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domingo, 26 de abril de 2015

IGLESIA DE SANTA MARÍA DE VILALBA: PASO DEL CAMINO Y SALIDA DE LA CAPITAL DA TERRA CHÁ POR EL RÍO MADALENA

Iglesia de Santa María de Vilalba, el camino pasa delante de ella (Praza de Santa María), saliendo de la rúa Porta de Cima (a la derecha)

La rúa Porta de Cima era desde tiempos antiguos la entrada tradicional desde el este por una de las puertas, la Porta de Cima, de la desaparecida muralla de Vilalba, la capital de la lucense Terra Chá. Así, era este el acceso más empleado por los peregrinos que se dirigían por aquí, donde disponían de centro asistencial, el Hospital de Santa Catarina, a Santiago de Compostela, en esta pujante villa protegida también por el Castelo de Vilalba, del que se conserva la Torre de Andrade, al otro lado de esta plaza, Praza de Santa María, así denominada por la iglesia parroquial, de esta advocación


El santuario actual es obra de los siglos XVII y XVIII, construido sobre una obra anterior románica


En la segunda mitad del siglo XIX fue reconstruido gracias a la ayuda del historiador y escritor Manuel Mato Vizoso, que logró devolverle el aspecto que tenía tal como la recordaba siendo él un niño, con dos altas y esbeltas torres-campanario. En su interior alberga destacada imaginería y artísticos retablos.


Virgen y cueva santa. Abajo Cristo en el sepulcro.


Retablo Mayor.


Retablo de la capilla lateral derecha.


Retablo de la capilla lateral izquierda


Salimos de la iglesia viendo al fondo la Torre dos Andrade


Y seguimos de frente por la rúa do Sol, tal y como nos indican las señales (flecha y concha a la derecha de la foto). Esta fue una de las calles fortificadas, aprovechando la antigua muralla medieval, ante la amenaza de ataques carlistas en 1836. Es además la esquina con la rúa do Poxigo, nombre de los postigos o puertas menores, portezuelas, de la desaparecida muralla vilalbesa


Aquí está A Lareira, célebre taberna especializada en cocina gallega. El edificio es una antigua casona solariega del siglo XVIII, una época en la que el cultivo del maíz llegado de América se había extendido ya plenamente, lo que benefició económicamente a hidalgos rurales, que levantaron sus nuevos pazos y residencias no ya en el agro sino en los núcleos urbanos de las villas cabeza de concello y comarca, como es el caso de Vilalba



En el suelo, guiando al peregrino, las conchas doradas


Vilalba se asienta en lo alto de un otero, nacida al pie del castillo del que la Torre dos Andrade es su último vestigio. Esta rúa do Sol, que sigue la dirección del sol, hacia el oeste, es significativamente la salida secular de los antiguos peregrinos cuando marchaban de la ciudad a Santiago, muchos tras pernoctar en el antiguo Hospital de Santa Catarina. Aquí empezamos a bajar, al principio muy poco a poco, hacia el valle del Rego da Madalena, salida de la población


La rúa, con empedrado suelo de pequeños rectángulos de pizarras, presenta viviendas de tipología urbana. La mayor parte son de la segunda mitad del siglo XIX a la primera del XX, si bien sobre cimientos o bases de casas más antiguas


Villa de ferias y mercados, capital del concello y de la Terra Chá, Vilalba mantuvo su esencia rural hasta bien entrado el siglo XX, pues era usual que las casas tuviesen huertas y en algunas incluso ganado


Por estas rúas entrarían además las reses y mercancías a las famosas feiras de antaño, celebradas en su plaza. Tradicionalmente se celebra el Feirón, el primer martes después del 16 de cada mes y A Feira, el primer domingo de cada mes que no sea 1, pasando entonces al segundo domingo. Poco antes de Navidad se celebra la Feira dos Capóns, los capones, pollos alimentados a mano con bolas de masa de harina de maíz y patata. Son días de mercado los martes y los viernes


Dada su característica socioeconómica no es de extrañar que Vilalba fuese pionera en movimientos participativos y culturales, con toda una tradición literaria y en concreto periodística, simbolizada en este caso en la fundación en 1902 del periódico manuscrito del poeta y periodista Antonio García Hermida, el  Ideal Villalbés, al que siguieron varios más: El Eco de Villalba en 1908 con Manuel Mato Vizoso y Novo Freire, El Ratón en 1910, el Vigía Villalbés en 1913, Azul y Blanco en 1914, Villalba y su comarca (1915), Galicia Pintoresca (1916), El Heraldo de Villalba (1916) también con García Hermida. En 1918 A Xustiza será el primer en gallego publicado en esta Villa

También en 1918 sale Aurora, en 1919 El Gato, la Voz Villalbesa en 1921, El Progreso Villabés, de Enríques Chanot, en 1922. El Villalbés en 1925, o la Unión Ciudadana (1929). Durante la II República saló a la luz El Faro Villalbés (1932), donde escribía Carmiña Prieto Rouco, autora del Himno da Terra Chá, y de la que hablamos al pasar delante de la que fue su casa en la rúa Porta de Cima. Tras la Guerra Civil salen dos periódicos deportivos: Stadium en 1949 y El Castillo en 1950. Ya en época democrática, en 1983, aparece A Voz de Vilalba


De los tiempos de posguerra, cuando decayó notablemente toda actividad cultural dadas las premisas políticas del momento, existe un verso popular...

"Villalba, villa bravía,
Ciento cincuenta tabernas y ninguna librería,
Solo venden silabarios en una confitería,
Que es de don Mariano Sánchez, casado con doña María"


De la rúa do Sol salimos, siempre ya cuesta abajo, a la de Concepción Arenal. Según el mojón estamos a nada más que 119 kilómetros de Santiago de Compostela


Placa de la rúa


Llegamos a la rúa da Pedra y seguimos a la izquierda. Algunas viviendas han sido restauradas y otras profundamente reformadas: veamos esta a la derecha, con un blasón en la fachada


Escudos de los antiguos hidalgos rurales que se fueron asentando en la villa a partir del siglo XVII


Y así, de la rúa da Pedra a la izquierda salimos a la rúa da Ferrería, la de los antiguos herreros o ferreiros. Este lugar, ya extramuros, pudo ser también parte de una antigua judería


Cruzamos la calle, un poco "en diagonal" a la izquierda, para pasar a la rúa existente entre las dos casas que tenemos un poco más adelante: la de allá es la Pensión Camiño Norte


Y aquí tomamos la Travesía de San Xoán


Siempre bajando por bellos tramos empedrados...


Seguimos todo recto en suave descenso


Cruce y de frente


Cruzamos la LU-P-6513, rúa de Betanzos


Y tomamos ahora la Travesía del Matadero, que encontramos aquí, entre esas dos viviendas


Hay conchas en el suelo que nos orientan


Y también postes con carteles. Los dédalos de calles de los núcleos urbanos pueden ser realmente dificultosos, cual laberinto, para guiarse entre ellos los peregrinos, por ello se agradece especialmente esta buena señalización


En este camino ya se nota una transición a lo rural: pasamos entre casas unifamiliares con terreno, cerrado por tapias o altos muros


La calle es estrecha, pasa ocasionalmente algún vehículo, estemos atentos pues en ese caso hay que arrimarse bien a la pared


Y así salimos del centro urbano y casco histórico de Vilalba


Este muro es especialmente alto, y muy antiguo, tal vez hecho con piedras de la antigua muralla, que se explotó como cantera para diversas obras en tiempos en los que las inquietudes por el patrimonio no eran las de ahora


Llegamos así en este cruce al antiguo Matadero de Vilalba, que vemos a la derecha. Delante de él sigue el Camino


En la esquina del edificio hay una señal. Y a continuación, en el cruce, otra


La rúa se hace sendero entre las fincas y matorrales, pasando al pie de la estación de servicio


La gasolinera y sus dependencias y aledaños se alzan sobre una explanada


Pasamos junto a su alto muro


Una larga fila de chantas separa el camino de la finca de la izquierda



A la izquierda casas y talleres que al otro lado dan a la rúa Conde Pallares, como la estación de servicio


Pasamos unos cobertizos


Y ya estamos a la vista del boscoso valle del río Madalena, hacia donde nos dirigimos, viendo a lo lejos las arboledas por las que seguiremos camino de Baamonde


Fincas y huertos con frutales


Nos acercamos a una buens aombra


Fila de árboles y nueva vista del valle


Hierbas y helechos


Altas zarzas y setos silvestres


Tramo llano junto a una caseta


Luego pasamos bajo la larga balconada de una casa, asomada sobre el camino


Llegamos así al Camiño Pasos, cruce en el que bajamos a la derecha


Caminamos frente a otra casa, esta de piedra


Y también al lado de estos viejos muros


Loureiros y castiñeiros


Seguimos junto al largo muro


Es un hermoso sendero que en otro buen trecho llanea


Prado arriba a nuestra izquierda As Fontiñas, barrio del extrarradio de Vilalba que creció notablemente en las últimas décadas. En él nació en 1947 el escritor y maestro Agustín Fernández Paz. Vemos en primer plano los bloques de viviendas


Allí hay un cruce


Y en el cruce, iremos a la derecha


El mojón con flecha y concha no indica


Sigue así la bajada al valle


A la derecha es el portón de la estación de aguas de Vilalba


A la izquierda más fincas


Ante nosotros una industria


Son las instalaciones de la empresa cárnica de porcino ACISAL, fundada en 1974 si bien su tradición chacinera con la salazón de carnes se remonta a 1960


Buenos jamones, lacones, chorizos, embutidos... nosotros pasamos bajo sus intalaciones


Y ya llegamos a la ribera del río A Madalena


Río que pasamos por A Ponte dos Pasos


Una antigua tradición asegura que en el interior de la Torre dos Andrade hay un pozo, el cual es la entrada a una galería subterránea que comunicaba con el río. La leyenda afirma que servía para atacar a los atacantes por la espalda o bien para escapar en caso de llevar las de perder en un asedio. Existen otras similares en numerosas torres y fortalezas y casos en que la galería existe, en otros no, y en otros no se ha comprobado


O Muíño dos Pasos a nuestra derecha. La ribera ha sido recuperada y habilitada con sendas fluviales


Del puente vamos a la derecha por suelo adoquinado


Hay una bifurcación: seguimos a la iquierda


Es una senda asfaltada al pie del sauce llorón


Y de la casa y el molino, el Muíño dos Pasos, que yace abandonado


Hemos entrado en la parroquia de Boizán, una de las que componen el concello de Vilalba. Pasaremos ahora por sus aldeas y lugares


Sigue la subida junto a este chalet


Y ya nos adentramos en los bosques de robles, castaños, abedules... las características y hermosas fragas de A Chaira


Enlazamos con una carretera local y seguimos a la izquierda


Por aquí seguimos subiendo pero más livianamente


Bosquete de largos y estrechos roncos cual cuadro de Las Lanzas


Sigue el repecho


As Revoltas


Es la subida de O Coto, uno de los barrios de esta parroquia vilalbense de Boizán


O Coto, grupo de casas al lado del camino


Curva a la izquierda


Viene ahora un tramo algo más llano


Fincas que caen hacia el río, con sus huertas y cobertizos


Alguien pasta apaciblemente, ajeno a mayores inquietudes...


Parejas de árboles flanquean el Camino


Un buen lugar para detenerse unos instantes y contemplar el paisaje


Estamos en un hermoso mirador natural sobre el río Madalena y ante Vilalba


Sobresalen principalmente los edificios más altos: a la izquierda el centro urbano en torno a las rúas da Pravia, Campo de Puente y Lugo. A la derecha barrio de Guadalupe


En medio As Fontiñas


Cruce y a la derecha, en cuesta



Casa do Coto: el camino sigue a su derecha


Vemos su placa


De O Coto a O Covo


Un poco más de recuesto...


Bifurcación y a la derecha


Culminamos la cuesta luego de pasar junto a este mojón


Bifurcación y a la izquierda, en recto


Y ahora empezamos a bajar


Carretera abajo vamos por el bosque


Salimos ahora al valle del río Trimaz, con los montes de Bouceiro enfrente, también parroquia de Boizán


El el camino de A Ponte Rodríguez, puente histórico sobre el río Trimaz, ruta a Baamonde








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