Eres el Peregrino Número

lunes, 8 de julio de 2013

CAMINO DE LLORIANA. OVIEDO/UVIÉU (ASTURIAS)


Lloriana desde el camino que viene de Llampaxuga
Nada más salir del casco urbano de la capital asturiana, dejando atrás las nuevas urbanizaciones de La Florida, el peregrino que inicia el Camino Primitivo se ve inmerso en un bello paisaje de bosques y campiñas que se extienden por las suaves laderas del Monte Naranco. Así, tras subir a Paniceres y continuar hacia Llampaxuga, veremos enseguida Lloriana...

La Peña Llampaya, estribaciones occidentales del Monte Naranco, desde el sendero de Llampaxuga a Lloriana
El Camino tras el santuario del Carmen de Llampaxuga es llano, atrás queda definitivamente La Peña Llampaya, con sus verdes laderas.


Nosotros nos dirigimos a una encrucijada, ente algunos ocalitos (eucaliptos) y arbustos, iniciando la senda una larga bajada


Bajada que nos hace ver, allá al fondo, la inconfundible silueta de la iglesia parroquial de Lloriana, con su alta torre, y el pueblo, cabeza de la parroquia homónima, extendido a sus pies, en un altozano, sobre el que también divisamos, más atrás, las alturas de L'Escampleru, ya en Les Regueres, el primer "puerto" de importancia que hemos de subir.

Lloriana desde el camino que viene de Llampaxuga.

La bajada es importante, se baja al pequeño pero profundo valle de El Regueru la Güera o L'Agüera, viendo en buena parte del descenso siempre esta hermosa estampa del pueblo.


Lloriana.

Buena bajada.

Luego, un túnel vegetal nos da sombra hasta culminar tan gran descenso.


El Camino, de piedra, tierra y grijo, llega a un tramo llano, ladran unos perros.


Vuelve otra bajada, justo al pie de Lloriana.


Y se llega al antiguo lavadero de La Pipera, que vemos a nuestra derecha.


La Pipera, bajo las casas del pueblo y donde antaño el vecindario venía a hacer la colada.


Una ardua labor y buen esfuerzo subir y bajar con el cesto de la ropa a la espalda.


Hay una pontica o pequeño puente sobre el arroyo, todo a la sombra de les castañales.


Y una mesa de madera con banco para sentarse los caminates. Frente a ella sube el Camino.






Tiempo de castañas.


Dicen que todo lo que baja sube, y eso hacemos nosotros, luego de bajar, ascenso hasta Lloriana. Primero entre los árboles...


Luego entre las fincas. Viendo al este arriba a la izquierda La Peña Llampaya y en medio de la foto la bajada que hemos hecho desde Llampaxuga.


Vemos ya las primeras casas de Lloriana.


El Monte Naranco desde el hórreo.


La cuesta viene subiendo hasta este pequeño parque.


Podemos recuperar el aliento unos instantes tras la subida, mientras contemplamos el paisaje y el emotivo recuerdo a Doña Maruja, Enriqueta Pondal García, la maestra.



Frente al camino que sube está también el portón de Villa Rosa, que, al desprenderse un trozo del nombre quedó en "Villa Posa"...



Las conchas junto a los muros de la quinta y las que hay junto al Camino nos orientan hacia la iglesia parroquial de San Bartolomé.


 Allí hay un lavadero pegado al muro del templo que mira al Camino: Fuentepeña.


Parada a descansar.


Vemos que fue construida en el año 1929, aprovechando agua de los manantiales de la montaña.


Fuente y una de las entradas a la iglesia.


Fuente y lavadero de Fuentepeña.



En torno a la iglesia de San Bartolomé de Lloriana hay un precioso campo. En él nos fijamos en una antigua portada de la iglesia vieja, ahora en el acceso al atrio.


Se nos revela entre románico sin filigranas cinceladas o gótico. Sin duda relacionado con alguna fundación medieval. En el inventario parroquial de Gutierre de Toledo (s- XIV) aparavece mencionada bajo la advocación de Santa María.


Este lugar adolece de una grave falta de atenciones pese a su interés histórico.



Buen lugar para sentarse y meditar...




 De frente al santuario hay muy buenas casas, de elegante galería-mirador.


A nuestra espalda quedó ya La Peña Llampaya, mientras recordamos y canturreamos una canción asturiana que hace referencia al lugar: "Ay de mí  que yá nun vuelvo a misa más a Lloriana, qu'una moza que tenía apregónase mañana" (anuncio de boda). 





La Peña Llampaya vista desde el campo de la iglesia de Lloriana.

Pasando al lado del santuario
Seguimos ruta y dejamos atrás la iglesia.


Dejando la iglesia parroquial pasamos ahora entre las casas, mientras  seguimos cantando..."Soi del conceyu d'Uviéu, parroquia de la Lloriana, cortexo nel rebollar, al monte de una rama"  (rebollos, clase de robles). " Y al baxar L'Escampleru, diéronme una puñalada, los mozos de Les Regueres, por cortexar en Lloriana"


Camino en Lloriana.


La iglesia, de donde venimos.


Una buena quintana.


Y empezamos un descenso.


Llegados a este cruce de caminos tomamos el de la izquierda, el que baja:


Así salimos de Lloriana.
 

El Camino sale del núcleo de Lloriana entre prados y fincas, iniciando una cuesta abajo para contemplar los caseríos de Malpica, La Bolguina y Fabarín, en las vegas del río Nora, frontera entre el conceyu de Oviedo/Uviéu y el de Les Regueres.


Les Regueres, cuyo primer pueblo: Gallegos, al pie de L'Escampleru, tenemos ya a nuestro alcance, nada más hay que cruzar el río por su histórico puente de piedra: La Ponte Gallegos.



Textos basados en nuestro libro eBook: El Camino Primitivo de Santiago. Galicia y Asturias