Eres el Peregrino Número

miércoles, 19 de febrero de 2014

SANTO MATÍAS Y SAN XOÁN DO ALTO (LUGO, GALICIA) MEMORIA DE LOS ROMEROS A SANTIAGO

Peregrinos en Santo Matías
En nuestro periplo caminero por tierras gallegas los paisajes urbanos de la ciudad de Lugo han quedado definitivamente atrás luego de subir por el barrio A Costa desde San Lázaro a Louzaneta y O Boucello.


Regresamos a los paisajes del agro gallego y vamos acabando la subida desde la ribera del río Miño


Estamos ya a menos de 100 kilómetros de Santiago...


Cifra mágica.


El Camino es aquí carretera ancha y llana, normalmente con muy escaso tráfico. Tal y como pasa en los alrededores de los núcelos urbanos lo que hasta hacer poco eran pastos, huertas y caseríos va transformándose en zona de expansión residencial.


Peregrinos en la niebla...



Las nieblas se disipan en este tramo boscoso.


Entramos en la parroquia de San Vicente do Veral. 




Aquí cruzamos la carretera LU-232 que va a Friol, cerca del Centro de Interpretación de la Avifauna.


Ahora  seguimos en paralelo a una carretera local, la LU-2091 pero con buena vereda para viandantes.


Por aquí vamos.


Recuerdo a Valentín Tuñas Mundiña


Vuelta al paisaje rural gallego...



Dando vista Santo Matías do Veral... 


El Camino sigue de frente pero si lo deseamos podemos acercarnos a la capilla de Santo Matías, a escasos metros pero casi oculta entre los árboles.



Pese a ser capilla, en tamaño en mayor que muchas iglesias parroquiales, construida entre los siglos XVIII y XIX en sillar granítico.



Presenta inscripciones dedicadas a San Matías y a San Lorenzo. En su interior tiene arco triunfal de medio punto, retablo mayor del siglo XIX, así como el del lateral izquierdo, pues el derecho es barroco. Muy próxima se encuentra A Fonte de Santo Matías, de propiedades tenidas por curativas o salutíferas pues allí iban a lavarse los devotos, con vistas a sanar de sus dolencias. La fuente es un sepulcro de peidra sin duda procedente de los antiguos enterramientos.



Romería de Santo Matías.




Volvemos ahora desde Santo Matías a la vereda al lado de la carretera LU-2901.


Sigue habiendo buena vereda para los peregrinos.


 Gatos al sol caminero...


Estampas eminentemente rurales.


Pasamos por As Lagoas y As Cavadas, justo al norte de la aldea de Vilaestévez y en el cruce de Famela.



Seguidamente llegamos a las antiguas escuelas en Fornelo.


Sigue el sendero en paralelo a la carretera.


Rebaño de cabras.


Ante nosotros está la aldea de Seoane, cabeza de la parroquia, hacia donde nos dirigimos.


Entrando en Seoane


En Seoane, al lado del Camino, hay un cruceiro en una parcela.


Así como un hórreo y jardines...


Sigue la ruta, sin pérdida. Alto de Seoane.



 Desde aqui vemos ya la histórica iglesia parroquial de san Xoán do Alto, topónimo realmente revelador, santuario construido sobre otro más antiguo, existente en tiempos del obispo Odoario (Sancti Iohannis de Mera en el año 747), quien restauró la ciudad y su campo adyacente tras reconquistarla Alfonso I a los musulmanes.



El templo fue donado donado en el 897 por Alfonso III El Magno a la Iglesia de Lugo. Luego, unos cien años después se fundó un convento de monjas donde paraban los romeros jacobeos.



Como en Santo Matías, el Camino no pasa exactamente al lado de los mismos muros del santuario, pero si lo deseamos podemos acercarnos en este desvío, el que se dirige a la aldea de Seoane. pues está a escasos pasos.


Ni que decir tiene que su fábrica actual obedece a las numerosas reformas y reedificaciones realizadas a lo largo de los siglos.


Una cosa curiosa es que el pórtico está separado, no unido, a la fachada de la entrada de la iglesia.


En el interior hay en el altar un extraordinario retablo barroco.


En el exterior hay un campo con bancos de madera para sentarse.


Vista la iglesia regresamos al cruce.


Mientras caminamos disfrutamos de unas maravillosas vistas del valle del Mera, camino de Carrigueiros, entrada a O Burgo.