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jueves, 24 de septiembre de 2015

CASTROVERDE, PARROQUIA DE SANTIAGO VILARIÑO: EL CAMIÑO FRANCÉS Y LOS HOSPITALES DE PEREGRINOS DE SAN LÁZARO Y SAN BARTOLOMÉ


Castroverde y Lugo (arriba)
Rodeada de bosques y campiñas, Castroverde significa para el peregrino el final de los altos puertos de montaña que jalonan buena parte del recorrido del Camino Primitivo. Sin duda, a partir de ahora, quizás pueda hacer etapas algo más largas, si es que está bien entrenado y no padece las consecuencias del cansancio de unas cuantas jornadas ya de intensa caminata. Las casi en comparación "llanas tierras" que desde aquí se abren hacia la ciudad de Lugo ofrecen esta posibilidad de prolongar un poco la "capacidad de kilometraje", pues solo suaves lomas, en relación con las altitudes que hemos dejado atrás, nos separan de sus murallas. Pero aún así no nos engañemos por esa aparente proximidad visual de la capital lucense, no por ello habríamos de confiarnos y hacer una competición por alargar el paso y apurar el tiempo, y máxime ahora que nos aguarda un trayecto relativamente cómodo y atractivo. Bien es verdad que el que va caminando no va a pararse continuamente a verlo y visitarlo todo, pero sí al menos saber de ello, pues sin duda incrementará el aliciente de esta verdadera aventura andarina. Así llegamos a Castroverde, procedentes bien de Vilabade, con su Capela do Carmen y antiguo monasterio franciscano, la Catedral de Castroverde, o bien de Vilalle, las dos rutas señalizadas hasta aquí desde el Alto da Vacariza o Baqueriza


Tanto la de Vilabade como la de Vilalle se unen aquí, en las vegas del Rego de Tarrío, al lado de la carretera LU-530 y dando vista ya a los barrios urbanos de Castroverde, en concreto el que lleva el nombre del arroyo, Tarrío (Tras do Río). Se trata de los ancestrales caminos de Agra de Col y Panicol...


A 121,700 kilómetros de Santiago de Compostela


Este sendero nos lleva, por tan idílico paisaje, al Albergue de Castroverde, albergue público de peregrinos


Campiñas y arboledas de Tarrío, al este de la villa de Castroverde


Curva a la derecha, con las casas al fondo


Y este es el albergue de Castroverde, con un tronco seco a la derecha


Se trata del histórico castaño del Castiñeiro de Soutomerille, al oeste de este concello de Castroverde y en mala hora derribado. En homenaje al patrimonio natural del Camino fue aquí instalado


Una placa nos recuerda estas vicisitudes...


Pasamos ante el albergue, pudiendo alojarnos en él


Luego el Camino sigue de frente. Los peregrinos fotografían otro mojón


En ruta al centro urbano


Edificios de pisos de Tarrío


Allí salimos a la carretera LU-530, la carretera de Lugo


La carretera recibe aquí el nombre de Avenida Rosalía de Castro


Y con mucha atención al tráfico cruzamos al otro lado


Justo de frente un poco a la derecha sigue el Camino


Hay un tramo de acera


Y luego un poco de adoquinado, es la rúa do Médico


Ahora el camino es de tierra y hierba. A la derecha los edificios de la Avenida Rosalía de Castro


Una fila de chantas o lajas hincadas separa el sendero de la finca, viendo al fondo el mercado de ganados. Estamos en A Veiga, ante la colina boscosa de A Lomba (658 m)


Caballos en la pradera


Sendero verde en A Veiga...


Setos y arboleda


Subimos un poco


Llegamos a una nave, pasando bajo una torre de la luz


Subimos un poco entre árboles


Llegamos a una casa y a la derecha vemos un espléndido teixo


Árbol de honda tradición ancestral


Salimos ahora al cruce de la rúa Alcalde Abraira, yendo nosotros a la izquierda


Seguimos así pues unos metros en llano


Pero enseguida tomaremos este ramal a la derecha


Y subimos por la rúa do Outeiro


Pasando junto a este caserón


Este itinerario, marcadamente rural, por A Veiga, Fonte do Travao y Leiras de Fumaxín, contrasta con el espacio urbano de la Avenida Rosalía de Castro, con varios edificios de los siglos XIX y XX, cuando el núcleo originario de Castroverde, hacia el que nos dirigimos se extendió desde su viejo emplazamiento en este Camiño Real hacia la entonces nueva carretera


Subimos un poco por O Outeiro


Y llegamos a este caserón


Su gran fachada de piedra se extiende unos cuantos metros a lo largo del camino


Entre la casa y el seto caminamos nosotros


Caminamos en llano mientras pasamos una cabaña y nos dirigimos al centro histórico


Empezamos a bajar un poco


A la izquierda la panadería


Es la parte antigua de Castroverde, con edificios nuevos no obstante, pero otros más señeros y bien restaurados. Aquí, como en la Avenida Rosalía de Castro, hay bares, supermercados, comercios... nosotros bajamos a la derecha


Bajamos O Outeiro


Pequeño verjel


Caminamos bajo esta casa de galería


Y llegamos al Bar Pereira, siguiendo de frente


  Este centro histórico de Castroverde se dispone en torno a esta plaza, A Praza do Axuntamente, donde está la iglesia, dedicada a Santiago, así como la Casa do Concello. En torno a ella se alzan varias viviendas de dos o tres plantas hechas en buena piedra de granito. Desde 1343 hay documentos que registran el trazado del Camiño Francés, así llamado por aquí. El primer y tercer domingo de cada mes se celebra desde tiempo inmemorial en Castroverde una concurrida feria de productos y aperos agrícolas, quesos, miel, dulces, verdura, habiendo asimismo ganado porcino y derivados del cerdo, cestos, zuecos y sombreros, artesanía, en puestos instalados munchas veces bajo robledales y castaños. Varias pulpeiras nos ofrecen la posibilidad de degustar "in situ" las mejores especialidades de la esencia culinaria gallega, regados con los viños da terra. No desperdiciemos la ocasión si nuestro andar por la villa coincide con una de estas ferias


Cruzamos la rúa da Feira y nos dirigimos a la iglesia
 

La iglesia de Santiago de Castroverde en su fábrica actual es moderna (s.XX), hecha sobre un templo anterior, eso sí, ataño denominado de Santiago Vilariño, tal y como aparece reflejado en el Diccionario de Madoz de 1850,  mientras Amor Mellán en 1928 ya registra la denominación de Santiago de Castroverde. La iglesia era secularmente la parroquial de los habitantes de la villa pues los señores del castillo tenían su propio santuario privado. Sí conserva en su interior retablos barrocos, alguno procedente de la capilla de A Fortaleza, como el de la Concepción, así como una imagen de la Virxe do Camiño o Virxe do Castelo, pues también viene de ahí, obra del siglo XVII restaurada en 1955


Más allá, justo enfrente de la iglesia, está la Casa do Concello, con fachada de piedra


En medio de esta plaza siempre llama la atención la célebre Fonte dos Nenos


Muchos peregrinos la fotografían, es otro de los símbolos del Camino


Esculpida por Primitivo mallo, representa a un grupo de niños atechándose de la lluvia, formada por el agua que brota de la fuente, bajo un paraguas de bronce que primeramente era de piedra


Nos fijamos en sus gestos y lo apiñados que están guareciéndose


En Castroverde se fundaron además importantes instituciones hospitalarias, en el año 987 las crónicas de Alfonso III reseñan el del antiquísimo monasterio de San Martiño de Bolaño, al que venían a tavés de una calzada empedrada los romeros de Meira y Mondoñedo, y una inscripción en una casa anexa al castillo de Castroverde, O Castelo, del que se conserva la Torre do Homenaxe,  informa del Hospital da Fortaleza, bajo el dominio de los Osorio


En la baja Edad Media estaba aquí el Hospital de Castroverde, atestiguado documentalmente desde 1307 y que debía estar en lo que luego sería Casa Escardeto, el cual tenía su propia capilla de San Lázaro pues fue malatería de leprosos. Este coincidió en el tiempo con el Hospital de San Bartolomé, del que uno de los administradores de quienes quedó constancia era Juan José Osorio y Omaña, vecino de Santa María Madalena da Pena. No había gastos por mantenimiento de los hospedados pues cada uno pagaba lo suyo pero sí unas rentas reales de 493 reales de vellón el de San Lázaro y 100 el de San Bartolomé


Seguimos ruta desde A Fonte dos Nenos pasando delante de la Casa do Concello



En su fachada hay una placa en homenaje al hermanamiento entre esta y otras villas también llamadas Castroverde en España y Portugal


Tomamos la rúa da Fonte


Y pasamos junto a la farmacia de Ana María


Salimos ya del casco histórico y del núcleo urbano


Prados abajo la carretera


Desde aquí divisamos la Torre do Homenaxe, en el Monte do Castelo, lo que queda del antiguo Castelo de Castroverde. Está un tanto apartada del Camino pero si nos es factible, máxime si pernoctamos aquí, recomendamos visitarla, en lo alto del barrio de A Fortaleza, cuyas casas están hechas aprovechando piedras y estructuras de lo que fue la fortaleza o muralla del castillo que existió en derredor. Cuando la vieja nobleza terrateniente dejó de ser guerrera y feudal torres y castillos cayeron en desuso pese a que pudiesen sequir siendo su casona, al transformarse en pazos, pero los dueños del lugar solían estar cada vez más ausentes de sus dominios físicos, acercándose a los centros de poder, las nacientes ciudades y por supuesto cortes y capitales



En el año 1514 su propietario por aquel entonces, Alonso Nunio de Castro, Merino Mayor de Valladolid, le vendió villa, castillo y tierras de Castroverde y Luaces al conde de Altamira en 5.5000.000 maravedís, linaje que aún en el siglo XVIII era este coto de su propiedad, ejerciendo su control por medio de un alcaide, pues los señores solían estar fuera, ocupados en asuntos de gobierno


El castro galaico y romanizado preexistente en el enclave sería lo que dio nombre a Castroverde, si bien como dijimos esta denominación no se asentaría oficialmente hasta mediados del siglo XIX sustituyendo  definitivamente a Santiago Vilariño. La fortificación sería la base del condado de Flammoso, uno de los once que componían la división sueva  de Galicia


Castrum de Vallis Viridis es como se designa los documentos del rey Alfonso III El Magno suscritos en esta misma fortaleza, o la antecesora que hubiese en pie en la alta Edad Media. Años atrás, uno de sus antecesores, Silo, libró muy cerca de aquí la batalla de Montecubeiro, afianzando su dominio en Galicia, sucesos siempre abiertos a interpretaciones, cuando el rey Silo de Asturias afianzaba un reino en expansión, mucho antes aún del inicio del culto a Santiago en Compostela, otro indicio de que por estos senderos la historia es muchísimo más antigua que la misma epopeya jacobea: son las calzadas que empedraron los romanos tras la conquista, pero cuyo tránsito puede estar atestiguado, como paso natural, prácticamente desde la prehistoria. Son "los caminos que van al fin del mundo", a Fisterra, el Finis Terrae, siguiendo también en el cielo la Vía Láctea, reflejo del firmamento en la tierra o... a la inversa, pues tamién ella es llamada, y no casualmente "El Camino de Santiago", un trazado va por el suelo, y otro, paralelo a este pero sobre nuestras cabezas, por las estrellas, sirviéndonos de guía en las noches despejadas

Interpretaciones, leyendas e historia, tal y como acontece con el pan y la cabra presentes, junto con el castillo, en el escudo del concello, según la cual uno de los antiguos condes de Flammoso que tenían aquí solar socorrió a los defensores de Lugo durante el asedio musulmán del año 714, entrando con vituallas (panes y carneros), parte de las cuales hizo tirar por las murallas a los hambrientos sitiadores para que pudiesen celebrar la  Pascua, causándoles fuerte desmoralización la abundacia de que parecían disfrutar los sitiados, por lo que levantaron el cerco pero fueron luego perseguidos y vencidos por las tropas del señor de Castroverde


Caminamos bajo los castaños



Y llegamos a la fuente que da nombre a esta rúa da Fonte, A Fonte da Virtú

Primero vemos el viejo lavadero, cubierto por un tejadillo sostenido con cuatro columnas. Más allá es la fuente propiamente dicha


El sosegado murmullo del chorro de agua al caer...



Parrilla, bancos y mesas de piedra al lado del manantial, a la sombra de los árboles.


Al fondo A Serra da Baqueriza, por donde veníamos desde O Cádavo (Baleira)


A nuestra derecha las casas de la salida de Castroverde en dirección a Lugo


Nos dirigimos hacia aquel pazo


Pasando al lado de su finca


 Hay una casa-almacén y a continuación un cruce


Vamos a la derecha


 La sombra del peregrino se alarga ahora caminando unos metros por el bosque


Bajamos por esta boscosa senda


Llegamos a la carretera LU-530 y la cruzamos con atención, pasa mucho tráfico y veloz


Y nada más cruzar, al otro lado, tomamos este ramal a la izquierda


Paralelos ahora a la LU-530 empezamos a bajar


Pasamos este túnel


Y en este cruce seguimos rectos cuesta abajo todo de frente


Carretera con una caja muy profunda


Viejos castaños


Huertas de berzas


Y llegamos a la gran vega del Rego Chamoso o de Recesende, ante la aldea de Trasorras, un entorno de lo más envidiable para un buen paseo. estamos en San Miguel do Camiño, en la gran vega del Rego Chamoso o de Recesende, otro enclave vinculado a los peregrinos y a las órdenes hospitalarias que los amparaban en su largo camino a Compostela








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