Eres el Peregrino Número

viernes, 12 de diciembre de 2014

LA PLAZA LA CRUZ (NOREÑA, ASTURIAS): CRUCE DE CAMINOS MILENARIOS

(Enlace Camino Norte o de la Costa y Camino Primitivo)

Plaza la Cruz. Noreña
Dentro de la recuperación del Camino histórico por la villa de Noreña, llegaremos, en el corazón de la población, a la Plaza de la Cruz, donde se cruzaban los caminos de los "puertos secos y mojados", esto es, los antiguos caminos reales, uno de Gijón/Xixón, puerto de mar, hacia los puertos de la cordillera, paso a la meseta, y el otro este que nos ocupa, El Camino Real Francés, la ruta jacobea, comunicación del oriente con el centro de Asturias. Ambos caminos dejaron de utilizarse con al hacerse la carretera de Oviedo (1840) y la Carbonera (1842).


Pendiente en este momento de una señalización efectiva y uan oficialización definitiva y práctica a la hora de guiar a los peregrinos, el Camino histórico sale de la calle Flórez Estrada a la derecha...


Y sigue por la calle Socarrera...


Un poco cuesta arriba...


Pasando junto a notables edificios restaurados.
 

Para salir aquí a la Plaza la Cruz.


En medio de esta plaza de mercados, donde se celebraba de aquella el de ganado, junto con la contigua de la Nozalera, hay desde 1892 una gran cruz de mármol que sustituye a otra anterior barroca. En su entorno hay bares y terrazas, sucesores de aquellos llagares, bailes, cine, cafés y demás establecimientos de animación y bullicio que aún perviven en la memoria: el Salón París o Café Madreñes, el Centro Popular Obrero, la Confitería la Cruz, el Café Marcelo, el Llagar de Pipano y tantos y tantos otros.


Pero lo que constituyó un hecho de suma importancia en esta plaza fue la fundación del Hospital de Peregrinos de Nuestra Señora del Rosario, protagonizada en 1593 por Gabriel de Lorenzana y Clara Argüelles, señores del Palacio de Miraflores, albergue caminero del que se conserva abundante documentación. Según estos documentos se trataba en realidad de dos hospitales, uno en cada planta: el Hospital de arriba, dedicado a los Santos Mártires San Fabián y San Sebastián, y el Hospital de Abajo, propiamente de Nuestra Señora del Rosario. En 1663 se construyó, adosada al edificio hospitalero, la Capilla del Hospital, a la que los fieles llamaron de Nuestra Señora del Buen Suceso o de La Velilla. Se registra el paso de peregrinos procedentes de Cantabria, País Vasco, Navarra, Aragón, Castilla, Andalucía, Aviñón, El Rosellón, Flandes... una hospitalera se encargaba de atender a los que caían enfermos ( se practicaban en ocasiones sangrías en los tobillos) y se documenta el paso de peregrinas con sus hijos, incluso a una se le proporcionó una nodriza la quedarse sin leche. Se estipulan sus rentas y se certifica que "es solo para peregrinos y Pasageros Pobres".


En el Hospital de Abajo abrió en 1796 sus puertas la primera escuela, iniciativa del opispo Llano-Ponte, y el de Arriba pasaría, andado el tiempo, a ser sede del antiguo ayuntamiento. La capilla fue reformada en 1925 pero ambos edificios fueron derribados durante la guerra civil con el motivo de descongestionar la atestada plaza, si bien la capilla aguantó unos meses más al ser empleada como cárcel. El lugar es conocido hoy en día como La Playina. Desde aquí podemos continuar por la Plaza de la Constitución, no sin antes quizás visitar la Torre del Reloj y el Palacio El Rebollín.