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miércoles, 13 de mayo de 2026

A LAVACOLLA Y EL DESAPARECIDO CONCELLO DE ENFESTA (SANTIAGO) EL RITUAL DEL BAÑO, LA CAPILLA DE SAN ROQUE Y LA IGLESIA DE SAN PAIO

 


A diez kilómetros de la Praza do Obradoiro los peregrinos entran en A Lavacolla, pueblo de la parroquia compostelana de Sabugueira, la cual fue parte del concello (municipio) independiente de A Enfesta, anexionado al de Santiago en 1962. Se ha venido considerando que aquí estuvo el río Lauamentula o Lavamentula, citado en el Codex Calixtinus (siglo XII)cen el que los peregrinos, en concreto 'franceses', término que podría abarcar a centroeuropeos de allende los Pirineos en general "acostumbran a lavarse, por amor al Apóstol, no sólo sus partes, sino también, quitando los vestidos, la suciedad de todo el cuerpo"

De Lavamentula el topónimo habría pasado al de A Lavacolla, cuya explicación etimológica más extendida popularmente es la de lugar en el que se lavan las partes pudendas, en gallego collóns, del latín coleus 'testículo, escroto'. Pero para otros eruditos se trata de una evolución del latín lava colea, 'curso de agua que discurre sobre guijarros', palabras no obstante a las que también se les busca raíz prerromana con lava con el significado de río y colea/coia con el de cantos rodados, en gallego coio

Otra explicación popular, esta de carácter más local, es que Lavacolla procede de la frase lava e colle 'lava y recoge', de los tiempos en los que se iba a lavar al río y acto seguido la colada era recogida para extenderla a secar por los prados circundantes

Sea como fuere lo cierto es que el topónimo de Lavacolla identifica no solamente a la aldea de este nombre sino a las de buena parte de las de esta parroquia de Sabugueira y hasta al mismo aeropuerto, que fue llamado así y popularmente sigue designándose al oficialmente conocido como Aeropuerto de Santiago de Compostela-Rosalía de Castro, sito en la divisoria con el concello de O pino y junto al que acabamos de pasar procedentes de Amenal

Al norte es A Sionlla, antigua capital del desaparecido concello de A Enfesta y donde estaba la antigua Casa do Concello o Ayuntamiento. En A Sionlla estuvo además el primer camping de Santiago y se conserva la antigua estación ferroviaria en el viejo trazado del ferrocarril A Coruña-Zamora

La anexión de A Enfesta a Santiago se realizó en extrañas circunstancias y se supone vino dada fundamentalmente, por las mejoras que se acometerían en el aeropuerto para convertirlo en internacional, además de por la riqueza agroganadera de la zona, una de las que suministraban secularmente al mercado de la ciudad, lo que la habría hecho apetecible de integrar en el término compostelano, existiendo un precedente de esta anexión en 1868, como relata el historiador Juan José Lema a Marga Mosteiro de La Voz de Galicia el 17-4-2011 con motivo de la presentación de su libro Historia do concello de Enfesta

"Juan Lema presentará el próximo miércoles, 20 de abril, a las ocho de la tarde, junto a Henrique Neira Pereira y la Asociación de Veciños de Lavacolla, su libro Historia do Concello de Enfesta, en el local social de Lavacolla.  
-Este libro es su segundo libro sobre municipios desaparecidos.  
-Efectivamente, el primero fue sobre Conxo y ahora, gracias a la colaboración de la asociación de vecinos, sale este trabajo de investigación dedicado a Enfesta. Pero no quise que fuera una historia solo de la anexión, sino un recuerdo de la historia de este concello gallego. El libro está dedicado a Manuel Balado Hermida, último alcalde de Enfesta y que fue injustamente tratado en el proceso.  
-Un proceso que estuvo marcado de misterio.  
-Misterio ninguno. En el libro se relatan los hechos. En 1960 se inició un expediente que culminó con la anexión después de que el alcalde se hubiera opuesto a ella. Hasta el punto de que en 1962 fue destituido por el Gobernador Civil. Incluso hubo vecinos, los siete magníficos, que recurrieron al Tribunal Supremo, pero era evidente que no podía tener éxito.  
-No fue el único intento, ¿Enfesta también vivió intentos de anexión y segregación anteriores?  
-Tuvo varios procesos anteriores para ser anexionado a Santiago y a Oroso. En 1968, la Junta Revolucionaria del Partido Judicial de Santiago suprimió todos los municipios pequeños de la demarcación, como Ames, Boqueixón, Conxo, A Enfesta y Vedra, agregándolos a Santiago. Se hizo porque se consideraba que estos ayuntamientos pequeños eran una calamidad, pero al poco tiempo se volvió a la situación anterior".

A Sionlla es como se conoce también al río Lavacolla, Rego da Sionlla, aguas abajo, cuando corre hacia el norte a desembocar al Tambre. Entre la vegetación vemos el tejado de una casa del núcleo de Casais y en la distancia, las casas de A Torre y A Aldea de Abaixo, también sobre su valle, también lugares de la parroquia de A Enfesta y por tanto también antiguos términos del gran concello de este nombre, de cuya memoria y contando asimismo con Juan Lema y su obra se ocupa Isidoro Peña para El Correo Gallego del 6-5-2011:

"Ha salido a la luz hace unos días un curioso libro que se hace eco del devenir de este enclave singular, vecino de Compostela. Por ello, entrevistamos a Juan Lema, coautor, junto a Henrique Neira, de esta historia.

El tomo tiene un interés enorme. Juan Lema (Pontevedra, 1964), cerebro gris del estudio, y co autor, junto a Henrique Neira, de esta Historia do Concello de Enfesta. ya tiene en su haber unos cuantos hitos en el terreno del más sesudo de las aproximaciones historiográficas sobre enclaves de las tierras de Compostela. Hace bien poco editaba un interesantísimo trabajo sobre el veterano concello de Conxo. Hablamos con él y nos reveló unos cuantos detalles imprescindibles sobre sobre este último e interesantísimo volumen. 

¿Cómo y porqué surgió la idea de este libro? 

En el año 2012 se conmemora el cincuentenario de la anexión del municipio de Enfesta al de Santiago y la idea fue de Manuel Salvado que es el Presidente de la asociación de vecinos Ruta Jacobea de Sabugueira-Lavacolla. 

Ateniéndonos a razones históricas, tengo que precisar que Sabugueira-Lavacolla era el principal núcleo de población y motor económico del municipio de Enfesta. 

¿Cuál fue la principal causa para realizar la anexión? 

Santiago ansiaba el aeropuerto de Lavacolla y la preparación del Año Santo de 1965 que fue el primer año jacobeo moderno de la historia se convirtió en un proyecto de Estado y por lo tanto se propició dicha anexión. 

¿Cómo fue el proceso? 

En diciembre de 1960, la corporación municipal, acordó anexionarse a Santiago con el único voto en contra del alcalde, Manuel Balado Hermida. A partir de ahí por las razones que fueren la mayoría de la población no se pronunció al respecto. En las alegaciones ganó por mayoría la opción de anexionarse y los partidarios del no procedían en su mayoría de Sigüeiro y la parroquia de Cesar; a éstos hay que sumar un grupo de siete vecinos entre los que se encontraba el ex alcalde, Manuel Balado Hermida que fue cesado por el gobernador civil, Evaristo Martín Freire por negarse a la mencionada anexión y que decidió recurrir conjuntamente con otros seis vecinos hasta llegar al Tribunal Supremo. 

¿Qué materias contiene este trabajo? 

Consta de ocho capítulos y doscientos diez páginas en las que se narra a modo de efemérides la intrahistoria de los lugares y las personas que convivían en un territorio de 105,64 kilómetros cuadrados. 

Y para finalizar. ¿Sabes de algún chismorreo, anécdota o curiosidad sobre Enfesta? 

En lo referente a la vida social recuerdo que el abuelo de Mariano Rajoy que fue uno de los autores del Estatuto de Galicia del año 1936 y uno de los hermanos Rey Alvite trabajaron en las oficinas del Ayuntamiento de Enfesta. 

Como anécdota tengo que comentar que la estación de A Sionlla que es de estilo regionalista vasco-navarro es de más importancia que el lugar donde está enclavada, por que según se cuenta el asistente del arquitecto que la proyectó que era nativo del lugar, le dijo que se trataba de una importante población. 

Y como curiosidad me llamó la atención que en 1954 los habitantes de las parroquias de Santa Cristina de Fecha, San Xoán de Fecha y Grixoa, tributasen sus impuestos municipales en la calle Calderería de Santiago en un bajo alquilado a José Selas Martínez".

Y, con el medio siglo de la anexión de Enfesta por Santiago, también Marga Mosteiro vuelve a ocuparse de aquel episodio con Juan Lema en La Voz de Galicia del 8-12-2012 :

"El 7 de diciembre de 1962 Santiago duplicó su territorio al oficializarse la adhesión del Ayuntamiento de Enfesta aprobada en una polémica sesión plenaria celebrada el 24 de junio del año anterior. Con el trámite de la aprobación por parte del Consejo de Ministros se ponía fin a una historia que había comenzado el 31 de diciembre de 1960, cuando el alcalde de Enfesta, Manuel Balado Hermida, leía en el pleno una carta de su homólogo de Santiago, Ángel Porto Anido, en la que le exponía que había recibido «nos últimos meses numerosas suxestións e peticións persoais de veciños deste municipio no sentido que se solicitase a anexión deste termo ao da súa presidencia». Juan Lema, autor de Historia do Concello de Enfesta, aseguró que durante los dos años de investigaciones para escribir su libro no encontró ninguna prueba escrita de las peticiones de las que hablaba el alcalde de Santiago, «así que o eran de palabra o nunca existieron». Reales o no, aquel 31 de diciembre comenzó el proceso que culminó con la ratificación por parte del máximo órgano político del momento. 
La anexión se aprobó en una polémica sesión plenaria en la que el alcalde intentó evitar la votación que ponía fin a la historia independiente del municipio. Tras el debate, Manuel Balado se levantó y manifestó que no podía seguir presidiendo la sesión. Según se recoge en el acta de aquel pleno, al ser preguntado por lo que le ocurría, el alcalde respondió: «Non me atopo ben, estou doente». Su indisposición no sirvió de nada, ya que inmediatamente fue sustituido por el primer teniente alcalde, José Rodeiro Pombo, que sometió a votación la anexión y fue aprobada con los votos de nueve concejales y con el único voto desfavorable de Manuel Balado Mallo. Desde aquel día, Manuel Balado Hermida (último alcalde de Enfesta) no volvió por el Ayuntamiento, pero fue uno de los siete vecinos de Enfesta que capitanearon la oposición a la anexión. Aquellos vecinos fueron: Andrés Cruz Seijo, Miguel Otero Sánchez y Carlos Barreiro de A Sionlla; por Lavacolla, David Iribarnegaray Barreiro; y por Sigüeiro, Manuel Balado Hermida, José María Balado Mallo y Julio Barreiro Castro. 
Juan Lema recuerda que en 1962 el Concello de Enfesta pasó a ser de Santiago «sin deudas» y con el compromiso de mantener en la antigua casa consistorial una oficina municipal. Este compromiso se convirtió en papel mojado durante los años siguientes. La casa consistorial (situada en A Sionlla) fue escuela de primaria hasta la construcción del grupo escolar. Se cumplió, sin embargo, el acuerdo de asumir como suyos a todos los funcionarios de Enfesta, incluido el secretario, José Pumar Caneiro, que ocupó el puesto de jefe de protocolo durante años en Santiago. 
Las auténticas razones de la anexión voluntaria eran exclusivamente económicas. El aeropuerto suponía una interesante fuente de ingresos para Santiago incluso antes de que fuera elevado a la categoría de internacional (en 1965). Además, todo el entorno de Sabugueira era una potencia agroganadera, que reportaba fuertes ingresos para el Concello de Enfesta. También se disponía de dos fábricas de curtidos y pieles, una de ellas propiedad de la familia Iribarnegaray. La otra familia foránea, Leiceaga, de procedencia navarra, se asentó con la construcción de la carretera de Lugo".

A Lavacolla, zona residencial de baja densidad en la actualidad, pero que conserva numerosos elementos de su relativamente reciente pasado rural agroganadero, habría sido "el motor de la anexión de Enfesta", según titula en El Correo Gallego Fernando Franjo el 1-4-2013:

"Catorce de marzo de 1963. Una sesión plenaria extraordinaria celebrada en Santiago oficializaba el acuerde de anexión del Ayuntamiento de Enfesta a Compostela. Los periódicos se hacían eco de la noticia de esta "mutua aspiración" que ponía el broche a un dilatado proceso que de segregación que se remontaba a varias décadas. 

Según datos extraídos del libro de Juan Lema y Henrique Neira, tras la decisión de la Corporación municipal de Enfesta de anexionarse a Santiago, el proceso se paralizó ante no pocas alegaciones, especialmente de vecinos de la zona de Sigüeiro y Cesar. Ya en 1960, una calle de la actual capital de Galicia recibió el nombre de Enfesta y en el mismo año en una carta enviada por el entonces alcalde compostelano Ángel Porto Anido, comenzó a gestarse el proceso estableciendo una serie de deberes y obligaciones entre las que destacan que los contribuyentes de Enfesta no estarían obligados al pago de deudas contraídas, que el cuerpo de Sanidad de Enfesta quedaría anexionado a Compostela o que Santiago mantendría el servicio farmacéutico rural, entre otras prestaciones".

Vemos ahora asomando parcialmente a nuestra izquierda, más allá de aquel cobertizo, la iglesia parroquial de San Paio de Sabugueira, construida en 1840 sustituyendo a otro templo anterior, al que pudieran pertenecer los retablos barrocos del interior

Alguna tradición dice que la primera parroquial no habría estado aquí sino algo más al este, en la aldea de San Paio, advocación del patrón de la parroquia 'San Pelayo' y solar de la capilla de Santa Lucía, que visitábamos al pasar el Camino junto a ella. El germen habría sido un monasterio, Santus Pelagius de Circitelum, documentado en el siglo X

En el año 1847, cuando Enfesta era aún concello independiente y ni siquiera había acontecido el primer intento de anexión, figuraba así descrito en el famoso Diccionario de Madoz con sus parroquias y descripción general:

"ENFESTA: ayunt. en la prov., aud. terr. y c. g. de la Coruña (8 leg.), dióc. y part. jud. de Santiago (1 1/2): sit. á la izq. del r. Tambre, con clima templado en el verano y frio en el invierno á causa de las abundantes nieves; pero bastante sano, si bien se esperimentan algunas afecciones crónicas y fiebres intermitentes. Se compone de las felig. de Barciela; San Julian; Cesar, Sta. Maria; Enfesta, San Cristóbal (cap.); Fecha, San Juan; Fecha, Sta. Cristina; Grijoa, Sta. Maria; Nemezo, Sta. Cristina; Marantes, San Vicente; Sabugueira, San Pelayo, y Verdia, Sta. Marina, que entre las diversas ald. que las constituyen se cuentan sobre 600 casas; no la tiene propia para las sesiones, y se sirve al efecto de una arrendada en la felig. de Nemenzo; hay 3 escuelas, en que reciben alguna instruccion de 60 niños y 20 niñas. El térm. municipal confina por N. con el de Oroso (2 leg.); al E. con Pino (2); al S. con Santiago, y al O. con Trazo (3): le cruzan distintos riach. mas ó menos caudalosos que bajan á unirse al Tambre, que trayendo origen de Sobrado, corre por la parte del N. con curso de E. á O., dejando á la izq. las felig. de Nemenzo y Busto, y por su der. la de San Mamed de Berreo. El terreno participa de llanos de mediana calidad y monte poco poblado: los caminos locales, asi como el que desde Santiago se dirige á la Coruña, y los que van á Lugo y Pontevedra se hallan mal cuidados. El correo se recibe de Santiago 3 veces por semana. prod.: cereales, legumbres, patatas y poca fruta; cria ganado prefiriendo el vacuno; hay escasa pesca y alguna caza. ind.: la agrícola, molinos harineros, varios telares y la ferreria de Enfesta. pobl.: 618 vec., 2,939 alm. riqueza prod.: 27.360,950 rs. imp.: 839,910. contr.: 88,112. El presupuesto municipal se cubre por reparto entre los vec., y el secretario disfruta 1,500 rs. anuales".

Un viejo muro de piedra y un hórreo en los que crece la hiedra guardan la memoria del antiguo concello rural, agrícola y ganadero, cuyos campesinos, como muchos de la comarca, suministraban a los mercados de Santiago

Más allá, un gran pazo de ventanas adinteladas con piedras de sillería granítica y tejado a dos aguas causa nuestra admiración al pasar

El Camino, aquí asfaltado, se estrecha; ha perdido su franja peatonal a la izquierda, la cual había comenzando en el vecino pueblo o barrio de A Esquipa, y empieza a bajar muy suavemente

No suele haber apenas tráfico, salvo el de los residentes, aunque la existencia en A Esquipa de un colegio le da a ciertas horas a este tramo cierto trasiego de vehículos. El paso asimismo de coches o furgonetas de apoyo, algunos de importante tamaño, para grupos organizados de caminantes en temporada alta es también relativamente frecuente

Un poco más abajo mismamente vemos aparcado en un estrecho cruce en medio de la curva un camión de correos. Estemos siempre pues atentos, no nos cansamos de decirlo, al tráfico, siendo muy posible que antes que veamos al vehículo ya oigamos primeramente su motor

La mayor parte de las casas, por no decir que todas, son unifamiliares y tienen algo de terreno, normalmente ajardinado, a su entrada y dando vista al Camino

El Camino hace una curva bastante cerrada a la izquierda según bajamos hacia el valle del rego Lavacolla o Sionlla. Fijémonos en los carteles que anuncian albergues y restaurantes un poco más abajo, en la ya muy cercana carretera

Aquí abajo está A Fábrica, antigua factoría curtidora que fue posteriormente campo de concentración de los presos republicanos que trabajaron en la construcción del aeropuerto en la posguerra civil. Posteriormente fue vendida por partes, siendo parte destinada a viviendas y parte a hostelería. En nuestros días están ahí el Albergue A Fábrica y el Hotel-Restaurante San Paio. Justo detrás está la carretera N-634. Compartimos de la web del Parque Agrario de Santiago de Compostela:

El Curtidoiro de Lavacolla es representativo de la industria de la zona. Los edificios, emplazados en la ribera del río Sionlla, conservan la volumetría original. La puerta principal del recinto, con un arco de cantería, está flanqueada por dos construcciones,  a la derecha la Casa del Balcón, en la que vivían los propietarios de la fábrica, y detrás de ella la Casa del Horno.  Detrás, una de las naves de la antigua curtiduría. En el centro y al fondo, el cuerpo principal de la fábrica, muy transformado. 
El comerciante de cueros Gregorio Ambrós construyó en el año 1801 una pequeña fábrica de curtidos en Lavacolla. En el año 1811 la fábrica fue vendida a un comerciante de los Ancares Francisco Rodríguez Abella, quien decide invertir en la fábrica y ampliarla, convirtiéndola en una de las mayores fábricas de la comarca. Exportan sus productos a Andalucía y Madrid. Su valor en 1849 es de 800.000 reales, lo que da cuenta de su productividad.   
A principios del siglo XX , con la crisis del sector se cierra la fábrica en 1910. Poco después el recinto se utilizó como explotación ganadera y almacén de abonos y maquinaria agrícola. 
Al finalizar la Guerra Civil, el conjunto fue usado para albergar a unos dos mil presos políticos que trabajaron desde el año 1940 en la construcción y ampliación del Aeropuerto de Lavacolla,  inaugurado en 1935. 
Tras este período, la fábrica fue vendida por partes. En la actualidad una parte está ocupada por viviendas y la otra, tras una restauración acometida en 1983, se destinó a la hostelería y restauración".

Unos metros más adelante, sobre el río Lavacolla, al lado también de la carretera y en una pequeña pero frondosa carballeira, antiguo campo da festa, reconocemos la histórica capilla de San Roque, santo peregrino, por su cabecera y espadaña del campanario

Se encuentra a unos 200 metros del actual trazado oficial del Camino de Santiago pero, dada su tradición romeira, pues se sabe que era uno de los lugares donde solían descansar los peregrinos en su última jornada hacia Santiago, podría señalar el lugar, señalado en el Codex Calixtinus, donde aquellos se bañaban, cuya localización concreta sigue siendo un misterio

El santuario es de estilo barroco dieciochesco y, además de la nave, con tejado a dos aguas, tiene un gran soportal en relación al tamaño del edificio, lo que hace pensar que podría haber servido para albergar a los caminantes jacobitas en su pernocta, como se hizo en los comienzos de la peregrinación contemporánea, cuando apenas había albergues. De todas maneras, destacamos, ni el Codex Calixtinus ni otro de los escasísimos testimonios de aquel baño-ritual, el del peregrino Domenico Laffi en el siglo XVII, cuando dice que sabiéndose próximo a Santiago se refrescó bien y mudó sus vestidos, informan de manera concreta del lugar exacto en el que estaría aquel vado

Salvo que queramos bajar a visitar la capilla y/o a comer y/o pernoctar en lo que fue la antigua curtidora, el Camino sigue a la izquierda tal y como señala este mojón

Pasamos al pie de un hórreo, que ye yergue en lo alto de una tapia y llegamos a una bifurcación

En ella el Camino sigue a la izquierda, subiendo unos pocos metros hacia la iglesia, pero hemos de decir que, a la derecha, podemos bajar a la carretera, donde hay una hermosa plazoleta con un par de bares-restaurantes donde comer o tomar algo

A la izquierda es el Bar de comidas Botana, famoso por sus grandes y buenos bocadillos, y a la derecha es el Bar A Concha, también de bocadillos, hamburguesas, raciones, platos variados, etc., a ellos se baja por estas escaleras. Más allá y al lado de la carretera está la plazoleta arbolada, con el palco de la música, del año 1990

El palco se distingue por su planta dodecagonal y su escalinata semicircular que sube a su parte delantera. En la explanada de la plaza se celebran las fiestas. Aquí más cerca, en las mismas escaleras, tenemos el Cruceiro de Lavacolla o de Sabugueira, del que deseamos compartir la información pertinente que hallamos en Sendeiros de Compostela:

"Este cruceiro, ubicado junto a la iglesia parroquial de San Paio en Lavacolla, es una pieza destacada del patrimonio religioso gallego. De tipo crucifijo sin plataforma, está realizado en granito y presenta un pedestal cuadrangular muy moldurado con una escocia pronunciada. 
El fuste es circular y remata en un capitel toscano, sobre el cual se alza una cruz leñosa con nudos. En el anverso aparece Cristo crucificado con tres clavos, cabeza inclinada hacia la derecha y sin corona de espinas, acompañado por un pergamino con las siglas INRI. En el reverso, se representa a la Virgen Dolorosa con las manos entrelazadas y una espada clavada en el pecho, sobre una peana sostenida por tres ángeles alados. 
Este cruceiro, de cronología desconocida, se encuentra en buen estado de conservación y forma parte del conjunto patrimonial vinculado al Camino de Santiago, siendo testigo de la devoción popular y de la historia local".

Si deseamos parar en este acogedor lugar, especialmente bullicioso y lleno de peregrinos en las mañanas del verano y parte de la primavera y del otoño, habremos mejor de volver a subir las escaleras para retomar el Camino y no perder la señalización. Seguir por la carretera, sin arcén, hacia el paso del río es peligroso y una temeridad

Primeramente subiremos a la iglesia parroquial de San Paio, la cual se encuentra además en medio del camposanto

Contemplamos su espléndida fachada clasicista decimonónica, con pocas concesiones al ornamento: su puerta enmarcada bajo alerón liso y, sobre él ventana semicircular. La fachada occidental se remata en frontón triangular abierto para dar paso a la torre del campanario

Si bien suele estar cerrada, en el caso de que podamos visitarla admiraremos su nave única con bóveda de cañón sostenida por arcos fajones que sostienen la estructura y la dividen en tramos. Su retablo principal está dedicado al santo patrón y los laterales Virgen del Carmen y al Sagrado Corazón


Saliendo de la iglesia de San Paio de Sabugueira retomamos el Camino. En sus escaleras suelen hacer un alto para sentarse y descansar no pocos caminantes

El Camino pasa delante de la iglesia y sigue de frente. A la derecha, en el largo tramo de escaleras entre ella y la plaza, hay una explanada arbolada en la que realizan sobre la marcha una parada también muchos peregrinos

Pasamos junto al cementerio y seguimos todo recto y en llano al lado de viejos castiñeiros, acaso supervivientes de la carballeira que antaño daría buena sombra al Camino

El Camino bordea el camposanto; cuando empezaron a abrirse las primeras carreteras, las viejas sendas quedaron relegadas a vías pecuarias y de comunicación local, eso cuando no desaparecieron, al menos bastantes tramos

Más antiguas casas labregas reformadas al lado de la vieja senda, la cual fue allanada, ensanchada y asfaltada para permitir el tránsito de vehículos

A nuestra derecha, paisaje del monte Roxedoira, que cierra por el oeste el valle de Lavacolla


Caminamos ahora en llano entre las tapias que cierran los terrenos de las casas a ambos lados de esta rúa


Hermoso hórreo a nuestra derecha, con sus partes de madera (puerta y doelas) pintadas de verde intenso. Los adornos del tellado son cruz y pináculo de piedra. Se sostiene sobre tres soportes que lo elevan del suelo y otros tantos tornarratos o losas verticales evitan, como su nombre indica, que entren a él los roedores


A la izquierda, un bello jardín a la entrada de otra casa. Acaba aquí la tapia


Seguidamente, la Casa das Regueiras, vivienda vacacional

El Camino empieza a bajar ligeramente hacia las siguientes casas de este tramo...


Y salimos a la carretera N-634, donde acaba este corto trecho de suave bajada...


No crucemos aún al otro lado, sigamos a la izquierda, donde empieza una senda peatonal


Seguimos por ella unos pocos metros, solamente hasta el siguiente cruce


Vemos al otro lado, A Tenda de Espe, tienda de alimentación de autoservicio, un buen lugar para comprar algunas vituallas


Cruzaremos la N-634 por este paso de cebra, pues el Camino sigue a la derecha. Máxima atención  porque esta sí que es una carretera de mucho tráfico, y muy veloz


Al otro lado tomamos la carretera de Vilamaior, otro de los pueblos de la parroquia de Sabugueira y siguiente núcleo de población del Camino, a 2 kilómetros de aquí


Y este es uno de los famosos murales de Las Estrellas del Camino dedicados a figuras insignes relacionadas con el Camino de Santiago, pintados por la conocida empresa cervecera Estrella Galicia con motivo del Xacobeo 2021 (Año Santo Compostelano)


Este está dedicado a Maruja Varela, repostera del melindre, el dulce manjar de Melide, del que tanto hemos hablado a nuestro paso por esa villa coruñesa y cabeza de la comarca Terra de Melide. Esta es su biografía en el apartado dedicado a estos murales en la web de Estrella Galicia:
"Maruja Varela hija de los campesinos Asunción y José. Llegó a Melide siendo aún muy joven para trabajar aquí y allá, de casa en casa, en el que fue su primer oficio: costurera. 
Más tarde entra en la Casa de la Tahona, una conocida pastelería de la localidad, donde conoce a su esposo Manolo y juntos afrontan una vida feliz pero llena de trabajo, haciendo ricos melindres, bizcochos y un montón de delicias que endulzaban también la vida de los demás. 
Hace unos años, llegado el momento de descansar, pasó el relevo a la siguiente generación".


El mural es una obra del artista Mon Devane y de él, del mural y de Maruja Varela nos cuenta Laura Fortuño en el periódico ABC del 7-4-2021:
"De no haber flechas amarillas señalizando el recorrido, uno podría dejarse guiar por el inconfundible olor de los melindres de la Tahona y conseguiría llegar hasta el centro de Melide, en la provincia de A Coruña. Harina, huevo, manteca cocida de vaca y jarabe de azúcar. Si no es la fórmula de la felicidad, se le parece bastante. Aunque el principal secreto es la mano del pastelero, capaz de transformar estos cuatro ingredientes en el dulce por excelencia de la localidad. Los melindres no solo cuentan con adeptos de todo el mundo, sino también con su propia fiesta particular el segundo domingo de mayo. Un evento que surge para proteger, poner en valor y recuperar la manera tradicional de hacer la repostería en Melide, donde los melindres, ricos y almendrados son los dulces más representativos. 
Desde 1930 lleva la Tahona de Melide, en la avenida de La Habana, inundando con el inconfundible aroma de sus dulces la ruta de los peregrinos que transitan el Camino de Santiago. Un impulso de energía para el último tramo del recorrido francés que durante muchos años fue posible gracias a Maruja Varela y su esposo Manolo, que trabajaron codo con codo y sin descanso para endulzar la vida de los demás a base de bizcochos, melindres y otras delicias. «A los melindres, como a la vida, todo es cogerle el punto. El punto que te gusta y que cada uno lleva dentro», asegura convencida Maruja. Ahora Estrella Galicia ha querido que Maruja protagonice uno de los siete murales que forman la exposición ‘Las Estrellas del Camino’. Una colección de pinturas al aire libre a manos de Mon Devane, que acompaña a los peregrinos a lo largo de las últimas siete etapas del itinerario francés.
El mural de Maruja (...) y los otros seis, son un homenaje en gran formato que Estrella Galicia ha querido rendir a personas que, como ellos, viven y trabajan cerca del Camino de Santiago y lo hacen posible gracias a su carácter único y generoso. 
Horneando sin descanso 
«Mi madre es una persona muy muy trabajadora, siempre estuvo trabajando en la Tahona a destajo, y creo que eso es lo que ha querido destacar esta iniciativa de Estrella Galicia», asegura Montse, la hija de Maruja. Nada diferenciaba a un sábado o domingo del resto de días de la semana en la Tahona de Melide cuando los hijos de Maruja y Manolo eran pequeños: «Los cuatro hermanos nacimos y crecimos en la Tahona», cuenta Montse. «Mis padres siempre estaban trabajando: se levantaban a las cuatro de la mañana, hacían el pan, los dulces… Era una vida de muchísimo sacrificio. Mi padre iba con el coche a repartir por las casas y mi madre se quedaba en la tienda preparando cosas caseras»

Maruja empezó como costurera cosiendo por las casas hasta que llegó a Melide y entró en la panadería como empleada: «Ella venía de una familia de labradores muy humilde, antes de los 13 años tuvo que dejar la escuela y ponerse a trabajar, como muchas otras», narra su hija. Y de trabajar en la Tahona, a quedársela cuando se casó con Manolo. «Toda la vida estuvieron al frente de la Tahona, ahora se la ha quedado mi hermano con su mujer, se vuelve a repetir la historia», explica Monste. 
El éxito de Maruja y Manolo no tardó en llegar, y su hija no duda de los motivos: «Todo era muy favorable. Mi padre tenía mucho don de gentes, y mi madre es una persona muy buena, con un gran corazón. Siempre ha intentado ayudar a los demás y eso las personas lo valoran. Además, los productos eran buenos y mis padres trabajaban muy bien». La Tahona pronto se convirtió en la panadería de referencia tanto para los del pueblo como para los peregrinos que lo recorrían en su tránsito hasta Santiago. 
El ArtistaLo que cuenta Mon Devane del mural de Maruja Varela 
Fue difícil de situar, porque queríamos hacer una historia de su profesión pero la pared era muy complicada de adaptar el diseño. Si metíamos muchos elementos, se nos quedaba muy chiquitita ella, porque la pared es más horizontal que alta. Decidimos optar por centrarnos en los ojos, buscar una mirada que evocase recuerdos, vivencias, que mirase hacia donde hay que ir en el Camino». Mon Devane, artista urbano que ha pintado los murales".

Pasado el mural, el Camino baja entre espesos setos hacia el puente sobre el río Lavacolla, que no veremos hasta estar encima de él literalmente, oculto por esta tupida vegetación ribereña


No suelen pasar muchos coches por aquí pero, como vemos, apenas hay espacio para ellos y un peregrino pasando al lado, por lo que vayamos bien atentos adelante y atrás...


La bajada acaba en este cruce de caminos: nosotros tomaremos el que, dejando el asfalto, sigue a la derecha, al pie de este hórreo


Tal y como hacen ahora estos peregrinos. Estemos también atentos pues las señales que nos lo indican (enfrente) las habían casi tapado con pegatinas y pueden pasarnos desapercibidas


Es una pequeña senda ribereña separada del borde que cae hacia el río por un tramo de barandilla de madera


Nuestro consejo es que nunca os apoyéis en estos lugares y mucho menos os sentéis, no suelen tener ni larga ni buena vida, enseguida tienden a fallar


El río o Rego de Lavacolla no es un gran curso fluvial en lo relativo a su cauce, longitud y caudal pero, como vemos, sí de sumo interés histórico

El baño en sus aguas, antaño, era tanto físico como espiritual antes de entrar en la Ciudad del Apóstol, una costumbre que pudo durar hasta finales del siglo XVII con sus correspondientes cambios, según el historiador Juan Uría Ríu en su obra Las Peregrinaciones a Santiago de Compostela, siglo en el que, como hemos visto, el peregrino italiano Domenico Laffi habla de haberse refrescado y cambiado de ropa, pero sin citar a Lavacolla

Dado que el Codex Calixtinus lo llama Lauamentula, ha llevado a algún investigador a decantarse por la versión etimológica de lavarse 'las partes' por ser mentula palabra para designar al miembro viril por parte los autores clásicos como Marcial, o diminutivo del mentum, 'barba', "una forma eufemística de referirse a este lavado integral que sabrían interpretar en el contexto medieval los lectores del texto", nos dice también la Xacopedia

De todas maneras aún quedan más enigmas por resolver, además del de la toponimia de su nombre: si bien casi todos los autores relacionan Lauamentula o Lavamentula con Lavacolla, no se sabe si el lugar del baño estaría exactamente aquí o en toda una zona de posible vadeo en la orilla que se extiende hacia la capilla de San Roque

Es más, el Codex Calixtinus dice que el chapuzón en el Lauamentula se sitúa en un lugar a solo dos millas de Santiago de Compostela, pero aquí estamos aún a unas cuantas más. Realmente el río que está a unas dos millas de la ciudad no es este sino el Sar, que pasamos actualmente sobre un gran puente-viaducto, A Ponte de San Lázaro, el cual sustituye a otro de piedra mucho más antiguo y pequeño

No se descarta por lo tanto que el posible autor del libro V del Calixtinus, en el que aparece esta cita fluvial, el monje y peregrino francés Aymeric Picaud, que escribía de memoria y con fuentes indirectas, tuviese aquí alguno de sus reconocibles despistes


En otro orden de cosas, lo cierto es que, aunque no demasiado lejos de Santiago de Compostela, sí estaban los peregrinos a la distancia suficiente como, por mucho que hubieran lavado, aún tener sudores, polvo, barro y fatigas suficientes como para tener que volver a hacerlo antes de entrar en la ciudad, y sobre todo en la catedral, con el decoro mínimo suficiente que se esperaba, solo fuera por respeto al Apóstol


De vez en cuando, alguien intenta revivir el ritual en este lugar, donde el Rego de Meda se une al Rego de Lavacolla, pero las condiciones actuales del río no lo hacen ni apetecible ni conveniente. "En tiempos con tantas duchas de agua caliente, la costumbre se ha extinguido", dice el erudito escritor y peregrino Antón Pombo en su Guía del Camino de Santiago. Camino Francés


Salimos de nuevo al asfalto en la carretera local que comunica A Lavacolla con Vilamaior, donde seguiremos a la derecha


La carretera hace una curva derecha a la izquierda y empieza a ganar altura rápidamente. El mismo Antón Pombo dice: "siempre nos ha chocado que se lavasen tan a conciencia para, a continuación, volver a sudar como becerros corriendo cuesta arriba: cosas del Camino". Y es que algunos empezaban aquí el siguiente rito, echar a correr los cuatro kilómetros que quedan hasta el Monte do Gozo para ser los primeros de su grupo en ver las torres de la catedral y ser proclamados 'reyes de la peregrinación'. Se dice que las carreras llegaban a empezar a veces bastante antes, al cruzar el río Lavacolla, como nos cuentan Juan Pedro Morín y Jaime Cobreros, autores del libro El Camino iniciático de Santiago:
"El Camino está prácticamente recorrido, pero antes de subir el último peldaño que nos llevará a la transmutación total, es necesario pasar por el rito de la purificación completa. El polvo y el sudor del Camino, incluso del Camino iniciático cuya andadura obliga a dejar jirones de nosotros mismos, son arrastrados por el agua viva. Sólo así estará el iniciado en disposición de dar el paso definitivo e irreversible.

Los 4 km que hay hasta el Monte del Gozo -Monjoie, Monxoi- los peregrinos los hacían a la carrera pues quien antes llegara a la cima era nombrado "Rey" del grupo, suponiéndole honores y privilegios".

Deliciosa veiga de Lavacolla, cuyo río discurre oculto por el arbolado ribereño hacia San Roque. Aquí mismo al pie del Camino baja el Rego de Meda o da Fonte de Meda a unirse a él...


Lo pasamos sobre un puente y empezamos la subida por la cuesta llamada Costa da Roxedoira, topónimo que tenga que ver con el 'rugir' del sonido de los arroyos que en ella nacen y bajan por este desnivel. Aunque lo cierto es que también aparece denominada como A Rexidoria, que puede ser una variante o deberse a otra acepción etimológica


Sea como sea es una buena cuesta que nos hace pensar que los peregrinos, a los que todavía les quedaban las subidas a Neiro y al Monte do Gozo, con bajada al Sar y subida a San Lázaro, aún iban a tener razones para refrescarse y acicalarse bien otra vez


El mojón caminero nos despejará las dudas sobre la distancia que nos aguarda hasta el kilómetro Cero situado en la Praza do Obradoiro frente a la fachada occidental de la catedral de Santiago


En la plaquita bajo la estrella amarilla figura la cifra 9,950 km... es decir, ya hemos bajado de los diez kilómetros de distancia. A paso seguido y sin paradas se calcularían unas dos horas y media de andadura...


El primer tramo de subida es directo, recto y a pleno sol hasta esta primera casa y un poco más allá. En la entrada dedicada al Ritual del peregrino la Xacopedia nos explica el simbolismo y significado de alguna de las acciones que acabamos de realizar, aunque nos haya pasado por alto...
"El hecho de realizar el Camino de Santiago guiándose por una ruta marcada y seguida por miles de personas durante siglos, ya resulta un ritual en sí mismo. Atravesar el puente de un río que simboliza el triunfo de la vida sobre la muerte, subir una montaña para alcanzar el perdón, depositar una piedra en un lugar concreto para dejar atrás los pecados y errores cometidos, beber o lavarse en una fuente sanadora, dar tres vueltas a un templo para recibir energía, lavarse como símbolo de purificación o quemar prendas usadas para renovar el espíritu, son algunos de los ritos que mantienen los peregrinos en diversos puntos del Camino
Algunos de estos rituales, de origen anterior al descubrimiento de la tumba del apóstol Santiago, fueron cristianizados y asumidos por caminantes jacobeos que mantuvieron vivas estas costumbres como actos de fe, o simplemente por atraer la suerte en el transcurso del viaje. Esto se completa con las ceremonias de carácter sagrado a la llegada a la catedral de Santiago, donde el rito religioso se mezcla con un determinado tipo de costumbres de procedencia desconocida, incluso ajenas a la Iglesia, que confieren una liturgia complementaria a la llegada a la meta".

Estamos en la primera de las cuestas que, a partir del valle del Rego de Lavacolla culminarán con la emblemática subida al Monte do Gozo, desde donde veremos la ciudad y, 'emergiendo' sobre ella, las torres de la catedral. Luego seguirá la bajada al río Sar


A la izquierda de la calzada se ha habilitado una senda peatonal de tierra y, entre ella y el asfalto, se dispone una pequeña acequia para que las aguas sobrantes no afecten al Camino


Son en total, nos dice Antón Pombo, "600 m de áspera pendiente" la subida de Lavacolla a Vilamaior; posiblemente el último gran esfuerzo, más que el del Monte do Gozo sin duda, de estos ultimísimos kilómetros de trayecto hasta la ciudad de Santiago


Muchos peregrinos hacen el tramo de O Pedorouzo a Santiago (19,4 kms), e incluso desde más atrás, 'del tirón'; otros sin embargo prefieren pernoctar en alguna de las localidades intermedias (hay numerosos alojamientos de todo tipo, albergues incluidos) para llegar el último día frescos y tempranos a Santiago, cumplimentar los rituales pertinentes (Misa del Peregrino, Abrazo al Apóstol, obtención de la compostela, etc.) y visitar con calma la catedral y el casco antiguo de la ciudad, para lo que recomendaríamos, a poder ser, un par de días, si es que no la conocemos de antes


De todas maneras cierto es que, dada la masificación y saturación de algunos meses, no pocos romeiros 'veteranos' ya ni se detienen a recoger la compostela, llegan a Santiago y se van (no pocos trasladan su visita al invierno), e incluso hay quien da la vuelta a casa o esquiva Santiago para no coincidir con las etapas más concurridas del Camino Francés


La vereda peatonal se ensancha en esta curva a la izquierda, formando toda una pista paralela a la carretera


Luego vuelve a estrecharse, con la acequia al lado, acometiendo otra buena rampa


El bosque nos proporciona frescor y bastantes zonas de sombra, o de 'sol y sombra', muy de agradecer en esta continua serie de repechos


Antes de la siguiente curva, fijémonos en el suelo...


La pista senderista de la izquierda desaparece y una banda adoquinada cruza el asfalto a la derecha, por donde prosigue la vía caminera


A la izquierda, por la espesura, baja el Rego de Vilamor, que da sus aguas al Rego de Meda bosque abajo

Aquí, pasamos sobre el río por un puente. Un guardarraíl separa el Camino de la carretera 


Este paraje tan fresco puede invitar a realizar una parada momentánea, de las que ni siquiera es necesario sentarse. Eso sí, nunca nos apoyemos en baranda de madera alguna


Y ahora llega otro fuerte recuesto, este a pleno sol. Paso a paso vamos ganando altura prontamente 


Estas rodadas sobre este prado abierto al Camino señalan un atajo que emplean muchos andarines


Si bien, efectivamente, se atajan unos metros, la subida se hace más pendiente en este campo que la más suave del tramo al lado de la carretera


Allá arriba, por donde va aquel coche, divisamos el ya muy próximo final de esta subida


Salimos pues de nuevo a la carretera en este lugar; seguimos subiendo pero el haber visto el final de las cuestas nos da fuerzas renovadas


Una nueva franja de adoquines nos encarrila a cruzar a la izquierda. Sin embargo vemos que hay senda a ambos lados de la calzada


Zona de pinos y eucaliptos y curva a la izquierda ya en el último repecho


En estos cambios de rasante, como en las curvas, vayamos bien pegados a la vereda izquierda por si de pronto aparece algún vehículo de frente. Recordemos que pasan también tractores y vehículos agrícolas


Y aquí, un poco de sombra más al llegar a la cima, otro lugar de parada fugaz, sobre todo en jornadas de sol y calor


Al fondo, una nave de ganado es lo primero que vamos a ver del pueblo de Vilamaior. Más allá está el monte del Coto de Neiro (461 m), totalmente plantado de eucaliptos


El Camino pasará entre él y la cota más alta de A Roxedoira. En el pueblo de Vilamaior sigue viva la actividad agroganadera del campo gallego, con prados de siega y pasto, plantaciones de maíz, cuadras y algunas huertas. Allí encontraremos también algunos bares y alojamientos, por si deseamos pernoctar aquí antes de volver a subir un poco más, por las casas de Neiro y sus bosques autóctonos hacia San Marcos y el Monte do Gozo, donde las crónicas dicen que los peregrinos de antaño emprendían su famosa carrera para ver quién llegaba primero arriba, a ver las torres de la catedral y ser proclamado 'rey de la peregrinación'






















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