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miércoles, 8 de enero de 2014

PAZO DO COTÓN. NEGREIRA: EL CAMINO PASA BAJO SUS ARCOS.

El Camino a Fisterra pasa bajo los arcos del Pazo do Cotón, saliendo de Negreira.
Salida bajo el Pazo do Cotón
La villa de Negreira ofrece al viajero y peregrino la hospitalidad de sus numerosos albergues y alojamientos, dado que es una muy buena opción para rematar una primer etapa desde Santiago hacia Fisterra y Muxía. Gran parte de la población presenta una traza urbana muy moderna, pero al acercarnos al centro contemplaremos más edificaciones con "solera".


Posiblemente sea ya, saliendo de la población, donde encontramos uno de sus más destacados símbolos y monumentos, el Pazo do Cotón, especialmente relacionado con el Camino, pues pasa exactamente debajo de él, dado además que el viejo Camiño Real coincide aquí un tramo con la carretera.


De esta manera el romeiro sensible al arte y la historia percibirá una vez más la sabiduría de las piedras hechas arquitectura, acervo cultural y patrimonio, al transitar por estos pasadizos en forma de arco, uno grande en medio y dos a los lados más pequeños para las aceras.


Se sabe que el pazo fue solar de viejas estirpes como los Mariño de Lobeira, Luaces, Saavedra, Figueiroa, Bermúdez de Castro o los Trastámara, a tenor de las armas representadas en los doce escudos o blasones presentes en las fachadas.


Su antigua traza de origen medieval quedó completamente transformada de resultas de las profundas ampliaciones y reformas aquí realizadas desde el siglo XVII hasta el XX, como las torres circulares, la galería de piedra, miradores y otras dependencias, entre ellas la capilla de San Amaro, dieciochesca, que guarda en su interior retablo neogótico de 1940 con imágenes barrocas y neoclásicas, destacando la del mismo patrón, San Amaro (que da nombre a este tramo de Camiño Real: Carreira de San Amaro) y la de Santa Lucía.


Así como la de la Virxe do Carme, pues existió en el pazo una cofradía dedicada a ella dedicada, fundada en 1740, aunque la capilla en la que se veneraba, en la actual Rúa do Carme, desapareció. Más tallas, del siglo XX, son las del Corazón de Xesús, San Xoán Bautixta, San Antonio de Padua y San Xosé.


Pese a los cambios acontecidos en su estructura aún conserva el aspecto de fortaleza del medievo para el que fue en principio construido este notable edificio que, como norma general en todos los de estas características, vio trocada su función primigenia por la de palacio solariego. Las murallas son la base sobre la que se fueron levantando las demás porciones añadidas a lo largo del tiempo.





Una vez dejado atrás del Pazo do Cotón proseguimos el pequeño descenso hacia el río Barcala.


Y antes de cruzar el puente sobre el río Barcala pasaremos junto al emotivo Monumento al Emigrante.