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martes, 21 de julio de 2015

SAN LÁZARO: IGLESIA Y MALATERÍA EN LUGO (GALICIA). RIBERAS DEL RÍO MIÑO



Iglesia, Camino y antigua Malatería de San Lázaro. Lugo.
A Ponte Romana sobre el río Miño, paso del barrio A Ponte al de San Lázaro
El Camino Primitivo va dejando atrás el centro urbano de Lugo cuando cruza A Ponte Romana sobre el Miño, dejando atrás el barrio de A Ponte bajo los altos edificios de la histórica ciudad y se acerca a San Lázaro.

Camino de San Lázaro
El puente, restaurado y peatonalizado, ofrece una hermosa vista de San Lázaro, estendido por toda la orilla.


Curso fluvial surcado por piragüístas.




Nada más cruzar el río Miño cogemos a la derecha la rúa Fermín Rivera, que nos llevará un buen trecho a lo largo de la ribera, valga la redundancia, por eso la llaman A Riveiriña. 


Allí en la fachada de una de las primeras casas hallamos una imagen esculpida de San Lázaro, patrón de los leprosos, quien da nombre a este barrio, pues tuvo leprosería en tiempos pasados.


Atrás vemos A Ponte Romana, por donde acabamos de pasar.


Hay algunas casas y bares, mirando al río y al Camino.
 

Tras ellas hay bosque y monte.
 

Aquí hay una fuente. A Fonte de San Lázaro, con una imagen del patrón, cuyas llagas lame un perro, una iconografía muy similar a la de San Roque.



Los malatos o leprosos curaban sus males con aguas de fuentes tenidas por saludables,medicinales o milagrosas.

El Club Fluvial






Así es como llegamos al Club Fluvial, fundado en 1935 promocionando primeramente el piragüismo, aunque con este nombre no sería conocido hasta 1957. 
 
El Club fluvial, las piscinas, el Miño, A Ponte y Lugo

Vemos desde aquí muy bien la gran colina sobre la que se asientan los edificios de Lugo, escalonadamente, por sus rúas, parques y arboledas. 


El Miño, el recinto ferial y las torres de la catedral.


En este tramo pasamos junto a las piscinas e instalaciones del Club Fluvial, bulliciosas en verano con la gente tomando los baños, navegando y bronceándose al sol, como si fuera una pequeña playa, no en vano el dique allí existente es llamado Caneiro da Praia y va hasta As Illas, unas islas del río.

Pero el encantador paseo fluvial por el Miño toca a su fin, nos internamos en el barrio de San Lázaro, tras dejar atrás el nuevo puente peatonal. 


Llegamos ahora a la iglesia de San Lázaro, santuario del siglo XVIII que fue de la antigua malatería o lepresería allí existente, sita a la derecha, donde ahora hay casas de vecindad.

Otra imagen de San Lázaro
Otra representación de la imagen del santo llagado, con un perro, esculpido en piedra, la encontramos a la entrada del templo.


Son numerosos los casos de malaterías o leproserías que jalonan estos senderos milenarios, dando la impresión que numerosas alberguerías se especializaron en peregrinos unas y otras en estos pobres desamparados que padecían una de las enfermedades más temidas de la antigüedad, la lepra o pelagra, el mal de San Lázaro. 



Aunque en no pocos casos se trataba de otros males de la piel que se consideraban entonces la misma enfermedad. Nobleza y órdenes religiosas, reyes y prelados, competían por amparar estos hospitales, propiedades y rentas en lo que se tenía por uno de los actos supremos de caridad cristiana. En el siglo XVIII, al disminuir la lepra, los pocos afectados que quedaban fueron trasladados a los nuevos hospitales reales, hospicios, etc. y los bienes de las malaterías no tardaron en ser subastados y pasar a particulares, campos, huertas y edificios que pasaron a ser viviendas.


Aquí en una casa hallamos una inscripción en la que se detalla la existencia en este solar de la antigua malatería.

Una de las depencias de la antigual Malatería de San Lázaro, la que está justo delante del santuario, fue habilitada posteriormente como casa para el párroco. Aún conserva la inscripición: "ESTE HOSPITAL SE HYZO REINANDO CARLOS III D.G. VISITADOR D. MAVRO VALLADARES SOTOMAYOR P.R. ADMINISTRADOR D. ANTONIO BENITO TEIXEIRO Y MONTENº. AÑO DE 1779. Mº FVLGº DVRAN"


Pasamos bajo esta magnífica balconada.



Atrás queda la iglesia.



Placas informativas de la historia del antiguo hospital de malatos.



Atención a este cruce.




Aquí nos desviamos a la izquierda.



Y empezamos a subir por el barrio de A Costa.


A Costa (la cuesta)


Un buen repecho.

Desde aquí tenemos una bellísimas panorámicas de la ciudad de Lugo.
 

Abajo divisamosA Cheda  el Estadio Anxo Carro, donde disputa sus partidos el Club Deportivo Lugo, fundado en 1953.  Arriba a la derecha de la foto vemos la catedral.


Sigue la cuesta de A Costa.



Subimos un trecho por zona boscosa, cuando ya se suaviza más el ascenso. As Regas.



Este tramo es de asfalto, carretera local, pero antaño existió una calzada empedrada que subía por As Regas hasta Louzaneta.


Louzaneta, justo donde ahora está la gasolinera de la carretera de Lugo a Santiago (N-640), que cruzamos por un paso subterráneo, sustituyendo a lo que fue un puente de piedra con dos arcos, sobre un riachuelo, el Rego de Segade. 

Finca O Boucello 

Pasamos pues bajo la carretera nacional y el  Camino, bien señalizado por mojones de conchas jacobeas y flechas amarillas, no habría de tener mayor pérdida, pues abundan, aparte de los indicadores oficiales, placas alegóricas a la ruta de Santiago en muros y fachadas, como es el caso del portón de O Boucello, toda una obra de arte dedicada a los peregrinos.

Alegoría xacobea en O Boucello



Estamos a unos 100 kilómetros de la ciudad de Santiago de Compostela. Nos dirigimos ahora a Santo Matías do Veral y a San Xoán do Alto, donde hay memoria del secular paso de romeros xacobeos...