Eres el Peregrino Número

lunes, 21 de septiembre de 2015

MESÓN EN BARBEITOS Y SANTA BÁRBARA EN SILVELA: RUTA A PARADANOVA Y A FONSAGRADA (LUGO, GALICIA)



Deja el Camino la carretera LU-701 al salir de Fonfría, aldea del concello de A Fonsagrada, para ir hacia el Monte de Penoucos (999 m), en la ruta a Barbeitos y Silvela para acercarnos a la capital municipal por Paradanova. Son nuestros primeros kilómetros de Camino Primitivo en tierras gallegas


Nos acercamos a un pinar


Hay señalización de variados tipos y formas, pero toda útil. Estos son algunos "supervivientes" de la más antigua, años 90


Así y tras un tramo al sol le sigue otro a la sombra del bosque de Penoucos


La pista es de tierra, ancha y relativamente llana


Y ya estamos ante Barbeitos, hacia donde encaminan nuestros andares, ahora en bajada. Allí está de nuevo la carretera LU-701. Detrás es A Serra de Follabal (955 m)


Nos dirigimos a la carretera, donde está el Mesón Catro Ventos. A lo lejos A Serra de Invernal


A Fonsagrada, justo a nuestra izquierda, al oeste. La deseada meta para la inmensa mayoría de los peregrinos, pues es un perfecto final de etapa, al disponer de albergues, pensiones, comercios, servicios, etc.


Sabemos que A Fonsagrada está en la cima de una montaña y que más tarde o más temprano nos tocará ascender allá arriba... por eso es por lo que se dice con retranca "A Fonsagrada nunca bajaron los lobos". Naturalmente, porque como nosotros, tienen que subir.


Pero no adelantemos acontecimientos, de momento estamos aproximándonos a Barbeitos


A la izquierda sigue el Camino, una vez cruzada la carretera, por A Serra de Follabal.


Ante el Mesón Catro Ventos no nos resisistimos a echar el freno para sacar unas instantáneas de estas representaciones artísticas de peregrinos en dos variantes, andarino y bicigrino, verdadera alegoría de los romeros a Santiago



Ruta a Santiago. Por allí baja la pista que hemos seguido para venir a Barbeitos. Esta es la carretera.


Por supuesto habrá que entrar en el mesón, a tomar algo y recomponer el cuerpo cansado. Es célebre su buena y variada oferta gastronómica.


Parrilla con carnes de la tierra, pero también pescados, postres y demás.


En caso de no querer llenarse aún no está nada mal tomarse un rico aperitivo para llegar a nuestro destino sin pasar hambre por el camino...



El Camino cruza aquí la LU-701 y sigue en paralelo a la misma.

Adentrándose en A Serra Follabal.
 
Peregrinos descansando a la sombra, pues el sol cae con justicia en verano sobre la senda andarina


El Camino y la carretera.


Más pinos


A Fonsagrada, con su "copa del agua" que se ve desde muchos kilómetros a la redonda, orienta nuestros pasos hacia ella, además de flechas, hitos y mojones camineros...


Camino de A Fonsagrada.


A Serra de Follabal y de frente A Serra de Invernal, más allá A Serra do Hospital.

Señalización en el pinar

A Fonsagrada está muy cerca.


Una foto de recuerdo ante las montañas... antes de bajar a Silvela.


Y entramos en Silvela, en la parroquia fonsagradina de Suarna por este bello y hermoso camino...


Camino florido y hermoso


Llegamos a la primera casa...

Rosales de rosas blancas

Campos de margaritas.


Senda de flores y color...


Al fondo cruzaremos la carretera hacia aquellas casas de la izquierda


Nuevo cruce de la LU-701.


Atentos a las señales (véase la de en medio, indicando cruzar) y al paso de vehículos


Vista atrás con el Monte Penoucos y el Monte da Curiscada con su parque eólico, por donde entrábamos en Galicia


En la última casa de Silvela a la izquierda hay también buena disposición de flores y dos bancos hechos con ruedas de carro do país


Lo tomamos como referencia pues hay que desviarse...


Y salir a esta senda detrás de la casa


Muria de piedra


Dejamos atrás las casas de Silvela




A la izquierda fincas y bosques




Monte de Picóis (998 m) y Teso de Calvín (998 m). En sus faldas las casas de O Vieiro y campos de O Chao da Retorta


Y allí tenemos al caballo blanco de Santiago que, aparte de la broma  que siempre se hace preguntando por el color, es un símbolo ancestral que hunde sus orígenes en la mitología de los pueblos europeos...


Caballó blanco y... caballo marrón, pues está acompañado.


Montes y laderas


Montañas fonsagradinas


Siguiendo el sendero pasaremos junto a la capilla de Santa Bárbara, en un hermoso campo con arbolado junto al Camino



Capilla de Santa Bárbara, de generoso pórtico, cobijo de romeros a Compostela y campo de ermita, verde, buen espacio de esparcimiento para los que, aún ansiando llegar a A Fonsagrada, no desean padecer los rigores del excesivo cansancio y dosifican su esfuerzo con estas pequeñas pero tan reconfortantes detenciones, óptimas no solo para el reposo sino asimismo para reconocer y contemplar el entorno y que este permanezca para siempre grabado en nuestra memoria


Entramos al pórtico desde el campo de la capilla


Abierto al Camino...


En el pórtico está el blasón con la Cruz de Malta,la concha xacobea, y el bordón.


La Orden de Malta fue sucesora de los Caballeros de San Juan de Jerusalén que tuvieron hospital de peregrinos en el pueblo de Fonfría.


 Bajo ella y a la puerta del Santuario la  Oración a Santa Bárbara



Es una versión especialmante dedicada al Camino y a los peregrinos, para que no nos acordemos de ella solo cuando truena, en este pórtico tan dado a ofrecer cobijo a los romeros en esos casos..



Ofrendas a Santa Bárbara para que no nos acordemos de ella solo cuando truena.


Asomándonos a la ventana veremos la imagen de Santa Bárbara con un bordón, quizás ofrecido por algún caminante, cochas peregrinas y un Cristo.



Santa Bárbara en Silvela, otro lugar plácido e ideal para unos momentos de asueto y calma, un rincón lleno de paz y sosiego.


Campo de la capilla, con su pequeña área de descanso


Desde el campo de la capilla empezamos a subir


Subida al Monte Picóis. Aquí en pleno ascenso y no muy lejos de la ermita, aprovechando el esoterismo y la magia de la ruta, de vez en cuando se ven letreros que invitan al peregrino a coger una piedra de determinado lugar, que la lleve consigo unos kilómetros y luego la deposite en otro sitio señalado, haciendo montones. Puede que veamos incluso cajones de madera preparados para ello. Independientemente del gusto que tengamos o no por estas cosas, sin duda se basan en prácticas ancestrales, posiblemente precristinas. 


Un monolito señala el lugar en el que los peregrinos depositan sus piedras-ofrenda.


Chantas, piedras hincadas.


La senda llega a la carretera, sigue unos metros a su nivel y al fondo asciende un poco...


Ya tenemos A Fonsagrada casi al alcance de la mano como quien dice, pero nos damos cuenta que hay altura de diferencia entre ella y el Camino y que vamos a tener subida...


Por la zona llamada Queixadoiro, un topónimo que se nos antoja representativo del esfuerzo andarín (quejadero) aunque seguramente no tendrá nada que ver la ruta peregrina se separa de la calzada y del asfalto a mano izquierda, entre camperas de hierba y peñascales. 


Es la subida al Alto de Paradanova.

A Fonsagrada al fondo. La construcción de edificios de traza urbana ha transformado la fisonomía de la villa en las últimas décadas.

Realmente ahora en vez de subir, como los lobos a A Fonsagrada, bajamos incluso unos metros...



Bajada a Paradanova.


A Copa da Augua corona la escena.


Hay siempre ganas de llegar...


Pero primero llegamos a Paradanova, otro topónimo revelador de paradas camineras de la antigüedad.


Buen banco para sentarse.


Pasamos junto a las casas.


Y salimos a lo que fue la antigua venta.


En Paradanova pasamos al lado de esta capilla dedicada a la Santa Cruz.


Pequeña capilla en la que se venera también a varios santos.


Por supuesto también a Santiago, cuya figura de piedra vemos sobre la entrada.


El altar de Santa Cruz de Paradanova con su imaginería.



En Paradanova, ante la histórica capilla, el viajero, arriero y peregrino optaba por seguir el antaño camino más transitado hasta A Proba de Burón (a la derecha de esta casa), antigua cabeza de un concello extensísimo que abarcaba hasta Negueira de Muñiz, capitalidad perdida en el siglo XIX, o continuar por el ramal que sube hacia A Fonsagrada, que empezó siendo secundario pero el cual, al atajar un buen tramo y de paso ir ya ganando altura para afrontar la subida a la Serra do Hospital, terminó siendo el preferido con el paso del tiempo, pese a que se cubría de nieve una parte importante del invierno. En esta casa se bifurcan ambas rutas: El Camín da Granxa a la izquierda sigue un trecho llano y sube luego directamente al centro de la población, antaño lo hacía hasta la misma iglesia, donde hubo hospital de peregrinos hasta el siglo XVIII. A la derecha, que es el tramo empleado para ir a A Proba de Burón, se llega a A Fonsagrada, tras subir el Monte do Marmoiral, por los barrios nuevos en la zona de Os Chaos. Podemos elegir...