Eres el Peregrino Número

sábado, 18 de abril de 2015

ALTO DA MÁMOA Y A SERRA DA COVA DA SERPE: LAS LEYENDAS DE LA SERPIENTE DEVORADORA (DIVISORIA ENTRE LUGO Y A CORUÑA, GALICIA)


Dejando atrás Miraz en el concello de Friol, ascendemos por el Alto da Mámoa en uno de los parajes más solitarios pero también más mágicos y evocadores del Camino Norte en tierras gallegas.

  
A partir de aquí el paisaje cambia, las verdes campiñas darán paso a los penedos y peñascales de O Pedrouzo das Cavadas, en un ancho camino de piedra que, partiendo de las proximidades del área recreativa de Miraz, nos lleva junto a antiguas canteras por la ruta al Alto da Mámoa, que como su propio nombre indica, evoca aquellos enterramientos megalíticos que 4.000 ó 5.000 años después de su construcción siguen guardando, cual auténticas cámaras del tiempo, la memoria de aquellas civilizaciones agrícolas y pastoriles de hacedores de túmulos y dólmenes que durante milenios poblaron y se extendieron por la vieja Europa hasta la llegada de los indoeuropeos.


  
El firme es buena parte del tiempo la misma roca madre en esta ancha y ancestral vía pedreste del Camiño Real en la que abundan las chantas o pìedras hincadas a manera de lajas, al igual que los pinchantes toxos, si bien estos apartados mayoritariamente del Camino y sin causarnos dificultades. 

  
Grandes piedras redondas evocan este pelado, agreste y fragoso entorno.


El páramo circundante es espectacular, sino fuese por la vegetación a veces casi un paisaje lunar.


Algunas frases de ánimo pintadas junto a las conchas señalizadoras alientan nuestros pasos cuando el suelo se vuelve senda terrera al pasar junto a una antigua cantera.


Canteras de piedra gallega, la nobleza de las construcciones populares de ayer, hoy y siempre. Observemos las rayas de los cortes.


Bloques de piedra granítica abandonados.


 Santuario de los dioses de piedra.
 

Canteras del Alto da Mámoa.


Y tras la piedra, el verde, el Camino se interna en pinares.


Pinos que filtran mágicamente la luz solar que nos llega...


O incrementa el aire misterioso de los días de nublado.


De pronto, piedras hincadas a manera de chantas y un cruce de caminos.


Vamos hacia la izquierda, obedeciendo a las indicaciones de las conchas en los hitos xacobeos.


Tupido bosquete.


El paisaje vuelve a abrirse entre los árboles del bosque cuando llegamos al caserío ganadero de O Ribeiro do Monte, cercado por el murete de piedra que cierra una extensa finca. 



Se pasa al lado de casa, establos y henares de O Ribeiro do Monte.


Se pasa al lado de casa y establos y vuelve el paisaje de enormes campos de tojos de flores vivamente amarillas que dominan el Monte Vilaldar al lado del ancho sendero de pétreo firme. 


El Camino es en sí mismo una grandiosa roca madre aflorando del subsuelo.


Vista atras. O Regueiro da Fonte.


Vista adelante, ya tenemos A Serra do Careón, límite ancestral que actualmente da paso de las tierras lucenses a las de la provincia de A Coruña.


A Serra da Cova da Serpe, sierra que forma parte de la llamada Dorsal Gallega la cual, junto con los Montes do Castelo y la Serra da Loba al norte y los de Corno do Boi y la Serra do Careón al sur, atraviesa Galicia haciendo de límite entre las provincias de Lugo y A Coruña.


Allí yerguen sus alturas, no muy grandes pero sí destacadas, A Pena da Mula y el Penedo da Pereira, plagadas de los parques eólicos, molinos de los nuevos gigantes que son las eléctricas, que todo lo pueden, aunque ya no haya quijotes ni sanchos dispuestos a entablar con ellos noble y quimérica batalla.


El topónimo de esta cordillera de la Serra da Serpe se debe a la leyenda de una serpiente gigantesca que tenía su morada en una cueva, monstruo que acabó con la vida de un mozo de estos pueblos que se guardó apresuradamente en la caverna con su amada Berta, hija del señor Lopo das Seixas, escapando de las iras de su padre, que había mandado a sus soldados en pos de los amantes pues le horrorizó enterarse de estos amoríos socialmente entonces inaceptables. La moza huyó de la sierpe pero fue capturada y devuelta a la fuerza al solar paterno en la Torre de Narla, uno de los castillos del actual concello de Friol.


Estamos en la parroquia de Nodar, a nuestras espaldas han quedado Miraz y, definitivamente, la Terra Chá, cuyos llanos campos y alargadas y suaves colinas aún se adivinan en el horizonte.


El Camino va subiendo...


A veces bajo el intenso sol abrasador.


Pura roca es el suelo.


A nuestra izquierda se extiende abajo el valle del Rego de Anafreita, en la parroquia así llamada, bajo el Monte de Anxeriz.


Suelo que se torna ahora senda montañera.


Pero se sigue subiendo.


Enseguida se acaba esta cuesta...


Aquí, cuando damos vista a esta casa casi oculta entre los árboles: A Braña.


Aquí salimos a esta pista asfaltada.


Después de A Braña, pasamos cerca de Portolamas.


Vamos en descenso.


Seguidamente A Devesa, similar al castellano dehesa, sinónimo de la riqueza ganadera de esta tierra.


A Devesa, que también queda atrás, arriba.


Para seguir nuestro camino.


Bajando al valle de O Rego de Portolamas.


¡Qué verde es mi valle!


O Rego de Portolamas, que pasamos por A Ponte da Cima.


Cruce de caminos: seguimos de frente por la carretera local LU-2102


Más fantásticas panorámicas de A Serra do Careón. Estamos en el Alto da Mámoa propiamente dicho, divisando un momento muy a lo lejos el valle de Pardiñeiras, O Río, O Corral dos Mateos y O Corral dos Paos, aldeas al pie de A Costeira y A Pena dos Amorongos.


A 82 kilómetros de Santiago.


En O Monte do Espiño o sus alrededores llegamos a un cruce en el que nos dirigimos a la derecha.


A Serra do Careón y sus míticas tradiciones...


Unos grandes tejados son los de las naves ganaderas de As Fontes.


Dejamos que pase el ganado...


Y vamos tras él.


Regresando a casa después de pasar el día en los pastizales.


Aquí nos desviamos a la derecha por esta pista que sube.


Hileras de pinos a ambos lados...


Salimos a la carretera local LU-2119 en la parroquia de Nodar.


En el Monte do Seixo.


Monte do Sur do Castelo, Monte da Escoira.


Colinas boscosas.


Verdídismas praderías.

Más a nuestra derecha quizás atisbemos entre los árboles las casas de Carballoso.


Esta es la bajada a A Ponte de Curro, por donde va a la derecha el ramal a Carballoso, pero nosotros seguimos de frente, subiendo. A Ponte do Curro es puente entre Carballoso y Mantelle sobre el que pasamos el Rego da Fábrica, bajo la Serra da Cova da Serpe.


Paso a paso...


Luego va el puentecillo de A Ponte Nova sobre el regato de este nombre.



A Monte do Canal al sur.


Estamos en un paso natural en medio de la Serra da Cova da Serpe que nos lleva ahora, cuesta arriba hacia A Roxica.


A Roxica, donde hay un pequeño bar que ofrece comidas caseras, bebidas y bocadillos con un coqueto albergue muy a recomendar. 










.