Eres el Peregrino Número

lunes, 31 de agosto de 2015

SAN PEDRO MÁRTIR, CONCELLO DE CEE: ANSIANDO LA LLEGADA AL MAR...


San Pedro Mártir, entrando en el concello de Cee
Capilla de San Pedro Mártir, a la derecha del Camino
Una vez hemos dejado atrás la emblemática capilla de Nosa Señora das Neves en Buxantes, concello de Dumbría, los peregrinos del Camiño de Fisterra nos internamos por ancha pista a lo largo de las montañas de Pedras Loiras y A Cheda, divisando ya el mar en el horizonte, mar al que ansiamos llegar, pero del que aún no separa un buen trecho. Es aquí cuando, pasada la Portela do Lousado, llegamos al campo de la ermita de San Pedro Mártir, prado luminoso y abierto al lado derecho del Camino, que es aquí ancha pista, santuario de animada romería el domingo siguiente a la Ascensión, y al igual que el de Nosa Señora das Neves con su particular Fonte Santa de propiedades sanadoras. Por ello. Es por ello que recomendamos una visita para conocer tan significativo lugar


Pese a su sencillez aparente se trata de un de los templos más antiguos de la comarca, en todo el entorno existen multitud de monumentos funerarios megalíticos, mámoas o campos de túmulos de varios milenios que también están relacionados con estos ancestrales caminos al Fin de la Tierra


Delante de la capilla, un evocador cruceiro de piedra



Está en términos de Lobelos, parroquia de Pereiriña y concello de Cee y se sabe que hasta el siglo XV pertenecía al arcipiestrazgo de Trastámara


No se abre muchas veces pero si venimos coincidiendo con la romería podremos ver su interior, así como las imágenes de San Pedro y la Virgen de Fátima



Las imágenes, tras la procesión...


No se sabe de la fecha de fundación pero se le relaciona con el monasterio de Santa Tasia el cual tenía grandes intereses en la zona y que era residencia del citado arcipiestre de Trastámara, dignidad eclesiástica compostelana



Damos la vuelta completa al santuario


 Y vemos también el cruceiro



Sí se sabe que en 1741 vivía aquí un eremita con algo de ganado y huertas. Su modesta vivienda desapareció (estaba al norte de la ermita), cuando décadas después el luguar fue asaltado por las tropas francesas



Ahora, además del tendejón para los músicos sito delante de la ermita, hay un cobertizo para guardar bancos, mesas y otros enseres para el mantenimiento del templo y sus romerías. Tiene el nombre de O Peregrino


Los peregrinos pueden por su parte hacer buen uso de la que hay aquí en el prado, al lado de la senda


Antes la fuente, A Fonte Santa, curativa para reuma. dolores de pies y verrugas, se hallaba ante la misma puerta


Para seguir ruta desde la fuente volveremos atrás, bajando a la izquierda, de nuevo al Camino


 Abajo, regresando a la senda fisterrana, seguimos las señales


Y seguimos esta pista, con plantaciones de pinos y eucaliptos que nos ocultan las milenarias mámoas de megalíticos túmulos, pues fue este solar en el que los antiguos pobladores enterraban a sus difuntos en lo alto de las montañas, ante cielo, tierra y mar


Y así por As Agulleiras seguiremos por este cruce delante, pasando junto a aquella nave


Y por el Camiño Real sigue la senda. Alto do Outeiro


Campo dos Bois


Allá arriba O Sino (304 mts.)


A su lado pasa el Camino, cerca de As Mixiricas



En su cima un penedo

 

Son montes bastante pelados, donde imperan arbustos y toxos


Por aquí van los peregrinos

 


Al sur divisamos cada vez más cerca el mar, la orilla sur de la boca de la ría de Corcubión, con pueblos de pescadores y turísticos, con sus playas, como Carnota, todo ello al pie del Monte Pindo cuyos picachos pétreos llegan a los 627 metros de altitud, llegando la vista de la Punta do Porto a la Punta dos Remedios

 

Vemos los lugares de As Lamas y A Igrexa, parroquia de A Ameixenda, y más allá O Pindo, O Porto de Quilmas, Quilmas, Carnota, Lira... concello de Carnota, al pie del Monte Pindo


Y poco después, en Campolongo, los peregrinos se detienen en un lugar que representa uno de los momentos más trascendentes e inolvidables del Camino


Desde este monolito divisamos ya al oeste Fisterra, el Finis Terrae de la antigüedad


El Cabo de Fisterra con su cabo y el promontorio del Monte Facho, el lugar que fue considerado durante milenios en Europa como el final del mundo conocido, meta de las peregrinaciones pues eran muchos los peregrinos que, luego de Santiago, llegaban hasta aquí, al confín de la tierra, para llegar al final y volver renacidos, reminiscencia cristiana de cultos cuyo origen se sume en la noche de los tiempos, pues hubo un Ara Solis o Altar del Sol del que hablan los navegantes de la antigüedad, quienes se asombraban del espectáculo de ver al sol desaparecer, para ellos, en las aguas del inmenso océano


La gente se para y hace fotografías, comentando tan intensa experiencia...


Y luego, desde el monolito, bajaremos por el Camiño Real al Monte da Armada, ruta a Camiños Cháns y Cee, llegando a la Ría de Corcubión. A partir de ahora caminaremos siempre bien a la orilla del Atlántico, bien a muy corta distancia