Eres el Peregrino Número

miércoles, 12 de agosto de 2015

EL FANTASMA DEL PEREGRINO: SANTIAGO DE COMPOSTELA



Gran expectación causa muchas veces en la noche santiaguesa el famoso Fantasma del Peregrino, una "aparición" causada por un capricho de la luz que ilumina las paredes y filigranas de un rincón de la fachada catedralicia que mira a la Praza da Quintana, en concreto a la parte conocida como Quintana de Mortos pues fue cementerio hasta finales del siglo XVIII.



Pese a ser una sombra totalmente explicada y natural su ubicación en este lugar ha dado lugar a varias leyendas y comentarios. Una que es el alma de un peregrino enterrado en el viejo camposanto.


Otra tradición fantástica afirma que es la aparición de un fraile que, enamorado de una de las monjas del monasterio de San Paio de Antealtares, le propuso, en una de sus citas secretas facilitadas por un supuesto pasadizo subterráneo entre la catedral y la plaza, escaparse los dos juntos, quedando para ello en esta plaza determinado día a determinada e intempestiva hora. Ella no acudió a la cita y él, ataviado con capa, sombrero y bastón de peregrino, disfrazado para pasar desapercibido, sigue todas las noches presentándose a esperarla desde entonces, incluso después de fallecido, ya en forma de espíritu.


Otra leyenda relaciona esta sombra con la del peregrino francés Leonard du Revennant, condenado a muerte en el siglo XV por asesinar a su padre, destacado miembro de la nobleza parisina, con la intención de heredarle antes de tiempo. Su pena fue conmutada por el Duque de Borgoña (quizás su verdadero padre biológico) con la de peregrinar a Santiago (entonces, aunque preferible a una pena capital, era una peligrosa peripecia) para recuperar honra y herencia. Leonard no tardó en volver a las andadas, sucumbiendo a la belleza de una posadera del Camino, asesinó a su novio y luego la violó y mató a ella. Se dictó su persecución pero escapó ataviado con el hábito de monje franciscano y pudo llegar a Santiago de Compostela, aunque hallando todo cerrado, por lo que decidió dormir aquella noche acurrucado en este lugar, esperando por el amanecer para que abriesen la catedral y entrar a ganarse indulgencia y perdón. Entonces repentinamente se le apareció el espíritu de su padre, quien le dijo que por su parte estaba perdonado al haber cumplido la peregrinación impuesta pero que, en pena por el crimen de los dos jóvenes, permanecería para siempre en este lugar hasta que las almas de los asesinados peregrinasen, como él, a la ciudad del Apóstol. El hijo, asustado, blandió la espada que llevaba oculta en sus ropajes y atacó al ánima de su padre, pero solo consiguió clavársela mortalmente a él mismo. Desde entonces, el espíritu de Leonard du Revennant permanece en este sitio, esperando por las almas peregrinas de sus víctimas.


Hace poco oímos personalmente una nueva "versión" de la sombra, asombrosa y sorprendente, que no sabemos si es antigua o una elaboración moderna. Sacando fotos en la plaza al espíritu del peregrino un grupo de personas pasa al lado nuestro y la ve sin apenas detenerse. Entonces uno de ellos les dice a sus acompañantes: "Mirad, ahí está el Apóstol Santiago..."