Eres el Peregrino Número

martes, 4 de febrero de 2014

ARZÚA: "A TERRA DO QUEIXO". UNIÓN CON EL CAMINO NORTE O DE LA COSTA

Entrada en Arzúa
Subiendo desde Ribadiso llegamos a Arzúa, a unos 38 kilómetros distante de Santiago y capital del concello y de comarca. Arzúa es una importante población caminera, a una jornada o dos de Compostela, en ella dejamos momentáneamente el "agro" y nos adentramos en la urbe.


Dejamos pues Os Campos, que se ven en la distancia...


Y nos disponenmos a adentrarnos en la población.


Abandonos pues unos instantes los campestres parajes de fragas, alisedas, carballeiras, prados, huertos, aldeas y ganaderías, pero la ventaja es que en Arzúa está todo absolutamente preparado al servicio y atención del romero andarín y ciclista. Con numerosos albergues, pensiones, comercios, tiendas...


Peregrinos, albergues, pensiones, talleres, terrazas. Estamos en la Avenida de Lugo.


Avenida de Lugo, gran arteria comercial de Melide, que es la N-547 a su paso por la población. la célebre "carretera de Santiago".


Gran animación muchos días, principalmente en verano.


Alegorías camineras y peregrinas en Arzúa...


Frente al Xulgado.


En las tiendas, restaurantes y tascas, veremos notablemente anunciado el Queixo de Arzúa, con Denominación de Origen Arzúa-Ulloa, un manjar para nuestros paladares, hecho a base de leche de vaca (las muchas que hemos visto en toda la comarca) conocido popularmente como Queixo de Chantada o de Lugo, de pasta blanda, también con modalidades de Granxa y Curado, este último asimismo llamado tradicionalmente queixo da nabiza, queixo do tempo dos nabos y queixo do ano

 
Un poco de Queixo de Arzúa


 Tabla de quesos, entre ellos Queixo de Arzúa-Ulloa


Todos los años se celebra la Festa do Queixo de Arzúa


Peregrinos dando cuenta de unas tapas de quesos y embutidos gallegos antes de volver al Camino

Queixo e bó Viño

Regresando a nuestras andanzas seguimos acera adelante, junto a las terrazas

Aquí, donde está la oficina de turismo, nos desviamos a la izquierda para tomar la rúa Cima do Lugar y dirigirnos al albergue de peregrinos de la Xunta de Galicia.


 Bajando a la izquierda


Es por allí por donde va el Camino.
 La calle se llena de peregrinos, pues además del público hay más en esta rúa.


El albergue de Arzúa formó parte del Hospital de Peregrinos que fundaron los agustinos en la baja Edad Media


Albergue de peregrinos de la Xunta de Galicia


Portón del albergue y hórreo


Aquí se unen a este Camino los peregrinos que vienen de Sobrado dos Monxes y Boimorto por el Camino Norte, a través de Sendelle y que llegan a Arzúa por el valle del río Iso, justo al norte de aquí.


 
A continuación viene la Capela da Madalena, del siglo XIV y estilo gótico, que pertenecía al hospital de peregrinos del antiguo convento agustino allí consagrado, cuyos frailes hubieron de marcharse en el siglo XVII.


Ha sido habilitada como museo y se trata de una construcción de una sola nave con portada de ingreso de arco de medio punto. En su interior se conserva el sepulcro de uno de los fundadores, Alonso de Muñiz, señor del Pazo de Brates, tal y como reza una inscripción que también nombra a los monjes Bartolomé de Taide, Pedro de Somogas y Bartolomé Lema.



El Camino sigue de la Rua Cima do Lugar adelante.


Pero antes desde A Madalena podemos venir a esta plaza, que es por donde suelen llegar, como hemos dicho, camino del albergue, los peregrinos que vienen de Boimorto por el Camino Norte.


Aquí veremos primeramente el busto dedicado a Juan Manuel Vidal García, alcalde de Arzúa fusilado en la guerra civil. Obra de Manuel Ángel Lázaro.




Casi al lado tenemos el Monumento os Gandeiros (ganaderos) obra de P. Lameiro.


Imágenes con gestos de tesón.

E inmenso esfurezo.


Más allá están la Avenida de Lugo y Casa do Concello .


También de P.Lameiro está aquí el Monumento a A Queixeira, la quesera de estos gustosos manjares hechos tradicionalmente por manos sufridas de gentes del campo y que ahora son esencia de Arzúa, de la comarca quesera Arzúa-Ulloa, de Galicia y del Camino.



Jardines, parque y terrazas.


Numerosas tascas y comercios.



Cerca está la iglesia de Santiago, con un cruceiro de piedra. Al otro lado pasa el Camino por la rúa Cima do Lugar.



Es iglesia de factura moderna que en su interior presenta dos esculturas del Apóstol en sus dos facetas, Peregrino y Matamoros.


Por aquí podemos volver a la Rúa Cima do Lugar, que viene del albergue y la capilla.


Hermosa rúa porticada


Suelo empedrado.


Profusión de flechas para no equivocarnos en los cruces


Más casas porticadas


Arzúa nació, como tantas otras villas, al amparo del Camino de Santiago, antigua Vía XIX de las calzadas romanas.


 Anteriormente al establecimiento de un campamento militar imperial, para control de las cercanas minas de oro, habitaban la zona los cóporos y los célticos supertamáricos, según dicen los textos del geógrafo Plinio El Viejo informando de los datos del Censo de Agripa.


Pero es en la Edad Media cuando a raíz del incremento de las peregrinaciones surge aquí una aldea llamada en el Codex Calixtinus Vilanova, origen de Santiago de Arzúa, donde los frailes agustinos de Sarriá construirán su hospital dedicado a los romeros, del que la capilla o Capela da Madalena fue santuario.


De la rúa Cima do Lugar seguimos directamente a la rúa do Carme hasta el Colegio Nuestra Señora del Rosario, fundado en 1950.


Y en esta bifurcación tomamos el camino de la izquierda.


Iniciándose una buena bajada y regresando a lo rural en los bosques de este valle del Rego Vello


Marchamos del casco urbano de Arzúa cuesta abajo, en dirección a O Francés. Abundarán especialmente en el siguiente tramo los topónimos de resonancias camineras y romeras.


Camino del valle.


Y en el Camino, que continúa bajando, encontramos A Fonte dos Franceses.


Los peregrinos francos dieron nombre a esta fuente.


Como es común, la pendiente descendente acaba en un río o regato: O Rego Vello. para luego ser cuesta ascendente: As Barrosas.


La cuesta abajo se transforma en cuesta arriba en la carballeira de la capilla de San Lázaro o Capela das Barrosas, que es propiedad particular, así como la finca en la que se encuentra, pero manteniendo el culto, pues oyen allí misa algunos peregrinos que incluso dormían antaño en el robledal.



Atrás queda Arzúa y regresamos a  los frecuentes y tupidos bosques.


Exuberancia vegetal y verde.


El Camino forma una profunda caja antes de llegar arriba.


Final de la cuesta.


Volvemos a llanear en ancha y pisada pista terrosa.


Allí, a la sombra de los frutales, en el campo recién segado, la hierba cortada ofrece al cansado peregrino el más mullido y confortable colchón dado por la obra de la naturaleza.


Rego Brandeso.


Al pasar el Rego Brandeso toca arreglar un pinchazo. Gajes del oficio.
 


Subimos una colina y a continuación la bajamos.


Un cartel nos informa que estamos en O Raído.


Poco más allá, el paisaje se abre en Pregontoño. Vislumbramos una subida más en lontananza...


Labregos e romeiros, campesinos y peregrinos. Una leyenda dice que el topónimo del lugar tiene que ver con los muchos peregrinos que preguntaban a los vecinos por el camino correcto, pues no se esperaban tener que seguir subiendo hasta lo alto de la colina.


Hay incluso cuadros y grabados inspirados en esa tradición secular, aunque los toponomistas aseguran que tal filiación es más que improbable.


Caminantes y vecinos.


Puerta de una casa.


Con el nombre del pueblo.


Comienza enseguida otra "remontada".


Subiremos junto a los chalets de la izquierda.


Aquí empieza la cuesta arriba.


Preguntando o sin preguntar lo cierto es que Pregontoño también ha quedado atrás.


Y en una revuelta del Camino, se nos ofrece una bella vista de Arzúa, al este.


Arzúa como emergiendo del boscaje.


Fin del recuesto en el maizal...


Arzúa...


Ante nosotros: A Peroxa


Casas de A Peroxa.


A nuestra derecha Fondevila y Cortobe.


Atrás, la gente que como nosotros, viene de Arzúa.


Adelante sigue el Camino...


Llegada a A Peroxa


A Peroxa...


Aquí nos despedimos de Arzúa.


Y seguimos ruta.



Tras A Peroxa, bosque y tramo recto y llano, cómodo de caminar...


Frondosa arboleda.


Encantos de la naturaleza.


Tramo llano.


Pasamos el Rego do Ladrón y entramos en la parroquia de Burres, al oeste de Arzúa.


Otra boscosa colina a subir.


El Camino según viene, subiendo.


Otro recuesto...


Y llegamos arriba.


Tavernavella: como su propio nombre indica, parada en una taberna de honda tradición en este viejo Camino.


Casa y hórreo estilo O Pino.


 Estamos caminando como decimos por términos de la parroquia de Burres, al oeste del concello de Arzúa.


Taberna Vella: parada y fonda de romeros. Hay albergue.

Placa caminera.


Hórreo, casa y camino.


Nos acercamos a un puente, donde alguien hace fotos.


Es un puente sobre la caja de una autovía en fase de construcción, obras silenciosas en todo caso en este momento.


Pasamos este puente y reflexionamos sobre la situación. El bosque vuelve a ocupar su espacio secular.


Cruzamos el puente sobre el trazado viario y su grandísima "trinchera"


Pero pronto volvemos a la serenidad de los carballos, los castaños, los túneles vegetales de hojas, árboles, plantas y arbustos. Hileras de árboles eran plantados regularmente en ambos lados de los antiguos caminos para dar sombra al caminante, arriero, viajero, trotamundos o peregrino cuando el sol castigaba con fuerza. Incluso son a veces paraguas para la lluvia...


Camino de paz y sosiego a la sombra de los árboles.

Vacas y fincas de pastos, señal que nos acercamos a otro pueblo.


Las vacas, cada vez más sin cuernos...


A Calzada, otro topónimo más con una vinculación total con el Camino.


A Calzada, otro estratégico enclave para detenerse antes de dejar el concello de Arzúa y entrar, próximamente, en el concello de O Pino.


Aquí vemos algunos hórreos del llamado técnicamente "estilo O Pino"



Al fondo, unas terrazas hosteleras.


La masiva afluencia en verano y a ciertas horas en el Camino Francés.


Parada para muchos.


Nos sentamos a comer otro poco de Queixo de Arzúa mientras releemos algo de nuestra bibliografía caminera, antes de reemprender la marcha...


Hora de salir.


Más ganaderías en A Calzada.


Botas en los mojones cuando pasamos el Rego Lengüello.


De nuevo en la foresta...


Esplendor en el bosque.


Más calzado de caminar un poco más allá. Lo que fueron en principìo unas simpáticas constumbres han ido transformándose en cochambre y cerdada.


Venerables carballos cuando pasamos del concello de Arzúa al concello de O Pino, en dirección al pueblo de Calle.