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sábado, 19 de septiembre de 2015

SUBIDA AL XESTO DA FONTE Y CAMINO DE MONTEFURAO A LLAGO (ALLANDE, ASTURIAS): "OS REISES", REYES DE LA MONTAÑA DEL VALLEDOR...

Montefurao en la cresta del cordal. Sobre el pueblo el Xesto da Fonte, montaña por donde sube el Camino, en ruta a Llago
Saliendo de Montefurao con El Palo atrás.




El Camino Primitivo sale de la aldea de Montefurao, verdadero oasis en medio de los páramos montañosos y las soledades, bellísimas pero inmensas, del Puerto del Palo y sus serranías, pueblo que creció en torno a un hospital de peregrinos en un paso natural existente desde la más remota noche de los tiempos en un territorio aprovechado durante la romanización para la explotación intensiva y masiva de los yacimientos auríferos de estas montañas.


El Camino sale del pueblo, que vamos a nuestras espaldas, así como la carretera AS-14 y la bajada de El Palo.


De todas maneras, si pensábamos que las cuestas habían quedado atrás, no estábamos acertados: nos toca ahora salir del pueblo e ir subiendo al Xesto da Fonte, siguiendo así la ruta a Llago y Berducedo subiendo por los campos cuestudos de Estaxo


Y así, a subir otra vez. Estamos en las etapas más montañosas del Camino Primitivo, las más duras, pero las que lo hacen maravilloso y único. Las más emblemáticas e inolvidables, las que invitan siempre a volver.


El Camino nos hace pasar sobre una saltadera, un paso para saltar uno de esos muretes de piedra o murias  tan abundantísimos aquí.


En la saltadera.


Es bastante común encontrar estas flechas en el suelo hechas con piedras por los propios peregrinos.



Abajo queda Montefurao.


Ahora atravesamos un prado, cuesta arriba, para subir a lo alto del Xesto da Fonte.


Buena cuestecita, no tan larga como la del Puerto del Palo pero sí importante.


El Camino en la pradería.


Al norte, el valle de Castanedo está cubierto de nubes. Más allá vemos la sierra de Penasllongas y la de Murellos...


Mar de nubes.


Encantos de la naturaleza.


Ganado en la montaña camino de la cima.


Pastizal.


"Ceda el paso".


Seguimos subiendo. Las vacas se apartan...


La ruta es un sendero que se interna ahora en un bosquecillo...


Hojas de acevo en el bosque de Xesto ValdeGrande y Xesto da Fonte.


Sigue subiendo la pedregosa cuesta viendo a la derecha el profundo  valle del Río d'Or, río del Oro. De ahí viene el topónimo Valledor para las sierras y pueblos que se extienden de aquí hacia el sur.


Muchos morrillos de piedra suelta.


Nunca nos cansamos de observar detrás nuestro la sierra de El Palo.


Pero hemos de mirar adelante, ascendiendo otra vez entre tojos y carbayos jóvenes...


En la carbayeira...


Llegaremos a lo alto, donde hay un cierre. No son para las personas, son para el ganado pero procuremos no dejarlos nunca abiertos. Estamos en la cima del Xesto da Fonte, a unos 1.021 metros de altura, en El Rozón.


A partir de aquí se inicia la bajada, con un nuevo paisaje ante nuestros ojos, ya otra vez por parajes abiertos y en pista algo más ancha y pedregosa, con vegetación de árgomas, brezos, tojos, helechos y otras plantas de monte bajo tan características de las alturas.


Camino y mar de nubes...


Al este vista hacia La Marta, La Freita y Penasllongas.


Al oeste El Valle'l Pibidial y las montañas entre Allande y Grandas de Salime. Altos deBerducedo, A Mesa y Buspol, prácticamente un mapa del itinerario que vamos a seguir...


 El bosque va dejando paso a los helechos y algunos arbustos...


Bajamos hacia El Collado del Couso.


Picos y peñascales. A la derecha El Pico Llago.


El valle de Castanedo sigue cubierto de nubes.


Abajo, si nos fijamos, veremos la carretera AS-14, paralela al Camino. De frente los penedos de A Pedreira.


Vemos ahora un poco mejor el valle de Castanedo. Estamos en las etapas más montañosas del Camino Primitivo, las más duras, pero las que lo hacen maravilloso y único. Las más emblemáticas e inolvidables, las que invitan siempre a volver.


La cuesta va en descenso pero es relativamente suave...


Montañas, montañas, montañas...


También hay que mirar atrás y atender a los detalles: aquella es La Fana la Freita, profundísima tajada en la cordillera, entre El Palo y La Marta, causada por la explotación aurífera romana en estos parajes antaño famosos por las vetas del preciado metal escondido en las entrañas de la tierra.


La Fana la Freita, impresinante hendidura que semeja a un tajo hecho por el hacha de un gigante.


Al sol de la mañana o de la tarde, este caerá con justicia sobre nosotros. Si llueve o hace aire estamos expuestos a los cuatro vientos. Es la perspectiva general de los puertos de montaña. La bajada sigue, continua, hacia El Collado del Couso.

La pista se va ensanchando.

Otro cierre, este abierto, que tras pasarlo abrirá también ante nosotros un nuevo paisaje...

El Pico Llago y el valle del Río d'Or que da nombre al Valledor (valle de oro)
De frente nos aproximamos paso a paso a la carretera, donde acaba el descenso, en El Collado del Couso, bajo la estructura alta y cónica de El Pico Llago, con repetidor arriba pero también con una necrópolis tumular megalítica, testimonio de la prehistoria.


Y al sur el valle y las montañas del Valledor, el valle del oro de la milenaria antigüedad.


El Collado del Couso. A la izquierda El Pico Llago (993 mts.), a la derecha A Pedreria (956 mts.), abajo la carretera.


Al sur, el valle de El Río d'Or, donde parece repetirse el panorama del valle entre dos vertientes de la cordillera, que abajo en su vértice de unión forma una "V" perfecta, la cual se alarga como un gigantesco canal hasta Samartín del Valledor, al sur de Allande.


El Camino y el valle.


Las persistentes y mañaneras nieblas en La Sierra del Valledor.


Un poco de bosquete en El Collado del Couso.


Pasamos unos arbustos y seguimos admirando este valle que da nombre a la comarca del Valledor. Alturas como El Pico A Soma, Os Chagozos o L'Alto da Fontefría.


Llegamos en El Couso a la carretera, pero ni siquiera la pisamos. Seguimos unos metros de frente a su lado izquierdo, cruzamos la pista que allí sale y seguimos de frente.


Ahora seguimos ese trecho entre hierbas, arbustos y matojos.


El Pico Llago ante nosotros. Ahora el Camino es aquí un estrecho sendero...


El Palo y A Serra dos Llagos, El Valledor...


Un poco de sombra...


Hojas de carbayos jóvenes.


Y de nuevo a la vista de las montañas: La Cuesta de Carcabias; A Mouta (1.092 mts.) El Pico A Soma (1.101 mts.) , Os Chagozos...


En las sublimes montañas del occidente asturiano. Más allá A Chanada (1.082 mts.) y el Alto de Os Chagozos (1.168 mts.)


Penedos o peñascales y roquedos en las faldas de las abruptas montañas del Valledor.


Y de nuevo a la vista del gran valle del Valledor... o al menos de lo que nos deja ver la niebla..


Allí al fondo hay pueblos como Carcedo de Llago, Armenande, Villardexusto, El Probo, A Braña del Probo, L'Enxertal y tantos y tantos otros en las parroquias de Samartín y San Salvador del Valledor, ocultos por la niebla, la distancia y los bosques.


Nosotros caminamos por las faldas del Pico Llago. Arriba vemos la carretera.


El Valledor, omnipresente en la lejanía.


La comarca del Valledor ha recuperado las tradiciones de Os Reises, un Entroido o mascarada alrededor de la fiesta de Reyes, con llamativos disfraces, atuendo de estruendosos y pícaros personajes que hacen sátira social en una tradición casi perdida que se sume en la noche de los tiempos. Quizás si pasan por esas fechas, los peregrinos del invierno se encuentren con tan sonora y alegre comparsa que echa la comedia y pide el aguinaldo en una sonora y retumbante comitiva... 


Camino de Llago...


Sendero de la montaña, un poco más abajo de la carretera.


Pasamos junto a un depósito de agua.


Castaños y helechos.


Ya las señales nos orientan con buen fin: Llago, donde las montañas nos darán una merecida tregua en el camino a Berducedo.