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miércoles, 10 de julio de 2013

LA IGLESIA DE SANTA MARÍA Y EL TEIXO DE LLAGO (ALLANDE, ASTURIAS) UN MONUMENTO NATURAL EN EL CAMINO

Iglesia de Santa María de Llago: el Camino viene a la izquierda; a la derecha el Teixo de Llago

Tras el trayecto montañero por el puerto de El Palo (1.146 m), bien subiendo desde el valle del río Nisón o bien por la Ruta de los Hospitales, el peregrino pasa a los territorios del concejo de Allande llamados popularmente "del Palo p'allá",donde, si percibe el hablar espontáneo de las gentes, el asturiano occidental va dejando paso a los rasgos astur-gallegos en esta ancestral frontera natural y cultural. Así, desde Montefurao, el primer pueblo que encontramos al bajar El Palo por el Camino Primitivo, nos dirigimos a Llago por el Sesto da Fonte y El Couso, donde lo primero que veremos será la iglesia parroquial de Santa María, al lado del Camino y junto al famoso Teixo de Llago, espléndido tejo declarado Monumento Natural


Realmente, lo primero que vemos de la parroquial, dieciochesca, es su parte posterior o cabecera, con algunas casas del pueblo, las de la carretera, más arriba, asomando entre los árboles, hacia donde vamos a subir nada más pasar la iglesia. Más arriba de las casas es El Chao de Llago, donde hay un llano, como su nombre indica, en el camino a Berducedo


La de la izquierda es Casa Serafín, frente a la que pasaremos al cruzar la AS-14 y subir a El Chao. Fue un popular bar y casa de comidas cuyo cierre dejó sin 'punto de apoyo' a muchos peregrinos que lo echan en falta como lugar para comer o tomar algo, llenar de agua las cantimploras (sobre todo los de la Ruta de los Hospitales) y descansar antes de llegar a Berducedo, donde están los albergues, a una hora más de camino mayormente, si bien ya bastante llano


El Teixo de Llago está aquí mismo al pie de la iglesia, en esta pendiente ladera por cuya falda va, llaneando, el Camino, tras dejar atrás el cementerio y antes de la cuesta hacia la carretera y El Chao


Tiene 16 metros de altura, 9 metros de envergadura y algo menos de 6 metros de perímetro. Este Taxus baccata fue declarado monumento natural el 27 de abril de 1995, por lo que está incluido en el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de Asturias (PORNA) y en el Paisaje Protegido de las Sierras de Carondio y Valledor como elemento especialmente salvaguardado


Amparados por su acogedora sombra recordamos que los tejos son árboles totémicos que se plantan en espacios sagrados. La costumbre está relacionada con creencias animistas a todas luces precristianas. El tejo representaba para los celtas y otros pueblos prerromanos a la eternidad por su longevidad de siglos (hay ejemplares de más de 1.000 años); a la muerte por la alta toxicidad de algunos de sus componentes, con los que se hacían venenos... y alucinógenos para "traspasar el umbral". También eran símbolo de la vida por su hoja perenne y siempre verde. Leemos al respecto en Asturnatura:
"El Tejo de Lago se encuentra situado en una zona de pendiente, por lo que a primera vista se observa como su copa cónica se adapta a ésta. Su morfología reúne los caracteres típicos de los tejos ancianos, tronco arrugado, con estrías longitudinales y descamaciones rojizas. Ramas horizontales o algo derechas, con los extremos levantados. Posiblemente sustituye a otro ya desaparecido, se encuentra en una zona cuya historia nos recuerda antiguos túmulos, dólmenes, castros y explotaciones auríferas de la época romana, que dejaron un profundo rastro en la toponimia de la zona: río del Oro, Montefurado, Valledor... Hoy día en esta parte de Asturias existe la llamada Ruta del oro, y en algunos pueblos existen todavía bateadores, que como los romanos de antaño, intentan extraer pepitas y laminillas de oro del río. La iglesia de Santa María, que data del siglo XVIII y junto a la que crece el tejo, fue construida sobre otra anterior. 
Los tejos, al igual que algunos otros árboles, han sido considerados árboles sagrados por antiguas culturas. Los celtas lo veneraban, lo consideraban mágico, y lo temían. La palabra latina Taxus posiblemente deriva de las griegas toxon (arco) o toxicon (veneno), ya que todo el árbol, excepto el arilo, es venenoso. Con su veneno (un brebaje de semillas generalmente), se emponzoñaban las flechas que se usaban contra las legiones romanas del emperador Augusto, e incluso algunos se suicidaron mascando sus hojas antes de rendirse tras perder en alguna batalla; Cativolco, rey de los Eburones, se suicido con zumo de tejo, para no caer en manos de Julio César (guerra de las Galias). Incluso Dioscórides dice de el que "ofende gravemente a los que a su sombra se duermen o asientan, y aun muchas veces los mata". Esta era la relación que guardaba el tejo con la muerte, era un árbol funerario, dedicado a la diosa Hécate; se dice de los tejos de los cementerios que a cada boca de un cadáver llega una raíz de tejo para alimentarse de él, y que espantan al demonio; existe además la creencia de que talar un tejo trae mala suerte, ya que su corteza, de color rojo, recuerda la sangre. 
El tejo era un árbol que los celtas consideraban sagrado y bajo el cual se reunían para celebrar sus reuniones u orar a sus dioses. La Iglesia edificó iglesias cerca de estos árboles para cristianizar a estas gentes y hacer que dejaran sus ritos que eran considerados como paganos. En la actualidad estos tejos continúan junto a las iglesias, y bajo ellos se celebran fiestas y romerías. El tejo era quien presidía el cabildro o concejo abierto, que eran reuniones vecinales. El viejo dicho de "tirar los tejos" guarda relación con esto, y es que al salir de la iglesia, las mozas tiraban a los hombres que pretendían semillas o ramillas de tejo. 
La longevidad del tejo es bastante conocida, y algunos escritores lo han comparado con un dios del tiempo. El ser vivo más viejo de Europa es un tejo, que está situado en la localidad escocesa de Foringall; supera los 2000 años y antiguamente había a su lado una iglesia y un monumento funerario. El árbol más viejo del planeta es, sin embargo, un pino, al que se le calcula una edad de 4768 años; este ejemplar está en las White Mountains de California".

En el blog Puebloastur el usuario teixo da Llago nos dice que bajo el tejo estaba el antiguo camposanto. El árbol tenía al parecer dos copas pero un rayó tiró una de ellas, que cayó sobre el viejo cementerio, quedando a la vista los "distintos matices rojos del interior de su tronco"


Al pasar junto a la iglesia, reformada en su momento pero de predominante gusto barroco, reparamos en las grandes dimensiones de esta su enorme cabecera cuadrada y tejado a cuatro aguas, que no presenta ventanas ni vano alguno que permita la entrada de luz natural que ilumine su altar mayor


Y esta es la nave, rectangular. La cubierta es de llousas o losas de pizarra, rematada en las cumbreras con tejas. Enfrente vemos el Camino cómo empieza a subir hacia las casas

La espadaña, con tres arcos y pináculos, es también del siglo XVIII pero su campana mayor está datada dos centurias atrás, por lo que formaría parte de un templo anterior. La posición en el eje este-oeste, con la cabecera orientada a la salida del sol y la portada a su puesta, es propia de los templos medievales o de tal origen

Justo al empezar la subida un denso bosque oculta las agrestes riberas de un arroyo que da sus aguas, valle abajo, al Río d'Or o río del Oro, hidrónimo que evoca las antiguas explotaciones auríferas explotadas durante la dominación romana del territorio


Al pasar delante de la iglesia vemos su gran pórtico. Aunque suele estar cerrada, si tenemos oportunidad de verla por dentro admiraremos su retablo barroco


Es de madera tallada y dorada, destacando entre sus imágenes la de Santa María de la Asunción, patrona de la parroquia y a quien se atribuye el milagro de salvar al pueblo de una epidemia en el siglo XIX


La iglesia está declarada Bien de Interés Cultural (BIC) y, abierta o cerrada, lo que sí podemos hacer es acercarnos unos instantes a ver el teixo, al que se baja por un sendero que arranca al lado del otro extremo del pórtico


Del Teixo de Llago escribe así Demelsa Álvarez en el periódico La Nueva España del 8-5-2016, en artículo que encontramos en la web Tejos de Asturias:
"En Lago, en el concejo de Allande, ven al tejo situado en la parte de abajo de la iglesia de Santa María como un elemento propio del ADN local. Por su situación, dentro del campo de la iglesia, el tejo de Lago ha sido protagonista y testigo de los momentos sociales y culturales más importantes del pueblo. 
Fiestas, despedidas, reuniones vecinales y de parroquia se celebraban semana a semana en un lugar impregnado por la magia de la sombra que proyectaba este árbol, declarado monumento natural en 1995. «La zona de la iglesia y el tejo siempre fueron el punto de encuentro para el pueblo y la parroquia entera, era donde todos nos veíamos después de una misa y compartíamos historias. También celebrábamos la fiesta, y la procesión siempre pasaba al lado del tejo», rememora Vidal Arias, uno de los tres vecinos que residen habitualmente en Lago. 
Hace unos años, el tejo de Lago pasó por una crisis. Según sus vecinos, estuvo a punto de secarse. «Tuvieron que quitarle unas ramas que tenía afectadas y le trajeron tierra de Francia, lo que le hizo revivir. Hubiera sido una pena que entonces llegara a desaparecer», apunta Vidal Arias. 
En este sentido, Clara Bravo destaca que el tejo es el monumento que tiene el pueblo, «viene mucha gente a verlo y como por aquí pasa el camino primitivo de Santiago recibe la visita de muchos peregrinos». Por ello y por formar parte de la historia de su pueblo desde hace más de 500 años, los vecinos reclaman más cuidados para el árbol y sus alrededores, «que últimamente están un poco descuidados y aquí quedamos pocos para poder vigilarlo», apuntan. 
El tejo de Lago tiene un diámetro de copa de nueve metros, una altura de 16 y el perímetro es de 5,5 metros. El árbol forma parte de una ruta senderista llamada «Ruta de los teixos» que une el tejo de Lago con el de Santa Coloma, también monumento natural".

Este era pues el solar del antiguo cementerio; unos escalones de piedra ayudan a bajar. La obra formó parte del trabajo de la Escuela-Taller Módulo Forestal en el año 1994 que rehabilitó el lugar. "Se protege estrictamente el ejemplar y se delimita un ámbito de protección en un círculo de 25 m de radio en torno al árbol y/o la zona que ofrece una visión directa e inmediata del ejemplar", se lee en el Artículo 2 de su declaración como monumento natural 


El verde intenso, tirando a oscuro, la forma de sus ramas, que crecen en vertical a partir del tronco, repletas de haces de pequeñas pero numerosas hojas, así como su copa piramidal, son características que hacen que el tejo sea fácil de identificar y de diferenciar de otros árboles


De entre todas las coníferas, solamente el tejo tiene elementos venenosos, careciendo además de resina. Destacan además "su lentitud de crecimiento, su longevidad, el aspecto taciturno y sombrío pero siempre bello (hasta el punto de haber dado lugar a más de 100 variedades de jardinería), su carácter solitario..." según datos que aporta el escritor y naturalista Ignacio Abella en su libro La magia de los árboles 


Aunque existen algunos bosques de tejos, en España suele encontrarse principalmente como ejemplares aislados, aunque no pocas veces, como aquí, asociados a otras especies arbóreas, como las del inmediato bosquete que aquí empieza. Leemos en Wikipedia:
"La lentitud de su desarrollo y germinación lo convierten en una especie poco competitiva que va quedando relegada a enclaves donde la topografía le favorece. 
Crece en ambientes húmedos y frescos, en zonas montañosas, en las umbrías, a partir de los 800 m s. n. m. aproximadamente según la latitud. Su hábitat son bosques mixtos, barrancos, laderas y escarpes rocosos, indiferente al sustrato. 
Una de las causas de regresión de la especie en el medio natural ha sido la tala para el aprovechamiento de su madera, pero también se citan otras como la deforestación, que ha ocasionado cambios ambientales y relegado la especie a aquellas zonas donde el ambiente ha permanecido húmedo. Por esta razón, en muchas partes de Europa, los tejos antiguos individuales son considerados monumentos de la naturaleza como restos de antiguos bosques y, por lo tanto, protegidos y conservados. (...) 
Debido a su longevidad, el tejo siempre ha sido un árbol de cementerios desde la antigüedad. También se encuentra cerca de las iglesias rurales. 
Excepto los arilos, todas las partes del árbol contienen una sustancia tóxica llamada taxina: una mezcla de alcaloides que tienen un efecto cardiotóxico que produce parálisis en el corazón en dosis elevadas. 
Entre las antiguas poblaciones del norte de España estuvo muy extendida la práctica del suicidio con veneno de tejo. Actualmente, es muy rara la intoxicación por el tejo, siendo en ocasiones de extrema gravedad o fatal."

Hallamos un panel explicativo del ejemplar, donde destaca su consideración como monumento natural:
"En la tradición y cultura asturiana, el tejo se consideraba vinculado a la tierra, a la gente, a los ancestros y a la religión antigua. Era tradición en el Día de Todos los Santos llevar una rama de un árbol de tejo a las tumbas de aquellos que habían muerto recientemente para que fueran guiados en su regreso a la Tierra de las Sombras. El tejo se ha encontrado cerca de capillas, iglesias y cementerios desde la antigüedad como símbolo de la trascendencia de la muerte. A menudo se encuentran en las plazas principales de los pueblos donde la gente celebraba los concejos abiertos que servían como una forma de asamblea general para gobernar los asuntos del pueblo".

Un murete circular de piedras circunda al tronco, asentando bien el terreno en torno a él: el suelo suele estar cubierto de hojas:
"Tienen hojas perennes de 10 a 30 mm dispuestas en dos hileras opuestas, de color verde oscuro por la cara superior y amarillento o glabro por el envés. Es una especie dioica, con pies masculinos o femeninos. Fructifica en forma de arilo carnoso que rodea la simiente, de intenso color rojo y sabor agradable. Madura en otoño y cada seis o siete años el árbol tiene una producción abundante de frutos. Raramente forma bosquetes, lo común es encontrar ejemplares aislados. Casi todas las partes de la planta son ricas en alcaloides tóxicos: taxina, taxol y baccatina, el primero de los cuales es el más peligroso, pues puede causar la muerte en pocos minutos. El arilo o baya es la única parte libre de taxina, y puede ser ingerido con la precaución de retirar la semilla".

Y, llegando al pie del árbol, vemos su poderoso tronco, de madera muy dura y grano fino apretado, lo que hizo que esta especie fuese muy apreciada en ebanistería y talla, aunque su lentísimo crecimiento hacía que se careciese de piezas del grosor apropiado:
"Silio Itálico, Lucio Anneo Floro y san Isidoro de Sevilla señalan el uso de sus semillas en la península ibérica por los antiguos cántabros, astures y otros pobladores de Gallaecia como veneno para suicidarse cuando se encontraban sitiados por el enemigo o presos de este. 
Estos pueblos celtas veneraban al tejo, dado que formaba parte de algunos de sus rituales al ser considerado un árbol sagrado, probablemente debido a la extraordinaria longevidad de la planta, que la hace parecer inmortal. Por esta misma razón en España ha sido plantado profusamente en la cornisa cantábrica al abrigo de ermitas, iglesias y cementerios desde tiempos remotos, como símbolo de la trascendencia de la muerte, y era habitual encontrar un tejo en las plazas de los pueblos bajo el cual se realizaba el concejo abierto. Todo esto ha permitido perpetuar el halo de misterio y sacralidad que envuelve lo relacionado con esta especie. 
Para la tradición y cultura cántabra, asturiana y de partes de la provincia de León, este árbol ha constituido un auténtico vínculo del pueblo con la tierra, los antepasados y la religión antigua. Tanto en Cantabria como en Asturias era costumbre llevar a los difuntos una rama de tejo el día de Todos los Santos para que ella les guiara en su retorno al País de las Sombras. Durante la noche de san Juan era asimismo usual que los mozos depositaran ramas de tejo en las ventanas o puertas de la casa de sus pretendidas, mientras ellas les tiraban bayas de este mismo árbol".

Fijémonos cómo alrededor apenas surge la vegetación, a causa de la toxicidad de algunos de sus componentes:
"La iglesia cristiana comúnmente consideró conveniente apoderarse de los sitios sagrados precristianos existentes para las iglesias. También se ha sugerido que los tejos se plantaron en lugares religiosos porque su larga vida sugería la eternidad o porque, al ser tóxicos cuando se ingerían, se los consideraba árboles de la muerte. Otra explicación sugerida es que se plantaron tejos para disuadir a los granjeros y pastores de dejar que los animales deambularan por los cementerios, siendo el follaje venenoso el desincentivo. Otra posible razón es que las frondas y las ramas de tejo se usaban a menudo como sustituto de las palmas el Domingo de Ramos".

El Teixo de Llago visto desde unos metros más abajo, cerca del nacimiento del arroyo y a la entrada del bosque. "Donde quiera que se halle, el tejo confiere un carácter sobrio, distinguido, al entorno que le rodea", escribe Ignacio Abella, quien añade:
"Su adaptación a atmósferas enrarecidas, brumas marinas y a los terrenos más pobres, facilitan la instalación de este árbol en cualquier lugar. Y a menudo en Asturias se recogen plántulas del monte para ponerlas en los prados o junto a las caserías"

Volvemos al Camino tal y por donde hemos venido, escaleras arriba. Este lugar es especialmente agradable además por su frescor y buena sombra, un verdadero alivio en días de sol castigador


También cuando llueve las ramas del teixo proporcionan importante protección, pero para ello mejor sin duda el amplio pórtico de esta iglesia, donde quien esto escribe durmió una vez, tras comer en Casa Serafín, en agosto de 1993, cuando apenas había aún albergues


A la izquierda, una baranda separa el campo de la iglesia y el Camino del bosque: como hemos dicho, aquí empezamos a subir hacia la carretera


De frente, uno de los paneles de la Ruta de los Teixos y, a la izquierda y al comienzo de la cuesta, un altar de piedra de las procesiones del Corpus


Señalización del camino hacia el teixo, que es de donde venimos, y de la iglesia de Santa María de Llago, que también acabamos de visitar


En el bosque predomina el castañar. Unos metros más adelante están las primeras casas de este pueblo, que contó con su propio hospital de pobres y peregrinos, ubicado en las inmediaciones de las fragosidades de El Palo y Fonfaraón, cuya abundancia de fundaciones hospitalarias (Ruta de los Hospitales, Montefurao, La Puela/Pola de Allande, Berducedo...) da idea del intenso tránsito de gentes (no solo peregrinos) y de la dureza del recorrido


Es común que los peregrinos pongan flores, fotografías, dedicatorias y estampas en este hermoso altar de piedra de las procesiones, lo que obliga a limpiarlo periódicamente 


Denominados popularmente altarinos, según el Código de Derecho Canónico de 1917, se podía decir misa "en lugar honesto y decoroso, pero siempre sobre piedra consagrada", siendo esta su función en las procesiones romeras de las fiestas patronales y sacramentales. Estos altares exteriores han cumplido diversas funciones más a lo largo del tiempo, siendo consideradas construcciones religiosas de utilidad pública, como explica el geógrafo y urbanista Rafael Suárez-Muñiz en el periódico El Comercio del 21-3-2026:
"En primer lugar: han servido simbólicamente para la bendición y santificación de cada parroquia del municipio, es decir, han cumplido como elementos protectores y cristianizantes de un territorio como si se tratasen de una extensión más de la iglesia correspondiente en el exterior"

En segundo lugar, aunque no es este el caso, sirvieron como sustitutos de las mismas iglesias que padecieron destrucción en la Guerra Civil:
"... para realizar actos litúrgicos del catolicismo como la confirmación, comuniones, bautizos y actos más concurridos, tales como bodas y las llamadas misas de campaña (celebraciones eucarísticas al aire libre que nacieron asociadas al mundo militar) "   

La tercera utilidad y la que más se sigue ofreciendo es su servicio como punto final a la celebración de las procesiones celebradas con motivo de las fiestas patronales de cada parroquia, las cuales culminan con una ofrenda y un breve acto en el altar por parte del párroco".


Aquí añadiríamos como 'cuarta utilidad' la de servir como lugar bien a la vista donde colocar una concha que indica que seguimos por el camino correcto. Eso sí, insistir una vez más que este símbolo no es necesariamente direccional sino que identifica al Camino, por lo que a poder ser bien habría de ir acompañado de la correspondiente flecha amarilla, que sí lo es


En contra de la opinión más generalizada, la posición de la concha NO implica obligadamente la dirección, como puede leerse en las Directrices para la señalización del Camino de Santiago del Consejo Jacobeo de las que compartimos estas partes


Cuesta arriba llegaremos a la primera casa, de piedra, bellamente restaurada, frente a la que hay una bifurcación, en la que iremos a la derecha


El Camino, de hormigón desde el cementerio, sigue subiendo junto a ella


En el muro de la entrada sí vemos la flecha amarilla, único elemento netamente direccional, como hemos dicho


Y también en la pared de la casa, en la  esquina, vemos una concha. El Camino hace delante de ella una pronunciada curva a la izquierda para ir ganando altura


Un pequeño porche guarda esta otra entrada de esta hermosa casa, la primera después de la iglesia, siguiendo el Camino


A la derecha y sobre otro murete de piedra, un cobertizo para la leña, hecho de madera


"La línea de hospitales del Palo tenía aquí el hospital siguiente. Ocupaba la casa que está a continuación de la escuela (se entiende que bajando desde la carretera) y contaba con dos pisos, portal, tres establos, cocina terrera, pajar y dormitorio alto", explica el historiador Luis Antonio Alías en su libro El Camino de Santiago en Asturias. Itinerarios: "Las tierras que rentaba le producían 461 reales, sacando algunos reales más de diezmos y primicias"


La Gran Enciclopedia Asturiana, por su parte, dice que eran sus administradores la familia Álvarez de Sierra y que se componía, según datos del Catastro de Ensenada (año 1752) de "dos pisos, con portal, tres establos y cocina terrena, pajar y dormitorio alto, midiendo tres varas de frente y 18 de fondo". Sus bienes, prados y tierras, le proporcionaban, efectivamente, los 461 reales antes mencionados, a los que se añadían "5 de casas y diezmos de trigo, habas, centeno, mijo, castañas, manteca, lino, lana, cabritos y cerdos; y de primicias: centeno y mijo".


Estos grandes caserones de planta cuadrada o rectangular son las características 'casas-bloque' tan habituales en esta parte de Asturias. Llaman la atención los vanos adintelados con buena piedra de sillería y las paredes de mampostería


A la entrada, un rellano hecho con una gran losa de piedra. Estas 'casas bloques' son de especial abundancia en la zona más occidental de Asturias, reuniendo en un solo bloque compacto, por lo general de gran tamaño, vivienda, cuadras, almacenes, etc., configurando un aspecto general bastante macizo


Las de arriba ya son  las casas de la carretera. Aunque corta, la cuesta es sobradamente empinada y requiere un importante esfuerzo para los peregrinos que ya van especialmente 'molidos' tras las cuestas de El Palo y Montefurao, no digamos los que llegan tras la Ruta de los Hospitales, con muchos kilómetros y mucha montaña a sus espaldas


Arriba, panera de ocho pegollos hechos de piedras y argamasa con la clásica forma redondeada-cilíndrica de buena parte del occidente asturiano



La vivienda puede catalogarse también como casa-bloque. En esta bifurcación seguiremos a la izquierda, por el camino principal siempre


Cuadra o cobertizo de tejado a dos aguas que, como todos o casi todos, es de pizarra


Esta entrada en la cuesta es la del pajar, con su propio tejado a dos aguas. El siguiente edificio, otra enorme casa-bloque, fue la sede de Sociedad Agrícola Allandesa

 
Frente a él hay una bifurcación, en la que iremos a la derecha, continuando la cuesta en otra curva cerrada


El antiguo sindicato Asociación Agrícola Allandesa se fundó en Riovena, en la parroquia allandesa de Villavaser, por iniciativa de Manuel Cadierno Rodríguez Argüelles que, junto con su hermano Segundo, hicieron fortuna emigrando a Puerto Rico muy jóvenes y que, a su regreso, fueron nombrados alcalde de Allande y diputado provincial respectivamente. Consta la fecha del 2 de julio de 1918 cuando se celebró la junta general de la misma, contando con 66 miembros, de los que se escogieron presidente, secretario y tesorero y se establecieron las secciones de arreglos, agricultura, compraventa, ganadería y propaganda, formada cada una por diez socios


Fijémonos en la concha en la pared y en la gran flecha amarilla pintada en el suelo


El caserón fue restaurado hace unos años, devolviéndosele todo su esplendor


Llegando ya al pie de la carretera, donde hay otro cobertizo, iremos a la derecha


Observemos el grosor de sus paredes de piedra y, a la derecha, la entrada a la corrada de la casa de la panera, con tejadillo de pizarra a dos aguas


En este último tramo la cuesta se suaviza notablemente. Fijémonos también en las lajas de pizarra cubriendo el muro de la casa


Robustos contrafuertes pétreos la asientan bien sobre el terreno pendiente


La panera vista ahora desde arriba. En este ejemplar las cumbreras de su cubierta son también de pizarra


La actual carretera AS-14 fue la continuidad hacia Berducedo de la carretera que comunicaba la capital del concejo con Cangas del Narcea abierta hacia 1883 y que se hizo en dos fases, siendo esta la segunda


La construcción de la carretera, permitiendo el paso de carros, carretas y carruajes sin problemas, posteriormente de automóviles, transformó la ancestral red viaria e hizo de los antiguos caminos vías pecuarias o, en el mejor de los casos, carreteras locales, cuando no desaparecieron. En la actualidad es la principal vía de comunicación de toda esta zona de Allande con la capital del concejo y con el centro de Asturias


Al llegar a ella nos dirigiremos a la izquierda. Al fondo y al otro lado de la AS-14 tenemos el mojón que nos lo indica


Posteriormente, esta carretera fue prolongada hasta Grandas con la construcción del embalse de Salime en la posguerra, que cortó las comunicaciones por los puertos del Valledor, al sur de Allande. De ahí que su nombre oficial sea actualmente carretera AS-14 Grandas de Salime-Puente del Infierno


Apenas existe arcén en este trecho, donde la cuesta acaba aunque no del todo, pues aún subimos ligeramente. Al menos tenemos buena visibilidad hacia los coches que nos llegan de frente


Bifurcación: nosotros seguimos de frente por la AS-14 hasta las siguientes casas


Aquí hay un poco más de arcén. A la derecha, una flecha amarilla pintada en el muro sobre el que se asienta La Casilla, antigua casa de los peones camineros encargados del mantenimiento de la carretera, confirma la dirección a seguir


Casas de las construidas o reformadas a partir de la apertura de la carretera que se constituye en el principal eje de comunicaciones del concejo de Allande, sobre todo de esta zona de El Palo p'allá


Un poco más adelante está la parada del autobús. La carretera sube livianamente todo recto y, al fondo, justo en la primera curva, la cruzaremos para subir a El Chao de Llago y continuar nuestro trayecto rumbo a Berducedo, a cuatro kilómetros de aquí o una hora aproximada de camino andando


A nuestra derecha, más allá de la casa de la antigua Sociedad Agrícola Allandesa junto al que acabamos de pasar, divisamos las cumbres que cierran por el este el valle del Río d'Or y que forman parte de las estribaciones septentrionales de la Sierra del Valledor, topónimos ambos relacionados con las antiguas explotaciones auríferas de época romana cuyas señales aún son visibles en la orografía


En este extremo norte de la Sierra del Valledor están A Mouta (1.093 m) y, a su derecha, El Pico da Soma (1.101 m), bajo la primera se unen los ríos da Zreixal o Cereixal y del Forno para dar origen al Río d'Or


Más al este se ven algunas cimas de la Sierra de Llagos, a sur de El Palo, parte de la gran dorsal asturiana que, extendiéndose de sur a norte, separa las cuencas del Narcea y del Navia en este sector, secular límite natural, cultural, paisajístico y lingüístico de la Asturias más occidental


Más a la izquierda y más cerca es El Pico Llago (993 m), bien reconocible por su antena, bajo el que hemos pasado viniendo de Montefurao por el Collado del Couso


No dejemos de fijarnos en estos tejados a cuatro aguas, de las casas y de panera, hechos enteramente de llousas de pizarra


Hermosa galería en la planta alta de esta casa de la carretera


Ahí vemos, en una placa al pie de las ventanas y justo sobre la puerta, las iniciales ML y la fecha 1933


Luego hay un antiguo cobertizo, o cochera, mientras nos acercamos a Casa Serafín, la última del pueblo, donde estuvo aquel bar que con tanto cariño recordamos


A la derecha, la explanada de aparcamientos, enfrente de la antigua casa de comidas, que tenía una espléndida terraza


El cobertizo presenta el antiguo sistema de sujeción de las llousas mediante piedras colocadas encima, como también se hacía con las tejas


Casa Serafín era llamada por algunos 'Casa Por Fin' a causa de que desde La Puela/Pola de Allande no hay, exceptuando la subida a Casa Viñas de Penaseita desviándose un buen tramo cuesta arriba del Camino oficial, tienda ni bar alguno para avituallarse, si bien de un tiempo acá y durante el verano algún negocio de hostelería en furgoneta se instala en El Palo


Si esta sensación era así para los que vienen por la ruta del valle del río Nisón imaginémonos para quienes hayan hecho la famosa Ruta de los Hospitales por la Sierra de Fonfaraón, La Marta, La Freita y El Palo, con muchísimos kilómetros más sin ningún establecimiento hostelero ni tienda de ultramarinos desde bastantes kilómetros atrás. En el blog Con pan y vino , G. Gallego González relata en primera persona su experiencia y sensaciones al llegar aquí haciendo el Camino, una de las muchas experiencias aquí vividas por los peregrinos:
" paso junto al bar- Serafín con numerosos peregrinos y bicigrínos en el, toda una invitación para hacer un alto y descansar un rato en su terraza. 
Evidentemente no recuerdo todas las cervezas que he degustado en mi vida, pero aquella que tomé en este bar la recuerdo como una de las mas necesitadas y urgentes y que mejor me supo, tal era la sed que tenía. Compartí ese momento de descanso charlando con una pareja belga que realizaban el camino de Santiago en moto".

En su artículo Una etapa por el puerto del Palo, publicado en La Voz de Asturias del 20-8-2016, es Miguel Barrero que cuenta de la oportunidad de "aprovechar la aparición casi milagrosa en Lago de un establecimiento, el Bar-Casa Serafín, donde se sellan credenciales y se puede tomar un refrigerio con el que se puede hacer más llevadero o poco que a esas alturas nos quedará ya de caminata", refiriéndose sin duda a quienes hacen parada y fonda en Berducedo, si bien no pocos gustan, o no les queda más remedio, prolongar la etapa bastante más, hasta A Mesa, ya en el concejo de Grandas


Pasando Casa Serafín desaparece el arcén pero al menos la visibilidad carretera adelante es bastante buena. Además solo nos queda un corto trecho más por ella pues reconocemos bien las señales que nos indican dónde la dejaremos para subir a El Chao


Admiramos el profundo valle del Río d'Or, con las señales aún vigentes y visibles de las impresionantes minas de oro que desmenuzaron estas montañas con titánicos procedimientos extractivos. El propio topónimo Llago hace referencia al lugar en el que se embalsaba el agua de los manantiales para posteriormente dejarla salir con fuerza, introduciéndose en esas largas galerías abiertas en el subsuelo, provocando la caída, con la presión acuífera, de grandes porciones de montaña, con el objeto de extraer el preciado metal aflorando en sus vetas


Destaca en la lejanía El Pico Orúa (1.369 m), otro topónimo aurífero, el cual hace de límite de Allande con el concejo de Cangas del Narcea. Un poco más al norte se abre el histórico paso de los Chanos de Braniego (1.250 m). Los paso de Cangas del Narcea hacia Galicia por el Valledor quedaron cortados con la construcción del embalse de Salime, titánica obra hidráulica de la que hablaremos en su momento


Fue famosa en esos altos la braña de Braniego, de vaqueiros trashumantes que pasaban en ella los meses de verano con sus ganados, regresando a sus asentamientos en Buseco y Buchacente de la parroquia de Las Montañas, en el concejo de Valdés, de clima más suave y próximo a la costa, al ir entrando el otoño y acercándose los fríos. Vendida posteriormente con sus terrenos a una empresa forestal, fue adquirida por el Principado de Asturias en 1994 dentro de los programas europeos de protección del oso pardo y otras especies


Más cerca están el Alto da Fontefría (1.166 m) y Os Chagozos (1.168 m), topónimos vinculados a fuentes y lagos de esas sierras, aprovechados para la antigua minería del oro


Todo esto son las referidas cumbres septentrionales de la Sierra del Valledor, otra de las que dividen las cuencas fluviales del Navia, en las que estamos nosotros, de las del Narcea, que una vez pasado El Palo ya hemos dejado atrás


Al este, en la Sierra de Llagos, vemos El Picu Hoyo (1.301 m), con la Collada Fonterroxa (1.228 m) y El Picu Mosqueiru (1.395 m). Por ahí y desde La Veiga los Maderos se subían los maderos que se sacaban del cauce del río Prada tirados por yuntas de bueyes en el primer tercio del siglo XX para transportarlos a El Palo, donde está la carretera. En la actualidad hay un parque eólico


Bien arrimados a la vereda, estrecha también, vemos el tramo de carretera que tenemos delante y, mirando a ambos lados con la máxima prudencia, nos disponemos ya a cruzarla al otro lado


Altos postes amarillos, las balizas, marcan los bordes de la carretera en estas alturas donde, aunque cada vez nieva menos y lo que nieva cuaja poco tiempo, el manto blanco de las invernadas cubre la calzada y los campos incluso avanzada la primavera


Al otro lado siguen las señales jacobitas indicando el rumbo a seguir al lado de otro cobertizo


El de la derecha es el mojón, con concha y flecha, que orienta a los peregrinos propiamente dichos. El de la izquierda informa a los automovilistas que por aquí es por donde cruzan la carretera


Tomamos este bello sendero, dejando el sufrido asfalto mientras seguimos subiendo poco a poco entre estos arbustos


Si bien para quienes hayan salido de La Puela/Pola de Allande el recorrido, aunque duro, es bastante llevadero, quienes hayan seguido la Ruta de los Hospitales una hora más de Camino hasta parar en Berducedo, al menos para comer algo y llenar las cantimploras, ya constituye todo un reto y esfuerzo extra


La senda avanza recta y, si bien la cuesta es suave, insistimos, se hace sin duda un tanto prolongada, pero en la dureza del Camino Primitivo es donde radica su belleza...


Según ganamos altura la vegetación arbórea tiende a dejar paso al sotobosque y los toxales o brezales propios de los puertos de montaña


Afloramientos rocosos en la superficie; el Camino está bien pisado y no ofrece mayor riesgo de pérdida


Seguimos en paralelo a una línea telefónica de postes de madera, como los antiguos. Más arriba hay varios penedos, unos peñascos grandes que surgen en el brezal


La carretera va quedando abajo a nuestra izquierda y seguimos también paralelos a ella


Estamos en una de tantas etapas del Camino Primtivo que, si bien sobre el papel parecen fáciles en cuanto a distancias kilométricas, a la hora de afrontar estos trayectos montañeros cada kilómetro parece multiplicarse en tiempo y esfuerzo varias veces


Mirando atrás y a nuestra izquierda vemos el valle en 'V' del Río d'Or y, a lo lejos y a la izquierda del Mosqueiru, las estribaciones occidentales del Altu Panchón (1.382 m), reconocibles por su silueta redondeada


Un poco más abajo y más cerca es el monte del Sesto da Fonte (1.021 m), por cuya ladera occidental viene el Camino, procedente de Montefurao. Más a la izquierda tenemos de nuevo a la vista El Pico Llago y abajo las praderías y bosques de El Llaniego, por donde ha venido también el Camino


Reconocemos perfectamente el puerto de El Palo, con la gran curva de la carretera y, más a la izquierda, la bajada directa que hace el Camino nada más unirse la Ruta de los Hospitales y la que ha subido desde la capital allandesa por La Reigada y valle del río Nisón


Pasamos ahora junto a este peñón a la vez que seguimos subiendo, ligeramente pero sin pausa


Prontamente, al llegar al Chao de Llago, tendremos una cierta 'tregua' montañera en el trayecto que nos resta hasta Berducedo por los pinares del significativo nombre de A Chanada (La Llanada), lo que da a entender que no será un itinerario con demasiada cuesta


El Camino hace un poco de curva a la derecha y pone rumbo oeste según va terminando la cuesta


De frente, la línea de teléfonos con sus postes de madera sigue siendo nuestra referencia


Pasamos bajo el cable y el Camino completa su giro hacia el occidente


Subimos aún unos pocos metros más. La senda siempre es cómoda y fácil de seguir


Cruzamos aquí el camino asfaltado que comunica la AS-14 con Corondeño, aldea de la parroquia de Berducedo que dio nombre a un concejo independiente que exigua existencia durante el Trienio Liberal (1820-1823), el cual se extendía por la zona occidental del concejo de Allande, del Palo p'allá


Y pasamos así a El Chao de Llago, viendo al fondo el gran pinar de A Chanada, en la ruta al ya muy cercano pueblo de Berducedo



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