Eres el Peregrino Número

domingo, 30 de agosto de 2015

BAAMONDE: LA HISTORIA DE MILIA, LA PRINCESA INGLESA DEL CAMINO NORTE (LUGO, GALICIA).

Llegada al famoso albergue de peregrinos de Baamonde, la casa de tejado a dos aguas en medio de la foto.
Entrando en el concello de Begonte.
Dejada atrás la aldea de Ferreira el Camino Norte de Santiago deja el concello de Guitiriz para entrar en el de Begonte en A Ponte Ferreira.


Aquí pasamos estas casas en la zona de A Ponte Ferreira


Camino ancho y largo.


Aquí empieza a estar asfaltado.


Recto entre las fincas...


La arboleda pierde su hoja.


Caseríos en las inmediaciones de O Esperón.


Seguimos en dirección a Baamonde.


Pastan las ovejas.


Aquí cruzamos la carretera N-634.


El Camino sigue siendo llano, entre bosques y campos cuando cruzamos por enésima vez la general en O Esperón, ante la Cruz de Ferreiro, suave loma boscosa.


Ahora nos tocan un par de kilómetros de andadura por la monótona recta de esta N-634, pasando el Alto da Silvosa.


Al oeste en la lejanía están los montes de O Colmear y Pena Branca, con apenas 500 metros de altura pero que dominan el paisaje de este rincón de la Terra Chá.


Pasando el Alto de Silvosa nos desviamos a la izquierda.


Y luego a la derecha, senda de hierba verde...


Camino de Baamonde.


Hojarasca...


En el Camino, estas son las casas de A Rega.


En A Rega el Camino vuelve a ser de firme duro...


Y baja un poco...


Suelo adoquinado.


Viejas casas...


Pasamos bajo el puente de la Autovía del Noroeste (A-6). Baamonde es un importántisimo cruce de carreteras y autovías.


Y llegamos a Baamonde, importante población del concello de Begonte, no muy grande en extensión pero que constituye un importante enclave en el que se cruzan los caminos a Asturias y Castilla, milenarias sendas que luego dieron paso a las carreteras nacionales y últimamente a las autovías, cruzándose todas hoy como ayer aquí en Baamonde.


La moderna Praza da Princesa Milia, junto a la que pasamos en nuestro Camino, rememora la legendaria leyenda de los míticos fundadores de la localidad, un guerrero llamado Baamonde que fue premiado por el rey Ramiro tras la no menos mítica batalla de Clavijo.


 Siete pescados sacó Baamonde de una canasta prometiendo matar otros tantos enemigos. Como así lo hizo el monarca le otorgó el honor de portar siete pescados en su nuevo escudo, enviándole más tarde a una embajada a Inglaterra, donde conoció a la princesa inglesa Milia, con la que se casó, por lo que Ramiro añadió a su blasón una M de Milia con una corona, al ser esta princesa de familia real.


El pueblo nació y creció en esta valle donde el Rego Miraflores desemboca en el río Parga. La princesa Milia viviría en una torre desaparecida, la de Camarasa, destruida en la revuelta irmandiña y cuyos restos fueron aprovechados por la vecindad. Aún quedaban señales de ella a comienzos del siglo XX, solar de estirpe de Rodrigo Romais, conde de Monterroso y de Santa Marta de Ortigueira.


No en vano contaba la población con murallas a manera de cerca defensiva cuyos restos pueden visitarse, y fue concello independiente hasta que en 1842 se fundó el de Begonte.


En Baamonde primeramente caminamos junto a algunas parcelas, viviendas unifamiliares con finca y jardín y chalets. La mayor parte de las casas, con algún pequeño edificio de pisos, se concentran en el cruce de la N-634 con la N-VI (A Coruña-Madrid).


Vista de Baamonde desde el Camino.


Zona de tiendas y comercios. A la derecha es el Albergue de Peregrinos de Baamonde.



Albergue de peregrinos, una bonita y amplia construcción que fue antaño parada de postas y donde una placa recuerda con cariño a la hospitalera Concha Prado Martul.




Interior del albergue...


Desde el albergue vamos bajando.


Hacia A Rotonda.


A Rotonda, es el centro de Baamonde y donde llegamos la N-VI, la cual seguiremos en dirección a A Coruña, no lejos de la estación ferroviaria, pues aquí llegó el ferrocarril en 1875.


Más allá está la playa fluvial, con área recreativa, no dejemos de disfrutarla si tenemos tiempo al alojarnos en el albergue. De toas maneras en este cruce está el bar A Rotonda, uno de esos célebres y acogedores cafés de Baamonde, en el que los peregrinos pueden, charlando con Tino A Rotonda, enterarse y ponerse al día de curiosidades y vicisitudes del Camino...


Tino A Rotonda...



Desde A Rotonda, y pasando junto a más casas, cafés y restaurante, llegamos a la iglesia parroquial de Santiago de Baamonde, y muy cerca a la Casa Museo de Víctor Corral, que también merecerían nuestra atención y visita...


Desde A Rotonda tomamos la N-VI.


Hermoso hórreo y huertas.


La carretera tiene aquí aceras.


Galerías y casas de piedra.


Afamadas casas de comidas y bares.


Y aquí llegamos a la iglesia parroquial de Santiago de Baamonde.