos:

"Monte Areo
Monte Arolo
tierra rico
y xente bobo"


Lo dicho, al llegar al Camín de Berrea, iremos a la derecha


Ya en La Olla, el camino va a ser predominantemente llano


A la derecha una pradería, a la izquierda, fila de casas con terreno


Miramos al Monte Deva, ahora a nuestra derecha


Esa parte del monte es L'Arquera, topónimo que delata "arcas" o túmulos, sepulcros megalíticos


Precisamente se encuentra allí ahora el cementerio de Gijón/Xixón. Es llamativo cómo, después de milenios, volvemos a rendir tributo en las montañas a nuestros seres queridos...


En el Camín de Barrea volvemos a pisar asfalto...


La Finca


Al fondo, la carretera


Es la AS-331, popularmente llamada la Carretera Pión, que vamos a cruzar aquí en Casa Lola, donde hubo chigre antaño, pero antes detengámonos a observar el cartel de la derecha, que mira al camino


Es el gran mapa aquí instalado, "superviviente" de aquella señalización integral realizada por el Principado de Asturias, a instancias de la Tertulia El Garrapiellu, en 1997. Como este había otros dos, uno en La Infiesta, Breceña (Villaviciosa) y otro en El Colláu Llames (Parres)


Pese al tiempo transcurrido aún se leen bien los nombres de los lugares por los que pasa la ruta:

"Güeyu Deva, El Curviellum Pión, Altu la Cruz, Niévares, Grases, Amandi (al sur de Villaviciosa), Coru, Breceña, La Infiesta, Sietes, Llares, Anayo, Borines, Vallobal, Miyares (al norte de Villamayor), Sorribes (al norte de Sevares, Villar de Güergu, Sotu Dueñes, El Colláu Llames, Romillu, Romillín, La Vega, Villanueva, Cangues d'Onís, Celoriu, Sotu Cangues, La Riera y Cuadonga"





Una vez estudiado el mapa, reemprendemos la marcha


Tal y como hemos dicho, cruzamos la carretera frente a Casa Lola y a sombra de este gran carbayón


Continuamos ruta entre el árbol y la casa por el Camín del Caleru, nombre de los viejos hornos donde se cocía piedra caliza para hacer cal, antaño existentes en muchos lugares


En esta florida vereda, apoyado en el tronco del venerable árbol, una de las antiguas señales


Vamos también a contemplarla


Esta señal, con la garrapìella, nombre popular de los trisqueles con flecha con los que empezó a señalizarse la ruta por El Garrapiellu, y que luego pasaron a anagrama de la asociación y de las señales oficiales, es también superviviente del trabajo de 1997


Pasmos así bajo el hórreo de Casa Lola, con garaje en la bodega


El guardián de la quintana se asoma a vernos pasar...


Hermosa pista de zahorra, buena para caminar


Y estas son las llanuras de La Olla, la meseta que constituyó desde tiempo inmemorial un paso natural por el litoral asturiano


El topónimo se refiere a una laguna, cubierta de vegetación, como las que se forman en la gran hondonada de La Olla. Así, en el libro El Camino de Gijón a Covadonga escribimos...

"Según los estudios del profesor Xosé Lluis García Arias en sus trabajos sobre toponimia asturiana, se trata de una forma metafórica o figurada de darles nombre a las hondonadas, con barro dentro, pues deriva del latón "ollam", olla o cuenco de barro. Además se sabe que algunos de estos prados con fondigonada se llenaban de agua formando lagunas cuando llovía, auténticos sumideros que dan agua a las fuentes y regueros que en ellos nacen"


No en vano esa zona se llama El Charcu. Más lejos, a la derecha, es Casa Colate, por donde pasa el Camín del Charcu: es el Camino Norte de Santiago, por donde van, pero en sentido inverso a nosotros, los peregrinos jacobeos



Setos y filas de árboles dan buena sombra a todo el trayecto...


Pasamos junto al portón de una finca


Desde los campos de La Olla vemos, al oeste, ya en el concejo de Villaviciosa, el Monte'l Conde o Peñesblanques (336 m), solar de un castro astur que sin duda vigilaba estos tantas veces milenarios pasos y caminos de la costa y el interior, pues no en vano se han hallado señales de poblamiento nada menos que desde el Paleolítico inferior. A su derecha, tapado por los árboles, está El Curviellu, por donde irá nuestro camino.El monte también es conocido por este nombre


La pista sigue llana y recta entre las grandes fincas


Otra vista de Casa Rúa, con su panera


Preciosas arboledas de La Olla


Una verdadera delicia para el caminante


A la derecha, las casas de la carretera, El Robledo, El Orbayu y Mazurén. Toda esta zona ha ido pasando también, como buena parte de Deva y otras parroquias, de lo rural a lo residencial


Las viviendas unifamiliares, segundas residencias y chalets, ocupan buena parte de esa parte del montes.


Son los altos de L'Arquera y La Paré del Teyeru, donde de unos cuantos años acá se han construido bastantes casas, casi en el límite con el concejo de Villaviciosa, en las inmediaciones de Casa Pintura


La Finca del Conde, El Mirador, Buena Vista... por abajo discurre la carretera Pión, que pasa por el Puente L'Arquera sobre el río Llorea, que nace en esa parte de El Teyeru


Grandes castañales y carbayos... esplendor de la naturaleza...



Entre troncos y matos, vemos unas casas


Por ahí abajo, donde se forman lagunas, están El Charcu, El Charquín, y discurre El Camín del Charcu, el Camino Norte de Santiago, que desde La Olla baja al Camping Deva, siguiendo hacia Gijón/Xixón por Deva y Cabueñes


Precisamente un poco a la derecha de esas casas, este camino se unirá al que va a Santiago, y coincidirá unos cuantos kilómetros con él, si bien, repetimos, nosotros iremos al este, hacia Covadonga, mientras los romeros jacobitas lo harán al oeste, a Compostela


El Camín del Charcu pasa también entre ellas


Si nos fijamos, en el horizonte, veremos el Mar Cantábrico


Pacen las vacas frente Casa Rúa


Un buen placer, este trecho llanísimo, tras el repecho que hemos dejado atrás para subir a La Olla


Un Camino de postal


En lo alto del monte vemos ahora el Centro de Biotecnología Animal del SERIDA, Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario




Las grandes fincas del Charcu siempre a la derecha


Casa Colate de nuevo a lo lejos. Se sabe que en esta zona de La Olla, en el antiguo Camín Real, que ahí es el Camín del Charcu, existió una venta caminera citada en el siglo XVIII, si bien no ha podido conocerse su concreta ubicación


Cierre de la finca


Una buena cabaña ganadera de vaques roxes, raza autóctona


Filas de árboles a los lados delatan la antigüedad del Camino


El camino serpentea un poco


Tramo recto y curva al final


Avanzamos con buen paso


Otro buen lugar para contemplar el paisaje


Atrás, a nuestra izquierda, otra referencia visual


Es la zona de El Mirador


Y en lo alto, en la carretera AS-331, el Mirador de La Olla, toda una institución de los merenderos gijoneses, que sigue conociéndose popularmente por este nombre pese a que ha cambiado de dirección y denominación varias veces


Al fondo un portón


El Camín del Caleru llega a su final


Enlazamos aquí con el Camín Traveseru


Y vamos a la izquierda en La Casina


Una de les garrapielles asoma en el matorral


Jardín de hortensias en La Casina


El Charcón queda ahora a nuestra izquierda


Magnífico paisaje de La Olla


Volvemos a pisar asfalto...


Pero el firme sigue siendo llano

El Roble, Casa Concha, Casa Álvarez...


Impresionantes arboledas de robles y castaños...


Más parcelas y chalets


Vallas a los lados...


Portentos de la naturaleza...


Y aquí, un importante cruce


Llegamos al Camín del Charcón: a partir de aquí coincidiremos, si bien en sentid contrario, pues vamos a la derecha, con el Camino Norte de Santiago


Realmente los dos caminos coincidirán en gran parte un buen trayecto hasta Amandi, dos kilómetros al sur de La Villa, denominación popular de la capital del concejo de Villaviciosa, a excepción de al menos dos tramos, en la subida al Altu la Cruz, la siguiente que acometeremos después de la de El Curviellu, y el trayecto, también villaviciosín, entre La Torre, en Niévares, y Grases


Precisamente, en esta bajada, vemos justo enfrente, El Curviellu


Si nos fijamos, en la collada en medio de las montañas está el Altu'l Curviellu, a unos 260 metros de altitud


Pese a la distancia, es fácil de identificar por el gran edificio del que fue su llagar (arriba a la izquierda de la foto). Sigue habiendo bar y es de siempre una tradicional parada de "los pelegrinos que van ver la Santina, y tamién a Santiago". Su nombre, cuando escrito con v y cuando con b, delata la abundancia de cuervos


Este Camín Real, llamado a veces de Pión, por atravesar la parroquia villaviciosina de este nombre, si bien empleado desde muy antiguo, triunfó definitivamente sobre el conocido como de Les Mariñes, más cercano a la costa, en el siglo XVIII, pues aunque tenía tres dos importantes puertos a subir y bajar, este del Curviellu y el ya mencionado de La Cruz, era mucho más directo. El mismo ilustrado Jovellanos lo empleaba mucho para ir a la casa familiar que tenían en el valle de Pión, el Palaciu'l Conde

Hasta bien avanzado el siglo XIX, con la construcción de la Carretera Villaviciosa, fue la principal comunicación entre Villaviciosa y "la Villa de Jovellanos"



Un poco más abajo a la derecha, en la carretera, asoma el gran edificio de El Pinal, restaurante con solera junto al que vamos a pasar, y que señala nuestra entrada en el concejo de Villaviciosa. Más arriba es La Llomba, con las casas y lugares de El Peñéu, El Caleru y el mismo Curviellu


Enlaza con este el Camín del Regatu los Bayos y seguimos cuesta abajo


Otro vallado y guardarraíles


Estamos de nuevo sobre la Autovía del Cantábrico


La vemos a nuestra izquierda


De frente, casetas de mantenimiento


Hay una bifurcación: habremos de ir a la derecha


Seguimos en el Camín del Charcu


Una alta mata de árboles señala que por ahí viene el Regatu Llorea, bajando de las estribaciones del Monte Deva


En esta vega hay un pequeño área de descanso con un banco solitario


El camino inicia suavemente una cuesta, viendo a la derecha las laderas de El Balagón, montículo que se alza en medio de este barrio de La Olla


Pasamos el puente sobre el arroyo


Y aquí lo vemos pasar, camino del mar... no sin antes unirse al río La Ñora


Y ahora todo recto y rampa arriba


Al final, curva a la izquierda


Atentos al frecuente paso de vehículos


Y aquí vemos la cuesta que nos aguarda...


Ahora a pleno sol


Arbustos de coloristas hojas...


Y a nuestra derecha, bajo La Llomba, L'Arquera y El Teyeru, el pequeño pero hermosísimo valle que forma el río



El arbolado, como siempre, crecen en las fértiles orillas. Hay plantaciones de manzanos, pumares, las hermosas pomaradas para la rica sidra bien escanciada





Vamos llegando a lo alto de esta cuesta


A lo lejos, las casas de la carretera Samiguel. En la distancia a la izquierda de la foto, los campos de El Curviellu


Fin de la cuesta...


Enlazamos con la mencionada Carretera Samiguel y seguimos de frente a la derecha


A la izquierda las señales


El poste con la garrapìella, Camín de Cuadonga, y el mojón con la concha, Caminode Santiago


La carretera forma una larga recta entre fincas y casas


A la derecha hay una urbanización de chalets: La Poza, la Viña, Villa Víctor...


Cada uno de ellos con su terreno cerrado con vallado, muro, o verja


A la izquierda, más lejos, Casa Alfonsón


Aquí podemos asomarnos al seto un momento


Y ver el paisaje llano del diseminado barrio de La Olla


Un seto cierra la casa


Casa Alfonso era una de las caserías campesinas de aquí de siempre, pero el trabajo ganadero ha ido, como en tantas partes, yendo a menos


El hórreo, testigo de toda una época...


Cerezales que muestran sus apreciados frutos


De un intenso color rojo que resalta en el verde de sus hojas


Enlazamos con el Camín de Castañera: en esta encrucijada nosotros seguiremos de frente


Aquí el suelo pierde de nuevo el asfalto


Asomando en la sebe, otra señal caminera...


Nos adentramos en la umbría


Un entorno más agreste y rural...


A nuestra izquierda Casa Justa: a la derecha la vivienda propiamente dicha, a la izquierda la cuadra y lo que debió ser el llagar de sidra


Y el hóreo...


Debajo de él, esto es, sol horru, las pipas y toneles del antiguo llagar


El Monte'l Conde, de frente a nosotros


La vista se extiende hasta Samiguel de Llonxes, o de Arroes, y más allá, a Les Mariñes por la parte de Quintueles


Pasamos junto a este portón...


Altos matorrales encajan el camino


Bifurcación y a la derecha...


Todo pista arriba


Crece la vegetación...


Subimos levemente...


Curva a la izquierda


En lo alto la capilla de El Pinal, particular del restaurante, arriba en lo alto Como nota curiosa, en principio pensada para bodas religiosas, pero destinada finalmente a las civiles y otros actos


Acaba la curva...


Y llegamos a la AS-331, la Carretera Pión, de la que tanto hemos hablado y con la que nos volvemos a cruzar


Aquí dejamos el concejo de Gijón/Xixón, y entramos en el de Villaviciosa por El Curviellu, barrio perteneciente a la parroquia de Pión


Subimos todo de frente bien pegados a la izquierda. Todo será por carretera ahora hasta llegar al Altu'l Curviellu


Dejamos a la izquierda el Camín de los Payares, que hace de frontera concejil


Una garrapiella azul... si bien en un principio se pintaron de amarillo, antes que se hiciese lo mismo con el Camino de Santiago del Norte, durante muchos años la coincidencia d los colores fue muchos años causa de problemas


Tras la de La Olla, es otra de las cuestas características de esta ruta. No es demasiado desnivel ni prolongado en exceso, pero el caminarlo por asfalto, muchas veces a pleno sol, requiere su esfuerzo


A a lo lejos, al norte y entre los árboles, La Llorea, antigua granja, paso del arroyo de este nombre, que hemos cruzado al venir, el cual desemboca poco más allá, en la Playa la Ñora. La llamada Granja Lloreda fue un gran centro de explotación agropecuaria del que un servidor escribía en el libro Rutas para conocer el concejo de Gijón:

"... En nuestras visitas a la zona entrevistamos a vecinos de aquí de siempre que conocieron muy bien la antigua granja en sus tiempos de esplendor con los Vereterra. Una vecina, Enedina Costales, recordaba que la finca tenía 1.250 días de bueyes "aunque don Claudio siempre decía 1.060". Según nos contaban, disponían de un amplio servicio doméstico que causaba admiración en todo el vecindario, con personal para limpiar y mantener la casa, cocinera y doncellas atendiendo a las hijas de la familia, así como un chófer..."



"Por el verano venía una sobrina de don Claudio, Teresina, hija de don Luis Vereterra, y recibían clases de equitación. Además de la ganadería se plantaba trigo, maiz y muchas cosas más, todo se labraba a mano y con fuerza animal, dos o tres parejas de bueyes para el trabajo del campo. Había por lo tanto muchos caseros, gente que hacía labor en la casería y tenía en ella su propia casa con un terreno de aproximadamente un día de bueyes para plantar para su consumo... Pepe'l del Prau, Alfonso Vallina, Germanón, Alfredo, Alfonso'l Lecheru, Julio, Andrés de la Burrina, Andrés el Chovu. También había lecheros que llevaban ellos mismos la producción de la granja a vender a la ciudad. En los años 50 toda esta gran explotación agropecuaria se vendió a la fundación encargada de la construcción de la Universidad Laboral..."



 "...Aquí se puso en marcha la granja experimental Covadonga, con doscientas vacas lecheras y cincuenta toros sementales, todos raza holandesa. La producción era de 1.000 litros de leche diarios que consumían profesores y alumnos de la Laboral, dentro de la idea inicial de hacer una universidad autosuficiente, ideal nunca conseguido pero muy presente en aquella España de los años de la autarquía y el aislamiento, que no tardó mucho en desecharse

Esta granja, junto con la Granja-Escuela de Somió, también de la Universidad Laboral, contribuyeron notablemente a la presencia asturiana en la Feria Internacional del Campo del año 1956 en Madrid. En aquel entonces, cuando la granja pasó a la Universidad Laboral, la instalación fue totalmente reformada, desde la capilla a las casas de los caseros, pasando como no por construirse unas cuadras nuevas. Son los edificios que ahora han sido conservados y reaprovechados: en la cafetería estaba la cuadra de los xatos o terneros y en el salón de bodas la de las vacas de leche. La capilla, al otro lado de la carretera, fue como hemos dicho parte del hotel. 

Anteriormente, aún en tiempos de don Claudio, venía los domingos a decir misa un capuchino, oficios religiosos a los que acudían también algunos vecinos de confianza, amigos por él invitados, así como a la Misa de Gallo en Nochebuena. Al pasar a la Universidad Laboral se hizo una capilla nueva, daban misa los curas párrocos de Deva, primeramente Don Nicasio, después don Jaime..."



Asimismo, en las dependencias de la granja había oficinas, despachos y otras dependencias, llegando en su momento a acondicionarse una vivienda especial para las estancias de José Antonio Girón de Velasco, hombre fuerte de gran protagonismo en aquella época del régimen franquista, ministro de trabajo entre 1941 y 1957, impulsor de las universidades laborales a traves de la fundación de su nombre. Se trajo a una señora a cuidar y atender la casa, María, que era de Uviéu, la cual un día se sorprendió cuando llegaron Girón y otros encargados o responsables de la granja y la Laboral, con muchas ganas de comer frixuelos... "María, tiene usted que hacernos frixuelos", ella argumentó que no sabía hacerlos, pero ellos insistieron y pudo contar con la ayuda de nuestra informante, que se había hecho amiga de su hija, para hacer aquellos frixuelos para Girón y sus colaboradores.

   Las ideas con las que nació la Universidad Laboral cambiaron con los nuevos avatares socioeconómicos y políticos del régimen, el propio ministro fue cesado en 1957. Pronto la Granja Lloreda pasó a depender de otro organismo, la Tesoreria General de la Seguridad Social, pero el uso agropecuario siguió manteniéndose, con vaques moches de leche, los caseros continuaron con su actividad,  causando asombro la atención de sus cuadras azulejadas que se limpiaban continuamente para tenerlas brillantes, dentro de las más estrictas normas de higiene que se estaban imponiendo en la que fue la mayor empresa industrial de la parroquia de Deva, con unos 19 empleos. Luego, muy al principio de los años 90, esta finca con su granja y terrenos pasaría al Ayuntamiento, que en ellos construiría el campo de golf municipal"



Llegamos al restaurante El Pinal, fundado en 1968 por Alejandro Suárez Meana, trabajador que fue de la empresa Trefilería Moreda S.A. pero que decidió embarcarse en este proyecto, al principio un chigrín o pequeño bar de pueblo que al principio tuvo tienda y merendero, invirtiendo 50.000 pesetas y comprando un terreno cerca de su casa natal


La mujer de Alejandro, Margó Blanco, estaba al cargo de la cocina, siendo entonces los primeros años sus más asiduos clientes los compañeros de su marido en la fábrica de Moreda, cuando subían largas filas de coches Seat-600 por la carretera

La primera boda fue en 1972, improvisándose una nave con tejado de uralita. Ahora, ampliado y reformado, el restaurante dispone de varios salones para los comensales


Allí abajo algunas de las casas de Castañera, porción de territorio gijonés, de la parroquia de Deva, que hace una especie de cuña o saliente en el de Villaviciosa



Ahora al este, a lo lejos, Samiguel de Llonxes, o de Arroes, y, en la distancia, la vecina parroquia de Quintes, paso también del Camín Real de Les Mariñes. Los libros de difuntos señalan el fallecimiento de un peregrino jacobita alemán en 1739 y otro francés en 1779, solar también de antiguas minas de azabache


Al seguir subiendo vemos toda la entrada de El Pinal


El Monte'l Conde nos orienta hacia El Curviellu, en buena rampa


Al norte junto a la mar, empezamos a ver mejor parte de Les Mariñes


De frente, una gran pumarada


Vamos en continua ascensión



Criadero de ponis. Abajo Castañera



Empezamos a ver, más atrás, otras casas de Castañera. Luego, comprobamos como la Autovía del Cantábrico atraviesa Les Mariñes. A lo lejos Samiguel d'Arroes y Quintueles


Casa Colás o Cá Güelu


Casa Herminio Juacu, rehabilitada la que fue la antigua cuadra


El hórreo


Más paisajes mariñanes...



Quintueles, paso del antiguo Camín Real de Les Mariñes, alternativo a este en tiempos pasados como comunicación costera asturiana


Les Mariñes de Villaviciosa fueron famosas siempre por sus yacimientos de azabache, conservándose aún galerías de las antiguas minas, que se explotaban artesanalmente ya posiblemente desde época prerromana, siendo el último minero Tomás Noval. Buena parte del azabache se vendía a Santiago de Compostela, pues fue este mineral negro muy empleado en objetos litúrgicos


Ahí vemos la actual iglesia parroquial de San Clemente de Quintueles, fácilmente reconocible por la silueta de su espadaña recortándose en el mar. Tras ser destruida la antigua, en el barrio de San Clemente, durante la Guerra Civil, la nueva se construyó en este lugar, más poblado y cercano a la carretera N-632


Aquí, a la derecha, una fuente...



La Fuente les Pelayes...


Pasamos junto a los manzanales que veíamos antes



Cierre ancestral...


Subimos todo recto u directo...


Trabajando en las huertas...


Impresionantes paisajes de la franja costera...


Prados y arboledas por doquier...


La Mar hacia La Ñora...


La autovía, siempre a la vista y, poco más allá, el campo de Golf La Llorea, en los terrenos de la antigua granja


Samiguel d'Arroes o, atendiendo a su antiguo nombre recuperado en su asociación vecinal, de Llonxes, de la palabra asturiana llonxe, lejos


Llamativa mata de color rojizo


El Cantu quedó a nuestra derecha


Ya empezamos a ver el final de la subida, a lo lejos...


Casa Tino


Burro y vaca, tapados por las margaritas


Cuidado con el paso de los coches, pues no hay arcenes


El hórreo...


El chigre del Curviellu, ya a dos pasos, en subida, pero dos pasos..


Casa Ugenio'l Lecheru


Aquí hay un poco de explanada,un muy buen lugar para hacer un alto y recuperar aliento mientras explicamos algo del paisaje



Al norte, el gran dique de El Muselón nos hacer recordar la canción Corrida Street del cantautor Manolín el Nietu Celo Xuan

"En Xixón
hay un puertu
pal que-y presta
 ser grandón

Munches playes
y el balón
del Sporting
en Primera División"


Al pie de la autovía unas casas



La Venta, una antigua venta caminera en Samiguel de Llonxes...


Más casas de Castañera: : El Rebollo, El Forcón y Finca Llaneza, en los prados llanos al pie de estos cordales costeros


Seguimos avanzando junto al guardarraíl


Luego, un poco de seto...


Aquí un poco de arcén


Aquí sí vamos a recomendaros que pares un instante, pues las vistas lo merecen y así de paso, nos refrescamos un poco y evitamos entrar en el chigre El Curviellu bufando y sudando...


Se nos ofrece un panorama soberbio...


Es la ciudad de Gijón/Xixón y su bahía. En primer término La llanura de La Olla, en la parroquia 


Luego de La Olla, hay una gran torre, es la de la Universidad laboral, cerca de la que pasaremos en nuestro itinerario. Con sus 130 metros de altura se trata del edificio más alto de Asturias y del edificio de piedra más alto de España, construido entre 1946 y 1955. El resto de sus enormes dependencias y pabellones los veremos más abajo, pues desde aquí están tapados por los prados de la meseta de La Olla. A su derecha, El Mirador de La Olla


Sobre El Mirador de La Olla y también a la derecha de La Torre, más lejos, está el Estadio El Molinón Enrique Castro Quini, del que también hablaremos al pasar junto a él, todo ello ante los árboles del parque de Isabel la Católica

 A la izquierda son los edificios de El Bibio, Al fondo en medio de la foto es el centro urbano, con los edificios de L'Arena y El Muro a la derecha, sobre El Molinón y ante el mar y el cerro de Santa Catalina, promontorio sobre el cantábrico y ante del puerto de El Musel con La Campa Torres sobre él, solar del castro astur de Noega, de los cilúrnigos, antecedente de la actual población


Al extremo del Musel, El Cabo Torres con los altos edificios de la regasificadora. Más en la distancia Lluanco, capital de Gozón e histórico puerto pesquero que fue antiguamente ballenero, y el Cabu Peñes. Más cerca está Candás, también histórica villa de pescadores, y capital de Carreño, aunque no puede verse tapado por La Campa Torres.

 Se sabe que tanto Candás como Lluanco tuvieron sendos hospitales para pobres y peregrinos, si bien en una ruta muy desviada del camino principal, que desde Gijón/Xixón sigue a Avilés por el Monte Areo, El Valle y Trasona (Corvera). Por lo común habrían de pasar la ría de Aboño en lancha. El hospital de pobres y peregrinos de Lluanco se sabe existía en el siglo XVIII en lo que había sido una casa-almacén de transformación de productos extraídos de las ballenas. En concreto se habla de dos establecimientos para pobres y peregrinos, en Hospital de San Juan, fundado en 1744 por don Juan Suárez Pola, del que se conserva la capilla, y una casa que servía para hospital en el siglo XVII en la ahora calle Ramón y Cajal

Por su parte el Hospital de Santiago de Candás fue fundado por los propios vecinos en el siglo XVI, cerca de la parroquial de San Félix, vecinos que junto con el párroco eran sus patronos. Tenía casa, capilla y buenas rentas, siendo su administrador o mayordomo escogido cada dos años, mientras el hospitalero se ocupaba, tal y como se lee en el Libro del Hospital en 1693, de "asistir por los días de su vida a los pobres y limpiarles la ropa". Luego, en las cuentas de los años 1732 y 1732, de dice que en ese momento se habían gastado catorce reales "fuera de costumbre a causa de más concurrencia de peregrinos y enfermos"


Puede llegar a verse en día claros el Faro Peñes, y de noche claramente sus destellos


A la derecha del Cabo Torres el gran espigón de El Muselón, la más reciente ampliación portuaria... una maravillosa vista de la bahía gijonesa...


En este sector de costa El Rinconín, con su urbanización y el Sanatorio Marítimo, inaugurado en 1945


Más cerca y un poco a la derecha la zona alta de las parroquias gijonesas de Deva, Cabueñes y Somió...


 De La Olla a La Llorea, La Providencia, L'Infanzón y El Tasqueru


Por ahí abajo nace el regato de La Bonagua afluente del río La Llorea, nacido en las estribaciones del Monte Deva y La Olla, que se unirá al río El Forcón, formando el La Ñora, el cual marca la frontera entre Villaviciosa y Gijón/Xixón


Desde aquí vemos precisamente la hondonada del valle de La Ñora, donde desemboca este río, en la playa del mismo nombre. Más acá la Autovía del Cantábrico (A-8) y sus enlaces


Toda esta zona ha venido pasando de ser netamente rural a cada vez más residencial, construyéndose numerosas viviendas unifamiliares y chalets


Poco más allá de la autovía y casi en la frontera de concejos La Llorea, parroquia de Deva, actual campo de golf y edificios hosteleros en lo que fue la Granja Lloreda, de la que escribíamos en el libro Rutas para conocer el concejo de Gijón...

"...Granja Lloreda, antaño propiedad de Claudio Vereterra Poloque sería alcalde de Xixón antes de la proclamación de la II República, quien se la compró a sus antiguos propietarios. La granja ya era famosa desde sus mismos comienzos pues introdujo, a mediados del siglo XIX, vacas lecheras suizas, con la idea de cruzarlas con las asturianas. Más tarde todo pasaría a la Universidad Laboral"


A la derecha del valle de La Ñora está el barrio de San Clemente, en la parroquia Villaviciosina de Quintueles y solar de su antigua parroquial, en un lugar citado como solar de una iglesia-hospital de la que se sabe desde el año 1144. Existió además la cofradía de Nuestra Señora del Rosario, del gremio de azabacheros, citada por primera vez en 1604. No en vano ahí está El Prau la Mina, reminiscencia de las antiguas minas de azabache o acebache que tanta fama dieron, y siguen dando, a Les Mariñes, la costa occidental de Villaviciosa


Quintueles, antiguo paso del Camín Real de les Mariñes, otro de los caminos costeros de la antigüedad, empleado también por los peregrinos. En la actualidad esa ruta no está señalizada ni es considerada camino oficial a Santiago ni variante del mismo. A partir del siglo XVIII cayó en desuso en favor de este otro camino, por el que vamos nosotros


Abajo el barrio de Los Pisones. Allí en la divisoria con Arroes está El Barriusu y, poco más allá La Llanada, también antigua mina de azabache de la que apenas queda ni el recuerdo. Un poco más lejos los barrios de Friuz y Cazamular


En medio de sus barrios volvemos a ver también la iglesia de San Clemente de Quintueles


Enfrente de ella tal ves reconozcamos Casa Nicasia, histórica casa de comidas y paraíso gastronómico de les llámpares (lapas), cuyo festival se celebra entre esta parroquia y su vecina de Quintes


Los barrios de Quintueles, en los caminos a La Ñora


Otra zona que de rural ha pasado paulatinamente a residencial


Abajo La Bonagua, frontera de concejos


Y ya coronamos El Curviellu, el primer puerto de montaña, de cierta categoría, del Camín Xixón-Cuadonga-Gijón Covadonga


En el llagar se celebraron antaño sonadas esfoyazas (trabajo comunitario de deshojar las mazorcas o panoyas de las grandes cosechas de maíz) y espichas (pruebas o prebes (catas) festivas de sidra de la temporada)


Justo después del bar, la Casa Eleuterio'l Curviellu, también con su pequeña historia y misterio


Allí en las piedras de la base de la fachada, casi en la esquina izquierda una inscripción


Aquí fue donde hace unos años se descubrió esta piedra labrada, fechada en el año 1789, que también conserva el recuerdo de tiempos pasados, nada menos que de los tiempos en los que Jovellanos rondaba por estos parajes


No hemos encontrado la transcripción de lo que dice, pues tampoco se lee demasiado bien. Invitamos si alguien puede o la sabe, pueda decírnoslo...


Pero vamos a pasar ahora al chigre tienda, de notable historia y antigüedad, parada de peregrinos a Santiago y Covadonga pero también de ciclistas, senderistas de las montañas cercanas, o del de todo el que quiera parar...


Aquí se guarda la memoria de los miles de viajeros que antaño hacían parada y fonda en El Curviellu,  siguiendo un camino milenario cuyo origen está en los primitivos pasos naturales que enlazaban valles y montañas


La barra de despachar y el mostrador de la tienda, a la derecha según entramos


Podemos conversar un poco con los tenderos de la que le pedimos algún pinchu o una galletina. En las estanterías pueden verse toda clase de mercancías, desde latas de bonito a tabletas de chocolate, o desde pilas para la radio hasta madreñes, zapicos y alpargatas.


Siempre hay colgando de algún gancho ristras de chorizos y longanizas que dan un extraordinario aroma a la estancia, junto con la máquina del reconstituyente café. Todo ello junto quizás nos haga sentir hambre o deseos de picar algo, y es que el ejercicio y el aire del campo enseguida llaman a la gana de comer, o por lo menos ir rucando alguna "exquisitéz de la zona".


Estamos a una andando hora más o menos del siguiente bar, el de Casa Pepito en Llantáu, al lado del río España y en esta misma parroquia de Pión, famoso por su merendero, parrilla y espectacular gastronomía


Salimos pues de Casa Pepito e iniciamos la bajada al Valle de Pión, Valle de Pión y Candanal, o Valle del Río España, dejando la carretera para, nada más comenzar el descenso, tomar un ramal a la izquierda, justo después de Casa Eleuterio'l Curviellu






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