Eres el Peregrino Número

martes, 17 de junio de 2014

VILAMOR. EL ÚLTIMO GUERRILLEIRO (CONCELLO DE TOQUES, TERRA DE MELIDE, GALICIA)

Vilamor
Vilouriz (a la izquierda), bajo la Serra do Careón y el camino que baja a Vilamor
Camino de Vilouriz a Vilamor.
Tras bajar de la Serra do Careón y entrar en la provincia de A Coruña por el concello de Toques, comarca de la Terra de Melide, llegábamos a Vilouriz, donde los peregrinos emprenden otro trayecto por hermosa senda caminera para llegar a la parroquia de Vilamor...


Desde el Camino tenemos muchas veces unas buenas vistas de Melide, cabeza comarcal, hacia donde nos dirigimos.


Hay topónimos aquí muy "camineros" como A Leira das Calzadas...


Siempre a la vista de Melide.


Cómodo y suave caminar cuesta abajo, poco a poco, con Melide aún distante, aunque para la vista se nos revela próxima...


Es una estampa bucólica a cada paso que damos...


La bajada acaba aquí, al llegar a Ponte Xancabo, en el Rego Lagares.


Un buen lugar para posar la mochila un momento antes de entrar en el pueblo de tan romántico nombre de Vilamor...


Entrando en Vilamor.


Según avanzamos hasta la primer casa nos llama la atención un cruceiro, cerca de una fuente, en una especie de pequeña plaza.


El Camino viene y pasa junto a él.


El Cruceiro y el Camino.


En el cruceiro  hay representada una imagen de Cristo crucificado.


Y abajo un San Antonio.


Ambos no miran hacia el Camino según vienen los peregrinos sino en posición inversa, hacia los que salen por aquí del pueblo.


 Al lado y también a la derecha del Camino, junto a una fuente, hay un monumento con una placa


Se trata de un monolito dedicado a Ramón Rodríguez Varela "Curuxás", guerrillero antifranquista nacido en Vilouriz en 1904, trabajador en las minas de volframio de San Fins, sindicalista vinculado a la CNT que protagonizó diversos episodios de resistencia durante la guerra civil y posguerra



Su primera acción fue llevarse las nóminas de la empresa en plena guerra, el 14 de abril de 1937, coincidiendo con el aniversario de la República. Escapó de su casa en 1941, matando a uno de los guardias civiles que habían ido a prenderle. Fugado, se unió a los grupos guerrilleros que operaban en este territorio (grupo Neira y IV Agrupación del Exército Guerrilleiro). Protagonizó diferentes enfrentamientos armados contra autoridades y partidarios del régimen vencedor en la guerra civil, algunos suficientemente registrados, siendo su vida toda una epopeya. En 1947, ante la recomendación de abandonar las armas, Ramón se refugió en este pueblo de Vilamor, donde vivió hasta su muerte en 1967 no sin numerosas peripecias hasta su mismo fallecimiento, tras el que su cuerpo fue llevado por sus compañeros por la noche en un carro hasta el centro de la aldea, con el fin de que se hiciesen cargo de él, pues seguía siendo proscrito. En el año 2009 se inauguró esta placa en su memoria


El lugar es ahora de tránsito continuo de peregrinos, qu eparan a descansar a la sombra una vez entrados en el pueblo, llenan sus cantimploras pero pocos conocen la historia del último guerrilleiro y su casi novelesco final...


Unos metros más allá pasaremos al lado de la iglesia parroquial de Santo Estevo.


Y al pie de este enorme hórreo en un cruce de caminos.


Unos metros más allá hay un enorme tendejón con tejado de madera y tejas. Un buen lugar para refugiarse los peregrinos en caso de lluvia o intenso sol, o simplemente porque tienen gana de sentarse un rato antes de seguir camino...


El Camino se estrecha entre unas casas...


Esta parte de Vilamor es conocida como Vilamor de Arriba, son casas de estilo tradicional, de buena piedra gallega...


Viviendas labregas de Vilamor de Arriba.


Aquí salimos a la carretera local, que ya no dejaremos hasta Melide.


Pasamos junto a un lavadero.


Y seguimos calle abajo.


Hórreo de 1943 con Melide al fondo.


Luego, tras salir un corto descenso, llegaremos a Vilamor de Arriba, donde predominan las viviendas de estilo más residencial, chalets y parcelas, a ambos lados de la calzada...


Grandes maizales y al fondo los bosques de la parroquia de Abeancos.


Allí, mientras vemos el "caballo blanco de Santiago", podemos parar a tomar algo.


Y es que a la derecha del Camino está el bar Carburo. Descansemos si lo necesitamos pues todavía nos quedan unos seis kilómetros para llegar a Melide... pero, lo que son las cosas, es posible que antes incluso que a Melide lleguemos a Compostela...