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sábado, 5 de julio de 2014

IGLESIA DE SANTA MARÍA DE ABADÍN (LUGO, GALICIA): EL ROMÁNICO SE VISTE DE GÓTICO...

Santa María de Abadín
Bellísimo es el paisaje de Abadín, en Lugo, de donde salimos de la capital del concello en dirección a su iglesia, admirando este bello entorno. Parece han acabado la duras etapas de subidas y bajadas y nos adentramos en la Terra Chá, la tierra llana del interior de Lugo, en ruta a la gran villa de Vilalba.


Allí, en el lugar de Probecende, desviándonos unos escasos metros del Camino, nos detenemos a admirar el santuario parroquial de Santa María, del siglo XII, inicialmente de estilo románico pero camuflado este de gótico tardío, isabelino, esto es, gótico del tiempo de Isabel la Católica, transición con el arte renacentista. Ello se debe a la reformas y amplaciones aquí realizadas en el siglo XVI, destacando su capilla mayor. Obra aún posterior es la de la sacristía, en la parte de atrás. También característico es el cruceiro, sito en el campo de la iglesia. Su piedra de cantería es granítica, esencia de la fuerza y robustez de la arquitectura gallega.


En su exterior destaca su portada de arco de medio punto y sobre ella un espléndido rosetón que filtra y difumina la luz que ilumina el interior, donde habremos de ver los blasones de los Luaces, antiguos señores de la tierra.


El topónimo Abadín se relaciona con la fundación de la actual población por parte del abad del monasterio de Meira en la baja Edad Media.


El territorio era en aquel entonces propiedad de la iglesia, otorgándoles en 1254 el abad de Meira a los vecinos de Vilarente carta de población, con sus derechos y tributos. La vecindad escogería siete representantes de los que el abad eligiría uno como alcalde. No muy lejos el abad de Vilanova de Lourenzá, tamién con posesiones en la zona, dio permiso a unos vecinos para explotar la parte de Choy en Romariz. Dado que hubo problemas para delimitar sus dominios, ambos monasterios pactaron hacer una delgación común entre ambos, dirigida por un abad, para cobrar los impuestos, que fue enseguida apodado "O Abadín".


Nos encanta el simbolismo labrado en su cruceiro.



Al fondo sigue el Camino.


Vueltos al Camino este realiza una larga bajada entre las fincas y el arbolado.



Al oeste el Alto da Abelleira.


Sigue la bajada.


Un poco de barrizal.


Terminamos la bajada.


Nos acercamos a la foresta, los árboles de la ribera de un curso fluvial.


Chantas o piedras hincadas delimitando las fincas del Camino.


 Aquí una pasarela de madera es un hermoso puente sobre el Rego de Abadín.



Estamos en ruta a Castromaior y a Vilalba, auténtica capital de la Terra Chá.