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sábado, 20 de diciembre de 2014

SOUTO DE TORRES: EL "CAMPO DA ROMARÍA DOS MILAGRES" (CASTROVERDE, LUGO, GALICIA) EL CRUCEIRO DE SABINO SEIJAS, LA IGLESIA ROMÁNICA DE SAN TOMÉ, EL HÓRREO DE 'TEITO DE PALLA' Y EL PUENTE DEL RÍO DE ANGUIEIRO

Souto de Torres

El cruceiro que donó el párroco Sabino Seijas en 1999 y el Campo da Romería dos Milagres dan la bienvenida al peregrino que llega a Souto de Torres, pueblo y parroquia del concello de Castroverde, en la ruta a la ciudad de Lugo, tras atravesar el souto o castañar que da nombre a la localidad, en las riberas boscosas de la vega del río Chamoso, cuyo valle recorremos desde San Miguel do Camiño, pasando al pie de A Penalonga, en la vecina parroquia de Recesende, donde conocimos la historia de Bousón, 'el último soldado de Napoleón', soldado francés que se quedó y afincó en estas tierras del camino de Lugo, el llamado Camiño Vello, el Camino Primitivo


Enfrente del cruceiro, los peregrinos salen del castañar pasando junto a la iglesia parroquial de San Tomé, el primer edificio de Souto de Torres que vamos a ver, situado unos cuantos metros antes de las casas del pueblo, mirando al Campo da Romería dos Milagres y al cruce con el camino vecinal asfaltado que comunica el pueblo con la carretera de Lugo (LU-530)

El Camino (a la izquierda), por donde llegan los peregrinos a Souto de Torres

Es románica (siglo XIII) y, como muchas de Galicia, tiene el cementerio en el mismo camposanto en torno al templo, el campo de la iglesia, que está "un poco aislada, a la entrada del pueblo. En torno a ella y limitando el atrio-cementerio, se levanta un cierre de sillares de granito irregulares que delimitan el espacio", como explican en Románico digital 

La iglesia, tal y como la ven los peregrinos desde el Camino al llegar a Souto de Torres

A su estructura románica se le hicieron pasado el tiempo importantes reformas, las más importantes de las cuales se ven llegando a ella por el Camino, acaso la más llamativa sea la sacristía, de cubierta a dos aguas, que según la vemos puede pasar por un ábside cuadrado románico tardío. Sin embargo, no es así, es un elemento que se añadió a la parte posterior de dicha cabecera a la vez que esta era rehecha totalmente, hasta darle la misma altura prácticamente que la nave del templo:
"La iglesia, ejemplo de un románico muy tardío, ya del siglo XIII, conserva la planta románica, a la que se anexiona una sacristía en el muro oriental del ábside. La planta es la tradicional de nave única y cabecera rectangular. En el alzado podemos ver las distintas modificaciones a las que ha sido sometida a lo largo del tiempo; entre ellas destaca especialmente la reconstrucción del ábside, que se evidencia por el cambio de aparejo en el muro (...) tiene planta rectangular y cubierta de madera a tres aguas".

Efectivamente, al elevarse la altura del ábside o cabecera, esta pasa aparentemente por formar parte de la nave rectangular del edificio. El que se haya empleado el mismo tipo de piedra para rehacerla que para construir la sacristía anexa aumenta esa sensación:
"La cabecera primitiva ha elevado su altura, hasta ser comparable con la de la nave, y ha ampliado su planta, a la vez que se abren dos ventanas cuadrangulares con derrame externo en los muros norte y sur. Es posible que la sacristía, mucho más baja, se adose al ábside también en esta época, pues el aparejo del muro es muy similar".

Aunque casi no se ve, en esta pared septentrional de la nave de la iglesia hubo una portada lateral que fue cegada en algún momento, tal vez con ocasión de estas reformas, como nos siguen contando en Románico digital:
"La nave rectangular está cubierta de madera a dos aguas. En los muros norte y sur se abren dos ventanas aspilleras de remate recto y derrame interno, colocadas muy cerca del tejado, que colaboran con la iluminación del interior del templo. Además, en el muro norte, se localiza una segunda puerta tapiada que se corona por un tímpano aristado".

El camino sale del souto o castañar que da nombre al pueblo por la parte exterior del ala norte del cementerio, llegando al cruce y campo de romerías de Os Milagres


Y, frente al cruceiro, salimos al camino que comunica con la LU-530 y seguimos a la derecha, hacia las casas, viendo de frente el boscoso monte de Os Espiños (516 m)


Pero antes de seguir ruta vamos a visitar esta iglesia de San Tomé, de la que el erudito cronista Xosé María Gómez Vilabella escribe esta descripción general en la web del Concello de Castroverde: 
"La iglesia se encuentra algo aislada, con un cementerio situado frente a ella. Es una estructura sencilla, armoniosa y bien conservada, arraigada en la tradición románica. La nave es rectangular y presenta una cubierta a dos aguas, revestida de pizarra y sostenida por una armadura de madera que descansa sobre tres vigas transversales. Los muros están encalados, mientras que los elementos arquitectónicos más destacados están realizados en granito. En el lado sur, se observa una portada lateral cegada, consistente en un vano de arco de medio punto sin impostas. En cada uno de los muros laterales se abre una ventana estrecha, a modo de saetera. El pavimento es de terrazo moderno. La fachada cuenta con una portada adintelada que presenta una arquivolta de aristas vivas, la cual descansa sobre el muro mediante impostas lisas. Incluye un tímpano monolítico, molduras de cuarto de bocel y jambas lisas de aristas vivas; también presenta una ventana estrecha, tipo saetera. La espadaña dispone de dos vanos y está rematada por un pináculo que incorpora un óculo y un coronamiento redondeado. Al parecer, la espadaña es un añadido posterior".

La portada, que como es habitual mira al oeste en las iglesias medievales, es románica pero sin filigranas y sumamente sencilla. Un poco más arriba hay una ventana tipo saetera que permite el paso de algo de luz natural al interior. Esta fachada está más trabajada en su estructura que el resto de las paredes del santuario, apuntan en Románico digital:
"El material utilizado en los muros es el granito, cortado en sillares regulares dispuestos en hiladas horizontales en las zonas nobles del edificio y en su fachada. El resto de los muros del templo están construidos con sillares más irregulares de un tamaño ligeramente inferior"

La espadaña del campanario es otro de los añadidos hechos pasado el tiempo al templo románico, presenta tres vanos de los que al menos dos de ellos serían para las campanas, aunque solamente tiene una, que por su inscripción, sabemos que es del año 1863. Podemos ver fotos de cerca y oír su sonido en la web Badaladas. Como ornamentación destacan las filigranas espirales de esta estructura rematada en artística cruz de hierro con veleta, descritas así en Románico digital:
"La fachada culmina con una espadaña de época posterior compuesta por dos vanos de remate semicircular en el primer cuerpo y otro más pequeño en el segundo, enmarcado por dos volutas enroscadas de rasgos barrocos".

La campanas se toca con la cadena, que cuelga hasta una argolla incrustada en la pared al lado de la portada cuyo tímpano, espacio comprendido dentro del arco, en este caso de medio punto, presenta cincelada una cruz. Sobre la clave del arco, dos piedras superpuestas en la pared forman una esfera sobre la que se proyecta la sombra de una varilla. Sin duda es un rudimentario reloj de sol


La cruz del tímpano, vista de cerca, observemos de paso la rugosidad característica de la piedra granítica

Y en la puerta, un cartel anuncia la Romaría da Virxe dos Milagres o Romaría da Milagrosa, de la que presentaba su programación Asunción Saavedra Rodríguez el 11 de mayo de 2026:

"Souto de Torres celebra la Romaría da Milagrosa: fe, tradición y un domingo único para toda la comarca 
Del 15 al 23 de mayo, la parroquia de Souto de Torres celebrará su tradicional novena a la Virxe dos Milagres. Estos encuentros, que tienen lugar cada tarde a las 21:00 horas, están marcados por un espíritu de reflexión, fe y memoria compartida; son nueve días que tienden puentes entre generaciones y mantienen viva una devoción profundamente arraigada en la vida de la comunidad. 
El domingo 24 de mayo es el día central de la Romaría, una invitación a toda la zona para disfrutar de un domingo de mayo especial, lleno de tradición, música y convivencia. A las 13:30 horas, se celebrará una misa solemne seguida de una procesión, recuperando el espíritu de las celebraciones de antaño: sencillas, sentidas y auténticas. La imagen de la Milagrosa recorrerá el entorno de la iglesia, acompañada por vecinos, visitantes y devotos que regresan cada año para compartir este momento tan especial. 
A continuación, la «sesión vermú» recuperará el sabor clásico de las romerías tradicionales: el sonido de las gaitas, la animada charla, los reencuentros y esa atmósfera única que solo se vive en los pueblos pequeños cuando la comunidad se reúne para su fiesta local. Y, como manda la tradición, la jornada continuará con un desplazamiento hacia Castroverde para almorzar y seguir celebrando en buena compañía. 
Souto de Torres abre sus puertas a todo aquel que desee visitarlo, conocer el pueblo y a sus gentes, y descubrir cómo viven su fe. Esta fiesta es mucho más que un simple recuerdo; es una celebración viva, sincera y llena de alma".

Salvo para la liturgia, la iglesia suele estar cerrada, pero un pequeño ventanuco en la puerta nos permite ver algo del interior


No es gran cosa pero así se ve desde fuera, arco románico y altar mayor en el presbiterio, el interior del ábside o cabecera que, como hemos dicho, fue ampliado en altura hasta darle prácticamente la de la nave. Gómez Vilabella nos informa que tuvo un retablo barroco que fue retirado:
"Contaba con un retablo neogótico sencillo, dotado de una única hornacina, que posteriormente fue retirado. Se conservan dos tallas de estilo popular del siglo XVII: una de san Pedro (1 m) y otra de san Antonio".
Foto: Románico digital

Si tenemos oportunidad de entrar, tendremos oportunidad de ver dichas imágenes de San Pedro y San Antonio colocadas en pedestal de pared, de piedra, a ambos lados del arco triunfal románico. Fijémonos asimismo en la cubierta de madera del presbiterio. "Arco triunfal semicircular de doble rosca y aristas rectas. La rosca superior descansa sobre el muro mediante una imposta rústica, mientras que la inferior se apoya en pilastras. En el lado sur hay una pequeña ventana", nos explica Gómez Vilabella, mientras que esta es la ficha que hace Románico digital:
"El acceso al presbiterio se realiza a través de un arco triunfal apuntado doblado, de sección prismática y arista viva. Como es habitual, el arco menor descansa sobre una pareja de pilastras, mientras el arco mayor carga en el muro sobre una sencilla imposta lisa".

Y así, una vez visitada la iglesia de San Tomé y conociendo un poco más de la Romaría dos Milagres, continuamos ruta reemprendiendo la marcha en dirección al pueblo


Pero no pasemos de largo sin acercarnos al cruceiro que, como la iglesia reciben tanto al peregrino como al visitante que se acerca al pueblo, unos desde el Camino y a otros desde la carretera


 Manuel Muñiz Beteiro y Antonio V. Figueiroa Paz, autores de Cruceiros de Galicia, lo describen así:
"Donado y encargado por el sacerdote Sabino Seijas —natural de esta parroquia y que ejerció su ministerio en parroquias del municipio de Lalín—, fue construido por O Vila (Lalín) en 1999, tal como figura inscrito en la base del propio cruceiro. 
Se trata de un cruceiro de reciente construcción —data de 1999, según indica la fecha inscrita en la base—. Se asienta sobre tres gradas de planta cuadrada y cuenta con un pequeño pedestal que contiene los citados datos. El fuste es irregular: cuadrado en su parte inferior, mientras que la sección superior es hexagonal y presenta elementos decorativos, además de una figura de Santiago Peregrino. Está rematado por un capitel que imita el estilo corintio, el cual sostiene la cruz propiamente dicha; esta muestra la figura de Cristo en su cara oriental y, en la occidental, una imagen de la Virxe dos Milagres, patrona de esta parroquia".

En la parte que mira a la iglesia están representados Cristo crucificado, en la cruz y, en el fuste de la columna, el apóstol Santiago con hábito de peregrino. El capitel imita a los del arte románico primorosamente


En la base, tres escalones mas la basa de la columna, donde aparece la inscripción de haber sido hecho por O Vila


Pasamos a ver  pues ahora el reverso, la parte que mira hacia el pueblo


En la cruz, A Virxe dos Milagres, la de la renombrada romaría de Souto de Torres. Llaman la atención los gruesos cordones de su hábito, que nos recuerdan al cordón de San Francisco


 Recordemos que los franciscanos tuvieron presencia en este concello con su monasterio en Vilabade, del que fueron exclaustrados tras pleito con la diócesis de Lugo en 1472, aunque tal vez no tenga nada que ver, pero lo apuntamos como curiosidad


En la basa, la inscripción de la donación por Sabino Seijas, aunque parece leerse más bien 'Seltas'. Suele haber una vela en señal de ofrenda en este lugar




Pasamos junto al lavadero


Y bajo el alto muro de un caserón


En este cruce vamos a la izquierda


Pasamos junto a esta casa


Y entre las fincas


A la derecha las huertas



Pasa el tractor...



Al fondo, el bosque, cerca del Agra da Torre y O Castro


Hay naves de ganado y tierras de labor


Llegamos así al núcleo de casas


Gran fachada de piedra. La verdad es que algunas construcciones nos impresionan, más o menos populares o señoriales todas parecen estar hechas de grandes bloques de piedra, "materia prima" que abunda en la geología de la comarca y que da lugar a unas maravillas arquitectónicas de indudable importancia histórica y etnográfica. Los tejados son, como en toda la zona, de lajas de pizarra, una característica común a toda esta franja que comienza ya en las tierras del occidente astur


Vamos a la derecha en este cruce


Hermosa arquitectura rural gallega


Seguimos camino...


Hay otras construcciones peculiares


Como este pequeño hórreo de cubierta vegetal


Junto a él pasa el Camino


Y en este cruce iremos a la derecha


Pasamos junto a esta cuadra


Casa Caracoles y curva cerrada, casi en ángulo recto


Atentos a las conchas peregrinas y a las flechas amarillas


Pared en chaflán


Más casas de piedra


Y otra encrucijada


En el cruce delante de esta casa vamos a ir a la derecha


Salimos así de Souto de Torres por este tramo adoquinado


Bajamos un poco junto a los prados


Cerca de Os Espiños nos adentramos en un bosquete


Sigue la bajada


Y salimos de la arboleda


Y llegamos al valle del Rego de Anguieiro


Aquí la senda se dirige al puente existente bajo esos árboles


A Ponte A Laboira: un lugar que rezuma frescor en le vegetación ribereña


Cruzamos el puente. Unos peregrinos descansan al otro lado. Vamos en ruta a Vilar de Cas, pero pasando antes por el Mesón de Fraiás, Pipe y Moreira






















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