Eres el Peregrino Número

domingo, 2 de agosto de 2015

LA MARISCALA Y EL PALACIO DE MIRAFLORES. NOREÑA (ASTURIAS)


El Palacio Miraflores, La Mariscala, Noreña
Puente sobre la Autovía Minera
Una vez dejada atrás La Pola, capital de Siero, los peregrinos que se dirigen a Oviedo/Uviéu, la capital asturiana, por el Camino Norte entran en la parroquia de La Carrera, donde hallarán dos opciones tras pasar el puente sobre la Autovía Minera.


En este cruce las flechas actualmente existentes nos orientan a la izquierda hacia El Berrón, para proseguir luego por Fonciello y Meres a Granda y Colloto/Cualloto.


Pero si nos dirigimos a la derecha iremos, por un trayecto parcialmente señalizado, hacia Noreña, población históricamente caminera, que tuvo hospitales de peregrinos y cruce de rutas milenarias, villa que reivindica su protagonismo en la ruta xacobea con todo merecimiento.


Para ir a Noreña bajamos unos metros pues por el ramal de la derecha y en este cruce nos desviamos a la izquierda.


Se trata de una vía asfaltada con muy buenas vistas de las vegas del río Noreña, afluente del Nora y del que la población, que vemos poco más allá, parace haber tomado su nombre.


En el momento de escribir estas líneas el Camino histórico por Noreña asiste a un proceso de revitalización gracias a un grupo de personas entusiastas y reconocidos historiadores, ya que, además de por la denominada villa condal, antaño cabeza del Condado de Noreña, este itinerario prosigue por tierras de Siero algo más al norte del camino que va hacia El Berrón y Meres. En concreto discurriendo por las parroquias de Argüelles y Samiguel (Barreda). Existen ya de tiempo atrás flechas y conchas jacobeas pero en algunos tramos que han de perfilarse definitivamente.


Estamos en Ferrera, parroquia sierense de La Carrera, caseríos y viviendas extendidas por prados divididos por setos silvestres y matas de arbolado, formando numerosas fincas: La Zarragüela, La Pedrera, L'Arrionda...


Paisaje de Ferrera hacia Noreña.


Pastos.


El Camino es aquí asfaltado y llano.


Hermosas fincas.


Valle regado por arroyos como el Llinares y El Cirvión, que dan fertilidad a estas verdes praderías. Regatos afluentes del río Noreña y este a su vez del Nora, el que forma el gran valle central asturiano que estamos recorriendo.



Noreña al fondo de estos prados.


Pasamos junto a algunas casas de Ferrera.


Atentos al tráfico, pasan pocos coches pero no hay mucha vereda para los viandantes.


Empezamos a bajar.


Pasamos junto a El Molín, uno de los molinos que funcionaba con el agua de estos arroyos...


Pasamos entre la casa y el hórreo.


Y nos dirigimos al puente.


Allí tomamos el ramal de la izquierda.


Camino a seguir.


Atrás ha quedado El Molín.


Dejamos este otro puente, que comunica con una finca, a mano izquierda y seguimos de frente.


En este cruce tomamos el camino de la derecha.


Y pasamos junto a otras casas de Ferrera.


Hórreo y casas.


Allí salimos a la carretera entre La Pola y Noreña.


También vamos dejando atrás Ferrera de Baxo...


Casa de corredor.


Y entramos en términos del concejo de Noreña pero, antes de llegar a la población, nos desviamos a la izquierda.


Y nos dirigimos a un lugar de sonoro nombre: La Mariscala.



 La Mariscala, que es como también se denomina al Palacio de Miraflores, fundado en 1556 por Gabriel de Lorenzana, quien años más tarde y con su mujer Clara Argüelles, serían los fundadores del hospital de peregrinos de Noreña.


Conocido igualmente como Palacio de Lorenzana, es de planta alta con balcones y buhardillas, presentando la característica sencillez en su fachada propia de la arquitectura herreriana. Sus fundadores murieron sin descendencia y una Obra Pía, administrada por representantes o mayordomos del Obispado, pasó a hacerse cargo de su administración, harto problemática por los gastos de reparación de sus tierras (casas, molinos), etc. por lo que se decidió ofrecer los bienes a foro perpetuo al mejor postor, así fueron teniéndolo familias como los Argüelles, Celles, Acevedo, Pola, Busto y pasando más tarde, suprimidos los foros, a particulares. Una de las personalidades que aquí habitaron fue Josefa María Pola de San Joaquín y Navia, gran benefactora de pobres y necesitados, célebre por su apodo de La Mariscala tras casarse en 1759 con su primo Manuel Jacinto de Acevedo y Navia, militar que llegó a Mariscal de Campo.


 El Camino pasa a la derecha de la finca del palacio, dirigiéndonos a la capilla de San Joaquín y Santa Ana.

Capilla de San Joaquín y Santa Ana
Por aquellos años de la boda de La Mariscala (1760) se construyó la capilla de San Joaquín y Santa Ana, accesibe también desde el Camino.


Una placa explica que la capilla fue restaurada en el año 2007 por el párroco Don Pedro Pardón.


Al principio de la guerra civil este palacio fue empleado como polvorín, salvándose casualmente de la destrucción al fallar, más o menos aposta, la misión de bombardeo que tenía orden de destruirlo. Caído el Frente Norte y ya a finales de 1937, las autoridades nacionales hicieron de él Casa de Observación del Tribunal de Menores, pues había quedado deshecha por la contienda su sede en la capital asturiana. Por ello el inmueble empezó a ser conocido como El Reformatorio, ahora Casa Infantil y Juvenil Palacio de Miraflores, dependiente de la Consejería de Asuntos Sociales del Principado de Asturias.

Vistas  de Noreña desde La Mariscala
Desde la bajada deel Palacio de Miraflores tenemos otra muy buena vista de Noreña.


Barrios en crecimiento donde antes eran solares y praderías.


Llega a divisarse, al norte de su creciente casco urbano, la capilla del Ecce Homo, fundada en 1665, posiblemente en advocación al Santísimo Cristo. Fue incendiada en 1901 y reconstruida tres años después a escasos metros, en El Castañéu de la Soledá, no sufriendo daños considerables en la guerra civil pero sí sus imágenes, por lo que hubo obras en ella. En 1954 fue derribada y vuelta a construir una vez más, imitando las trazas del arte barroco. Es solar de peregrinaciones y gran romería, llenándose el santuario de exvotos u ofrendas de los romeros.

Capilla del Ecce Homo en la distancia

Bajamos ahora al barrio de La Campanica, antesala del casco urbano de Noreña.