Eres el Peregrino Número

lunes, 18 de noviembre de 2013

SAN XULIÁN DE MORAIME: LA ÚLTIMA CENA, ICONOGRAFÍA DEL SALVADOR


En el trayecto que desde Santiago de Compostela nos lleva a Muxía, muy cerca ya de esta villa marinera de la Costa da Morte, hacemos un alto en nuestra peregrinación, viniendo de Os Muíños  pues, como amantes del Arte y de la Historia, nos agrada siempre visitar el antiguo monasterio de San Xulián o San Xiao de Moraime. 


 El Camino sube, desde las proximidades de la playa de Area Maior o de Os Muíños, a Moraime...



Un cruceiro ante el antiguo monasterio...


Desde el cruceiro vemos el pueblo de Os Muiños, por donde vinimos a Moraime desde San Martiño de Ozón y Dumbría...


 Estamos concretamente en Casasnovas...



Su estructura actual es fruto de las obras del siglo XII, estilo románico, pero a la vez de las importantes reformas llevadas a cabo en el siglo XVIII sobre un santuario anterior. Se han visto señales de poblamiento romano y suevo o visigótico, por lo que parece muy seguro que el lugar cristianiza cultos ancestrales, es más, determinados estudiosos advierten que es uno de los primeros lugares de Galicia donde se perciben primitivos cultos cristianos. El dato es importante, no es difícil que, como tantas veces decimos, los primeros evangelizadores llegasen por mar, tal y como los comerciantes de la antiguedad, numerosos viajeros, navegantes o invasores, aprovechando la entrada y puertos naturales que son las rías hacia el interior del país. De lo que entresacamos que tradiciones y leyendas, como las de la Virgen de la Barca, tienen sin duda un trasfondo real.


Llegando al pie de sus muros vemos antiquísimos sepulcros...


Antes de la obra románica llegada a nuestros días sabemos que el monasterio de Moraime como tal se fundó en la centuria del año 1000 bajo la Orden de San Benito, al menos es en el año 1095 cuando aparece la primera documentación a él referida. Entre sus posesiones destacaba el puerto de Muxía, cuyo nombre tiene que ver con los monjes (monxes) de esta fundación, monjes que impulsaron el culto a Nosa Señora da Barca, cristianización de cultos paganos pero a la vez símbolo de la evangelización del lugar.


Poco después, en el 1105, sabemos que ha de ser reconstruido tras ser asaltado por los normandos, obra que ha de reanudarse una década después tras un ataque sarraceno. Como vemos, las rías eran un escenario habitual de desembarcos hostiles en épocas de invasiones. El rey Alfonso VII patrocinó la reconstrucción románica de la que hemos hablado y otros como Fernando II de León le otorgaron donaciones. 


Frente al santuario, antiguas dependencias monacales que luego pasaron a ser rectoral. Actualmente esas parte ha sido habilitada para alojamientos especialmente dedicados a los peregrinos

Foto cortesía Hostel Monasterio de Moraime
Es el Hostel Monasterio de Moraime, un buen lugar para pernoctar y descansar de nuestra larga caminata, a cinco kilómetros de la villa de Muxía

Foto cortesía Hostel Monasterio de Moraime
Foto cortesía Hostel Monasterio de Moraime

No olvidemos que un monasterio, en aquel tiempo, era mucho más que un santuario de retiro y oración: era una gran empresa de explotación agropecuaria y un organismo de dominio y organización del territorio, con tierras, ganado, vasallos, molinos, herrerías, pesca, etc.etc.etc. por lo que no es extraño que ejerciesen un notable poder dentro como fuera incluso de sus heredades, y precisamente por ello patrocinado y protegido por unos y disputado por otros. Precisamente los saqueos de la nobleza local fueron los que ocasionarion la decadencia del cenobio en el siglo XIV, un momento en el que los reyes volvían a perder decisión efectiva sobre gran parte de sus teóricos estados en favor de los señores de la tierra


Llegó despues a depender del famoso monasterio de San Martiño Pinario de Santiago de Compostela, hasta que los Reyes Católicos, recuperando poder real ante la aristocracia terrateniente, lo somete en 1489 a la dependencia del Monasterio de San Benito de Valladolid


En el siglo XVIII se llevan a cabo esas serias reformas y ampliaciones que enmascaran la obra románica, aunque no totalmente ni mucho menos. En el interior se descubrieron pinturas representando a los pecados capitales, que para unos son del siglo XVII pero para otros son hechos por la mano de un artista medieval


Destacan en la portada principal una serie de figuras que se dice pueden representar a Jesús Salvador y personajes de la Biblia



Capiteles de tema vegetal y fustes de las columnas de la portada con figuras religiosas...


En otra portada, la sur, se ve perfectamente una representación de Cristo y los Apóstoles en la Última Cena. De alguna manera recuerdan la inspiración del Pórtico de la Gloria en la catedral de Satiago de Compostela...





En esta portada, capiteles profusamente historiados y fustes cincelados...


Muy gastados por la erosión y el paso del tiempo...


Existen otras pequeñas portadas románicas y sobre ellas y en varios puntos de la fachada llaman la atención los grandes óculos circulares que dan luz al interior del templo. 



También ventanas románicas, con sus arcos, fustes y capiteles labrados...



Y pequeños ábsides al lado de la Capilla Mayor, de estilo románico y semicirculares, con canecillos, parte también de la obra medieval.


Con la Desamortización del siglo XIX el monasterio quedó extinguido, sus bienes pasaron a particulares, el templo siguió como iglesia parroquial y el monasterio Casa Rectoral. En el año 2009 hubo labores de restauración. Un hito importantísimo en estos "Caminos al Mar"...


A escasa distancia del monasterio encontramos esta antigua fuente con lavadero...


Por aquí iremos subiendo a la capilla de San Roque, muy cerca ya de la villa de Muxía...