Eres el Peregrino Número

sábado, 20 de diciembre de 2014

PREMOÑU: LA JERUSALÉN PERDIDA, LA GLORIOSA SANTA ANA, EL DIOS Y LA CASTAÑA VALDUNA (LES REGUERES, ASTURIAS)

Llegando a Premoñu la Casona la Portalada
En los primeros kilómetros del Camino Primitivo, la ruta ha dejado ya el concejo de Oviedo/Uviéu y ha entrado en el de Les Regueres. Allí, tras la subida a L'Escampleru y paso por Valsera, llegaremos al río Andayón, desde donde ascendemos cuesta arriba hasta Premoñu, donde acaba la subida


Aquí hay un área de descanso donde, antes de entrar en lo que es propiamente el pueblo, podemos parar unos instantes a sacar el bocadillo, beber un poco de la cantimplora o bebida energética que llevemos, o simplemente recuperar un poco de energía tras el esfuerzo de la subida desde el río, orta pero intensa


Estamos viendo desde este preciso lugar en la distancia un grupo de casas en una quintana, campera arriba, prácticamente lo primero que vemos de Premoñu: ahí está La Portalada, alto y viejo caserón de piedra, restaurado hace relativamente poco tiempo, rodeado de prados y huertas, mencionado por primera vez en un interesante documento del año 1426


En el escrito, un testamento, dos vecinos del pueblo de Rañeces, Álvar Pérez de Priañes y María Álvarez reseñan este edificio ante el notario de Oviedo/Uviéu, antes de emprender ruta desde aquí en peregrinación, no a Santiago, sino a Jerusalén, una verdadera odisea en aquel tiempo: dos caminos de peregrinaciones importantísimos que aparecen totalmente vinculados y relacionados en esta preciosa aldea de Les Regueres.


La Casona la Portalada estuvo durante un tiempo identificada con el solar de un hospital de peregrinos aquí existenten antaño, del que se sabe por documentación que los romeros tenían derecho a luz y cama durante 24 horas, aunque los estudios más recientes apuntan a que no estuviese exactamente aquí emplazado, sino en las cercanías. Las primeras referencias a este hospital de peregrinos son de 1426 pero fácilmente existiría desde luengo tiempo ha


Caminando un poco más hacia el pueblo hallaremos un nuevo elemento de esta interesante historia


El hospital estaba relacionado con la capilla de Santa Ana, junto a la que pasamos andando, santuario de gran veneración, santa abogosa de los cojos, por lo tanto también de alguna manera de los caminantes, ya que aquí quien más quien menos empieza a cojear un poco, pues siente el cansancio tras la cuesta que, desde el puente del río Andayón, nos sube a la aldea..."Tolos coxos van pa Santana y allá voi yo cola mio pata galana"  dice también el cantar


En el Catastro de Ensenada, a mediados del siglo XVIII se dice que "hay un hospital en este lugar de Premoño, que se dice y nombra de Santa Ana el que solamente sirve de refugio y albergue de los peregrinos que pasan en Romería al Apóstol Santiago de Galicia."
 

 Dado que resulta ser la misma advocación que el extinto hospital, todo revela ser que se trataba del santuario del mismo y, aunque de la fundación hospitalaria no queda nada, una vez descartado que fuese La Portalada, la capilla sigue siendo centro de gran romería, el día de la fiesta y los precedentes, pues la activa comisión vecinal encargada de ello trabaja sin descanso con notable éxito.



La capilla no parece ser en su estructura actual anterior al siglo XVII.


Arco con las letras Santa Ana.


En el interior, la imagen de Santa Ana, madre de la Virgen María, goza de grandísima devoción popular.


Santa Ana y María.


Afuera, hay una espléndida quintana asturiana, con hórreo, al otro lado del Camino.


Junto a ella pasa el Camino, a la derecha del hórreo.


Hace aún no mucho cerró en Premoñu, poco más allá de la capilla de Santa Ana, uno de los establecimientos más famosos de estos primeros kilómetros del Camino Primitivo, el pequeño pero sumamente acogedor bar de Casa Feliciano, muy conocido también como Casa'l Dios, en el pueblo de Premoñu, concejo de Les Regueres (Asturias). Hemos querido realizarle un pequeño homenaje con las mismas palabras con las que Feliciano Suárez, hijo de Feliciano y nieto de Manuel, protagonistas de este relato, nos contaba su historia:


"El bar se conocía, en un principio, como "Casa Ramón de Pin", que fue quien lo fundó, a comienzos del siglo XX. Luego, su hija, Sagrario se hizo cargo de él y pasó a ser conocido como "Casa Sagrario". Sagrario se casó con Feliciano, un albañil, hijo de "El Dios de Premoñu" y vivieron en ese bar. Feliciano construyó al lado del bar un llagar industrial y se dedicó a la fabricación de sidra natural. Allí se organizaron espichas que atraían a gente de muchos kilómetros y que llenaban el pueblo de coches, cuando apenas había carretera, y por eso, por el mote de Feliciano, se conocía el local como "Casa'l Dios de Premoñu"


El origen del nombre de "El Dios de Premoñu" procede de el padre de Feliciano, Manuel, que era alguacil del Ayuntamiento de Les Regueres. En una época en que no había escuela en la parroquia de Valdunu, Manuel se dedicaba a poner clase a los niños en la sacristía. El cura, al parecer, quiso expulsarlo de allí y lo llevó a juicio y predicó en misa que quien ganaría el juicio iba a ser Dios, porque pensaba que la Iglesia tendría la razón, y como lo ganó el tal Manuel, pues le quedó a él el nombre de "El Dios"


El camino no tiene pérdida, atraviesa Premoñu de parte a parte a lo largo de una vía local


Pasamos junto a estas casas.


Elegantes balcones y floridos jardines.


En ruta bajo las casas y los hórreos.


Ruedas de carro de labranza en la bodega bajo el hórreo.


El Camino en Premoñu.


Fincas con caballos. El Camino va ahora ligeramente cuesta abajo.


Vacas.


 Entre las casas, el Camino.



Casa Carlota.


Una antigua muela de molino pone su nombre.


Seguimos avanzando.



Al llegar a la última casa, Casa Alborada, nos desviamos de la carretera y tomamos esa caleya a la derecha, entre el hórreo y la vivienda...


Así caminamos entre fincas y buenos prados de siega.


Al oeste los montes de La Degollada y El Pedrosu.


 Una higera. El Camino se estrecha entre el matorral.

Por aquí bajamos.

Vacas.


Una vez más, nos apartamos de zonas pobladas y nos adentramos en los parajes más bucólicos del paisaje astur...


Senda y entrada a las fincas colindantes.


Más "estrecheces".


Helechos, zarzas y setos silvestres...


Y castaños, muchos castaños, muchísimos...


Aquí el trayecto vuelve a ensancharse un poco.


Venereables troncos huecos.


En las profundidades de los castañares.


Amarilla flecha caminera.


Pisando la hojarasca.


Suelo que aún conserva porciones del empedrado.


Suelo bien pisado.


Los castañeos o castañares, donde nace la castaña valduna, otro de los grandes tesoros gastronómicos de Les Regueres, castaña grande, sabrosa, brillante y dorada, de la que veremos no pocos ejemplares por estos pagos en otoño.
 

Ella es fundamento de nutritivos platos y potes (antes de la llegada de la patata de América, el pote era siempre de castañas), tartas, dulces, y como no de amagüestos o fiestas de castañas magostadas a fuego.


La castaña valduna es también la estrella de un festival a ella dedicada que se celebra todos los años en Les Regueres.





 Castañas ricas en sí mismas o base de tartas, flanes y repostería fina...












Tomemos nota y llevemos un saco para el viaje, incluso crudas son sabrosas y dan fuerza y vigor al andarín.


Castaña Valduna, reina de los castañeos por donde estamos pasando y pisando...


El reino de la castaña...


El Camino va llegando abajo del todo y vuelve a ser de firme llano.


El bosque va dando paso a praderías.


Pinturas indicadoras muy gastadas.


Otra estrechura entre cerramientos de fincas.



Arriba vemos parcialmente el palacio de Ardaxe, una de las antiguas mansiones de las estirpes regueranas, justo en un tramo donde se ha empedrado el Camino.


La ruta sigue el trazado de una milenaria calzada romana.



Salimos así a Valdunu, hermosa vega ya en el valle del río Nalón. El Camino sigue de frente pero un ramal se dirige a la izquierda hacia el pueblo, donde podremos comer o tomar algo y visitar las termas romanas allí localizadas.