| Ruinas del Real Hospital de Santiago de Montouto |
Al oeste de A Fonsagrada y poco más arriba del pueblo de Montouto, montem altum 'monte alto', en el collado donde se ubica el dolmen de Pedras Dereitas, paso natural prehistórico en A Serra do Hospital, se encuentran las ruinas del histórico Real Hospital de Santiago de Montouto, refundado en 1698 por disposición real del último de los Austrias y Casa de Habsburgo, Carlos II, conocido como El Hechizado, sobre una institución hospitalaria anterior, fundada en 1367 por el rey Pedro I de Castilla, para unos El Cruel y para otros El Justiciero -según quien cuente la historia-, la cual estaba más arriba, cerca de la cima de A Lagoa Seca y al lado de otro dolmen, el de Pena Labrada, por donde viene el viejo camino procedente de A Proba de Burón, población fundada muy posiblemente por Alfonso IX, verdadero rey-peregrino que apoyó está ruta interior astur-galaica en muchas disposiciones, hacia el año 1200
La refundación de este hospital en 1698 en este nuevo emplazamiento obedece a que la ruta por A Proba de Burón, antigua capital de A Terra de Burón, estaba quedando absolutamente relegada por la más corta, directa y fácil ruta de A Fonsagrada, que es hoy en día también la más empleada por los peregrinos, la cual se cruza con la vía buronesa en este lugar, el collado de Pedras Dereitas, cuyas piedras dolménicas vemos en el prado detrás de las ruinas del establecimiento hospitalario (a la derecha de la foto). Ambas rutas se separaron en la bifurcación de Paradanova, al pie de A Fonsagrada, y se reúnen aquí, a 10-11 kilómetros más al oeste y a punto de bajar a Paradavella, uno de los varios enclaves sanjuanistas o de la Orden de Malta en la antigua Terra de Burón
Cara al Xacobeo'93 que supuso la recuperación de este y otros caminos a Santiago, se rehabilitaron las ruinas del histórico hospital de peregrinos y posteriormente se construyó, a escasos metros, una nueva capilla dedicada a Santiago en la que se celebra la romería del 25 julio, día de Santiago y de Galicia, emplazada justo en el lugar en el que se unen las rutas fonsagradina y buronesa
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| A Lagoa Seca y dolmen de Pedras Dereitas |
Los parques eólicos, como este de A Lagoa Seca o A Lagúaseca, han hollado este histórico entorno en el que se ha producido una curiosa confusión toponímica que, de lo institucional, a trascendido a nivel general: a finales del siglo XX fue trasladada la estación de vigilancia anti-incendios del Pico Muradal, situado más al norte, al de A Lagoa Seca o Lagoseca, considerado parte de A Serra do Hospital. La estación no cambió de nombre y por eso mucha gente empezó a llamarlo Muradal, trascendiendo incluso a varias guías del Camino de Santiago, mapas y artículos
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| Pedras Dereitas y, detrás, la vía buronesa |
El dolmen de Pedras Dereitas, como el Pena Labrada, además de señalar necrópolis megalíticas de túmulos, mámoas o medorras, tan abundantes en estos contornos, parecen marcar rutas ancestrales y servir de divisoria secular de territorios. Detrás precisamente del primero, baja desde el segundo, solar del hospital medieval, el camino procedente de A Proba de Burón, detrás de la parede de piedras que revela su trazado
| Subiendo desde Montouto a Pedras Dereitas y el Real Hospital |
Y desde Montouto, tras pasar antes por Pedrafitelas, 'piedras-hitos', topónimo que revela otras estructuras pétreas dolménicas, sube el camino que viene de A Fonsagrada, mayoritariamente empleado por los peregrinos actualmente y, demostradamente, desde el siglo XVIII, tanto por ellos como por el resto de viajeros entre Asturias y Galicia
La razón esencial es que se trata de una ruta algo más corta, poco más de un kilómetro en realidad, pero que no sube tanto, pues su cota máxima son los 1.025 metros de altitud de Pedras Dereitas frente a la vía buronesa, que se acerca mucho a la cima de A Lagoa Seca (1.107 m) y luego ha de bajar para llegar al Real Hospital de Santiago de Montouto. Además, también sube más escalonadamente, con repechos que alternan con trayectos más o menso llanos, frente a la formidable cuesta continua desde A Proba de Burón, a la que, además a tenido que bajarse en largo descenso desde el Monte do Marmorial, luego del repecho de Paradanova. Por contra, una vez que desde Paradanova se sube a A Fonsagrada, ya no hay que bajar otra vez para volver a subir
Al sur del collado del Real Hospital de Santiago de Montouto, otros aerogeneradores, los del Parque Eólico da Carba, han transformado el paisaje de la cresta meridional de A Serra do Hospital, que se extiende de norte a sur como una dorsal
Cuando a finales del siglo XIX se proyectó la nueva carretera de Lugo, actual LU-530, se salvó esta sierra bordeándola por su extremo meridional, el Alto de Cerredo (960 m), lo que conlleva un gran rodeo, pero era la mejor solución para el paso de grandes carros y carruajes, primero de 'tracción sangre', luego de motor
El trazado del Camino desde A Fonsagrada supone un considerable atajo respecto a la carretera y por eso debió de usarse hasta que el uso de vehículos sustituyó definitivamente a las caballerías pasando la posguerra, fecha hacia la que el antiguo hospital de peregrinos queda abandonado totalmente
La preferencia de esta vía fonsagradina frente a la buronesa fue determinante para el crecimiento de A Fonsagrada a expensas de A Proba de Burón, que entra en decadencia. El cambio de ubicación del Real Hospital de Santiago de Montouto evidencia que esta iba siendo ya la ruta más empleada, como leemos en Wikipedia:
"La localización del hospital varió con el paso de los siglos desplazándose de su emplazamiento original, en 1698 bajo el reinado de Carlos II, cerca del menhir de Peña Labrada a su situación actual al lado del Dolmen de Montouto. Todavía es posible encontrar algún cazador de reliquias en las inmediaciones del hospital viejo buscando (saqueando) restos arqueológicos como monedas antiguas de metales preciosos. Aunque no se ha encontrado documentación que justifique la nueva ubicación, parece que se trató de mover el antiguo a un emplazamiento nuevo que unen las dos variantes del "Camino primitivo", el que viene de la Puebla de Burón y el que viene de El Padrón. En la ubicación original sólo daba servicio al primero, que fue perdiendo popularidad ya que el segundo camino fue abierto a posteriori y era más corto y frecuentado".
Tras la unión con la pista que enlaza con la LU-530 seguimos subiendo. La construcción de dichas carreteras relegó a su vez a los antiguos caminos a vías pecuarias o de comunicación local en el menor de los casos, aunque algunos, como este tramo, siguieron siendo utilizados por viandantes y caballerías al ser un gran atajo, como hemos dicho
De ahí la época extraordinariamente tardía en la que se clausura el viejo hospital de peregrinos de Santiago de Montoto. "El último pasa por ser el popular Tío Manuel, quien acabó sus días pidiendo limosna para poder mantener la numerosa prole con la que contaba", dice el filólogo Ricardo Polín, citado en la Xacopedia, mientras que en Wikipedia leemos:
"Los vecinos del lugar recuerdan que el hospital aún disponía de un hospitalero a mitad del siglo XX, que residía sin vivir alquiler bajo la obligación de dar hospitalidad a los peregrinos. No hay constancia del año exacto de clausura, si bien cuando se instaura la romería de Santiago se le hace una restauración de mantenimiento para evitar la ruina total, lo que hace pensar que el hospital pudo quedar en desuso poco después de la guerra civil española".
Hacia 1498 se conoce el nombramiento de nuevos administradores, con lo que se confirmaría que estaba en pleno funcionamiento. También en 1537 aparece mencionado en un testamento de un vecino de "Burón, parroquia de Cuiñas concello de A Fonsagrada", que lo menciona
Estaríamos hablando del hospital antiguo, porque del nuevo, por lo que sabemos, pronto entra en crisis, ya que en 1761 el entonces hospitalero Francisco López advierte que "No se puede habitar ni sirve de refugio para ningún pobre peregrino ni transeúnte", lo cual contrasta con su funcionamiento aún dos siglos después, por lo que hubo de tener alguna recuperación en algún momento, pues se sabe que en 1771 se haría cargo de este hospital, o de lo que él quedaba, la parroquia de A Fonsagrada, al denunciarse mala gestión del mismo y problemas de inseguridad
La pista es ancha y ha sido en su momento ensanchada y aplanada para el paso de vehículos forestales, ganaderos y de servicio a los parques eólicos
Hay un tramo asfaltado en un lugar especialmente pendiente en esta cuesta y una línea de postes telefónicos, de madera, jalona el trayecto
A la derecha son evidentes las señales de las labores de desmonte con la que se ensanchó la pista hace ya años
En este último gran repecho desde Montouto hasta el collado de Pedras Dereitas, solar del Real Hospital, no se sube tampoco todo de manera directa sino que hay algún pequeño rellano como este, llegando al piñeiral
Es uno de esos lugares, aprovechando además la sombra, en los que los peregrinos suelen gustar de detenerse unos instantes antes de seguir subiendo el ya corto trecho hasta la cima
Un surco en el suelo de tierra sirve para canalizar hacia el río las aguas sobrantes de las lluvias y las de algún manantial que surge en la foresta
Continuamos subiendo. Si bien los peregrinos que venían de A Fonsagrada habrían tenido cierto alivio al llegar al pequeño núcleo de Montouto, atravesamos "tierra despoblada donde perecían los pobres de frío y nieve", explica el historiador medievalista Juan Uría Ríu en Las peregrinaciones a Santiago de Compostela. Evidentemente, lo que para nosotros es una ruta más o menos dura de montaña media-baja para los sufridos romeiros de antaño constituía una calamidad
De ahí que los conceptos de belleza en el paisaje hayan cambiado tanto de entonces a ahora. Los relatos odepóricos de los peregrinos de antiguamente solían considerar hermosos los tramos llanos y urbanos, de fácil caminar y buenos servicios e instituciones de acogida, plasmando temores y quebrantos solo mencionando el paso por montañas y bosques
La pista se ensancha aún más en las últimas revueltas antes de llegar arriba, "una subida abrupta hasta coronar un terreno en el que los molinos eólicos sustituyen a los árboles", describe el escritor José Ignacio Gracia Noriega en El primer camino. Realmente es un panorama con el que ya nos hemos encontrado al subir a numerosos puertos, todos prácticamente a partir de Bodenaya y La Espina, en Asturias
Últimos metros achicharrantes cuando toca subirlos a pleno sol. Al fondo las aspas de los eólicos anuncian la cercanía al final del recuesto
Aflora la roca madre a la superficie y el suelo está completamente cubierto de piedrecillas. A pesar del duro remonte 'rompepiernas' se sube bastante bien
No obstante, en la curva y al lado de estos arbustos, tenemos un buen mirador natural hacia el este, aunque por lo tanto mejor al sol de la tarde, pese a que son horas poco frecuentadas por los más de los peregrinos
Esta es una imagen por la mañana, se ve muy bien la carretera y, poco más arriba, la ladera meridional de A Lagoa Seca, por donde hemos venido subiendo de Montouto. Más arriba y cerca de la cima sube, para luego bajar, el camino que viene de A Proba de Burón
El Camino, arriba a la izquierda, y la carretera, en medio de la foto. Se ve una de las dos casas de Vilardongo en la curva a la izquierda
La carretera y el penedo que separa la cabecera del valle del Rego de Lagos de la del río das Romeas, que pasa al otro lado
Un poco más allá es el Cueto Rebolín (898 m), que da vista, al este al Monte de Cuíñas (803 m), El Teso de Perulledo (858 m), el Monte do Vilarón (792 m) y la larguísima loma de A Serra de Liñares con el Pico do Seixón (953 m) y el Chao de Coto (898 m). Le siguen al fondo a la izquierda la colina de A Serra do Acevo al sur del Pico da Lagoa (1.194 m), en la frontera con Asturias
En la lejanía los grandes canchales y penedos de la Sierra del Valledor en Allande (Asturias) destacan por su color claro. Ahí tenemos el Pico Piqueiru (1.365 m), El Pico Lampazoa (1.343 m), El Tonón (1.475 m), El Pico Gargalóis (1.312 m) o El Pico da Veya (1.342 m)
Más a la izquierda y al norte seguimos viendo aún la villa de A Fonsagrada, cuyas casas relumbran a la luz del sol en lo alto de la montaña en la que se asienta, con una altitud media de 952 metros sobre el nivel del mar, lo que hace de ella la capital de concello más alta de Galicia -y del concello más grande también-, resultado de lo cual es el dicho "a A Fonsagrada nunca bajan los lobos"... porque tienen que subir
Vemos la singular 'copa del agua' de suministro de la población, que se yergue sobre la Rúa Maior, paso del Camino de Santiago, ya en bajada hacia el barrio de As Rodas (abajo a la derecha), por donde se sale de la villa hacia O Padrón, otro de los enclaves sanjuanistas de los antiguos caminos de Burón alguna de cuyas casas asoman entre el boscaje un poco más abajo
En esta foto llegamos a ver, sucesivamente, A Serra de Follabal con el Monte Penoucos (995 m), por donde pasa de Fonfría (otra antigua posesión sanjuanista más, esta con hospital de peregrinos incluido) a Barbeitos el Camino que acaba de entrar en Galicia por O Acevo, bajando de la sierra de este nombre, hacia Cabreira. A fondo, en Asturias, A Serra de Buspol (1.120 m) nos tapa el mítico collado del puerto de El Palo, en Allande, pero no así a su derecha El Picu Panchón (1.411 m) que nos sirve para ubicarlo. A la izquierda se ven los cordales de El Palo, La Marta y Fonfaraón con El Picu Cimeiro (1.292 m), por donde pasa la famosa Ruta de los Hospitales. En esa zona era donde empezábamos a ver Galicia
Un poco a la derecha, y por lo tanto al sur de A Fonsagrada y fuera del Camino, vemos el Monte da Rebordela (964 m), donde está la nave de Piensos O Coto, que destaca en la lejanía, como destaca aún más al este el parque eólico que también jalona la cuesta de la línea de cumbres de A Serra do Acevo, de la que vemos sus estribaciones septentrionales
En medio de la sierra, entre El Pico Cuia (1.109 m) y Pedras Apañadas (1.202 m), pasa El Camín Grande, por donde hemos entrado en Galicia tras dejar atrás el solar del desaparecido Hospital de Cuia, acogida de peregrinos que era propiedad del conde de Altamira, señor de A Terra de Burón desde el bajo medievo
Se ha barruntado, como el citado Uría Ríu, que el topónimo de Pedras Apañadas, que es como se conoce también a toda la Sierra (y Monte da Curiscada) pueda hacer referencia a los milladoiros o humilladeros en los que los romeiros depositaban piedras en lugares significativos del trayecto, aunque también podría hacer referencia a estructuras dolménicas, castreñas e incluso de minería aurífera allí localizadas o a canchales de morrillos de piedra pizarrosa suelta, producto de la erosión, habituales en esos cordales
Se trata de seis parroquias que en 1928 se independizaron de A Fonsagrada y establecieron su capital en una de ellas, Negueira, nombre del nuevo concello o Ayuntamiento Constitucional que, al año siguiente pasa a ser oficialmente Negueira de Muñiz en honor al emigrante benefactor José Antonio Muñiz Álvarez, quien canalizó la reivindicación vecinal y auspició la independencia municipal

Llama la atención la red hospitalaria existente en estos caminos, tanto de fundación real, como Montouto, como sanjuanista o de la Orden de Malta (Fonfría más los enclaves de A Bastida, O Padrón y Paradavella), nobiliario (Cuia) y otros. Se tiene noticias de otro hospital en A Fonsagrada, bien pegado a la iglesia de Santa María o en la contigua rúa Burón y de hasta tres en A Proba de Burón, Santiago, Santísima Trinidad y de la Reina (acaso vinculado a la reina Urraca I), al que habría que añadir la malatería de San Lázaro da Bastida, aunque este dedicado a malatos o leprosos y, por lo tanto ya dentro del término más sanitario de la palabra hospital
Llama la atención la red hospitalaria existente en estos caminos, tanto de fundación real, como Montouto, como sanjuanista o de la Orden de Malta (Fonfría más los enclaves de A Bastida, O Padrón y Paradavella), nobiliario (Cuia) y otros. Se tiene noticias de otro hospital en A Fonsagrada, bien pegado a la iglesia de Santa María o en la contigua rúa Burón y de hasta tres en A Proba de Burón, Santiago, Santísima Trinidad y de la Reina (acaso vinculado a la reina Urraca I), al que habría que añadir la malatería de San Lázaro da Bastida, aunque este dedicado a malatos o leprosos y, por lo tanto ya dentro del término más sanitario de la palabra hospital
El elenco de fundaciones hospitalarias en A Proba de Burón destinadas a los peregrinos nos hace una idea del trasiego de los mismos por dicho camino en sus tiempos de esplendor. Sin embargo se sabe que no dejaron de pasar romeiros por A Fonsagrada, así como arrieiros y demás viajeros y trotamundos, que se hospedarían en fondas, mesones y ventas camineras (o a raso) hasta hacer de este el trayecto más empleado. La desaparición del viejo hospital de Montouto en Pedra Labrada (a la izquierda de la foto) para traerlo a Pedras Dereitas dice mucho de esta evolución caminera
Existieron, todo hay que decirlo, otros caminos secundarios más al sur, por El Valledor hacia Negueira, pasando el Navia en diversos puntos, pero la construcción del embalse del Salto de Salime los cortó, como la primera carretera, por el puente de Salcedo, inundada por las aguas como muchos pueblos, caseríos y lugares, incluyendo las fértiles veigas del Navia o Río Grande
El impacto fue tal que otro gran embalse que se pretendía hacer aguas arriba, el Gran Suarna con presa en Riodeporcos (Ibias) nunca fue construido, pese a variarse el proyecto original para hacerlo más pequeño. Una vez cada década y media o dos décadas alguien lo saca del archivo y lo vuelve a esgrimir, regresando de momento cada vez de nuevo a ser archivado
Tras contemplar el paisaje y conocer el contexto en el que estamos subimos la última rampa que nos queda antes de coronar el collado y, casi seguidamente, empezar a bajar a Paradavella, donde los sanjuanistas tenían otra de sus propiedades, en torno a la iglesia de San Xoán, donde al ser una orden de origen hospitalario (fundadora del Hospital de San Juan de Jerusalén) no dejarían de asistir a los peregrinos. Sin embargo el primer hospital de romeiros propiamente dicho estaría más al oeste, en A Fontaneira
Tengamos presente que, además de fundaciones hospitaleras habría en algunos pueblos ventas y mesones en los que, además de arrieros, pastores, artesanos ambulantes, emigrantes estacionales, gentes yendo y viniendo de ferias y mercados, funcionarios en tránsito y demás, también recalarían los peregrinos, prefiriendo sin duda no obstante estos los servicios de acogida a ellos especialmente destinados
A veces se le llama también Pico do Hospital, aunque otros lo ubican en la cota más alta de A Lagoa Seca. Sea como sea tiene una cota de 1.099 metros y en él empieza del Parque Eólico de A Lagoa Seca o Laguaseca
A su derecha, al pie de un gran pastizal, vemos dicho camino buronés bajar tras dejar atrás la antigua ubicación del Real Hospital de Santiago de Montouto en Pedra Labrada. En Misteros y certezas de la ubicación original del hospital de peregrinos de A Fonsagrada, artículo publicado en La Voz de Galicia del 25-1-2024, M. Guntín y M. Fernández indagan, con la opinión de varios investigadores, sobre su ubicación anterior, así como de los tiempos en los que hubo refugio para caminantes jacobitas en el mismo pueblo de Montoto:
"El conocido Hospital de Peregrinos de Montouto está situado en la sierra que da nombre al complejo, a los pies del monte O Muradal, en el concello lucense de A Fonsagrada. Estuvo habitado hasta mediados del siglo XX y funcionó como albergue que salvaguardaba la salud de los peregrinos durante las heladas que sacuden estos montes de Lugo cada invierno. Desde aquí, el Camino Primitivo emprende un descenso irregular hacia la Praza do Obradoiro, en Santiago de Compostela. Del Hospital de Montouto, que está a menos de nueve kilómetros del núcleo fonsagradino, sobresalen las ruinas que permiten entender cómo funcionó en tiempos el complejo.
Sin embargo, esta no es la ubicación original del hospital, un secreto que solo conocen estudiosos e interesados en la historia de la comarca fonsagradina como Gumersindo Rego y Gervasio López Portela. Ambos se remiten a las fuentes que les permitieron dar con la localización original del albergue. «Felipe Mera foi un mestre que xa avisou de que o Hospital de Montouto non era o que coñecíamos e apuntaba a outra ubicación, situada a menos dun kilómetro en liña recta. Dirixímonos a ela e atopamos releves difíciles de explicar e outros restos», aseguran.
Las fechas clave
Son los testimonios y la documentación que han podido recabar lo que les ha permitido entender la historia y conocer de primera mano todos los misterios: «O vello hospital comezou a funcionar no século XIII e estivo en activo ata o ano 1650, que é cando se comezou a facer o novo, o que coñecemos todos. Estreouse no século XVII e funcionou ata mediados do XX», relatan.
¿Y por qué se construyó un albergue nuevo si ya había otro en funcionamiento? La respuesta es compleja, pero la completan entre Gumersindo y Gervasio: «Arruinouse».
Sin embargo, del hospital original solo quedan los restos de una habitación y, bajo lupa, puede vislumbrarse un viejo muro. El esqueleto de la construcción, hecho además con una piedra que por aquel entonces no predominaba en esta zona de montaña, desapareció a mediados del siglo pasado. «Aplicouse un plan de repoboación na zona que fixo que tirasen con todo. Sepultouse baixo terra para facer unha plantación de pinos». Estos árboles siguen, a día de hoy, cubriendo la mayor parte de la ladera en la que se asentó el Hospital de Montouto original, un lugar que pudo haber sido elegido por tener agua de fácil acceso.
Sin embargo, nada recuerda la edificación del siglo XIII. Ni placas, ni indicadores ni senderos. «Polos documentos que puidemos conseguir soubemos que había unha casa grande, dúas capelas, tres cuadras e ata hórreo», explican Gumersindo y Gervasio.
Dos hermanos hospitaleros
Entre que el viejo hospital cayó en desgracia y empezó a funcionar el que se conserva actualmente, pasaron unos 40 años. «Durante esas décadas estivo facendo de albergue unha casa que hai no pobo de Montouto, e que a día de hoxe está habitada. Foi un lugar provisional, no que había dous irmáns que alí vivían e que actuaban de hospitaleiros e tamén traballaban as terras. Consérvanse documentos sobre todo isto», dicen los intelectuales.
Por ahora, todavía queda gente que recuerda a los antiguos habitantes del «nuevo» hospital, que se inauguró en 1699, cogiendo el relevo a la casa del pueblo que ejerció su función de forma provisional y a la antigua construcción, que se hundió en el pasado hasta desaparecer bajo tierra y ser hoy, un lugar desconocido hasta para los vecinos de A Fonsagrada"
Justo al final de la bajada de dicho camino buronés, y antes de llegar a las ruinas del Real Hospital de Santiago de Montouto (ocultas tras los árboles de la izquierda, vemos del dolmen de Pedras Dereitas, así llamado por sus piedras hincadas en vertical
Por ello, cuando la Xacopedia nos informa sobre la historia del hospital, nos dice que "Los orígenes del lugar se pierden en el tiempo, como recuerda el dolmen de As Pedras Dereitas, contiguo al viejo hospital y que ha sobrevivido hasta el presente". En Fonsaweb nos ofrecen de él estos precisos datos:
"Conserva cuatro ortostatos de grandes dimensiones, el más grande de los cuales mide 1,30 m de ancho por 1,90 m de altura y 40 cm de grosor. Carece de túmulo".
Ya asoma entre la vegetación la capilla de Santiago de Montouto, justo en la unión de los dos caminos, construida cuando, en la década de 1990, con la revitalización de las rutas jacobeas, se decidió construirla en este lugar
El Camino sigue de frente, en llano, donde hay una buena explanada al unirse la vías fonsagradina y buronesa. Al fondo vemos el mojón que nos lo indica
Pero nosotros, aprovechando que es además un lugar excelente para hacer una parada y descansar de la serie de cuestas, escalonadas pero cuestas, desde A Fonsagrada hasta aquí, vamos a acercarnos hasta la capilla y las ruinas del viejo hospital
Hermoso campo de romerías además del 25 de julio, fiesta de Santiago y Día de Galicia, situado en este estratégico collado que divide las cuencas fluviales de los ríos Navia y Eo
Un hito caminero marcado especialmente por los hitos pétreos de Pedrafitelas, monumento megalítico "que se ha venido utilizando modernamente como un limitador administrativo de aldeas, pero se cree que pudo haber sido un enterramiento o un hito en el camino a través de la sierra para los antiguos viandantes", nos dicen en la Wikipedia
Antiguos viandantes que ya habrían tenido otro refugio más antiguo incluso que el fundado por Pedro I en 1367, pues la historiadora Elisa Ferreira Priegue, en su libro Los caminos medievales de Galicia, informa que ya en 1232 hay referencias a las llamadas "Tiendas de Montouto", muy posiblemente con una acepción parecida a la de nuestras 'tiendas de campaña', hechas de materiales perecederos, como tela mismamente, o en el sentido de 'campamento provisional' o circunstancial
Efectivamente, desde el campo de la capilla apenas vemos unos muretes de piedra, pero vamos a acercarnos para ver más, pues va a merecer la pena
Aquí, la celebración de A Romaría de Montouto, fue recuperada por el célebre músico popular, gaiteiro y tocador de trompa, arpa de boca o birimabo Emilio do Pando junto al párroco, y también gaiteiro, Arximiro Fernández en base a una fiesta anterior que hacía mucho que había dejado de celebrarse, tal y como leemos en Emilio de Pando. 'Leenda viva' a fecha 17-6-2019:
"A la celebración de esta romería acudía gente de todas partes, por el disfrute de ver como los gaiteros y los bailadores de la zona hacían fiesta.Desde que murió Emilio do Pando no se volvió a hacer. Ahora las nuevas generaciones quieren recuperarla. Para los interesados aquí os queda un link de su página de Facebook: https://www.facebook.com/Romar%C3%ADa-de-Montouto-847968285540735/"
Compartimos también este artículo periodístico que nos ofrece la página de Emilio de Pando: 'Lenda viva' con la firma de Pardo de Vera (se han recortado fecha y nombre del periódico). Asimismo, y de La Voz de Galicia del 1-7-2017 plasmamos la noticia de su fallecimiento donde, a manera de obituario, se resume su biografía musical:
"El maestro en tocar gaita y trompa de A Fonsagrada Emilio Pérez Álvarez, conocido popularmente como Emilio do Pando, apelativo del lugar en el que nació de la parroquia de Cuiñas, falleció ayer a los 85 años de edad. Nació en el seno de una familia de diez hermanos, de la que era el más pequeño y la tradición musical es heredada, ya que tanto su padre como uno de sus hermanos tocaban la trompa. El funeral se celebrará hoy, sábado, a las 16.00 horas en Porteriña y el entierro será en O Pando.
De formación autodidacta, Emilio do Pando fue un gran colaborador del Museo Etnográfico de su localidad, además de formar parte de la directiva y fundar en el año 1979 la formación Antaruxas e Sorteiros. Además fue impulsor de la creación de varias formaciones musicales.
En la parte final de su carrera fue invitado a participar en numerosos conciertos con grupos tan reconocidos como Luar na Lubre o Milladoiro. Participó con su paisano Herminio Villaverde en el disco La Voz Antigua en 1980. También tuvo relación con el cine al participar en la película Tiera de Fuego, grabada en parte en a Fonsagrada y en la que participaron, entre otros, Uxía Blanco, Nancho Novo o Ornella Mutti".
La capilla dispone de un pequeño pórtico entre dos paredes, el cual sirve de improvisado refugio para los peregrinos sorprendidos por las tormentas o intensas lluvias. Tiene un notabilísimo parecido con la relativamente cercana capilla de San Marcelo de Pacios, tal que nos parece que se hizo imitándola plenamente
Se representa a Santiago en hábito peregrino con su capa, sombrero, libro y bordón con calabaza. Al lado hay una figura que no hemos podido reconocer
Y aquí, la pila del agua bendita sobre pilar de piedra y, ambos elementos a su vez, empotrados en la pared
El antiguo hospital de peregrinos tenía su capilla dentro de su recinto, el cual disponía además de pórtico cubierto, cocina con bodega, horno, aljibe, caballerizas, hospedería con capilla, alberguería, dormitorios, defensas amuralladas y huerta, según señala Ricardo Polín en O Camiño Primitivo de Santiago (separata de la revista Lvcensia nº 6, año 1993)
Ricardo Polín nos dice además que el hospital se encuentra en un campo de mámoas 'túmulos', aquí más llamados medorras, "de gran valor arqueológico (tal vez una docena) sobresaliendo un buen ejemplar de dolmen por el este"
No es en absoluto incompatible que los monumentos megalíticos, o al menos buena parte de ellos, sean tanto funerarios como lindes territoriales, hitos camineros y otras referencias, incluso 'relojes de sol' y, mucho más discutidamente, referencias astronómicas
En cuanto a la capilla del hospital, Uría Ríu da cuenta de dos ermitas, del apóstol Santiago y de San Lorenzo, localizadas "en el camino real que va de Asturias a Santiago, lo que quiere decir que no habría solo uno sino dos santuarios". La capilla del hospital, dedicada indiscutidamente a Santiago, Ricardo Polín la localiza según entramos a la derecha, como podemos ver en el mapa que adjunta en su trabajo:
Aquí vemos en este plano la entrada a la que nos dirigimos ahora, A Paradavella, que vemos a la derecha. Con la capilla a continuación, también a su derecha
Al fondo empezamos a ver la cabaña que queda en pie del solar del antiguo hospital, donde para la Xacopedia estaría la capilla mientras que Polín señala dos cuadras. Observemos además que, aunque trasladado a este cruce de los dos caminos, A Proba de Burón y A Fonsagrada, su ubicación, algo desplazada a la derecha respecto al segundo y, a la vez, haciendo de calle para el primero, denota preferencia para el primero, máxime si tenemos en cuenta que esta se señala como 'salida' hacia Paradavella y, al fondo, como 'entrada principal', de cara plenamente a la vía buronesa
Aquí está precisamente otro de los mojones que señalan la ruta a Paradavella. Naturalmente, la cabaña no tiene porqué guardar la misma estructura original de esa estancia, puede ser resultado de reformas posteriores en sus siglos de existencia
El mojón nos indica que estamos a ciento cuarenta y cuatro kilómetros con setecientos quince metros de distancia de la Praza do Obradoiro, frente a la catedral de Santiago de Compostela, donde se encuentra el Kilómetro Cero del Camino
Y esta es la calle empedrada que atraviesa las dependencias del Real Hospital de Santiago de Montouto. Recordemos que estamos en un hospedaje preferentemente de peregrinos y para el invierno, por lo que su disposición, estructura y orientación estaría especialmente pensada para sus necesidades
En esta foto vemos muy bien un canal de aguas sobrantes del aljibe que, en el suelo y a manera de estanque, se encuentra después de la entrada principal, al otro extremo del conjunto. Con estas aguas se regarían las huertas del hospital, las cuales se extenderían a su alrededor
Muy posiblemente este sería un espacio porticado, a los lados hay un par de estancias de uso no del todo definido pero que acogerían un porche. A la derecha, pero a continuación de esta primera, Ricardo Polín ubica la capilla, mientras que la Xacopedia señala una corte o cuadra
La Xacopedia nos indica además, un tanto evocadoramente según las sensaciones de los sufridos peregrinos de antaño, que "Tanto las ruinas de este viejo hospital de peregrinos y viajeros como su entorno están entre los más despejados, sobrecogedores y solitarios de cualquiera de las rutas jacobeas, un espacio privilegiado sólo levemente alterado desde mediados de la primera década del siglo XXI por un parque eólico que no respetó su fuerte simbología jacobea".
Traspasando otro umbral, entre sendos muros que acaso en tiempo tuviesen puerta o portón, pasamos a la calle-pasillo del Hospital, por donde sigue el canal que viene del aljibe
A la derecha se señala habrían existido dos dormitorios y, al fondo y antes de la cabaña, un acceso a la cocina, que estaría más atrás, pegada a la hospedería y enfermería: "la construcción que actualmente se observa es el resultado de las obras de mejora realizadas en 1698, que se concretaron en cuatro pequeños edificios unidos y cubiertos de paja y losa. Incluían dormitorios, cocina, cuadras y una pequeña capilla dedicada a Santiago. Esta estructura es visible en el presente, pese a las reformas y modificaciones posteriores", nos cuentan en la Xacopedia
A la izquierda, una parede de piedras tiene unos cuantas salientes y empotradas en ellas, a manera de asientos: "varios bancos sobresalen de los muros y permiten imaginar a las decenas de caminantes que esperaban apoyados sobre la roca para ser atendidos", escribe María Guntín para La Voz de Galicia en Un hospital de peregrinos del siglo XVII, artículo publicado el 12-2-2021:
"El viento penetra entre los muros de piedra que conforman el acceso al antiguo hospital de peregrinos de A Fonsagrada, el albergue de Montouto. Allí, en una sierra a más de mil metros de altitud, el frío apremia, pero las paredes confieren un resguardo apañado, fruto de una construcción del siglo XVII —la ubicación original aún entraña una serie de enigmas y se remonta al XIV, que fue cuando se cambió por motivos estratégicos— diseñada especialmente para salvaguardar la salud de los caminantes durante las heladas que se suceden cada invierno en esta zona de montaña. Aquí, en la provincia de Lugo, el Camino Primitivo emprende un descenso irregular y embarrado hacia Compostela.
Al lado del viejo hospital, que está a menos de nueve kilómetros de A Fonsagrada, lo primero que se puede ver es una ermita moderna dedicada al apóstol Santiago. A su derecha está el dolmen de As Pedras Dereitas, parte de una necrópolis megalítica. (...)
Después, para llegar a las ruinas del sanatorio hay que caminar por una vía de piedra. (...) En realidad, parte del hospital está caído y no es posible entrar en las construcciones que forman el conjunto, pero la magia del lugar reside en la combinación que forman la luz, las piedras y el paisaje de montaña. Allí, solo se escucha de fondo el sonido de los molinos, instalados en lo alto.
El hospital de Montouto estuvo activo hasta principios del siglo XX y tenía distintas dependencias que acogían a los caminantes que intentaban llegar a Santiago de Compostela.
Durante su funcionamiento, hay escritos que recogen que las campanas del hospital sonaban por las noches para guiar a los peregrinos y establecen también que todo aquel que llegara debía ser tratado y cuidado.
Ahora, el enclave natural en el que se encuentra y la historia que envuelve al monumento invitan a una visita. Además, hasta el lugar no llegan los coches por el mal estado de la pista, así que no queda más remedio que echar a andar y dejarse envolver por el Camino Primitivo".
Sería este murete pues su 'recinto amurallado', con vistas a la bajada a Paradavella y su valle, el del Rego de Rieiro, en la cuenca fluvial del Eo, cerrado al oeste por A Serra da Lastra, viendo más lejos A Serra de Ferradura y otras. En días muy despejados pueden divisarse incluso montes muy cercanos a la costa, como A Serra do Xistral
Si bien cuando se hizo el hospital actual ya había acabado la inestable época feudal de guerras civiles y revueltas irmandiñas, eso no quiere decir que acechasen posibles peligros en los que, cualquier edificio de piedra, y más enclavado como este en un acceso y collado tan importante, era proclive a ser empleado como improvisado parapeto o fortaleza
Esta zona fue teatro de operaciones guerrilleras contra los franceses a partir de 1809, en partidas organizadas por el Cura de Freixo, Juan Martínez Villaverde, quien luego también levantó a los tradicionalistas locales durante la primera carlistada o guerra carlista. En ese mismo año las tropas napoleónicas al mando del mariscal Soult persiguieron por este camino a las del brigadier general inglés Sir John Moore, incendiando A Fontanteira con su hospital de peregrinos
Es posible, no obstante, que por entonces el Real Hospital de Santiago de Montouto, que llegó a ostentar escudo heráldico, dice Ricardo Polín, no sabemos si el real como era su patronazgo o el señorial de la casa de Altamira al estar en su jurisdicción, ya estuviese en plena larga decadencia, o no del todo, pues sería a finales de esa misma centuria cuando "Se cuenta que La Bella Otero, cuando aún era una niña y fue violada, fue atendida en ese hospital y duró varios meses en recuperación internada allí", dice también la Wikipedia haciéndose eco de numerosas fuentes
Los planos de Ricardo Polín y de la Xacopedia coinciden en que, al lado de la actual cabaña, estaba el pasillo de entrada a la cocina, con una cuadra al fondo para Polín y la capilla de Santiago para la Wikipedia. Aquí a la derecha y frente al pasillo habría dos cuartos de dormir separados por pared intermedia y, detrás y a la derecha de la cocina, la hospedería-enfermería
Detrás del dormitorio de la derecha, la hospedería tendría puerta al habitáculo en el que Ricardo Polín localiza la capilla y la Xacopedia una corte o cuadra, en la esquina sureste del conjunto. ¿Conoció realmente la dama gallega "Agustina Carolina del Carmen Otero Iglesias, más conocida como Carolina Otero o La Bella Otero (Valga, 4 de noviembre de 1868 - Niza, 12 de abril de 1965), (...) bailarina, cantante, actriz y cortesana española afincada en Francia y uno de los personajes más destacados de la Belle Époque francesa en los círculos artísticos y la vida galante de París", como dice la Wikipedia, este lugar?
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| La Bella Otero. Autor desconocido. http://www.histoire-image.org/pleincadre/index.php?i=1140 direct link |
Diversas fuentes corroboran esa información pero no parecen añadir nada más, por lo que puede tratarse de un mito, o quién sabe, pues la dura infancia de esta dama fue ocultada por ella misma. Seguiremos pues compartiendo de la Wikipedia:
"Hija de una madre soltera y muy pobre (Carmen Otero Iglesias, 1844-1903) apenas tuvo acceso a una educación académica. Tuvo cinco hermanos: Gumersindo, Valentín, Adolfo y Francisco. El 6 de julio de 1879, a los diez años, fue violada por Venancio Romero "Conainas", zapatero del pueblo, a causa de lo cual quedó estéril y huyó de casa unos meses después para no volver nunca más a su pueblo natal, Valga. Tras la fuga decidió usar su segundo nombre: Carolina, en lugar del primero Agustina.
Trabajó en una compañía de cómicos ambulantes portugueses. Al dejar la compañía se vio obligada a ejercer oficios muy humildes para salir adelante, como trabajar de criada doméstica, bailar en locales de la más diversa índole, e incluso llegar a ejercer la prostitución.
Carrera artística
En 1888 conoció en Barcelona a un banquero llamado Ernest Jurgens que la quiso promocionar como bailarina por Francia y la llevó a Marsella, aunque enseguida empezó a promocionarse a sí misma hasta llegar a ser una bailarina conocida en toda Francia como La Bella Otero. En la promoción enfatizaba su origen español (muy exótico en Francia por entonces) y se presentaba artísticamente como andaluza y de origen gitano. La construcción del personaje artístico de Otero está tan llena de mitos que incluso han perdurado hasta nuestros días, habiendo biógrafos que sitúan su nacimiento en Cádiz, hija de una gitana, tal y como ella afirmaba en su autobiografía.
Realizó giras por todo el mundo como bailarina exótica y actriz, consiguiendo fama internacional. Se sabe que actuó en Nueva York en 1890, además de visitar otros países como Argentina, Cuba y Rusia, coincidiendo en este último con Rasputín. Otero actuó durante muchos años en París en el Folies Bergère, donde era la estrella y en el Cirque d'Été, convirtiéndose en una de las primeras artistas españolas conocida internacionalmente.
Otero no era una bailarina profesional y su arte era más instintivo que técnico. Sus danzas eran una mezcla de estilos flamenco, fandangos o danzas exóticas. También era una cantante competente y tenía calidad como actriz. Representó Carmen de Bizet y piezas teatrales como Nuit de Nöel.
Carrera de cortesana
A pesar de sus éxitos profesionales, Otero había conseguido ascender en el mundo artístico prostituyéndose y haciéndose amante de hombres influyentes. No era una práctica extraña que las artistas ejercieran de cortesanas para aumentar sus ingresos. En la Belle Époque era habitual y los hombres que podían pagar las astronómicas sumas que cobraban estas cortesanas conseguían prestigio. Otero era una de las más famosas y cotizadas de la alta sociedad parisina. Fue amante, entre otros, de Guillermo II de Alemania, Nicolás I de Montenegro, Leopoldo II de Bélgica, Alfonso XIII de España, Eduardo VII del Reino Unido, y los grandes duques Pedro y Nicolás de Rusia; con Aristide Briand mantuvo una relación entrañable que duró hasta la muerte del político. Otero llegó a reunir una fabulosa fortuna que, debido a la ludopatía que padecía, fue dilapidando en los casinos de Montecarlo y Niza.
Fallecimiento
Retirada de los escenarios en 1910, se estableció en Niza, donde vivió hasta su muerte en 1965 totalmente arruinada y sola. Vivía de una pensión que le pasaba el Casino de Montecarlo en agradecimiento por los millones de francos que en él dejara. Nunca se casó.
Falleció de un infarto fulminante en su humilde departamento el 12 de abril de 1965, con noventa y seis años. A su entierro solo asistieron varios crupieres y el gerente del Casino de Montecarlo para despedirla.
De su vida se han escrito varias biografías y se han hecho películas y series para la televisión. Debido a que Otero inventó parte de su pasado para ocultar hechos como su violación o sus orígenes extremadamente humildes, muchas biografías, películas u otros trabajos en torno a su persona tienen datos inexactos y hechos que nunca sucedieron de verdad.
Reconocimientos
En el año 2003, en un parque de su municipio natal, se inauguró una escultura de bronce en su honor obra del escultor Camilo Rodríguez Vidal. También en Valga, desde 2004, se celebra la Muestra de la Camelia Bella Otero. La última planta del Museo de la Historia de Valga está dedicada a su trayectoria, así como un edificio anexo donde que se ha rehabilitado como una casa tradicional gallega y que estaría vinculado a la infancia de la artista".
Llegamos a la cabaña en la que polín ubica cuadras y la Xacopedia un cuarto sin especificar delante se la antigua capilla, que estaría según su plano en la parte posterior. En la web El mapa oscuro y firmado por El Cartógrafo Oscuro leemos la entrada El Hospital de Montouto: ruinas y niebla en el Camino Primitivo...
"En las montañas de A Fonsagrada, las ruinas del Hospital de Montouto recuerdan un tiempo en que atravesar el Camino Primitivo podía significar perderse bajo la nieve. No era un hospital como los actuales, sino un refugio levantado para recibir a peregrinos, pobres y caminantes en uno de los tramos más duros del viaje a Santiago.
Hoy permanecen muros de piedra, una pequeña capilla y un dolmen mucho más antiguo que el propio Camino. Cuando la niebla desciende sobre la sierra, las tres épocas parecen ocupar el mismo lugar: la de los muertos prehistóricos, la de los peregrinos medievales y la de quienes ahora atraviesan un paisaje casi vacío.
El conjunto se encuentra en el municipio lucense de A Fonsagrada, sobre un collado de la sierra de Montouto y dentro del recorrido del Camino Primitivo. Queda entre A Fonsagrada y O Cádavo, en una etapa de montaña expuesta a la lluvia, el viento y los cambios rápidos de tiempo.
Se llega caminando por el trazado jacobeo. El lugar no debe entenderse como una atracción cerrada ni como unas ruinas preparadas para explorarlas por dentro. El interés está en contemplar el conjunto, leer el paisaje y continuar sin trepar sobre los muros ni alterar el dolmen.
Un refugio contra la nieve y el abandono
Los hospitales medievales del Camino ofrecían techo, alimento y auxilio. En una tierra poco poblada y castigada por el invierno, esa hospitalidad podía separar la supervivencia de la muerte. Montouto nació para cubrir precisamente ese vacío.
El cambio de emplazamiento permitió situarlo donde convergían variantes históricas del Camino. Las dependencias se organizaban alrededor de las necesidades más elementales: descanso, cobijo y asistencia. No hacía falta una arquitectura monumental. Bastaban muros capaces de contener el frío y una presencia humana que mantuviera encendido el refugio.
Cuando el tránsito disminuyó y las nuevas comunicaciones transformaron la comarca, el hospital perdió su función. El abandono no llegó mediante una catástrofe, sino por la desaparición lenta de la necesidad que lo había creado.
El dolmen estaba allí antes del Camino
Junto al hospital se encuentra el dolmen de Montouto, integrado en una necrópolis megalítica. Su presencia recuerda que el collado ya tenía significado miles de años antes de que los peregrinos cristianos cruzaran la sierra.
No puede afirmarse que el Camino Primitivo reproduzca deliberadamente una ruta sagrada prehistórica. Sin embargo, la proximidad entre el monumento funerario, el refugio y la capilla convierte el paraje en una superposición excepcional de memorias. Cada época dejó su propia forma de enfrentarse al viaje, la muerte y la incertidumbre.
Historias de caminantes perdidos
La montaña alimenta relatos sobre viajeros desorientados, luces vistas en la niebla y voces que parecían guiar a quienes se apartaban del sendero. Son motivos habituales en la tradición oral de los caminos y no existen pruebas que permitan atribuirlos a sucesos concretos de Montouto.
La explicación más sencilla resulta suficientemente inquietante. Con visibilidad reducida, el viento deforma los sonidos; una silueta de piedra puede parecer una persona y unos pocos metros bastan para perder la referencia del sendero. La leyenda comienza donde la orientación falla.
Hipótesis del cartógrafo
Montouto no inquieta porque allí tenga que ocurrir algo inexplicable. Inquieta porque revela lo frágil que fue siempre el viajero. El hospital se levantó como respuesta práctica a un miedo concreto: quedar solo, enfermo o atrapado por la nieve lejos de cualquier población.
Mi hipótesis es que las ruinas conservan la forma de ese miedo. El techo ha desaparecido, pero la razón por la que existió continúa siendo comprensible cada vez que la niebla borra la siguiente curva del camino".
Prado abajo, campos de A Lomba dos Oteiros y, enfrente, la línea de cumbres de A Serra da Lastra, que cierra por el oeste el profundo valle del Rego de Rieiro, de la cuenca fluvial del Eo. Ahí tenemos, a la derecha, el Pico do Formigueiro (939 m) con el Pico do Padornelo (958 m) detrás, seguidos ambos a su izquierda del Pico da Reboleira (964 m), Más atrás y más a la izquierdas es el Pico Ribón (1.048 m). A lo lejos es la loma de A Serra do Miradoiro con el Padrairo (1.029 m)
En nuestra opinión, y al revés de lo que escribe El Cartógrafo Oscuro, nosotros pensamos que el Camino es incluso anterior al dolmen, ese se puso en un paso natural ya existente cuando los plegamientos formaron estas montañas y sus pasos naturales, empleados por las manadas de herbívoros a la busca siempre de pastos frescos, seguidos por los carnívoros que los acechaban y, más adelante, tras de ambos, los primeros humanos
Humanos que, con su evolución, construirían sus necrópolis y refugios, de los que el Real Hospital de Santiago de Montouto sería buen ejemplo. "Se eximió a los colonos que vivían en este lugar, de pagar cualquier tributo, pero en contrapartida debían limpiar el camino de nieve para garantizar el buen tránsito de los peregrinos", nos dicen en la entrada dedicada a Montouto en Adarve Granadino
El peregrino y erudito investigador jacobita Raúl-Fernando Gómez Armenta publica a fecha 14-8-2026 sus impresiones del Camino por la vía buronesa en A Proba de Burón y el Hospital de Montouto: caminar por la memoria olvidada del Camino Primitivo, Una variante histórica, donde se detiene expresamente ante estas ruinas y escribe el evocador apartado titulado Montouto: cuando el Camino necesitaba un hospital:
"el Hospital de Santiago de Montouto.Hoy vemos ruinas.Pero durante siglos aquello fue mucho más que unas piedras.Fue refugio.Fue hospital.Fue lugar de acogida.Fue, probablemente, una cuestión de supervivencia.El Hospital Real de Santiago de Montouto fue fundado por iniciativa del rey Pedro I de Castilla en 1357, en un lugar especialmente duro para quienes atravesaban estas montañas. La documentación de la Xunta confirma la fundación regia y la relación directa del hospital con el Camino.Y hay algo que me parece especialmente significativo.El hospital no se construyó aquí por casualidad.Se construyó porque los peregrinos necesitaban ayuda en este tramo de montaña.Frío.Nieve.Viento.Niebla.Hambre.Cansancio.Heridas.En invierno, alcanzar Montouto podía marcar la diferencia entre continuar el viaje o quedar atrapado en la sierra.El hospital que cambió de lugarUna de las historias más interesantes de Montouto es que el hospital que hoy contemplamos no ocupa exactamente el emplazamiento de la primera fundación.El primitivo Hospital Real se encontraba en otro punto, relacionado con la antigua ruta que llegaba desde A Pobra de Burón.Posteriormente, en 1698, se construyó un nuevo hospital en un emplazamiento considerado más apropiado para atender a los peregrinos. La documentación patrimonial de la Xunta recoge incluso el testimonio de un vecino que explica que aquel año se había construido el nuevo Hospital Real “en parte más a propósito para los pasajeros y peregrinos”.La construcción quedó vinculada a las dos ramas del Camino que finalmente confluyen en Montouto.Es decir:Montouto no era solamente un hospital al lado del Camino.Era el lugar donde los dos caminos se encontraban.El que llegaba por A Fonsagrada.Y el que llegaba por A Pobra de Burón.Una hospitalidad pensada para el inviernoHay un detalle histórico que me parece extraordinariamente revelador.Una cédula de Carlos II de finales del siglo XVII establecía las obligaciones del hospital respecto a los peregrinos.La finalidad era muy concreta: acogerlos y atenderlos, especialmente en las durísimas condiciones del invierno.La documentación relacionada con el hospital habla de la obligación de recoger a los peregrinos y de proporcionarles refugio, y otras fuentes conservan la referencia a las campanas que debían ayudar a orientar a quienes atravesaban la montaña en noches de oscuridad y mal tiempo.Cuando uno está allí y contempla las montañas, comprende perfectamente la razón de aquellas disposiciones.Hoy llevamos teléfono móvil, GPS, ropa técnica, impermeable, mapas digitales y previsiones meteorológicas.El peregrino medieval tenía sus piernas.Su bordón.Su fe.Y, en determinadas noches, quizá el sonido lejano de una campana.Un hospital junto a un monumento mucho más antiguoPero Montouto guarda otra sorpresa.Junto al hospital se encuentra el dolmen de As Pedras Dereitas, perteneciente al paisaje megalítico de estas montañas.Y aquí se produce una de esas maravillosas superposiciones históricas que tanto abundan en el Camino de Santiago.Un monumento funerario prehistórico.Un antiguo camino.Un hospital medieval.Una capilla.Y peregrinos contemporáneos.Todo en el mismo lugar.El dolmen nos recuerda que el paisaje que hoy recorremos como peregrinos ya había sido considerado especial miles de años antes de que existiera el Camino de Santiago. La propia información turística oficial de Galicia integra el hospital y el dolmen dentro de este conjunto patrimonial.Es difícil encontrar una mejor metáfora de lo que es el Camino:una sucesión de caminos sobre caminos"
Conocimos la cabaña del antiguo hospital abierta durante años. Adentro no es que hubiera comunidades pero se empleaba como refugio por los peregrinos más aventureros. Se nos dice que un mal uso, o abuso, de la misma, propició su clausura. Era, como dice Raúl-Fernando Gómez Armenta...
"Una invitación a caminar por el Camino que casi olvidamos
Cuando llegué a Montouto y contemplé las ruinas del hospital, pensé en todos aquellos peregrinos que llegaron hasta aquí muchos siglos antes.
Quizá llegaron agotados.
Quizá mojados.
Quizá con los pies heridos.
Quizá rezando para encontrar refugio antes de que cayese la noche.
Y allí estaba el hospital.
Una casa en medio de la montaña.
Una puerta abierta.
Un fuego.
Una cama.
Una sopa caliente.
Y probablemente alguien dispuesto a recibirlos.
Hoy quedan las piedras.
Pero las piedras cuentan.
Cuentan que por aquí pasó mucha gente.
Cuentan que A Pobra de Burón fue una villa importante.
Cuentan que hubo hospitales.
Cuentan que el rey Pedro I quiso proteger a los peregrinos.
Cuentan que Carlos II volvió a ordenar que se atendiese a quienes atravesaban estas montañas.
Y cuentan, sobre todo, que el Camino Primitivo fue mucho más complejo de lo que hoy vemos en nuestros mapas y guías".
Además de que su emplazamiento era definido como el "más áspero, montañoso y desabrigado, sin casas ni siquiera un árbol ni otro amparo", no hemos de olvidar que la existencia de este hospital se prolongó, como las épocas 'doradas' de las peregrinaciones históricas, por los siglos de la llamada Pequeña Glaciación o Pequeña Edad de Hielo, que a groso modo abarcaría entre los años 1200 a 1890, con clima bastante más frío e inviernos letales, de ahí la preocupación por hacer refugios pensados para esa estación. Por eso y según escribe el historiador asturiano Juan Uría Ríu en Las Peregrinaciones a Santiago de Compostela que "un privilegio del Archivo de Simancas de 1586 dice que en la montaña de Montouto se halla un hospital en el camino de los peregrinos que van a Santiago y en tierra despoblada donde fallecían los pobres de frío y nieve".
Llegamos pues a la que en el mapa de Polín figura como entrada y en el de la Xacopedia como entrada principal, cara a los viajeros procedentes de A Proba de Burón, lo que querría decir que esa ruta aún no habría sido aún plenamente relegada por la fonsagradina, algo que se confirmaría avanzando el siglo XVIII
Ahí vemos al camino bajar buronés por esta falda de A Lagoa Seca desde Pena Labrada. El suelo sigue empedrado en esta entrada, al igual que en todo el rellano que se extiende delante de la misma
Avanzamos unos metros más por esta explanada empedrada en la que crece bien la hierba a la que llegan los muy escasos peregrinos que escogen la ruta por A Pobra, de la que sigue diciéndonos Gómez Armenta:
"Un camino duro.
Un camino hermoso.
Un camino histórico.
Y, sobre todo, un camino que todavía tiene algo que decirnos.
Quizá por eso, cuando uno abandona Montouto y continúa hacia Santiago, ya no siente que está caminando por una simple variante.
Siente que acaba de recuperar un pequeño fragmento de la memoria del Camino".
Cruza el Camino al llegar al hospital la antigua canalización del hospital, que aparentemente se conserva bastante bien
El canalillo nos lleva al estanque-aljibe que, cubierto de vegetación, encontramos pocos metros más allá, también a la llegada del camino buronés
Forma una pequeña piscina, de paredes pétreas pero no muy altas, pues apenas llegan a la rodilla de una persona. Tiene una curiosa forma de hexágono, lo que sin duda agradará a los amantes de la numerología, la geometría y lo cabalístico, si bien cierto es que se trata de una solución bastante empleada en construcciones de este tipo
En la historia de la arquitectura religiosa las construcciones de estanques y piscinas hexagonales podían tener un fuerte componente místico. Por ejemplo, en el códice medieval De Balneis Puteolanis de Pietro da Éboli (siglo XIII) se muestra entre sus ilustraciones el balneum sulphatra de Pozzuoli en Nápoles, donde las mujeres se sumergían en un estanque hexagonal de aguas termales, dada la creencia médica y espiritual según la cual la geometría del hexágono y las propiedades del agua devolvían la fertilidad
En este caso, la fertilidad, de haberse buscado ese simbolismo o alegoría, sería hacia los campos del hospital, regados con este agua por su red de canalización. En esta foto, con menos hierba en la explanada y agua en el estanque, se aprecia mejor este conjunto, tal y como se ve desde el camino que llega de A Proba de Burón, donde se dice que los peregrinos se detenían a lavarse, al menos los pies, antes de entrar en el hospital. La tradición local dice que se echaba sal en el agua para desinfectar las piernas cansadas
Otro canal, aquí abajo a la derecha, llevaría el agua, acumulada por las lluvias, al prado del dolmen de Pedras Dereitas
Otro estanque bíblico y sagrado es el de Betesda, donde Jesús curó al paralítico, si bien su forma sería pentagonal y no hexagonal. Realmente eran cinco pórticos o columnas y no cinco lados, pero la confusión llevó al error a buscadores y arqueólogos. Independientemente de que pudiera haber alguna intención numérica sagrada, el hexágono es un polígono de seis lados y seis ángulos muy fácil de trazar a compás. En este tipo de arquitectura ofrece además más resistencia estructural y optimiza mejor el espacio
Sería gustoso de imaginar, ya metidos en harina, si estas fundaciones hospitalarias estuviesen contribuyendo a cristianizar sendas ancestrales y lugares de tanta raigambre precristiana como estos campos de dólmenes y túmulos de Pedras Dereitas y, arriba de Pena Labrada, donde siempre habría reminiscencias legendarias y mitológicas de mouros, mouras, encantadas y otros personajes y seres de lo sobrenatural
Y aquí tenemos los cuatro ortostatos o bloques de piedras dolménicas de Pedras Dereitas que, como verdadera 'máquina del tiempo' ha transmitido durante cuatro o cinco milenios la memoria de los primitivos pobladores neolíticos, indudablemente pastoriles, que poblaron estas tierras y ya hollaron estos senderos mucho antes del culto cristiano
As Pedras Dereitas, un testimonio más que revela que desde muchos milenios atrás la gente caminaba por estos mismos caminos, entradas naturales de un valle a otro por los pasos de las montañas
Detrás, el camino buronés y los penedos de A Lagoa Seca. Dicen que un buen momento para visitar estos parajes es al atardecer o con niebla, cuando rezuman sensaciones de misterio historia y leyenda
Y, de frente, el camino fonsagradino y la capilla de Santiago, donde se juntan ambas rutas. Al fondo el Parque Eólico da Carba y los penedos de Os Oteiros, que llegan a los 1.076 m
Un espacio mágico, verdadera cámara del tiempo en la que aquellas civilizaciones pastoriles megalíticas nos transmitieron el legado de su memoria en estos monumentos funerarios, la cual ha llegado a nosotros 4.000 ó 5.000 años después
Y, para no perdernos nada, comparto un vídeo de una visita que hice al Real Hospital de Santiago de Montouto en día de lluvia desde mi Canal YouTube Xurde Morán (a suscribirse tocan)
Volviendo sobre nuestros pasos, regresamos a las ruinas del hospital. De su primer fundador (independientemente Pedro I de Castilla, para sus enemigos El Cruel y para sus partidarios El Justiciero, tuvo, como tantos otros monarcas del medievo, una vida plagada de vicisitudes para ganar el trono y conservarlo. Sus fundaciones y ofrendas, a templos, iglesias y hospitales, le permitían afianzarse y crear alianzas o mantener amistades, un frente menos sangriento que los campos de batalla pero no siempre menos duro
Murió en combate personal con su hermanastro Enrique de Trastámara, disputándose precisamente el derecho a reinar, pues coincidieron en una verdadera 'encerrona', buscada en el transcurso de aquellas endémicas guerras internas al trono castellano, cerca del Castillo de la Estrella, en Montiel. Pedro se arrojó encima de su hermanastro y lo tiró al suelo, pero Enrique tuvo la ventura de ser socorrido en aquel apuro mortal por su ayudante Bertrand du Guesclín, quien cogió a a Pedro I por el pie, diciendo aquella célebre frase..."ni quito ni pongo rey pero ayudo a mi señor", le dio la vuelta y Enrique lo apuñaló. Enrique reinó como Enrique II de Castilla
Y así, la dinastía de los Trastámara, de origen gallego, pues "toma su nombre del condado de Trastámara (del latín: Trans Tamaris, ‘más allá del río Tambre’) en el noroeste de Galicia, título que ostentaba Enrique II de Castilla antes de acceder al trono", se hace con el trono y "Enrique se convirtió en rey de Castilla tras la guerra civil que terminó con el asesinato en 1369 de su medio hermano, el rey Pedro I", explica la Wikipedia.
En 1458 Inés de Guzmán, señora de esta Terra de Burón, se la vende por 500.000 maravedís al conde de Lemos, Pedro Álvarez Osorio, también conde de Trastámara y, posteriormente, pasa en 1480 a la condesa de Altamira Doña Urraca Moscoso. Esta Casa de Altamira, de las más importantes de Galicia, administraría el concello a través de un juez o merino por sus miembros designado, a excepción de los cotos sanjuanistas y los de algún monasterio y particulares. Los condes de Altamira serán dueños del territorios hasta la supresión de los señoríos por las Cortes de Cádiz entre 1811 y 1813
Allá de frente vemos el Camino, que sigue recto para, justamente allí, empezar la gran bajada a Paradavella. De los 1.025 metros a los que estamos ahora descenderemos a los 687 al llegar allá, un considerable desnivel en poco menos de cuatro kilómetros de distancia
Fijémonos en que el fondo del valle casi no se ve, aunque sí la línea de cumbres, antes citadas, de A Serra da Lastra, que serán nuestra referencia visual y geográfica durante nuestra bajada a Paradavella
Por la parte más baja de la ladera este de su sector meridional, Penedos Oscuros (1.055 m), el Camino seguirá de Paradavella hacia A Calzada, A Degolada (entrando en el concello de Baleira) y O Couto para, por A Costa do Sapo, famosa cuesta, llegar a A Lastra
Si nos fijamos, acaso podamos divisar alguna de las casas de Paradavella en los prados que vemos abajo del todo, bajo el Pico da Reboleira. Allí muchos peregrinos hacen parada para tomarse un tentempié en La Taberna, antigua Casa Mesón, en pleno Camino de Santiago y antes de llegar a la carretera
En la lejanía, el Parque Eólico de Punago se extiende varios kilómetros por toda la cresta de A Serra do Miradoiro, que señala la frontera entre los concellos de Baleira y de Castroverde. Nos sirve de referencia pues su continuidad al sur es A Serra da Vacariza, que subiremos para llegar a Castroverde desde O Cádavo, capital de Baleira, aunque no la vemos desde aquí
Más al norte los aerogeneradores se extienden linealmente por A Serra da Ferradura, que forma parte de la misma línea dorsal con las anteriores y llega al concello de Pol
Aquí, en el extremo de A Serra da Lastra, vemos las casas de Centigosa, bajo A Campinela (844 m), en la parroquia fonsagradina de Piñeira y en la frontera con Baleira. Al fondo es el Lombo de Soutambío (882 m). En esas honduras discurre el río Eo desde su nacimiento en las cercanías de Fonteo (Baleira)
Volvemos así a la entrada principal del Real Hospital de Santiago de Montouto, recorriendo, de regreso, su 'rúa mayor', tramo hermosamente empedrado del Camino y pasillo hacia el que se distribuyen sus dependencias
En cuanto al rey que fundó aquí el nuevo hospital, Carlos II decir que un par de años después, al morir sin descendencia, estalló la Guerra de Sucesión Española, siendo el final de su dinastía, los Austrias o Habsburgo, y llegando los Borbones, guerra civil española, guerra europea y puede decirse mundial pues enlazó con conflictos en las colonias americanas, trastocándose el mapa del mundo en el Tratado de Utrecht
En lo personal, dicha incapacidad de descendencia fue también un gravísimo infortunio, para él y sus dos esposas, llegando a pensarse que era víctima de un maleficio, por lo que se le practicaron exorcismos y fue llamado El Hechizado. Realmente se debía a un elevadísimo porcentaje de consanguineidad, que afectó a su salud en general a lo largo de toda su vida
Además de esta importante fundación hospitalaria, la vinculación de Carlos II con la ruta jacobea viene dada por su mujer o, mejor dicho, futura segunda mujer, Mariana de Neoburgo quien, aprovechando su viaje a España para casarse con él, peregrinó a Santiago. La Xacopedia también da cuenta de esta interesante historia:
"Citada también como Mariana de Austria. De origen alemán (Düsseldorf 1667-Guadalajara 1740), esta famosa, influyente y polémica reina consorte española (1689-1700) es la más conocida peregrina de cuantas llegaron a Santiago a través del Camino Inglés. Se conservan varias crónicas del viaje.
Tras casarse en 1689 por poderes en Neoburgo (Baviera) con el monarca español Carlos II el Hechizado -fue su segunda esposa-, viajó por mar a España en abril del año siguiente para realizar la boda en persona con el monarca, que se iba a celebrar en mayo en Valladolid. Antes de partir del puerto holandés de Flessinga, Mariana manifestó su deseo de aprovechar el viaje para peregrinar a Santiago de Compostela, algo que Carlos II celebró enviándole desde España un rosario para la ocasión.
La reina llegó al puerto de Mugardos, en la ría de Ferrol, debido a un temporal que desvió el barco del destino previsto, que era A Coruña. Por tierra viajó hasta esta ciudad, donde se celebraron grandes fiestas en su honor. Como muestra de agradecimiento a los coruñeses, los monarcas donaron posteriormente a la colegiata de Santa María do Campo un arca eucarística de plata (1691) y una custodia (1695). Ambas obras pueden contemplarse actualmente en su museo. Después de tres días en A Coruña, Mariana partió hacia Compostela por el Camino Inglés. Era un itinerario que muchos peregrinos anónimos de su misma nacionalidad, llegados en barco, habían seguido antes que ella. Aunque la suya no fue precisamente una peregrinación anónima; baste decir que salió de A Coruña con un séquito de 1.500 personas.
En Compostela también recibieron a la reina Mariana sin reparar en gastos, como nunca antes se había hecho con peregrino alguno, si nos atenemos a las crónicas de la visita. Además, se le obsequió con alguna de las mejores piezas del tesoro catedralicio. La reina, que respondió con varias ofrendas al Apóstol, permaneció en la ciudad desde el 16 al 19 de abril. Lo hizo en medio de una expectación popular sin precedentes, con la ciudad engalanada e iluminada de noche con antorchas y animando su estancia con festejos y representaciones teatrales, entre ellas la de la vida de Santiago el Mayor.
La peregrinación de Mariana dejó en Santiago otro recuerdo perenne: el día 18, mientras asistía a la misa en la catedral, el botafumeiro, puesto en funcionamiento en su honor, se desprendió con gran estruendo cayendo cerca de ella. Según las crónicas, milagrosamente no causó ningún daño personal. Al día siguiente Mariana y su séquito partieron camino de Valladolid.
El esfuerzo que las autoridades compostelanas pusieron en agradar a la reina germano-española no sirvió, sin embargo, para hacer más fluidas las relaciones de los monarcas con la Iglesia de Santiago y su apostólico sepulcro. Durante el siglo XVIII y gran parte del XIX ninguno de ellos sintió la necesidad de peregrinar a Compostela, todo un símbolo de la progresiva pérdida de influencia de la Iglesia santiaguesa y del desplazamiento del poder hacia el centro y el sur de España".
Se dice que Mariana de Neoburgo o de Austria avivaría los pavores de su marido al auspiciar los exorcismos a su hechizado marido, pero eso ya sería otra historia, como también la de la primera mujer de Carlos II, María Luisa de Orleans, devota peregrina por los santuarios de la cristiandad en un infructuoso y desesperado intento por quedarse embarazada, algo que tampoco consiguió su segunda esposa. Eso y los vaivenes políticos y geopolíticos de la época causarían como acabamos de decir la Guerra de Sucesión Española, el cambio de dinastía y muchas cosas más, no solamente a nivel español, sino también europeo y mundial
Fijémonos aquí en el canalillo que sale del principal a la derecha para, debajo de la 'muralla' del hospital, regar los campos en los que estuvieron las huertas. A la izquierda la vegetación cubre las desmoronadas ruinas de los dormitorios y otras dependencias referidas, "uno de esos lugares del Camino difíciles de olvidar", afirman con razón en El Camino de Santiago desde Asturias y "una ventana abierta a la historia", escribe el periodista de viajes Paco Nadal en El Camino de Santiago del Norte de El País Aguilar
Recorrer esta calle, efectivamente, es cabalgar a lomos de la historia del Camino, un lugar tremendamente evocador de aquellos tiempos de peregrinos ateridos y hambrientos, reyes crueles, justicieros y hechizados pero que, a la vez, es muy anterior a ellos, paraje transitado desde los albores de la humanidad que ha llegado 'activo' a nuestros días, con nuevas leyendas de bailarinas y cortesanas decimonónicas, los últimos habitantes del lugar y la recuperación de sus romerías de Santiago de la mano de vecinos entusiastas y músicos populares
Volvemos a pasar entre las estancias por las que entrábamos desde el campo de la capilla de Santiago de Montouto. "Sus ruinas, situadas otra vez más de mil metros por encima del nivel del mar, y rehabilitadas parcialmente en 1993, son testigo del paso del tiempo. Y de la Historia. Y del giro constante de las palas de los molinos eólicos colocados en las proximidades. Por supuesto, afectan al paisaje", leemos en el reportaje que La voz de Galicia dedica al hospital y que encontramos en el blog Veiga de Logares-A Fonsagrada-Lugo de la mano de José Gabriel Pacín López a fecha 25-9-2013:
"... el lugar con más encanto de la jornada: las ruinas del Hospital de Montouto. Allí se dirige el peregrino, como lo hicieron antes que él muchos viajeros cientos y cientos de años atrás. Sus ruinas, situadas otra vez más de mil metros por encima del nivel del mar, y rehabilitadas parcialmente en 1993, son testigo del paso del tiempo. Y de la Historia. Y del giro constante de las palas de los molinos eólicos colocados en las proximidades. Por supuesto, afectan al paisaje.Fundado gracias a una donación del rey Pedro I de Castilla -apodado el Cruel por sus enemigos- en el siglo XIV, el Hospital de Montouto fue el último refugio de este tipo que funcionó en Galicia. Tuvo hospitalero hasta bien entrado el siglo XX. Fue un lugar de gran importancia en el Primitivo. Y es un lugar fascinante. Tras ascender por sendero hasta este lugar, fascinante en cualquier estación, los peregrinos pueden visitar los restos del edificio de acogida para peregrinos. Y también admirar el dolmen neolítico que se alza no muy lejos. Una capilla de construcción moderna les hace compañía en este solitario paraje del que, si el tiempo acompaña, cuesta partir. (...)Desde Hospital de Montouto, al caminante le toca efectuar un buen descenso. De los que tiran de las rodillas. De esos que hacen justa la fama atribuida al Primitivo de ser un «Camino-ascensor». En cinco kilómetros se pasa de los 1.050 metros del antiguo refugio de peregrinos a los 701 de Paradavella. Es un buen tramo, alejado de la carretera, que discurre por pistas y senderos en los que predomina la vegetación autóctona gallega -no faltan carballos o castaños-, que ofrece vistas impresionantes..."
Es la bajada a Paradavella que, como hemos dicho, empezará al poco de que salgamos del Real Hospital de Santiago de Montouto
Veamos al salir cómo el canal de irrigación procedente del aljibe se dirige tanto a los campos de delante y de detrás del hospital, que debió de estar rodeado de huertas para su propio servicio como parte de los 'potajes' o 'sopas' que se ofrecerían a los peregrinos









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