Eres el Peregrino Número

domingo, 21 de diciembre de 2014

SAN PEDRO DA TORRE, SAN PAIO Y EL VALLE DEL MASMA (LUGO, GALICIA): CUANDO SE QUISO DAR A MONDOÑEDO SALIDA AL MAR...

Capela de San Pedro da Torre
En el trayecto hacia la bella e histórica ciudad de Mondoñedo el Camino se acerca, viniendo de Grove,  a San Pedro da Torre, siguiendo de frente por las casas en dirección su capilla, antaño hermoso campo de romerías, santuario del que se tienen noticias desde 1574.


Estamos en un verdadero balcón natural sobre estos valles y cordales: Trinidad, Cornería, Camba, Vilamor, lugares de Reguengo, Pedrido, Seivane, Valiño, además de la serranía de A Toxiza, Cabana Vella y Pena da Roca entre otros. Al fondo, la aldea de O Reguengo, a la que pronto llegaremos.


 Valle del Masma y ruta al Alto da Xesta, al sur.


Apenas vemos aún Mondoñedo, una de las antiguas siete capitales de Galicia, histórica sede episcopal, política y administrativa desde el medievo.


Dejamos atrás el santuario de San Pedro da Torre...


Por aquí discurre también el Camiño Natural de San Rosendo, noble galaico que fue abad y fundador de varios monasterios además de figura clave en la alta Edad Media gallega.


Y en esta bifurcación tomamos el ramal de la derecha, que sube un poco.


Siempre muy atentos a la señalización.


Atrás queda el pueblo.


Buena perspectiva ahora de San Pedro da Torre...


Y de la parte norte del valle del Masma, por eso nos detenemos un instante en esta fuente que es como un verdadero mirador...



Buen lugar para el reposo.


Aún así, procuremos prescindir de beber en fuentes "por si acaso"... como se suele decir.


Dejamos la fuente...


Y en una nueva bifurcación tomamos el ramal de la derecha.


Seguimos por aquí...


 Bello sendero...


Aún no vemos claramente Mondoñedo pero sí la aldea de O Reguengo, hacia la que nos aproximamos.


La espesura nos acoge, como en un cuento de meigas.


Nos adentramos en el bosque gallego...


Una preciosidad de camino.


Un regalo para la vista y para los demás sentidos...


Un regalo para el alma...


Un regalo para el peregrino...


Fincas...


Helechos...


Setos silvestres en el boscaje.


O Reguengo, casas de piedra y campos de labranza.


Las primeras casas...


Caminamos bajo los castaños.


Viviendas y establos.


Atravesamos la aldea.


Flores y cabazos...


Andamos entre las casas.


Sobre el Camino...



El trabajo en el campo.


Las huertas y el Camino.


Fuente señalizada...


 Si lo deseamos podemos acercarnos a ella.


Aunque no bebamos de ella, a no ser en caso de necesidad y lo justo para apagar la sed, siempre podremos refrescarnos un poco...



Volvemos a la ruta.


Vamos saliendo de O Reguengo.


Vista atrás... por donde acabamos de pasar.


Y vista adelante...


"Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar."


Antonio Machado.



Haciendo Camino.


Testigo mudo del paso del tiempo...


El valle del Masma, ahí tapado por los bosques...


 Bosques en los que nuevamente nos adentramos.


El Camino sigue adelante de nuevo en la mágica umbría.



Seguimos asimismo disfrutando de unas deliciosas panorámicas del valle del Masma, llamado así por este río que en realidad no empieza a tener esta denominación hasta la unión del río Valiñadares, este que forma esta parte del valle y viene de Mondoñedo, con el río Tronceda...


Abajo ya divisamos San Lázaro, antesala de la ciudad de Mondoñedo: por allí va el Camino.


Túnel vegetal


Desde estas frondosidades empezaremos a tener buenas perspectivas de la ciudad de Mondoñedo, capital del concello, sede episcopal de legendaria historia, y antaño cabeza de una de las antiguas provincias gallegas, a donde el obispo Sarmiento quiso traer los barcos del mar por medio de un canal navegable a lo largo de este valle del Masma, canal que no llegó a realizarse aunque sí otras numerosísimas obras que hicieron de Mondoñedo uno de los más encantadores enclaves históricos y artísticos de toda la ruta.


De pronto el Camino pasa bajo un altísimo cabazo: llegamos así a San Paio.


El Camino pasa literalmente bajo las casas...


Por allí vamos...


Una auténtica casa-puente.


Pasamos al otro lado...


Vista atrás...


El Camino va hacia abajo.


Dejamos atrás estas primeras casas.


Y ahora sí que tenemos unas muy buenas panorámicas de Mondoñedo desde el campo de la Capela de San Paio.



El Camino pasa al lado de la capilla de este santo, sita en un altozano que disfruta de una espectacular panorámica del anfiteatro natural que es Mondoñedo con su valle bajo la Serra da Toxiza, Pena Morcán, Montes de Cabana, Porto da Calzada de Cabana Vella, Monte do Pico, Pilar da Pedra, Monte de San Vicente, Pena da Boca y Montes de Cesuras.


Abajo, ya muy próximo, San Lázaro, donde hubo una antigua malatería, que veremos al pasar.


De San Paio Bajamos a San Lázaro.


Cruce y a la derecha.


Por las casas de la parte de abajo del pueblo.


Dando vista a la carretera general que entra en Mondoñedo y ya en el fondo del valle, en terreno llano, vemos a nuestra derecha las casas de Xiros.


Llegamos a la carretera y seguimos de frente unos metros por esta larga recta, viendo Mondoñedo al fondo.


Mondoñedo... a un paso.


Extensas tierras de labor.


Pero pronto nos desviamos, cruzando la carretera a la derecha, para seguir el trazado original caminero, pues entra el Camino en la ciudad de Mondoñedo por el barrio de San Lázaro, donde está este histórico puente de piedra de dos arcos sobre el río Valiñadares, A Ponte de San Lázaro.