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domingo, 20 de septiembre de 2015

BUSTELO DEL CAMÍN: PASO DE ASTURIAS A GALICIA Y DE GRANDAS HACIA A FONSAGRADA EN EL ALTO DO ACEVO

Bustelo del Camín, última aldea de Asturias antes de entrar en Galicia por el Alto do Acevo
Subiendo a Bustelo del Camín desde Penafonte
Con grandísima emoción, recorremos los últimísimos kilómetros del Camino Primitivo en Asturias, que tan bien nos recibió, y nos encontramos ya a un paso de Galicia. Salimos del pueblo de Penafonte, al oeste del concejo de Grandas de Salime por el camino que sube a lo largo de las faldas del Monte do Zarro. Es el trayecto hasta el Monte da Curiscada, hito natural de la ruta xacobea, admirando un poco más allá las serranías de Pedras Apañadas (1.203 mts.), topónimo vinculado a las piedras transportadas y depositadas por romeros y viajeros desde la más ancestral antigüedad.


Los romeros remontan la subida desde Penafonte por la ladera sur del Monte do Zarro.


Luego de un primer tramo en ascenso ya vemos las cumbres de A Curiscada, llenas de esos nuevos molinos de viento que son los parques eólicos que tanto han proliferado en los últimos años allá por doquier. Reconocemos bien el Camino que sube allá, haciendo una S invertida, la ansiada ruta al Alto do Acevo, dando vista asimismo al Pico Cuia cons sus 1.108 metros de altura.


Abajo es el pueblo de Bustelo del Camín, topónimo también  de más que clara vinculación caminera.


Son unas pocas casas y huertas, con algún bosquete cercano.


Pero el Camino no pasa apor el pueblo, sino que va un poco más arriba. Pronto lo caminaremos en empinada subida.


Nosotros cruzamos la carretera AS-28 y, durante unos escasísimos metros parece que nos dirigimos a Bustelo del Camín.


Pero bastante antes de llegar a Bustelo nos desviamos del asfalto por este sendero, abriendo la portilla.


El inmenso poder de las eléctricas se hace patente en el paisaje.


La subida es realmente larga pero muy bella.


El valle del Navia se cubre frecuentísiamente de nubes, es una maravilla del paisaje, viendo al este las serranías de El Palo y El Valledor que, aunque hace algunas etapas que hemos dejado atrás, continuamos viéndolas cada vez que ascendemos a sitios altos. Abajo a la izquierda es la carretera AS-28 que acabamos de cruzar. A nuestros pies y en medio de la foto es el Monte da Redonda. Más allá es Pena Mouxada, de 1.006 metros, Pena da Lagoa (1.008 mts.) y Monte Valía de Oural (1.004 mts.).


Adelante ya cuetos y lomas del Monte do Navallo y Pico da Lagoa, paisajes de los concellos gallegos  Negueira y A Fonsagrada . Aunque la vista abarca hasta Ibias y Os Ancares muy en la lejanía, donde Asturias, Galicia y León se dan la mano.


Trepidante cuesta al sabernos cerca de Jakobsland, el País de Santiago, como lo llamaban los peregrinos germanos...


Después de un trecho se acaba la ascensión y los peregrinos hacen un alto, tanto para darse un respiro como para admirar y fotografiar tan portentoso paisaje.


Coinciden aquí, unos llegan y otros se van. Todos intercambian impresiones. Muchos volverán a coincidir, incluso a veces se crean amistades.


Abajo el Montre do  Zarro y la carretera, también con eólicos. En estos parajes existió el Hospital de Peregrinos de Cuiña.


Océano de nubes.


Bien señalada y marcada la pista que baja de los poderosos eólicos hacia la carretera. Por la izquierda viene el Camino, por el que hemos pasado.


Una portilla, cierre de zonas ganaderas, simboliza el final de la cuesta y llegada a terrenos llanos.


Por aquí seguimos de frente, a la izquierda.


Es el Camín Grande, ya en lo alto del Monte da Curiscada.


Son usuales las nieblas, a veces alternando con un intenso sol.
 

Aún nos queda un poco de ascensión por este ramal
.

Esta es la verdadera cima del Camino, la pista que comunica la línea de aerogerenadores. Es un tramo, este de la portilla acá, no siempre bien señalizado, por lo que es común que algunos piadosos y solidarios peregrinos hagan flechas en el suelo aprovechando ramas de pino.


Bosques y pinares.


Estamos en Asturias, pero ante nosotros es ya Galicia. El paisaje no es del todo diferente pero cambia. Al occidente no se ven lejanos picachos pero sí alargadas sucesiones de colinas en el concello lucense de A Fonsagrada, el más grande de Galicia y uno de los mayores de España.


Tras coronar estas alturas, aún en Asturias, divisamos al oeste la Serra do Hospital, donde se fundaron antiguas intistuciones hospitalarias para acogimiento de peregrinos.


Pero la emoción se acentúa al ver la villa de A Fonsagrada, capital de concello y cabeza de comarca, parada y fonda de peregrinos, fin de etapa no solo en las guías sino en la práctica, pues desde bastantes kilómetros antes y hasta bastantes kilómetros después, no hallaremos tantos alojamientos, comercios, servicios, como aquí, con varios albergues de peregrinos y pensiones, casas de comidas, bares, farmacias, tiendas, etc.


Según el dicho popular a "A Fonsagrada nunca baixan os lobos" porque tienen que subir, en lo alto de una montaña, recortando su silueta ante la Serra do Hospital.


Y es ante la vista de A Fonsagrada cuando una pequeña y modesta pizarra en el Camino nos informa, en una sencilla inscripción, que aquí, en este preciso lugar se abrazan Asturias y Galicia. Se posan palos y mochilas y se inmortaliza tan importante acontecimiento. Puede parecer desde fuera casi irrelevante pero para nuestra mente libre y por evidentes razones va a ser una de las cosas que más se recuerden del Camino.


lugar donde loso pinos dan vista a la montaña lucense. Es la provincia de Lugo la que ahora nos acoge, pues de la misma manera que se pasa de tierras asturianas a gallegas se pasa de términos grandaleses a fonsagradinos.


Aademás de la placa, no tan cuidada y atendida como debiera, a veces unos hitos y alguna bandera señalan el paso de Asturias a Galicia, por donde vienen los peregrinos.


Bajamos por la ladera del Monte do Seixo.


Abajo adelante la carretera, y un poco más arriba de ella el camino, que se dirige hacia A Fonsagrada por aquella meseta llana, llamada Chao de Folais. Allí está la carretera LU-701, continuidad de la AS-28 en dirección a la villa fonsagradina. Abajo a la derecha es la profunda bajada al valle del río Nabalón, A Valía da Fonte y A Valía da Lías.


Reconocemos bien el Camino por el Chao de Folais, por donde caminaremos dentro de muy poco.


Altos edificios y bloques de viviendas.


Después de un tramo más o menos llano nos aguarda un fuerte descenso.


Y A Fonsagrada se nos irá ocultado a la vista por las lomas y los pinares...


Bajando por las laderas del Monte Seixo damos vista al Alto do Acevo.


Y esta es A Venta do Acevo, histórica parada caminera, donde confluyen, unos metros, Camino y carretera.


Alto do Acevo y Mesón do Acevo, una excelente parada para reponer fuerzas antes de encaminarnos a la villa de A Fonsagrada de la que aun distan unos 9 ó 10 kilómetros...