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martes, 17 de marzo de 2015

LLANERA (ASTURIAS): LA GRAN LLANURA DE LOS PERXURAOS. UNA REBELIÓN EN EL CAMINO.


El Camino se dirige a Posada, capital de Llanera
Los peregrinos que, una vez visitada la catedral de San Salvador de Oviedo/Uviéu, la capital asturiana, decidan encaminarse hacia la costa, atravesarán las tierras de Llanera, una extensa llanura formada por el río Nora y sus afluentes, la tierra de Los Perxuraos. De esta manera, tras cruzar el río y entrar en este concejo por la parroquia de Cayés llegaremos prontamente a ver su capital, Posada.


Tras la población, El Picu Santufirme, con 437 metros de altura, por cuya ladera occidental subirá el Camino desde Posada.


También domina el valle El Picu Cogolla con 318, guardan en sus también castreñas altitudes la llanura al norte, paso al Alto la Miranda.


El Camino es sumamente llano, como le corresponde a una tierra llamada Llanera y nos ofrece, ente praderías, un excelente paisaje...


A nuestra derecha está el Polígono de Asipo, en la zona de Coruño, área industrial cuyo precedente fue la fundación por W. Guisasola en 1868 de la Tejería Mecánica, nacida con la idea de explotar los yacimientos de arcilla allí existentes, la cual sería apodada La Estufa y con el tiempo sería Cerámicas Guisasola S.A. cuya chimenea y naves de ladrillo ( La Fabricona)representaron todo un emblema del concejo.  Luego I. Corujedo y J. Guisasola pondrían en marcha una fábrica de pólvora, integrándose antes del cambio de siglo en la Unión Española de Explosivos. Se hacía realidad un importante espacio fabril que, aún desaparecidas aquellas opineras, constituirían el germen del Asipo actual así como del cercano Parque Científico y Tecnológico.


Es asimismo frecuente ver sobrevolar estos cielos por avionetas de recreo, dado que poco más al norte se emplaza el aeródromo de La Morgal o La Llamorgal (de llamarga, terreno de barrizales). Su proyecto arranca en 1934 y fue ya eventualmente utilizado durante la guerra civil, incluso las tropas de Aranda sublevadas en Oviedo/Uviéu intentaron hacerse con su control los primeros días de contienda. De todas maneras no empezó a estar oficialmente en activo hasta 1942, llegando a ser en mayo del año siguiente improvisado campo de aterrizaje de un avión aliado. Tuvo usos militares hasta que en 1952 se habilitó para la aviación comercial civil, suspendida una década más tarde a causa de las peligrosas nieblas, por lo que el nuevo Aeropuerto de Asturias se instaló bastante más al norte, junto a la costa, en Santiagu'l Monte (Castrillón). Tras estos usos del Ejército del Aire y  de compañias civiles, el aeródromo, ya dedicado a la aviación deportiva, pasó al Principado de Asturias en los años 80, llegando a constituirse también en una importante base para los servicios de emergencias, seguridad, control de tráfico, bomberos, etc.  pese a que últimamente existen proyectos encaminados a su desaparición.
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A pesar de que el milenario enclave de Lucus Asturum (Llugo de Llanera), un par de kilómetros al oeste, tuvo rango de cierta capitalidad o cabeza rectora del centro de la actual Asturias en tiempos de Roma (comarca de los astures luggoni), parece ser cayó en decadencia y llegó a ser incluso abandonado con el declive del Imperio y ante las sucesivas invasiones. Fuese como fuese lo cierto es que desde la baja Edad Media aparece reseñada Posada y no Llugo como centro de reunión de los "omes bonos fillosdalgo e foreros de Lanera", que es como se refleja en los documentos de la grave rebelión antiseñorial aquí acontecida en 1408.


Antes de Posada el Camino pasa por las caserías de La Habana.


La Habana, sugerente topónimo en estos parajes camineros...



En La Habana, ante una quintana con panera, las conchas xacobeas nos indican seguir a la izquierda.


A partir de aquí el Camino presenta suelo de asfalto pero sigue siendo muy cómodo de caminar...


 Los vecinos de Llanera protagonizaron una sonada rebelión contra los abusos señoriales de la baja Edad Media en Asturias, la de los esconxuraos o perxuraos, un episodio de honda repercusión en la historia de estos lugares.


Las tierras de Llanera y Les Regueres, como buena parte de Asturias, eran entonces (s. XV) propiedad de la mitra ovetense. El obispo regía estos sus dominios y nombraba representantes o encomenderos a cobrar sus tributos, lo que entraba en disputa con otros señores y con los propios vecinos, sus vasallos. Se trató de una verdadera resistencia pasiva no exenta de terribles consecuencias para aquel momento.


Se dice todo empezó porque un vecino de Llanera, con pocas posibilidades de satisfacer el cargo impositivo episcopal, se planta y se niega a pagarle al delegado de la Iglesia el buey que por este concepto había de abonar al obispo, pues era un animal imprescindible para el trabajo en su menguada hacienda. En aquel toma y daca algunos vecinos se acercaron al lugar y, sin duda víctimas de similares y sucesivos abusos, se dejaron llevar por tanto agravio sometiendo al comendero a malos tratos y atándolo a un comedero o pesebre del ganado, de vuelta en su montura a la ciudad. Nada más enterarse el obispo don Guillén de Verdemonte decide cortar por lo sano tamaña burla a su autoridad y, posiblemente temeroso que esta situación se repitiese en sus demás posesiones, dictó rápida y solemne pena de excomunión a todos los habitantes y vecinos de Llanera.


 Lo cierto es que los excomulgados no tardaron en darse cuenta que poco podían hacer contra el inmenso poder catedralicio, y ante las penas de la temida excomunión decidieron pedir perdón y regresar al redil, cosa de la que nada quería saber el ahora agraviado obispo, por lo que hubo de esperarse cuatro años a que llegase un sucesor tras su fallecimiento para lograr misericordia. Fue el 31 de julio de 1412 cuando el alcalde de Llanera Menén Fernández de Castañeda, seguido de su concejo, realiza el juramento de no ser rebeldes al nuevo obispo, Diego Ramírez, quien los absuelve y levanta de la excomunión por medio del bachiller y canónigo Alvar Fernández.

Hábito de saco y sogas con el que los penitentes de Llanera acudieron al acto de absolución por su rebelión
El concejo de penitentes estaba formado por treinta personas, veinte fidalgos y diez colonos, quienes acudieron en procesión, descalzos, vestidos con sacos y una soga al cuello, con velas encendidas en la mano, así como la cabeza manchada de ceniza, a recibir el perdón en representación de la vecindad de Llanera. Luego de postrarse y recibir el agua bendita, rezando el Miserere mei Deus, junto con otros salmos y plegarias, se dio por finalizado el rito de absolución.


 Aún así durante siglos los de Llanera serían conocidos como los esconxuraos y perxuraos, apodo que llegaría a nuestros días, pero lo que antaño fue objeto de burlas ("de Llanera nin el polvu siquiera", solía decirse al tiempo que se sacudía las ropas con la mano, cualquier persona que quisiese provocar a un natural del concejo), se transformó luego motivo de orgullo vecinal por tan sonada revuelta antiseñorial en un mundo todavía férramente feudal.

El Camino pasa cerca del Polígono de Asipo
Todos los años Llanera festeja una concurridísima feria del medievo dedicada a aquel episodio del que se han realizado numerosos estudios, trabajos, pelicula y documentales.

En ruta a Posada
Verdaderamente fue la de los perxuraos una auténtica premonición que poco a poco iría cambiando la anquilosada mentalidad medieval: un año después una rebelión similar estallaría en Sariegu contra sus señores del Císter en Valdediós y una década más tarde un alcalde del rey, Gómez Arias de Judán, habría de someterse a similar penitencia por intentar cobrar tributos en las tierras episcopales de estos concejos.

Posada de Llanera
En 1421 el obispo don Diego intenta suavizar sus relaciones con una carta de población en Les Regueres, mientras Llanera dejará de pertenecer a la mitra en 1581, cuando, tras la Desamoritzación de Felipe II por la que el Papa cedía numerosos territorios a la Corona, el territorio pasaría a ser señorío de la corporación oventense, sin participación de sus habitantes, por lo que este cambio de señores nunca agradaría de todo y el nuevo dominio iría paulatinamente aflojando las cuerdas de su jurisdicción hasta la abolición definitiva de los cotos señoriales en el siglo XIX.



Mientras rememoramos aquellos episodios nos acercamos al casco urbano de Posada...


Bajaremos a las orillas de un regato, El Río Zalandrón. Por allí vemos el Camino, a la izquierda de aquellas naves, subiendo a Posada.


Posada, a un paso...


Pasamos junto a una casa en Ables.


Y mientras bajamos vemos el pueblo de Ables: al fondo es La Degollada, línea de cumbres donde estuvo el frente todo un año, durante la guerra civil.


El Prau los Señores, vegas del río Zalandrón.


Paso del río, tal y como lo vemos desde el Camino...



Subimos pues poco a poco pasando junto a unas quintanas...


A nuestra derecha los campos...


De frente, Posada.


Entrando en Posada.


Posada y El Picu Santufirme.


Posada, población caminera...


Vamos acercándonos a los edificios de pisos, rodeados por un paisaje de vaquerías...


Campo y ciudad.


Al oeste El Picu la Cogolla...


Rondiella, donde están el colegio y la iglesia parroquial de San Salvador.


Posada, además de capital de Llanera es cabeza de la parroquia de Rondiella, mencionada en la antigüedad como Reondiella. El topónimo Posada parece hacer referencia a una antigua posada o fonda, sin duda en el milenario Camino que ahora estamos siguiendo.


Rondiella.


Ya llegamos al casco urbano de Posada cuando, acabando la subida, vamosen dirección a Casa Xuan en Cortina, una de las quintanas con hórreo que delatan la transición entre lo rural y lo urbano al lado de la carretera



Entorno rural...


Casa Xuan.


Pasando junto a Casa Xuan.


Un atajo en el prado, ante los primeros bloques de pisos.


Estamos en El Cruce, donde hay bar y sidrerías.


La carretera AS-17 cruza el Regueru Caraviés y dispone de acera para acercarnos al centro de la villa por la Avenida de Oviedo, donde disponemos de numerosas tiendas y bares, así como comercios y servicios en general.


Buena acera y bancos para sentarse.


En el centro de Posada, capital de Llanera.


Llegados al moderno y soleyeru parque, una de esas antiguas casas mariñanas con hórreo ha sido habilitada como Casa Municipal de la Juventud.


Nos acercamos a ella...


Contemplamos el hórreo.


Hórreo de corredor.


Aquí siguen las conchas xacobeas, junto a los sacos y sogas de una exposición dedicada a los perxuraos.


El hábito del perdón...


La película.


Seguimos caminando por el parque.


Pasamos entre los árboles.


Y al llegar al Ayuntamiento de Llaneras seguimos la calle la derecha.


Pasamos junto a una antigua casa de labranza.


Y en esta rotonda subiríamos por la calle Agustín González.


Al llegar a esta casa subimos a la derecha en La Quintana.


La calle La Quintana, a la izquierda de la foto, pasa junto a estos edificios.


Y sube al lado de esta fila de casas unifamiliares en la otra banda del Camino.


Placa de la calle.


Sigue la subida.


Tramo ascendente compartido con el GR-200, señalizado con rayas blancas y rojas como sendero de gran recorrido.


Sigue la subida.


Llamativo portón de acceso con cierre almenado y torres.


Subimos por las laderas del Picu Santufirme. Vamos en ruta a La Miranda, paso a Corvera y Avilés.