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domingo, 6 de julio de 2014

LLAMPAXUGA (OVIEDO/UVIÉU, ASTURIAS): UNA DE LAS PRIMERAS PARADAS DEL CAMINO

El Carmen de Llampaxuga. Cruce de caminos
Ante el valle del Nora: el Camino en las faldas del Monte Naranco.
Después de dejar atrás las urbanizaciones de La Florida, saliendo definitivamente del casco urbano de la capital asturiana, tras el Parque del Camino Primitivo y los últimos edificios de pisos, tomamos el camino que, a lo largo de las faldas del Monte Naranco, atraviesa el pueblo de Paniceres, continuando luego por parajes muy rurales y verdes, de campos y bosquetes, alguna quintana y también casas nuevas, en un lugar de gran belleza y buenas vistas, en ruta a Llampaxuga y contemplando el valle del río Nora.

El valle del río Nora es el que conforma el gran valle central asturiano, formado por el río que pronto desembocará en el Nalón. Unión de cuencas fluviales.


Aquí, praderías abajo, está la aldea de Villamar y, aún más allá, se reconocen son edificios de San Cloyo o San Claudio, localidad del concejo ovetense que fue durante añísimos famosa por su fábrica de loza, desaparecida tristemente.



Justo sobre nuestras cabezas, La Peña Llampaya, con su rocoso peñasco picudo, constituye la estribación occidental del Monte Naranco, que domina el paisaje de la capital asturiana y su concejo.


la sombra de ramas y arbustos, el bello entorno del bocage asturiano encandila el corazón del peregrino que se acerca a estas tierras.


Señales xacobeas y Camino.


En las laderas por las que discurre El Regueru Ponteo, al dar una curva por la ladera del Naranco, descubrimos, al fondo, el pueblo de Llampaxuga.


También se llama Regueru del Llano y pasa al pie de La Peña Llampaya. Aquí vemos bien, en las laderas del cueto de enfrente, la aldea de Llampaxuga.


Atrás está L'Altu L'Escampleru, por donde habrá que subir próximamente, en el concejo de Les Regueres, paso histórico de milenarios caminos entre el oriente y el occidente de Asturias y los puertos del mar y la montaña, de norte a sur.


Más allá aún son los montes de La Degollada (de degolar, coronar un alto y pasar al otro lado), a los que no subiremos pero dominarán el paisaje desde aquí a Grado/Grau. Allí estuvo el frente detenido un año entero en la guerra civil, conservándose buena parte de sus búnkeres y trincheras. Vemos también a la derecha de la fotro el camino que se dirige a Llampaxuga, el mismo que estamos siguiendo nosotros.


Camino que, dando la vista atrás, nos permite contemplar aún la ciudad de Oviedo/Uviéu asomando entre los árboles, en concreto la zona de Buenavista.


Allá al fondo, en medio del valle, confluyen los ríos Nora y Nalón.



El Camino realiza una curva a la derecha ante Llampaxuga.


Y además del pueblo tenemos de frente, cual picuda pirámide, La Peña Llampaya.


Bosques de castaños en el camino a Llampaxuga.


Llampaxuga y sus paisajes.


Buena ganadería de vaca asturiana...


Valle del Nora y al fondo el valle del Nalón, hacia el que también nos dirigimos.


Aunque encontraremos algún castaño en el sendero, la mayor parte de estos están algo más abajo. Nosotros caminamos al principio junto a fincas que descienden suavemente hacia el valle y luego siguen, rectas, por la ladera de la montaña entre prados de verde hierba y helechales.


Abajo en el valle Ponteo y Navaliega.


Nos acercamos a Llampaxuga.

 Nos aproximamos a Llampaxuga.


Justo antes de llegar a la aldea nos topamos con este cruce.


Haciendo caso a los mojones xacobeos tomaremos el sendero de la derecha, esta vez sí a la sombra de la arboleda.


Buenos castaños y caja caminera.


Se trata de un encantador camino rural, una caleya o calleja.


Senda de tierra y hojarasca.


Subimos unos metros hasta el pueblo. Por Llampaxuga entramos en la ovetense parroquia de Lloriana. Tengamos presente que en Asturias y en Galicia la parroquia hace referencia a una organización administrativa civil, existente también en otros lugares del mundo (Andorra, Inglaterra, Portugal, San Marino, Luisiana, Venezuela, Jamaica, Gales... con distinto grado de reconocimiento en cada caso. En el ámbito asturgallego son organizaciones inferiores a los concejos y aunque basadas en una organización civil-eclesiástica anterior perviven como unidades vecinales, coincidiendo con la división religiosa en muchos casos pero conservando entidad civil, con sus subdivisiones en barrios, aldeas, quintanas, lugares... etc. El término viene del griego paroikía, "cerca de casa" y los primeros testimonios escritos sobre su existencia son medievales, si bien es muy fácil que se basen en una organización romana anterior y esta a la vez tome como modelo ancestrales estructuras autóctonas prerromanas en grupos familiares y suprafamiliares o "gens", pese a que a lo largo del tiempo cambiasen sin duda parte de sus estructuras y límites.


A la sombra del castañar, salimos enseguida de nuevo a campos más abiertos, acabando la cuesta junto a la primer casa de Llampaxuga, que queda a nuestra derecha, con su delantera o corrada delante de la vivienda y ante los hórreos.


El Camino pasa junto al hórreo.


El Camino cruza una carretera local y enseguida se desvía a la derecha.


Y llegamos a la capilla del Carmen de Llampaxuga.


El Camino sigue de frente pero si lo deseamos podemos bajar a ver el restaurado lavadero, al que la gente acudía a por agua y a hacer la colada cuando antaño no se disponía de agua corriente en las casas.


Lavadero.


La ermita del Carmen de Llampaxuga, de gran tradición romera, es un pequeño templo rural con acogedor cabildo desde el que se divisa un gran panorama, al estar en la parte más alta. Muy cerca del santuario se encuentra El Texu del Quexu (tejo del quejido), no sabemos a qué obedece ese nombre pero hay quien dice, socarronamente, que viene del primer quejido de los antiguos peregrinos, que aquí se detenían a hacer un alto a descansar.


Ramo de flores silvestres para el Carmen de Llampaxuga.


Interior del santuario y altar.


Virgen del Carmen.


Además de hacer un alto, un primer descanso en el Camino antaño podíamos sellar nuestras credenciales. Actos de gamberrismo han hecho desistir a sus responsables de tan noble propósito en la actualidad.


A las puertas del santuarios.


Angelus del peregrino.


Un buen refugio en caso de tormenta, lluvia torrencial o sol abrasador.


Buen mirador hacia los campos circundantes, incluso puede verse bien la ciudad de Oviedo/Uviéu.



El Camino, como hemos dicho, pasa delante de la capilla y sigue a su izquierda.


El tejado del lavadero y el pueblo. Apenas pasamos por él, pero hay quintanas de gran belleza, en un entorno rural y natural realmente espléndido.

Hórreo de Llampaxuga, visto desde el Camino.

Llampaxuga y La Peña Llampaya desde las cercanías del lavadero, a unos metros del Camino.


Llampaxuga y la ciudad de Oviedo/Uviéu.


A por agua a la fuente del lavadero (el Camino pasa por arriba, véase asomar la capilla a la derecha).


Bajo la capilla tenemos una hermosa fuente de cañu, con frontal y lavadero de piedra, al lado del hermoso lavadero de tejado a dos aguas, embellecido con plantas y flores, cerca de los hórreos de las quintanas cercanas.

La fuente de Llampaxuga

El lavadero, cuidado y restaurado, añade un gran encanto a este rincón en el que merece la pena detenerse unos instantes. Antaño era esta punto reunión vecinal, cuando las gentes del pueblo  acudían a lavar la ropa y a por agua para casa y el ganado. Donde están las macetas era el abrevadero, ya en desuso.


Aquí se lavaba la ropa.


El Camino pasa frente la capilla y el depóstio de agua. Por eso, si bajamos a la fuente hemos de volver a subir las escaleras...



Y por la ermita y el depósito iremos saliendo del lugar...


El Camino y el depósito del agua.


Atrás queda Llampaxuga...


Y atrás va quedando también el Naranco con La Peña Llampaya.


Y para ir a la cabeza de la parroquia, el pueblo de Lloriana, por donde también pasa el Camino, tomaremos en este cruce el ramal de la derecha, que realiza una bajada imporante.


Aviso a ciclistas.


Bajada a Lloriana.


Buen descenso. Por Llampaxuga entramos en la también ovetense parroquia de Lloriana, tengamos presente que, en Asturias y en Galicia la parroquia hace referencia a una organización administrativa civil, existente también en otros lugares del mundo (Andorra, Inglaterra, Portugal, San Marino, Luisiana, Venezuela, Jamaica, Gales... con distinto grado de reconocimiento en cada caso. En el ámbito asturgallego son organizaciones inferiores a los concejos y aunque basadas en una organización civil-eclesiástica anterior perviven como unidades vecinales, coincidiendo con la división religiosa en muchos casos pero conservando entidad civil, con sus subdivisiones en barrios, aldeas, quintanas, lugares... etc. El término viene del griego paroikía, "cerca de casa" y los primeros testimonios escritos sobre su existencia son medievales, si bien es muy fácil que se basen en una organización romana anterior y esta a la vez tome como modelo ancestrales estructuras autóctonas prerromanas en grupos familiares y suprafamiliares o "gens", pese a que a lo largo del tiempo cambiasen sin duda parte de sus estructuras y límites.


Después de unos metros en descenso ya vemos la entrañable estampa de Lloriana, con la mayor parte de las casas concentradas en torno a la iglesia parroquial de San Bartolome, con su alto campanario, conformando una bella estampa.


Un poco más de bajada y luego subir otra vez y ya estaremos en Lloriana...