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jueves, 21 de noviembre de 2013

SANTUARIO DA NOSA SEÑORA DAS NEVES Y A FONTE SANTA: EN LOS MONTES DE BUXANTES, DUMBRÍA, CAMINO DE CEE, CORCUBIÓN Y FISTERRA




Ya casi a la vista del mar, en la parroquia de Buxantes, concello  de Dumbría, el Camiño a Fisterra llega al lugar de Figueiroa, campos solitarios en un hermoso y apacible lugar, A Fonte Santa, fuente milagrera y venerada desde tiempo ancestral, muy posible lugar de culto a divinidades femeninas del agua y la naturaleza, cristianizadas en el también venerado santuario de A Nosa Señora das Neves, construido en el siglo XV, presumiblemente sobre otro anterior, aunque totalmente romozado en las obras del año 1780, que son a las que se debe su traza actual.


Se dice fue edificado por iniciativa de los monjes del monasterio de Moraime, en Muxía, citada por viajeros y peregrinos como Erich Lassota de Steblovo, en 1580 o Christoph Guzinguer, en 1654. También en el famoso informe del ilustrado gallego José Andrés Cornide de Folgueira y Saavedra de finales del siglo XVIII se plasma, relatando el Camiño de Fisterra que "...de Logoso se bá a Fuente Santa y a la villa de Cee..."

 
Vemos al llegar al santuario un altar exterior que mira al Camino, de piedra...


Hay aquí hornacina con un libro de firmas y pueden verse ofrendas y ex-votos al lado de una gastada y venerada imagen de piedra de la Virgen. Si tenemos la oportunidad de visitar el interior admiraremos imágenes de interés.


Libro de visitas...


Venerada imagen tallada en piedra...


Altar que mira al exterior


Nosa Señora das Neves, en un muro del templo, cuya fiesta de celebra el 8 de septiembre


Altar y puerta de la fachada norte


Este oratorio mira al Camino


Nombre de la capilla en la sacristía


Hermoso campo de romerías


Las sucesivas reformas y ampliaciones le confieren una mezcla de estilos que van del románico al neoclásico


Sobre la puerta de acceso principal, que mira al oeste, hay una cruz de piedra en la clave del arco y, encima, un pequeño óculo con un trisquel tallado


Sombra del campanario en la segada hierba del campo de la ermita...


Se celebra concurrida romería el 8 de septiembre y el enclave, arbolado y de verde césped, es un solar óptimo para hacer un alto y relajarse antes de emprender el tramo que nos separa del mar, pues aún nos aguardan unos kilómetros hasta ver el tan deseado promontorio de Fisterra. Hay un área de descanso


Es enfrente del santuario, al otro lado del camino que viene de Figueiroa, aldea de esta parroquia de Buxantes, donde hallamos A Fonte Santa, la fuente que da nombre al lugar, en el pequeño valle del Rego das Neves


Prado abajo, al pie del templo, está el cruceiro que señala el lugar donde frota el agua de A Fonte Santa.


Se baja al cruceiro por un sendero pisado por los romeiros sobre el mismo prado



Y al pie del cruceiro A Fonte Santa. Entre otras virtudes se atribuye a esta fuente que sus aguas dan más leche a las mujeres que la beben, por lo que era muy visitada por aquellas que tenían bebés, así como a el ganado con crías. No es extraña su devoción pues entre las gentes de toda esta comarca eminentemente rural y campesina


Según manda la tradición, si se viene ofrecido a la romería del 8 de septiembre hay que hacer el camino en silencio, asistir a la misa y luego beber de la fuente milagrosa


No es extraño que investigadores como Fernando Alonso Romero planteen que el culto es una cristianización del agua y sus propiedades, venerada desde tiempos antiguos como fuente de vida, no descartándose fuese ya conocida su virtud por los antiguos galaicos, pues aquí habría un nemeton o santuario natural romanizado luego en un ninfeo o santuario de ninfas, seres femeninos de la mitología clásica superpuestos a más pretéritas divinidades y cristianizados en advocaciones como la de la Virgen María, gran Madre de esta religión que, como las anteriores, adora piadosamente estos mágicos parajes asumiendo para ellos su propia liturgia


En un princpio el culto a las aguas y a los elementos naturales no fue bien visto por los padres del cristianismo originario, que veían reminiscencias paganas y no dudaban en atribuirle incluso rituales demoníacos. Así Martín de Braga, el Apóstol Suevo de Gallaecia afirmaba estos preceptos en su obra Sobre la instrucción de los rústicos que también Isidoro de Sevilla reiteraría en sus Etimologías resaltando que " ... la hidromancia consiste en evocar mediante la observación del agua las sombras de los demonios, ver sus imágenes o espectros, escuchar de ellos alguna información, y, empleando sangre, buscar información en los infiernos...", pero pronto, dado el arraigo de la costumbre, se optó que era mucho más conveniente superponer sobre las creencias anteriores la nueva liturgia cristiana


Y así cambian y pasan los pueblos, culturas, civilizaciones y religiones pero, con una impronta casi universal, los lugares sagrados pemanecen, tal que aquí, en A Fonte Santa, una de las muchas que encontraremos en estos caminos


Justo en el cruce del camino que viene de Figueiroa con el Camiño de Fisterra hay un área de descanso


Y en este cruce, dando vista a los prados de A Fonte Santa, iremos a la derecha


Seguimos por allí, cruzando este pequeño valle del Rego das Neves


Haciendo una curva para ganar altura admiramos A Fonte Santa y el campo de la Capela das Neves, oculto por el arbolado


Subimos por A Casa Rota, cera de A Pena do Corvo y A Fonte das Merendas. Sin duda estos campos, antes de estar plantados masivamente de especies arbóreas, eran solaz de los romeros que acudían a este santuario y sus renombradas romerías y ferias de antaño, comiendo y durmiendo por los prados circundantes, de ahí el topónimo de esta fuente


Brañas Edras, zona de pastos donde el camino llanea un largo tramo recto. A lo lejos están As Pedras Loiras, el Alto dos Ferrañáns y el Monte do Lousado (327 mts.), por cuyas laderas caminaremos hacia el Alto da Cheda


Pronto desde aquí seguiremos ruta hacia otro santuario de gran tradición romera: San Pedro Mártir, por estos montes de Pedras Loiras y A Cheda, entrando en el concello de Cee...