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sábado, 10 de mayo de 2014

LA RUTA DE LOS HOSPITALES POR LA SIERRA DE FONFARAÓN, LA MARTA, LA FREITA Y EL PALO (ASTURIAS) LA SENDA DE LAS MONTAÑAS DEL ORO

El Picu Cimeiro desde el Alto del Hospital con el Camino en su ladera. Sierra de Fonfaraón

La bucólica imagen de vacas pastando en los campos abiertos de los pastizales de La Sierra de Fonfaraón, cerca del antiguo hospital de peregrinos de ese nombre, y al fondo El Picu Cimeiro (1.292 m), por cuya ladera discurre el Camino, llegando a un 'techo' (unos 1.240 m), es una de las estampas más características de la famosa Ruta de los Hospitales en el Camino Primitivo, la cual empieza al oeste del tinetense pueblo de Borres/Bourres y en las inmediaciones del de Samblismo, constituyendo una de las etapas más celebérrimas no solamente de este sino puede decirse que de los principales caminos de Santiago en general

La Solana y su bifurcación

Poco antes de Samblismo o San Brismo nos encontramos con esta bifurcación sita en el lugar de La Solana: aquí de frente se sigue hacia dicho pueblo yendo hacia la arboleda que tenemos justo delante y, a la derecha, se toma la Ruta de los Hospitales, que es la que vamos a seguir nosotros en esta entrada de blog. Ambas no se reencontrarán hasta el mítico puerto de El Palo, en Allande, a unos 15-16 kilómetros más al oeste

En La Solana señalando el comienzo de la Ruta de los Hospitales

Se discute ampliamente, sobre todo al calor de las peregrinaciones y de la afluencia de romeros por ambas rutas, cuál de las dos rutas era secularmente la más empleada por los peregrinos de antaño. Por un lado se asegura que la de los Hospitales es en realidad la ruta más antigua, basada en la vía romana romana que subía a las minas de oro que hubo cordilleras, las cuales han dejando honda huella y cicatrices en las montañas. Una ruta que habría sido, como tantas otras, una senda antiquísima, prehistórica, de la que existen además señales en varios lugares, que aprovechaba el paso natural, libre y abierto que ofrecen las alturas de La Sierra de Fonfaraón, de muy escasas arboledas y grandes pastos, así como las de La Marta o Santiellos, La Freita, y El Palo


Ese discurrir directo hacia occidente hizo de ella un secular paso de viajeros: arrieros, ganaderos trashumantes, pastores y, entre otros, numerosos peregrinos, llegando a fundarse para ellos, a partir de aquí y hasta El Palo, nada menos que cuatro fundaciones hospitalarias, muy cercanas unas a otras y en lo más alto de las serranías: el Hospital de La Paradiel.la, el Hospital de Fonfaraón, el Hospital de Valparaíso y el Hospitalín de la Freita, pues más abajo, el de Montefurao, ya bajado el puerto, nos lo encontramos tras la unión de ambas rutas. Ello que demuestra tanto su vinculación a la senda xacobea como la fragosidad del trayecto, sobre todo cuando arreciaba el mal tiempo, principalmente durante las nevadas, ventiscas y demás inclemencias meteorológicas del invierno


Ello no quiere decir, ni mucho menos, que el 'camino de abajo', el que de Samblismo busca seguir hacia La Mortera, Colinas, Porciles y La Campa Chavadoira para bajar por Ferróy al valle del río Nisón en La Puela/Pola de Allande, la capital del concejo, fuese menos empleada; prueba de ello es la existencia de otro hospital de peregrinos, el de Cimadevilla o Cimavicha, arriba en el barrio alto de la villa, origen de la población, cerca del Palacio de Cienfuegos. Algunos autores sostienen que este 'camino de arriba' o de los hospitales era empleado como 'ruta de invierno', pues sin bosques ni hondonadas es más seco, mientras que el 'camino de abajo' era el de verano, pues buscaba más la sombra de los bosques de varios valles: los de los ríos de La Mortera y Rioscuro, Villaverde, Porciles y, sobre todo, el del Nisón (comarca de La Ferreirada), saliendo de La Puela por El Mazu y Penaseita y La Reigada, para subir desde allí El Palo


Un panel, en esta bifurcación de La Solana nos indica ambas rutas: hay quien opina que la ruta 'de abajo' sería más empleada con la fundación de la Puebla de Allande (de ahí La Puela), entre 1262 y 1268, población aforada y con sus privilegios, con organismos de gobierno, mercados e incipiente vida urbana en la nueva capital de un territorio o alfoz, germen del actual concejo. Entre otros servicios contaría con el citado Hospital de Cienfuegos, donde se alojó el famoso peregrino gascón Pierre Villafloure, autor de la obra Le Chemin de Monsieur Saint Jacques, donde dice se curó milagrosamente de una grave hemorragia bucal por la intercesión de la Virgen del Avellano, la patrona allandesa y los remedios de un docto fraile del monasterio de Santa María la Real de Oubona que devota y frecuentemente visitaba el santuario, tal y como leemos en Wikipedia:
"La leyenda asegura que el gascón Pierre Villafloure, autor de la obra «Le Chemin de Monsieur Saint Jacques», se sanó milagrosamente de una gran hemorragia que tenía en la boca merced a la Virgen del Avellano. El escritor, que peregrinaba por segunda vez a Santiago por esta ruta, ya que la primera la hizo por Sangüesa y León, quedó postrado en cama durante cuarenta días en Pola de Allande sin que el barbero ni el cura, que eran los mayores conocedores de la ciencia médica de la zona, pudieran detener dicha hemorragia bucal. Estando el enfermo en esta situación, llegó a «La Pola» un monje de Obona camino del santuario de la Virgen del Avellano a la que solía visitar con frecuencia. El monje encomendó al francés a la Virgen del Avellano y «en una semana pasó de estar huesudo y macilento a orondo caballero». Al verse sano, Pierre de Villafleur hizo la promesa de rezar todos los días de su vida una Salve a la Virgen del Avellano antes de acostarse y sufragar en su parroquia de París una misa anual por las mismas intenciones."

En el panel encontramos trazado de amarillo el itinerario ambos caminos: arriba a la derecha está la bifurcación en la que nos encontramos; del camino que baja vemos su recorrido hasta La Puela/Pola de Allande (allí encontraríamos otro que nos señala la ruta hacia El Palo por el valle del río Nisón) y de la Ruta de los Hospitales tenemos el itinerario completo. Hay quien asegura que a partir de la evolución y crecimiento de la villa capital del concejo empezaría a emplearse más el camino (o caminos, pues había otros, aunque hoy no son rutas jacobeas oficiales) que se dirigían a ella y su valle (por donde además partir de 1883 se trazó también la actual carretera AS-14,) quedando la Ruta de los Hospitales cada vez más relegada para el uso ganadero y para alguno de los escasos viandantes o peregrinos que aún la empleaban en aquellas fechas


Ello, no obstante, contrasta con la noticia que se nos da en el blog Asturias en el Camino de Santiago según la cual "Se tiene constancia que el hospital de Fonfaraón, a finales del siglo XIX y en los primeros años del siglo XX “todavía se encontraba atendido por una mujer, que mediante el exiguo jornal de una peseta, daba abrigo a los caminantes en una reducida estancia, donde solo había un hogar con poyos alrededor”, por lo que aún estaba en uso, aún con la carretera ya inaugurada


La Marta y La Freita, ya en Allande, donde se cruza otra carretera, la ALL-4, a 1.105 metros de altura, siguiendo esta Ruta de los Hospitales. La generalización del uso de vehículos a motor y con él el final de las recuas de mulas como medio de transporte principal de mercancías, apareciendo además las primeras líneas regulares de viajeros supondría el abandono también del 'camino de arriba' pese a que ofrecía un recorrido más corto para ir a estos puertos, quedando relegado, como el otro, ahora sí, a vía pecuaria


También un mojón, con dos conchas y dos flechas, una en cada sentido, nos indica esta bifurcación de rutas. No es descartable, ni mucho menos, que los peregrinos de antaño, como los demás viajeros, se decidiesen por una según sus necesidades o preferencias: si deseaban pasar por una población por ejemplo, con mercado, para avituallarse o comerciar por ejemplo, irían a La Puela/Pola de Allande. Si preferían ir más raudos hacia Galicia sin precisar nada más, continuarían por Hospitales y su red de alberguerías que compensaban sus soledades y fragosidades


No es tampoco en absoluto descartable que fuesen, como en tantos itinerarios de montaña y puertos, un camino preferido en verano y otro en invierno, tal y como conocen por ejemplo los peregrinos que hacen el Camino del Salvador o San Salvador, al pasar el puerto de Payares y entrar en Asturias desde León. De todas maneras, el debate en torno a estas dos alternativas, a veces un tanto intenso, todo hay que decirlo, sigue siempre abierto. Como ejemplo del mismo podemos recomendar en el citado y muy recomendable blog El Camino de Santiago desde Asturias las entradas "Por Hospitales" y "A vueltas con Hospitales", sumamente interesantes con sus planteamientos y respuestas


Aquí se ha colocado un artístico banco con varios símbolos y personajes tallados en madera y pintados en el que, orientado al sol de la mañana, podremos descansar al lado del mojón y del mapa que indican ambas rutas de esta bifurcación. De su razón en este lugar compartimos del escritor y peregrino Víctor Guerra esta noticia de su blog Gente del bordón. La vereda de los heterodoxos haciendo el Camino Primitivo...
"... marca la divisoria entre los caminos que van hacia Pola de Allande o hacia Hospitales, y cuyo cruce no sé quién adornó con un banco en el cual situó al complaciente Yoda (Star Wars) donde se talló la frase “Despierta, querido mío, sé amable con tu corazón dormido, tómalo, córtalo en los vastos campos de luz y respira”. 
Sorprendido por este banco en tal significativo punto donde nos encontramos con una pareja de peregrinos franceses sumergidos en la contemplación, abducidos por sus móviles, pues para ellos fuimos poco menos que invisibles, y el Yoda y el banco no era nada que un sitio donde sentarse, para mí, como digo, fue toda una novedad, y queriendo saber sobre su historia al final terminé derivado a  al hospitalero de Pola de Allande: Stef que gerencia el albergue Polagrino que me contó que el famoso banco «fue puesto ahí por memoria a Chris Scott, un estadounidense que vivió la aventura de los caminos, alternando hacer caminos, ida y vuelta, y que fue cerrando su periplo siendo hospitalero en diferentes albergues. Una persona muy interesante, se podría decir que extravagante en cierto sentido, pero cuando menos inspirador y original. 
Estaba en mi casa cuando recibí para Polagrino un donativo lo que sucedió durante el verano de 2020, y detrás estaba su mano, luego se fue, aunque regresó no tardando mucho, pues su idea era quedarse para el invierno en mi casa (Polagrino), mientras ya volvía a mi Holanda natal para realizar algunas gestiones y descansar. Pero en algún momento, en diciembre de 2020 decidió volver a su tierra, en Oregón (EEUU.) Sé que trabajó allí en un albergue, pero en ese entretiempo tuvo un ataque cerebral que le quitó la vida. Su amiga Jill Stewart, a quien conocía hace ya muchos años, esta pensó que realizar un proyecto que recordara su vida sería interesante, y que mejor sitio que ese punto donde lo colocamos el famoso banco, por el cual me preguntas, Jill recaudó el dinero y busco un artista para tallar ese original banco, el cual lo instalamos en el 2024.»

La Ruta de los Hospitales, que aquí comienza, no es en sí misma especialmente dificultosa, aunque como dice otro peregrino y escritor, Antón Pombo, pionero de la revitalización de las sendas jacobeas, "no es aconsejable para peregrinos poco montañeros, pues atraviesa zonas altas, ventosas y despobladas", escribe en su tan reeditada Guía del Camino de Santiago. Camino Norte

Iniciando la Ruta de los Hospitales

La dificultad mayor es que durante unos 15 kilómetros no hallaremos pueblos ni apenas gente, siendo conveniente ir provistos de comida y bastante agua, sobre todo en verano (apenas hay fuentes y tal vez las que hay poco recomendables al ser zona intensamente ganadera). No hemos de acometer la ruta en caso de circunstancias meteorológicas adversas: nieve, niebla, intensa lluvia, o si no estamos mínimamente acostumbrados a las excursiones de montaña, pues hay constantes subidas, así como si nosotros o alguno de nuestros acompañantes va cansado o con alguna dificultad. Entonces mejor ir por abajo, por los pueblos a partir de Samblismo, zona poblada, cercana a la carretera, con algún bar y albergue, así como la villa de La Puela y sus alojamientos, hostelería y diversos servicios como capital del concejo


Iniciando la Ruta o Camino de los Hospitales, el Camino empieza a subir, haciendo desde la bifurcación un poco de curva a la izquierda por la ladera sur de El Picón (782 m), cubierto en buena parte de praderías, dejando a la derecha la entrada a una de ellas, al pie de un pinar repoblado


El Camino es aquí un hermoso sendero de tierra y algo de piedra que gana altura suavemente


Luego sube recto por esta suave cuesta a la sombra de una fila de árboles y un seto que lo separa de otra finca, a la izquierda


Prado abajo y a la sombra de otra hilera de árboles va el otro camino, casi entrando ya en Samblismo e iniciando la ruta hacia la capital allandesa


En este primer tramo tampoco nos alejamos demasiado de la carretera AS-219 Luarca-Pola de Allande, existiendo varios cruces donde podremos bajar a ella y, si cambiamos de idea y de camino, poder bajar al otro


Además aún pasaremos por un pueblo, La Mortera, en concreto su parte alta, donde está la capilla de San Pascual Bailón. Poco más abajo pasa la AS-219 y, a sus pies, por la parte baja del pueblo, el otro camino


Será ya a partir de dicha capilla de San Pascual, a un kilómetro y medio de aquí poco más o menos, cuando ambas ruta ya se separen considerablemente, al empezar a subir esta las grandes cuestas de La Sierra de Fonfaraón. Aún así aún habrá forma de bajar con bastante seguridad hacia, por ejemplo, Colinas, donde está el albergue Los Hospitales, al lado de la carretera y en un lugar intermedio del trayecto hacia la capital allandesa


Se supone, dentro de la discusión existente en torno a ambas rutas, que los peregrinos de antaño escogerían el Camino de los Hospitales por su más corto recorrido hacia El Palo y por el que solamente se sube una vez, pues por el camino 'de abajo' hay que bajar al valle del río Nisón y luego acometer la larga y, a partir de La Reigada muy empinada, ascensión al puerto


Además, su red de hospitales tendría su consabida fama. El recorrido del valle, menos fragoso, únicamente tenía uno, mientras que en este había cuatro, como hemos mencionado. Es más, los hospitaleros de los de la sierra tenían su residencia en los pueblos de abajo, donde no había ninguno hasta la capital del concejo vecino


Prado abajo, entre los árboles, el otro camino entraría en Samblismo por el albergue que lleva el nombre del pueblo que permaneció un tiempo cerrado con la muerte de su fundador, el hospitalero Javier Yela, en 2025


Desde dicho albergue Javier había marcado un sendero que permite a los peregrinos que en él se alojan enlazar con esta Ruta de los Hospitales directamente desde el albergue, sin necesidad de volver atrás a la bifurcación de La Solana. Lo encontraremos un poco más adelante


Espesos setos flanquean aquí el Camino, donde un pino se alza a la entrada de un bosquete


Aún hallaremos pues algunos tramos a la sombra, que casi desaparecerán a partir de La Mortera, donde los pinares repoblados en el primer tramo de subida a Fonfaraón quedaron muy afectados por los incendios forestales en 2023 y de ellos solamente quedaba el tronco y ramas chamuscados, si bien se anuncia un plan de reforestación, por lo que acaso podamos volver a verlos en todo su esplendor y a disfrutar de su buena sombra


La inexistencia más arriba de arboledas, salvo un par de pinares en La Campa la Braña, subiendo al Alto del Hospital, también ha de ser de tenida en cuenta, sobre todo en verano, junto con la ausencia de fuentes. Mucha precaución pues los golpes de calor


No es ninguna exageración decir que, si llevásemos dos litros de agua en julio o en agosto, por ejemplo, los podemos beber de sobra haciendo esta ruta, pues recordemos que, en Montefurao, aunque hay un grifo a la vista ha habido disputas en cuanto a su uso porque el agua ha de subirse en cubas al depósito allí existente y no es lo mismo que un peregrino llenase su cantimplora a que lo hagan decenas, a veces cientos en un día


Más adelante, en Llago a cuatro kilómetros, el cierre hace años del bar de Casa Serafín nos deja también huérfanos de lugares donde comprar o tomar algo hasta Berducedo, otros cuatro kilómetros más allá, a no ser que abran algo entre El Palo y dicho pueblo. Algún verano un puesto de venta de bebidas, helados, chuches y bocadillos aparecía en el trayecto, pero su presencia no es segura


El Camino se ensancha bosque arriba, donde una vieja muria, cuyas piedras se cubren de musgo y hojarasca, nos separan de una arbolada finca donde, además de algunos pinos, hay árboles autóctonos, como los castaños


También parece que la cuesta, siempre recta y ganado altura rápidamente, se ha empinado un poco, pero no sabemos si será una sensación nuestra a base de ascender de manera tan continua


Un poco más arriba, una cierta luminosidad más intensa revela que estamos saliendo del bosque


Y salimos, pero más poderosos setos naturales forman altas y densas barreras vegetales a ambos lados de la senda


El Camino sigue subiendo muy recto, sin curvas ni bifurcaciones; no hay ocasión de pérdida


Salimos a campos más abiertos en la falda del Picu'l Cuernu (787 m), cuya cima, como la de El Picón, que dejamos atrás, no llegamos a ver desde aquí, aunque sí alguna de las torres eléctricas de la línea de alta tensión que pasa cerca de ella 


Hermosa ladera de brezales y tojales, que serán la vegetación imperante según ganemos altura por La Sierra de Fonfaraón


En el paso de la primavera al verano, y sobre todo avanzando este, la hierba se estos campos, segada o no, va suavizando su intenso verdor hasta volverse dorada, agostada al sol, más en estas veredas sin arboledas


Nos parece que la subida se hace aquí algo más liviana al acercarnos a otro bosque de pinos, castaños y abundante matorral


Cuesta abajo, vemos una de las casas de Samblismo que hay pasado el albergue de peregrinos en dirección a la carretera. Enfrente tenemos La Sierra Calcabo con El Monte Samblismo y la alturas de El Chanechín, que cierran el valle del río La Mortera y lo separan de su paralelo, el del río Villaverde y, otra loma también en dirección este-oeste, Los Rozones, continuidad del Picu Montouto, hace lo mismo con el valle del Fontalba. Más a lo lejos se divisan las serranías del alto Narcea, en el suroccidente asturiano hasta la Cordillera, paso al valle leonés de Laciana o L.laciana por el puerto de Leitarieos/L.leitariegos


El Camino tiende efectivamente ahora a llanear al acercarnos al arbolado y la espesura, con zarzas a la izquierda y brezales a la derecha pero dándonos siempre buen paso


En este lugar, lo que parece un pequeño depósito de agua es uno de los escasos sitios hábiles para poder pintar una flecha amarilla...


Aunque no se hayan encontrado encrucijadas ni bifurcaciones, el encontrarnos cada cierto trecho con alguna señal caminera jacobita confirmará que vamos por la senda pertinente y que no nos hemos dejado ningún desvío atrás


Zona de pequeños robles o rebollos, bastante habituales también en la zona, también hay laureles, aunque las zarzas parecen 'tragarlo' todo


Confirmadamente, el Camino está llaneando, y así será mayormente hasta llegar a La Mortera. Las cuestas 'pueden esperar'...


A la izquierda tenemos ahora otro pinar; el Camino sigue dibujando una línea bastante recta


Se avanza así pues bastante rápida y cómodamente. Sin duda los peregrinos, sobre todo quienes hagan este camino por primera vez, tendrán ganas de divisar la ya muy cercana Sierra de Fonfaraón, para hacerse una idea de las subidas que aguardan, inminentes


Y ahí empiezan ya a asomar las montañas, pensemos eso sí, que todo lo que subamos será escalonadamente y no tendremos, a diferencia del oro camino, que bajar todo para subirlo otra vez...


Estamos en la zona del llamado Prau Cimeiru, también en la falda meridional del Picu'l Cuernu


Desde aquí tenemos ya una muy buena vista de la sierra, en concreto de su vertiente oriental, por donde sube el Camino de los Hospitales y por abajo discurre el 'camino de los pueblos', hacia La Puela/Pola de Allande. Leemos en la Gran Enciclopedia Asturiana:
"Ofrece la particularidad de que la línea cimera central es limitoria entre los concejos de Tineo y Allande. La punta NE. se enclava en Tineo y la SO. en Allande. Su extensión se acerca a los 10 km en forma de gran "N", siendo una de las vértebras de la gran serranía que desde la cordillera, se dirige a la costa por el occidente Asturiano. Por el NE. se eleva sobre el pueblo de La Mortera, donde se conserva la antigua ermita de San Pascual. Este primer trazo de la sierra está repoblado de pinares y comprende las cumbres de Cahorno, Tableiros, El Viso y Hospital, sobre el áspero barranco del Bárcena. El segundo "recorte" (NO.), penoso de pasar por la abundancia de espinosas aulagas, comprende el pico Cimero, Fonfaraón y Santiellos; a sus pies nace los barrancos de Besapié y Navelgas. El final de la sierra vuelve a inclinarse en la primera dirección, declinando en el collado del Estreitín (1.150 m), paraje donde se encuentra una carretera forestal. La máxima altura de la sierra alcanza los 1.291 m., y las faldas allandesas sirvieron de paso en las rutas jacobeas."

Las faldas allandesas, y añadiríamos que estás también, las faldas tinetenses, que son las que estamos viendo en este momento, con El Picu Caborno (1.107 m) a la derecha, seguido a la izquierda del Picu Tableiros (1.077 m), con El Picu la Cabanona (1.021m) a su izquierda, ese ya más fuera del Camino de los Hospitales, el cual casi oculta, un poco más atrás, El Picu l'Aigla (1.129 m), en la frontera tinetense-allandesa, al igual que, poco más a la izquierda y en su misma loma, El Picu Formiguera o Formigueiru (1.027 m)


Por la ladera oriental del Picu Caborno y pese a la distancia, vemos subir el Camino de los Hospitales a ganar el collado de La Portiel.la, donde acaba una primera gran cuesta, pasando a partir de ahí a la derecha del Picu Tableiros en dirección al Alto del Hospital (1.236 m), cuya loma asoma al que sube desde las ruinas del antiguo Hospital de La Paradiel.la, el primero de la ruta, que veremos en su momento (apenas un montón de piedras) 


Si nos fijamos siguiendo el perfil de la ladera del Picu Caborno, veremos las casas de Colinas, en concreto Colinas d'Arriba, así como a su izquierda y más cerca, entre los árboles y en medio de los prados, la línea de la carretera AS-219, que se mete en un bosquete antes de llegar al pueblo, que tiene justo encima y más atrás, El Picu la Cabanona, continuidad y a su izquierda del Picu Tableiros


Más abajo sube hacia ese mismo bosquete el 'camino de abajo', que ha salido del pueblo de La Mortera (oculto aún a nuestra vista) para cruzar la carretera hacia Colinas d'Arriba, donde está el mencionado albergue Los Hospitales, tras recorrer la cabecera del valle del río La Mortera y su afluente el Rioscuro


A la izquierda de Colinas d'Arriba están, fuera del Camino pero muy próximo a él, las casas de Colinas d'Abaxo, en el collado que da paso a la cabecera del valle del río Porciles, al que baja el 'camino de abajo' en dirección al Alto de San Roque, paso a Porciles, que tampoco llegamos a ver, aunque sí, al fondo, El Picu o Pena Formigueiru, recorrido por un canal o 'antigua' de los lavaderos de las antiguas minas de oro astur-romanas que dieron nombre a La Campa Chavadoira

 
Tampoco llegamos a ver el collado de La Campa Chavadoira, La L.lavadoira o Alto Lavadoria, pero sí cómo se perfila el paso por el que el 'camino de abajo' bajará, tras subir de la cabecera del valle del río Porciles, al valle del río Nisón, pasando al concejo de Allande en dirección a su capital


El Alto San Roque o de Porciles y el Alto Chavadoira nos los tapa, en primer término, La Sierra Calcabo, boscosa en esta su ladera norte, que cierra el valle del río La Mortera por el sur



La cima en cambio, que llega aquí a los 789 metros de altitud, presenta buenas praderías de pasto. Justo detrás asoman las cimas del Picu la Cuesta y La Texera, ambas de 853 metros de altura. Aún más lejos llega a reconocerse El Picu Corona (908 m), por donde sigue desde La Chavadoira la frontera con Allande


Aquí un mojón, casi cubierto de zarzales, señaliza nuestra ruta


Y este es el mismo mojón con su entorno desbrozado, en el que vemos bien su flecha pintada. A lo lejos y más allá del Prau Cimeiru divisamos El Picu Mul.leirosu (1.253 m), también bastante fuera del Camino pero montaña emblemática que va a ser una referencia visual, al norte, durante buena parte del trayecto por La Sierra de Fonfaraón


Recordamos, como solemos hacer en estos casos, que las altitudes pueden variar unos metros según la fuente consultada, así como los topónimos a veces, dependiendo asimismo también de cada informante


Pasaremos ahora bajo una de las torres de la línea de alta tensión que atraviesa El Prau Cimeiru 'prado más alto', mientras seguimos contemplando una magnífica vista de La Sierra de Fonfaraón. La cercanía de la gran presa del Salto de Salime y de numerosos parques eólicos hacen que estas instalaciones proliferen en el paisaje según avanzamos hacia el occidente


Reconocemos ahora, a la derecha de El Picu Caborno, El Picu Picón (974 m) y, más abajo, vemos el Camino de los Hospitales subir hacia sus laderas en dirección a Los Romeiros, topónimo este que se vincula al paso de peregrinos o romeros, 'romeiros', pero que también puede hacer referencia a la planta del romero (Rosmirus officinalis). Se reconocen bien las líneas de pinares quemados en los incendios que se plantea repoblar


Dando vista a las montañas, queremos tener presentes que uno de los alicientes de este Camino de los Hospitales son sus vistas que, arriba del todo y según el lugar donde nos encontremos, pueden abarcar desde el Mar Cantábrico, al norte, hasta los puertos de la Cordillera al sur y, desde A Serra do Acevo y Galicia al oeste, a Ubiña, e incluso los Picos de Europa, al este, en días extraordinariamente despejados


Un poco a la izquierda siguen los pinares de El Cuetu (846 m), que será otra de nuestras referencias geográficas y visuales durante nuestra trepada por Los Romeiros arriba hacia el collado entre El Picu Caborno y El Picu Tableiros. Poco antes de llegar a él está el camino de enlace entre la Ruta de los Hospitales y el pueblo de Colinas, que fue señalizado desde el albergue allí existente


Y es que ni decir tiene que, con niebla, el Camino de los Hospitales pierde su gran aliciente de las espectaculares vistas desde las alturas, siendo además absolutamente desaconsejable emprenderlo. Aún así, no pocos peregrinos, deseosos de aventura, lo emprenden, incluso con nieve (que no nevando), pero entonces sí que puede correrse el riesgo de despistarse, sobre todo a partir de la subida al Alto del Hospital, cuando el sendero puede perderse pese a las balizas colocadas jalonando el recorrido


La relativa lejanía a la carretera y a núcleos poblados hacen que el auxilio ante algún imprevisto, sobre todo para peregrinos desconocedores del itinerario, pueda complicarse pese a lo señalizado y perfilado del Camino, pues estas llamativas e imponentes soledades tienen este su máximo inconveniente. Recordemos que con nieblas densas incluso los lugareños avezados puedan despistarse en algún momento


Montaña arriba, existen otros caminos que comunican con la carretera y el 'camino bajo': a Porciles, a La Chavadoira, a La Puela/Pola de Allande... pero no están señalizados y, si no se tiene buena orientación, bien por falta de visibilidad o de desconocimiento de esta abrupta geografía, son proclives a perderse. La montaña, tan atractiva, también merece su respeto, como bien saben los montañeros más avezados y nunca hemos de confiarnos


Hemos de decir que, como en toda ruta de montaña media-alta más o menos transitada, ya se han producido rescates de peregrinos en esta sierra, pocos pero han ocurrido, y no necesariamente siempre por despiste, que también: golpes de calor, mal avituallamiento, cansancio extremo, llegada de la noche, etc., han sido algunos motivos para ello


Como curiosidad histórica hemos de decir que existieron, y las hemos mencionado en otras entradas de blog, y volveremos a hablar puntualmente de ellas, otras rutas hacia Allande más al sur, empleadas también por los peregrinos de la antigüedad y que incluso dispusieron de hospitales y alberguerías, aunque no son hoy en día caminos oficiales ni están señalizados como rutas senderistas, dichos itinerarios iban por los montes de El Buñu, gran loma amesetada de la que El Picu Corona es su extremo septentrional


Dichas rutas fueron bien estudiadas por el historiador tinetense Rafael Lorenzo en su magnífico libro Tineo en la senda compostelana, publicado al socaire del famoso Xacobeo'93 que supuso la revitalización institucional de los caminos jacobitas y las denomina El Camino de Mirallo y la Ruta Rierana de la Barca


La primera salía directamente de la villa de Tineo/Tinéu y, sin subir a la sierra de su nombre por el Alto Guardia, se dirigía al oeste por varios pueblos bajo dicha serranía como Máñores o Máñules, Piedrafita y otros rumbo a Mirallo o Mirayu, Cabanas y Ablaneda. La segunda ni siquiera pasaba por la villa y desde Cornellana tomaba la ruta del valle del Narcea y montes aledaños, confluyendo ambas en la bajada a la capital allandesa


La insistencia, enérgica y plasmada por escrito del rey Alfonso IX en 1222, durante una de sus visitas a estos lugares, de que todos los peregrinos a Santiago pasasen obligatoriamente por su Puebla de Tinegio por él fundada pocos años atrás, así como por el monasterio de Santa María la Real de Oubona por él amparado, sin que nadie osara llevarlos por otra senda hizo que esta ruta, pese a significar un rodeo respecto a las anteriores, se convirtiese en la principal, por el interior, camino de Galicia


Otra cosa es ya el debate que cuál sería, a partir de aquí, la más empleada, si esta de Fonfaraón o la del valle del río Nisón para llegar hasta El Palo pese a, también hay que decirlo, que nunca se le hizo posteriormente totalmente caso a la disposición real


Y es que los peregrinos, desconocedores en su mayoría de los itinerarios hacia Galicia, irían en pos de otros viajeros y transeúntes: arrieros, vaqueiros, pastores, trashumantes, artesanos ambulantes, emigrantes estacionales, funcionarios en rutas de pesquisas, monjes de unos a otros monasterios, e incluso vagabundos y transeúntes que pululaban por las numerosas sendas existentes, algunas también hacia la costa, de clima más benigno, aunque con el siempre aparatoso paso de las rías


No obstante, la existencia de una nutrida red hospitalaria especializada en la acogida de romeros caminantes haría que los jacobitas prefiriesen en buena parte no desviarse demasiado de esta ruta interior, a no ser, recalcamos, hacia la costa, como hicieron muchos de los que dejaron por escrito sus peripecias


El Picu Mul.leirosu dominaba desde sus alturas toda esa red de caminos, de este a oeste y de norte a sur, que se cruzaban acá y allá y de los que iremos hablando conforme avancemos hacia La Mortera, Fonfaraón y El Palo


El propio mandato de Alfonso IX para que los peregrinos fuesen a Oubona contemplaba el que no solamente prosiguiesen desde allí por el interior sino que se dirigiesen hacia la costa por el cercano convento de San Miguel de Bárcena (Bárzana) y de allí a Navelgas y Naraval para entrar en Valdés por Naraval en detrimento de La Espina, por donde también optaban muchos romeros para acercarse al litoral vía Trevías y Canero/Caneiru siguiendo el curso del río Ese-Esva. No obstante por La Espina pasaría, a mediados del siglo XIX la nueva carretera de Galicia, actual N-634 y en un principio denominada Oviedo-Villalba, lo que convirtió en secundarias las rutas por el interior del occidente astur al desplazar el gran flujo de gentes hacia la costa valdesana


El Camino acabará ahora esta cuesta al llegar a otro bosquete y matorral


En este lugar, a la fresca umbría y al empezar a llanear, sí se forma charco y lodazal con las lluvias, charca que persiste incluso en verano, observemos cómo la evitan los caminantes pisando por la vereda izquierda, más seca


Luego, la vía sigue recta, seca y sin mayor problema


Enlazamos con otro camino y seguimos de frente, atención al mojón que así nos lo indica


La senda se ha hecho ancha, siendo a partir de aquí una pista de zahorra toda recta entre los prados cercanos de La Pena Trave


La misma Sierra de Fonfaraón nos indica en sí misma la dirección a seguir, rumbo al occidente


Prado abajo, empezamos a reconocer las primeras casas de La Mortera, con Colinas en lontananza.  La Mortera es un topónimo que se repite también con cierta abundancia en Asturias. En Toponimia Asturiana. El porqué de los nombres de nuestros pueblos, el profesor y experto filólogo Xosé Lluis García Arias explica que debe su nombre a antiguos terrenos comunales, desdeñando otras explicaciones etimológicas:
"En toponimia la palabra morteiru puede referirse a antiguos enterramientos o a necrópolis tumulares como parece que ocurre en términos de Bual (...) 
Algunos creen que mortera guardaría relación con la terminología de las aguas estancadas. Nosotros, que estudiamos con detenimiento la toponimia tebergana, pudimos comprobar sobre el terreno que en ocasiones la denominación mortera nada tenía que ver con las aguas estancadas o muertas ya que muchas veces se trataba de terrenos soleados y secos. 
A nuestro modo de ver estos topónimos deben explicarse por la palabra toda vía en uso, mortera, con que se alude al terreno de pasto, propiedad comunal, que queda acotado durante determinados períodos del año y al que sólo se puede acceder para disfrute colectivo, previo acuerdo tomado en xunta de vecinos que es quien fija el día de la derrota o de la irrupción de ganados en la morteraLa derrota se explica desde DERRUPTAM, participio del compuesto dirumpere ‘romper’ y bien merece el nombre porque en realidad se quebraba el cierre que impedía el acceso al pasto. 
Según esto creo que habría que pen sar en la imagen que a nuestros paisanos ofrecieron unos terrenos que no podían aprovecharse durante una época del año. En realidad muy bien pudieron haberlos denominado (PASCUA) MORTUARIA (EM) ‘pastos muertos’ > mortera porque se trataba de verdaderos pastos muertos o sin aprovechamiento durante un largo período de tiempo. El hecho de que hoy en algunos concejos no se recuerden estos usos tradicionales no quiere decir que no hayan tenido vigencia en épocas antiguas cuando se formaron los topó nimos. No parece aconsejable partir de términos en relación con morari como se propone..."

En cuanto a Colinas, no parece haber mayor misterio, al estar situado en la falda de una colina que separa el pequeño valle del Regueiru Rioscuro y, con él de La Mortera, con el del río Villaverde, a la cual se suceden otras que comunican Fonfaraón y Calcabo. García Arias, al explicar su etimología desde el latín collinam, nos da la noticia que de que en el año 912 aparece mencionada en un documento la Ecclesiam Sancti Romani de Collinas, correspondiente a este enclave tinetense en el que, en principio, no se conserva santuario alguno


Si bien el documento forma parte de las interpolaciones redactadas dos siglos después en realidad para el Liber Testamentorum de la catedral ovetense por el obispo Pelayo, revelaría la existencia en el siglo XII de una parroquia en este enclave ahora perteneciente a la de Sangoñedo o Sanguñéu 


Y es que hay que tener en cuenta que aquí existieron dos de los cotos señoriales, que aplicaban gobierno, justicia y administración propios y que nos se incorporaron al concejo hasta las reformas políticas del siglo XIX, uno era el coto de Sangoñedo, de dos leguas y cuarto de perímetro, y otro este, el antiguamente llamado coto de Las Morteras de Villarmilde, mucho más extenso, de seis leguas de perímetro


El coto de Las Morteras de Villarmilde, era uno de los más extensos del actual concejo pues "contenía una docena de lugares, entre pueblos y brañas y poseía una herrería", nos dice el Gran Atlas del Principado de Asturias, añadiendo que "pertenecía a la Casa de Tineo, siendo el mayor hacendado doña María Francisca del Carmen Maldonado y Tineo"


El de Sangoñedo era de los Menéndez de Luarca, dice el Diccionario geográfico de Asturias, mientras que el atlas dice que su "señor y mayor hacendado era don Carlos del Riego Llamas y Valdés". Colinas sin embargo figuraba dentro del primero, cuya capital se hallaba aquí, en la antigua villa de Villarmilde, según explica la Wikipedia:
"El antiguo pueblo de Villarmilde era la capital del coto jurisdiccional de las Morteras, que comprendía los lugares de Villarmilde, Colinas de Arriba y AbajoPorcilesLavadoriaRío-CastielloLa FanosaCerredo y brañas del concellín, Curriellos y Besapié y que pertenecía a la familia de los Quiñones, de la que pasó a la Casa de Tineo, de esta a la Casa de Maldonado y finalmente a la Casa de Campomanes."

Volviendo a La Mortera, el Diccionario geográfico de Asturias glosa así su historia en relación con aquel extinguido coto que se nombraba en plural, Las Morteras:
"Con el nombre de Las Morteras de Villarmilde formó coto señorial (que pertenecía a la casa y mayorazgo de la casa de Tineo, que elegía y nombraba juez y escribano y percibía cada año y de cada vecino, una marrana, o en su lugar veintidós reales de vellón"

En el siglo XIX se describe al incorporado coto como sito "a diez leguas de Oviedo y a dos y media desde Tineo, siendo su terreno montuoso y quebrado, pero fértil, abundante en caza y pesca, y con clima templado y sano". Rafael Lorenzo nos aporta más interesantes datos:
"El extenso Coto de LAS MORTERAS era regentado desde la entonces Villa de Villarmilde y desde la casona palaciega que todavía hoy, aunque en estado muy ruinoso, puede contemplarse en la parte baja del pueblo.

Fue propiedad de la casa de Tineo por compra hecha en el año 1510 por D. Juan García de Tineo, a Melendo del Coto.

En el siglo XVIII era propietaria Dñª Francisca de Maldonado y Tineo..."

No sabemos si el que se llamase en plural, Las Morteras, se debiera a la existencia de dos núcleos o partes, uno el de arriba, donde está la ermita de San Pascual, hacia donde nos dirigimos, y otro abajo, por donde discurre el otro camino, del que aún no nos hemos alejado demasiado


El Camino empieza a bajar, y en esta bifurcación, donde los madereros apilan los troncos de las talas, seguimos recto y de frente


Realmente, los dos caminos van a parar a la misma carretera local, pero dado que de ella iremos a la derecha, pues tomamos el de la derecha...


Esta carretera es la vía que enlaza la AS-219 con el cercano pueblo de Santiago Cerredo (Santiáu) por La Pena Trave, al oeste del Picu'l Cuernu, que ya hemos dejado atrás


Andaremos por ella únicamente unos cien metros escasos en uno de los pocos tramos de asfalto de esta ruta


Aquí tenemos el mojón indicador correspondiente; estemos atentos pues el tráfico es escaso, únicamente el de los residentes, puede decirse, pero es frecuente el paso de camiones de ganado, de la leche, tractores y maquinaria


Un gran maizal crece en el verano, actualmente plantado como planta forrajera, antaño para el grano de sus panoyas o mazorcas, que se curaban al sol colgado de los corredores de casas, hórreos y paneras para luego esgranar, llevar a moler a los molinos de los ríos y luego hacer el pan en casa


Avanzamos en recto con esta hermosa vista del Picu Caborno a un lado y El Mul.leirosu al otro, a la derecha, entre los árboles...


Los maizales ocupan grandes extensiones, como corresponde a un concejo eminentemente ganadero como es este, con grandes caserías y terreno de pastos, tanto acotados, en las aldeas, como en la montaña, los pastizales comunales abiertos en los que el ganado, vacuno y caballar sobre todo, pasta libremente, como tendremos ocasión de comprobar en alguna de las estampas más características de esta Ruta de los Hospitales


La especialización del campo asturiano, sobre todo a partir de pasada la posguerra pero en un proceso que había empezado tiempo atrás, en el suministro de carne y lácteos a las empresas de distribución a los mercados de las crecientes ciudades y áreas industriales relegó otros cultivos, sobre todo cerealísticos, hasta prácticamente desaparecer


Hierba y forrajes, prados de pasto y siega, o 'de diente y guadaña', como se decía antaño, aprovecharon al máximo el terreno disponible en detrimento de otras producciones


Atención aquí porque es donde dejamos la carretera para tomar un ramal a la izquierda: una flecha pintada en el reverso de una señal de stop, y poco más adelante un mojón, nos lo señalan


El suelo pierde el asfalto y se transforma en pista de zahorra


Sendas líneas de postes de alambradas delatan los usos ganaderos de estas fincas a los lados 


A la izquierda, algunas casas de La Mortera próximas a la AS-219 y, en la distancia, otra buena vista de Colinas y a lo lejos El Picu Formigueiru o Formiguera cayendo hacia La Campa Chavadoira


Y la larga loma de La Sierra Calcabo al otro lado del valle del río La Mortera, con su cota más alta en El Chanel.lín o Chanechín (789 m)


En su extremo oriental es El Monte Grande con Las Campas y La Cueva l'Agua. En la distancia reconocemos los picos más altos de la Cordillera, con sus puertos en el paso a tierras leonesas, tránsito de antiguos caminos entre la costa y la meseta


Se puede reconocer, más cerca, la loma del Picu'l Mouru (930 m), al sur del río Narcea, del que son tributarios todos estos ríos, pertenecientes a su cuenca fluvial. En la lejanía es La Sierra la Cabra con La Fana Xinestaza, sobre el valle del río de este nombre, que denomina además a una parroquia tinetense que se prolonga al sur interponiéndose entre los concejos de Cangas del Narcea y Miranda (Belmonte) y llega hasta el de Somiedo. En días claro puede reconocerse la fana, desprendimiento o argayu de origen natural abierta en esa montaña, entre La Pena la Fana (1.426 m) y La Pena'l Diente (1.421 m), que es todo un referente geológico que se divisa en la distancia. El Gamunalín (1.441 m) y L'Altu Xangáz (1.426 m) son otras de sus cotas más altas


La bruma tampoco nos deja ver bien Penamanteiga con los 1.527 metros del Picu l'Hurru, que fue nuestra referencia viniendo desde La Espina


La pista es ancha como una carretera, pues fue hace tiempo ensanchada para hacerla apta para el paso de tractores y camiones ganaderos, además de bien allanada


La pista se acerca a un bosquete de los que tanto se agradece su sombra en jornadas de sol y calor. De todas maneras, la mayor parte de los peregrinos suelen pernoctar en alguno de los pueblos cercanos para acometer con el frescor de la mañana la subida a la sierra, donde les pillará sin duda el sol del mediodía, pero ya habrá pasado lo más duro de las cuestas tras coronar el Alto del Hospital, paso al antiguo Hospital de Fonfaraón, hoy en día una cabaña refugio del ganado...


No recomendamos caminar de noche antes de que amanezca, pues, aparte de no ver dónde ponemos el pie en tramos como los anteriores, es muy fácil no ver las señales con la oscuridad (aunque llevemos linterna), como las del cruce que acabamos de dejar atrás y aparecer en cualquier sitio un tanto alejado para tener que desandar lo andado y buscar dónde nos perdimos y retomar el rumbo


Nunca insistiremos bastante en, cuidando el peso para no sobrecargarnos, ir bien provistos de agua al hacer esta ruta, especialmente en verano. Es posible que hasta Berducedo no tengamos posibilidad de conseguirla. Recordemos que los manantiales y fuentes en zonas ganaderas pueden ser no convenientes y además apenas hay, no obstante las señalaremos


En Montefurao, nada más bajar El Palo, hay un grifo pero dado que el agua sube en cubas ha habido algunos disgustos con su uso. En Llago o Lago ha cerrado hace años el bar de Casa Serafín y el pueblo está poco habitado. No nos metamos en propiedades ajenas pues ello ha dado lugar a algún quebranto en perjuicio de los peregrinos


Además, a no ser que vayamos en pleno verano y haya unos días que parezca garantizado un clima óptimo, no olvidemos que vamos a subir a cotas de más de 1.200 metros de altitud con lo que ello conlleva meteorológicamente. Algo de abrigo y chubasquero puede ser necesario en cualquier momento


A nuestra derecha, un pinar. Sabemos que no es fácil conseguir un equilibrio pleno entre vituallas (siempre llevar algo de comer y más en esta etapa), ropa y agua pero es un arte del que se aprende por experiencia. Dejémonos aconsejar, eso sí, por gentes o guías competentes en el asunto. De la misma manera que algunos pecan de exceso de peso en la mochila otros van demasiado ligeros


El sol nos puede achicharrar y también quemar, por lo que un poco de crema protectora es fundamental; por supuesto no hace falta tampoco cargar con formatos de un litro, ni de medio, los hay más pequeños, ligeros y bien aprovechables


No es nuestra intención hacer un listado pormenorizado de qué llevar, cuánto y qué no, pero según lo que hemos dicho, por ahí más o menos van los tiros. Nos gustaría también recomendar que, antes de emprender rutas largas, de varias semanas como suelen ser la mayoría de los caminos de Santiago, máxime si tienen mucha montaña, como el Primitivo, hagamos antes algo de entrenamiento con otras rutas cortas a lo largo del año, de algunos días. Nadie mejor que nosotros (atendiendo a los consejos pertinentes) para ir conociendo como respondemos al cansancio, el hambre, la sed, los imprevistos, qué calzado poner, qué ropa llevar, cómo dormimos y cómo dormir mejor, etc.etc.etc.


Un hermoso castaño se yergue sobre el Camino y, al fondo, ye empezamos a ver las casas en torno a la capilla o ermita de San Pascual, que son las de la parte alta de La Mortera y las últimas del pueblo antes de los primeros repechos de subida a la sierra


Ante nosotros, una imponente vista del Picu Mul.leirosu (Mutseirosu), el primero a la izquierda, y su cordal: "el accidente más singular dentro de la sierra de Fonfaraón, elevando su altura a la altura de 1.253 m, destacando sobre los inmediatos", refleja la Enciclopedia del paisaje de Asturias, el cual se yergue sobre el valle del río Bárcena (Bárzana), que recibe las aguas de su afluente el Besapié


El Mul.leirosu es, como hemos dicho, el primero por la izquierda, aquí algo tapado por su prolongación al este, La Chana Mul.leirosu y, poco más abajo, La Chana Cimera, La Chanada los Muel.les y Campiechu


Su magnífica ladera meridional la veremos mucho mejor al llegar al antiguo hospital de La Paradiel.la (o lo que queda de él), ya bien adentrados en la sierra y antes de la subida al Alto del Hospital. No es el pico más alto del Concechón, como se llama a este concejo por su extensión, pero acaso con la mencionada Fana la Freita el más emblemático, recorrido por varias rutas de montaña que suben a él


Podemos decir que su acceso principal es por el camino que sube desde las casas de Recorva, el cual vemos ascender por esa su ladera meridional, bajo la línea de cumbres a su derecha: Las L.lagunas (1.063 m) y su collado, seguida de La Chana Fontón (1.026 m) y Pena Mosca (1.081 m)


Destaca el llamativo color malva de sus brezales, que cubren la mayor parte de este macizo, "con abundancia de ericáceas y algún tojal entre los que brotan las gramíneas de monte que aprovechaba el ganado lanar", dicen también en la Enciclopedia del paisaje de Asturias


Bajo Pena Mosca, por la ladera de La Sapera abajo, vemos las casas de Recorva, por donde sube, zigzagueante al principio, la mencionada pista de acceso. Otra de sus características, como las de todas estas serranías hacia El Palo y otros puertos, son las faldas cubiertas de canchales o piedras sueltas, producto de la erosión, una orografía montañera así explicada en la web de la Federación Española de Montaña, Escalada y Senderismo del Principado de Asturias (FEMPA):
"Las laderas se encuentran cubiertas de densos matorrales de brezo salpicadas por numerosos los canchales (Cheirones o Lleirones) donde podemos encontrar la carqueixa. En la zona de cumbres se encuentran los pastizales y en el fondo de los profundos valles y vallinas, están los escasos bosques, sobre todo de rebollares, así como bosques mixtos de rebollo y carballo salpicado de numerosos y densas masas de madroños y algún que otro castañar principalmente."

El propio nombre de Recorba 'recurva', señala esta característica caminera del serpenteante camino, en el que se encuentra la capilla de San Lorenzo. Abajo y a orillas del río Bárcena existieron un mazo y una herrería donde trabajaban los afamados ferreiros del lugar. El lugar es actualmente una casería, pues esa antaño pujante industria desapareció a finales del siglo XIX con la competencia de los altos hornos fundados en el centro de Asturias


"A lo largo de los años cincuenta y sesenta, gran parte de estas sierras fueron plantadas de pino, que en años posteriores sufrieron múltiples y reiterados incendios, en muchas ocasiones aún antes de llegado el momento de la primera corta Esto ha motivado una estructura de la vegetación muy característica del occidente asturiano", apuntan también en la FEMPA


Pena Mosca es un topónimo de indudable filiación ganadera, vinculado a las moscas del ganado, que engloba a la mosca propiamente dicha y también a otros insectos voladores, pues como dice García Arias "Toponímicamente sólo pervive en la toponimia menor, al igual que un derivado de mosca (...). Su origen está en un derivado del lat. MŠUSCAM ‘mosca’ (EM), insecto que en algunos puntos del dominio lingüístico también puede ser ‘abeja’.


A la derecha de Pena Mosca está El Raboiro (987 m), acaso referente también a los rabos del ganado o a rabadal, 'lomo', por el ganado o por la forma de este sector de la montaña que "Geológicamente está formado por terrenos del Cámbrico medio y superior, con afloramientos de cuarcitas blancas", como todo este cordal, apuntan igualmente en la Enciclopedia del paisaje de Asturias, "lo que da unos suelos de marcada acidez"


Más a la derecha tenemos La Chanada Rebustiello con El Picu Rebustiel.lo (884 m), uno de tantísimos topónimos de raíz busto, del latín combustum, de ahí 'combustible', pues hace referencia a lugares ganados para la ganadería a base de quemas, algo que se haría desde el Neolítico, una vez se dominaron las artes de la ganadería, de ahí su gran implantación en nombres de lugar


Ladera abajo vemos los caseríos de Casa'l Patudu, Casa Xuanón, Casa Gregorio, Ceceda y Casa'l Carbiesu, esta última justo encima del lugar de El Mazo, donde estuvo la ferrería citada


A partir de cierta altura, los brezales y tojales de las cimas dan paso a prados de pasto y siega separados por setos naturales de árboles y arbustos, así como algunos bosques


Más cerca de nosotros tenemos la loma descendente de La Chaguna, los topónimos de este estilo son muy abundantes aquí y hacen referencia a lagos, lagunas y charcas.


Los pinares muchas veces surgen entre masas de arbolado autóctono. "Abundan los restos de bosques de robles, hayas, castaños y abedules, en rodales de alguna importancia; y a partir de 1946 se han hecho masivas plantaciones de pináceas, que (...) actualmente, han contribuido a cambiar la fisonomía paisajística de gran parte del concejo", resaltan en la Gran Enciclopedia Asturiana


Asimismo, en las riberas de los arroyos y ríos, hay "abundancia de especies propias de los parajes húmedos y, en huertas y plantaciones aisladas, con nogales, castaños, frutales de todas clases, y gran cantidad de cerezos"


Este esquema del paisaje botánico y forestal es exactamente el mismo que nos vamos a encontrar nosotros ascendiendo al Alto del Hospital: la foresta irán dejando paso al monte bajo y vegetación propia de la montaña media-alta, los citados brezales y tojales principalmente, al ir ganando altura, pero también grandes terrenos ganados al pastoreo desde tiempo ancestral:
"Por la gran extensión de los montes, que representan las dos terceras partes de la superficie del término municipal, tienen importancia primordial tanto su riqueza forestal, como la de los pastos que sobre los mismos se crían..."

Y aquí tenemos ya una excelente vista del núcleo alto de La Mortera en torno a la capilla de San Pascual Baylón, así como, a la derecha, las subida hacia El Picón y El Picu Caborno, una pista ganadera que asciende por El Revichar, acaso un derivado del latín ripa 'ribera', referido a la ladera, o a la antigua existencia de rebollos o rebochos-rebol.los, pequeños robles


Ahí tenemos, sobre el pueblo, una de las plantaciones de pinos quemadas que se plantea repoblar y reponer, las cuales caracterizan el paisaje de la primera parte de la ascensión. Fijémonos asimismo en el gran maizal a la derecha


La ermita de San Pascual, con gran pórtico mirando al Camino, donde este se cruza con el ramal que comunica con la zona baja del pueblo y la carretera, hizo las veces de templo principal del extinguido coto de Las Morteras de Villarmilde, parroquial "reducida hoy a capilla de pueblo rural pero de grandes dimensiones que da muestra de su pasado más glorioso", como destaca evocadoramente Rafael Lorenzo


La capilla, como el coto, pertenecieron a la antaño poderosa casa de Tineo, familia nobiliaria alguno de cuyos palacios y casonas pudimos ver en la capital del concejo y, al igual que en sus fachadas, el santuario ostenta sus blasones, no afuera sino en el retablo barroco que tendremos ocasión de ver desde dicho acogedor pórtico


Ahí vemos, a su derecha, la primera cuesta, en la que el Camino hace una pronunciada curva a la altura de la última casa, iniciando un fuerte recuesto


"Se encuentra situada al pie del camino jacobeo cuando éste emprende el ascenso hacia la sierra de Fonfaraón en dirección al Alto de Los Hospitales y el concejo de Allande", como bien apunta de la ermita Rafael Lorenzo. El Palacio de la Mortera, residencia de los dueños del coto, no estaba aquí sino más abajo, en la salida del pueblo por el otro camino, en el lugar de Traspalacio


A lo lejos, El Picu Caborno es una estupenda referencia visual pues entre él y El Picón, a su derecha, sube la Ruta de los Hospitales y "se alza integrado en la sierra de Fonfaraón, cerca de la aldea de La Mortera de Villarmilde (Tineo), alcanzando su cima los 974 m. Por su ladera meridional discurre la vieja senda del camino jacobeo que conduce a los parajes de los Hospitales y de Valparaíso donde había sendos refugios y hospitales de peregrinos", tal y como nos informa la Enciclopedia del paisaje de Asturias


El Camino se hace calle y llanea atravesando este pueblo que fue escenario de una de las batallas que se libraron en Asturias durante la carlistada, en concreto la última o tercera Guerra Carlista. En 1874 un grupo de carlistas del occidente asturiano, integrado en la partida de Castañeira, se enfrentó a los voluntarios gubernamentales de la villa de Tineo/Tinéu y del pueblo de Francos dirigidos por el capitán retirado Santos Peláez, quienes los pusieron en fuga, haciéndoles numerosos prisioneros


A la derecha del cueto de El Revichar seguimos teniendo a la vista El Picu Mul.leirosu, el cual se ocultará a nuestra vista hasta que, pasado El Picu Caborno, volvamos a verlo desde el collado de La Portiel.la en todo su esplendor


Por aquí abajo, por La Chaguna, discurre el antiguo camino hacia Santiago Cerredo (Santiáu), por donde subía otra ruta jacobita: no todos los peregrinos que bajaban desde Oubona al monasterio de Bárcena continuaban hacia la costa sino que algunos retomarían el camino interior siguiendo el curso del río Bárcena para retomarlo aquí en Las Morteras


El eminente profesor Narciso Santos Yanguas vincula estos caminos, además de con la red viaria hacia Galicia, con las vías de comunicación de esta gran comarca aurífera, explotada intensamente tras la conquista romana y hasta el siglo III, si bien ya conocida y trabajada desde mucho tiempo atrás, que enlazarían las minas de El Palo, Fonfaraón y otras sierras, con las de Navelgas y Naraval, llegando a la costa por el valle del Esva-Ese, y así lo plasma en La vía de Pola de Allande a Grandas de Salime (vía romana del Puerto del Palo):
"Esta ruta, a la que podemos catalogar como eminentemente minera y que acabaría desembocando con toda seguridad en el litoral cantábrico, atravesaría igualmente todo el concejo de Tineo. Dejando de lado los pormenores de su recorrido en torno a las explotaciones auríferas romanas existentes en Santiago de Cerredo, poco más allá de Lavadoira, y posteriormente en la zona de Naraval-Navelgas, en cuyo caso enlazarían con el concejo de Valdés, donde existen indicios de aprovechamientos auríferos tanto sobre yacimientos primarios como sobre secundarios en el valle de Paredes (...)

Partiendo del concejo tinetense (en concreto de los alrededores de la explotación aurífera romana de Santiago de Cerredo), nos encontramos, en primer lugar, con una presa/estanque cuyo destino sería la acumulación de agua, enclavado a unos 750 ms. y destinado sin duda a dichas actividades mineras, por cuyos alrededores transitaba un camino muy antiguo."

Esta ruta no vendría siempre por el angosto valle sino que, como era común, buscaría subir a las zonas altas, coincidiendo en parte sí y en parte no, con el Camino de Santiago que la aprovecharía posteriormente:
"Por esta misma zona (Sierra de Fonfaraón) sabemos que en una época posterior (ya en relación con el Camino de Santiago por el interior aprovechando la vía romana que en época romana conectaba los núcleos de población de Lucus Asturum y Lucus Augusti) transitaba el llamado «camino del Hospital», que enlazaría después con la Sierra del Palo; en época medieval ésta sería la ruta utilizada para las peregrinaciones a Santiago de Compostela por el interior, recibiendo por ello la denominación de «camín francés»

Y aquí a la derecha empezamos a ver las casas de Santiáu (Santiago Cerredo), en una loma entre pastizales, una advocación ligada al topónimo y a la ruta jacobita:
"En síntesis podemos afirmar que, desde la población actual de Fresno en el concejo tinetense, esta vía antigua se dirigiría hacia El Espín, para avanzar a continuación (a una altura que bascula en torno a los 700 ms.) hacia Borres y la Mortera, en cuyos alrededores se han detectado restos de dos explotaciones mineras de oro de época romana sobre yacimiento primario (filón stock-werk); el sistema de aprovechamiento de dichos tajos auríferos se identifica con las explotaciones más comunes utilizadas por los romanos, las constituidas por las cortas a cielo abierto.

Entre ambas poblaciones actuales, un poco en dirección hacia el norte, se halla enclavado el complejo de canalizaciones de agua correspondientes a la explotación romana de Santiago de Cerredo, así como la explotación romana de oro; este yacimiento se cataloga como de tipo filón stock-werk, estando configurado, desde el punto de vista geológico-minero, a base de cuarcita con penetraciones de pirita.

A continuación dicho camino ascendería hacia la zona de Colinas (a una altura cercana a los 750 ms.); este recorrido tan antiguo aún es posible observarlo en la actualidad en ciertos tramos próximos a la carretera, que tal vez se identifiquen plenamente con el trazado correspondiente al primitivo camino de peregrinación de época medieval"


Según esto, el camino 'aurífero' no subiría pues desde aquí a Fonfaraón y El Palo sino que seguiría hacia Colinas, siguiendo posiblemente el 'camino de abajo', hacia Porciles, bifurcándose allí, uno subiendo a Fonfaraón y otro a La Campa Chavadoira, perfilándose las actuales dos rutas jacobitas oficiales en esta zona, una por la sierra y otra hacia el valle, dirección a Cimadevilla o Cimavicha, donde se fundaría en el siglo XIII la Puebla de Allande:
"Desde la actual población de Colinas, donde contamos igualmente con vestigios evidentes de aprovechamientos mineros desde tiempos muy antiguos, el trazado de dicha vía ascendería hasta Porciles (a unos 770 ms. de altitud), en cuyo territorio existen indicios de que pudo existir un recinto de población castreña de época romana así como un yacimiento aurífero, de acuerdo con lo que se desprende de la existencia de una «freita» (corte del terreno) bastante pronunciada y de un canal de desagüe, destinado sin duda a provocar la ruina montium (derrumbe/ desmonte) del terreno perteneciente a la explotación y contribuir a su laboreo.

Seguidamente este camino antiguo enfilaría las estribaciones de la Sierra de Fonfaraón, donde se produciría una bifurcación, de manera que, además del llamado «camino del Hospital» mencionado más arriba, que transitaría por las estribaciones de dicho relieve montañoso, otro ramal desembocaría en Lavadoira, justamente en el límite existente entre los concejos de Tineo y Allande, a una altura próxima a los 800 ms.

En este enclave territorial existen indicios evidentes de explotaciones antiguas relacionadas con los recursos mineros de oro, cuyas tareas se llevarían a cabo sobre yacimientos primarios (filón stock-werk): se trata de cortas a cielo abierto, enclavadas a unos 980-1.000 ms. de altura, que todavía conservan visibles los restos de la canalización del agua (3 canales al menos, y muy posiblemente un cuarto). 

Ya en el concejo allandés, y a una altura próxima a los 700 ms., transitaría por un recorrido que enlazaba con el de la actual carretera Luarca-Pola de Allande, en concreto por un lugar relativamente cercano a la población de Ferroy, significativo topónimo que tal vez debido a su denominación tengamos que relacionar con extracciones de hierro ya desde esa época romana más antigua.

De esta manera, tras discurrir por el suelo cercano a Penablanca, continuaría descendiendo hasta desembocar en el territorio correspondiente a la actual capital del concejo, dejando a su derecha el poblado castreño ubicado en la zona de Cimadevilla, a una altura aproximada de 560 ms."

Y aquí tendríamos la 'discusión' sobre cuál de las dos rutas sería posteriormente la más seguida por los viajeros de antaño y, en concreto por los peregrinos, pues incluso la de la sierra vemos tendría diferentes vías de acceso y subida. En la web Guía visual del Camino Primitivo, por ejemplo, se nos dice que la ruta más antigua, vinculada a la minería del oro, subiría más a la derecha, por la vertiente norte de estos montes:
"Partiría de las cercanías del actual Santiago de Cerredo, donde hubo también explotación aurífera, por el trazado que se indica en los mapas como Camino del Hospital y ascendería por la vertiente norte de los picos Picón y Caborno para llegar al actual collado de la Portiella."

No tendríamos que descartar que, una cosa es el camino propiamente 'aurífero', o caminos, pues no habría uno solo, el cual obedecía a comunicar las explotaciones, y otra que, agotadas las minas (si bien hubo minería posterior, medieval, a mucha menor escala, como aparece en algunos documentos de época), y otra el que prefiriesen los usuarios movidos por lo práctico del trazado pues, en principio, la subida por La Mortera, aunque más larga, es más escalonada y llevadera, sobre todo para los andarines y las cargadas recuas de los arrieros, pero ya son estas elucubraciones para discernir historiadores y estudiosos de la caminería en un debate siempre abierto


Rafael Lorenzo, estudioso de ellas, nos dice en su libro al pasar por este itinerario que "Entre terreno montuno, de arboleda y matorral, se busca ahora la carretera que conduce a Santiago Cerredo, un pueblo que quedará a un par de kilómetros del camino compostelano, capital de la parroquia de su nombre, habitado por unas 50 personas repartidas en 15 casas construidas entorno a su iglesia parroquial".


Bella estampa del pueblo con los pinares de El Curión y El Travesero al fondo. No llegamos a ver bien la iglesia parroquial de Santiago desde aquí, tapada por las casas, pero su advocación, insistimos, revela su esencia jacobita: 
"La advocación de la Iglesia parroquial de Cerredo al apóstol Santiago, hace pensar con buen tino en la relación existente entre el camino jacobeo que por sus cercanías pasa y su fundación. Aunque no se conoce documentalmente cuándo fue construido el primer templo, los restos arquitectónicos todavía hoy visibles los datan del siglo XIV o XV aunque con toda seguridad ya existiese al menos, en los tiempos de las primeras peregrinaciones.

Se sitúa en la parte norte del pueblo, guarecida por pequeñas colinas recortadas por la carretera que conduce de Samblismo a este lugar"

Si bien la documentación altomedieval hay que cogerla con pinzas, pues en todo lo relacionado con donaciones reales a la iglesia se han encontrado interpolaciones posteriores, este pueblo y Colinas habrían sido donados a la mitra compostelana por Alfonso III El Magno y su mujer Ximena cuando peregrinaron a Santiago en 889 y presidieron la consagración de su iglesia una vez pacificado el territorio galaico tras hacer frente a algunas revueltas. Sigamos el siempre ameno relato de Rafael Lorenzo...
"El rey Alfonso III, después de solventar las sublevaciones de Ubitiza que venía azotando toda Galicia, podía cumplir el compromiso de asistir a la consagración de la Basílica por él magnificada y bajo la autorización del Papa Juan VIII. Acompañado de su mujer Dña. Ximena y de los infantes García, Fruela, Ordoño, Ramiro y Gonçalo así como grandes prelados y otros miembros de la Corte ovetense, y los Condes del reino, se Consagró la Iglesia de Santiago de Compostela.

No podían faltar las prebendas y entregas de propiedades reales al suntuoso Santuario. Entre ellas, en ese mismo año y en ese día, el Rey hizo donación a Compostela de Las Villas de Colinas y Cerredo con sus iglesias de Santa María y Santiago.

Como ocurría con Arganza y Semproniana, a partir de este hecho, tanto Cerredo como Colinas serían lugares señalados para el transcurso jacobeo posterior, bien por ser paso de peregrinos, bien por ser lugar de visita de dicho trajín peregrino."

Se sabe que en el siglo XVI esta iglesia fue patronato de la Casa de Tineo, los dueños del coto de Las Morteras de Villarmilide, según escritura otorgada en Valladolid con fecha 28 de Julio de 1539 al Capitán D. Juan García de Tineo "Con su presentación de Capellanía y beneficio", siendo entonces cuando se construye la capilla anexa de esta familia


Víctor Guerra, peregrino y escritor, en su libro Los caminos a la catedral de Oviedo, en el que sigue esta ruta pero a la inversa, como los peregrinos que, habiendo ido a Santiago por otras veredas, regresaban a casa no sin antes visitar las reliquias de la Sancta Ovetensis (pues "Quien va a Santiago pero no al Salvador visita al criado y olvida al señor"), nos dice de este trayecto caminero lo siguiente:
"No está de más indicar que, desde La Mortera, la lógica histórica nos dice que el trazado no iba a Borres directamente, sino que pasaría por Santiago de Cerredo. Este lugar daba paso a otro hito salvadoreño como es la interesante vía de comunicación con la costa a través de San Salvador de Naraval, desde cuyo enlace se alcanzaba el fielato de Aristébano para de ese modo bajar a Luarca o incluso prolongar el camino. Esto era así cuando los trazados salvadoreños primaban el paso hacia la aldea de San Vicente, con su capilla dedicada a la capilla de los Remedios, allegándose a La Oteda y su capilla dedicada a Santiago, y luego por San Salvador de Tablao a San Salvador de Brañalonga, tiempos aquellos en los que todavía no estaban establecidos los caminos "oficiales" jacobeos no la villa de Tineo aparecía en los mapas" 

Desde aquí vemos la hondonada del valle del río Bárcena y, a lo lejos y al norte las sierras de Ablaniego, Busecu, Estoupo, Silvallana y Adráu, por donde va el viejo camino hacia la costa de Valdés desde Bárcena del Monasterio vía Navelgas, Naraval y Aristébano. De dicha ruta secular existe esta canción llamada Gallegada de Cezures, que rescató en interpretó en su disco de 1993 Asturies: Camín de Compostela el grupo Boides:
A la subida L'Estoupo
y a la baxada de Nera
el galán perdéu la capa,
la moza'l mantón de seda...

Y aquí tenemos el vídeo con todos los temas de este histórico disco. Al que nos hemos referido podemos encontrarlo en el minuto 20:10


Y al fondo, el Mar Cantábrico, la magnífica línea azul en el horizonte, remarcada por una franja de nubes. No pocos peregrinos llegaban por mar. Pese a los peligros y costes, estos podían ser menores que un penoso y azaroso deambular por tierra firme, además de una singladura más corta, si bien, los temporales podían hacerlos arribar a cualquier puerto. Otras veces, desde muelles como el de Avilés se embarcaban para hacer la peregrinación más corta y rápida y corta, pero no siempre los vientos eran propicios, como le pasó al peregrino Antoine de Lalaing en 1501, obligándole a un sufrido tránsito costanero por Las Ballotas, en el ahora llamado Camino Norte y antaño Camino Francés de Bayona a Galicia


Sobre el sugerente de La Sierra de Fonfaraón, hacia cuyas cumbres subimos, nada tiene que ver con faraones egipcios, aunque su etimología se discute. Faraón, sería, como en el antiguo Campo del Faraón de la citada villa de Avilés, un  farón, 'faro grande', grandes hogueras señalizadoras prendidas en las noches oscuras en torno a los antiguos hospitales de peregrinos, al menos en el que lleva su nombre, Hospital de Fonfaraón, para guiar a los arrieros, peregrinos, pastores y demás viajeros en lo más inhóspito de esas montañas. Y es que allí además se encuentra la fuente así denominada, Fonfaraón, fuente del faraón o farón


Cierto es que en su momento también se pensó en farallón, referido a algunos roquedos verticales o casi, existentes en esas cresterías y peñascales, esto es, sería una fontefarayón o 'fuente del farallón,' promontorios rocosos, donde en lo más alto tenemos el Alto del Hospital, que hace referencia a los antiguos hospitales-alberguería de peregrinos de los que aún veremos cimientos y piedras jalonando el trayecto que nos aguarda...


Un prestigioso filólogo, el profesor Xulio Concepción Suárez, en su Diccionario toponímico de la montaña asturiana, recoge las variantes Fanfaraón, como aparece en algunos documentos y Fanfarangón, lo que tal vez arrojaría algo de luz sobre este tema:
"LA PALABRA. Varias pronunciaciones matizan los lugareños. En asturiano un fargagón, forfogón, es una 'hondonada del terreno con maleza y a veces con agua'. En el uso toponímico la voz se interpretaría popularmente como faraón, aragón...

EL ENTORNO. Fanfaraón es la cima en Tinéu sobre el valle de Coucellín. Tiene una fuente grande sobre los roquedales y farfagones. Nace en la Reguera Fonfaragón

EL CAMPO TOPONÍMICO. Abundantes topónimos con el primer componente: Fonformigo, Fompedrín, Fancotsá, Fontechá, Fombona...

LA ETIMOLOGÍA. Primer componente fonte ('manantial, fuente') reducido en posición átona inicial. Para el segundo término, tal vez una palabra onomatopéyica, por el sonido que se produce cuando uno cae, pisa o queda atrapado en el farfagón."

La Enciclopedia del paisaje de Asturias describe la sierra como una alineación montañosa de unos 8 kilómetros de longitud en dirección ESE-NO (nos parecen más), parte de cuyas cumbres cimeras hacen de frontera de concejos:
"divisoria entre los concejos de Tineo (parroquias de Cerredo y Porciles), al norte, y Allande (parroquia de la Pola), al sur, De formas redondeadas, está cubierta de praderías y monte bajo. A la vertiente que cae hacia Tineo se forman los ríos Bárcena, Besapié y Navelgas, que discurren entre grandes barrancos en este primer tramo. Por su cima discurría el camino de Santiago, que luego giraba hacia el suroeste para abordar la sierra del Palo. Una de sus cimas cumbreras es el pico Hospital (1.296 m), en cuyas laderas se emplazaba un antiguo hospital, del que aún se conservan algunos restos..."

Rafael Lorenzo nos deja este fantástico resumen del camino a partir de aquí y hasta la frontera con el concejo de Allande...
"El camino a seguir, como se dijo, no llega al centro de este pueblo de La Mortera, transita por entre las casas de arriba hasta llegar a la ermita de San Pascual. Por su lado Norte toma la dirección al Alto de los Hospitales, que primeramente se hace empinado y escabroso, pero nada más llegar a la cima se recorrerá un llevadero discurrir por senda ancha que circunda el Pico Picón y El Caborno a más de mil metros de altitud y después el Tableiros. A pesar de la altura, se camina por senda llana para descender hacia Los Hospitales en la frontera ya con el concejo de Allande.

Los últimos 4 kilómetros que aproximadamente separan La Mortera de Los Hospitales, recibe aún la denominación de Camino de los Hospitales o del Hospital, porque nada más traspasar la frontera allandesa los restos de dos alberguerías que aún funcionaban al final del siglo pasado. Serán los de Fonfaraón y Valparaíso ya dentro del vecino concejo de La Pola."

El Camino, efectivamente, se hace calle y presenta suelo pavimentado en uno de los escasos tramos asfaltados u hormigonados de toda esta ruta. Tengamos presentes una vez más que el siguiente núcleo poblado que encontremos será Montefurao, a unos 15 kilómetros de aquí, pero que lo más fácil es que no encontremos posibilidad de avituallamiento hasta Berducedo, otros 7 u 8 kilómetros más allá. Una jornada completa


Bifurcación y a la derecha, hacia la capilla. No deja de ser llamativo que la antigua parroquial del coto de Las Morteras de Villarmilde se haya hecho en un lugar relativamente distanciado del centro del pueblo y, no lo olvidemos, del palacio de los señores dueños del lugar, y además cuesta arriba para llegar aquí


Esto nos hace pensar que este camino sería de importante tránsito o que ocuparía un lugar prominente sobre las tierras del coto, resonando sus campanas por todo él. Resulta atractivo además pensar en un santuario previo, acaso cristianizando una encrucijada ancestral, pero no deja de ser una bella conjetura sin ninguna base probatoria


Sí estamos en un pasillo natural formado por una cresta que divide dos cuencas fluviales: por un lado a la derecha y al norte, los ríos que aquí nacen son tributarios de la cuenca del Esva-Ese, mientras que los que nacen a la izquierda lo son de la del río Narcea. Un detalle muy a tener en cuenta


Solamente unas pocas casas componen aquí el caserío de la parte alta del pueblo. Hay prados, cultivos de maíz y algunas huertas. La explanada enfrente de la ermita se emplea como aparcamiento y durante las fiestas, se instala la carpa


De la capilla se sabe se construyó entre los siglos XVI y XVII en estilo barroco, por lo que sería una iniciativa de la casa de Tineo una vez se hicieron con la propiedad del coto. San Pascual Baylón nació en 1540 y falleció en 1594. "Fue beatificado por el papa Paulo V el 19 de octubre de 1618 y canonizado por Alejandro VIII el 16 de octubre de 1690, nos dice Wikipedia, por lo que es fácil que su advocación provenga de esa centuria, independientemente que la capilla existiese de antes con otra


Desde aquí no vemos la parte baja del pueblo pero sí la divisaremos bien subiendo a El Revichar. Al fondo sí vemos el collado de Colinas con El Cuetu a la derecha y La Sierra Calcabo a la izquierda


A la izquierda y sobre Colinas d'Abaxu tenemos El Picu Montouto (854 m) y a la derecha y sobre Colinas d'Arriba es El Picu la Cabanona (1.021 m), prolongación al este de Picu Tableiros, que desde aquí está tapado. Mas a lo lejos La Pena Formiguera o Formigueiru nos sirve de referencia visual para saber dónde está el límite de concejos, que nosotros pasaremos más al noroeste, en el Alto del Hospital


Si nos fijamos veremos (abajo a la izquierda de la foto), el camino 'de abajo' que sale de La Mortera por Traspalaciu y, tras pasar el río La Mortera, empieza a subir a Colinas d'Arriba donde, recordamos, está el albergue Los Hospitales y es otra de las posibles subidas a Fonfaraón


"Situada en el arranque de la cuesta hacia la sierra de Fonfaraón, es de planta cuadrada, pórtico frontal y posee retablo con los escudos de los Maldonado y Tineo además de imágenes barrocas", dice de la capilla de San Pascual de La Mortera otro insigne historiador, Luis Antonio Alías en su libro El Camino de Santiago en Asturias. Itinerarios


Mayte Bravo, en su web Cristo en el arte asturiano,  nos dice así de este templo y lugar:
"La Mortera es una aldea perteneciente a la parroquia de Santiago de Cerredo. Posee una casa-palacio del siglo XV perteneciente a la Casa Tineo y, posteriormente a los Maldonado, como atestiguan los dos escudos del ático del retablo de la capilla de San Pascual Bailón, hoy del vecindario y anteriormente perteneciente al palacio."

Si llegados aquí, por alguna razón cambiásemos de idea y optásemos por ir por el otro camino, podríamos ir a la derecha, cruzarla y bajar a Traspalaciu, donde enlazaríamos con él, a unos 500 metros de aquí aproximadamente


Para seguir por la Ruta de los Hospitales iríamos a la derecha. Una diminuta concha con flecha amarilla en la pared derecha de la capilla nos lo indica


Al pasar, visitaremos esta popular ermita, símbolo de la emblemática etapa jacobita. Alta y de buenas proporciones, dispone de un gran pórtico en relación con las dimensiones del santuario


"Está estructurada por un solo espacio rectangular, cuyas paredes laterales se prolongan para formar un pórtico", nos sigue contando Mayte Bravo, describiendo magníficamente su estructura arquitectónica. Sobre el tejado, a cuatro aguas, hay una pequeña espadaña con una cruz y un hueco para la campana


"Tiene una hermosa cancela de balaustres de madera como cierre de su portada hecha en arco de cantería", nos dice también. En este espacio, abierto al exterior oran los fieles, dado que el altar suele estar cerrado, aunque visible desde la cancela. Un banco corrido de piedra recorre las paredes interiores y se ha colocado además otro de madera


El lugar es muy acogedor, tanto para guarecerse de la lluvia y el viento como del intenso sol. No es mal sitio para detenerse unos instantes pero ya algunos incívicos han hecho a veces de las suyas dejando sus detritus, algo que va ir intrínsecamente en contra de los peregrinos


Arriba, detalle del armazón de madera de la techumbre del pórtico


Entre los barrotes de madera podemos ver pues, perfectamente bien el retablo barroco


Si bien ha perdido la mayor parte de su policromía se sigue viendo magnífico. Arriba en el ático, a los lados del Cristo, están los escudos de los Tineo y los Maldonado. De sus características e imaginería nos sigue contando Mayte Bravo:
"El retablo está organizado con cuerpo único fechable en la segunda mitad del siglo XVII. El centro alberga una imagen actual de la Inmaculada, en el lado de la epístola., San Pascual Bailón, con hábito franciscano, y rematando el ático semicircular, un Crucificado de 60 cm. franqueado por los dos escudos citados. Estas tres imágenes (sin identificar la del lado del Evangelio) son contemporáneas del retablo."

Arriba, bóveda de crucería, y en la clave nos parece reconocer una roseta


El Cristo y los escudos


La Inmaculada y San Pascual Baylón, más correcto que Bailón, pero tendemos a escribirlo así. "Entre los milagros que se le atribuyen destacan la multiplicación del pan para los pobres, la curación de enfermos, el don de profecía y el que narra cómo de una piedra salió agua para unos pobres. La tradición popular afirma que muchas veces orando experimentaba tanta alegría que se ponía a bailar (por eso algunos creen que su apellido es un apodo por esta reacción característica), leemos en Wikipedia


El otro santo es San Jorge, que ha perdido las articulaciones de los brazos hasta el codo. Es posible antaño portase lanza o espada, tal vez escudo. Se le reconoce sin embargo por su armadura


En la web Iglesias y rezos dicen esto del santuario y su retablo:
"La ermita destaca principalmente por su valioso patrimonio interior. Al cruzar su pórtico frontal y su portada con arco de cantería, los visitantes se encuentran con un singular retablo barroco de madera policromada, fechado en la segunda mitad del siglo XVII. Esta pieza es, sin duda, el elemento más elogiado y de mayor importancia del conjunto. El retablo está presidido por una imagen de la Virgen María, que sustituyó a una talla anterior robada a finales del siglo XX, un hecho que añade una nota de melancolía a la historia del lugar. Flanqueando a la Virgen se encuentran las figuras de San Pascual Baylón, con su hábito franciscano, y San Jorge, también talladas en madera y contemporáneas al retablo. 
En la parte superior, el ático del retablo alberga un Cristo crucificado, escoltado por dos escudos nobiliarios: los de las casas de Maldonado y Tineo. Estos blasones no son un detalle menor; vinculan directamente la ermita con la hidalguía local y el cercano Palacio de las Morteras, perteneciente a estas familias, subrayando la importancia estratégica y social que tuvo este enclave en el pasado. La arquitectura del templo, de planta cuadrada y con una distintiva cancela de balaustres de madera, es un claro ejemplo de la construcción religiosa rural de la época, sirviendo como un faro espiritual para los caminantes que se enfrentaban a la dura etapa de Hospitales."

La cancela se engalana con flores el día de la fiesta, tal que así


Es entonces cuando las imágenes son sacadas de la hornacina dispuestas en sus tronos para la procesión


San Pascual Baylón, que como todo el retablo ha perdido casi completamente su capa de pintura


Y San Jorge, con su armadura, con la Inmaculada al lado, que es una imagen muy posterior, traída para sustituir a otra que fue robada a finales del siglo XX. Alguien ha colocado una rosa en su brazo


Visitada la capilla volvemos al exterior y reanudamos el camino, yendo a la izquierda


Nos fijamos ahora en una de las placas del Camino de los Derechos Humanos que jalonan los caminoss, esta dedicada al Artículo 8 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, dedicado al derecho a la justicia. Son en total unas treinta placas de bronce, diseño del artista español dEmo (Eladio de la Mora) a lo largo de diferentes etapas de varios de los caminos de Santiago, dedicadas a cada uno de los treinta artículos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, patrocinadas por personas particulares, organizaciones privadas y estamentos públicos de todo el mundo


En el Camino Primitivo se colocaron siete de ellas en el año 2016 por parte de la Fundación ISHR con la empresa Where is Asturias. Además la artista Giannina Coppiano Dwin, embajadora de la fundación, realizó la exposición Infinitum en la sede de la Fundación Valdés-Salas, en Salas, al paso del Camino. En 2017 se colocaron otras tres placas...


Enfrente, el 'Sol de La Mortera', llamativa composición a la entrada de una finca


Esta es la carretera local que va a El Coucellín, la cual seguiremos solamente unos metros, pues poco más adelante tenemos la bifurcación de la subida a la sierra. Al fondo vemos Pena Mosca y El Raboiro


A nuestra derecha esta El Picu'l Cuernu y, abajo y a su izquierda, Santiago Cerredo


A la izquierda del pueblo son los campos de El Vachín o El Val.lín y, detrás, Los Carcabones y El Carbayón


Una bella estampa más hacia el mar, con las montañas que hacen de frontera con el vecino concejo de Valdés. Eses cuadrante noroccidental del Concechón es el llamado Cuarto de los Valles, con su centro en Navelgas, zona vaqueira de brañas de la trashumancia cuyos habitantes pasaban el invierno con sus ganados antes de, avanzando la primavera, subir a los pastos altos de la Cordillera. Allí, la familia Sanfiz mantuvo viva la memoria y el trabajo de los bateadores de oro y se celebra el campeonato mundial. También es sede del Museo del Oro de Asturias. El etnógrafo Ramón Baragaño recoge en su libro Los Vaqueiros de Alzada una canción que dice así:
Soy de Navelgas d'Arriba
soy de Vachina Ferreira
Yo soy de pura raza
de pura raza vaqueira


No podemos ver la iglesia de Santiago en ningún momento pero sí algunas naves de las ganaderías de Casa Lucho y Casa Clara


Dejamos pues aquí el camino a Coucellín y empezamos a subir a la izquierda. Han comenzando las cuestas de Fonfaraón


Estamos atentos pues las señales que nos lo indican están un poco más arriba y son pequeñas: primeramente una flecha amarilla pintada en el reverso de una señal de Stop


Seguidamente hay un mojón, que puede quedar parcialmente oculto cuando la vegetación crece en esta vereda


Vemos ahora La Sierra Pedruces (a la derecha de la foto), prolongación oriental de la de Fonfaraón, cerrando también el valle del Bárcena por el norte


Y esta es la curva cerrada que veíamos antes bajando al pueblo, la cual pasa junto a la última casa de La Mortera en el Camino de los Hospitales


El Camino, que sigue asfaltado, se empina notablemente en este repecho


Pasada la casa hace un poco de curva a la derecha y sigue subiendo


Y pasada la cancela de la finca pierde el asfalto, haciéndose pista de grava o zahorra


A la derecha, La Pena Mosca contempla nuestros pasos


Comprendemos bien porqué se prefiere acometer esta cuesta con el frescor de la mañana. Pero no solo eso, aunque haya un tiempo menos caluroso la larga travesía que nos aguarda, posiblemente al menos hasta Berducedo, nos llevará toda la jornada. Más aún si hemos de pernoctar más allá, en A Mesa, donde se encuentran los siguientes albergues


Hay peregrinos que han llegado hasta Grandas pero es toda una proeza. Tengamos presente que las distancias que sobre el mapa, en dos dimensiones, parecen asumibles, se multiplican bastantes veces, así como en tiempo y esfuerzo, en estas formidables subidas, a las que seguirán las correspondientes bajadas


Como solemos decir, el paisaje suele compensar el esfuerzo. Nada más empezar y mirando atrás tenemos esta bella estampa de La Mortera, con el Camino por donde hemos venido y, abajo a la izquierda, la capilla de San Pascual, fácil de identificar de espaldas también, por su espadaña del campanario


Recordemos además que mañana hay que seguir caminando, y todo sobreesfuerzo de un día puede resentirse tremendamente en nuestro cuerpo y nuestras fuerzas al siguiente. Dosificar nuestras energías y cansancio es todo un arte sin duda


Un mojón de confirmación a la derecha casi tragado ya por hierbas y zarzas. El Camino está bien perfilado, recalcamos, bien trillado y distinguible, menos acaso en la subida al Alto del Hospital cuando hay nieblas intensas. Llegado el momento comentaremos el tema


Queremos recomendar asimismo que, a no ser que se esté en plena forma como un jabato la etapa anterior a esta haya sido moderada. La mayor parte de los peregrinos hacen el tramo entre la villa de Tineo/Tinéu hacia alguno de los pueblos con albergue que hay entre Campiello y Colinas, ambos incluidos por supuesto


También hay que decir que las etapas de las guías son orientativas, cada uno puede organizarse según sus preferencias y disponibilidad, además de las plazas que haya en cada lugar de pernocta, claro. Algo que no siempre, sobre todo entre primavera y otoño pero sobre todo en temporada alta veraniega, es fácil de lograr


Pese a su dureza, más acaso por la soledad y ausencia de pueblos en bastantes kilómetros, así como fuentes, tiendas, bares y demás servicios, y pese a sus críticos, que como todo en esta vida los tiene, la Ruta de los Hospitales se ha convertido en verdaderamente emblemática en el Camino Primitivo, dicho eso sin quitar ningún mérito a la de 'abajo', que también recomendamos conocer


Puede ser la excusa perfecta para regresar al Primitivo: si en una ocasión hemos hecho la Ruta de Hospitales, por ejemplo, otra volvamos para hacer la que va hacia la capital allandesa, la cual vemos ahora entre las casas de la parte baja de La Mortera a la derecha de la carretera


En la AS-219, el cierre por jubilación del entrañable bar-tienda de Casa Boto supuso la pérdida de un lugar de parada para tomar algo o avituallarse, sobre todo los peregrinos procedentes de Samblismo, que podían subir a ella en un corto desvío


En la subida, vamos aprovechando bien los que serán cada vez más escasos tramos de sombra, al menos hasta que se repueblen los pinares afectados por los pavorosos incendios de 2023


La cuesta sube con gana en fuerte pendiente. El viejo camino fue ensanchado y allanado para permitir el paso de vehículos forestales y ganaderos montaña arriba. Más adelante se hará algo más agreste pero siempre bien definido


Subiendo por la ladera de El Revichar tenemos ahora a nuestra izquierda el antes mencionado monte de El Cuetu, que como dijimos va a ser una referencia en este primer tramo de subida


Justo a sus pies está Colinas, donde los peregrinos que por allí vayan, además de pernoctar, tienen el bar del también mencionado albergue Los Hospitales


Más adelante, disponen también del Casa San Roque a la entrada Porciles (donde también cerró por jubilación el popular establecimiento también llamado Casa Boto, de José Manuel Boto, de la misma familia), pero ambos para nosotros ya quedarán muy alejados y bastante abajo para luego tener que subir a retomar la Ruta de los Hospitales


Esta es una preciosa vista de La Sierra Calcabo con sus praderías en sus alomadas y amesetadas cimas y sus bosques en las faldas, bajo las que vemos la veiga del río La Mortera en Las Rozas, donde recibe las aguas del Regueiru Rioscuro


Y así, según subimos, se irá ampliando el campo de visión y tendremos nuevas perspectivas hacia el sur, el oeste...


Y también al este si miramos atrás, al menos si nubes y brumas nos dejan. Más allá de La Mortera reconocemos El Monte Armayán y, en la lejanía La Sierra Grullomayor o de Tineo, con El Picu Brañugas o Navariego (1.016 m) y el Alto de Guardia (876 m), hitos camineros que vieron nuestro paso por tierras tinetenses, así como, más cerca y a la derecha El Picón, por donde acabamos de pasar


Según avanzamos en esta trepada volvemos a tener a la vista El Picu Caborno, con El Picu Tableiros a su izquierda. Entre los dos pasará el Camino, disfrutando de un tramo bastante llano hasta La Paradiel.la


Un hermoso día despejado garantiza que, aunque tostados por el sol, tendremos el Camino de los Hospitales en toda su plenitud, al menos en cuanto a las vistas se refiere


Una etapa mítica: La Ruta de los Hospitales en el Camino Primitivo es como titula el ya reseñado escritor, periodista y pionero impulsor de las sendas jacobitas, autor de numerosos libros y guías, Antón Pombo, a fecha 27-10-2020, su artículo en la famosa Guía Gronze dedicado a esta totémica senda y, dado que menciona positivamente a quien esto escribe, compartimos buena parte de su contenido:
"Comienza esta ruta un kilómetro después de Borres, antes de llegar a Samblismo, aunque para quienes se hayan detenido a pernoctar o avituallarse en su albergue también existe un atajo balizado que, en un minuto, nos sitúa en dicho camino. 
Perfectamente señalizada, tanto con mojones y estacas de madera como con las consabidas flechas amarillas, localizadas sistemáticamente a corta distancia en altura, dado que con niebla, y ya no digamos con nieve, es fácil perder la orientación, la ruta de los hospitales pasa en primer lugar por el barrio superior de La Mortera, con su capilla de San Pascual Bailón (s. XVI-XVII). Se trata del último núcleo habitado hasta Montefurado, que dista 14,5 km, pero desde Samblismo hasta Berducedo, en un recorrido de 23 km, no vamos a encontrar ningún tipo de servicios, ni siquiera un modesto bar. 
Para quien desee visualizar todos y cada uno de los sectores de la etapa, con detallado registro toponímico de los montes atravesados o próximos, así como de los pueblos, valles y sierras que aparecen a diestra y siniestra en lontananza, se puede echar un vistazo al minucioso blog del periodista asturiano Xurde Morán, auténtico «trota-caminos»: La Ruta de los Hospitales (Xurde Morán)"

Bifurcación y a la izquierda, siempre por el camino principal, más ancho: al lado de la alambrada y haciendo una curva a la derecha


Y aquí tenemos ya de frente El Picón o El Picu Picón (975 m), antesala de la subida a la falda del Picu Caborno, que tenemos justo después, el cual "se alza integrado en la sierra de Fonfaraón, cerca de la aldea de La Mortera de Villarmilde (Tineo), alcanzando su cima los 974 m. Por su ladera meridional discurre la vieja senda del camino jacobeo que conduce a los parajes de los Hospitales y de Valparaíso donde había sendos refugios y hospitales de peregrinos", tal y como nos informa la Enciclopedia del paisaje de Asturias


Es posible que el Caborno deba su nombre a un parentesco etimológico con la palabra caborniu, 'tronco hueco', del latín cavurnam, variante posiblemente de cavernam 'caverna', como dice el filólogo Xosé Lluis García Arias en Toponimia Asturiana. El porqué de los nombres de nuestros pueblos, acaso referida a la gran hendidura de su falda E. Sin embargo, y en palabras del mismo erudito, es fácil también que "estemos ante un compuesto cuyo primer elemento sería el adjetivo latino CAVUS, A, UM ‘hueco’, (...) y el segundo el céltico *BORNA ‘agujero en el tronco de un árbol"


En cuanto al más alejado Picu Tableiros, etimológicamente se vincula al latín tabulam, 'tabla, plancha' que, en relación con liso, se da en llamar a las paredes verticales de las montañas, como pueden ser algunas de las de su cima. Tras llegar al alto de La Portiel.la, la Ruta de los Hospitales pasa detrás de él en dirección a La Parediel.la, solar del primero de los hospitales de peregrinos que hubo en esas alturas


El Tableiros es considerado llamativamente en la Enciclopedia del paisaje de Asturias como parte de La Sierra Calcabo (a la izquierda y más abajo), pero lo cierto es que está realmente en pleno macizo de la de Fonfaraón. El mapa del Instituto Geográfico Nacional le da además una altura de 1.077 metros en vez de los 1.066 de dicha enciclopedia. El camino que de Colinas sube a la Ruta de los Hospitales enlaza con ella muy cerca de él, antes del collado de su derecha


La cuesta parece se suaviza tras pasar la curva; aquí tenemos otro tramo a la sombra de un pinar, al sol de la mañana. De tarde esta es la parte más soleada


Dejamos la entrada a una finca y seguimos todo recto. El Camino no es del todo llano pero nos ofrece una merecida tregua tras la primera y dura cuesta


La pista sigue siendo notablemente ancha y se notan las labores de ensanchado efectuadas en su momento


Más arriba, por esta la ladera oriental de El Picón, vemos que el Camino llanea tras otro tramo de cuesta


La subida es pues bastante escalonada hasta el collado. Los peregrinos, además de estar atentos a la información meteorológica pertinente, otean siempre desde aquí las cimas, alegrándose al verlas despejadas


Llega a verse ya de nuevo El Picu la Cabanona, prolongación oriental de el Tableiros, asomando más allá de El Cuetu


Y aquí vemos la montaña con niebla; si aquí está así imaginémonos más arriba. Cierto es que también podemos encontrarlo despejado y admirar un mar de nubes, pero puede ocurrir lo contrario. Seguimos leyendo del artículo de Antón Pombo:
"Por nuestra parte nos limitaremos a resumir algunas de las claves de esta variante, por ejemplo las siguientes: 
- El ambiente, tras dejar atrás La Mortera, es el de una etapa de alta montaña, ello a pesar de que nos moveremos entre la cota de los 1.000 y los 1.250 metros de altura. 
- Por lo anterior, y conocida la experiencia de los Pirineos, o la del antes citado Puertu Payares, nadie debería aventurarse por estos lares si el invierno es crudo, desde luego cuando nieve, pero tampoco, en cualquier estación, si la niebla es densa y no solo matutina, algo por cierto bastante habitual. En cualquier caso la batería del móvil debe estar al 100% en la partida, por si las cosas se tuercen y es necesario recurrir al GPS o realizar una llamada de auxilio.

- Asimismo, dado el esfuerzo que va a implicar subir tantas cotas enlazadas, con tramos pedregosos que aumentan el cansancio y alguna que otra rampa de exigente porcentaje, se hace casi obligado llevar provisiones, y también agua, porque las fuentes de altura, y manantiales en los que también abreva el ganado, no siempre están en buenas condiciones, y fuentes de agua clorada no hay. 

- Al discurrir el tramo por zonas en su casi totalidad carentes de arbolado, con predominio del monte bajo (tojo, retamas) y los pastos naturales de altura, también se hace igualmente imprescindible el uso de protectores solares. 

- Entre los lujos de esta variante, como principales la grandiosidad del paisaje y la soledad, está el hecho de poder ver amanecer tras la Cordillera Cantábrica, con los Picos de Europa recortándose al suroeste en días despejados. 

- Los testimonios de la historia de la peregrinación, hoy modestas ruinas e incluso imperceptibles mojones de piedras, son los hospitales de Paradiella, citado en el s. XV; Fonfaraón, ya documentado en los s. XIII y XIV (aún puede uno refugiarse en lo que de él resta, convertido en cobertizo para el ganado); Valparaíso, que ya existía en el s. XIV; y La Freita, ya en el puerto del Palo. 

- Además de la compañía de otros peregrinos, que no siempre será el caso, es posible que pase algún todo terreno de los ganaderos que crían en la zona reses de vacuno, a las cuales gusta pacer y detenerse a rumiar en el mismo Camino, lo que no supone ningún problema salvo en el caso de las hembras con terneros, que pueden mostrarse agresivas, instinto de protección, si nos aproximamos en exceso a ellas. También podemos encontrarnos a algún mastín, pero son conocedores de su oficio, y basta con calcular la línea imaginaria del territorio que defienden para que disminuyan sus ladridos. Por fortuna, al margen de la vía siempre hay espacio para pequeños rodeos. 

- Otros compañeros de ruta serán los caballos que viven en libertad por la zona, inigualable oportunidad para obtener fotos sorprendentes."


"El recorrido de los Hospitales nos ha parecido tanto o más atractivo que el paso del Pirineo por Bentartea/Lepoeder o Somport, y todo peregrino veterano debería hacerlo, al menos y al modo de una meca jacobea, una vez en la vida", afirma con rotundidad y como colofón Antón Pombo, aunque siempre velando por la seguridad de los romeros cuando dice que "no es aconsejable para peregrinos poco montañeros, pues atraviesa zonas altas, ventosas y despobladas"


Y así avanzamos con paso resuelto por esta cómoda recta al lado del pinar quemado


Este era el mismo lugar antes de los terribles incendios, esperamos que algún día podamos volver a verlo así


El panorama en el momento de escribir estas líneas, un par de años después de la quema, revisando y reeditando esta entrada respecto a la información anterior


Esta es la zona de Los Romeiros que, como decíamos, lo mismo puede referirse al paso de romeros peregrinos que a la planta del romero, por lo que sería en este caso un fitotopónimo


En estas praderías de altura, según pasa la primavera y avanza el verano, los prados, segados o no, se agostan al sol, tostándose en una gama de ocres, dorados y naranjas según la hora del día y la luz. Otras zonas y plantas, en cambio, continúan intensamente verdes


Vamos a encontrarnos con bastantes entradas a fincas. A veces en algún tronco o poste se pinta una flecha amarilla de confirmación


Un par de pinos, supervivientes de las quemas, se yerguen solitarios a nuestra derecha. Abajo parece haber sobrevivido buena parte de la vegetación en lo más profundo de un surco donde nace un regato


El monte bajo cubre prontamente estas castigadas laderas...


Abajo, también ha sobrevivido un bosquete autóctono. Al fondo, La Sierra Calcabo


Más adelante, otro pequeño pinar parece haber sido afectado solamente en parte. El resto ya vemos cómo está, esperemos que cuando vengáis se haya subsanado el desastre, siquiera parcialmente


Cuesta arriba hay un depósito de agua con una concha en la pared, y poco más abajo un mojón, que nos indicarán ir a la izquierda


Primeramente, se acaba la cuesta y llegamos a un rellano frente a los altos de El Rebochal


Es un lugar abierto, con algo de sombra junto a los pinos, que emplean algunos peregrinos para descansar un instante antes de proseguir ruta


La ruta sigue a la izquierda, como hemos dicho: mucho cuidado no despistarse aquí, pues hay dos caminos. Vamos al que indica el mojón


Este ramal, que empieza otra cuesta, tiene una cancela, pero como tantas veces insistimos no está puesta para que no pasemos nosotros, sino el ganado


Un cartel avisa para que lo dejemos cerrado al pasar, pero no hace falta abrirlo. A la izquierda hay un paso para los caminantes


Eso sí, es estrecho, para que no pasen vacas ni caballos, y a lo mejor hemos de quitarnos la mochila para pasar bien


Otra cuesta por el tristemente quemado pinar, toda recta también. Los pájaros, con un campo de visión apenas oculto por el ramaje, revolotean intensamente oteando el suelo a la busca de insectos y semillas para su sustento. De frente son los altos de La Chanadona


A nuestra derecha, el monte de La Chana Cimera y, más allá, La Chana Fontón, entre Las L.lagunas a la izquierda y La Pena Mosca a la derecha


Aquí estamos ya subiendo por la falda oriental del Picu Picón, uno de los hitos montañeros del Camino de los Hospitales


Un excelso paisaje de la mañana, con un mar de nubes cubriendo el valle del Narcea, En primer término es La Sierra Calcabo, después y un poco a la izquierda el Alto la Cierva (688 m), seguido del Monte Armayán (625 m). Más a la derecha es La Sierra Las L.lamas, de frente la de Dagüeñu y en lontananza la de Penamanteiga ya citada. En días más claros divisaríamos las de Bixega y El Courío


La pista sigue siendo ancha aunque de firme más irregular, con abundante piedra suelta, pinar arriba


Aquí el Camino hace un giro a la izquierda, en un pequeño rellano


Hay un arroyo pequeño y a la derecha, una pequeña pradería con fuente y abrevadero


Algunos peregrinos se detienen a cargar agua y llenar sus cantimploras. Fijémonos en la gran flecha amarilla pintada


El agua suele manar bastante fresca y abundante, pero salvo que hayáis gastado prematuramente vuestras reservas del líquido elemento tal vez sea mejor beber del agua embotellada que traigáis. Algunas guías la llaman La Fonte las Manos, sin embargo en los mapas del Instituto Geográfico Nacional dan este nombre a otro manantial, al otro lado del monte, cerca de la carretera a Coucellín y fuera del Camino por tanto


Independientemente de ello no deja de ser interesante su nombre, no sabemos si tiene que ver con 'manos' propiamente dicha o tiene otra etimología. A su izquierda el Camino sigue subiendo


El pinar quemado ya no proyecta la sombra de antes y mientras no se repueble ya nos tocará esta cuesta al buen sol mañanero


Insistimos en que no se empiece a caminar hasta que amanezca y haya claridad. No es difícil despistarse en algún cruce en la oscuridad, sino aquí que no hay sí en alguno de los anteriores...


Cuesta arriba volvemos a ver la cima del Picu Caborno. Pronto caminaremos por sus faldas para ganar el collado


Llega otro fuerte repecho. El ganado pasta en las fincas del malogrado pinar. Antaño hubo "elevado número de ovejas y cabras", dice la Gran Enciclopedia Asturiana que, empezando la década de 1970, con su primera edición, contaba así del panorama forestal y agroganadero tinetense:
"El avance de la repoblación forestal, la escasez de mano de obra libre que pudiera dedicarse al pastoreo, y la general elevación del nivel de vida, han hecho desaparecer casi en su totalidad aquel ganado, aumentando en cambio el censo vacuno, el cual, más exigente en pastos de calidad, obligó a roturar muchos cientos de Ha. de monte bajo, convirtiéndolos en tierras de labor y praderas artificiales; este proceso, llevado a cabo a partir de la década de los 60, ha aunado esfuerzos e iniciativas de particulares y organismos oficiales, contándose a principios de 1973 con más de 1.500 Ha. transformadas, o en proceso de serlo inmediatamente, dentro de un plan que comprende la reconversión de 10.000 Ha., debiendo dedicarse otras tantas a fomento de la repoblación forestal"

El Camino es pues en la práctica una pista forestal en estas rampas que, al llegar a una señal jacobita metálica, va haciéndose menos cuesta


Una foto del lugar antes del incendio


De frente, El Picu Caborno nos orienta como un hito hacia sus faldas


Unos peregrinos, van un poco más adelante. La soledad no es realmente tan absoluta en determinadas épocas, porque aparte del paso de peregrinos podremos encontrar gente a caballo o en todoterreno que sube o baja de ver sus rebaños


El paisaje se abre hacia sus hermosas camperas. Un poco más allá vuelve a asomar El Picu la Cabanona, llamado así dicen, por una gran cabaña, cabanona, que había antaño


Un bosque en otro gran surco o pliegue de la montaña delata el curso del Regueiro Rioscuro, que nace en ese lugar. Más allá reconocemos El Picu Montouto en su ladera de La Cuesta. Enn la lejanía y más boscoso tenemos El Picu Corona (908), situado a la izquierda de La Campa Chavadoira, donde el 'camino de abajo' empieza a bajar hacia Ferróy ganando el valle del río Nisón en La Puela/Pola de Allande


Se considera al Picu Corona como parte del monte El Buñu, que forma una planicie cuyas cotas cimeras alcanzan 899, 894 y 868 metros de altitud, denominadas geográficamente Buñu, Buñu I y Buñu II respectivamente.


En su extremo sur, la loma baja suavemente por L'Estiechu y El Pontón, paso a Allande de la carretera AS-217 Tineo-Pola de Allande, que fue también ruta jacobita secundaria del citado Camino de Mirallo. Más cerca es la loma del Picu Montouto por El Chanu y aquí abajo tenemos las casas de Colinas de Baxu. Entre ambos es el valle del río Villaverde



Un poco más abajo vemos una curva de la carretera AS-219. Un poco más abajo y entre el bosque llega a ella el otro camino, procedente de la parte baja de La Mortera, llegando a Colinas d'Arriba, donde está el albergue Los Hospitales, aldea tapada por el boscaje a la derecha


En esta otra foto apreciamos en lontananza las nieblas del valle del Narcea con los picos de la Cordillera en la lejanía. El Cuetu Arbas (2.007 m), el más alto del concejo de Cangas del Narcea y al lado del puerto Leitariegos/L.leitariegos. Más cerca reconocemos muy bien la loma de El Buñu o El Monte'l Buñu con sus praderías, marcando la frontera con Allande. Más cerca aún El Picu Montouto por La Texera (835 m) y a la izquierda de Colinas el extremo occidental de La Sierra Calcabo


Abajo ha quedado ya El Cuetu, que veíamos llegando a La Mortera. Enfrente y en La Sierra Calcabo es el Alto del Chanechín, Chanecín o El Chanel.lín (789 m) su cota más alta


La existencia de embalses, en La Barca o Calabazos y La Florida o Pilutuerto,  ha propiciado aún más las aparición de nieblas nieblas por condensación de agua evaporada en el valle del Narcea, dando lugar a espectaculares paisajes que, sin embargo, han transformado la meteorología y clima de la zona



Según avanza la mañana, reiteramos, la niebla suele disiparse aunque no siempre, dependiendo del sol y del calor. Ahí asoma de nuevo Penamanteiga, así llamada, según apunta Xulio Concepción en su Diccionario de la montaña asturiano por la leche manteigosa 'mantecosa' del ganado que pasta en sus alturas


Esta sensación de 'caminar más altos que las nubes' es realmente inolvidable, arriba con sol y abajo todo cubierto por un mar de niebla. La cámara de fotos entonces cumplirá su función para inmortalizar esas fascinantes estampas


Campos de Los Romeiros, Cuestal.longa y El Cuetu. No siempre las condiciones de visibilidad son óptimas, ni mucho menos, la cercanía a la costa hace que por la tarde también puedan aparecer las brumas


Un vídeo de hace unos años desde este mismo lugar...


Y aquí con niebla, cuando no deberíamos continuar, salvo que conozcamos muy bien la ruta, como me pasó una tarde de agosto hace también unos años


El Camino una mañana bien despejada de primavera


El Camino en verano, con los campos agostados y un par de años después de los incendios. Una muestra de los cambios en el paisaje...


Si El Picu Caborno tiene entre 1.106 y 1.107 metros (las alturas siempre varían según cada mapa o guía, recordamos), nos acercamos a la cota de los 1.000 metros, que superaremos ampliamente, hasta más de 1.200 metros más arriba en la falda del Picu Cimeiro


Los peregrinos recorriendo el Camino por su ladera. Con tiempo despejado son muchos los que se animan a hacer la Ruta de los Hospitales que, como todo en este mundo tiene también sus críticos y detractores


De ser considerada una etapa imprescindible para que la conozcan todos los peregrinos veteranos 'al menos una vez en la vida', a considerarla una simple ruta pastoril y ganadera que se 'ha colado' entre los caminos históricos hay opiniones para todos los gustos, incluyendo que los hospitales antaño en ella existentes eran, más que de peregrinos, refugios de pastores


De ser una ruta antiquísima y ampliamente empleada, la más antes de la fundación de la puebla allandesa, a ser una senda magnificada por la propaganda caminera. De ser tachada de 'peligrosa' por unos, a ser preferida por otros por cuanto supone de belleza paisajística y de no tener que bajar para volver a subir, atajando una jornada, dura pero atajando, el Camino de Santiago


De ser una ruta de invierno por estar más despejada y al sol, pese a climáticamente más inestable y peligrosa, frente a la del verano por el valle, más umbría y fresca, a otros considerarla 'casi un invento'. Historiadores y cronistas, peregrinos y montañeros (está en el calendario de muchos grupos de montaña) debaten y seguirán debatiendo


Puede decirse que a la mayor parte de los peregrinos y montañeros actuales poco les importan esos debates, a no ser como una curiosidad más o por conocimiento de la historia a aquellos que les interese saber de la idiosincrasia de los lugares del trayecto. La Ruta de los Hospitales ha alcanzado tal grado de popularidad que no va a ser fácil, sino imposible, que la pierda


Dicho todo sin menoscabo al otro camino, del que volvemos a insistir, es una excusa para, sino se ha hecho, repetir la experiencia yendo por abajo, conociendo las excelencias de todos los pueblos que atraviesa, paisajísticas, históricas, etnográficas y gastronómicas, incluyendo especialmente las de la propia capital allandesa, tal y como mostramos en las entradas de blog pertinentes dedicadas a esta ruta


"Por la ladera norte de este monte", es decir, al otro lado "discurren dos canalizaciones de la minería romana, o antiguas, para la traída de aguas de los lavaderos de La Mortera", informan en la Enciclopedia del paisaje de Asturias, por lo que estamos en las rutas mineras de la antigüedad, o en sus inmediatas proximidades


Siguiendo la sinuosidad orográfica de la montaña, el Camino hace un poco de curva a la izquierda en la zona conocida como El Penedón


Y empieza un nuevo tramo de buena cuesta, por donde van aquellos caminantes



Los repechos son, volvemos a decir, continuos pero bastante escalonados, este no tan fuerte ni largo, o eso nos parece, como los que hemos dejado atrás


Abajo, el cambio del tono de la vegetación revela las especies botánicas más acuosas del nacimiento del Regueiru Rioscuro, viendo abajo una magnífica estampa de Colinas con La Sierra Calcabo, cuya raíz etimológica es, creemos, el kal preindoeuropeo, relacionado con 'piedra' y, por ende, con 'altura' o 'monte' como kar. El cabo, por su parte, es palabra que señala la situación de objetos en el lugar más distante respecto a un observador, siendo su raíz latina caput, 'cabeza, extremo'


El Cuetu ya ha quedado muy atrás, pero aún más La Sierra de Tineo. Muy en lontananza y al este parecen querer asomar, a la izquierda de Penamanteiga, las de La Sierra Bixega, por encima de las nubes de niebla del Narcea


Aquí se perfila algo mejor, con el Courío a la izquierda, al igual que, más abajo, la loma de La Curiscada, cerca de la que hemos caminando viniendo de La Espina. Más cerca nos parece adivinar El Campo San Roque, la entrada a la villa de Tineo


No es fácil tener buenas vistas y menos con las brumas mañaneras pero también se reconoce a lo lejos la larga loma de La Sierra Grullomayor o de Tineo, con algunas de las colinas de nuestro camino viniendo hacia Campiello y Borres/Bourres. Rambién vemos las casas de la parte baja de La Mortera (en medio de la foto, formando una línea), bajo la ladera de El Picón y El Picu'l Cuernu


El paisaje verde y los pinos antes del incendio, acabando ya la cuesta. A lo lejos los sublimes picachos de la Cordillera



Nos parece reconocer El Cueto Arbas pero no estamos seguros, tal vez si vamos con algún experto montañero veterano podría decirnos el nombre de todos esos prominentes picachos


El paisaje en verano y los pinos tal y como nos los encontramos la última vez que vinimos


Dejando de lado otras discusiones no nos extraña que la Ruta de los Hospitales tenga tantísima aceptación y levante tanta expectación de los peregrinos de todo el mundo


Si hay quien sube hasta con niebla imaginémonos con buenas vistas...


Si el peregrino no las tiene todas consigo, aún no es demasiado tarde para volver atrás, o bajar a Colinas desde un poco más adelante, si bien tal vez con niebla no fuese tampoco demasiado aconsejable


Mejor, de ser así, un día despejado, que se vea bien el Camino, como este...


Llegamos a otro pequeño pinar quemado, donde pastan las vacas en esta vereda...


No nos resistimos a poner una foto de mejores tiempos para la foresta. Aquí va acabando lo más abrupto de la cuesta, al menos en otro de sus 'escalones', siguiendo un trecho bastante más suave hasta los últimos pinos


Los pinares y otras arboledas van acabando a partir de aquí, al menos en el tramo hasta La Paradiel.la y algo más allá. Ahí tenemos el collado de La Portiel.la (portietsa), paso natural entre El Picu Caborno y El Picu Tableiros


Magnífica vista del Picu Tableiros, con La Cabanona a su izquierda. Un camino bastante recto por su ladera tiene pinta de ser una antigua o canal aurífero de las minas de oro que dominaron el panorama durante siglos


Los yacimientos de oro del occidente astur, como todos los del noroeste peninsular, ya eran conocidos desde la Prehistoria, al menos desde la Edad del Bronce sino antes. Del bateo en los lechos de los ríos buscando pepitas se pasó a las minas, en galería y en cielo abierto, perfeccionándose en la Edad del Hierro, sabiéndose que los astures ya conocían la técnica de la ruina montium por la que, ayudados por la fuerza del agua, se hacía caer montañas enteras


Los romanos emprenden la conquista del territorio (guerra del 29 a.C, al 19 a. C.) coincidiendo con la reforma monetaria-económica de Augusto con el áureo, siguiendo el patrón oro, aplicando intensamente dichas técnicas y otras hasta que, allá por el siglo III, otras reformas dejaron de hacerlas rentables, abandonándose, si bien nunca del todo


Aún en la Edad Media el rey Juan I confirma la donación de su padre Enrique II de Trastámara de "los lugares de Cangas, Tineo y Allande" a sus aliados los Quiñones, "pero se reserva, en los mencionados lugares, las minas de oro, plata y azogue" (mercurio), tal y como leemos en la Gran Enciclopedia Asturiana. Según subamos veremos más restos de aquellas minas y su estructura, así como las cicatrices dejadas en estas montañas


Justo debajo de nosotros, por Los Llanos, vemos el camino que emplean quienes suben desde el albergue de Colinas, y que pueden emplear aquellos que vean la razón para desistir de seguir por esta Ruta de los Hospitales...


Un poco más adelante vemos la bifurcación con dicho camino de Colinas, que es el que baja, mientras que el Camino de los Hospitales sigue de frente por la ladera, hacia el collado


La pista es ancha y en todo momento es bien reconocible; por supuesto mejor bajar sin niebla, pero si nos viésemos obligados a hacerlo sigamos siempre la pista sin desvíos secundarios y siempre cuesta abajo


Es una pista empleada por los ganaderos hacia los pastos de la sierra, a los que vamos a llegar ahora


Nosotros enlazamos con dicho camino y seguimos subiendo. Aquí la cuesta se empina un poco más


Este mojón, que nos indica seguir de frente y cuesta arriba, es una buena referencia también para quienes tengan que bajar


Aquí tenemos una muy buena vista del pueblo de Colinas, hacia donde quienes vayan han de orientar sus paso, estos de aquí abajo son otros caminos que enlazarán con el que baja, que se dirige directo hacia las casas. En la web del albergue Los Hospitales se nos da esta información:
"Desde Colinas de Arriba tenemos dos opciones de continuar el camino, planteando la siguiente etapa con final en Berducedo:

 Por Pola de Allande (28 km) 

Por Los Hospitales (21 km).

Si eliges por Los Hospitales, el camino que parte del albergue enlaza con el que procede de La Mortera en 1,2 Km.

Es esta una ruta bien señalizada y factible para cualquier caminante de mediana condición física, solo prevenirse del tiempo atmosférico y llevar el equipamiento adecuado."

El pueblo es Colinas de Baxu, pero tengamos en cuenta que Colinas d'Arriba está justo enfrente, tapada por este cueto, donde, entre los árboles, baja dicho camino. Un poco más arriba tenemos una hermosa perspectiva de las praderías de Calcabo


Justo encima divisamos el boscoso Altu la Cierva (derecha de la foto) y a lo lejos llegamos a ver algo de la villa de Tineo/Tinéu, la capital del concejo, con La Curiscada al fondo y, muy entre la bruma, las sierras de Bixega y del Courío


Más a la izquierda, El Picu Brañugas o Navariego (1.016 m), a donde hemos subido desde la villa para seguidamente bajar por el Alto de Guardia al Picu Puliares y a Las Pinaquinas para llegar a Piedratecha, por donde sigue la bajada a Oubona, cuyo monasterio no vemos pero sí algunas casas del pueblo. Aquí abajo a nuestra izquierda es el valle del río La Mortera, del que tanto hemos hablado. Allí están las blancas casas de Horria u Orrea, por cuya capilla de San Salvador hace Víctor Guerra discurrir una de las antiguas sendas salvadoranas en un corto desvío del Camino de Santiago oficial...


Y a la derecha de Colinas es el valle del río Villaverde. "Nace en las proximidades de Colinas de Arriba, y en la falda del monte Tableiros. Es afluente de Gera, uniendo sus aguas a la altura de esta población, con los de San Martín, y del Fontalba. En su recorrido riega tierras de las parroquias de Sangoñedo, Sobrado y San Martín, con más de 11 km de cauce", informa la Enciclopedia del paisaje de Asturias


A la derecha del valle del Villaverde admiramos la cresta del Picu Motouto con sus bosques y praderías. Aquí abajo está la carretera AS-219, a cuyos pies y entre arboledas el otro camino va de Colinas a Porciles


La carretera serpentea también siguiendo la orografía de las laderas de La Cabanina hacia el Alto San Roque, que no llegamos a ver, aunque sí las praderías del Montouto en La Cueta, que caen al otro lado hacia del valle del río Porciles, cerrado al sur por El Picu Ente los Cuernos (857 m) y a su izquierda El Picu la Fontanica (993 m), seguido del de Las Portiel.las. Seguidamente reconocemos de nuevo la loma de El Buñu. Entre ambos se extiende el valle del río Fontalba


En la ladera del Picu la Cabanona nace el río Villaverde tantas veces mencionado, un topónimo que hace pensar en alguna antigua villae astur-romana o altomedieval, villa de Viridius o de Bertius, su antiguo posesor


Afloramientos rocosos en El Picu la Cabanona. Al otro lado se han localizado restos de otra de las antiguas minas de oro, cayendo hacia Porciles


"La sierra de Fonfaraón, que introduce sus brazos desde Allande entre el río allandés La Pola y el tinetense Bárcena, con los trucheros ríos Villaverde, Fontalba y Gera tallando barrancos, coloca su alto y largo cuerpo vertical sobre el camino", describe de esta sierra y su red fluvial 


El recuesto es fuerte y queda momentáneamente oculta nuestra vista la cima del Tableiros en esta empinada rampa


Pero enseguida volvemos a verla, pronto llegaremos al collado que marca uno de los hitos de nuestra ascensión a Fonfaraón, la etapa mítica por antonomasia, alabada a la vez que criticada...


"
Por la ruta de los hospitales se recortan unos 5km. Cabe mencionar que se debe extremar la precaución por esta sierra sobre todo cuando las condiciones climatológicas no son favorables, desorientación por niebla densa etc… ni existe posibilidad alguna de la adquisición de avituallamiento en estos 13,5km.", es la información y datos oportunos que nos ofrece la web Turismo Tineo


"Bifurcación en el Camino Primitivo que recorre la sierra de los Hospitales o de Fonfaraón para cubrir el tramo desde Samblismo, concejo de Tineo, hasta El Puerto del Palo, concejo de Pola de Allande, ambos en el Principado de Asturias", es como empieza la Xacopedia, la enciclopedia de los caminos de Santiago, su entrada dedicada a este trayecto, que continúa así:
"Se trata de una ruta de montaña de una longitud aproximada de entre 12 y 15 km. Es un itinerario más antiguo que su alternativa, el camino por Pola de Allande, ya que es previo a la creación de esta villa. Es también más dificultoso debido a las ásperas subidas y tramos que incluso parecen escalada".

Sin ser escalada ni mucho menos sí será un tramo muy escarpado el que nos encontraremos antes del Alto del Hospital, del que hablaremos más cuando lo tengamos a la vista prontamente


Laderas de Trescantu y La Prida, fuentes del río Villaverde. En la lejanía y al sur la alargada loma de El Buñu, El L.lanu de El Buñu, guarda el testimonio de los antiguos pobladores de estos parajes en su necrópolis megalítica, túmulos en los que guardaron en descanso eterno a sus seres queridos. Muy posiblemente pastores, acaso también ganaderos y, entre ellos ya, metalúrgicos, incluso orfebres, conocedores ya de la extracción y fundición de los metales, así como de sus usos, tanto prácticos como herramientas y armas, como suntuarios, joyas y ofrendas...


Un corto vídeo de la subida y sus vistas desde este lugar...


Según subimos, empezamos a ver, asomando más allá del collado, La Chana o El Picu la Chana (1.237 m), a cuya izquierda se encuentra el Alto del Hospital, otro de tantos montes alomados que iremos encontrando en esta ruta


El Camino será ahí donde llegue casi a su cima desde La Campa la Braña en el que posiblemente sea el trecho más abrupto de toda la Ruta de los Hospitales


No será la cota más alta a la que lleguemos, pues nos acercaremos a los 1.240 metros de altitud cuando caminemos por la falda del Picu Cimeiro (1.292 o 1.291 metros de altitud según qué fuente de información empleemos), que empezamos a ver a la derecha, un poco más arriba


Será allí donde caminemos por el 'techo del Camino Primitivo', esto es, el punto más alto de la ruta. Quienes vayan por abajo no subirán tanto, pues dicho techo lo constituye el puerto de El Palo (1.246 m). Eso sí, lo acometerán en un continuo subir desde la villa de La Puela y, sobre todo, desde La Reigada


Esa zona acaso podría considerarse como el punto medio desde nuestra ascensión desde San Pascual de La Mortera hasta llegar al puerto de El Palo. Sin embargo recordemos que la etapa, entendida esta como desde el pueblo en el que hemos pernoctado hasta el que vamos a pernoctar al final del día es sensiblemente más larga que el trayecto por esta sierra 


Exactamente encima de los árboles de este collado vemos a lo lejos el pinar de La Campa la Braña, al que llega el Camino subiendo sin cesar de forma muy directa desde La Paradiel.la. Desde ahí y en un trecho que en apariencia es corto, es donde tendremos esa 'casi escalada' de la que nos habla la Xacopedia


Será también allá arriba donde el Camino se desdibujará más entre peñas y vegetación, sin problema en días despejados pero más dificultoso si hay espesa niebla, o nieve, como vamos a comprobar, si bien se han colocado unas estacas con flechas amarillas para mejorar la señalización en ese ascenso


Será sobre todo a partir de aquí cuando nos encontremos con una de las estampas más conocidas de la Ruta de los Hospitales, las de las yeguadas, los rebaños de ganado caballar (y vacuno), que pacen libremente en los pastos abiertos de la montaña


"Respecto a la ruta de Los Hospitales, además de suponer 7 Km menos, evitamos descender a los 524 metros de altitud para luego ascender a los 1132 del Puerto del Palo; prescindimos de carreteras y disfrutamos del atractivo paisaje que abarca desde Los Picos de Europa hasta Galicia, pasando por la Cordillera Cantábrica  y el Mar Cantábrico", nos siguen diciendo en la web del alberge Los Hospitales, si bien realmente la altitud de El Palo es superior, 1.146 metros


Pilgrim.es también la denomina 'etapa mítica' y, advirtiendo de su dureza, ensalza su belleza...
"La Ruta de los Hospitales, en el Camino Primitivo, es una de las etapas más míticas y exigentes.
Entre Borres y Berducedo, atraviesa montañas solitarias, restos de antiguos hospitales medievales y paisajes impresionantes a más de 1.000 metros de altura.

No tiene servicios en todo el tramo y la climatología puede ser dura, pero quienes la recorren dicen que es una de las experiencias más auténticas y transformadoras del Camino."

Más crítico con la importancia histórica de esta ruta como camino de Santiago y ruta de peregrinación, aunque sí como vía ganadera y minera, Víctor Guerra dice en su libro Los caminos a la catedral de Oviedo lo siguiente:
"Los trazados de la famosa Ruta de Los Hospitales fueron parte de la actividad minera romana, de cuyos altos emplazamientos, como el de La Freita, salía el mineral hacia zonas más abiertas como La Mortera, siendo necesarios trazados suaves que pudieran soportar tales tráficos. Lo mismo pasó con las explotaciones que estaban más altas, donde se necesitaban lugares de recibo del mineral, como Lavadoira o Montefurado.

Esto hizo que aparecieran trazados como La Antigua, u otras trazas que cruzan la sierra de Hospitales, que fueron utilizados por ganaderos trasterminantes, quedando actualmente dichos parajes anexionados a la etapa peregrina de los Hospitales.

Hoy el imaginario peregrino ha situado este recorrido como "ruta estrella" del Camino Primitivo, de tal forma que ha ido quedando ese axioma que bien recogía un peregrino en su camiseta: "Si no has hecho Hospitales no has hecho el Primitivo."

De todas maneras, reiteramos que al peregrino actual que desea seguir la Ruta de los Hospitales se echará más atrás por la niebla que por la historia, y a veces ni eso


Empezando el verano de 2025, por ejemplo, toda una familia hubo de ser rescatada en el pinar de La Campa la Braña cercano a La Chana y al Alto del Hospital tras haber pasado la noche en una tienda de campaña, amaneciendo entre niebla y granizo, desorientándolos completamente. Así daba la noticia el periódico El Comercio el 25-6-2025:
"La intensa lluvia, el granizo y una espesa niebla envolvían esta mañana las montañas de Allande cuando una peregrina estadounidense, acompañada por sus tres hijos, se vio obligada a pedir auxilio. Habían pasado la noche en una tienda de campaña instalada en un pinar del concejo asturiano, y al intentar reemprender su ruta por el Camino de Santiago, las condiciones meteorológicas y la desorientación les hicieron retroceder sin éxito. 
La llamada de emergencia, atendida a través del 112 Asturias sobre las 10:30 horas, fue derivada al Centro Operativo de Servicios de la Guardia Civil, que movilizó de inmediato a una patrulla del SEPRONA desde Vegadeo. La familia —dos de los menores de tan solo 8 y 11 años— no estaba equipada para soportar el temporal que azotaba la zona del Alto La Marta. 
Tras una primera batida sin resultados, los agentes lograron obtener la ubicación exacta y emprendieron a pie un recorrido por terreno complicado. Finalmente, localizaron a los peregrinos refugiados entre pinos, empapados, con frío y vestimenta inadecuada. La patrulla les ofreció ropa de abrigo y colaboró en el transporte del equipaje hasta un punto accesible por vehículo oficial, desde el que fueron trasladados a la localidad de Berducedo. 
Los afectados, que declinaron asistencia sanitaria, pasaron a descansar en el albergue del pueblo. Según explicaron, pretendían realizar la etapa entre Borres-Tineo y Berducedo-Allande, pero la meteorología les obligó a abandonar la marcha e intentar regresar."

Hemos de recordar que en el norte de la península las condiciones meteorológicas carecen de la estabilidad de otras latitudes y que de un día para otro todo puede cambiar y más en estas alturas en torno ya a los mil metros. Un día te asas de calor y al siguiente caen granizadas. Puede nevar hasta muy avanzada la primavera o recién empezado el otoño. Las nieblas son frecuentes y la cercanía de otros embalses, los del Navia, las ha incrementado notablemente


Una última cuesta y ya llegamos a este collado de La Portiel.la (la portilla), que García Arias explica etimológicamente de esta manera:
"El diminutivo *PORTELLAM es responsable del asturiano portiella ‘puerta pequeña’, ‘cancel de entrada en un corral, en una finca’. La variante masculina es portiellu, expresión con que se alude no sólo a una portiella pequeña sino a un ‘entretejido de varas’ por estar hechos los portiellos, muchas veces, de entretejido de varas. También desde *PORTELLAM se formó portellera ‘tipo de cierre en un seto’"

La misma etimología nos la da Xulio Concepción, explicando además estas referencias ganaderas:
"Se aplica con frecuencia en toponimia a zonas en las que se cerraba el paso a los ganados en ciertas épocas. De este modo, en primavera, no ascendían a puerto antes de tiempo; ni en el otoño descendían para irrumpir en los campos o en las morteras, antes de que lo decretara el vaquero. En otras ocasiones se trata de una simple entrada a un paraje por un lugar menos malo: un paso estratégico entre laderas opuestas."

Tenemos que decir que no son pues 'caballos salvajes' ni 'vacas salvajes', como suele verse escrito y oírse frecuentemente, ni siquiera 'asilvestrado', pues ambos términos implican otras cosas


Se trata simplemente de ganado que pasta libremente en estos pastizales abiertos, sin alambradas ni cercanos, ni tampoco estabulado por supuesto, que normalmente se recoge en invierno


El paisaje va a cambiar notablemente en este trayecto, de las vistas al este de las sierras tinetenses y al sur de las montañas del Alto Narcea, pasamos a las de las cotas cimeras de La Sierra de Fonfaraón y, al oeste, de su prolongación hacia el norte, La Sierra la Muria


Las cuestas nos ofrecen una buena tregua en un tramo bastante llano, incluso bajando ligeramente, de cerca de un kilómetro hasta La Paradiel.la, solar del primer hospital de peregrinos de lo alto de la sierra. A partir de este lugar, según la Guía visual del Camino Primitivo, el trazado más antiguo, que viene de la falda norte del Picu Caborno, coincidiría con el actual:
"Desde este collado se desciende suavemente por el mismo camino que se emplea actualmente al indicado como primer hospital de la ruta situado en la campera de la Paradiella de la cual toma su nombre el hospital del que al parecer ya se menciona en el siglo XV"

Caminaremos por la falda norte del Picu Tableiros hasta llegar allá, viendo El Alto del Hospital y su subida, así como la cumbre del Picu Cimeiro, referencias ambas que nos orientarán, además de mojones y postes o estacas


El Camino está muy trillado, es ancho y se sigue reconociendo muy bien pero, pasada La Paradiel.la, vemos hay una bifurcación, en la que habremos de tomar el camino de la derecha, el que sube directo hacia La Campa la Braña y el alto del Hospital


Y ahí arriba tenemos el pinar en el que arranca la cuesta final, no llegando a la cima del Alto del Hospital, aunque casi: el Camino irá recto a la izquierda en dirección sur unos metros, bordeándolo por La Fana Recuévanos y, recuperando dirección oeste, llegará al antiguo Hospital de Fonfaraón, el segundo de la serranía de su nombre, que dio también nombre al Alto del Hospital


A partir del Alto del Hospital, el Camino de Santiago volverá a la vertiente meridional de la sierra y, siempre en dirección oeste, pasará por la falda sur del Picu Cimeiro. El Picu Cotón (1.204 m) y El Picaratín (1.219 m), acercándose ya a La Marta, La Freita y El Palo


Más a la derecha y a lo lejos está El Picu la Veiga'l Miru (1.138 m), a cuyos pies y los de los anteriores nace el río Bárcena, que discurre primeramente por la zona de La Carril y La Carrilona, topónimos muy camineros referentes a rutas pastoriles y mineras de esta vertiente de la sierra


Sierra que, junto con otras, divide tres importantísimas cuencas fluviales: una esta, pues el río Bárcena es el curso alto del río Ese-Esva; al sur la del Narcea, a la que pertenecen los ríos de los que hablamos anteriormente (La Mortera y el Villaverde) y, al oeste, la cuenca del Navia, hacia la que nos dirigimos y a la que pasaremos bajando El Palo


A la derecha del Picu la Veiga'l Miru está El Picu la Muria (1.092 m), que da nombre a esta sierra dentro de la de Fonfaraón. Su abrupta ladera forma un verdadero acantilado en La Cándana, cayendo verticalmente sobre el río Bárcena


En esas profundidades el Bárcena recibe las aguas del Besapié, que nace detrás de La Sierra la Muria, en el collado de Santiellos. Al fondo volvemos a ver El Picu Mul.leirosu, que fue una de nuestras referencias visuales llegando a La Mortera y lo volverá a ser hasta pasar el Alto del Hospital


Algo tapado aún desde aquí, lo veremos mejor llegando a La Paradiel.la. A su izquierda está El Renazu Cabra (1.037 m)...


Y atrás queda ya definitivamente El Picu Caborno. "Se levanta en las proximidades de Colinas de Arriba y alcanza una altitud de 1.106 m. Por la ladera norte de este monte, discurren dos canalizaciones de la minería romana, o antiguas, para traída de aguas hasta los lavaderos de La Mortera", explican en la Enciclopedia del paisaje de Asturias. Por ahí vendría la ruta más antigua para la Guía visual del Camino Primitivo, aunque sin embargo...
El trazado de la ruta desde Santiago de Cerredo por la falda norte del pico Picón hasta alcanzar la senda del pico Caborno, actualmente, tiene tramos impracticables para caminantes y peregrinos por lo que su estado actual de todo el trazado la descarta como ruta para cualquier caminante.

Unos pocos pinos en esta falda de Tableiros son los únicos árboles en esta altitud, camino de La Paradiel.la mientras admiramos absortos este paisaje que podríamos calificar de alta montaña


Como hemos dicho, más que llanear, el Camino baja un poco hacia La Paradiel.la, un topónimo que se repite llamativamente en un lugar del Camino Norte muy similar a este pese a estar al lado mismo de la costa, La Sierra las Palancas, que es además uno de los dos caminos existentes para pasar la abrupta zona de Las Ballotas


Lleva en su nombre el haber sido un lugar de parada secular en los caminos de la trashumancia, aunque en documentación antigua parece un equivalente a braña, parada de ganado caballar, o incluso pared o pradería. García Arias le da esta explicación etimológica:
"Aunque es posible que en algún caso se trate de lugares donde se hacía una parada o alto en el camino o donde había alguna venta o posada, lo cierto es que caben fundadas sospechas para admitir que en ocasiones se trata de auténticas paradas de sementales equinos. No ha de desdeñarse, por otra parte, que otras veces pueda tratarse de auténticas majadas pues con este sentido aparece la palabra en las Actas de la Junta del Principado 

En algún otro caso podemos estar ante verdaderos continua dores de PETRAM ‘piedra’ (EM), con incrementación sufijal, o de paraya o incluso de PRATA (plural de pratum) —> *PRATELLA > *Pradiella —> *Paradiella, o de PARIETEM ‘pared’"

Por su parte Xulio Concepción, nos dice que parada es una majada donde el ganado acostumbra a pernoctar durante su estancia veraniega en la braña, por lo que sería una "parada pequeña o buena", del latín paratam


El lugar sigue siendo una parada ganadera: ahí vemos un cercado. El antiguo hospital estaba justo a la izquierda, lo veremos (unas piedras) cuando pasemos la siguiente curva. Observemos desde aquí y a lo lejos un par de peregrinos subiendo por la pista de la derecha, la que va a La Campa la Braña y al Alto del Hospital


El trasiego de peregrinos es bastante continuo durante el verano, empezando en primavera y prolongándose hasta el otoño. En invierno casi desaparece o es muy escaso. Aunque haya buen tiempo el intenso frío a estas alturas lo hacen poco recomendable


Magnífico panorama de laderas peladas, solamente pobladas de monte bajo, hasta llegar a las riberas de los arroyos que, naciendo más abajo, dan sus aguas al Bárcena o río Ese


A la izquierda, camperas de Los Casares; a la derecha son los parajes de El Chanu y Penedones, que caen hacia El Coucellín, a donde llega la carretera que dejamos en la capilla de San Pascual de La Mortera


No llegamos a ver las casas de El Coucellín, ocultas por la espesura en lo más profundo del valle, "al lado del río Ese", dice el Diccionario geográfico de Asturias, bien lejano de la capital del concejo, casi 17 kilómetros. "El acceso se realiza desde la AS-19, por difíciles caminos de montaña". A mediados del siglo XX tenía 58 habitantes, que pasaron a ser 10 acabando la centuria y uno solo registrado en 2011


Lo que sí vemos ahora es una estupenda estampa del Picu Mul.leirosu con su emblemática cara sur, de monte bajo y canchales de piedra suelta, en La Chanada los Muel.les


Su forma prominente y picuda, la mayor altura de la zona y su referencia para las turbulencias atmosféricas, pues se dice que cuando "pone la montera, llueve quiera Dios o no quiera", hizo de él todo un símbolo del Concechón, dedicándole el insigne escritor y poeta tinentese Xuan Bello, del cercano pueblo de Paniceiros, esta poesía, Nel Picu Mul.leirosu:
"Conocí un pastor en monte, na costera del Picu Mulleirosu
hai una montonera d'años. Yo yera un novatín inda
pero llevaba de la mano la soledá. Alcuérdome que me dixo
que pel hibierno na cabana, cabe'l fueu, había vagar abondo
pa pensar na vida. Pienso agora nes manes del pastor, engarabíes
pol fríu de munchos iviernos, caleciéndose al amor del llar.
Cierra los güeyos y ve como s'aparten les imáxenes del día
en viniendo otres, duces o terribles, d'otru tiempu, que lu acompañen.
Ye un bierzu coloráu, que fixera so padre pa él, que yera un nen;
ve una casa que quema, que quema y depués, más tarde,
ve'l mundu convertise n'andamios y carpinteiros que xiplen, allegres,
Adios muchachos; ve bueis xuncíos; ve homes segar
praos de nublina; ve un barcu, ta viendo'l mar y la ciudá de L'Habana 
y l'amanecerín del 2 de marzu de 1940; ente los rescualdos
mira la bataya de l'Ebru, caballos al avance, aquellos soldaos alemanes
en Tinéu, alredor d'una pipa vino, cantando un cantar mui triste.
Hai munchos años conocí un pastor, hai munchos años. Dicíame
que pel iviernu, na cabana, había bien de tiempu pa pensar na vida.
Yo yera un novatín inda, pero llevábame de la mano la soledá."

Xulio Concepción, que escoge la grafía Mutseiroso para el topónimo, (che vaqueira y alternancia u/o), dice de su etimología:
"Nada que ver con muyer o mucher alguna, como se verá. En asturiano las voces mutsar, mutseras, mutsariego, mutsarina, mutsidoiro, mutsieros, mutsía, mutsida... , hacen referencia a 'lo blando, al mullido', aplicado a carnes, suelos, tipos de piedra, forros... Y muetse, mutisona, amutsegar, es siempre relativo a la blandura, la humedad, la flojedad de algo. (...)

Es zona de terreno húmedo arriba y piedra mutsar (silicio, oxiza). Toda la zona de Mutseiroso es de piedra arenisca menuda, grava, un tanto grisácea, que se deshace en prolongados pedreros (...)

LA ETMOLOGÍA. Voz latina mollis (´flexible, blando') aplicada a un tipo de suelos, por la naturaleza quebradiza de sus piedras: mala para caminar."

Un grupo de peregrinos se ha puesto a descansar y tomar algo en el único lugar de cierta sombra hasta La Campa la Braña, además de algún pino suelto en La Paradiel.la. Más arriba prácticamente desaparecerán los árboles formando matas o bosquetes y no tendremos algo de sombra hasta la que proporcionan las paredes del Hospital de Fonfaraón o la pequeña arboleda del siguiente, del de Valparaíso, ambas más bien pequeñas y la segunda ligeramente apartada del Camino


Dado que caminar de noche sí puede darnos algún disgusto y hay que salir del albergue al menos con la primera luz de la mañana, al llegar aquí en un día de verano y con sol hay que ir bien protegido con crema solar y posiblemente y a ser mejor con algún sombrero o visera para la cabeza


Seguimos bajando suavemente y doblamos la última curva antes de ver el lugar en el que estuvo el Hospital de la Paradiel.la, admirando absortos este magnífico circo de montañas


Incidiendo en la divisoria de cuencas fluviales de La Sierra de Fonfaraón, esta forma parte, como El Palo y otras, de la gran dorsal asturiana que, desde la costa a la Cordillera, conforman una frontera geográfica bastante imponente que fue también divisoria productiva, paisajística y cultural entre estas cuencas del Esva y Narcea con la del Navia, más cercana a Galicia. La Gran Enciclopedia Asturiana la explica de esta manera en sus primeras ediciones, en el contesto de las décadas 1970-1980:
"Las dos partes en que se divide el concejo por la línea que señala del Puerto del Palo (1.146 m) poseen distinta condición agrícola, agrupándose la oriental o "del Palo acá", con muchas diferencia, los pueblos o parroquias de mayor potencialidad agropecuaria, con terrenos propicios al cultivo intensivo y al aprovechamiento más moderno de los recursos ganaderos y campesinos. A sus habitantes, que hablan el bable occidental, los llaman coritos o curitos y son los antiguos pésicos del convento astur. En la zona "del Palo allá", "Tras el Palo" o "Tras la Sierra", encontramos las parroquias de paisaje bravío, montaraz y pastoril; sus pobladores, que reciben el nombre de gatsegos por su dialecto, y en alguna zona farracos, son herederos de los galaicos prerromanos"

El Gran Atlas del Principado de Asturias advierte así al comenzar el apartado de Historia en la parte dedicada al vecino concejo de Allande, ya muy cerca de aquí:
"El término allandés se enmarca en la zona de los extensos concejo del occidente asturiano, compartiendo, en buena parte, la general evolución histórica de esa gran superficie comarcal. Sin embargo, quizá se perciba en este municipio como en ningún otro la separación la separación entre dos áreas submunicipales vinculadas a zonas diferentes dentro del punto de vista histórico y cultural. Del Palo allá habitan los gal.legos, que forman parte del ambiente extremo-occidental de Asturias; del Palo acá viven los curitos, enraizados en el mundo centro-occidental de la región. Esta división aparecerá aún más marcada en algunos de los procesos históricos que aquí se van a sinsetizar."

Y aquí tenemos otra preciosa vista del Picu Mul.leirosu o Mutseiroso con La Chana Mul.leirosu a su derecha y, ya asomando, un poco de Las L.lagunas. También las paredes rocosas del Picu la Muria, que posiblemente le den nombre, muria 'muralla, murete', destacan al sol de la mañana con su colorista composición de piedra clara, tojales, brezales y bosquetes


Ya vemos, al fina de esta bajada, la bella campera que, formando un rellano, fue parada caminera ganadera y peregrina del Hospital de la Paradiel.la que, apenas un montón de piedras bajo unos arbustos, no reconoceremos sino porque nos lo advierte un cartel al llegar a él


Sobre nosotros la cima del Picu Tableiros y su falda septentrional


Más allá de La Paradiel.la, el Alto del Hospital y su prolongación al este por El Campu Tabión es la campa cimera que señala la frontera con Allande


El Camino sigue hacia "La Paradiella, abierta campera hacia infinitos, todavía contaba con ermita hace siglo y medio y, posiblemente, algunas de sus piedras estén entre los restos de cabañas existentes", señalaba Luis Antonio Alías en 1992 en su libro El Camino de Santiago en Asturias. Itinerarios


"El Camino, cierto y sobrevivido en amplios tramos, rodea la cumbre del monte Hospital, entre el Cimero y el Águila, que recibió su nombre de las cercanas casas de acogida", prosigue, relatando el recorrido por lo más alto de la sierra, el que nos aguarda pasando La Paradiel.la


Si nos fijamos bien, un mojón blanco (abajo a la izquierda de la foto) señala, además de la dirección a seguir, el lugar de aquel antiguo Hospital de la Paradiel.la. Más arriba y una vez pasado el monte del Alto del Hospital, la siguiente fundación hospitalaria era la de Fonfaraón, "auxiliadora aún durante todo el pasado siglo y luego, tras una loma, la de Valparaíso, también en uso durante el XIX", prosigue


Pasan unos bicigrinos. "La variante de Hospitales cuenta con tres tramos de subida actualmente "no ciclables" por la cantidad de piedras, el resto se hace bien. A tener en cuenta que sólo hay una fuente al inicio de la subida", escribe miguelponti en su itinerario por el Camino Primitivo en Wikiloc. Otros usuarios no la recomiendan dada la cantidad de repechos en los que habrá que echar pie a tierra, siendo dificultoso incluso tirar de la bicicleta


Uno de ellos sería la cuesta hacia La Campa la Braña y el Alto del Hospital. El último tramo incluso es fácil que incluso haya que llevarla al hombro esquivando las peñas y el brezal. Lo cierto es que en los foros de ciclistas del Camino de Santiago hallaremos experiencias y opiniones para todos los gustos


A partir del Alto del Hospital el recorrido puede ser bastante más llevadero, aunque queda la 'formidable' baja de El Palo a Montefurao, la cual empieza nada más reunirse los dos trazados oficiales del Camino de Santiago. De ella ya iremos hablando en su momento, además, por supuesto, de en la entrada de blog a ella dedicada


Vemos al grupo de bicigrinos llegar a la campera de La Paradiel.la. Fijémonos cómo se dirigen hacia el camino de la derecha. A partir de allí empieza la dificultad


Efectivamente, se apean y suben andando tirando de la bicicleta hasta La Campa la Braña. Allí tal vez puedan ciclar un corto tramo antes de volver a poner pie en suelo


Nos parece que la subida a La Paradiel.la al Alto del Hospital por La Campa la Braña puede ser la más empinada de todo el Camino de los Hospitales, con un fuerte desnivel; unos 200 metros en kilómetro y medio, si no equivocamos las cifras


El pinar de La Campa la Braña, con su rellano y buena sombra, va a ser un lugar ideal para hacer una parada si lo deseamos antes de acometer el último trecho de cuesta


Cuesta, o cuestas, que desde aquí se ven pendientes pero no demasiado largas, aunque al ascender se tiene otra impresión


Existe otro lugar de igual nombre en la también tinetense parroquia de Rellanos. De él recoge el investigador Luciano Castañón el dicho "El nublo en Paradietcha, el agua en una escudietcha", es decir, que va a llover poco pues el agua de las nubes aquí cabe en una escudilla. No sabemos si será aplicable a este lugar, donde hace unos años nos cayó una imprevista granizada primaveral


En la misma obra en la que publica el dicho, su Diccionario geográfico popular de Asturias, presenta esta copla:
Cuando yo curiaba cabras
nel picu de Paradietcha,
inda yo nun tenía capa
nin la miou mutcher mantietcha

Un par de pinos, de la misma manera que proyectan una hermosa sombra en jornadas soleadas, nos ofrecieron un mínimo cobijo de la granizada


Y esto es lo que queda del Hospital de La Paradiel.la, unos montoncitos de piedra entre unos pocos matorrales a la izquierda del Camino, que aquí termina su bajada


Más allá de la noticia que nos da Luis Antonío Alías de que tenía capilla propia, en la Guía visual del Camino Primitivo se nos dice que la capilla estaba bajo la advocación de María Magdalena. De ser así sería la misma que la del Hospital de Valparaíso, el siguiente al de Fonfaraón, que será el próximo:
"Hasta la fecha (seguimos indagando) no hemos encontrado referencia a este hospital en la bibliografía consultada y estamos a la espera de la respuesta de los organismos que pueden tener algún dato sobre el mismo, si bien lo más lógico es que sí hubiera existido pues normalmente todo hospital de peregrinos tiene una capilla, como la han tenido los siguientes en la ruta." 

"Hay constancia de la existencia de cuatro antiguos hospitales de peregrinos a lo largo de la ruta que daban asistencia al caminante en su tránsito por este espacio y atestiguan su dureza: el de Valparaíso, (...) del que se conservan vestigios; el situado en el alto de La Frecha, próximo a una explotación aurífera romana; el de Paradiella, y el de Fonfaraón, en el pico del Hospital, del quedan vestigios en pie", explica la Xacopedia, sin embargo de este es el de que menos información parece encontrarse


"Los hospitaleros estaban obligados a albergar a peregrinos y a todas las personas que pasaban por esta sierra, proporcionándoles lumbre, sal y agua. Además, en época de nieve, debían marcar el camino con estacas altas, encender un farol durante la noche y salir dando voces para a orientar a los viajeros perdidos. También tenían la obligación de acoger a los que llegaban enfermos, darles de comer y acompañarles al siguiente hospital si estaban impedidos para caminar; y en caso de fallecimiento, avisar al párroco y llevarlos a enterrar al camposanto, nos dice la también muy recomendable web Asturgeografic:


Y este es el cartel que anuncia que aquí estuvo del Hospital de la Paradiel.la, viendo poco más atrás "las ruinas correspondientes a la antigua capilla de advocación a María Magdalena que consideramos pueden ser los únicos restos que sobreviven", apunta la Guía visual del Camino Primitivo


En el lugar de habilitó un improvisado altarín con la imagen de la santa. En lontananza vemos El Picu l'Áigla o Águila, del que nos cuentan en la Enciclopedia del paisaje de Asturias:
"Altura situada en el sector central de la sierra de Fonfaraón (límite entre los concejos de Allande y Tineo, parroquia de la Pola). Tiene una altitud de 1.138 m. Sus camperas son utilizadas como pastos para el ganado vacuno y caballar. Por la parte tinetense se hallan próximas la Peña Formigurra y el caserío de Lavadoira"

La línea de cumbres marca la frontera con Allande; abajo a la izquierda es La Pena Formiguera o Picu Formigueiru (1.029 m); "en sus cercanías se encuentran restos de explotaciones auríferas romanas", dice asimismo dicha enciclopedia


Las ruinas de la antigua capilla y detrás la falda occidental del Picu Tableiros


Hermosa yeguada en el prado detrás de la capilla, que cae hacia la cuesta de La Vachina


Vídeo con los caballos en el entorno del hospital



Vista desde aquí del Picu Caborno y del tramo del Camino de Santiago por el que hemos venido bajando desde el collado de La Portiel.la


Más caballos en la campera de La Paradiel.la


Seguimos ruta y avanzamos en dirección oeste, dejando La Paradiel.la para empezar a subir la cuesta de La Campa la Braña


Estemos muy atentos, pues hemos de subir por la senda de la derecha, donde los bicigrinos siguen subiendo poco a poco, pie en tierra. La pista de la derecha va a La Campa Chavadoira, L.lavadoira o Lavadoira


Y, por un desvío, también a La Puela/Pola de Allande, siempre bajando hacia su barrio alto de Cimadevilla o Cimavilla. Es el camino antes descrito por Santos Yanguas y ahora por la Guía visual del Camino Primitivo: 
"Desde la campera donde se sitúa este primer hospital (La Paradiella) el trazado del Camino del Hospital se desplaza por la izquierda, hacia el Sur, por la falda del pico La Chana donde los trabajos de la antigua minería romana son muy visibles al discurrir la senda por la fana de Recuébanos. 

Cruza por el nacimiento del río Porciles (único lugar donde actualmente se puede conseguir agua potable) hasta llegar a media ladera del pico El Águila. Esta parte del antiguo trazado es actualmente practicable y es empleada para usos ganaderos, pero no está señalizada como Camino de Santiago. Desde el pico El Águila se podría alcanzar la senda (primera) pero no hay indicios que indiquen por dónde. 

Es posible que dejara de emplearse, si hubo algún día un enlace, en favor de la que lleva directamente al segundo hospital de la ruta: el hospital de Fonfaraón creando una senda por más altitud coincidente con la actual que pasaría al lado del tercer hospital (Valparaíso) y finalizaría en el Alto de La Marta." 

Al Hospital de Fonfaraón y, seguidamente a los de Valparaíso y A Freita, nos encaminamos nosotros ahora. Las rodadas de vehículos en la pradería son una buena guía


El Picu la Muria va ocultándose tras la ladera de La Campa la Braña


El impresionante paisaje hacia el norte, hacia las profundidades del río Bárcena y la majestuosidad del Picu Mul.leirosu, es verdaderamente inolvidable en la Ruta de los Hospitales


Volvemos a ver, a la derecha y el este, Las L.lagunas y Pena Mosca, cima que divisábamos desde La Mortera, pero todo ello en otro ángulo muy diferente


Una explicación de este magnífico panorama la podemos hallar también en la web del albergue Los Hospitales.
"... podemos distinguir los prados de Besapié, una de las tres brañas vaqueiras que poblaron esta sierra y que hoy están prácticamente deshabitada.  
Debajo de Besapié termina La Muria, la cordillera que tenemos en frente (hay quien dice ver fosilizadas pezuñas de dinosaurios en las rocas que sustentan esa sierra…difícil de creer, aunque por aquí pisamos el más viejo paleozoico) alli, ocultos de nuestra mirada se juntan dos riachuelos que dan origen al rio Barcena y a la pradería de la segunda braña, Curriellos. 
El tercer asentamiento, El Concellin, situado entre Curriellos y la media ladera de Caborno, tampoco es visible desde esta posición."

La altiva y desafiante cara sur del Mul.leirosu  con su profundo canchal vertical, cima montañera por excelencia


Seguimos el camino dejado por estas rodadas de vehículos ganaderos, que pasan al lado de pequeños postes que jalonan el recorrido


Cuando el tiempo está despejado y hay visibilidad el riesgo de pérdida es mínimo, pues se ven muy bien los caminos y las montañas, así como los mojones, teniendo buenas referencias visuales en todo momento


Pero la cosa puede complicarse en lugares como este, donde el Camino se difumina en el verde del prado


Entonces los postes hincados en el suelo cumplen su función, pero a veces se caen y otras, si la niebla es muy densa, ni siquiera se ven


El sendero está más o menos pisado pero es difícil seguirlo con total seguridad si no se ve a un paso delante. Entonces la silueta de los árboles tal vez pueda ayudarnos


Cuando hace ya unos años me pilló, justamente aquí, la granizada, aunque se veía bien decidí dar la vuelta ante lo que me podría encontrar más arriba. Sin embargo amainó de pronto y decidí continuar, quedando un día maravilloso


Un poco más adelante el Camino vuelve a distinguirse bien, así como la importante bifurcación a la que llegaremos ahora


Tomamos, recordamos y reiteramos, el camino de la derecha, el que sube, por donde hemos visto hace un momento subir a los bicigrinos


El mojón jacobita nos lo señala claramente, todo cuesta arriba sin cesar durante un buen tramo...


El Camino avanza muy recto pendiente arriba, solamente serpentea lo mínimo y gana altura rápidamente


Un poco más abajo va la otra senda. Hace años la empleamos para subir desde La Puela /Pola de Allande. No fue difícil seguirla, pero está sin señalizar. Podría ser una opción para quienes deseasen dejar la Ruta de los Hospitales por razones de horario, cansancio, etc., pues también, hacia la izquierda, en sentido contrario, baja a Porciles


Justo aquí abajo nace el río Porciles, bajo El Picu la Fontanica (994 m), formando una de las cabeceras de valle que los peregrinos que siguen el otro camino han de cruzar para llegar a tierras allandesas


De frente, continúa la subida, imponente pero preciosa, de una etapa 'reina' con sus partidarios y detractores. Por ejemplo "Por Hospitales" Quizá sea esta una de las frases más repetidas por todos aquellos que recorren o piensan recorrer el Camino Primitivo e incluso, por los que ya lo realizaron en alguna ocasión. Unos la dirán como un deseo, otros como interrogantes, algunos con miedo y cada vez más, con la satisfacción de haber podido disfrutar de uno de los tramos más amblemáticos del Camino", escribe Vicente con entusiasmo en El Camino de Santiago por Asturias; y sigue diciendo:
"Mis allegados conocen mi pasión por el trazado histórico, sin despreciar para nada la opción de Pola de Allande, como suele hacerse con éste en la capital del concejo, en algunas guías y otras publicaciones.
Los argumentos que se utilizan para desdeñar éste tramo, suelen hacer alusión a la dureza y peligrosidad del tramo, especialmente en su discurrir por la parte alta de la sierra de Fonfaraón. 
Respecto a la dureza, tanto la distancia como los desniveles acumulados a salvar son menores por Hospitales, razón por la que ésta opción permite acortar en una jornada el Camino Primitivo. En éste enlace se hace una comparativa de los dos trazados. 
Y en lo referente a la peligrosidad ¿? ... con buen tiempo, la única precaución que debe tomarse para disfrutar de la jornada, es la de llevar la cámara de fotos, agua y algo de comida, pues con el cierre del bar de Lago, tanto desde Pola de Allande como desde La Mortera, no se encuentra ningún lugar donde avituallarse. 
Con mal tiempo o mucha niebla, en las condiciones actuales de señalización no debería de afrontarse, salvo por conocedores del tramo. Bien es verdad que si se realizase una reposición, con un ligero aumento y repintado, con material fluorescente, de las estacas de madera que existen a partir de La Paradiella, el riesgo de perderse con climatología adversa quedaría considerablemente reducido."

A falta de otros lugares, se pintan flechas en piedras sueltas que nos confirman que no hemos dejado ningún desvío atrás y que avanzamos por la correcta vereda. No deja de ser arriesgado que, en estos, casos, alguien, consciente o inconscientemente, cambie la piedra de posición, tropezando con ella, y con ella la dirección de la flecha, armándose un buen lío. En estos avatares ya hemos visto de todo


Un poco más adelante, en piedras más fijas en el suelo, otras flechas seguirán balizando este trecho


Llega ahora un tramo con abundante piedra suelta en el que hay que ir un tanto más atentos a ver bien dónde ponemos el pie


El intenso color malva de las flores del brezal va aumentando según ganamos altura


Desde los aproximadamente 1.008 metros de La Paradiel.la llegaremos a más de 1.200 en el trayecto al Alto del Hospital. Atrás tenemos El Picu Tableiros con el camino que baja a Porciles


Y más a la izquierda el collado de La Portiel.la con El Picu Caborno


Este viene a ser el último repecho fuerte antes de La Campa la Braña


Allí asoman las copas de los pinos de dicha campera, un buen lugar si necesitamos darnos un respiro antes de acometer el último repecho hacia el Alto del Hospital


En la cuesta paremos cuando lo necesitemos e hidratémonos siempre bien, pues también de producen golpes de calor, y es que, de la misma manera que estas alturas muchas veces la temperatura es sensiblemente más baja que en el valle, en otras el sol cae a plomo


Otra flecha amarilla en otra piedra del Camino, cuya cuesta va suavizándose a partir de aquí


La Campa la Braña es un topónimo eminentemente ganadero, teniendo diferentes acepciones dentro de lo mismo, pues a veces hace referencia a lugares poblados y a veces no, como es este el caso. De ello y de su etimología nos cuenta García Arias:
"En asturiano braña es apelativo de gran vitalidad especialmente en la acepción de ‘pasto alto de montaña donde residen los ganados desde la primavera al otoño’ y ‘aldea de vaqueiros’; sobre braña se forma el verbo brañar que equivale a faer la braña ‘realizar el conjunto de cui dados diarios que exigen los ganados, previos al ordeño y ordeño incluido’. El verbo embrangar o emberangar ‘veranear el ganado en una zona’ supone un étimo *IN VERANICARE. 
Acerca de la etimología de braña se ha discutido ampliamente y, como en toda cuestión muy debatida, las opiniones son variadas; así para Corominas podría pensarse en un origen céltico, *BRAKNA ‘prado húmedo’. García de Diego cree que se trata de un conti nuador del latín VORAGINE. Más convincente resulta la opinión de quienes quieren partir del latín *VERANEAM con un posible sentido de ‘pastos de verano’ . 
Los que parten de esta propuesta admiten que del neutro plural de ver, veris ‘primavera’ se formó el adjetivo VERANUM (EM) > ast. branu ‘vera no’, de donde se siguen los derivados *VERANEUM ( > ast. verañu ‘verano’), *VERANEAM > ast. braña ‘lugar donde pastan los ganados en verano’. Aparece documentado tempranamente en documento del año 853 “braneas pascua quas uulgus dicit seles" que libremente podríamos en tender como una definición de brañas, ‘pastos que la gente llama seles’.

En cuanto a El Picu l'Áigla o Águila (1.138 m). "En buena parte del asturiano, las aiglaslas ailas son las 'águilas', en cualquiera de sus especies: aves muy observadas por los lugareños de los pueblos por el peligro que suponían para el ganado menor, sobre todo. Las águilas también se interpretaban como signos de varias cosas: animales muertos, cambios del tiempo...", cuenta Xulio Concepción, topónimo "aplicado a lugares frecuentados por las águilas con varios objetivos: cría, punto estratégico de oteo, o de merodeo sobre poblados y sembrados."



El cuanto al Picu Formiguera o Pena Formigueiru su nombre se debería a su forma de 'hormiguero'. Más abajo, La Fontanica es un diminutivo de fuente (está cerca La Fonte la Barrera), mientras que Porciles, nombre del río y de esta parroquia tientense, puede deberse a la abundancia de jabalís (puercos/cerdos salvajes) o al nombre de un antiguo posesor, Porcilius. Más abajo vemos la gran curva de la carretera AS-219 Luarca-Pola de Allande. El otro camino cruza el río un poco más abajo, subiendo a La Chavadoira 


La construcción de dicha carretera se contempló cuando, a finales del siglo XIX, se quiso comunicar de manera efectiva varias villas del occidente asturiano, naciendo la de Luarca-Pola de Allande, la actual AS-219, que no obstante se demoró mucho, pues parece ser no se dio por concluida hasta 1926


La apertura de esa y otras carreteras relegó a los antiguos caminos a a vías pecuarias, aunque este en concreto dice Víctor Guerra que "no tuvo la importancia que se dice y menos si la confrontamos con la que desfila por el valle hacia Pola de Allande". Aún así, entre los hospitales de acogida, ya avanzada la segunda década del siglo XX aún seguía en servicio el de Fonfaraón, como enseguida vamos a ver


Si bien no hemos parado de subir, la dureza de la ascensión se ralentiza en este último trecho antes de alcanzar el pinar


La senda hace un poco de curva a la derecha antes de llegar a la campa


Sigamos la línea de pequeños postes con flecha amarilla colocados en este tramo en el que, con niebla espesa, podemos vernos en un apuro si no conocemos muy bien la zona


Por eso es que hay uno cada pocos metros. Son absolutamente imprescindibles, sin embargo han desaparecido algunos, como ya hemos podido comprobar


Aunque el Camino está pisado, del paso continuo de peregrinos y también de montañeros, cuando las circunstancias climáticas son adversas el sentido de la orientación se pierde y es fácil llegar a situaciones de angustia, sobre todo con personas a tu cargo, aunque incluso vayas bien de fuerzas y de ruta


Un lugar perfecto para acabar la cuesta que invita a realizar una parada en este rellano arbolado y con sombra


Aquí vemos, por ejemplo, cómo el Camino 'se pierde' en la pradería. Algo sin mayor problema pues vemos un mojón jacobita un poco más adelante, pero con niebla la cosa cambiaría


La Campa la Braña no es toda llana, tiene también su cuesta. Más arriba se va al pinar más grande, el que veíamos en la distancia


Además de mojones, flechas y postes, referencias visuales como El Picu Cimeiro, que volvemos a ver, cada vez más cerca, nos sirven como buena orientación... cuando se ven


Aquí cerca tenemos la ladera de La Chana, que también nos sirve de referencia visual, pues pronto subiremos por su cuesta, un poco más a la izquierda


Ese mojón hace tiempo que ha perdido su concha; se le han pintado dos flechas amarillas


Con visibilidad no hay mayor problema. Se localiza la continuidad del Camino fácilmente

 
Todas las señales, siempre bien visibles... y se ve toda la fila de postes, hasta arriba


Pero he aquí este mismo lugar con niebla. Incluso aunque se sigan las indicaciones surge la sensación de incertidumbre ante lo que te puedas encontrar, o no encontrar, más allá


Nunca agradeceremos pues lo suficiente la existencia de estos hitos en el Camino, así como a quien los repone y repinta


No deja de ser esta otra cuesta 'corta pero importante' en nuestra ascensión al Alto del Hospital


La relativa lejanía respecto a la carretera y a núcleos poblados, que ni siquiera se divisan desde tramos como este es, acaso más que la dureza física de la ruta, el mayor hándicap del Camino de los Hospitales


Pero como bien se dice, en la dureza del Camino Primitivo radica su belleza, "grandes y casi continuadas montañas en su primera mitad, combinaciones de verdes inimaginables, tramos de gran dureza y referencias jacobeas casi de continuo", describe la Xacopedia


Y así, "tras dejar atrás un monasterio de tradición peregrina como el de Obona, será necesario decidir si se sigue por Pola de Allande o por la impresionante y casi mágica sierra de los Hospitales -restos de algún hospital, soledades, naturaleza-. Ambos itinerarios vuelven a unirse en el puerto del Palo (1146 m), unos 15 km más adelante si se va por Hospitales y unos 18 si se ha seguido por Pola"


Este tramo, con nieve, a finales de la primavera. Aunque nieva cada vez menos no es en absoluto imposible que estas alturas se cubran de blanco casi llegando el verano o acabando este. Granizos y ventiscas incluidos y más 


Por supuesto, que a nadie se le ocurra hacer la ruta nevando o recién nevado. Estas fotos se sacaron con la nieve ya cuajada y desapareciendo, quedando únicamente algunos neveros en los lugares más umbríos, como este en el pinar


Va acabando esta cuesta 'de pinar a pinar' y nos encontramos con otra deliciosa campera llana y verde


Paraje idílico y bucólico, que también invita a detenerse, aunque solamente sea un instante, para recuperar aliento mientras contemplamos el paisaje


A nuestra derecha, las cumbres de La Sierra la Muria. Más en la distancia y al norte alto de La Sierra Leirosa, cerca de Bustantigo (Allande), con El Picu Mancebón (1.035 m), donde está ese otro collado llamando también La Paradiel.la. "Se trata de una culminación alargada en "Un" muy abierta, con predominio de la dirección de este a oeste y con varias cimas superiores a mil metros, de las cuales la de cota 1.035 sirve de límite entre los concejos de Villayón, Allande y Tinéu", leemos en la Enciclopedia del paisaje de Asturias


Más al norte aún, es El Picu Ventosu (894 m), en Villayón, con el Parque Eólico El Segredal. Mucho más en la lejanía adivinamos, más que vemos, la Serra Penouta en Boal, ya cercana a la costa naviega


Y mucho más cerca, volvemos a ver El Picu Mul.leirosu, que va a ser otra referencia visual hasta pasado el Alto del Hospital, como hemos dicho ya


Atravesamos el pinar en dirección al siguiente mojón de esta hermosa campa


Prado adelante, el Camino forma un pasillo hacia los últimos pinos


Vuelven a verse aquí los postes con flecha amarilla alineados a la derecha del trayecto


Como tantas veces decimos, cuando hay visibilidad no hay problema ninguno en seguir el itinerario, cuando no, estos postes nos dan la vida. Estamos en un lugar un tanto complicado para volver atrás. Por esta zona fue donde se produjo el rescate antes reseñado


En este caso la referencia es ver lo más pisado del suelo, encontrar los postes y otras flechas, pintadas en algunas piedras y subir


Naturalmente, si está también lloviendo a cántaros o granizando, y vas con gente a tu cargo, el problema se complica. Nadie, ni el más experto, está libre de percances similares, por lo que recomendar precaución siempre es bueno por mucho que se insista


Ahí tenemos la cubre de La Chana, llamada así por la llanura de su amesetada cima, donde hay una laguna, cercana al Camino pero oculta a nuestra vista


Este es el repecho, a nuestro entender y parecer, pues otros pueden pensar otra cosa, más complicado, pese a lo corto, de toda la ascensión. En el que los bicigrinos, que volvemos a ver arriba, cerca de la cima, posiblemente incluso habrán tenido que llevar la bicicleta al hombro en alguna ocasión


Pero, una vez arriba, el Camino es llano y, aunque aún nos aguarda alguna cuesta, estimamos que ninguna será tan dura como las que acabamos de dejar atrás. Estamos ya muy cerca del techo de la ruta, techo también del Camino Primitivo para quienes hagan el Camino de los Hospitales


Animados por ello, acometemos con fuerzas renovadas el que viene a ser el último recuesto de cierta importancia. Otras cuestas notables es la de la ladera del Picu Cimeiru y, sobre todo, la del Picu la Freita, muy cerca ya de El Palo, pero aún nos aguarda un buen trecho hasta ambas


Como suele suceder, al principio se sube suavemente y todo parece pan comido, pero salvo que tengas unas condiciones físicas titánicas, con todo lo que hemos dejado atrás, para nuestro sufrido cuerpo, especialmente pies, piernas, espalda... , toda cuesta es a estas alturas una esforzada trepada


Paso a paso vamos viendo que el Camino se va volviendo 'pindio, pindio', dejando de apreciarse, realmente ya desde bastante más atrás, pero aquí de manera más evidente, señales del paso de ningún vehículo


Estamos en una verdadera cañada ganadera, empleada sobre todo por vacas y caballos en busca de pastos frescos y por algún ganadero en pos de sus reses, además por supuesto de peregrinos, sin duda el grupo más numeroso tras caballerías y vaquerías


La subida es de esas rectas en las que se gana altura de manera rápida, llegando ya al final de los pinares...


Mientras hay prado, la subida es poco complicada. Ahí a nuestra derecha tenemos de nuevo la 'corona' del Picu Cimeiro a la vista


Toda su cima es un canchal de morrillos; algunos dicen que es consecuencia de los muchos rayos que en ella caen, otros que es producto de la erosión en la roca mullida o blanda, que se corrompe fácilmente


La cañada forma un pasillo ancho entre tojales y brezales, bien pisado y perfilado


Aquí da la sensación de que el Camino se divide en dos en una bifurcación, pero realmente es vegetación que crece en medio y todo va hacia el mismo lugar


A partir de aquí empezamos a ver postes con flecha a la izquierda de la senda


Lo cierto es que parece hubiera una 'proliferación' de senderos. Sigamos los postes y no tendremos mayor problema


Efectivamente, eso es fácil con un día tan estupendo como este...


Cuando se llega a ver los postes casi hasta el final de la subida prácticamente...


Pero este es ya otro cantar; la referencia es subir, fijarse en los sitios más pisados, e ir encontrando flechas, en los postes o en las piedras


Repetimos insistentemente, nunca agradeceremos lo bastante a quienes las reponen y repintan


Si en días despejados bien que nos valen en esta cuesta cada vez más pedregal, nos podemos figurar con niebla...


Y seguimos la ascensión a La Chana por un terreno cada vez más pedregoso


Entre estas peñas que afloran a la superficie es fácil que los bicigrinos hayan tenido que levantar la bicicleta del suelo y llevarla a hombros en más de una ocasión


El Alto del Hospital, un poco a nuestra izquierda, ya a un paso


Pero la cuesta aún no se ha acabado, aún se requiere un esfuerzo más


Tal vez sea necesaria una parada momentánea para dar tregua a nuestras castigadas articulaciones...


El Camino hace aquí un poco de curva a la izquierda antes de terminar la subida


Terminamos el giro y seguimos 'trepando'. Este es el lugar que algunos dicen que es 'casi escalada', entendemos que un tanto exageradamente


O... no tanto, hay tenemos otro repecho recto y abrupto. Lo cierto es que, desde abajo, no parecía tan largo el tramo entre La Campa la Braña y La Chana


Y es que las distancias, como siempre decimos, se multiplican varias veces cuando se hacen caminando. Por eso los horarios demasiado programados estudiados sobre el papel no siempre suelen cumplirse


Allí tenemos el mojón donde estaban antes los ciclistas al acabar el remonte, pero lo que en llano nos lleva cinco o seis minutos puede duplicarse al menos al ser en ascenso. Contando además con el cansancio acumulado


A nuestra izquierda, ganado pastando en las camperas desde aquí al Campu Tabión, observemos las sendas que abre entre los brezales al desplazarse


Un último 'zigzagueo' y parece que sí, que este es ya el último 'subidón'


Esta parte sigue convenientemente balizada...


Observemos cómo los caminantes esquivan los pedregales pisando en la zona más terrosa y haciendo senderos


En otros lugares, la cosa se complica más. Ahí arriba tenemos el mojón que señala el final de la cuesta t, un poco a la izquierda, una cruz de madera, tal vez en recuerdo a algún peregrino


Y estos son los últimos metros ya. Fijémonos en la base de hormigón del poste a nuestra derecha


Aunque el poeta dice que no hay que "volver la vista atrás", nosotros lo hacemos frecuentemente


Y así admiramos, la serena quietud y majestuosidad en las cumbres, como la del Picu Mul.leirosu, aquí entre las brumas que vienen de la costa


Senda de tierra ya sin piedras o apenas


Y por fin llegamos al mojón, próximos (relativamente) a la cima de La Chana y Alto del Hospital


Aquí enlazamos con otro camino y enlazamos a la izquierda. Un poco más allá está la cruz que veíamos al subir


Por fin algo de trayecto llano. Podemos decir, siempre en nuestra opinión, que las cuestas más duras de la Ruta de los Hospitales ya las hemos dejado atrás al llegar aquí


Entre las piedras al pie del mojón encontramos una placa dedicatoria de mármol con una concha jacobea grabada y la inscripción:
CHARIN (MAMA)
NOS ENSEÑASTE
UN CAMINO DE AMOR
ET SUSEIA
OCTUBRE 2017

Hemos dicho que, a nuestro entender, han sido las de atrás las cuestas más duras, geográficamente, entendemos. Lo que no quiere decir que haya quedado atrás lo más duro del Camino según cada persona, pues la fatiga se irá acumulando y las reservas, de agua sobre todo, acabando


Recordemos que, salvo que concertemos servicio de taxi en La Marta (carretera AS-364) o en El Palo (carretera AS-14), el final de etapa no será hasta Berducedo seguramente, salvo que alguien abra algún establecimiento (en Llago, por ejemplo, donde el cierre del bar de Casa Serafín supuso una pérdida muy sentida entre los peregrinos de ambas rutas), o incluso más allá, en A Mesa, ya en el concejo de Grandas de Salime...


Bajo nosotros y a nuestra izquierda, la cabecera del valle del río Porciles. En primer término El Picu la Fontanica y, cuesta abajo, El Prau L'Oso, La Vachina, El Visu, El Rebinar La Braña y La Reguera. A la derecha La Pena Formigueira con El Buñu más a lo lejos


Más abajo volvemos a ver un poco de la carretera, que pasa sobre el río Porciles, al igual que el otro camino, bosque allá por sus vegas, con El Picu Montouto a la izquierda y El Picu Ente los Cuernos a la derecha. Aquí cerca y también a la izquierda es toda la ladera sur de los picos Tableiros y La Cabanina


La villa de Tineo/Tinéu al pie de La Sierra Grullomayor a su izquierda, bien reconocible siempre por su forma alomada y su parque eólico


A sus pies vemos algunos pueblos del Camino, por los que hemos venido, como Villaluz, Vega de Rey (Veiga) y Campiello; en medio, El Picu la Cierva (688 m)


Desde la villa va en dirección a Allande el que Rafael Lorenzo denomina el Camino de Mirallo, que fue ruta más rápida y directa por la que iban muchos peregrinos de antaño; pueblos coo Máñores o Máñules, Piedrafita, Santuyano, Relamiego, Gera o Xera, Mirallo (donde hubo malatería u hospital de leprosos), Relamiego, San Facundo o San Fabondu, San Félix, Cabanas...


Más al sur discurre la Senda Rierana de la Barca, así denominada también por Rafael Lorenzo, la cual ni pasa por la capital del concejo, pues como hemos dicho sigue la ribera del Narcea desde Cornellana, subiendo por Villanueva de Sorriba y Arganza, donde hubo monasterio y hospital de peregrinos, prosiguiendo por Tamallanes a ganar tierras por El Pontón, al sur del monte El Buñu


Aún entre las brumas es distinguible, por el color claro de sus rocas, la gran hendidura de formación natural de La Fana Xinestaza en La Pena la Fana (1.426 m), de la Sierra la Cabra, esta de formación natural, por el color claro de sus rocas (arriba a la derecha de la foto)


Se trata de una fana o argayu, corrimiento y desprendimiento de tierras y rocas en su abrupta ladera. A diferencia de otras formaciones similares, esta no es producto de la ruina montium o procedimiento extractivo aurífero romano sino una formación natural aunque, como suele suceder, siempre hay una leyenda, en este caso que la hizo el propio diablo arrastrando a su madre por los pelos, un dantesco panorama muy alejado de la realidad, por supuesto, ya discernida por el ingeniero de minas Guillermo Schulz cuando la visitó a mediados del siglo XIX, escribiendo así de ella en su Atlas geológico y topográfico de Asturias publicado en 1858, en el que se dice que "dan a esta clase de accidentes en las montañas de cuarcita, el nombre genérico de fana, especialmente cuando el revenimiento es muy grande", añadiendo esta explicación descriptiva:
"... a tres leguas al sur de la villa de Tineo, cuyo primer desgaje ocurrió a fines del siglo pasado y habiéndose agrandado sucesivamente en los tempporales de lluvia, es hoy la mayor y más asombrosa de Asturias, y concluirá en los siglos venideros con cortar hondamente en dos la elevada sierra de la Cabra, en cuya ladera occidental se halla este hundimiento, y ha cortado ya más de la mitad del espesor o anco de dicha sierra, tiñendo de blanco con sus arenas en tiempo de lluvia el agua del río Genesztaza que corre por su pie."

Y es que su roca de cuarcita "es tan resquebrajada y deleznable que no puede sostenerse en las rápidas laderas de su respectiva montaña y donde, ayudada su poca coherencia por una resudación especial del terreno, se ha desgajado parte de la montaña y sigue agrandándose paulatinamente el revenimiento desde el pie hasta la cumbre de la sierra, presentando semejante ruina un aspecto en alto grado imponente, máxime cuando el observador la ve desde algún cerro enfrente y del lado del sol por entre las ráfagas de nubes o niebla", sigue diciendo Schulz


Mirando atrás, vemos todo el camino que acabamos de subir desde el pinar de La Campa la Braña y más allá el collado de La Portiel.la a lo lejos, entre El Picu Tableiros y El Picu Caborno


El Picu Mul.leirosu, La Chana Mul.leirosu, Las L.lagunas, La Chana Fontón, Pena Mosca, El Raboiro y El Picu Rebustiello cerrando por el norte el valle del río Bárcena


El Picuventoso y el Parque Eólico El Segredal, con la Sierra Busmente en lontananza, al norte. Un fenómeno bastante frecuente en verano es que, tras disiparse las nieblas de la mañana, producto en buena parte del agua evaporada en los embalses, llegue por la tarde la bruma del mar, por la evaporación del agua del Cantábrico, tal y como vemos ahora


El ganado en su cañada por La Campa la Braña. En un momento, la bruma marina llega a Fonfaraón, dada su proximidad a la costa 


En días así tanto se peca de apurarse como de rezagarse, pero son las condiciones climáticas características de esta montaña


En esta foto de finales de abril, ya avanzada pues la primavera pero cuando aún permanecen las nieves de las últimas invernadas, la vista llega a toda la línea de cumbres de los puertos de la Cordillera. En días muy claros pueden llegar a verse Peña Ubiña e incluso los Picos de Europa


La parte negativa, el Camino encharcado


Las montañas más altas perfilan sus cumbres con el manto blanco de la nieve


Pero el cambio de estación no garantiza que no vayamos a enfrentarnos a la niebla que surge en cualquier momento...


Seguimos con fotos del verano, que es como verán el panorama la mayor parte de los peregrinos. Recorremos la ladera de La Chana  en llano y en recto. ahora en dirección sur


El Camino se distingue ya bien, de tierra y piedra, bien trillado


A falta de otros lugares, las flechas amarillas son pintadas en las piedras del Camino


Camino que empieza a hacer un poco de curva a la derecha, bordeando la ladera de La Chana


Seguimos el rastro de las flechas pintadas, pero no ha de haber mayormente riesgo de pérdida



Otra preciosa vista del valle del río Villaverde a nuestros pies, entre El Tableiros y La Fontanica, con la carretera a lo lejos


Nos acercamos a La Fana Recuébanos, hito aurífero de la antigua minería y sus viejas sendas, como nos dicen en la Guía visual del Camino Primitivo


Las estampas de los caballos pastando y trotando en libertad se van haciendo más frecuentes según nos adentramos en los grandes pastos de la sierra


Constituyen sin duda uno de los símbolos del Camino Primitivo y más en concreto de esta Ruta de los Hospitales


Estas escenas son de lo más fotografiado de la ruta. Quienes vayan por el camino del valle es muy posible que también se las encuentren al enlazar con esta ruta en el puerto de El Palo


Reiteramos que no son exactamente "caballos salvajes" como alguien alguna vez escribe, son pastos libres comunales y aquí los suben los ganaderos en verano: rebaños de caballos como este y de vacas, como el del fondo


Tierra eminentemente ganadera, de ganado suelto y libre, sin estabular, al menos en verano


Yegua y potro


Familias caballares, las yeguadas 


Pastando en la inmensidad verde


Yegua y potro


Abajo, el camino hacia La Campa Chavadoira con desvío hacia La Puela, la capital allandesa, no señalizado insistimos, pero que enlazan ambos destinos con el camino 'de abajo' o del valle


El Camino de los Hospitales, mientras, completa su giro a la derecha mientras recupera la dirección oeste dando vista a la L.laguna Recuébanos, alrededor de la que pasta el ganado, así como por El Campu Tabión


Esta sería una de las lagunas que se aprovecharon para el agua de los lavaderos de mineral que dieron nombre a La Lavadoira, L.lavadoira o Campa Chavadoira. En la distancia reconocemos muy bien El Picu Caniel.las o Caniechas, por su forma cónica o piramidal


Aquí al fondo asoma ya la loma de El Picu Panchón (1.411 m), el más alto de Allande, concejo al que estamos entrando en este tramo, pues la frontera está señalada por el canto del monte La Chana y Alto del Hospital hacia La L.laguna Recuébanos


Pronto aparecerá, a su derecha, el puerto de El Palo. Ahora vemos a su izquierda El Picu los Campos (1.198 m)


Más atrás, La Sierra los Llagos o Serra dos Llagos, otra de las que forman, hacia el sur, la dorsal asturiana, límite entre las cuencas de los ríos Narcea y Navia y divisoria geográfica, lingüística y cultural. A ella le sigue la del Valledor


El Picu Panchón se considera parte de esa sierra, así como de la de El Palo, que no deja de ser una prolongación de la misma que, por el Alto la Marta y el collado Santiellos, enlaza con esta de Fonfaraón, como pronto vamos a descubrir


A nuestra derecha, una vista de la laguna y sus camperas, secas en verano


Más verdes y con agua en la primavera, cuando aún hay neveros en los puertos de la Cordillera, Más abajo son las serranías canguesas del Alto Narcea, como La Sierra l'Acebu, solar del santuario mariano de dicho nombre, de gran tradición romera y fiesta renombrada el 8 de septiembre


Según avanza el estío se transforma en una charca y los rebaños buscan en agua en otros sitios


El Picu Panchón es ahora nuestra referencia visual más inmediata hacia un nuevo escenario y un nuevo paisaje, la ladera meridional de La Sierra de Fonfaraón sobre el valle del río Nisón y hacia El Palo...


Nuestra referencia es en este momento El Picu Panchón, cuya silueta veremos durante toda esta travesía hasta El Palo y más allá, a partir de Montefurao, cada vez que miremos atrás desde alguna altura prominente, al menos hasta la Serra do Acevo, en el paso a Galicia


"Su estructura geológica a base de canchales cuarcíticos fruto de la gelifracción hace que la cubierta vegetal sea casi nula", nos dice la Enciclopedia del paisaje de Asturias, a no ser los brezales que cubren buena parte de esos pedregales. Fijémonos, abajo, en la línea de la carretera AS-14, La Carretera del Palo, como se la conoce en ese tramo


Y es que desde aquí y a la derecha del Panchón ya empezamos a ver el collado de El Palo, paso de dicha carretera y del Camino, o mejor dicho 'caminos', pues ahí confluyen este Camino de los Hospitales con el de abajo o del valle

 
Situado a 1.146 metros de altura... o 1.147, como dice la Enciclopedia del paisaje de Asturias, añadiendo a continuación:
"Por sus camperas pasta el ganado vacuno y caballar en semilibertad. En el mismo alto se encuentran diversos testimonios del laboreo aurífero romano (Allande); las explotaciones auríferas de la sierra del Palo. Un gran depósito, varios canales y el camino de Santiago, que reaprovecha uno de ellos en su descenso a Montefurado, completan este lugar, azotado por vientos permanentes"

"La vegetación es rala, a base de monte bajo y algunos pinos de repoblación. Pasa por la misma la AS-14 con dirección a Grandas", algo que es extensivo a todas estas cumbres cimeras de estas sierras. A lo lejos divisamos Pena Palanca (1.128 m), en la frontera de Allande con el concejo de Grandas de Salime


A la derecha del puerto vemos El Picu'l Palo (1.221 m), cerca de cuya cima baja este camino a unirse con el otro, a escasos metros de la carretera pero sin llegar a pisarla


A la derecha de El Palo, el Camino de los Hospitales discurre hacia el puerto por L'Estreitín (1.183 m) y Las Freitas (1.204 m), donde se encuentra la famosa Fana la Freita, A Freita, Fana da Freita y Fana o Freita de Freitarbón (recordemos que estas sierras se encuentran en plena transición cultural y lingüística del asturiano occidental al asturgalaico), a cuyo otro lado veremos la impresionante fana o derrumbe, inmenso tajo de la minería romana de la ruina montium


Aquí, atravesando el Camino, un rebaño de vacas forman un improvisado puesto fronterizo y comité de bienvenida del peregrino a tierras allandesas


La frontera de concejos forma aquí un ángulo, como lo ha formado el Camino, y del Alto del Hospital y cima de Pena la Chana sigue hacia el oeste por la cumbre del Picu Cimeiro (1.292 m), que vemos ahora por su falda oriental, destacada referencia visual y geográfica en la Ruta de los Hospitales


A la izquierda del Picu Cimeiro vemos el Alto la Marta (1.105 m), entre el pico de este nombre, a la derecha, y el de La Casilla, originalmente llamado Alto la Bel.lida o La Bechida) a la izquierda (y a la derecha de Las Freitas), otra referencia caminera muy importante


Y es que allí cruza el Camino la carretera AS-364, lugar en el que puede por ejemplo recogernos un taxi si nos ha surgido algún imprevisto. Desde aquí se divisa en días claros la Sierra de Muriellos y los montes de Los Oscos (Os Ozcos), en el extremo occidental de Asturias, llegando a divisarse algo de Galicia


Estamos pues en un lugar muy importante pues desde este paso del Alto del Hospital, a unos 1.200 metros de altitud aproximadamente, sería el primer lugar desde el que veríamos tierra gallega en el Camino Primitivo


Vemos el Camino subir, por la cima de la sierra, hacia Las Freitas, donde un pequeño pinar señala el lugar en el que está La Fana da Freita, que como hemos dicho veremos al otro lado de la montaña


Un poco más abajo de divisa, muy recta, una 'antigua' o canal de las antiguas minas de oro que recorre la ladera pasando también bajo El Picu'l Palo o L'Estreitín en dirección de La Marta al puerto, de la que nos cuentan también en la Guía visual del Camino Primitivo:
"Las antiguas son canales excavados en las laderas montañosas para transportar naturalmente el agua que se utilizaba en las explotaciones mineras. Es de significar que la pendiente de estos trazados en algunos tramos era mínima entre los puntos de partida y llegada fuese cual fuese la distancia por recorrer. 

Se puede ver claramente en las cotas por las que discurre el trazado indicado en los mapas. Normalmente tienen una primera pendiente que acelera el agua con el fin de vaciar las aguas acumuladas en las balsas receptoras del líquido elemento, para luego relajar el paso y que no horade el canal haciendo que el agua fluya a una velocidad más suave para llegar al destino previsto para uso. Por ejemplo 1130 al comienzo del Alto de El Palo y 1120 en el alto de la Marta, para recorrer unos 3,4 kms. Desde el Alto de La Marta vuelve a coger algo de velocidad para el segundo tramo y suavizarse nuevamente en su recorrido hasta la explotación del Alto de Lavadoira. 

Aunque no toda antigua es lo que parece y hay quien interpreta que tales canales, en algún caso, era realmente una vía de tránsito. 

Tal vez así lo fuera una vez que dejaron de utilizarse para fines mineros o incluso polivalentemente cuando no se hacía pasar el agua por ellas. 

Desde la ruta por el Camino Oficial se puede apreciar el trazado de dos de las antiguas que bordeaban el lado Este de la sierra de Fonfaraón."

Justo en el lugar donde la 'antigua' llega a El Palo (a la izquierda), lo hace también el 'otro Camino', el cual tal vez podamos reconocer a la derecha de la carretera, subiendo una imponente cuesta, donde hay un pinar en forma de 'Y'. Según avancemos veremos más de su trazado valle arriba


Distinguimos los edificios de la Subestación Eléctrica del Parque Eólico Sierra de El Palo, así como las altas torres de alta tensión que caracterizan en paisaje de 'El Palo allá', como se denomina a la parte occidental del concejo de Allande, pues transportan también la energía eléctrica del Salto de Salime, gran embalse que transformó toda la comarca asturgallega


Existe otro camino para subir a El Palo, el cual fue oficial hace años: sube desde la capital allandesa por El Mazu a El Panchón por la braña Braniecha o Braniel.la y llega a la carretera AS-14 poco antes del puerto, en La Fonte las Muyeres


Tras la apertura en 1883 de la carretera de La Puela/Pola de Allande a Cangas del Narcea se hizo, en una segunda fase, la carretera a Berducedo por El Palo, lo que significó el abandono del viejo camino por el valle de La Ferreirada, por donde va la ruta 'de abajo' y su reconversión en vía pecuaria


La carretera fue prolongada hacia Grandas de Salime cuando en la posguerra el embalse citado anegó numerosos pueblos, caminos y la antigua carretera a la capital grandalesa por El Valledor


Con la carretera AS-14 coincidiremos frecuentemente y a veces pasaremos justo al lado, pero no la pisaremos, salvo para cruzarla en Llago, luego cruzarla llegando a Berducedo y apenas unos escasos metros atravesando este pueblo, hasta llegar al Salto de Salime, pasando entonces por ella sobre El Muro, en la presa y siguiéndola en cuesta, un buen tramo eso sí, hasta las cercanías de la villa de Grandas


Puede parecer que estamos muy cerca de El Palo y, por lo tanto, del final del Camino de los Hospitales (que no de la etapa del día, a no ser que nos recoja un taxi), pues visto en línea recta está muy cerca de aquí (4,70 km), pero el Camino hace una gran 'U' invertida (o más concretamente una serie de ellas), siguiendo la orografía de los picos de estas sierras, duplicando casi el recorrido (unos 7 km o poco menos)


Recorrido que, volvemos a recordar, no hemos de pensar en tiempo y esfuerzo yendo en llano, sino que tendremos varias subidas y bajadas. La primera subiendo por la ladera sur del Picu Cimeiro, donde alcanzaremos el 'techo del Camino Primitivo', a unos 1.240 metros de altitud aproximadamente


Nunca incomodemos al ganado, ni lo espantemos ni armemos algarabías ni le demos comida. Tampoco le tengamos miedo pero guardemos con él una oportuna y cortés distancia


El ganado tiene sus propias de peregrinación, en busca de pastos y hacia lagunas y manantiales. Un poco más arriba hay otra, en el llamado Collado del Hospital, entre La Chana y El Picu Cimeiro, que quiere decir 'el más alto', pues es la máxima altura en este sector de La Sierra de Fonfaraón


Parece que siguiesen la ruta de dicha laguna a la de Recuébanos, la cual se cruza aquí con el Camino de Santiago


Una foto de este emblemático mojón cuando aún tenía la concha amarilla sobre azulejo azul, con La Marta al fondo. Hemos de decir que desde el Alto la Marta y una vez cruzada la carretera existió otro camino que fue oficial, el cual iba directamente a Montefurao sin tener que subir a El Palo, discurriendo al pie de la Fana da Freita y cerca de la braña de Vallinadosa o Valladosa, al otro lado de la Sierra del Palo, pasando además al lado de la Cova de Xan Rata, galería aurífera romana


Esa ruta, a la que le dedico la oportuna entrada de blog, solamente la recomendaría a quienes ya conozcan los otros dos caminos oficiales y en días despejados, pues su señalización ha ido desapareciendo con el paso del tiempo. Es muy posible que fuese una ruta más empleada tras la desaparición del llamado Hospitalín de la Freita en el siglo XVIII, el primero de los desmantelados en esta ruta, pues estaba totalmente expuesto a fuertes vientos desde los cuatro puntos cardinales


Allí al otro lado del Navia se yerguen y suceden las colinas y montes de Pezós o Pesóz y de los concejos de Los Oscos (Ozcos), sierras de A Bobia, Ouroso, concejo de Abres y algo de Galicia por A Mariña occidental. Adivinamos o ansiamos ver o identificar, la Serra da Caldeira, por donde va el Camín Vello hacia Mondoñedo, una de las variantes del 'camino hermano' el Camino Norte de Santiago al pasar de Asturias a Galicia, que como este, el Primitivo, también tiene sus opciones alternativas


Mar de nubes, siempre bello aunque a veces no nos deja ver referencias geográficas y camineras importantes


El mojón en primavera temprana, durante el deshielo, mirando hacia El Palo y El Panchón


Y aquí hacia el Picu Cimeiro, en nuestra dirección


Un día que, de repente, se nubló y amenazó tormenta, que por suerte no cayó


Vídeo en verano desde este mismo lugar...


El mojón en la actualidad: una gran flecha amarilla compensa la pérdida de su concha


Volvemos a ver las filas de estacas marcando bien la ruta, complicada en este punto cuando se cubre de niebla, pues el Camino se 'sume' en la pradería


De frente y un poco a la izquierda vemos unas murias y dos cabañas. La primera se empieza claramente al fondo: la segunda, unos metros más atrás y casi oculta por unos árboles, fue el Hospital de Fonfaraón


Al otro lado de la ladera, y a un kilómetro y medio escaso estaba el de Valparaíso, cuyo solar veremos un poco más adelante


Unos tres kilómetros más allá estaba, pasando La Marta, el ya citado Hospitalín de la Freita. La escasa distancia unos de otros da idea de la dureza de esta ruta y su trasiego de gentes


Luego, a otros tres kilómetros y una vez bajado El Palo estaba el de Montefurao. Los romeros del 'Camino de abajo' únicamente necesitaban el de Cimadevilla, en la capital allandesa, hasta el dicho hospital de Santiago de Montefurao, que se conserva como casa particular, al igual que su capilla, dedicada a Santiago


Fijémonos cómo sube la carretera de El Palo, desde abajo a la derecha por la falda sierra de su nombre y entre árboles, hacia El Panchón, arriba a la izquierda, donde desaparecen las arboledas. Bastante más abajo y desde La Puela, ascendiendo sin parar por el valle del río Nisón y sobre todo desde su último caserío, el de La Reigada, asciende el camino del valle


Dicho Camino cruza la carretera al pie de El Palo (se ve el lugar, justamente en medio de la foto) y sube el gran repecho hacia el nacimiento del río Nisón todo recto hacia el puerto donde, antes de llegar al alto y juntarse con este Camino de los Hospitales, halla una fuente-abrevadero, de la que apenas mana nunca más que un hilillo de agua


Existieron otras rutas, también por Allande, pero al otro lado de El Picu Panchón y más al sur de El Palo. La Gran Enciclopedia Asturiana cuenta por ejemplo "de las hospederías monásticas de Celón y Villaverde bajo el cuidado de los monjes benitos". Esas rutas seguirían hacia la Sierra del Valledor y sus pasos de montaña, viejas sendas que quedaron cortadas por el embalse de Salime y por lo tanto ya intransitables en ese punto


Esas rutas tampoco pasarían por la capital allandesa, la cual está abajo en el valle del Nisón. Especialmente interesante es que en la antigua iglesia monacal de Santa María de Celón o Zalón existe una representación de San Miguel matando un dragón que la tradición popular dice es un peregrino matando al terrible cuélebre devorador que se comía a los difuntos del camposanto y a los peregrinos que por allí pasaban. En el blog Cuentos peregrinos de Pepe Arlote se da cuenta de ello:
"Cuentan que en el Camino Primitivo, en el concejo de Allande, se encuentra la parroquia románica de Santa Maria de Celón, donde subsiste el mito del «cuélebre», un demonio convertido en serpiente alada por la mitología asturiana, que devoraba los cuerpos sepultados en el convento y se apoderaba de las almas de los peregrinos y peregrinas que  pernoctaban en aquella capilla. Ni siquiera los monjes benedictinos, que habitaban atemorizados e impotentes aquel monasterio del siglo IX, se atrevieron a combatir al reptil en aquellos años de la Edad Media, pues consideraban que un enfrentamiento directo sería una imprudencia tal que conduciría al valiente a una muerte segura. Hoy en día, los habitantes de la comarca de Allande todavía recuerdan la leyenda, la cual se vincula con el arcángel San Miguel derrotando a Satanás y conduciendo las almas de los elegidos al paraíso.(...)
Los monjes benedictinos alojaban a los peregrinos y peregrinas en su monasterio, avisándoles de la presencia del «cuélebre» que por las noches entraba por un orificio de la pared para reclamar los exhaustos cuerpos y las atemorizadas almas de los que allí descansaban. Pero, una noche, un peregrino hizo frente a serpiente asestando con su cayado un terrible golpe en la cabeza del reptil hasta matarla."

Aún más al sur iban otras rutas secundarias hacia Galicia, pero lo suficientemente transitables para que pasase por ellas todo un ejército, el del mariscal Ney, el favorito de Napoleón, cuando invadió Asturias desde Lugo en la primavera de 1809 entrando por Tormaleo (Ibias) y enlazando en tierras tinetenses con el Camín Real de Galicia en dirección a la capital asturiana, librando antes la batalla de Peñaflor, de la que hablamos a nuestro paso por dicho pueblo


Como pasó en la cuesta de La Campa la Braña, los caminos parecen dividirse pero todos van en la misma dirección. Sigamos los postes con la flecha amarilla para total seguridad


El propio ganado pisa y marca sus sendas entre el brezal. Con buena visibilidad no hay mayor problema, pero cuando la espesa niebla no nos deja a ver más allá de un paso la intranquilidad de perder el sendero puede hacer mella en nosotros, más si es la primera vez que pasamos por aquí


"Por parte allandesa es la máxima altura de la sierra de Fonfaraón, en el este del concejo de Allande, parroquia de la Pola", dice del Picu Cimeiro la Enciclopedia del paisaje de Asturias. A su derecha está el mencionado "Collado del Hospital de Abajo" que lo separa del Picu la Chana y Alto del Hospital. Al propio monte se le llama Picu del Hospital también, lo que puede dar a error y cierta confusión al localizar tres lugares próximos pero diferentes


Realmente toda esta zona sería llamada 'del Hospital' por el de Fonfaraón, que es, como hemos dicho, la segunda cabaña que vamos a encontrarnos, más allá de los árboles. Atendamos a lo que nos tiene que decir la Guía visual del Camino Primitivo:
"En la propia ruta de hospitales hasta el siglo XIII en el mejor de los casos aparece el primero de ellos, Fonfaraón (en algunos documentos aparece con el nombre de Fanfaraón). 

Si buscamos una referencia de paso sobre los antiguos caminos y las ubicaciones actuales de los hospitales, hubiera habido que trepar desde los antiguos trazados por la ladera de las faldas hasta ellas.  
Para caminar por las cercanías de los mismos tuvieron que realizarse nuevos trazados que con toda probabilidad son los actuales por donde discurre el Camino. 

Las referencias a estas instituciones son las que se ven actualmente. Tres (uno de ellos con sus matices) y un cuarto perdido en la nebulosa arqueológica. 

En la actualidad veremos solamente tres ubicaciones con indicación de los cuatro que existieron y que su fundación se remonta entre los siglos XIII al XV"

Estas "laderas, peladas, con escasa vegetación, dan cobijo a manadas de caballos y vacas", sigue diciendo la Enciclopedia del paisaje de Asturias, tal y como hemos podido comprobar. "Por la ladera allandesa discurre el camino de Santiago proveniente de Tineo y se dirige hacia Grandas por el alto del Palo".


"Tiene fácil acceso desde la carretera de Santiellos, que enlaza cerca de Pola de Allande con la AS-327". El concepto 'cerca-lejos' es muy diferente cuando se hace caminando, obviamente


En la falda del Panchón, una mancha parda señala el lugar en el que está la braña de Braniecha. "Pequeña braña situada bajo el pico Panchón, en la Sierra del Palo, en el concejo de Allande. Se llega desde el Puerto del Palo o desde Penaseita. Hay grandes prados muriados y una cabaña", explica la web asturnatura.com. Por ahí va el casi olvidado 'tercer camino' a El Palo


Nos acercamos a la primera cabaña que, hace unos años, fue cerrada y retechada. Se parece bastante a la del antiguo hospital, justo detrás, aprovechando el terreno en ladera y con tejado a una sola agua. Es muy posible que hubiese formado parte de sus dependencias, como todo el terreno cercado por murias monte abajo


También se colocó una puerta y se cerró. Respetemos siempre al máximo las propiedades particulares. Unos metros más allá un mojón señala el Camino


En este tramo puede formarse algo de barro con las lluvias. El Camino sigue avanzando prado adelante por trazado bastante llano aunque en ladera siempre


El ganado pasta por aquí y busca refugio en estos muros. Dado que la primera cabaña fue cerrada a veces se mete dentro de la del antiguo hospital, que durante un tiempo fue refugio improvisado para peregrinos y un viejo proyecto para rehabilitarla como albergue parece cayó tiempo ha en el olvido


Fijémonos en la profundidad del valle del Nisón que no llegamos a ver aún su fondo, por donde va el otro camino oficial


Pasamos de largo la primera cabaña y nos dirigimos hacia la segunda, la del Hospital de Fonfaraón, del que sus antiguos hospitaleros, al igual que los de Fonfaraón, Valparaíso y otros refugios de acogida allandeses, presumían ser de fundación real, acaso fundamentándose en que Allande habría sido concejo realengo con su Carta Puebla, fundada por el prelado Pedro II pero de acuerdo con Gutier Suárez, el Adelantado o representante en Asturias del rey Alfonso X El Sabio, contando además con la petición vecinal


Pero, caído de nuevo el concejo en la órbita señorial, llegaron a hacerse cargo de él los miembros de la poderosa familia de los Quiñones leoneses en pago a su fidelidad trastamarista, pasando posteriormente por compra a los Cienfuegos, luego condes de Peñalba, los también llamados Señores de Allande, quienes figurarían como patronos de varios hospitales allandeses. Nos lo cuenta así la Gran Enciclopedia Asturiana:
"Siete eran los hospitales que había en el concejo de Allande, para atender a los peregrinos que seguían el camino de Santiago: Cimadevilla, Fonfaraón, Valparaíso, La Freita, Montefurado, Lago y Berducedo, independientemente de las hospederías monasteriales de Celón y Villaverde bajo el cuidado de los monjes benitos. De estas instituciones benéficas, las cuatro primeras estaban ubicadas en la parroquia de San Andrés de La Pola, desconociéndose la fecha de su erección, y aunque los hospitaleros decían que eran de fundación real, se titulaban como patronos de ellas, junto con el hospital de Montefurado, los Señores de Allande, los cuales percibían por esta regalía tres yantares para su persona, criado y perro. Fonfaraón y Valparaíso eran los más ricos, como dueños, en pleno dominio, de extensas propiedades en todo el concejo, así como de importantes rentas, que disfrutaban los hospitaleros o aposenteros en razón de la alberguería, que consistía en recoger a los pobres peregrinos transeúntes dándoles agua, sal, lumbre, una manta y algo en que dormir, por un día, y si estuviesen enfermos había que prolongar su existencia..."

Como vemos, había hospital abajo, en La Puela, y hospitales aquí arriba, en Fonfaraón. Se discute, acaloradamente a veces, sobre qué ruta era la más 'auténtica' o, al menos la más transitada


Se supone que la existencia de una puebla habría hecho que esta del valle llegase a ser la más trasegada, pero dado que por arriba, aunque más fragosa y solitaria, se ataja, es muy posible que se siguiese empleando, incluso una vez ya hechas las carreteras, si no se quería o no se necesitaba bajar a la villa. En el blog El Camino de Santiago desde Asturias leemos de los hospitales de 'arriba' lo siguiente:
"Los cuatro asentamientos hospitaleros que llegaron a existir, en la escasa distancia de la travesía de la Sierra de Fonfaraón, dan claramente a entender lo “áspero escabroso y despoblado” del lugar, dándole el nombre de Camino de Hospitales a este tramo comprendido entre La Mortera y Montefurado.
De los enclaves hospitaleros que se mencionan en numerosos documentos desde el siglo XV; La Paradiella, Fonfaraón, Valparaiso y La Freita, apenas perduran algunos montones de piedras que marcan el lugar de su antigua ubicación a excepción de Fonfaraón, donde todavía permanecen en pie algunos muros y construcciones del viejo asentamiento hospitalero. 
El estado de conservación actual, probablemente no difiera mucho del que presentaba en 1659, según se lee en un documento de la fecha: está arruynado por descuydo de los albergueros Se tiene constancia que el hospital de Fonfaraón, a finales del siglo XIX y en los primeros años del siglo XX todavía se encontraba atendido por una mujer, que mediante el exiguo jornal de una peseta, daba abrigo a los caminantes en una reducida estancia, donde solo había un hogar con poyos alrededor. 
Al frente de estos hospitales figuraban patronos, bien particulares o institucionales; en el caso de Fonfaraón y Valparaíso la titularidad fue usurpada al Patronato Real por los Condes de Marcel Peñalba, junto a las de Montefurado y Cimadevilla de Pola de Allande. De la administración de estos hospitales se encargaba el mayordomo o administrador, cargo elegido por el patrono. 
En el caso de las alberguerías de Fonfaraón el administrador era el propio hospitalero, perpetuándose en el cargo de por vida, para posteriormente ser heredado por su mujer e hijos."

Los caballos se agolpan y apretujan buscando la escasa sobra existente. Si ellos pasan calor, imaginémonos nosotros


El Hospital de Fonfaraón era conocido popularmente como El Hospital de Baxo, para diferenciarlo del siguiente, del de Valparaíso, conocido como El Hospital de Riba. Se tienen noticias fidedignas y documentadas de él desde el siglo XIII, si bien en este paraje pudo haber una aldea o asentamiento, hallándose útiles prehistóricos


Si tenemos en cuenta que esta fue una ruta de paso natural desde tiempos ancestrales, en zona de pastos y de riqueza aurífera conocida antes de los romanos y explotada intensamente por ellos, no es extraña su antigüedad. Los documentos, a partir del siglo XV, mencionan más frecuentemente este y los otros hospitales del recorrido


Víctor Guerra afirma de estos hospitales de Fonfaraón que "hay que decir que son muy tardíos, y de tiempos de muy escaso peregrinaje. Son levantamientos del siglo XIV, por tanto queda en duda saber cual era realmente su vocación, puesto que, en otras partes montañosas de Asturias, también hay ese tipo de establecimientos para refugio de pastores y ganaderos (...), no solo eran deficitarios, sino que su desgobierno y seudoabandono fue un hecho"


Un grupo de caballos se alojan en la cabaña del antiguo hospital; la vaca se lo ha encontrado lleno y cruza el Camino siguiendo su deambular, "los años en que hubo informes de gestión, en ellos se recogen innumerables quejas debido al abandono por parte de los patronos y llevadores que en parte opositaban a la gestión de tales equipamientos, porque de este modo agrandaban sus pastos y su cabaña ganadera", continúa Víctor Guerra


Bien es verdad que esta decadencia era una situación muy generalizada en estos y otros hospitales de acogida, sobre todo a partir del siglo XVII con la decadencia de las peregrinaciones tras la Reforma protestante, que dejó los caminos vacíos de numerosos peregrinos europeos, su 'motor' durante siglos


Pese a que parece estar repleta de 'alojados', nos acercamos a visitar la cabaña que fue solar del antiguo Hospital de Fonfaraón "uno de los multiples hospitales o alberges que jalonaban en estre tramo el Camino de Santiago. Hoy lo habitual es hacer la variante de Pola de Allande al Puerto del Palo, pero el Camino Primitivo pasaba por aquí, por la Ruta de los Hospitales, en la que sin duda es una de las etapas más aisladas y solitarias de todo el recorrido", leemos en la web Caleyando con Cienfuegos en su magnífico reportaje de excursiones por estas sierras tan frecuentadas también por montañeros


"Digamos que tales instituciones funcionaban más bien como refugio de pastores, de ahí que hubiera obligación no solo a dar techo, lumbre, sino también sal", opina Víctor Guerra sobre el uso secular de estos hospitales de acogida, en su opinión más para pastores que para peregrinos


En su mencionado libro Los caminos a la catedral de Oviedo afirma que "Como hospital de romeros y viajeros, es un hecho que el lugar no contaba con las condiciones, necesarias, pues es notoria la escasez de agua". Sin embargo justo detrás lo cierto es que está La Fonte Fonfaraón, que veremos siguiendo camino


El paso sigue cerrado; un cartel informa que esto fue un antiguo hospital del que se sabe desde el siglo XIII. "Este hospital estuvo activo hasta 1918, cuando aún acogía caminantes en una humilde estancia con hogar", anuncian en Turismo Allande


Y en otro maravilloso reportaje, el de Asturgeografic, se nos cuenta que en 1879 decía el erudito Fermín Canella de estos hospitales serranos:
"Hoy están en completo abandono, pues sólo en épocas de estío se encuentra en Fonfaraón medio de albergarse, pues el otro [Valparaíso] está derrumbado; y el hospedaje consiste en ponerse a techo y tomar a veces pan y vino"

Esta es una foto de hace unos años en el deshielo de primavera. Asturgeografic nos informa además que la capilla de la Magdalena del Hospital de Valparaíso "daba servicio también al hospital de Fonfaraón", apareciendo ambos mencionados a finales del siglo XV en el Libro de Prior de la catedral de Oviedo y el de Valparaíso a finales del siglo XIV en el Libro de la Montería de Alfonso XI


Así estaba hace unos años el interior de la cabaña; parte de suelo de losas de piedra parte de tierra pero útil para pasar una noche. Había incluso alguna manta en el banco corrido de piedras de la pared norte, así como restos de haber hecho fuego. Al fondo había otra puerta


Vista desde el interior hacia la puerta principal. Desde hace años no se puede apenas entrar, pues está todo hecho un estercolero


Tanto esta como la otra cabaña tienen muros enfrente que libran su entrada de los vientos del este


Este espacio cercado anexo pudieron haber sido huertas, o un lugar para el ganado (recordemos que antaño hubo muchas cabras y ovejas) o las caballerías


Luis Antonio Alías da el dato de que el 26 de mayo de 1847 y "dadas las limitadas posibilidades de dar ayuda cuando el invierno arreciaba", varios vecinos solicitaron al Ayuntamiento de Allande el cierre de los dos hospitales, este de Fonfaraón y de Valparaíso, construyendo "una nueva y mejor alberguería sobre el páramo de El Palo". Por entonces ya había desaparecido el Hospitalín de la Freita pero aún no se había construido la actual carretera


Sin embargo, el Ayuntamiento optó por clausurar el de Valparaíso, cuya capilla ya lo había sido en 1819 y acordó "destinar las rentas a mejorar el más elevado y estratégico de Fonfaraón. Pero la historia se aceleraría durante la segunda mitad del siglo XIX y las pocas instituciones hospitalarias aún abiertas se encontraban tocadas de muerte"


De lo que sí se sabe es que en El Palo hubo un mesón caminero por la "Instancia de José Álvarez Sierra, vecino de Lago, José Magadán, de Montefurado, y cinco más, arrendatarios de la Taberna de la parte del concejo de Allande que llaman del Palo, en la que solicitan al Ayuntamiento de Allande la fijación del precio de venta del vino en seis reales, que fue denegada por el Ayuntamiento en sesión extraordinario del 6 de junio de 1852", cuyo documento se conserva en Archivos de Asturias


Y este es un vídeo de mi canal de YouTube (suscríbanse, gracias) de nuestra visita a este antiguo hospital de Fonfaraón


Este segundo vídeo es una continuidad del anterior en el que pongo de relieve que este lugar es uno de los escenarios de la novela Covadonga de Manuel Alejandro González Flores, escritor, peregrino y hospitalero más conocido en el argot peregrino como Alex Camino y de quien hablamos ampliamente al visitar el albergue de Bodenaya (Salas) por él fundado, el primero de acogida y privado del Camino Primitivo, al menos en Asturias


Y otro vídeo más, este solamente con música y por la tarde...


Visitado el Hospital de Fonfaraón seguimos ruta con El Picu Cimeiro ante nosotros. "Esta etapa del Camino, es perfecta para hacerla un día cualquiera y rematar la jornada con una de las excelentes comidas de la zona, es necesario llevar agua pues los manantiales se encuentran muy deteriorados por el ganado", recomiendan también en El Camino de Santiago en Asturias


De este y del siguiente "se sabe que son hospitales de fundación real y como patrono de ellos era el conde Marcel de Peñalba que también se encargaba de nombrar a los administradores que atendían el lugar", comenta la Guía visual del Camino Primitivo, es decir, los Cienfuegos, desde el siglo XVII con dicho título condal, también llamados Señores de Allande


Una vaca parece querer seguir a aquellos peregrinos y sale al Camino...


Simplemente quiere cruzar, cedámosle el paso...


El Picu Cimeiro señala asimismo la divisoria geográfica fluvial de los ríos Narcea, del que es afluente el Nisón, de la del Ese-Esva a la que pertenece el río Bárcena


Al fondo, el Alto la Marta y La Sierra del Palo hacen lo propio entre esta del Narcea y la del Navia. Sobre las dos áreas culturales, el investigador y escritor Luciano Castañón, citando a Manuel González García y su obra El cuarto de los valles, dice en el Diccionario geográfico popular de Asturias en cuanto a los apodos de ambos lados del puerto:
"Coritos y curitos, a los del Puerto del Palo p'acáGatchegos y farracos a los de las parroquias situadas del puerto del Palo p'allá, Tras el Palo, o Tras la Sierra. Curita a la mujer, se lo llaman los de Villayón. También se lo llaman los de la parte de Grandas.

Gallegos: A los de la zona Sudoeste, según celestino Valledor en "Anales de la Universidad de Oviedo, 1903-1905"

En Una etapa por el puerto del Palo, artículo de Miguel Barrero para La Voz de Asturias se incide igualmente en su marcado carácter 'fronterizo':
"Cabe señalar que el Puerto del Palo constituyó desde siempre una pequeña frontera dentro de los límites del concejo de Allande. Los que vivían «del Palo p'acá» (es decir, desde la cima hasta la capital del municipio) recibían el sobrenombre de curitos (se dice que por la relación de dependencia que sus tierras mantenían con la diócesis de Oviedo), mientras que quienes poblaban las tierras que se extendían «del Palo p'allá», hacia Salime, eran considerados gatchegos." 

"Difícil divisoria de 1.146 m. de altura entre el Allande de los coritos o curitos (Palo p'acá), herederos de los pésicos y falantes de bable occidental, y el de los gatsegos o farracos (Palo p'allá), herederos de los galaicos lucenses y falantes de bable gallego" es como narra Alías la raya lingüística en este lugar que "Ofrece un amplio dominio visual, enriquecido generalmente por bellísimos juegos de luz, nubes, sol, nieve y lluvia sobre la región del río Navia"


A la derecha del puerto, El Pico del Palo es denominado Alto del Palo en la Enciclopedia del paisaje de Asturias, lo que puede llevar a confusión pues al puerto también se le suele llamar así:
"Tiene una altura de 1.221 m y su situación en las inmediaciones del puerto del Palo hace que por el mismo discurran varios canales y depósitos romanos que se dirigen a la Fana o Freita de Freitarbón. Es zona de monte bajo y pastos con algunos pinos de repoblación, aprovechada por el ganado vacuno y caballar"

Toda la sierra sigue con canales o 'antiguas' transformados en caminos por donde discurre la vía de comunicación hacia Bustantigo, donde hay más restos de explotaciones auríferas. Aquí, El Picu la Casilla (1.159 m) debe su nombre a la caseta de un refugio forestal, cuyo color blanco destaca en la distancia. Es la zona de L'Estreitín, que cae hacia El Prau la Vechina y el Alto la Marta, donde existen restos de una senda prehistórica:
"Por este tramo el camino de Santiago se interna hacia el vecino puerto del Palo. En el collado se encuentran dos túmulos, pertenecientes a la "Carreiriega de los Gallegos", un camino presuntamente prerromano. En sus laderas quedan muestras palpables del laboreo aurífero romano."

Por la falda norte de El Panchón la ladera de La Cuesta, por donde va el camino de Braniecha, se alarga hasta La Penona (1.152 m), espolón de la montaña que se alza sobre el valle del Nisón


Más a la izquierda una hondonada a manera de valle en pendiente es El Val.lín o Vachín, teniendo a su izquierda Valdebraña, justo al pie de la pradería de Braniel.la o Braniecha, de la que nos dice la Enciclopedia del paisaje de Asturias lo siguiente:
"Braña situada en la falda del pico Panchón (parroquia de la Pola, Allande), en las cercanías del puerto del Palo. Cuenta con tres cabañas destinadas a estabular el ganado vacuno que pasta por la zona del Palo. El acceso se realiza desde la antigua (canal romano) transformada en camino que parte de la Fonte de las Muyeres y su área recreativa anexa"

En canchal de piedras de la cima del Cimeiro, como los que vemos en las faldas de muchas de estas montañas, son resultado de la gelifracción, "también conocida como gelivación o crioclastia, es un proceso geológico que implica la fragmentación de las rocas debido a las tensiones generadas por la congelación del agua contenida en sus grietas, fracturas y poros", leemos en Wikipedia


Aquí a la izquierda, seca y abandonada, está La Fonte Fonfaraón, con un abrevadero


Únicamente parece recoger agua de lluvia y la que pueda surgir parece lo haga del suelo formándose un barrizal que aquí vemos totalmente seco


La fuente y su entorno en abril, en pleno deshielo, todo ello un charco


En el frontal se ven un anagrama y unas letras


Son las siglas DFO y debajo un pico y un hacha perecen hacer referencia a una empresa o sociedad minera que habría hecho aquí este bebederu


Sacamos en claro, eso sí, que El Hospital de Fonfaraón hubo de tener suministro de agua, en base al que se hizo este bebederu. Más adelante, en el de Valparaíso, figura en el mapa una Fuente del Hospital que no hemos podido localizar pero sería el antiguo suministro del mismo


En la misma Xacopedia, en su entrada dedicada a esta ruta se asegura que "uno de los pocos recursos que aún se conservan es una fuente de agua con un pilón situada en las proximidades de las ruinas del antiguo hospital de Valparaíso", por lo que, o no la hallamos ni sabemos de nadie que lo haya hecho, o simplemente se trate de la que acabamos de dejar atrás


El propio nombre, tan evocador, de Valparaíso, 'Valle del Paraíso', parece extraño carezca de agua. El que en su capilla de la Magdalena se celebrasen misas cantadas por varios sacerdotes festejando a la patrona en sonada romería también revela que el lugar, como toda la ruta, habría tener cierta trascendencia más allá de lo meramente pastoril y ganadero, pero ya sabemos que hay opiniones para todos los gustos


El Camino empieza a subir por la falda del Picu Cimeiro, al principio muy suavemente...


La senda es ancha aunque luego se estrecha un poco más, si bien el Camino es bien distinguible y está bien definido, incluso con niebla, limitado a los lados por la vegetación del brezal


Algunos tramos tienen señales de antiguo empedrado. La cuesta ya se hace notar...


La subida no es 'nada' comparado con las que hemos dejado atrás y acometido desde La Mortera pero el cansancio de nuestras articulaciones ya puede resentirse con cualquier cosa


Detalle de la cima; algún grupo de montaña colocaba allí su Belén de cumbres


Y es que desde La Marta, o un poco más abajo, donde hay espacio en la carretera para que pare el autocar del grupo montañero y senderista, se puede subir fácilmente al picu en una corta trepada


La senda es muy reconocible y así será hasta las praderías de La Marta, cerca ya de la carretera; pero sin niebla la orientación en base a las referencias de hitos, flechas amarillas y las propias cumbres de El Palo no ha de dar ningún problema


Ahora llega el repecho hasta lo que sería el lugar más alto de todo el Camino Primitivo


A la izquierda, El Picu Panchón es otra cima en la que algún grupo de montaña coloca su Belén de cumbres llegando la Navidad, dada su cercanía y accesibilidad desde El Palo, donde el cruce de los caminos de los Hospitales y del valle formaría parte de una red viaria mucho más extensa, según el referido historiado Narciso Santos Yanguas quien, además de históricos, nos ofrece datos toponímicos:
"La sierra del Palo en época romana vendría contextualizada por el camino de comunicación conocido como "vía romana del Puerto del Palo"; su existencia se consolidaría entonces, aunque hemos de hacer remontar sus orígenes a la fase anterior de acuerdo con los testimonios que la cultura dolménica ha dejado en sus aledaños: en este sentido destaca la abundante localización de túmulos, de los que se ha descubierto un buen número de ellos en la próxima sierra de Fonfaraón. (...)

Hacia la población de Berducedo la vía romana que transitaba por el Puerto del Palo (conocido desde antiguo por los paisanos como "Puerto de las Dorniellas"), no cuenta con prominencias montañosas destacadas (sierras, cordilleras o montes) si exceptuamos, y ya en las proximidades del Puerto, al monte Panchón, que configura la elevación más pronunciada de todo el concejo allandés (de 1.414 ms. de altitud). 

El recorrido correspondiente al Puerto del Palo esta constituido por una altura que sobrepasa los 1.100 ms., contando a su izquierda con la sierra de los Lagos, por la que transitaría una vía o ramal, que enlazaría con la de la sierra del Palo en las proximidades de Montefurado. 

La denominación que reciben tanto la sierra como el puerto del Palo tal vez derive del término latino palus, que significa lago o laguna (de aguas estancadas); eso explica que la denominación toponímica de dicho paso montañoso (así como de la sierra en general) se relacione con los dos estanques de agua de tiempos romanos existentes en lo alto del puerto, utilizados como puntos de captación y concentración del agua con vistas al aprovechamiento de los recursos auríferos de la región"

El Palo, como topónimo, se repite en bastantes lugares de Asturias, auríferos o no; el profesor Xulio Concepción en su citado Diccionario toponímico de la montaña asturiana le dedica una amplia entrada a sus posibles acepciones etimológicas, de la que compartimos varias precisiones que abarcan desde efectivamente el agua a la orografía y aprovechamientos del terreno, eso sí, nada que ver, en principio, con 'palos de madera' ni 'el palo' como expresión popular de 'esfuerzo':
"A pesar de la facilidad que supondría la voz común palu, nada ha de tener que ver en un puerto alto y entre peñas. Por la naturaleza común a lugares con estos nombres, se suele pensar en una voz prerromana con el sentido de 'roca, pendiente', o de 'agua'. No obstante, la presencia de camperas próximas en algunos parajes observados no descarta otros orígenes. Por ejemplo, en relación  con los pastos (latín pabulum)"

Pone de ejemplo Xulio Concepción varios altos de El Palo existentes en la Cordillera, donde las lagunas se forman con el deshielo primaveral, solo que aquí serían producto de la minería del oro. En relación con El Palo Allandés nos ofrece esta explicación:
"Zona alomada de pastos veraniegos con abundantes pedreros y piedra suelta por todas sus vertientes. La cara que da al norte, muy azotada por las ventiscas, carga abundante nieve en los inviernos, formando espesos *trabes en las crestas cimeras.

Todo el cordal del Palo es zona de **tsagos, tsaguetes y lagunas de invierno, sobre todo, que sirven de abrevaderos a los ganados en el verano (La Laguna'l Palo, Pozu Secu...). En el mismo cordal a Berducedo están Llago y Couso, que hacen referencia también a lugares cercados para el agua"
*un trabe es en asturiano 'viga grande'; y aplicado al terreno, 'un montón de nieve que permanece después del deshielo, impide el paso, y, en ocasiones, puede desprenderse en forma de aine ('alud')", explica en el mismo diccionario Xulio Concepción

** tsagos, tsaguetes, 'lagos, laguitos', también se escribe normativamente l.lagosl.laguetes (transcripción de la 'che vaqueira' de la zona occidental asturiana)


No existe, sin embargo, unanimidad plena a la hora de fijar etimológicamente el topónimo; es más, no es descartable que la misma palabra diera nombre a diversos lugares por diferente causa:
"La diversidad de parajes no deja claro el topónimo. Por la presencia de peñas en muchos casos, convendría la misma raíz citada prerromana *pal-, *pal-l-o- ('roca').

Para algunos casos donde predomina el 'agua', podría tratarse de la misma raíz *pal-, en su acepción de 'agua estancada, lugar pantanoso'. Tal vez aquella que dio el latín palus -udis, 'laguna, charca, agua estancada'. En el mismo campo hidronímico existen voces como palafitos: viviendas levantadas sobre lagos; palustre: relativo a los pantanos y lagunas; paludismo, enfermedad transmitida por mosquitos de lagunas.

El hecho es que el topónimo Palos/s está muy extendido por la toponimia peninsular. Por esta razón se suele relacionar la voz con culturas prerromanas.

Finalmente, como se dijo, la coincidencia de pastos de verano con estos nombres no descarta un origen en latín pabulum ('pasto'). Tendría la misma evolución fónica que otros casos del tipo fabulare > falar, parabolare > parlar, etc. Por lo mismo pabulum daría Palo. Se da la circunstancia que todos estos lugares que llevan el componente Palo, son aprovechados como pastizales buena parte del año..."

La cuesta sigue, no será muy larga pues Valparaíso está cerca y bastante antes de llegar allí llanearemos y empezaremos a bajar


Hermosa vista de la ladera sur del Picu Cimeiro, con sus brezales y canchales


Estos están en la cercanía de su cumbre...


La Sierra del Palo, a la que también la Enciclopedia del paisaje de Asturias le dedica un artículo en conjunto resaltando su condición de tránsito geográfico y cultural:
"Alineación montañosa situada en la zona central del concejo de Allande, con 4 km. de longitud y sentido SSO-NNE, divisoria de cuencas hidrográficas: al este el Narcea, al oeste el Navia; y también diferenciadora climática, cultural y humana dentro del concejo de Allande: "Tras del Palo", los situados al oeste, zona más despoblada y de cultura más cercana a Galicia, de los denominados "Gachegos"; y "del Palo acá", los situados al este, la zona más densamente poblada con la villa de la Pola a la cabeza, los llamados "Curitos". Es un apéndice de la sierra de Los Lagos, y enlaza la misma con la de Fonfaraón, a través del alto de la Marta (Collado Santiellos). Es atravesada por canales (antiguas), testimonio de la actividad minera romana, depósitos y explotaciones como La Fana, en ambas vertientes, pero más intensamente en la vertiente oeste. El camino de Santiago cruza en toda su extensión la sierra, desde el collado Santiellos hasta el puerto del Palo y desde la Pola en constante subida hasta el puerto donde se unen ambos"

Para Narciso Santos Yanguas el topónimo de La Marta está relacionado con morta, agua 'muerta' o estancada, de la que se embalsaba para aplicar las antiguas técnicas extractivas auríferas de la ruina montium y similares:
"Este topónimo se conecta sin duda con el término latino morta (= muerta) y esta relacionado con las aguas estancadas (embalse del sistema hidráulico romano destinado a la explotación aurífera), de la misma manera que en el marco del concejo allandés encontramos otras denominaciones con las mismas connotaciones mineras antiguas, entre ellas la conocida como Fuente las Mulleres (en Sesto la Fuente) o bien el conocido como Pozo de las Mulleres Muertas (que hemos de identificar con embalses en los que se acumulaban las aguas y por ende en ocasiones estaban en estado de putrefacción), esta última en el límite entre los concejos de Cangas del Marcea, Ibias y Allande"

Ambas rutas que se cruzan en El Palo están dentro de la antigua red viaria aurífera, cuyo trayecto por el valle empezaría a partir de la capital del concejo, en concreto del barrio de Cimadevilla o Cimavicha, donde estaría el castro sobre el que luego se haría el Palacio de Cienfuegos, condes de Peñalba y Señores de Allande, enlazando en la Sierra del Palo con la ruta que comunica con las explotaciones de Bustantigo, al norte del concejo:
"Desde este recinto de habitat de características castreñas ubicado en Cimadevilla 
el camino antiguo se desplazaría cerca de la población actual de El Mazo, donde pudo existir un poblado castreño conocido con el nombre de El Castiecho o Los Castiechos; en este lugar hasta hace unas décadas existiría un mazo destinado a la elaboración de piezas de hierro (instrumental laboral y de la vida cotidiana), similar en sus características y estructura al de Besullo en el vecino concejo de Cangas del Narcea. 

No debemos olvidar que el camino antiguo seguiría a grandes rasgos la dirección de la carretera Pola-Puerto del Palo (en realidad su denominación es la de Pravia-Lugo) por un trazado más bajo que el actual, es decir más próximo al cauce del río Nisón. Inmediatamente después, y ascendiendo siempre en dirección a la Sierra del Palo, transitaría por los alrededores de las actuales poblaciones de Colobredo, Peñaseita y La Reigada, hasta alcanzar el lugar en que en la actualidad se bifurca la carretera (ya a más de 800 ms. de altitud) en dirección respectivamente hacia el Puerto del Palo y hacia la región de Bustantigo"

A una altura cercana a los 900 ms. la ruta de comunicación romana se dirigiría hacia la parte derecha de la Sierra del Palo iniciando un ascenso aún más pronunciado hasta alcanzar el lugar denominado Prado de la Vechiga, donde se bifurcaría en una doble dirección: por un lado, hacia su derecha, el trazado se encaminaría hacia Santiellos (por la zona del Estreitín, o muy próximo al mismo) con el fin de llegar a continuación a un distrito eminentemente minero en época romana, como era la región de Bustantigo ' mientras que por el otro (hacia la izquierda) recorrería, a una altura que sobrepasaba los 1.100 ms., el territorio situado por encima de la Sierra del Palo" 

Y es que ya, desde estas alturas, empezamos a ver el fondo del valle del Nisón en este ya su curso alto, en la zona o comarca llamada La Ferreirada por el trabajo de los antiguos ferreiros que tenían en él sus fraguas, empleando como fuerza motriz el agua del río


Fue, como todo el señorío de Allande, propiedad de los Cienfuegos, desde el siglo XVII condes de Marcel de Peñalba, quienes arrendaban las ferrerías por turnos, llamados calendas,  a los ferreiros, fabricantes de sartenes, calderos, clavos y aperos de labranza, tal y como informaba en 1752 el Catastro de Ensenada 


Bajo nosotros, es la abrupta cuesta de La Rasa, por donde va la 'antigua' o canal minero hacia los lavaderos de La Chavadoira antes mencionados. Enfrente, en la falda de El Panchón, es la cuesta de El Fayéu ('hayedo'), con sus arboledas, peñas y canchales


Y aquí abajo la casa de La Roza, "Casería de la parroquia de Pola de Allande (Allande), ubicada en la mitad norte de la misma, en una ladera de la sierra de Fonfaraón, a una altura de 420 m, y en la margen izquierda del río Nisón. Se comunica con la capital concejil, distante 4 km, por la AS-14 (Puente del Infierno-Grandas de Salime)", explican en el Diccionario geográfico de Asturias. Ciudades, Villas y Pueblos


Ahí vemos perfectamente la carretera. Prado abajo, entre los árboles, discurre, siempre al lado o muy próximo al río, el otro camino


Aquí parece que el Camino tiende a llanear un poco, pero solamente unos metros


Pues al fondo vemos que hay un poco más de empinada cuesta. Distinguimos muy bien la carretera AS-364 gracias al desmonte efectuado en El Picu la Marta para ensancharla. Recordemos que es un lugar al que pueden llegar los taxis a recogernos en caso de apuro. Salgamos del albergue siempre con los móviles al máximo de baterías y más aquí, pues aunque hay tramos con problemas de cobertura, otros no


También empezamos a ver más abajo algo de las sinuosas curvas de dicha carretera, que enlaza con la AS-14 más abajo. Volvemos a consultar la Guía visual del Camino Primitivo:
"El Alto de La Marta es el nudo donde se unen y parten varias rutas como se hizo en la antigüedad. En este lugar no sólo se distribuían aguas hacia las zonas ya vistas, sino que también lo hacían hacia las zonas situadas más hacia el Norte y Noroeste debido a la abundancia de actividades mineras"  

Una de las rutas es la de la 'antigua' o canal que discurre por esta falda de la sierra, el cual puede emplearse como camino alternativo al señalizado pero, aunque no tiene sus subidas y bajadas, prolonga el itinerario al seguir toda la sinuosidad de la orografía de El Palo y esta su serranía, además de no poder ver la espectacular Fana da Freita:
"Desde el Alto de La Marta para llegar al Alto de El Palo, la primera ruta principal vuelve a verse sobre el terreno por la prolongación de esa calzada o antigua que viene desde Lavadoira y llegar como decíamos hasta el Alto de El Palo. Faldea por la parte Este los picos que forman parte de la sierra de El Palo desde el Alto de La Marta: El pico La Casilla, El pico Freitas, y el propio El Palo. Esta sierra se prolonga más allá del Alto de El Palo en dirección hacia Montefurado y sigue por el pico Sesto de La Fuente. Esta última calzada o antigua se conserva excepcionalmente bien, es de muy buen caminar y es prácticamente plana desde el Alto de La Marta hasta el Alto de El Palo."

Y otra es la ruta oficial señalizada como Camino de Santiago, en el tramo que va a unirse ente La Marta y El Palo con el otro Camino...
"Discurre hacia el lugar donde se puede contemplar más diáfanamente los restos de la actividad minera que hubo en la zona. Encontraremos la fana de La Freita. Se faldea inicialmente el pico La Casilla para pasar por la cumbre del pico Freitas y seguir hacia el pico El Palo por el Estreitín e ir descendiendo suavemente hacia el Alto del puerto de El Palo y seguir hacia Montefurado. 

Cuando transite por este trazado (es el camino oficial señalizado) que va desde el Alto de La Marta hacia el Alto de El Palo fíjese en el suelo que pisa desde la falda del pico La Casilla (el primer pico que tiene una caseta en su cumbre después de dejar atrás el Alto de La Marta). 

 Irá caminando encima de pequeños canales de agua que con toda probabilidad nutrían a las antiguas más grandes que rodean la zona. Deténgase y observe la calidad de la hierba que tienen los canales y la que está a los lados del Camino. Es una constante de las antiguas."

El Panchón, por su parte, debería su nombre a la raíz pando, del "latín PANDUS, A, UM lo mismo significaba ‘arqueado, alabeado’ que ‘abombado, cóncavo’ (DCELC s.v. pando). Ello se debe, quizá, a modificaciones semánticas debidas a fenómenos de contigüedad en el espacio y por eso encontramos en asturiano una variación significativa para tales expresiones", explica García Arias en Toponimia asturiana. El porqué de los nombres de nuestros pueblos


Seguimos viendo abajo La Roza, antigua zona rozada o desbrozada para ganar espacio a pastos y cultivos en el fondo de este valle por donde va el otro camino


Aquí atrás ha quedado ya El Campu Tabión (¿aumentativo de Octavio-Otavión-Tabión o variante de Tabayón 'pequeña cascada'?)


El Camino sigue recto y va ganando altura paso a paso, si bien no abruptamente


A la derecha hay una flecha amarilla, casi borrada ya. El Camino es en todo momento ancho, de tierra y piedra y sin ningún problema para seguirlo, también sin cruces ni bifurcaciones... de momento


Todo el trayecto es un verdadero mirador en el que el paisaje nos muestra nuevos detalles a cada paso que damos


Las piedras de los canchales se emplean para empedrar y asentar el Camino


Se llega así al final de una buena cuesta...


Se llanea un poco, o eso parece, y le sigue otra


Metro a metro y escalonadamente pero el subir y subir no cesa. No obstante la proximidad a El Palo renueva nuestros ánimos a cada paso que damos, y con él nuestra fuerza e ímpetu


Entre los pliegues de la ladera empieza a asomar la cima del Picu la Marta, por donde bajaremos a la carretera y después subiremos hacia La Casilla y L'Estreitín con La Freita


La Marta y la AS-364 subiendo serpenteante, haciendo una gran 'S' por El Prau la Vechina


 En el alto hay una tercera ruta aurífera, que es la que fue un tiempo Camino de Santiago oficial y de la que, como hemos dicho, tiene una entrada en este blog: el camino a Montefurao por Vallinadosa, sin subir a El Palo. Este es su itinerario en la Guía visual del Camino Primitivo:
"Es la más desconocida para un número importante de caminantes y peregrinos del Camino de Santiago. Esta senda discurre sobre antiguas y terrenos que fueron restos de las actividades mineras. Es posible que no fuera utilizada como senda de paso de Caminantes hasta que las actividades mineras cesaron definitivamente. 

Nace en el Alto de La Marta y faldea por la derecha del Alto las laderas situadas al Oeste de las cumbres de los picos La Casilla, Freitas y El Palo en sentido descendente hacia la conocida como braña de Vallinadosa. Por donde se mire en este descenso las heridas dejadas por la actividad minera están visibles. 

Esta senda tiene una ventaja, lleva directamente al caserío de Montefurado y también una desventaja, tiene un tramo algo montaraz y hay que desenvolverse como una res cualquiera para llegar a tramos más camineros. En este recorrido encontrará además de las antiguas por donde discurre parte del recorrido, al final del recorrido montaraz, un mojón indicador del Camino que le dirige hacia Montefurado. Está en la Braña de Vallinadosa. 

Encontrará por la misma senda por la que va en dirección a Montefurado, uno de los túneles, visibles, de transporte de agua utilizados en la minería romana y conocido como Xan Rata. No se adentre en ellos. La senda cruza la carretera general que viene del Alto de El Palo y dicha senda finaliza en el caserío de Montefurado.

A pesar de encontrar el solitario mojón al comienzo de la braña que le dirige hacia Montefurado, este recorrido no está indicado en los mapas de la consejería de Cultura del Principado de Asturias. 

En Montefurado también hubo un hospital para peregrinos (algún estudio presupone, con bastantes dudas del autor, que pudieran ser dos) y Montefurado es el lugar donde se unen todos los caminantes y peregrinos que provienen de las rutas de Hospitales o desde la actual capital del concejo La Pola (de Allande), la ruta por el valle. Todos continúan por un único Camino hacia Lago y Berducedo."

Continuamos la subida, relativamente suave pero prolongada, por la falda sur del Picu Cimeiro


También aquí están las clásicas 'montañas rusas' que, grandes y pequeñas, caracterizan la traza y perfil del Camino Primitivo


Se sube, se baja un poco y se vuelve a subir... pero parece que es la última subida, en lo que al tramo hasta Valparaíso concierne, se entiende, porque hasta El Palo nos aguardan más


La más considerable sin duda será la de La Marta a La Freita por La Casilla. Luego hay un trecho un tanto llano; se bajará un poco y seguidamente será la subida por El Picu del Palo, antes de bajar un poco hacia el puerto


Nos parece ver rodadas de vehículos. Lo cierto es que los todoterreno circulan por aquí desde La Marta hacia las cabañas del Hospital de Fonfaraón, pero es extraño encontrarse con alguno


Tramo de suelo de hierba bien pisada...


Luego, más tierra y piedra mientras sigue y sigue la cuesta...


Un canchal de piedras; desde aquí vemos ahora todo El Picu la Marta (1.167 m) y a su derecha ya asoma El Picaratín (1.219 m)


En la lejanía y al norte reconocemos La Sierra de Carondio, fácil de reconocer por los aerogeneradores del Parque Eólico Carondio-Muriellos, los cuales afectaron a una de las mayores necrópolis megalíticas de Asturias. 


Ahí tenemos la línea de cumbres del Violla (1.011 m), El Pico Samoso (1.021 m), El Pico Viqueira (1.118 m), El Pico Guileira (1.184 m), El Pico Fomón (1.172 m) y El Pico Carondio (1.222 m) con el collado y pico Pena Veiga de las Abades o Veigosabades (1.128 m) a su derecha


Un poco más abajo y muy aplanada en su cima es La Sierra Muriellos, cuya cota más alta aquí a la vista son los 1.003 metros  del Campo Ordial, a la derecha). Accedemos a la descripción que nos proporciona la Enciclopedia del paisaje de Asturias:
"El eje de la sierra mantiene una dirección NE-SO, y sus alturas apenas superan los 1.000 metros de altitud. Es una sierra desforestada (con repoblaciones de coníferas) y plana, utilizada como pastos de alta montaña para el ganado de los vecinos pueblos, y que se concentran en la braña de Is. Forma parte de un contrafuerte de la sierra de Carondio y se encuentra protegida por la declaración de Paisaje Protegido de Carondio y Valledor."

Veamos a la derecha cómo llega el Camino de Santiago a la campera llana de la laguna de La Marta, donde abreva el ganado y pasta en su entorno. El Camino sigue a la izquierda subiendo poco a poco hasta cerca de la cima del Picu la Marta para luego empezar a descender hacia la carretera AS-364 en el Alto la Marta



Pasado en canchal llegaremos por fin al 'techo del Camino Primitivo', a unos 1.240 metros de altura aproximadamente, lo cual se hace patente en el grandísimo campo visual que estamos disfrutando



Según subimos vemos mejor las grandes curvas de dicha carretera AS-364 más al oeste de La Roza y cerca de La Reigada


No llegamos a ver las casas de La Reigada pero sí la también serpenteante veiga del Nisón, junto a la que sube el otro camino, bajo la primera línea de árboles junto al estrecho prado en la zona de El Pumar


Ese camino sale del bosque, donde cruza dos veces seguidas el río Nisón por pasarela de madera, y llega a la carretera AS-14 al pie del puerto de El Palo (abajo a la izquierda de la foto); la sigue unos pocos metros y en la curva allí existente la cruza para la última gran cuesta el puerto, atravesando como hemos dicho el pinar existente al lado del nacimiento del Nisón, al final del que hay una fuente y luego, tras pasar al lado de la 'antigua' o canal de La Sierra del Palo, acaba este duro repecho en el puerto, donde hay un collado bastante llano en el que la Ruta de los Hospitales se une a él para bajar seguidamente a Montefurao


Y esta es una grandiosa estampa del Picu Panchón y sus estribaciones, con los 1.411 metros de su cima y, a su derecha y sobre el Palo, el Altu Panchón (1.383 m). Más abajo el gran espolón de La Cabanona y a la izquierda El Picu los Campos. Cuesta abajo seguimos viendo Braniecha, Valdebraña, El Vachín y El Monte'l Flaire


Los eólicos de la Sierra de Carondio se prolongan hacia el norte, hacia el pico de su nombre "muy próximo al límite meridional de Villayón con Allande y con Eilao (Illano)", explica la Enciclopedia del paisaje de Asturias, y por tanto paso del Alto al Bajo Navia:
"Tiene una altitud de 1.222 m y culminación suave en comparación con otras cumbres próximas más agrestes a pesar de su menor altitud (como Picuagudo u Os Gargalóis); esto se explica por el sustrato pizarroso, que facilita el desmenuzamiento de la roca madre por los agentes atmosféricos. El topónimo responde a estas circunstancias, seguramente derivado de la raíz prerromana "kar" en relación con la piedra, abundante, menuda, mollar (Penas Molles está en la ladera occidental, cerca de la cumbre del Carondio."

Y aquí deberíamos estar en ese famoso 'techo del Camino Primitivo' que en determinadas guías calculan en los 1.240 metros de altitud. Ya no habrá cotas superiores en todo el itinerario restante, aunque cuestas aún unas cuantas


Nada más acabar de subir, empezamos a bajar, teniendo ahora delante de nosotros El Picu Cotón (1.204 m), totalmente a la vista en sus laderas sur y este. Por su cima y por la del Picaratín sigue la frontera allandesa-tinetense que, un poco más al oeste, va hacia el norte hacia El Picu Garabo (1.036 m), a cuyo otro lado se encuentran las antiguas minas de oro de la parroquia allandesa de Bustantigo



De Bustantigo parte el viejo camino hacia El Palo que comunicaba las explotaciones auríferas y estaría vinculado a la Carreiriega los Gallegos y su vía prerromana


En la lejanía, la sierra de La Bobia o Serra da Bobia, dispone también su línea de cumbres anunciando la cercanía del mar, de Boal hacia Navia y Coaña


Aquí, además de empezar a bajar, el Camino empieza la gran curva que le llevará a al Alto de la Marta y al Palo, duplicando la distancia casi de lo que en línea recta nos parece tan próximo


Mucha atención a esta bifurcación, en la que tomaremos el camino de la izquierda, el que sigue bajando


Está indicado por el pertinente mojón con su flecha y su concha. Un poco más adelante vemos por donde siguen los peregrinos


Es, entre El Picu Cotón y El Picaratín hay un collado. A su izquierda y bajo el Camino una pradería verde, detrás de un pequeño canchal, es el lugar en el que estuvo el Hospital de Valparaíso, con su venerada capilla de Santa María Magdalena


Está en un lugar bastante accesible y, a la vez, resguardado de los vientos del norte, los más fríos, como el de Fonfaraón u Hospital de Baxo, siendo este de Valparaíso el Hospital de Riba o también conocido como El Hospital de Pachicón por quien fue su más famoso hospitalero, Francisco Collar, más conocido por Pachicón de La Reigada por ser oriundo de dicha aldea, desde donde subía a atender el refugio, toda una grandísima cuesta


Además de hospitalero Pachicón de La Reigada era guerrillero isabelino contra las partidas carlistas que, desde Galicia, se internaban en Asturias, así como contra la columna de Gómez, que se adentró en Asturias en 1836 desde el puerto de Tarna


En su capilla de la Magdalena se celebraba sonada romería con "varias misas cantadas y rezadas, así como las vísperas, "dando pitanza y de comer a los sacerdotes ampliamente", explica la Gran Enciclopedia Asturiana en base a documentación de época


Cuando la capilla fue clausurada en 1819 se sabe que la imagen de la santa fue bajada a La Reigada, bien por el propio Pachicón o por algún hospitalero precedente, y allí la conservaron sus descendientes


Ahí tenemos toda la cuesta entre Valparaíso y La Reigada por el valle de La Solana, nacimiento del río de este nombre, que da sus aguas al Nisón en dicha aldea de los hospitaleros


Tremenda la subida y bajada que hacían pues los antiguos hospitaleros. Si La Reigada está a 740 metros de altitud a unos 1.190 hagamos cuentas (en kilómetro y medio de distancia sobre el papel). Es una altitud aún mayor que la subida desde el pueblo al puerto de El Palo (1.146 m)


Esta bajada, aunque suave, me gusta hacerla con palo, cayado o bastón por lo pedregosa, con no pocos morrillos sueltos. El paisaje de estos montes pelados, de alta montaña, es espectacular


Se baja muy recto y se pierde altura cómodamente. El Picu Cotón parece deber su nombre a un aumentativo de 'coto', con el significado más de cueto que de 'lugar acotado'. El Picaratín, pese a ser más alto, es un diminutivo de pica o pico


Volvemos a ver los pequeños postes de madera hincados en el suelo, si bien alguno muy deteriorado como este de la derecha, y casi tapado por el brezal


La cuesta se va suavizando y pierde los trechos de piedra suelta o irregular, siempre delicados si pisamos mal y damos con el trasero en tierra. Ningún lugar es bueno para tener un percance pero menos este


Se queja así en su libro Víctor Guerra del estado de estos hitos de madera, que esperamos que cuando vengáis pueda haberse arreglado:
"El camino está marcado por una sucesión de postes, ahora mismo en estado lamentable debido a un incendio, y cuya presencia y función no es otra que guiar al viajero por estos predios, dado los continuos juegos de niebla y tormentas que afectan a toda esta zona, y bueno es para todos asegurar una travesía confortable para quien osa cruzar estos desolados pero bellos parajes"

Hemos de decir que muchos peregrinos y montañeros no es que se metan en la niebla 'adrede', simplemente es que, inesperadamente y en unos instantes, esta surge y durante un tiempo, que pueden ser minutos, horas o días enteros, no se ve a veces ni lo que tenemos enfrente


Y es que, al llegar al Alto del Hospital, por ejemplo, ya sería tanto o más complicado volver atrás que continuar adelante, dada nuestra proximidad a la carretera de La Marta, donde si no lo vemos claro, y nunca mejor dicho, puede subir a recogernos un taxi, recordamos


Otro poste casi borrado y tragado por la vegetación. "El jalonamiento de la traza es de la misma factura del que mandaron realizar los Reyes Católicos, en el frecuentado paso entre la Maragatería y El Bierzo, que fue jalonado en el año 1489, clavándose en dicho recorrido  800 palos", apunta Víctor Guerra como dato muy curioso a tener en cuenta


"Aquí se ha hecho algo similar, se ha señalizado toda la subida de Hospitales mediante postes de madera, que por mi parte repinté en 2019 de azul y amarillo, tintando además la parte posterior de los postes para aquellos peregrinos que van de regreso a casa", continúa Víctor Guerra, señalando que es "algo cada vez más frecuente, sobre todo porque este trazado ganadero es un buen atajo para llegar a La Mortera de Tineo", insistiendo en la para él la característica más pastoril que romera de este Camino de los Hospitales


Como tantas veces pasa, el trazado del sendero se divide pero se advierte que se une poco más allá. Sin embargo con la niebla tal vez el peregrino no pueda percatarse de ello y entren las dudas y desazón, sobre todo cuando se ven dos ramales igual de trillados, como estos


Aquí vuelven a unirse, tras formar una 'isla verde' en medio durante unos metros


Se sube un poco y enlazamos con otro camino, que es realmente el mismo que hemos dejado a la derecha en la bifurcación anterior, siendo este tramo un atajo respecto a su trazado


Aquí un mojón nos indica ir a la izquierda, todo en llano


Y también una gran flecha de piedras en el suelo insiste en ello


También hay un poste a la derecha, entre brezales. Puede parecer excesiva señalética pero no olvidemos que con la niebla espesa apenas vemos dónde pisamos y solo vemos el suelo y poco más. Esta flecha pétrea es gloria bendita si se da el caso


"El camino es visible, tanto por los postes como por las marcas, y cómo no, por la compactación del terreno de tanto tránsito ganadero y peregrino como soporta", destaca Guerra. Efectivamente, el trazado es plenamente visible, y puede percibirse incluso con poca visibilidad, lindando con los brazos a cada lado de la senda, que sigue siendo bastante ancha


Con las nieblas, la pérdida de referencias visuales a cierta distancia puede hacernos pensar que las distancias se antojan mucho más largas de lo que son, pues parece que 'nunca se llega' a lugares que constituyen esas referencias. Al menos, el ver señales jacobitas tranquiliza el ánimo del caminante, sobre todo insistimos, si va con personas a su cargo


Aquí por ejemplo tenemos la pequeña cuesta de Valparaíso a la laguna de La Marta, por donde vemos caminar a varios peregrinos. Aunque en la distancia, eso nos da la sensación de menor soledad y de mayor 'compañía', aunque no estén al lado nuestro


Y más allá vemos también al Camino subir desde el prado de la laguna hasta casi la cima del Picu la Marta. Justo antes hay una pista que desde la carretera asciende a dicha charca, que es la que emplean los todoterreno de los ganaderos


El ensanche de la calzada de la AS-364 provocó que el viejo Camino, que sigue toda la cresta de la ladera hasta el Alto la Marta quedase allí cortado, por lo que se ha hecho un desvío que baja antes, cruza la carretera en la última recta antes del collado, pasa por una senda a sus pies, y al llegar arriba toma el camino que bordea subiendo El Picu la Casilla, cuya caseta-refugio en la cónica cima se reconoce bien


Vemos luego al Camino de Santiago ascender al pinar del Picu la Freita o Las Freitas, desde cuyas inmediaciones nos asomaremos a ver la fana, en lo que estimamos es la penúltima subida de relevancia antes de El Palo


La última será, tras bajar un poco desde el solar del antiguo Hospitalín de la Freita, la del Picu del Palo, a partir de la cual ya iremos en suave descenso hacia el puerto. Observemos asimismo más abajo la'antigua' entre La Marta y El Palo, de El Prau la Vechina a La Bechida y El Desmonte


Y ahí tenemos de nuevo El Palo, unión de caminos, donde nos aguarda una bajada 'morrocotuda' hasta Montefurao, donde aún tendremos una buena cuesta al Sesto da Fonte, con posterior bajada, y otra más corta, si bien directa, al cruce de la carretera en Llago. Luego habrá de ser bastante llano hasta Berducedo, que es donde muchos harán su final de etapa


Si aún han de ir más allá, hacia A Mesa, aún quedará la cuesta del Cordal de Berducedo. Ir más allá no lo vemos factible, no solamente ya por reventar de esfuerzo sino porque lo más seguro es que nos pille la noche en la montaña


Tengamos presente el dosificar los esfuerzos; si un día hacemos una etapa muy larga y dura tal vez al día siguiente apenas podamos dar un paso o, si lo damos, con gran sufrimiento, por sencilla o corta que planifiquemos la siguiente etapa. No obstante nadie mejor que uno mismo para saber lo que puede o no puede hacer


Prácticamente llaneando llegamos al Hospital de Valparaíso, topónimo eminentemente religioso, evocador, de peregrinación y romería, que nos hace pensar en que la ruta sí hubo de tener su impronta jacobita, caminante romera, sin desdeñar la trashumante y ganadera, como antes lo fue minera


Sus ruinas, unos montones de piedras entre matorrales, como habíamos advertido, no están al lado mismo del Camino, como la cabaña del Hospital de Fonfaraón o el murete de la capilla de La Paradiel.la, por lo que, los andariegos cansados sin duda, y sabedores del trayecto que aún les aguarda, decidan no bajar a ver tan escasos restos y lo vean desde la senda, pasando de largo


Como en los otros casos, un cartel informa escuetamente de su existencia. Fijémonos más arriba en dos peregrinos siguiendo camino


Hay no obstante un paso entre los brezos para acercarse a él. Seguidamente y a su derecha, una senda junto a una muria, enlaza con el Camino 


Aunque en cuesta, nos percatamos de su buena ubicación para protegerse de los gélidos vientos del norte, sin duda eso motivó construirlo unos metros más abajo del Camino


Más cerca lo habría dejado bastante expuesto a la 'abertura' que significa el collado entre El Picaratín y El Picu Cotón, por cuya ladera meridional caminamos


Algo que no se tuvo en cuenta con El Hospitalín de la Freita, "muy próximo al collado de El Palo (...) situado sobre la fana de La Freita, visible derrumbe provocado por el agua de las explotaciones auríferas romanas. Expuesto a todo viento e inclemencia, debió tener corta vida", como bien remarca Luis Antonio Alías


"También recibió Valparaíso el nombre de Hospital de Pachicón, en razón de la extraordinaria personalidad de uno de sus albergueros. El Hospitalín de la Freita funcionó precariamente porque estaba emplazado en la misma sierra del Palo o de las Dorniellas, y que azotaban todos los vientos", enuncia por su parte la Gran Enciclopedia Asturiana sobre la suerte corrida por estas fundaciones hospitalarias


Las Dorniellas, que tal vez sea un equivalente a hondonadas y, por lo tanto a 'lagunillas', que tanto proliferan estas montañas y que fueron empleadas para embalsar agua para los canales o 'antiguas'. "Por eso habría que pensar en el uso metafórico de la voz duerna: 'recipiente de piedra o madera' (más ancho y corto que el duernu), con diversos usos domésticos y animales. También podría remontarse a una base prerromana", leemos en el Diccionario toponímico de la montaña asturiana


En cuanto al collado de Santiellos, en La Marta, parece reflejar algún lugar 'santo' o 'sagrado' en ese histórico paso, aunque también podría ser una variante de souto, 'soto, bosque' y un Soutiellos diese en Santiellos sin mucho problema, pero es otra elucubración de tantas


Dado que es fácil que los peregrinos sigan adelante sin bajar al Hospital de Valparaíso aquí aporto el correspondiente vídeo del canal...


El Camino va a hacer un gran ángulo en dirección suroeste con una curva a la izquierda por la falda del Picaratín. pudiendo ver Valparaíso perfectamente bien desde el Camino


Otro de los postes-baliza del itinerario. Un ameno reportaje de cómo es esta ruta cuando de pronto llega la niebla lo tenemos a nuestra disposición en el también altamente recomendable blof de JfCamina por el Primitivo


Si bien hay quien dice que esta sería una 'ruta de invierno' por ser un trayecto más soleado que el de la umbría del fondo del valle, la condiciones de vida habrían de ser casi de inhabitabilidad cuando hasta el ganado se recoge al llegar los fríos


Narciso Santos Yanguas esgrime que incluso el antiguo trabajo en las minas de oro en estas alturas se suspendería o cuanto menos se ralentizaría al máximo por causas de fuerza mayor según se acercaba el invierno


Habríamos de tener en cuenta que la vida de estos hospitales transcurrió durante la llamada Pequeña Edad de Hielo, que se extendió aproximadamente entre los años 1200 a 1890, con climas más rigurosos, llegando a ser llamada también la Pequeña Glaciación


Nos figuramos que aquí los inviernos de aquellos siglos, al menos en su mayoría, habrían de ser gélidos, siberianos, por no decir directamente 'polares' a 1.200 metros de altitud y pese a la cercanía al mar


En este momento divisamos más allá del Alto la Marta la loma de El Cordal de Berducedo, al que habremos de subir desde Berducedo para entrar en el concejo de Grandas de Salime por A Mesa, donde hay albergues, público y privado, de peregrinos


Un poco sobre el Camino, un mojón si concha pero con flecha nos señala la ruta cuando llegamos a la curva de El Picaratín


Parece un cómodo transitar, al menos hasta La Marta; escribe de esta famosa ruta, y de las impresiones antes de acometerla, similares a las de tantos peregrinos, JfCamina:
"Cuando, a mediados del 2010, comenzamos a preparar “El Primitivo” pronto surgió el nombre de “Hospitales”, los cantos de sirenas eran muchos, un paisaje especial, un paseo por la soledad de las altas cotas de los concejos de Tineo y Allande, casi tocando el cielo, además te ahorrabas algún kilómetro y bajar a Pola de Allande para después subir el temido Puerto del Palo. Por el contrario teníamos el transitar solitario y sin apoyo, solo la montaña y las mudas ruinas de los antiguos hospitales de Peregrinos, nada recomendable para hacer en invierno o con mala climatología..."

La cuesta no parece, ni de cerca, nada en comparación con todas las que dejamos atrás, pero como siempre decimos, al llegar aquí todo esfuerzo se nota


Efectivamente, la senda es cómoda y agradable de transitar


Estamos a unos dos kilómetros, más bien escasos de La Marta y otros dos y medio poco más o menos en total seis o menos, de El Palo


Parece todo ya pan comido, pero hasta que no se llega no se debe cantar victoria. La distancia, aunque corta, se cobra grandemente su tributo en tiempo y esfuerzo...


Bien definido y perfilado, el Camino no debería dar problema alguno, ni siquiera con niebla, otra cosa será cuando lleguemos a las praderías de La Marta, al menos durante un corto trecho


El Panchón ante nosotros, soberbia vista de su grandiosa falda norte, con las camperas de La Penona y la carretera AS-14


El Valle la Solana a nuestros pies, otra vez el topónimo 'solar', como el del lugar en el que se bifurcan los caminos, al principio de esta entrada de blog. Lugares de solana, orientados al sur y soleados


El brezal impera en la vegetación, cubriendo montañas enteras. El Camino subiendo hace curva a la derecha en su zigzagueo subiendo a La Marta


Otro poste indicador, la cuesta parece se suaviza ahora un poco en este trecho en el que no hay tanta piedra suelta. De todas maneras se camina bastante bien por aquí, cansancio propio aparte


Y ahí tenemos de nuevo el Alto la Marta a la vista, con El Prau la Vechina, la antigua, El Picu la Casilla, L'Estreitín y El Picu'l Palo a la izquierda antes del puerto. Más abajo es la carretera AS-364


Para Narciso Santos Yanguas el topónimo tendría que ver con morta, agua 'muerta' o estancada, de la que se embalsaba para aplicar las antiguas técnicas extractivas auríferas de la ruina montium y similares:
"Este topónimo se conecta sin duda con el término latino morta (= muerta) y esta relacionado con las aguas estancadas (embalse del sistema hidráulico romano destinado a la explotación aurífera), de la misma manera que en el marco del concejo allandés encontramos otras denominaciones con las mismas connotaciones mineras antiguas, entre ellas la conocida como Fuente las Mulleres (en Sesto la Fuente) o bien el conocido como Pozo de las Mulleres Muertas (que hemos de identificar con embalses en los que se acumulaban las aguas y por ende en ocasiones estaban en estado de putrefacción), esta última en el límite entre los concejos de Cangas del Marcea, Ibias y Allande"

Tras de nosotros tenemos una hermosísima vista del Picu Cimeiro con sus grandes canchales cayendo a La Solana


Por ese canchal se ve el trazado de la antigua o canal que va de La Marta a La Chavadoira


Una fina línea de vegetación lo delata...


A diferencia de Narciso Santos Yanguas, Xulio Concepción Suárez no explica el topónimo La Marta con la minería del oro, sino con un animal, la marta o Martes martes, "muy perseguido tiempo atrás por sus pieles (hasta que se acabó con sus pieles y con sus güesos, claro)". parte de cuya explicación compartimos aquí:
"El Alto la Marta (1120 metros) está en Santa Colomba (Allande), en el cordal del Alto'l Palo. Fue zona abundante en fauna salvaje, entre las cimas de Penas Tsongas y La Sierra de Fanfaraón"

Vemos ahora muy bien a lo lejos El Pico Buspol (1.120 m), 'coronado' de eólicos y por cuya falda sube de izquierda a derecha el Camino de Santiago desde A Mesa a Buspol, donde empezará la gran bajada al Salto de Salime. En la lejanía es la Serra do Acevo, también con su parque eólico, cerca del que el Camino sube dicha sierra y entra en Galicia, un poco al sur del Pico Cuía (1.109 m), donde es llamado El Camín Grande


Más a la izquierda y al sur, en la misma sierra, tenemos Pedras Apañadas (1.203 m) que, como toda la cumbrera de la Serra do Acevo, señala la frontera de Asturias con Galicia. Más abajo, a la derecha y más cerca el paso del concejo de Allande al de Grandas de Salime se hace por A Prida da Madera, en El Cordal de Berducedo



Estamos pues a un paso de Galicia, pero como siempre recalcamos, las distancias cortas no lo son tanto cuando se hacen caminando



El Camino vuelve a sus tramos empedrados, bien jalonados siempre por estas balizas de postes señaléticos


Vídeo de otra vista atrás, hacia Valparaíso, El Picu Cotón y El Picu Cimeiro con los canchales de La Solana


Admirable paisaje montaraz, montañas peladas de arbolado pero intensamente verdes de tojos y brezales


Buena vista de las carreteras de La Marta y El Palo con la cabecera del valle del Nisón. De la vieja red caminera de los caminos de valle y sierra prosigue su interesante disertación Narciso Santos Yanguas cuando explica su comunicación con La Sierra de Fonfaraón y el actualmente denominado Camino de los Hospitales:
"Por la sierra de Fonfaraón sabemos que en una etapa posterior (en relación con el Camino de Santiago por el interior aprovechando la vía romana que conectaba los núcleos de población de Lucus Asturum y Lucus Augusti) transitaba el llamado "camino del Hospital", que enlazaría después con la Sierra del Palo; en tiempos medievales pasaría a ser la ruta utilizada para las peregrinaciones a Santiago de Compostela por el interior, recibiendo por ello la denominación de "camín francés".

Aproximadamente a una altura de 800-900 ms. la ruta de comunicación romana proveniente del entorno del castro de Cimadevilla (por encima de la actual población de Pola de Allande) se dirigiría hacia la parte derecha de la Sierra del Palo iniciando un ascenso aún más pronunciado hasta alcanzar el lugar denominado Prado de la Vechiga.

En ese punto se bifurcaría en una doble dirección:

- hacia su derecha el trazado se encaminaría hacia Santiellos (por la zona del Estreitín) con el fin de llegar a un distrito eminentemente minero en época romana, como era la región de Bustantigo

- mientras que hacia la izquierda recorrería, a una altura que sobrepasaba los 1.100 ms., el territorio situado por encima de la sierra del Palo.

Con respecto al primero de los casos, en un lugar próximo al punto de entronque de ambos caminos (el procedente de la sierra de Fonfaraón y el de Cimadevilla), coincidiendo ya con la parte de allá de la Sierra del Palo tras atravesar El Estreitín, se detecta la presencia de un yacimiento minero romano conocido con el nombre de La Marta o La Morta, junto al que se encuentran restos materiales correspondientes a la cultura dolménica, en concreto los dos túmulos que portan la
denominación de dicho lugar"

La existencia de túmulos megalíticos nos retrotrae a un periodo muy anterior a los intensos trabajos mineros que moldearon la orografía de estas serranías pero cuando ya se dominaban muchas artes de la metalurgia, incluyendo el oro, aunque acaso no aún la del hierro que daría nombre a la edad justamente anterior a la conquista romana, la de la cultura castreña, que por lo que se sabe, ya conocía técnicas mineras de la ruina montium y otras que se aplicaron extensa e intensamente hasta el siglo III:
"El topónimo La Marta/La Morta, enclavado en las mismas estribaciones de la sierra del Palo, parece relacionarse con unos objetivos similares: embalse de agua destinado a almacenar una cantidad de litros significativa, cuya fuerza hidráulica sería utilizada en las tareas mineras."

La Marta es pues una verdadera encrucijada entre varios caminos que existirían desde milenios atrás. Por un lado este, Camín Frances, Camín del Hospital o de los Hospitales, vinculado, como el del valle, con las antiquísimas comunicaciones hacia Galicia, el cual sigue a El Palo, o baja a Montefurao por otro ramal


Otro camino se dirigía a las minas de Bustantigo, al norte de Allande. El collado es además un paso del valle del Nisón a la cuenca del Navia, como lo es la actual carretera. Las viejas sendas enlazarían por la cresta de la gran dorsal occidental asturiana con la costa


Y por supuesto también, a través de la Sierra los Llagos y El Valledor, con los puertos de la Cordillera por un lado y por otro con Galicia. Si bien estos, recalcamos, quedaron cortados y ocultos en su paso del Navia por el embalse de Salime 


Ahí tenemos las dos carreteras, la de La Marta y El Palo, que se unen al oeste de La Reigada


En la campera que bordea la AS-364 reconocemos otra de las numerosas lagunas de estas sierras, donde abreva el ganado


Subimos pero bastante cómodamente pudiera decirse, cansancio acumulado aparte. Como alguien ha dicho 'primero es la fuerza, luego la resistencia'


Este será ya el último repecho antes de la laguna de La Marta, cuya pradería puede ser un encantador lugar para descansar... si nos lo permiten los vientos


Justo antes de la laguna encontramos una bifurcación, en la que iremos a la derecha


Atentos al poste que nos lo indica, que cuando hay niebla densa incluso hay que 'buscar'


Al fondo ya empezamos a ver las reses que siempre, pero sobre todo por las mañanas, suelen estar alrededor de la laguna. El Camino en la bifurcación sigue siendo bien reconocible


Pero la cosa cambia al llegar a la pradería de la laguna, donde el Camino se difumina con el prado. Con buena visibilidad no hay mayor problema, pues incluso vemos más allá cómo sigue el Camino por El Picu la Marta


Pero cuando no, hay que ir buscando los postes, como este


Pero incluso en días bien despejados pueden surgir dudas. Nuestras referencias han de ser la laguna, aquí casi seca pero rodeada de rebaños; El Picu la Marta, por cuya ladera izquierda sigue el Camino y, también la zona 'más pisada' del prado


Aquí hay una primera charca, seca o casi, hecha un lodazal


El Camino sigue a su derecha y aunque aquí prácticamente no podemos ver la laguna, mayormente seca también, sí nos percatamos del Camino por ser una franja de distinto color, menos verde y más ocre; más pisada


No es pues en este caso demasiado difícil localizar la ruta correcta. Hay también postes, pero puede taparlos el ganado


Esta es una foto de la laguna con más agua, aún en primavera, y con menos ganado. Fijémonos en uno de los postes, al lado del ternero en primer término a la izquierda. La laguna fue una de las empleadas en las extracciones auríferas de la zona, tal y como explica un panel informativo que veremos más adelante:
"Utilizada actualmente como abrevadero para el ganado que pasta en régimen de semilibertad en las sierras del Palo y Fonfaraón, la laguna de la Marte tiene, sin embargo, un origen antrópico, vinculado a las explotaciones auríferas de época romana cuyas huellas aún resultan evidentes en distintos sectores del entorno"

Origen antrópico, es decir, no natural sino obra humana. Si bien se debate sobre las técnicas concretas de trabajo en cada yacimiento, las explotaciones auríferas durante la dominación romana en el noroeste peninsular se basaban en la ruina montium un procedimiento por el que se hacía caer montañas enteras para luego extraer las vetas de oro de sus entrañas


La laguna ya avanzado el otoño y con más agua. La técnica de ruina montium, también llamado arrugia, consistía básicamente en perforar grandes y largas galerías, en las que se hacía entrar agua a presión, llevada allá desde canales labrados en las cimas y laderas, por donde bajaba con fuerza tras ser embalsada en piscinas artificiales arriba en las alturas, tal que esta, procedente de las fuentes de las cordilleras


Antes que se hiciese entrar el agua se prendían en las galerías inmensas hogueras. La reacción física del agua entrando con fuerza, junto con el contraste térmico entre el frío y el calor, provocaría un auténtico terremoto. Pronto tendremos ocasión de ver el resultado en La Fana da Freita 


Más técnicamente, y mejor explicado en el citado panel informativo, se nos dice que este tipo de minería extractiva de oro "implicaba la movilización de enormes masas de sedimento rico en contenido aurífero". Si bien se pensaba en una técnica netamente romana, Wikipedia nos informa que ya era conocida y empleada anteriormente:
"Tradicionalmente esta técnica fue atribuida a la ingeniería romana; sin embargo, el estudio de diversos castros astures cuyos materiales se adscriben únicamente a la Edad del Hierro (Castro de Ceruñales, Noceda del Bierzo, La Cogollina, Teberga) y cuyas defensas han sido excavadas mediante la técnica de Ruina Montium, permiten hoy día afirmar que se trataba de un sistema prerromano y tradicional de la minería de los astures."

Aquí se ve el comienzo de un canal o 'antigua'. Al fondo, una hermosas vista de los montes de Penas Curiscadas, por donde sigue desde La Marta la carretera AS-364. Ahí tenemos El Picu Queimáu (Quemado), que con sus 1.151 metros de altura, está considerado el extremo occidental de La Sierra de Fonfaraón, en la zona conocida como Sierra la Cabra. "Es zona de monte bajo y matorral. Existe un testimonio tumular en su ladera noroeste, asociado a la Carreiriega de los Gallegos", la vieja vía prehistórica, nos dicen en la Enciclopedia del paisaje de Asturias


Con la hierba fresca y verde, sin ganado y con muy escaso paso de peregrinos, llegando en otoño no se ve tan perfilado el terreno pisado que marca el Camino


Pero sí los postes señalizadores y, al fondo, la continuidad del mismo por El Picu la Marta  hacia el alto de este nombre, con El Picu la Casilla y Las Freitas al fondo, continuidad de la ruta a El Palo


Es una delicia admirar este lago, casi ya más que laguna con tanta agua y recorrer su orilla mientras admiramos la montañas al fondo


Da la sensación de ser un 'pequeño mar' a unos 1.148 metros de altura; uno de los testimonios de la minería del oro y su estructura durante aquellos siglos de intenso trabajo extractivo:
"Para ello desarrollaron numerosos sistemas de trabajo que se basaban en el aprovechamiento de la fuerza del agua y el poder corrosivo de las corrientes. Con este propósito crearon auténticas redes de canales hidráulicos que permitían la captación de agua en todos los arroyos del entorno para garantizar un adecuado abastecimiento de las necesidades cotidianas de la mina. Este agua se almacenaba en puntos estratégicos próximos a las zonas de laboreo, como es el caso de este collado cercano al alto de la Marta. Desde aquí el agua se derivaba de forma controlada hacia las zonas de explotación para provocar grandes y repentinas avenidas que provocaban el desmoronamiento de importantes volúmenes de terreno."

De frente tenemos El Pico Doce Penas (1.115 m), recordemos que no son penas de tristeza sino 'peñas'. Es la estribación occidental del Picu Queimáu y por lo tanto extremo occidental de la Sierra la Cabra que es a su vez parte de Fonfaraón, o eso considera la Enciclopedia del paisaje de Asturias


Más a lo lejos las ya citadas sierras de Muriellos y Carondio, con sus parques eólicos, los cuales se han convertido una característica de buena parte del paisaje de la montaña occidental asturiana 


Y aquí tenemos otra preciosa vista del Picu Queimáu o Quemado, frontera tinetense-allandesa sobre el collado de Santiellos, "zona de monte bajo y matorral". Su nombre hace referencia a las seculares quemas para ganar gastos, efectuadas ya desde el Neolítico


Sigue hacia el norte la Sierra la Cabra o Leirosa, con las cimas de La Cruz del Barro (1.093 m), La Grulla (1.084 m), El Picu Garabo (1.037 m) y otras. En la lejanía volvemos a ver el Mar Cantábrico...


Ladera norte del Picaratín, que vemos bien recorriendo la laguna, nacimiento del Regueiru Santiellos, que pertenece ya a la cuenca del Navia; atendamos nuevamente a la Enciclopedia del paisaje de Asturias:
"Nace en la vertiente occidental del collado Santiellos, bajo el collado de la Marta, en el norte del concejo de Allande, parroquia de Santa Coloma. Continúa en dirección oeste hasta el Cabral, donde se une a la Corba y dan forma al río Pumarín, tributario del Lloredo (afluente a su vez del Navia). En la cabecera del mismo, bajo la confluencia de las sierras del Palo y los Hospitales se encuentra una explotación aurífera con sus depósitos y canales"

Y aquí tenemos de nuevo El Picaratín, por cuya falda sur (a la derecha), hemos venido desde Valparaíso


Dando la vuelta a la laguna retomamos el Camino, dando vista a sus postes y al fondo al Picu Cimeiro


Un verdadero símbolo del Camino Primitivo, no en vano por su ladera hemos venido, coronando el techo de esta senda jacobita. Fijémonos en la bajada que hemos hecho hacia Valparaíso


Mirando ahora hacia el este, y con El Picu Cimeiro como referencia, contemplamos una impresionante vista desde el valle del río Nisón hasta la Cordillera


Se llega a divisar desde Peña Ubiña a Leitariegos o L.leitariegos, al menos, con los puertos de Somiedo, La Mesa, Marabiu y Ventana, o al menos sus inmediaciones


En primer término El Campu Tabión y paso al Picu l'Aigla. A lo lejos es La Sierra la Cabra (topónimos que se repiten por doquier) con La Fana Xinestaza y a lo lejos las cimas de Ubiña. A la izquierda asoma un poco de Penamanteiga


Sierras de Dagüeño, La Cabra, La Serrantina y otras entre Cangas del Narcea, Tineo/Tinéu, Miranda (Belmonte y Somiedo). El la lejanía Ubiña y el cordal de La Mesa, paso de Asturias a Babia (León) y uno de los caminos más importantes del centro de Asturias con la meseta en siglos pasados. Más abajo y cerca es el monte El Buñu, por cuya ladera baja al valle del Nisón el otro camino desde La Chavadoira


No llegamos a ver la villa de La Puela/Pola de Allande, la capital allandesa, aunque sí la corona de verdes praderías de Las Chanas (796 m -en medio de la foto-), en cuya ladera y a la sombra sí vemos unos de sus barrios: Los Solares. Más cerca el otro camino recorre el valle del Nisón por Penaseita, uno de los pueblos de La Ferreirada, donde está la popular Casa Viñas y el albergue de peregrinos de la antigua escuela, ambos en la carretera, un poco más arriba del Camino, que discurre por lo más profundo


Más allá, las sierras del Gavilán y La Pillarma guardan en curso del Narcea, a cuya cuenca pertenecen, como el Nisón, todos los ríos que nacen de El Palo al este. A lo lejos, seguimos contemplando el maravilloso espectáculo de los picos más altos de la Cordillera


También vemos la aldea de Valbona (en medio de la foto), bajo las cimas de El Buñu, paso de la carretera AS-217 Tineo-Pola de Allande que, como la de Cangas, se hizo a finales del siglo XIX. Por allí bajaba también el antiguo Camino de Mirallo, empleado también por los peregrinos de antaño


A la derecha de Las Chanas son los montes de Celón o Zalón, otro olvidado paso de peregrinos. Por las largas lomas hacia el Narcea el castro de San Chuis o San L.luis guarda el testimonio de la cultura castreña en estos parajes pues es una de los más importantes castros de Asturias


El Picu los Campos y en la lejanía El Cuetu Arbas, verdadero santuario de los montes de piedra (2.007 m), techo de Cangas del Narcea, cuyas caprichosas formas obedecen a la acción de antiguos glaciares


Y nuestros ya más que 'familiares' Picu Panhón, El Palo, las Freitas, La Casilla y, bajo nosotros, la carretera de La Marta. Ahí hay una campera donde aparcan los vehículos de los montañeros. Fijémonos también en la pista ganadera que sube desde allí


Un vídeo de nuestro periplo por esta laguna y sus rincones en pleno otoño, cuando los vientos soplan por doquier


En verano es sin duda más agradable detenerse, pero no cuando hay ganado; dejémoslo tranquilo y, de querer descansar unos instantes, hagámoslo un poco más allá, oportunamente apartados de él


Muchas vacas se nos quedan mirando, reiteramos que dejemos tranquilos a los animales y procuremos no incomodarlos


Penedos de las Doce Penas, de ahí el nombre de la montaña. Más allá es El Pico Morrondu (958 m), La carretera a Bustantigo sigue por el collado de Las Labradas. A lo lejos la llanada de Muriellos y los aerogeneradores de Carondio


Las Doce Penas y la carretera AS-364, con sus desmontes y curvas siguiendo la falda de la sierra


Por esta hondonada discurre el río Santiellos, formando un muy profundo valle, subsidiario del Navia


La parte occidental del concejo de Allande es, como se ha dicho, más montañosa que la del 'Palo acá'. Estos paisajes de valles estrechos y profundos serán los habituales hasta la villa de Grandas


Penas Curiscadas y La Pena la Cabra, que da nombre a esta serranía


El Picu Queimáu y el collado de Santiellos, todo pelado de árboles pero cubierto de monte bajo con algunas praderías


Y la cabecera del valle del Navelgas, con las demás alturas de La Sierra la Cabra o Lleirosa. Este río no pertenece ni a la cuenca del Navia ni a la del Narcea, sino a la del Ese-Esva. Consultemos la Enciclopedia del paisaje de Asturias pues conforma la orografía del Cuarto de los Valles, el cuadrante noroccidental tinetense, del que tanto hemos hablado en anteriores etapas:
"El nacimiento del río Navelgas tiene lugar en el paraje de Santiellos, muy cerca de donde lo hace el Bárcena, y a más de mil metros de altura. Desciende atravesando toda la parroquia de Rellanos, entra en la de Navelgas, sigue por la de Muñalén y confluye, finalmente, con el Ese (o Bárcena) en las proximidades del Ese de Calleras, desde donde con el nombre de Esva se adentra en tierras del concejo de Valdés. Su curso, torrencial y de rápido declive en la parte alta, se hace apacible y eminentemente truchero en el resto del recorrido. Las arenas de este río contienen notable cantidad de oro (diseminando en finas partículas) que desde antiguo se han trabajado con bateas para obtener el preciado metal, siendo en la actualidad objeto de concursos públicos, con premios a los mejores extractores."

Estas cresterías separan las cuencas fluviales, como tantas veces reiteramos, y forman estos pasillos naturales, por la montaña y por el valle, empleados como caminos y cañadas desde la más remota noche de los tiempos


Muy posiblemente desde la remota Prehistoria, las manadas de animales herbívoros ya las empleaban en sus desplazamientos en busca de pastos y agua, huyendo de los fríos o escapando del calor, según la época


Tras los herbívoros, siguiendo las pautas de supervivencia, irían los carnívoros hasta que una nueva especie, de cazadores y recolectores, fue detrás de ambos también, los primeros humanos, que entraron a formar parte también de estos caminos


Con el tiempo, aprendieron las artes de la ganadería, como de la agricultura y amoldaron este territorio, ganando tierras para pastos. Unos se hicieron sedentarios y otros nómadas, practicando la trashumancia, como cuando el ganado se movía de un lugar para otro siguiendo los ciclos de las estaciones y la naturaleza


No tardarían en apreciar otros 'frutos' que daba la tierra: de las herramientas de madera y piedra se partió, a partir de estas, a apreciar las más duras pero, a la vez, moldeables. Poco faltó para que descubriesen los preciados metales, como el cobre, y a fundirlos y a mezclarlos, haciendo al echarle estaño el bronce, más fuerte, duro y resistente, para aperos y para armas. A la vez llegaría la metalurgia del oro, ya apreciado como elemento suntuario desde los albores del Neolítico y, por lo tanto, mercantil. Elemento de transacción, compra y venta 


De localizar las pepitas de los ríos se pasó a extraer el mineral de las entrañas de cordales auríferos como estos. Las técnicas mineras mejoraron y fueron objeto de codicia tanto su conocimiento como el otro y demás metales extraídos. Llegó la minería del hierro, poco suntuaria pero eminentemente práctica, herramientas y armas aún más resistentes que el bronce. La población se fortificó en castros pero no pudo contra el ímpetu de las legiones del césar pese a una guerra de, al menos diez años. El oro astur y galaico fue puesto a disposición de Roma


Aplicando al máximo y mejorando ampliamente las técnicas mineras, se horadaron, perforaron y derribaron montañas enteras, hasta que el agotamiento de las principales vetas pero, sobre todo, los cambios sociopolíticos y económicos del siglo III, hicieron poco rentables a estas minas. Unas posteriores explotaciones, aún en el medievo, no constituían ni remotamente lo que los yacimientos habían sido


La pervivencia de las técnicas de bateo continuó y así, la familia Sanfiz de la cercana localidad tinetense de Navelgas la transmitió hasta nuestros días, de ahí los concursos internacionales de bateadores que allí se celebran y que sea la sede del Museo del Oro de Asturias


La laguna, terriblemente seca en verano; un grupo de caballos parece querer beber de la última charca


Pero el barro está bien mullido, para recostarse, aunque 'ensucie un poco'


El ganado, como nosotros, que seguramente llevaremos bien mermada el agua de nuestras cantimploras, se moverá buscando agua. También suben cubas


Otro gran contraste, la laguna en el deshielo de primavera, con aún con nieve y hielo


El paisaje, siempre impresionante; aquí inmensamente solitario, sin gente ni ganado...


Ganado que llega con la primavera y el esplendor verde tras las nevadas invernales y la laguna al máximo


El lago se convierte en una verdadera playa fluvial para vacas y caballos


Un gran abrevadero y espacio de frescor, con hierba verde y abundante


'Familias enteras' acuden a la apacible laguna y sus bucólicas riberas



Un potrillo 'de exploración', admira las montañas


Los postes, que van borrándose y algunos cayendo. Esperemos sean reacondicionados y repuestos para cuando vengáis


Dejamos atrás la laguna, viejo depósito o 'piscina' de acumulación del agua para las labores mineras en la que hoy vaquerías y yeguadas abrevan y pastan en sus orillas, ajenas a la verdadera 'fiebre del oro' aquí acontecida dos milenios atrás


Los 'benditos postes' aún permanece jalonando el recorrido hacia el Alto la Marta y El Palo. El escritor Jean Christophe Rufin, en su libro El Camino inmortal, en el que narra su peregrinación por los caminos Norte y Primitivo, relata que en la Ruta de los Hospitales "el Camino se eleva y desaparece, se convierte por un instante en casi invisible, como un simple rastro, una línea virtual que rozara la montaña"


El panel informativo al que antes nos referíamos, tirado en el suelo


Otro elemento a reponer. Lo cierto es que, dadas las inclemencias meteorológicas, estos paneles no suelen durar demasiado: o caen o quedan inservibles y desgastados prontamente, por lo que se requiere continua reposición y mantenimiento


Texto y esquema del embalse y sus antiguos canales


Primeramente llegamos a esta bifurcación. La de la derecha es la pista ganadera que sube de la carretera. A la derecha sigue el Camino


Ahí tenemos el correspondiente mojón con su concha y la flecha, señalándonos la ruta a seguir


El Camino, de hierba y tierra, vuelve a distinguirse bien en su trazado a partir de aquí


La senda, ancha y bien perfilada, sigue balizada por los 'palotes' que, no nos cansamos de repetirlo, son de gran ayuda


Las Freitas, "pico de 1.204 m. situado en el extremo NE. de la sierra del Palo (Allande) y en el N. del puerto del mismo nombre", como dice la Gran Enciclopedia Asturiana, es ahora el próximo objetivo


Y El Palo, a continuación. Vemos muy bien la carretera AS-14 y los edificios de la subestación eléctrica. Más al sur es El Picu Mosqueiru (1.396 m), con el collado de La Fonte Roxa en la distancia, así como el de Los Chanos de Braniego, en la frontera con el concejo de Cangas del Narcea


El Altu Panchón, El Picu Panchón, La Penona y El Picu los Campos, omnipresentes


La pista caminera sube suavemente por la ladera oriental del Picu la Marta, ofreciéndonos en todo momento un panorama espectacular. "Pico de 1.163 m. situado en la sierra de Fonfaraón (Allande), en la ramificación con la del Palo. Tiene una fácil y corta ascensión desde la collada de El Estreitín", dice la Gran Enciclopedia Asturiana refiriéndose a su ruta de acceso desde el puerto


Un mojón jacobita en plena cuesta. Estamos a tres kilómetros y medio escasos del puerto de El Palo, pero andando parecerán algunos más, como siempre decimos


Viene ahora un buen repecho, casi parece subir al mismo cielo; sin embargo, no estamos tan altos como antes, en la ladera del Picu Cimeiro


La carretera bajo nosotros: ahí vemos la pista que la comunica con la laguna de La Marta, por donde podemos bajar en caso de apuro


Allí donde están las vacas puede recogernos un taxi; probemos antes nuestra cobertura en ese caso


El Picu Cimeiro y, más allá, el Alto del Hospital, sobre el valle del río Nisón: La Ferreirada


La pista de bajada a la carretera y más arriba el Camino, por donde acabamos de pasar. Al fondo El Picu Cotón, a la derecha del Cimeiro


El Picaratín y la majada vacuna y caballar de la laguna. Acaba de llegar un transporte de ganado


La cuesta se acabará donde está allí arriba aquel peregrino, o sea pronto


Ya se perfilan ante nosotros nuevos horizontes, aunque ya los hemos venido vislumbrando ya desde la pradería de la laguna. Pero este es también un buen lugar para mirar atrás:


Y lo hacemos con este vídeo, en el que nos citamos a nosotros mismos al explicarlo, pues corresponde al canal YouTube de Xurde Morán (a suscribirse ya):
"Vemos primeramente el cueto sobre una antigua "piscina aurífera" de las explotaciones de oro astur-romanas, ahora charca donde abreva el ganado, luego El Picu l'Hospital o más adecuadamente Picu Cimeiro, sobre el antiguo Hospital de Peregrinos de Fonfaraón, hoy una cabaña de piedras, después abajo es el valle del río Nisón, por donde va otro de los ramales allandeses señalizados a Santiago.  
Encima de frente son las alturas de El Panchón, que dan paso más a la derecha al Puerto'l Palo, donde se unen estos dos caminos. Más cerca es el cueto de La Freita, donde existió El Hospitalín de La Freita, el que primero desapareció en esta zona al estar expuesto a los cuatro vientos, hacia donde subimos desde L'Altu La Marta, también al final del video, a nuestra derecha. Nosotros estamos en las inmediaciones del también desaparecido Hospital de Valparaíso (valle del Paraíso).  
Como vemos, tres fundaciones hospitalarias a muy corta distancia, pero a las que si sumamos el de La Paradiel.la, justo antes de llegar al de Fonfaraón, y el de Montefurao, al bajar El Palo, nos dan nada menos que cinco en unos doce kilómetros, lo que delata la tremenda importancia que tuvo este Camino, El de Fonfaraón aún estuvo en funcionamiento en las primeras décadas del siglo XX."

Y nada más subir empezamos a bajar, como es lo habitual, todo recto y muy cerca de la cima del Picu la Marta


De frente es ya el Alto la Marta, con El Picu la Casilla, El Prau la Vechina, Las Freitas, El Desmonte y El Palo, toda la sucesión se alturas de la serranía de este nombre que llevamos viendo desde el Alto del Hospital


Y ahí asoman ya a la derecha los montes de la cuenca del Navia, de los que ya llevamos un tiempo hablando también, en concreto los más próximos los del Cordal de Berducedo, continuidad al oeste de la Sierra del Palo


Ya antes advertíamos que hasta que ensancharon la carretera el Camino bajaba directo hasta la curva del alto, cruzaba la AS-364 y subía seguidamente a Las Freitas. Pero ese cruce ha quedado cortado por el desmonte efectuado y la carretera hay que cruzarla un poco antes, como señalaremos enseguida


También empezamos a ver la bajada a Vallinadosa o Valladosa, antiguo camino oficial. De frente tenemos en primer lugar El Pico Llago (956 m) con la ladera de A Costa y As Pedreiras. Al fondo tenemos la larga loma del Cordal de Berducedo, que desde Pena Palanca (1.129 m) va bajando a la derecha por Pena Bernaz (1.072 m), Gabas (1.038 m) y A Prida da Madera por donde sigue el Camino hacia A Mesa (Grandas de Salime)


Ya hemos hablado también del Pico Buspol con su parque eólico y de la Serra do Acevo, que marca el paso a Galicia por su cumbral. Los peregrinos de antaño tenían varios hospitales de acogida en este itinerario hacia tierras galaicas


El primero era el de Montefurao, del que, como en el caso de los de Fonfaraón, Valparaíso, Cimadevilla y La Freita presumía de ser fundación real, pero eran sus patronos los Señores de Allande o condes de Peñalba o Marcel de Peñalba, los Cienfuegos. Seguía después el de Llago o Lago, de patronazgo de los Álvarez de Sierra, estando a continuación el de Berducedo, fundado en el siglo XIII por el señorío de Neira de Jusá


Más allá de Allande estaban los de Buspol, en el antiguo concejo de Salime, que pagaba al prelado ovetense una libra de cera en torta, luego el de Grandas y, en el límite con Galicia el Hospital de Cuiña, en la Serra do Acevo


Pasando a Galicia había un hospital de peregrinos en Fonfría, que fue de los Caballeros Hospitalarios de San Juan de Jerusalén, Orden de Rodas y luego Orden de Malta. Más adelante la siguiente fundación hospitalaria estaba en A Fonsagrada y Hospital de O Padrón, de la misma encomienda, pero el núcleo de acogida principal estaba en A Proba de Burón, antigua capital de la Terra de Burón, hoy un camino secundario de escaso paso de peregrinos. Ambas rutas, que se separaban en Paradanova, se reunían en el famoso Hospital de Santiago de Montouto, del que se conservan sus restos


No vamos a enumerar todos los que había hasta Santiago pero sí tener en cuenta que, a falta de hospitales de refugio, un elenco de posadas y ventas camineras de arrieros y demás viajeros eran susceptibles de ser usadas también por los peregrinos, como las que había en pueblos, villas y puertos, una de ellas aquí el Palo y otra en el Alto do Acevo, por ejemplo, la cual se conserva como bar


A nuestra derecha vemos el monte de Penasllongas con el Alto da Cruz (975 m) y A Garganta (971 m)


Más cerca es el monte A Peral (1.007 m); fijémonos a su izquierda cómo baja del Alto la Marta el camino a Vallinadosa o Valladosa. En la lejanía los cordales de Berducedo y Buspol siempre el horizonte


El camino a Vallinadosa bajando por la ladera del Picu la Casilla


El Cordal de Buspol dibuja una loma desde el pico de ese nombre, donde están los eólicos y a cuya derecha pasa el Camino, que continúa hacia el norte por Os Pozos (1.087 m), El Cabo'l Monte (1.092 m), El Penedo de Coriscos (1.038 m) y El Pico Vallongo o Valongo (1.084 m)


El Pico Vallongo es el extremo septentrional de dicha sierra, cierra por el sur el valle del río Llouredo, afluente del Navia que recoge las aguas de todos los que nacen y fluyen 'del Palo allá' y por sus laderas baja la AS-14 al Salto de Salime


Más a la derecha, cierra el valle por el norte la Sierra de Muriellos. Al fondo y ya al otro lado del Navia está Pena Escrita (636 m) en Pesoz/Pezós y, más allá, El Pico del Vago (743 m) que hace frontera entre dicho concejo y el de Samartín de Oscos (Ozcos) 


Más cerca de la Sierra de Muriellos, vemos las casas de Penouta y Santa Coloma, con los prados del Pico da Campa (849 m)


Más a la derecha Branadis (879 m); aquí abajo es El Calamón (822 m)


El Cerro del Ciervo (946 m) y la loma de Muriellos por El Campo Ordial (1.003 m). Más allá y en Carondio tenemos El Pico Vigueira (1.118 m), El Pico Guileira (1.184 m), El Pico Fomón (1.172 m) y el Carondio (1.222 m), sierra de Carondio de la que nos cuentan ampliamente en la Enciclopedia del paisaje de Asturias y que gustamos de compartir, pues algunas de sus características físicas, geológicas, naturales, etc., coinciden con las de todas estas serranías:
"Sierra en los límites entre los concejos de Villayón, Illano (Eilao) y Allande, concejo éste cuyos límites se han ajustado por parte del Instituto Geográfico Nacional a la alineación sur de pico Carondio, Pico Sorribas, Pico Vigueira, y que anteriormente se hacían llegar al cordal de Gargalóis a costa del concejo de Eilao. Carondio es parte del Paisaje Protegido previsto en el PORNA junto con la sierra de Valledor. En Villayón, los límites del Paisaje Protegido son: A Pena'l Conde, Picuagudo, Aguamaroza (pueblo), serra de Prao de Roque (sigue por la divisoria), alto de Barandón, Pico Gargalóis, Chao del Pino, Carondio. 

El área se corresponde con la cuenca de recepción del río Carbonel, integrada por los arroyos y ríos que nacen en pequeñas fuentes (fontecayas desde las que el agua se va juntando hasta formar regatos) alrededor de los 900 m; salvan desniveles considerables, formando barrancos y saltos de agua que resuenan en el silencio de las tierras altas; destacan Vallourés, Llastrina, da Fayúa, Agredos, Llouseira o Roidiez. La vegetación varía en función de las pendientes y de la acción antrópica; hay alisos (humeiros, Alnus glutinosa) y fresnos de hoja estrecha (Fraxinus excelsior) en las riberas fluviales; el matorral de brezos (distintos tipos de eriáceas) predomina en las vertientes más alteradas, mientras que los bosquetes de roble con rebollo de castaños y abedules tienen importancia en las vertientes de los arroyos (especialmente entre los cauces del Llouseira y del Agredos, o monte de A Cuitella). Llama la atención el abancalamiento de la vertiente entre Castaedo y Barandón, realizado con potentes paredes todavía perfectamente limpias de maleza. 

De los antiguos molinos de centén aún funcionaban dos (el de Mingosuare y el de A Sella), ambos en el río dos Agredos. Entre Villayón y Allande, un camín real de vaqueiros recorres el cordal entre la Pena'l Conde y las inmediaciones del Pico Carondio; alineados a lo largo de dicho camino antiguo hay túmulos. Entre Villayón y Eilao, en el collado de Entrerríos, se encuentra uno de los dólmenes más importantes de la región, A Llastra da Filadoira. Por Villayón, la carretera llega a Castaedo (VY-6), continuándose por una pista suficientemente afirmada hasta Barandón  y por otra hasta Augamaroza; desde los tres pueblos, varios caminos y sendas llevan hacia los cordales y los picos: eran los caminos usados hasta no hace mucho por los pigureiros, chavales cuidadores de ganado menudo en los pastos altos.

En el concejo de Allande la sierra de Carondio y de Muriellos llegan hasta la pena del Conde por el Norte y el Navia por el sur. Tiene una longitud de 11 km dispuestos de sureste a noreste. En esta sierra se destaca la presencia humana la presencia humana desde tiempos neolíticos con numerosos testimonios tumulares que han llegado a formar un camino, denominado la Carreiriega de los Gallegos, y que ha sido utilizado desde tiempos prerromanos hasta nuestros días para la crianza de ganado vacuno y caballar.

Desde Illano presenta una dirección sur-oeste a norte-este, con altitudes que sobrepasan los 1.000 m (Vigueira, Violla, Carondio, etc.) hasta descender a los 800 m en las cercanías del río Navia, e incluso los 600 m en la zona de los altos de Berveraso. Está cubierta fundamentalmente por matorrales y geológicamente es un área muy diversa con pizarras negras, cuarcitas, y pizarras en general."

Por su parte, de la amesetada Sierra de Muriellos nos cuentan lo siguiente:
"Cordal situado en el cuadrantes noroccidental del concejo de Allande, entre las cuencas del río Lloredo por el sur y este y por el arroyo de Carondio por el lado oeste. En el norte nace en el collado de Veigosabades, mientras que en el sur es la cuenca del Lloredo el límite extremo. El eje de la sierra mantiene una dirección NE-SO, y sus alturas apenas superan los 1.000 m de altitud. Es una sierra desforestada (con repoblaciones de coníferas) y plana, utilizada como pastos de alta montaña para el ganado de los vecinos pueblos, y que se concentran en la braña de Is. Forma parte del contrafuerte de la sierra de Carondio y se encuentra protegida por la declaración de Paisaje Protegido de las Sierras de Carondio y Valledor."

Prestemos especial ATENCIÓN AHORA: como hemos dicho el camino original iba de frente pero las obras de ensanchamiento de la carretera han hecho un talud insalvable


Al llegar a este rellano se han improvisado unas señales artesanales que suelen reponerse cada cierto tiempo para indicarnos tomar un sendero a la izquierda


Un par de postes han sido repintados a tal efecto y, además. se ha colocado en el segundo una gran tabla con una flecha amarilla. De todas maneras hemos comprobado que es fácil despistarse y algunos peregrinos siguen de frente, teniendo entonces que volver a este lugar


La senda es más estrecha que el Camino y acaso se vea peor entre los brezos. Fijémonos bien en ella pues se sigue bien


Va todo cuesta abajo y sin problemas. Fijémonos por el guardarraíl en lo cerca que estamos ya de la carretera


Hay eso sí algo de piedra suelta, ojo a dónde ponemos el pie...


Aquí parece que hubiese un atajo para no pisar la carretera, pero lo mejor es seguir de frente por la senda principal, tal y como señala el poste que tenemos enfrente...


Llegamos a la carretera AS-364 y cruzamos al otro lado. En algunos mapas y guías es posible que aparezca como LL-4, su anterior denominación


Al otro lado de la carretera sigue el Camino. Por supuesto, también aquí podría recogernos un taxi en caso de necesidad. Repetimos, probemos antes nuestra cobertura de móvil a lo largo de trayecto hasta la carretera


Un estupendo mirador sobre el valle del Nisón y La Ferreirada. Veamos abajo la AS-14


Nunca se nos ocurra apoyarnos, y mucho menos sentarnos, en estas estructuras, suelen ceder fácilmente, como podemos ver


Es una senda que sube en paralelo a la AS-364 y nos evita andar por el asfalto frente a una curva cerrada y sin arcén


Y, como siempre y para no variar, nada más bajar, vuelve a tocar subir. Estamos a unos dos kilómetros y medio del puerto de El Palo, o poco más...


Y empezamos ya, puede decirse, la subida a Las Freitas desde El Prau la Vechina y el Alto la Marta por El Picu la Casilla o Alto La Bechida o Bel.lida: "A pesar de que existió la voz antigua bellida, con el sentido de hermosa (Diccionario de Autoridades), también pudiera tratarse de una voz prerromana en relación con el agua y las peñas lisas ('brillantes', nidias)", según el Diccionario toponímico de la montaña asturiana de Xulio Concepción Suárez: "Es posible la raíz céltica bhel-l, chelia ('agua'), que habría dado el mismo latín vetulum, en principio 'blanco, brillante'". Un topónimo relacionado con el agua pinta especialmente bien en esta zona de antiguas o canales mineros 


La vista desde aquí sigue siendo estupenda, con el valle del río Nisón entre El Panchón, El Palo y Fonfaraón. El hidrónimo parece claramente un aumentativo de nisu, una variedad de ciruela (Prunus domestica), pero podría elucubrarse en una evolución fonética del latín nidus 'nido' pero formada con el carácter de nidilus 'refugio', que en origen se aplicaría a lugares profundos y al resguardo de las montañas, como es el caso de su estrecho valle. La Enciclopedia del paisaje de Asturias nos dice así de él:
"Nace en la vertiente oriental de la sierra del Palo, al sureste del puerto del Palo. En su primer tramo fluye en dirección noreste para posteriormente, a partir de La Reigada, tomar dirección E-SE atravesando por medio La Pola, capital del concejo de Allande. Tras dejar la parroquia de Pola de Allande, discurre a través de Villagrufe, Celón, Villavaser y Linares, para finalizar uniéndose al río Arganza por la izquierda, en el límite con el concejo de Cangas del Narcea. Sus afluentes por la izquierda son el Fresnedo, Cereceda, Prada y Abaniella; por la izquierda se unen el Solana, el Mouras y el Valle Couz. Se le conoce también, a partir de la Pola, como río de la Pola o de la Puela. En la Ponte Llinares hubo un famoso balneario, el de Fontoria, a orillas del río..."

Panchón por su parte parece un aumentativo de panchu 'tranquilo', como tranquila es la zona más o menos llana en su alto, un 'pandu' palabra de la raíz latina pandus relacionado en este caso con pendientes pero que tiene diversas acepciones, todas relacionadas con la orografía y el terreno


Admiramos la bella forma del valle en forma de perfecta 'V' con El Picu la Marta en la 'cercana lejanía' si vale la expresión. En el blog curiosidades científicas nos dicen que es la típica forma de un valle formado por la erosión fluvial:
"En las regiones montañosas encontramos generalmente dos tipos de valles: Los valles de origen fluvial y los valles de origen glaciarLos primeros presentan un perfil transversal en V debido al efecto erosivo del agua de los ríos"


Es la zona de La Ferreirada, donde trabajaban los ferreiros de El Mazu y Penaseita, a quienes el conde de Peñalba les arrendaba las fraguas, pues eran de su propiedad. Fundadas en el siglo XVIII, tuvieron su máximo esplendor a mediados del siglo XIX, pero antes de acabar dicha centuria cerraron al no poder competir con los altos hornos del centro de Asturias


Otra zona de piedra suelta en esta cuesta en la que el pedregal tiende a desmoronar sus morrillos sobre la estrecha senda


Subiendo ahora un poco más volvemos a salir a la altura de la curva de la carretera, que no hay ninguna necesidad de cruzar pues el Camino continúa de frente sin llegar al asfalto


De nuevo máxima atención: el primer camino a la izquierda es la 'antigua' o canal minero, la cual puede emplearse como camino, pero aumenta el trayecto a El Palo al seguir la forma de la ladera


Y además, nos perdemos el gran aliciente que es ver La Fana da Freita, el colosal derrumbe de la montaña de Las Freitas ocasionado por la ruina montium, por eso escogemos el Camino oficial, que es además el señalizado


Fijémonos a la derecha en el talud insalvable que provocó el ensanche de la carretera, que obliga a dar la vuelta a los peregrinos que no han tomado este desvío a tener que dar la vuelta


Tomando pues este, el Camino oficial decir que entre la segunda señal y el quitamiedos baja el camino de Vallinadosa, que fue oficial en los años 1990 y al que le dedico también la pertinente entrada de blog


El Camino, minero, ganadero, montañero y peregrino, es pedregosa senda, a diferencia de la terrosa antigua, al menos aquí, al empezar


Además... uno sube y la otra baja, aunque no llegará al mismo alto del puerto, sino obviamente, más abajo, enlazando con el otro Camino antes de que este llegue arriba


Nos acercamos primeramente a ver el panel informativo


Nos ofrece una descripción de las antiguas minas de oro aquí existentes, cuyas 'cicatrices' en forma de galerías, canales y pequeños embalses pueden verse a día de hoy, explotadas desde la prehistoria pero más intensamente tras la conquista romana, la cual 'casualmente' se produce cuando el emperador Augusto realiza una importante reforma económica basada en el patrón oro 


En el mapa se marca en puntos azules una ruta que comunicaba algunas de las minas cercanas, la cual coincide básicamente con la antigua vía aurífera de Berducedo a Bustantigo, estudiada por el eminente erudito Narciso Santos Yanguas, en el tramo comprendido entre La Marta y El Palo, el cual forma parte de la actual Ruta de los Hospitales en este su tramo final, y hacia Montefurao, que es a donde vamos a bajar después...


Ahí tenemos la descripción de la ruta y sus lugares de interés. La laguna y el Alto de la Marta han sido lugares que ya hemos dejado atrás


Características de la ruta y perfil de la misma. Estos paneles suelen desgastarse con el tiempo y sustituirse por otros, por lo que es posible que cuando vengáis puedan haber sido cambiados. En El Palo hay otro igual...


La antigua y el Camino divergen: la primera baja. Vemos al fondo el Altu Panchón y la carretera AS-14


La antigua sigue hacia El Palo por la ladera oriental del Picu la Casilla y el Camino lo hace por la derecha, por la occidental


Un poco más abajo vemos el camino de Vallinadosa o Valladosa, con Penasllongas enfrente y, a sus pies, el valle del Regueiro da Corba, "que nace bajo el collado de la Marta, en el norte del concejo de Allande, parroquia de Santa Coloma. Continúa con dirección oeste hacia el Cabral, donde dan forma al río Pumarín, que dan forma al Lloredo", describe su curso la Enciclopedia del paisaje de Asturias


Cierra dicho valle por el norte y a nuestros pies la bella crestería del Llombo de Colladiella (872 m), que lo separa del valle del Santiellos, sobre el que se alza El Pico Doce Penas. A lo lejos, la sucesión de sierras: Cerro del Ciervo, Muriellos y Carondio, separa consecutivamente los valles del río Llouredo, Carondio y Riello, todos ellos de la cuenca del Navia


El Picu Queimáu o Quemado con la carretera AS-365 y el collado de Santiellosa la derecha. Aquí abajo es El Pico Negro, en el extremo oriental del Llombo de Colladiella. "Estribación occidental de la sierra del Palo (centro del concejo de Allande, parroquia de Santa Coloma. Tiene 945 m de altitud, y en su vertiente septentrional discurre el nacimiento del arroyo Santiellos, donde se encuentran diversas muestras del laboreo aurífero romano", señala la Enciclopedia del paisaje de Asturias


Y aquí atrás, en el Alto la Marta vemos el arranque de camino de Vallinadosa


La Sierra la Cabra, cabecera del valle del río Navelgas, y los Eólicos del Picuventoso


La crestería de La Sierra del Palo, que aquí comienza, forma su pasillo natural por el que discurre el Camino, ahora en continuo ascenso


El Picu Panchón se va ocultando, momentáneamente, detrás de la ladera del Picu la Casilla: observemos la gran curva de la carretera


A partir de una menor altitud, las laderas de cubren de árboles, como allí las de La Penona. Fijémonos asimismo aquí abajo en el antiguo canal, hoy camino, de la antigua


Otra magnífica vista de la profundísima hondonada del valle del Nisón; figurémonos la gran subida que han de hacer los peregrinos desde La Reigada, cuyos prados vemos allí abajo entre arboledas


Realmente la subida ya la han empezado desde la Avenida de Galicia en la capital allandesa, cuyo casco urbano seguimos sin ver, aunque sí su arrabal de los solares en la ladera de Las Chanas. Más a lo lejos volvemos a divisar Valbona y el monte El Buñu, así como a la izquierda las casas de Villafrontú. Más cerca y sobre el Nisón llegamos a reconocer Penaseita y la carretera, en un gran desmonte entre las arboledas


Vemos el camino que comunica La Reigada con la AS-14, en un claro entre los bosques del Monte'l Flaire y La Roza. El Camino de Santiago del valle llega a la aldea un poco más abajo, por la ribera del Nisón, siguiendo luego a la derecha, adentrándose de nuevo en el bosque


Llegamos a reconocer incluso alguna de las casas: el Camino de Santiago llega a La Reigada bajo el Canchal por donde baja la pista que comunica el lugar con la carretera


Un excelso panorama del valle con la vista más nítida hacia El Buñu y los puertos de la Cordillera


Ahora sí que podemos ver bien y de frente la gran cuesta entre La Reigada (abajo a la derecha) al Hospital de Valparaíso (arriba a la izquierda), la cual habían de hacer, subiendo y bajando, los hospitaleros como Pachicón de La Reigada, que tendría también arriba su majada


Más allá, los hospitaleros de Fonfaraón, como los de La Paradiel.la, eran también de estos pueblos del valle, atendiendo tanto a los transeúntes como a sus ganados en esos pastos de montaña por los que acabamos de pasar en el 'techo del Camino'


Los postes señalizadores seguirán indicando nuestra ruta desde aquí hasta el puerto. Más abajo serán ya los clásicos mojones y, siempre, flechas amarillas pintadas aquí, allá y acullá, su indispensable complemento


Esta subida, de La Marta a La Casilla y Las Freitas es, recordamos, a nuestro parecer la última ya antes del puerto, lo que no quiere decir que sea la última del día. Nos aguarda la del Sesto da Fonte, con su propia entrada en este blog


Además, la subida es bastante directa, con un repecho detrás de otro. Recordamos lo que nos advertía la Guía visual del Camino de Santiago:
"Cuando transite por este trazado (es el camino oficial señalizado) que va desde el Alto de La Marta hacia el Alto de El Palo fíjese en el suelo que pisa desde la falda del pico La Casilla (el primer pico que tiene una caseta en su cumbre después de dejar atrás el Alto de La Marta). 

Irá caminando encima de pequeños canales de agua que con toda probabilidad nutrían a las antiguas más grandes que rodean la zona. Deténgase y observe la calidad de la hierba que tienen los canales y la que está a los lados del Camino. Es una constante de las antiguas." 

Y así, según ganamos altura ganamos también perspectiva; la hermosura de un paisaje que compensa el esfuerzo


Las altas sierras del 'Palo Allá' y sus estrechos valles formando profundos barrancos por los que ríos y regatos fluyen hacia el Navia, el río de la 'diosa barquera', como veremos en su momento


Embelesados por el encanto divino de los ríos y montañas de la diosa el cansancio parece amortiguarse con este paisaje idílico de la montaña occidental asturiana, su gran dorsal aurífera


Bordeamos por el sur El Picu la Casilla y, seguidamente, por su falda occidental, sin parar de subir


Como hemos dicho, a un repecho le sigue otro, siempre entre brezales y algunos canchales


El propio Camino es, en algunos tramos, un verdadero canchal de piedras sueltas y menudas


Y ahí tenemos La Freita, A Freita, El Picu la Freita, Las Freitas, Freitarbón... la divisoria lingüística y cultural se comprueba a las claras en las variantes toponímicas de este y otros lugares de toda la dorsal serrana


Freita, como Frecha, son topónimos bastante abundantes en Asturias, el primero hacia el occidente y el segundo hacia el centro. Ambas provienen del latín fracta ('quebrada, rajada, estrecha'), cuenta Xulio Concepción, que "es en asturiano una 'hendidura', que, en el caso del terreno, puede ser un argaxu carcavón..., motivado por las aguas en torrentera, o por terrenos movedizos"


Y qué mayor torrentera que las aguas de la ruina montium empleadas en formar la fana o derrumbe que, redundando en el significado de freita, da nombre al lugar. A la derecha, asoman ya de nuevo las cumbres del Picu Panchón y el Altu Panchón, anunciando nuestra cercanía a El Palo


No vemos aún la fana pero cuando estemos sobre ella nos vamos a dar cuenta sin que nadie nos lo diga, Lo que sí nos percatamos es que en la cima hay un rellano, donde acabará la cuesta; una pedregosa campera de brezo que fue solar del Hospitalín de la Freita


Llegamos ahora a una de esas bifurcaciones que, si se levanta la niebla nos pueden hacer dudar...


Pero si el frente está despejado vemos que van a unirse unos metros más allá


Hemos tomado la senda de la izquierda porque parece  tener menos cascajar y se pisa mejor


La senda, bien marcada también, hace un poco de curva a la derecha y vuelve al otro camino


Y también volvemos a ver todo el balizamiento de postes en toda la cuesta


Y es que el Camino, sin llegar a desdibujarse tanto como en la pradería de la laguna de La Marta, necesita de una señalética bien visible que no lleve a dudar en ningún momento


Y es que, aunque esté despejado, la niebla puede meterse en un momento y poner un visillo blanco delante de nosotros


En días claros, un pinar quemado puede servirnos de referencia: a su izquierda es el último tramo en cuesta antes de la cima: allí arriba empezaremos a ver La Freita de Freitarbón


Mirando atrás, vemos la 'casilla' o pequeño refugio que da nombre al Picu la Casilla, que es realmente el Alto la Bel.lida o Bechida. La Enciclopedia del paisaje de Asturias dice que es una caseta antiincendios abandonada, si bien parece haber sido restaurada, aunque siempre está cerrada


Más estampas ganaderas con los picos Cotón y Cimeiro ya a cierta distancia


La 'antigua' en sus canchales y arriba la cuesta del 'techo del Camino', bajo la majestuosa cumbre


La planicie de El Buñu y Penamanteiga al este, siempre reconocibles


Paso a paso nos acercamos al pinar que, como hemos dicho, fue de los que perecieron en los dramáticos incendios de años anteriores que asolaron estas plantaciones, tal y como vimos desde nuestra salida de La Mortera. Es posible que en algún momento sea repoblado si entra en el plan previsto


El lugar era, con buena sombra y tupida arboleda que protegía también bastante de la lluvia, ideal para hacer un alto y descansar dando vista a La Fana la Freita, por eso hay un desvío para dirigirse a él


Pero de momento el lugar ha quedado bastante desangelado, por lo que seguiremos de frente, como mandan estos postes


También aquí hay otra bifurcación hacia el pinar y el espectacular borde del precipicio de la fana. Pero salvo que estemos especialmente interesados en verla desde ese lugar, vamos a tener unas vistas espectaculares igualmente yendo de frente y sin desviarnos del Camino


Otro de esos mojones jacobitas que han perdido la concha pero han ganado una flecha, que es el verdadero símbolo direccional pertinente


La hermosa campera de La Freitas, sonde la cuesta se va tornando más liviana


A la derecha, lo que parecen efectivamente antiguos canales


Al fondo L'Estreitín y El Pico'l Palo, justo antes del puerto. En la distancia A Mouta (1.093 m) y El Pico da Soma (1.104 m), primeras estribaciones de la Sierra del Valledor


Al oeste, El Pico Llago, el Cordal de Berducedo y el de Buspol nos anuncian la cercanía al Navia. A lo lejos la Serra do Acevo a Galicia


Mirador pues hacia las tierras llamadas del Navia-Eo o Entrambasaguas, la antigua Honor de Grandas o de Suarón, la zona más occidental de Asturias, transición paisajística, geográfica, humana, cultural y lingüística a la vecina Galicia


Mirando atrás asoma la roca madre, blanca y pelada, más las cuarcitas, areniscas y otras formaciones geológicas de La Fana la Freita o Fana da Freita situadas al pie del pinar


Pero no pasemos pena, no nos hemos perdido nada ni dejado nada atrás: un poco más allá tendremos una visión completa del imponente despeñadero


Justo antes de aquel penedo al final de la cuesta es el mejor mirador posible sin necesidad de apartarse un ápice del Camino


Y sin asomarse mucho tampoco, por supuesto. La sensación puede llegar a ser un tanto vertiginosa incluso. Ahí tenemos ya sus impresionantes paredes verticales


Y en inmenso tajo abierto en la montaña abierto aquí, formando todo un profundo valle en medio, estrecho pero no demasiado, su antiguo depósito de estériles. Un poco más abajo, por A Peral, sigue, al pie de esta gigantesca Fana, el camino a Vallinadosa, que irá a Montefurao pasando al lado de la mitológica gruta, galería minera aurífera, de la Cova de Xan Rata


Abajo a la derecha, un círculo marrón donde hay unos vehículos es la laguna de La Freita, otra 'piscina' de acumulación de agua para el trabajo de las antiguas minas. Que aquí vemos seca: el camino a Vallinadosa pasa por ella y baja suavemente a la izquierda por la ladera de monte bajo de A Peral (Penasllongas) hacia la pista que reconocemos a la izquierda, también un viejo canal o 'antigua', como tantos otros caminos de por aquí


En esta foto, con agua, la veremos mejor. Hay ganado pastando en las cercanías, como en la de La Marta. El Camino puede bordearla por la derecha o cruzar por una especie de pasillo de tierra que hay en medio. Acaso separación de la laguna con su antiguo canal


Fana o Freita Freitarbón. Llamada también la Fana la Freita, Fana o Freita de Freitarbón, es como la llama la Enciclopedia del paisaje de Asturias de esta gran explotación minera:
"Lo que resta es un frente de explotación de casi un kilómetro de longitud desde su punto más alto hasta los depósitos de estériles, la anchura máxima alcanza los 300 m y la profundidad es de unos 900 m. El laboreo se produce entre los 900 y los 1.200 m de altitud. A su alrededor se encuentran diversos depósitos y canales (las denominadas antiguas) que eran usadas como traídas de aguas para acelerar la rotura y desgajamiento de la roca tras pegarle fuego. Son materiales primarios, cuarcitas, sometidas a una explotación extensiva a base de cortas, usando métodos diferentes a los utilizados en Las Médulas (León) de origen secundario. Por el alto de la Fana discurre el antiguo camino de Santiago, del que se ha hecho una derivación desde el alto de la Marta para discurrir por la parte baja de La Fana y salir en Montefurado. A escasos metros de la fana se encuentra la cova de Xan Rata, una galería de prospección aurífera, situada en la cota 900, sobre la pista que conduce a Vallinadosa. Tiene una altura de 2 m y una anchura de 1,60 m; la profundidad es de unos 20 m."

Ese camino de abajo, pensamos una vez más, es posible que pasase a ser empleado más cuando desapareció de aquí el Hospitalín de la Freita, pues hace innecesaria la cuesta que acabamos de subir hasta aquí, yendo directamente a Montefurao y su hospital de peregrinos, sin falta tampoco de subir El Palo para luego bajarlo abruptamente hacia allí


Y ahí tenemos el gran paredón vertical bajo el pinar. Efectivamente no era una técnica exactamente igual a la famosa de Las Médulas, en El Bierzo, sino una corta a cielo abierto, como explica Santos Yanguas:
"Se trata de un aprovechamiento primario sobre roca (tipo filón stock-werk), cuyo sistema de explotación se identifica claramente con una corta a cielo abierto, enclavado en la margen izquierda del arroyo de Santiellos, ya en el recorrido correspondiente a la vía que conduciría hacia la región minera de Bustantigo, donde tenemos constancia de que los romanos aprovecharían numerosos centros de recursos auríferos..."

Sobre dónde se alojaría la mano de obra necesaria surgen varias posibilidades, pues no se ha localizado resto específico alguno:
"Los problemas surgen a la hora de concretar el lugar de alojamiento de la mano de obra destinada a trabajar en este centro minero y en el no muy alejado de La Freita:

- podemos pensar o bien en la presencia de construcciones de carácter temporal elaboradas a base de madera (tendejones o barracones) y destinadas a dar acogida a la fuerza de trabajo utilizada en el yacimiento minero de La Marta durante los meses estivales en que se llevarían a cabo dichas labores en la corta minera

-o bien en la existencia de un recinto poblacional asentado al pie de la explotación correspondiente a la Fana la Freita, una parte de cuya población se desplazaría diariamente para trabajar en la corta que estamos analizando."

Otra posibilidad, no incompatible con las anteriores, sería el reaprovechamiento de antiguos castros prerromanos, romanizándolos para albergar a los trabajadores, o parte de ellos:
"Resulta problemático precisar el lugar de acogida de la mano de obra necesaria para las actividades mineras de dicho yacimiento aurífero, encontrándonos ante una encrucijada similar al caso de La Marta: teniendo en cuenta la cantidad de terreno mineralizable desmontado, lo que requeriría la presencia de fuerza de trabajo abundante durante varias décadas, hemos de pensar en la existencia de un poblamiento castreño en la parte más baja de la explotación, aunque dicha mano de obra pudo afluir del recinto poblacional conocido como Pico el Castro, emplazado en Arbeyales (parroquia de Santa Coloma)"

Y relacionado con la mina, los caminos mineros, como este:
"Desde la zona de El Estreitín, al igual que lo venía haciendo por la sierra de Fonfaraón a partir del cruce con el concejo de Tineo, cumbreando por la sierra del Palo en dirección al Puerto del Palo, existen indicios de la ruta que enlazaría ambos puntos y que transitaría a escasa distancia de la parte superior del yacimiento romano conocido como Fana o Fanas la Freita, que se corresponde con el lugar denominado El Desmonte: el acceso al pie de explotación de dicho centro minero romano se llevaría a cabo por la actual braña del Cabral, donde recientemente (año 2010) se han descubierto restos de minería romana (subterránea o de interior)"

Analiza Santos Yanguas las técnicas empleadas y la cantidad de material removido, para lo que se necesitaría una gran cantidad de trabajadores:
"Este ingente centro de aprovechamiento aurífero se corresponde con una mezcla de actividades mineras llevadas a cabo tanto en yacimiento primario (sobre roca o filón stock-werk) como en secundario o de aluvión: las labores se desarrollarían sobre terrenos auríferos en roca, más o menos alterados por la erosión y por toda una serie de fenómenos meteóricos.

Se ha calculado al respecto, quizás exageradamente, que los metros cúbicos de terreno mineralizable objetos del laboreo minero sobrepasarían los 8-9 millones, resultando en la actualidad bastante visibles los restos de canales de agua destinados a abastecer a la explotación; en dicho contexto geográfico cabe destacar, en la base de la explotación, la acumulación de estériles en grandes proporciones, lo que demostraría la presencia de una mano de obra en cantidades ingentes para la realización de las labores mineras"

"Fue precisamente el codiciado metal áureo el principal acicate para la ocupación romana de estos territorios", leemos en el Gran Atlas del Principado de Asturias. "Las consecuentes labores mineras han dejado abundantes e imponentes huellas por todo el concejo (...) donde se halla la espectacular Fana la Freita, explotación por derrumbe", dice, dentro del asunto de la técnica extractiva realmente empleada. La web del Ayuntamiento de Allande cita a la ruina montium:
"Los romanos llegaron a Allande para quedarse y dejaron su impronta al extraer de las entrañas de la montaña el preciado oro. Las inimaginables cantidades de tierra movidas por el sistema "ruina montium" son deducibles si nos acercamos a la Fana de A Freita o a la Freitarbosa que son dos de las grandes cicatrices que dejó la intensa actividad aurífera romana, como atestigua la toponimia: El Valledor, Montefurao, Sierra de Ourúa, Río Oro"

En contra del pensamiento antaño mayoritario, ampliamente divulgado por la literatura y el cine, no serían únicamente esclavos o cautivos quienes aquí trabajaban. En otro de sus libros, El imperio romano y la romanización de los astures, Narciso Santos Yanguas así lo expone:
"Por lo que respecta a la mano de obra, de características y status jurídico heterogéneos, es posible afirmar que, entre las personas que aportarían su fuerza de trabajo en el aprovechamiento de los recursos mineros, hay que contar con elementos enrolados en las unidades militares del ejército romano estacionado en el territorio ibérico, especialmente en el cuadrante noroccidental hispano (soldados de los destacamentos de la Legión VII (Gémina).

Por otro lado destacaría el colectivo integrado por los condenados a trabajos forzados (damnati ad metalla) sin olvidar la presencia de un número, más o menos significativo, de esclavos, y junto a ellos personas en situaciones de semilibertad, a los que se unirían grupos de indígenas semilibres, así como un conjunto de individuos libres, tanto autóctonos como foráneos (el mejor el uxamense de la la lápida de La Arnosa, Cangas del Narcea). 

Por último no debemos olvidar el amplio colectivo correspondiente a los propios indígenas de la región, cuya presencia y participación en dichas actividades laborales sería utilizada como un medio de promoción social."

Y es que, como escribe el poeta Silio Itálico en Púnica,  "El ambicioso astur se sumerge en las profundas entrañas de la tierra desgarrada y vuelve, desgraciado, del mismo color que ha sacado". Por su parte, el historiador Marco Juniano Justino, tomando escritos del historiador Pompeyo Trogo, contemporáneo de Augusto y, por lo tanto, de la guerra de conquista romana, afirma, con las clásicas hipérboles de la época que la zona "es tan rica en oro que, a menudo, hasta el arado arranca glebas auríferas"


Otro dato exagerado de este autor, pero que vislumbra datos un tanto mitológicos en torno a la cultural del Hierro, dice:
"En los territorios de esta población se encuentra la montaña sagrada, a la que se considera un sacrilegio excavar con el hierro; pero si alguna vez el rayo hiende la tierra, cosa que en estos lugares, se permite recoger como un regalo de la divinidad el oro que ha quedado al descubierto"

Y así, de la misma manera que se habla de una minería prerromana previa aparecen datos sobre la recogida en ríos o de manera casual en la naturaleza. Por un lado tenemos el "Recibe cuando el astur saca de las minas de los campos galaicos, todas las riquezas que arrastran las corrientes del Tajo" del poeta Marcial y por otro lo que escribe en sus Laus Serenae de Claudiano:
"El Océano Cantábrico arroja perlas en el litoral vecino; y no anda errante el pálido astur en los excavados montes: el filón echa fuera el otro, que se entregará después a la plebe en el transcurso de la celebración de los sagrados natalicios y, bajos las grutas pirenaicas, las ninfas fluviales recogen resplandecientes piedras preciosas"

Y es que, en tiempos, se llamaron Pirineos a todo el conjunto de cordilleras entre el Mediterráneo al Atlántico que recorre el norte de la Península Ibérica. Narciso Santos Yanguas recoge más conclusiones de esta comarca aurífera en su recitado estudio La vía de Pola de Allande a Grandas de Salime (vía romana del Puerto del Palo):
"Sobresale, en primer lugar, el hecho de que tales labores mineras se llevarían a cabo mayoritariamente sobre yacimientos primarios, si hacemos excepción de los casos correspondientes a La Fana la Freita y Montefurado (en las que se combinarían actividades sobre primario con otras sobre secundario), así como la corta minera de Lago (al parecer llevada a cabo exclusivamente sobre yacimiento secundario o de aluvión). 

El sistema de explotación utilizado en estos centros de aprovechamiento minero se identifica básicamente con las cortas a cielo abierto, ofreciéndonos toda una variedad de formas en conexión con las peculiaridades geológicas de cada yacimiento (desde las de tipo concha a las longitudinales). En este contexto solamente en algunas ocasiones aisladas parece haberse recurrido a otras técnicas o mecanismos de extracción distintas, destacando la minería subterránea o de interior.

De cualquier forma resulta extraordinariamente difícil concretar la cantidad de millones de metros cúbicos de terreno mineralizable que serían removidos en el ámbito de las explotaciones mineras de oro que flanqueaban esta vía de comunicación, que enlazaba durante la Antigüedad Pola de Allande con Grandas de Salime: haciendo un cálculo meramente aproximativo podemos  pensar que, si solo en la Fana de la Freita se removerían unos 9 millones de metros cúbicos de tierra aurífera, en el resto de los aprovechamientos de tiempos romanos (otra decena al menos) se beneficiarían en torno a 8-10 millones de metros cúbicos, por lo que en su conjunto lo serían aproximadamente entre 15 y 20 millones. 

Teniendo presentes estas cifras resulta posible acercarse a la cantidad de kilogramos de oro conseguidos a lo largo de las décadas en que tales yacimientos serían aprovechados por parte de la administración romana; de acuerdo con ello creemos que hay que pensar que dicha cantidad rondaría al menos los 3.000 Kgs. dada la potencia y ley de los yacimientos trabajados en dicha región (unos 2 gramos de oro por tonelada métrica de terreno mineralizable aprovechado por los romanos."

Sobre debate de métodos extractivos, Wikipedia nos dice que este "yacimiento, que se encuentra en el recorrido del camino primitivo de Santiago, es el resultado de la explotación auríferea mediante el método de ruina montium por parte romana, que de esta manera expone asturnatura.com:
"La extracción se basaba en la conocida técnica llamada arrugia o ruina montium, que consistía en la realización de galerías en el interior de las montañas y el establecimiento de una red de canales de agua que conducían a grandes depósitos, desde los cuales se arrojaba el agua, de forma repentina, sobre las explotaciones; la alta temperatura alcanzada previamente con la realización de hogueras en el interior de las galerías y la fuerza del agua hacían que el monte se derrumbase. De esta forma se conseguía un sedimento más fino y fácilmente lavable en unos canales en cuyo fondo quedarían depositadas, por su propio peso, las partículas de oro."

Y así lo hace la propia Wikipedia:, citando a otro gran historiador clásico romano:

"Se basa en la fuerza del agua para derrumbar extensiones amplias de montaña y fue descrito por el historiador Plinio el Viejo en Naturalis Historia
El oro se encuentra en nuestro mundo, dejando de lado el que, según se dice, es extraído por hormigas en la India o por grifos entre los escitas, de tres maneras: mediante partículas de los ríos, como en el Tajo de Hispania, el Po de Italia, el Hebro de Tracia, el Pactolo de Asia, y el Ganges de la India; y no hay oro más puro, pues ha sido pulido por el propio curso del agua y el roce. De otro modo, se extrae por medio de pozos excavados o se busca en el derrumbe de montañas (...)

Mediante este sistema los mineros excavaban galerías verticales de donde en diversos puntos partían otras horizontales y ciegas. En un momento dado, se soltaba en tromba a través de ellas agua, que previamente había sido acumulada en depósitos y presas, lo que provocaba la compresión del aire atrapado en su interior y hacía explotar el conglomerado de arcilla y roca que formaba la montaña. La masa de lodo obtenida se conducía por gravedad hasta los canales de lavado y filtrado. Los canales de filtrado eran estructuras de madera en las que se hacía pasar la masa resultante, una vez extraídos los cantos rodados, que se amontonaban formando lo que hoy conocemos como "murias" o "pedreiras", y se obtenía el oro a través de filtros realizados con ramas de brezo.Se precisaba de una gran cantidad de agua que se recolectaba por los alrededores mediante grandes infraestructuras hidráulicas."

El topónimo Freitarbón, que nos recuerda al Arbón de otro de los embalses del Navia, parece ser un hidrónimo de "raíz indoeuropea ar-b-, ar-v-: 'corriente de agua' más sufijo hidronímico prerromano -ón, presente en muchos ríos europeos (Nalón, Bedón, Nervión, Valdeón, Urbión, Urdón, Burón, Jalón, Arnón, Roubión, Reón, Arçón...)" explica Xulio Concepción Suárez



El agua que, como en el Narcea y a causa de la condensación, hace su aparición frecuentemente en forma de nieblas, formando otro de los paisajes característicos de la cuenca del Navia...


De nuevo, pues, referencias al agua en esta zona minera de canales y lagunas, y con etimología prerromana, así como de ancestral tradición caminera por el paso natural que es el puerto de El Palo, al que nos acercamos


Lugar que fue solar del Hospitalín de la Freita, "perdido en la nebulosa de los restos arqueológicos por estudiar detenidamente y del cual si existe alguna referencia que permite tenerlo en cuenta al estar nombrado como uno de los que su patronazgo lo ejerció igualmente el Conde Marcel de Peñalba", cuentan en la Guía visual del Camino Primitivo


Coronamos el alto y empezamos a bajar suavemente. El Camino es una pista ancha y mayormente de piedra suelta y así será ya mayormente hasta llegar al puerto, ya ante nosotros 



Por esta zona habría estado El Hospitalín de la Freita que, a diferencia de los anteriores, carece de señalización en el lugar exacto de su ubicación:
"Este cuarto hospital, estaría situado poco más allá de la Fana de La Freita ya camino del Alto de El Palo. Aparece referencia de su ubicación en los mapas del Principado de Asturias sobre el Camino de Santiago, pero no tiene indicación alguna en el lugar de paso sobre su existencia para los caminantes y peregrinos. Se sitúa unos 300 metros, desde la fana de La Freita, al comienzo del tramo conocido como el Estreitín en el lado derecho del Camino en dirección al Alto de El Palo." 

L'Estreitín: "En asturiano el adjetivo estreito, istreitu, designa algo 'estrecho', estrencho en otras zonas. Forma diminutiva en este caso, aplicada a un 'estrechamiento' del camino entre las cuañas de aquellos altos", pone de relieve Xulio Concepción, aclarando en su diccionario que cuaña es, del latín conditam, 'oculta, escondida', un 'paso del camino'


Y es que, pese a que la pista es ancha, estamos en un 'pequeño estrecho paso del camino', esto es, un estreitín, el que forma aquí esta cresta de la Sierra del Palo, un "paso del camino entre peñas, que comunica dos vertientes de una misma o de distintas laderas"


En el canto de la montaña estamos exactamente en la fina divisoria geográfica entre las cuencas del Narcea a la izquierda y del Navia a la derecha: 'del Palo acá' a del 'Palo allá', el antiguamente denominado Cuarto del Camino, la zona occidental del concejo de Allande, hacia donde nos dirigimos


"L'Estreitín (1200 metros), es el picacho saliente entre El Alto'l Palo y La Marta (Allande). Paso del camín real por la cima del monte", concreta y localiza Xulio Concepción. Esto es, el también conocido como El Pico'l Palo o del Palo, de 1.221 metros exactamente, por donde vemos al Camino subir por su falda este, al tiempo que contemplamos el paisaje al oeste


Las montañas de la zona más occidental de Asturias nos aguardan, paso antes de entrar en Galicia por tierras lucenses. En El Palo se pasa, incidimos nuevamente, de la cuenca del Narcea a la cuenca del Navia, pero es también un hito cultural, Allande se divide tradicionalmente en dos partes: "El Palo p'acá y El Palo p'al.lá". La primera, guardando todas las posibles cuestiones históricas, fue habitada por astures pésicos y forma parte lingüísticamente del asturiano occidental. La segunda es la de los "llatos" "gal.legos", hablantes de la fala asturgalaica


Grandes canchales forman verdaderos muros de piedra a los lado del viejo Camino, perfectamente perfilado y que avanza muy recto, bajando ligeramente antes de la cuesta L'Estreitín y bajada hacia el puerto, a la unión de caminos



Aunque no la vemos, se perfila también desde aquí la rotunda bajada a Montefurao, solar que fue del siguiente hospital de peregrinos


Hermosa campera pero 'expuesta a los cuatro vientos', como aquel hospitalín de efímera existencia, azotado por los vendavales


El Picu Panchón, que fue nuestra referencia visual casi continua desde que llegamos al Alto del Hospital, de nuevo bien a la vista, con la carretera del Palo (AS-14) y su gran curva


Atrás quedó ya el Alto del Hospital, a la derecha del Picu Cimeiro; más acá es La Penona, en la gran revuelta de la carretera


Estamos verdaderamente en la ruta de Los cuatro hospitales de las montañas del oro, como titula Eduardo García su artículo para el periódico La Nueva España del 17-7-2016, que empieza diciendo que "La ruta del Camino de Santiago a través de los puertos de La Marta y El Palo pone a prueba al peregrinos frente a la naturaleza", y añade:
"Hospital viene de hospitalidad, que tiene que ver con cama, abrigo y comida más que con tratamientos sanitarios. La red de viejos hospitales del Camino de Santiago está compuesta hoy por albergues. Cambió la nominación pero no tanto el concepto, sobre todo cuando hablamos de albergues que trascienden del puro negocio."

En la actualidad, y salvo que se abra algún establecimiento próximamente, no será hasta Berducedo, solar del tercer hospital 'del Palo allá', a partir de los de Montefurao y Llago, donde los actuales albergues tomen el testigo de los antiguos hospitales de pobres, transeúntes y peregrinos


El Pico Llago y El Cordal de Berducedo nos sirven de referencia para hacernos una idea de la distancia que resta hacia allí, al igual que en la lejanía la Serra do Acevo nos anuncia el paso a Galicia


En línea recta todo parece moderadamente próximo, pero la gran bajada al Navia y su paso por El Salto de Salime  y posterior 'subidón' a la villa grandalesa va a 'consumir' posiblemente toda una jornada andariega jacobita, por lo que es muy posible que no sea hasta el tercer día a partir de este (en el que habremos consumido fácilmente toda la mañana y algo de la tarde para llegar a El Palo), cuando entremos en tierras gallegas


Último tramo de bajada de Las Freitas a L'Estreitín, "Del latín STRICTUS, A, UM, participio del verbo stringere, deriva el asturiano estrechu, a, o con posibles variantes del tipo estrenchu, estreitu, estretsu. En su aplicación al terreno tanto puede referirse a lugares de poca amplitud, como a sendas o caminos encajonados o de dimensiones reducidas", nos explica García Arias


Su presencia es posible en toponimia menor (...). Un diminutivo con una variante occidental lo tenemos en El Estreitín (Allande), continúa


Y tras bajar, como siempre, a subir, por toda esta senda que sigue jalonada de postes señaléticos


Y es que la niebla puede surgir en cualquier instante, como aquí, que llega a nuestras espaldas, pisándonos los talones


Subida recta y directa en esta 'montaña rusa' que constituyen, no solamente la Ruta de los Hospitales, sino buena parte de las etapas del muy montañero Camino Primitivo


Estas dos opciones, camino por la montaña y camino por el valle, son de las escasas variantes significativas que tiene el Camino Primitivo, pero que 'valen por diez', como alguien ha dicho, pues ambas son inolvidables


Por eso insistimos en recomendar que, quien haga una que haga la otra y, en una tercera ocasión, 'que se anime a ir por Vallinadosa', como también se ha afirmado alguna vez, conociendo la misteriosa Cova de Xan Rata...


Coronamos una nueva cota y El Picu Panchón se yergue frente a nosotros; estamos caminando en dirección sur culminando la gran 'U' invertida o enorme arco que traza el Camino a partir del Alto del Hospital


Viene ahora un tramo recto y llano antes de empezar a bajar al ya muy próximo puerto


Canchal abajo, el camino por la 'antigua' se ha separado muy considerablemente de nuestra ruta. Mucho más abajo aún, el camino del valle ha cruzado la carretera para acometer su último gran recuesto hacia El Palo


Tocando va a su fin la Ruta de los Hospitales; contemplamos esta fantástica visual desde el Alto del Hospital hacia El Picu Cimeiro, El Picu Cotón, El Picaratín


La Marta, La Freita y el solar del Hospitalín, en el camino de L'Estreitín...


Allí asoma aún  algo de la pared de La Fana Freitarbón, titánico trabajo de la minería del oro al servicio de Roma


Todas estas serranías de la 'dorsal asturiana', y en concreto estas de El Palo, Fonfaraón, Los Llagos y El Valledor vamos a seguir viéndolas hasta al menos más allá de A Fonsagrada, hasta la Serra do Hospital, solar del mencionado Hospital de Santiago de Montouto, ya adentrados en Galicia


Y ya empezamos a bajar, suavemente, hacia El Palo, viendo al sur, detrás y a la derecha del Altu Panchón, El Picu Mosqueiru, del que nos cuenta así la Enciclopedia del paisaje de Asturias, publicada en 2003, cuando ya se proyectaba su parque eólico:
"Pico perteneciente a la sierra de los Lagos (centro de Allande, parroquia de Villagrufe). Cuenta con 1.395 metros de altitud. Se accede al mismo por el camino que asciende desde el puerto del Palo. Tiene una caseta con repetidores y una torre de medición del viento. En sus camperas se instalará el parque eólico de la Sierra de los Lagos, aprovechando el continuo viento que ha llegado a ser medido con rachas de 210 km/h. En su acceso se encuentra la cruz que recuerda al montañero Aurelio Suárez, fallecido en este lugar en 1989. En la vertiente este se localiza una laguna de origen glaciar (Allande), el pozo del Chao, que fue utilizada como depósito romano para las explotaciones auríferas del río Fresnedo."

Bajo El Picu Panchón vemos llegar a la carretera AS-14 (a la derecha de la foto), el camino que ha subido desde La Puela/Pola de Allande y El Mazu hacia Braniecha, que fue un tiempo señalizado con símbolos oficiales jacobitas. Justo allí está La Fonte las Muyeres, si bien bastante separada de este y del otro camino, que sube bastante más abajo. El topónimo más que con 'mujeres' ha de tener que ver con 'piedra mullar', blanda, en relación a sus canchales


Y ahí tenemos El Palo ya a un paso, pero a un paso parecía casi ya desde el Alto del Hospital y vaya trecho que nos ha tocado recorrer hasta aquí


Un poco más abajo y a la izquierda vemos al otro camino terminando su subida al puerto. Nos uniremos a él más a la derecha en aquella campera donde pastan los rebaños


Y ahí tenemos los edificios de la Subestación Eléctrica del Parque Eólico Sierra de El Palo, con su camino de acceso desde la carretera


Ese camino ha subido entre los pinos de la izquierda a enlazar con otro al pie de la carretera; uno lugar en el que hay una fuente con abrevadero, La Fonte'l Palo, de la que apenas mana un hilillo de agua pero es uno de los escasos lugares donde se puede obtener agua en esta ruta


En el siguiente pueblo, Montefurao, hay un grifo, pero el agua se sube con cubas pues no cuenta al parecer con otro suministro. Esto ha dado lugar a más de un disgusto y discusión sobre su uso


En verano, había días en los que aparcaba en el puerto una furgoneta de venta de bebidas, helados, chuches, etc., pero no es seguro que nos la encontremos, por eso hemos insistido en ir muy avituallados de agua


Realmente, la llegada a El Palo es como una meta y, aunque no lo sea, salvo que vengan a recogernos en vehículo para llevarnos a nuestro lugar de pernocta, muchos peregrinos lo perciben como tal, al menos quienes han hecho la Ruta de los Hospitales, más temida por sus 'soledades' y sus en ocasiones repentinos cambios atmosféricos (niebla, lluvia, granizo, incluso nieve según la época) que a una especial dureza intrínseca


Las continuas subidas y bajadas del otro camino, pueblo a pueblo, rematadas con la bajada a la capital allandesa y su posterior subida a El Palo, no es nada desdeñable, y además requiere un día más, pero a cambio pasa por varios núcleos poblados y siempre más o menos cerca de las carreteras, visitando la villa de La Puela/Pola de Allande, que bien merece la pena conocer y disfrutar


A izquierda y derecha continuamos viendo lo que parecen antiguos canales. Debió ser toda una 'Venecia montañera' la fiebre del oro que se vivió aquí hace unos dos milenios. Narciso Santos Yanguas opina que la explotación intensa romana, con ingente mano de obra y gigantescos movimientos de tierra, no debió producirse de manera inmediata a la conquista sino hasta la pacificación efectiva del territorio, ya avanzado el siglo I. Lo que no quiere decir que se paralizasen los trabajos siguiendo sistemas más antiguos, sino incluso que se extendiesen. En el Compendio de historia romana del historiador Lucio Anneo Floro se lee así, dentro de su línea de glorificación del emperador conquistador:
"Augusto ordenó que se explotase el suelo: de esta manera los astures, esforzándose en trabajar la tierra en provecho de otros, empezaron a conocer sus propios recursos y riquezas"

La toponimia quedó impregnada de las labores auríferas y del propio oro. El Río d'Or y río de Oro tiene por ejemplo sus fuentes al otro lado del puerto y da nombre además a El Valledor, las parroquias allandesas más al sur del concejo


A partir del Picu Mosqueiru La Sierra los Llagos debe su nombre a las muchas lagunas empleadas para el proceso de extracción y lavado del mineral. Ahí tenemos las laderas de La Fonte Roxa, El Picu Hoyo (1.297 m) y El Picu Garabis (1.305 m)


Al norte del Picu Hoyo, en La Veiga los Maderos, donde también hay charcas, se subían, tirados con bueyes, los troncos de los árboles talados en los bosques del valle del río Prada, al otro lado de la montaña, trayéndolos luego a El Palo para su transporte por la carretera, allá por el primer tercio del siglo XX


El Pico da Soma o A Soma, con su prolongación de A Mouta ya hemos dicho que son el extremo norte de La Sierra del Valledor 'valle del oro' o del 'río del oro' (Río d'Or), con más señales de explotaciones auríferas en su vertiente occidental


De todas estas montañas y de sus valles, pueblos y lugares seguiremos hablando en las entradas de blog correspondientes a los tramos siguientes de la ruta, la bajada a Montefurao y la subida al Sesto da Fonte, la continuidad de esta verdadera 'montaña rusa'


La senda es ancha, como una carretera y, al lado, una franja de piedras acaso sea resto de un antiguo canal. Pese a esta abundancia de estructuras "esta red hidráulica de las minas de oro romanas del Suroccidente asturiano sería menos compleja que la correspondiente a la región leonesa, dado que los canales de abastecimiento no requerían un trazado tan largo a causa de la mayor pluviosidad y presencia de arroyos, fuentes y manantiales", expone Santos Yanguas en El oro y la romanización de los astures


Este insigne historiador apunta a que en el famoso Libro de los Macabeos ya se pone de manifiesto que hacerse con estos yacimiento fue la razón de la conquista romana:
"Judas Macabeo había oído hablar de las ingentes guerras que los romanos habían llevado a cabo contra territorio hispano, así como de las minas de las que se habían apoderado, en las que se ocultaba el oro y la plata"

Los avatares socioeconómicos que zanjaron la masiva explotación minera romana casi parecen trágica y evocadoramente plasmados, naturalmente abundando en tópicos literarios al uso, por el panegírico de Pacato Drepanio dirigido al emperador Teodosio Augusto, ya a finales del siglo IV:
"En efecto, en absoluto se dedicaba, siguiendo el ejemplo de los reyes, a explotar las minas con el fin de hacer serviles los tesoros que la naturaleza esconde en ellas y para procurarse honestas sin empobrecer a nadie.

Asignaba tan poco valor al oro que a las venas de las montañas o a las gravas de los ríos les arrancó tanto al buscador besso como al minero galaico: a él le parecía más puro y más esplendoroso lo que se le había entregado entre gemidos, lo que había sido lavado por las lágrimas de los hombres y no por las aguas de los ríos, lo que se había arrancado, no de las galerías subterráneas, sino del cuello y la garganta de sus víctimas"

El empleo del agua en presas y canales para la minería aurífera se debió a que se conocía desde antiguo que con su arrastre erosivo hacía separar el oro de la roca, extrayéndose las pepitas de las arenas de los ríos, producidas estas al desmenuzarse la roca. Estrabón en su Geografía así lo indica:
"El oro se extrae no solamente de las minas sino también mediante lavado: los ríos y torrentes arrastran arenas auríferas.

Otros muchos lugares desprovistos de agua los contienen igualmente: el oro, sin embargo, no se advierte en ellos, pero sí en los lugares regados, donde el placer de oro se ve relucir. Cuando el lugar es seco basta irrigarlo para que el placer de oro reluzca.

Abriendo pozos o mediante otros métodos se lava la arena y se obtiene el oro; en la actualidad resultan más numerosos los lavaderos de oro que las minas."

La intensificación de la extracción del oro con las técnicas más evolucionada se habría producido a partir del año 50, es decir, más de medio siglo después de la conquista, y, sobre todo, a partir de los emperadores Flavios que tanto esplendor darían al imperio y a la pax romana, que en realidad habría comenzado oficialmente al acabar la guerra de conquista de este territorio, que se necesitaba no obstante aún ocupar y organizar de manera efectiva. Leemos en Wikipedia:
"El primer emperador, Augusto, cerró las puertas del templo de Jano, las cuales solo se abrían en tiempos de guerra, cuando creyó haber vencido a cántabros y astures en el año 24 a. C. Realmente, esta guerra se prolongaría hasta el 19 a. C., pero se suele aceptar como fecha de inicio de la Paz romana el 29 a. C., cuando Augusto proclama oficialmente el final de las guerras civiles, y se extendió hasta la muerte del emperador Marco Aurelio en el año 180 d. C."

Cuando a Marco Aurelio lo sucede su hijo Cómodo, cuyo gobierno degeneró en una crisis, se aba la pax romana y, en la siguiente centuria, la explotación minera se abandona, al menos en estas proporciones, pues ya hemos visto que en la baja Edad Media hay alusión a las minas


Fruto de los años de esplendor sería la laguna aurífera de El Palo, que vemos a la derecha, un pozo seco en verano


Y aquí con algo de agua, donde abrevan los caballos, a finales de primavera, este sería el palus o laguna que daría nombre a El Palo, según Narciso Santos, aunque para García Arias sería resultado del término prerromano pal 'roca'. Xulio Concepción, como ya hemos visto, explica ambas posibilidades, si bien parece decantarse más por la del agua estancada o laguna


Al otro lado de la carretera AS-14 está el Refugio del Puerto del Palo, "refugio para la guardería de las presas hidroeléctricas del Navia", dicen en la Gran Enciclopedia Asturiana, refugio de caza de El Palo dicen otros, con su peculiar forma de 'V' invertida para que la nieve no se amontone en su cubierta y caiga hacia los lados. Suele estar cerrado pues es de uso restringido pero en esta su parte oriental hay un pequeño porche que puede servir de mínimo y modesto refugio de vientos y acaso de lluvias


El Camino sigue a la izquierda de la laguna y, al fondo, donde hay una mesa de piedra, se une al que viene del valle subiendo con fuerza desde La Reigada


Justo después de la mesa hay una explanada, que es donde se juntan ambas rutas. En principio ya no habrá más variantes hasta Paradanova, a la entrada de A Fonsagrada


Hay a la derecha un panel informativo, similar al que hemos visto en el Alto la Marta, dedicado a la ruta aurífera que comprende el tramo que hemos hecho desde allí y que continúa hasta Montefurao


En Pola de Allande, posada mayor, artículo para la serie El primer Camino de La Nueva España, el escritor José Ignacio Gracia Noriega nos deja este relato literario de este trayecto, aunque parece no se ha percatado de que Xulio o Julio Concepción Suárez sí recoge en su diccionario la etimología de Fonfaraón, aunque se decanta por la forma Fanfaraón que también se aprecia en bastantes documentos:
"Desde el alto de La Marta, de 1.120 metros, se divisa el puerto del Palo. El nombre de Fonfaraón es extraño. Julio Concepción Suárez nada dice en su «Diccionario Etimológico de Toponimia». En cambio, dilucida Los Hospitales, que es más fácil: «Nombre evidente al paso de una de las ramas del "camín francés" por los altos allandeses: restos de edificaciones derruidas». Tampoco repara en ellos Roso de Luna, aunque anduvo cerca y los menciona como «montes de Fan-Faraón», y, sin duda, hubieran hecho las delicias del fantasioso Juan García Atienza, que defendía la peregrina teoría de la semejanza de los ríos Nilo y Nalón, porque ambos llevan dirección Norte y sus nombres empiezan por «ene». Había un hospital en La Paradiella, aunque el más grande era el de Fonfaraón, ya en el concejo de Allande. En dirección al alto de La Marta estaba el Hospital de Valparaíso, del que quedan pocas piedras. Cerca está la laguna Grande o de La Marta. Por esta tierra anduvieron los romanos removiendo la tierra en busca de oro. El camino, que se hace a pie, sale a Montefurado, al otro lado del puerto del Palo y cuyo nombre («monte agujereado») remite a la antigua minería aurífera: no hace falta consultar ningún diccionario para constatarlo."

Pasamos al lado de la laguna de El Palo. "Quien esté convencido de haber dañado, deteriorado o arruinado un pozo, por medio de fraude o mala fe, hasta el punto de que no ofrezca seguridad, será castigado con varas por decisión del procurador si es esclavo, y deberá ser vendido por su amo; en el caso de que sea libre, el procurador confiscará sus bienes en provecho del fisco y le prohibirá para siempre las regiones de minas", era la férrea ley minera romana que aparece en los Bronces de Vipasca, hallados en Aljustrel, al sur de Portugal, pero que es posible se aplicase también aquí, al menos una similar


Y llegados a esta mesa, unión de caminos, donde apetece sentarse y comentar nuestras impresiones de la Ruta de los Hospitales recién hecha, podemos ir a la derecha y, sin necesidad de pisar la carretera, iniciar ya la bajada de El Palo a Montefurao, siguiente hito caminero y antaño hospitalero del Camino Primitivo















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